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Nuevas Formas de Los Síntomas. Cosenza-1

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4.

LAS NUEVAS FORMAS DEL SÍNTOMAa:


POTENCIALIDAD Y LÍMITES DE UN
PARAD1GMA PSICOPAToLÓGICo'

Introducción

Varias veces hemos hecho referencia en nuestros escritos sobre los


trastornos alimentarios al paradigma resumible en la fórmula «nue-
vas formas del síntoma». Aquí trataremos de poner de relieve sus
raices históricas, las características estructurales de la idea de sínto-
ma que vehicula, y los límites dentro de los cuales nos parece que se
debe enmarcar.

El paradigma de las NFS: tres tiempos lógicos

Empezaremos intentando enmarcar esta fórmula de Nuevas Formas


del Sintoma (NFs), que circula desde hace muchos años en los am-
bientes psicoanalíticos, y en particular en los marcados por un interés
por el abordaje lacaniano de los lamados síntomas contemporáneos,
de los cuales las toxicomanías los trastornos alimentarios constitu-
y
yen las versiones más conocidas. Para entender el valor de la fórmula
Nuevas Formas del
Siíntoma, en mi opinión es preciso, ante todo, no
reducir su alcance al ámbito de
lectura sociológica de los nuevos
una
Sintomas. En efecto, esta
teorización se propone a partir de una
Tatación estrictamente cons
clinica: el hecho de que tales síntomas no se
1.Este capítulo retoma
mi intervención en la Jornada de estudios organizada por
Villa Mirala en la Universidad de Insubria (Varese) el 7 de noviembre de 2014,
titulada «Los trastornos
ciones posibles» del nportamiento alimentario: los outcomes y las cura

53
cl inconsciente
La comida y

trat
e n general,
por
diversas ones,
Idzones, aa ser
ser
en
la ccura analític
en la
tratados la
prestan tico
neurótico
desplegada en
desplegada
modali.
síntomVeraemos
dad del síntoma de e s t a s
diferencias
entre el
especihicidad
en detalle
la contemporán
síntoma
e
neo. freu
denominado
diano y el ante todo,
todo, empezar dand
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quisiéramosS,
Pero ahora
f ó r m u l a A T n d o
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situar esta tórmula «Nuevas c
Formas arco
s i t u a r esta
h i s t ó r i c o para
también

Pienso que
se
la puede iderar un
considerar
verdader de
ránea. Com para-
digma de lectura de la psicopatología contempor&dderonodo
Síntoma»,

t i e n e su cimiento y sus tiemp s de ar-


nacimiento
paradigma que serespete, J.
los tres tiempos internac ernos del paradigma
ticulación. Distinguiremos

de las NFS.

de los años1980-princinine
TI-Eliniciodelparadignma (Jinaleslas
de los años 1990): Freda, Lecoeury
toxicodependencias
Ante todo, conviene ir a la génesis de esta tórmula. Fue introducia.
daa
comienzos de los años 1990 por dos psicoanalistas lacanianos. He
Freda y Bernard Lecoeur, dedicados al trabajo institucional con te.
Hugo
xicómanos. Surge de inmediato un rasgo característico de las erve.
riencias de tratamiento de tales síntomas: el hecho de
implicar, por
lo general, en el proceso total de la cura, al menos durante un
cierto
tiempo del proceso terapéutico, el campo institucional y la inclusión
de la medicina en el interior de la
terapia. También por esta razón, el
compromiso del psicoanálisis en este ámbito de la psicopatologia no
es en absoluto reducible al horizonte de
la consulta del
S1 acaso, éste entrará en liza en un segundo
psicoanaistak.
tanto en la forma del
tiempo. En etecto, no
entrara en psicoanálisis puro como la disciplina ire liana
juego en los tratamientos de
estos suietos, cuanto en lade
2. F.H.
Freda, «La
págs. 115-120; F.H. toxicomanie:
e
symptôme moderne»,
un symptôme moderne», Analytica, 1989, Sh

05/1992, 21, pág. 85;Freda, «Les nouvelles


formes
symptóme e del'EC
dell'ECE
tome», y F.H. es du symptôme»,
Mental, diciembre de Freda, B. Lecoeur,-«Les nouvelles formes usymp"
1997,4, págs. 139-148.

54
Sintomas de la civilización contemporánea

un psicoanálisis aplicado: la terapéutica institucional, una orienta-


analitica de la práctica institucional. En el campo de la clínica de
ció.
las toicomanías, el trabajo de Freda y Lecoeur se orienta mediante
alorunas indicaciones de Lacan sobre la posición del toxicómano. En
ollas Lacan, en la última tase de su enseñanza en los años 1970, ponía
de relieve la naturaleza de matrimonio feliz con la droga propia la
experiencia del toxicómano. Y subrayaba cómo la clínica de la to-

xicomanía se presenta, al mismo tiempo, para el sujeto toxicómano


como una ruptura del matrimonio con el falo. El matrimonio con la
droga, objeto inanimado que otrece al toxicómano un goce sin lími-
en su economía libidinal, del vinculo con el
tes,ocupa así el lugar,
falo en cuanto objeto simbólico que entra en juego en la dialéctica
de deseo propia de la vida sexual y amorosa Es algo ya destacado por
Karl Abraham a principios del siglo pasado: un canibalismo prima-
rio de la sustancia ocupa el lugar, en la toxicomanía, pero también
en los trastornos alimentarios y el alcoholismo, del deseo sexual y
del investimiento libidinal de la pareja como objeto de goce. Ante
la incertidumbre de la vida del deseo, condicionada por la alteridad
de la pareja, en las nuevas formas del síntoma el sujeto prefiere con
mucho la certidumbre del objeto de goce inanimado.

T2-Lafórmula general de las NES: goces sin Otro


(Jacques-Alain Miller, 1996-1997)
No es, sin embargo, a Freda y Lecoeur, sino a Jacques-Alain Miller
que debemos la fórmula general que nos ofrece el mínimo común de
nominador de las nuevas formas del síntoma. Miller la desarrolla en
Su curso, en 1996-19973 teniendo como referencias principales las
Cmanías y los trastornos alimentarios, la dependencia de la he

comités de ética (1996-1997)


Miller, E. Laurent, El Otro que no existe y sus 373-379.
D u e n o s Aires, 2005, clase del 21 de mayo de 1997, págs.

55
lado,
u n lado,
un
ila anorexia y la bulimia
c o c a í n a , por
yla de las epi
el corazón de
po el
roína
el epidemiasedel
otro.Asina
corazón

base lógica que


está en
avanzado a
los nuev Aa
lismo avanzado a ,
partir
delos años
capitalis1m
de
lospaíses
tomas e n
de una lidadnueu
modalidad nueva de
relaci 19
reside en la aparición coherente con el funcionamies
objetode
goce, del
es posi discur
el
con tardío. Según esta r
Según modalidad,
social del
capitalismo
redes del
total, sin pasar por las redes
dPOSib sle gna
del objeto
de manera
hacen de tal ev
Otro sih
simbólics
y de sus leyes que,
inevitablemente,

total, sino parcial. Con


riencia
Con las nuevas
L. ibidhn
una experiencia ya
no

pues, más alláá de la ene formas de


síntoma nos
encontramos,
anza de Freud
del vinculo sOcial.
enseñó que Freud n o s
fundamento
sobre el para
con el Otro
el sujeto está obligad.
el vinculo
entrar en
hace sufrir nuna
porcióndegoce.
la
Es esta experiencia que ral neuróticola
de la castración. En las nuevas formas del sínto.
experiencia como
a Lacan, el sujeto se encierra.
rra
nos indica Miller siguiendo en un
goce
sin el Otro, totalizador y de tendencia autista. Por eso Millerhak. de
rechazo fundamental del Otro las nueyas for
simbólico en
un
del síntoma, con particular referencia a la anorexia mental y al culta

de la nada que la distingue.

T3-El desplieguedelparadigma más allá


de las toxicomanías y los trastornos alimentarios

En los últimos veinte años, hemos asistido a un despliegue de esa

estructura mínima de las nuevas formas del síntoma, formalizada pot


Miller, a otras formas sintomáticas, más allá de los conhnes de ls

tóxicodependencias y de los trastornos alimentarios. La fórmula del


rechazo del Otro oceseh
como estilo de relación del sujeto con c
generalizado y ha arraigado en
muchos otros ámbitos de l
Cia psicopatológica contemporánea, desde el hasta e

uso
compulsivo y adictivo de internet y de la juego ae val.Cad

realiaa
Sintomas de la civilización contemporánea

la clínica contemporanea se nos presenta como una clínica


más la clí
vez

c de goce, cada vez menos como una clínica del deseo y la


exceso
d ell
c a r e n c i a .

sintoma contemporáneo
Sintoma
freudiano y

breve excursus histórico en torno al paradigma de


nespués de este
Formas del Sintoma, nos resulta más sencillo trazar una
ae Nuevas

demarcación entre el propio del síntoma freudianamente en-


åmbito

el síntoma contemporáneo. Sintetizaría en


tendido, el neurótico, y
esenciales su irreductibilidad:
seis puntos

a División/unificación identitaria. El síntoma freudiano, es decir,


el sintoma neurótico clásico, histérico u obsesivo, divide al suje-
to que es su portador. Actúa, decía ya Freud, como una formna-
ción de compromiso que deja entrever, no obstante, el conflicto
del que se hace mediador entre el impulso para la realización del
deseo inconsciente y lo que a él se opone. Mientras que al sujeto
neurótico lo encontramos, desde la primera cita, dividido, lace-
rado en su ser, en las nuevas formas del síntomalo que encontra-
mos es, porel contrario, un individuo que se nos presenta como
indiviso, unificado. Como alguien que forma una unidad con el
propio síntoma, que muestra en él mismo su propia identidad.
b) Egodistonía/egosintonía. El síntoma neurótico hace daño al suje-
to. Este sufre, se queja, ya no lo soporta y por eso viene a vernos, en
la esperanza de llegar hasta el fondo. Por el contrario, el síntoma
contemporáneo, sobre todo en sus tiempos iniciales, se presenta
como un feliz remedio, como una solución feliz. Así es eviden-
emente para el toxicómano y su luna de miel con la droga de la
que habla Olivenstein. Así es también para la anoréxica, respecto
e la cual no por casualidad Brusset ha hablado de «toxicomanía

57
y el inconsciente
La comida

diríamos tros,
nosotros, de
de
goce del
como
re
endógena»,
o
ella, en otraspalabras,el objeto tóxico, la sustancia que hace n chaio. En
sino un obieh a c e
no es un
objeto
externo al cuerpo,
nada. Pero
objeto interior
én la soi
también
gmat
lo que
Lacan llamaba
el objeto
la enseña de la
solución bulimi
al principio bajo solución má
se presenta
que se quiera y engordar, a tr vés
no
de la co
gica:
mer todo aquello
tagema del vómito, los laxantes, la actividad deportiva frenética estra
sujeto enfermo, en quien h.e
El neurótico se siente un
hay algo que
causa se le escapa. En las nu
nuevas tormas.
funciona y cuya
no
sintoma, en cambio, está ausente ooes muy precaria la percenei del
la percepción
de la enfermedad. El sujeto es
feliz con su stado yy con
estado
considera Su s

condición más un estilo de vida que una forma psicopatolo:


Enigma/certeza. El propio sintoma no sólo hace sufrir a neu
c) rótico: constituye para el un verdadero enigma, del que s

gunta qué quiere partir de esta preguntavivida como


decir. Es a
sufrimiento que produce el sinto
impostergable, yno sólo por el
ma, que alguien decide iniciar un camino analitico. En cambio.

del lado del toxicómano o de la anoréxica no encontramos, en


general, el enigma respecto de la causa del propio padecimien
to. Encontramos más bien en el plano descriptivo una certeza
ligada al objeto de la propia pasión, la droga para el toxicómano,
la comida para el obeso, el llenado y el vaciado para la bulimica,
el rechazo mismo como práctica de vaciado y control extremo
del cuerpo en la anoréxica.
d) Metáfora/letra. La relación del neurótico con el lenguaje y con
la propia palabra es una relación metafórica. Lo que él dice no se

reduce a un enunciado en su literalidad, sino que remite a ou


otra

cosa, pone en juego otra escena en la cual se manifiesta el in


consciente como lugar de la ecirdel
enunciación, del querer
Sujeto. que ocurre en los
Lo toxicóma-

diálogos con pacientes


nos o anoréxicas durante largo tiempo pone de manifhestouna

58
Síntomas de la civilización contemporánea

del alcance metafórico del lenguaje, y una reducción


aanestesia
al enunciado, del decir a lo dicho. Es en este
de la enunciación
hace dificil entrar en una relación efectiva con
fenómeno, que
donde podemos encontrar ese rechazo del in-
estos pacientes,
o del Otro que hemos visto que era el
núcleo estruc-
consciente
del síntoma.
tural de las nuevas formas
Demanda/solución. El síntoma neurótico se hace vehículo de
una demanda que entra en juego para el sujeto en la cura. Toma
como solicitud de ayuda, pero en la cura llega a
su forma inicial
como una cuestión que implica al ser del sujeto en
formularse
cuanto tal. El síntoma contemporáneo se presenta, por el con-
trario, como un síntoma sin demanda o con una demanda
débil.

Aqui, el sujeto parece no pedir nada al Otro, sino, como máxi-


mo, angustiarlo. En el caso de que se quiera hablar de deman-
da, ésta toma en general el camino del cuerpo. Es una demanda
muda y encarnada en el cuerpo vehiculada por unos síntomas

que adoptan, no tanto la forma de las somatizaciones y las con-


versiones (como en las anorexias y bulimias histéricas), lascua
les mantienen un valor metafórico de mensaje encarnado en el
cuerpo, sino más bien de prácticas de goce corporal de circuito
cerrado, desconectadas del Otro y sin sentido.
Transferencia simbólica/ausencia de transferencia o su dimen-
sión sólo imaginaria. Lo que permite
que el trabajo con el sujeto
neurótico alce el vuelo está ligado a
rencia. Esto no se reduce a la variada
la activación de la transfe
fenomenología de las pa-
Siones que experimenta el paciente en relación al terapeuta. En
efecto, esta dimensión restringe la dinámica de la transferencia
aplanándola en una dimensión especular e imaginaria. El resor
te
profundo de la transferencia, nos enseñó
Lacan, viene dado
por el hecho de poner en marcha un saber supuesto que se le
escapa al sujeto, pero que le concierne íntimamente-su saber

59
La comida y cl inconsciente

inconsciente-;
saber supuesto que él atrihn.

En las nuevas formas del síntoma,


así mo
ista en la
transferencia.

manda está ausente y es debil, al mismo tiemn hla como de.


la
activa O, Como maxlmo, toma una form. transfere
cia no se ma totalmen
confinada la dimensión imaginaria de la
en
mente
ente
relación dual
paciente y terapeuta, dejando cerrada, al menos durante entre
tiempo, la puerta del inconsciente. Por eso se ha hablado delargo
\argloso
síntomas como
sintomas desconectados del
del in.
inconscien-
nuevos

que el sujeto nos presenta, Dara .


se
los
te. Síntomas en
de Lacan, como «desabonado del inconces
recuperar
una fórmula

Conclusiones

Ouisiera concluir esta breve intervención sobre las nuevas formac


del síntoma con algunas consideraciones sobre los límites de dicho
paradigma. En primer lugar, me parece importante subrayar que
este paradigma debe ser tomado cum grano salis, es decir, sin con-
cederle un carácter ontológico ni considerarlo del mismo modo que
un diagnóstico de estructura. Pone de relieve cierto rasgo del sínto-
ma contemporáneo, pero en la cura es preciso no olvidar nunca que
ante todo siempre tenemos que lidiar con la singularidad del sujeto,
irreductible a los encuadres generales. El paradigma puede servirnos,

Como máximo, como una puerta de entrada en el encuentro con el


paciente, pero luego debemos dejarlo atrás e ir más allá, si quereno
efectivamente encontrar algo.
En segundo lugar, el paradigma de las nuevas formas del SIur

Od no noS dice la última palabra sobre la estructura del sujeto


menudo opaca en este ámbito de la clínica, y sobre la base de la cual
De
enmuchos casos aclararemos nuestras ideas a lo largouc ra
teniéndonos en el plano diagnóstico
le m a n t e

corremos el riesg
nernos en cierta confusión entre el plano del fenómeno y el p

60
Sintomas de la civilización contemporánea

ctural. Por
estructural. Por tanto,no debemos considerarlo aún como un diag
sino como un marco diagnóstico preliminar relativo
nóstico preciso,
al estilo
sintomático del paciente. Tomado a partir de estos límites, el
paradigma
de las nuevas tormas del síntoma puede ser ciertamente
orientarnos en el encuentro con la palabra
1una brújula preciosa para
del sujeto.

. Este capitulo retoma una intervención mía en la Jornada de estudios organíza-

por Villa Miralago en la Universidad de Insubria (Varese) el 7 de noviembre de


2014,
4, con el titulo «Los disturbios del comportamiento alimentario: los outcomes y
las curaciones posibles.

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