Francisco José de Goya y Lucientes: Los Desastres de La Guerra
Francisco José de Goya y Lucientes: Los Desastres de La Guerra
Francisco José de Goya y Lucientes: Los Desastres de La Guerra
Una grave enfermedad que lo aquejó en 1793 lo llevó a acercarse a una pintura
más creativa y original, que expresaba temáticas menos amables que los
modelos que había pintado para la decoración de los palacios reales. Una serie
de cuadritos en hojalata realizada durante su convalecencia12 a los que él
mismo denominaba de «capricho e invención»,c inician la fase madura de la
obra del artista y la transición hacia la estética romántica.
Cuando Francisco tenía poco más de diez años, ya comenzados sus estudios
primarios probablemente en el colegio de Santo Tomás de Aquino de las
Escuelas Pías de Zaragoza,21 la familia atravesó dificultades económicas que
pudieron obligar al jovencísimo Goya a ayudar con su trabajo a superar la
crisis. Quizá este hecho explique que su ingreso en la Academia de Dibujo de
Zaragoza, dirigida por José Luzán, no se produjera hasta 1759, una edad (trece
años) algo tardía para lo que era habitual.22 De su actividad durante el
aprendizaje con Luzán, que se prolongaría hasta 1763, se sabe poco y, en
palabras de Valeriano Bozal, «nada [de la pintura de Goya] se conserva de
aquellos años».23 Sin embargo, se han atribuido a esta etapa algunos cuadros
de tema religioso que acusan el estilo barroco tardío napolitano de su primer
maestro, que se puede percibir en Sagrada Familia con San Joaquín y Santa
Ana ante el Eterno en gloria, datada, según José Manuel Arnaiz, entre 1760 y
1763.13 José Gudiol Ricart, sin embargo, lo data entre 1768 y 1769.13 De estos
momentos fue igualmente el Armario relicario de Fuendetodos —tristemente
desaparecido durante la guerra civil española—, fechado entre 1762 y 1763.24