Dedaleo

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Colegio Divina Pastora “Soy Contigo”

Depto. Lenguaje Profesora:


Michelle Salgado. Cursos:
Cuartos Básicos Primer
Semestre

GUÍA DE ESTUDIO N°1

Nombre 4° Fecha
TABLA DE ESPECIFICACIÓN
- Leer y familiarizarse con un gran repertorio de literatura: mitos.
- Profundizar su comprensión de las narraciones leídas:
Aprendizaje
Objetivos

› Extrayendo información explícita e implícita;


› Describiendo y comparando a los personajes;
› Reconociendo el problema y la solución en una narración;
› Expresando opiniones fundamentadas sobre actitudes y acciones de los personajes.
- Comprender un relato mitológico.
-Aplicar estrategias de comprensión de lectura.
Habilidad

-Reconocer el sinónimo y antónimo de diversas palabras.

I. Completa los espacios en blanco del siguiente fragmento con la


información necesaria de los relatos mitológicos.

Los mitos con textos , los que tienen un origen


y que fueron transmitidos .
Sus personajes principales son generalmente seres .
El objetivo de los mitos es explicar .

II. Lee el siguiente texto y luego responde las preguntas que lo acompañan.

Ícaro y Dédalo
Ovidio | Versión de W. J. Bennett

Dédalo era el ingeniero e inventor más hábil de sus tiempos en la


antigua Grecia. Construyó magníficos palacios y jardines, creó
maravillosas obras de arte en toda la región. Sus estatuas eran tan
convincentes que se las confundía con seres vivientes, y se creía
que podían ver y caminar. La gente decía que una persona tan
ingeniosa como Dédalo debía haber aprendido los secretos de su
arte de los dioses mismos.

Sucedió que allende el mar, en la isla de Creta, vivía un rey


llamado Minos. El rey Minos tenía un terrible monstruo que era
mitad toro y mitad hombre, llamado el Minotauro, y
necesitaba un lugar donde encerrarlo. Cuando tuvo noticias del ingenio de Dédalo, lo invitó a visitar su
isla y construir una prisión para encerrar a la bestia. Dédalo y su joven hijo Icaro fueron a Creta, donde
Dédalo construyó el famoso laberinto, una conjunto de torcidos pasajes donde todos los que entraban se
extraviaban y no podían hallar la salida. Y allí metieron al Minotauro.

Cuando el laberinto estuvo concluido, Dédalo quiso regresar a Grecia con su hijo, pero Minos había
decidido retenerle en Creta. Quería que Dédalo se quedara para inventar más maravillas, así que los
encerró a ambos en una alta torre junto al mar. El rey sabía que Dédalo tenía la astucia necesaria para
escapar de la torre, así que también ordenó que cada nave que zarpara de Creta fuera registrada en
busca de polizones.
Otros hombres se habrían desalentado, pero no Dédalo. Desde su alta torre observó las gaviotas que
flotaban en la brisa marina.
—Minos controla la tierra y el mar —dijo—, pero no gobierna el aire. Nos iremos por allí.

Así que recurrió a todos los secretos de su arte, y se puso a trabajar. Poco a poco acumuló una gran
pila de plumas de todo tamaño. Las unió con hilo, y las modeló con cera, y al fin tuvo dos grandes alas
como las de las gaviotas. Se las sujetó a los hombros, y al cabo de un par de pruebas fallidas, logró
remontarse en el aire agitando los brazos. Se elevó, volteando hacia uno y otro lado con el viento, hasta
que aprendió a remontar las corrientes con la gracia de una gaviota.

Luego construyó otro par de alas para Icaro. Enseñó al joven a mover las alas y a elevarse, y le
permitió revolotear por la habitación. Luego le enseñó a remontar las corrientes de aire, a trepar en
círculos y a flotar en el viento. Practicaron juntos hasta que Icaro estuvo preparado.

Al fin llegó el día en que soplaron vientos propicios. Padre e hijo se puesieron sus alas y se dispusieron
a volar.
—Recuerda todo lo que te he dicho —dijo Dédalo—. Ante todo, recuerda que no debes volar
demasiado bajo ni demasiado alto. Si vuelas demasiado bajo, la espuma del mar te mojará las alas y las
volverá demasiado pesadas. Si vuelas demasiado alto, el calor del sol derretirá la cera, y tus alas se
despedazarán. Quédate cerca de mí, y estarás bien.

Ambos se elevaron, el joven detrás del padre, y el odiado suelo de Creta se redujo debajo de ambos.
Mientras volaban, el campesino detenía su labor para mirarlos, y el pastor se apoyaba en su bastón para
observarlos, y la gente salía corriendo de las casas para echar un vistazo a las dos siluetas que
sobrevolaban las copas de los árboles. Sin duda eran dioses, tal vez Apolo seguido por Cupido.

Al principio el vuelo intimidó a Dédalo e Icaro. El ancho cielo los encandilaba, y se mareaban al mirar
hacia abajo. Pero poco a poco se habituaron a surcar las nubes, y perdieron el temor. Icaro sentía que el
viento le llenaba las alas y lo elevaba cada vez más, y comenzó a sentir una libertad que jamás había
sentido. Miraba con gran entusiasmo las islas que dejaban atrás, y sus gentes, y el ancho y azul mar que
se extendía debajo, salpicado con las blancas velas de los barcos. Se elevó cada vez más, olvidando la
advertencia de su padre. Se olvidó de todo, salvo de su euforia.

—¡Regresa! —exclamó frenéticamente Dédalo—. ¡Estás volando a demasiada altura!


¡Acuérdate del sol! ¡Desciende! ¡Desciende!

Pero Icaro sólo pensaba en su exaltación. Ansiaba remontarse al firmamento. Se acercó cada vez más al
sol, y sus alas comenzaron a ablandarse. Una por una las plumas se desprendieron y se desparramaron
en el aire, y de pronto la cera se derritió. Icaro notó que se caía. Agitó los brazos con todas sus fuerzas,
pero no quedaban plumas para embolsar el aire. Llamó a su padre, pero era demasiado tarde. Con un
alarido cayó de esas espléndidas alturas y se zambulló en el mar, desapareciendo bajo las olas.

Dédalo sobrevoló las aguas una y otra vez, pero sólo vio plumas flotando sobre las olas, y supo que su
hijo había desaparecido. Al fin el cuerpo emergió a la superficie, y Dédalo logró sacarlo del mar. Con
esa pesada carga y el corazón destrozado, Dédalo se alejó lentamente. Cuando llegó a tierra, sepultó a
su hijo y construyó un templo para los dioses. Luego colgó las alas, y nunca más volvió a volar.

1. ¿Cómo era Dédalo? 2. ¿Qué rey vivía en la isla de Creta?


A. Era un ingeniero e inventor muy hábil. A. Minos.
B. Era un dios mitológico. B. Minotauro.
C. Era el rey de la isla de creta. C. Ícaro.
3. ¿Con qué misión el rey Minos mandó a 4. ¿Por qué Dédalo no se podía ir de la isla
llamar a Dédalo? de Creta?
A. Para que construyera unas alas que A. El rey Minos se lo prohibió, los encerró así en
permitan que todo el pueblo aprenda a una torre muy alta.
volar. B. Porque Ícaro no quería abandonar la isla de
B. Para que Dédalo construyera un lugar Creta.
donde encerrar al monstruo de Minos. C. Porque Dédalo había cometido un delito y lo
C. Para que Dédalo lograra matar al tenían encerrado.
Minotauro.
4. ¿Qué invento lograría que Dédalo y su 5. ¿Por qué Dédalo le advierte a su hijo
hijo pudieran huir de Creta? que no puede volar tan alto?
A. Unas alas. A. Porque al volar muy alto la lluvia puede
B. Un laberinto. mojar sus alas.
C. Una gran torre. B. Porque al volar muy alto, el sol puede
derretir sus alas.
C. Porque al volar muy alto el cansancio
puede ser mayor.

6. ¿Qué sucede finalmente con Ícaro? 7. ¿Qué concepto podría definir a Ícaro?
A. logra escapar de la isla para reunirse con su A. Ingenioso.
familia. B. Desobediente.
B. Muere y en ese lugar su padre construye un C. Esforzado.
templo.
C. Obedece a su padre y logran juntos
escapar de la isla.

8. ¿Cómo fue la actitud que tuvo Ícaro? ¿Qué piensas de eso? Justifica.
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9. Escoge a uno de los personajes anteriores y luego descríbelo física


y psicológicamente, por último, realiza un dibujo de él.

Dibujo

Descripción física Descripción psicológica

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