El documento explora la importancia de cultivar una relación profunda y comprometida con Dios a través del Espíritu Santo. Destaca que conocer a Dios implica amor, obediencia y comunicación, y que esta relación es fundamental para discernir su voz y experimentar su presencia. Además, se discuten los beneficios de ser hijos de Dios, incluyendo herencia, derechos y privilegios, así como los diferentes niveles de relación que se pueden tener con Él.
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El documento explora la importancia de cultivar una relación profunda y comprometida con Dios a través del Espíritu Santo. Destaca que conocer a Dios implica amor, obediencia y comunicación, y que esta relación es fundamental para discernir su voz y experimentar su presencia. Además, se discuten los beneficios de ser hijos de Dios, incluyendo herencia, derechos y privilegios, así como los diferentes niveles de relación que se pueden tener con Él.
El documento explora la importancia de cultivar una relación profunda y comprometida con Dios a través del Espíritu Santo. Destaca que conocer a Dios implica amor, obediencia y comunicación, y que esta relación es fundamental para discernir su voz y experimentar su presencia. Además, se discuten los beneficios de ser hijos de Dios, incluyendo herencia, derechos y privilegios, así como los diferentes niveles de relación que se pueden tener con Él.
El documento explora la importancia de cultivar una relación profunda y comprometida con Dios a través del Espíritu Santo. Destaca que conocer a Dios implica amor, obediencia y comunicación, y que esta relación es fundamental para discernir su voz y experimentar su presencia. Además, se discuten los beneficios de ser hijos de Dios, incluyendo herencia, derechos y privilegios, así como los diferentes niveles de relación que se pueden tener con Él.
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Cultivando una relación con Dios para escuchar su voz
Caminar con el Espíritu Santo es lo más emocionante que una persona
puede vivir, pero Él no quiere de ese tipo de gente que le huye al compromiso, Dios desea que vayamos en serio con Él y tener con nosotros una relación de adicción. Puedes pensar que es difícil, pero cuando el Señor cautiva tu corazón, cuando Él te toca, te darás cuenta que es un deleite. Por supuesto que me gusta dormir, pero no creas que me cuesta levantarme en la madrugada, pues yo sé que Él me está esperando, siempre lo hace, y hay ocasiones en las que me sorprende de tal manera, que suceden cosas que no podría escribirlas en este libro, bien porque no encuentro el lenguaje para explicarlas, o porque son tan íntimas entre Él y yo, que no puedo compartirlas, pero lo que sí puedo asegurarte es que cada día acudo con gran alegría y expectativa a este encuentro celestial con el Espíritu de Dios. Hay algunos Principios interesantes: • Si usted desea discernir correctamente cual es su voz, necesita relacionarse con Él. Una relación con Dios se establece sobre la base del amor, la obediencia, el temor de Dios, la confianza, la comunicación y el compromiso.
• Nuestra relación con Dios es el lugar desde donde operamos, nos
movemos, caminamos, vivimos, y nos comunicamos con Dios y otros seres humanos. En otras palabras es algo que no se puede simular ni hacer a medias. O tenemos una relación con Dios o no la tenemos.
• Para escuchar a Dios necesitamos conocerlo, y para conocer a Dios
necesitamos relacionarnos con Él. Como vemos, no es un tema simple. Conectarse realmente con el Creador y desarrollar una relación con Él implica mucho mas que hacer actos religiosos. Requiere Conocer a Dios. ¿Que significa conocer? La palabra “conocer” significa “averiguar el ejercicio de las facultades intelectuales de alguien, su naturaleza, cualidades y relaciones con los demás”. Es “percibir un objeto o persona como distinto de todo lo que no es él o ella”. Cuando tenemos una relación Él podemos distinguir todo lo que no es, porque conocemos todo lo que Él es. En hebreo, la palabra que traducimos al español como “conocer” es yadá, que implica una distinción profunda. Significa además, “observación detallada, cuidado minucioso y reconocimiento; es ser consciente de considerar, comprender, descubrir, respetar y conocer profundamente”
• Las necesidades de los creyentes comienzas cuando su relación con
Dios se rompe. Adán y Eva empezaron a experimentar necesidad, cuando el pecado se infiltro en ellos. Siempre la intención original de Dios fue tener compañerismo y comunión con el hombre.
• Nuestra relación comienza, cuando nuestra identidad se descubre.
El cielo esta fundamentado en los siguientes principios: a) Paternidad b) Compañerismo c) Sacerdocio La paternidad es el fundamento sobre el cual Dios ha escogido edificar toda la estructura de la sociedad; sin ella, la sociedad se desintegra y yodo se convierte en caos. Es decir, la familia, la sociedad y todo lo que se desprende de ellas, no funcionara debidamente hasta que la paternidad sea restaurada. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.” Malaquías 4.5, 6 ¿Qué significa la palabra Padre? Como en todo, para entender la aplicación de una palabra, debemos conocer su origen y su significado en el contexto original. Para esto vamos a investigar dos palabras antiguas: la primera es “Abba”, palabra aramea cuyo sentido es de familiaridad, comunión e intimidad; es como cuando un niño habla por primera vez, la primera palabra que dice es “Abba”; es decir, ¡papito! Es una palabra de intimidad, de acceso, de aprobación, de valor, de afirmación. La segunda es la palabra griega “Páter”, y se refiere más a una expresión de respeto, de honor, de reconocimiento hacia la cabeza de una casa, la autoridad principal de una familia. El ser humano necesita las dos dimensiones. Necesita a “Abba”, la intimidad con Dios, su papito, pero también necesita a “Páter”, el respeto, la disciplina, reconocer quién es la cabeza de la casa. Una vez que entendemos las dos dimensiones de la paternidad de Dios, podemos entender por qué Jesús nos enseña que la oración debe ir dirigida al Padre: “padre nuestro que estás en los cielos…”. Esto nos lleva al siguiente punto. Hay ciertos puntos importantes para entender acerca de la paternidad de Dios, los cuales debemos recibir como revelación para poder orar al Padre como hijos. 1. La revelación de la paternidad de Dios es dada por el Espíritu Santo.
2. El Espíritu de Adopción es dado por el Espíritu Santo.
3. La revelación de la paternidad de Dios es la llave para tener una
relación personal, presente y progresiva.
¿Cuáles son los beneficios de ser hijos?
1. Los hijos tienen herencia: Todo lo que el Padre tiene es nuestro, lo que significa que podemos pedirlo cuando queramos. Los hijos tienen una herencia material y espiritual que está a su disposición por medio de Jesús. 2. Los hijos tienen derechos: Los hijos que comparten una relación con el Padre, tienen derecho a ser oídos por Él, y a que les conteste. Hay muchas cosas a las cuales los hijos de Dios tienen derecho, como: la salud, la liberación, la paz, la justicia, el gozo y la prosperidad divina provistos por medio de Jesucristo. 3. Los hijos tienen una relación con el Padre: Cuando usted conoce al Padre, conoce su amor, y una vez que entiende este amor, responde a Él en obediencia. 4. Los hijos tienen privilegios: Los hijos tenemos ciertos privilegios, como el hecho de ser usados en el poder y la unción de Dios, y participar de su naturaleza divina, entre otros. • La oración es solo una parte de tu relación, hay 6 niveles en tu relación con Dios 1. Compañerismo: Es el estado o el lugar donde permanecemos en asociación con Dios, compartiendo y participando juntos, en comunión e intimidad con Él, con los corazones unidos, en o por un pacto. También podemos definir la naturaleza del compañerismo como una palabra de pacto, no escrita en un contrato pero si en el corazón. Por eso, el libro de los salmos, cuando Dios se estaba preparando para juzgar la tierra, primero dijo, “Juntadme mis santos, los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.” (Salmos 50:5) El compañerismo es el aspecto mas profundo del pacto; por lo tanto, no podemos decir que tenemos compañerismo con Dios sino tenemos pacto con Él. 2. Comunión: Viene de la palabra hebrea “Chabar” que significa vinculo estrecho o asociación profunda con alguien, se utiliza en el mundo judío comúnmente para describir la relación, esposa- esposa y viceversa, literalmente esta palabra significa hacerte 1 con el 1 “21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.” Juan 17:21-23 3. Adoración: La palabra adoración es el vocablo griego “proskunéo”, y se compone de dos palabras; “pros”, que significa acercarse, cerca, y “kúon”, que significa perro. Al unir las palabras, adoración significa acercarse como un perro se acerca al amo, besando su mano como el perro lame la mano de su amo; también, quiere decir demostrar afecto en forma halagadora, agacharse, postrarse con respeto y reverencia ante una autoridad. Describe el hecho de acercarse para besar amorosamente al amo, como lo hace un perro, con una sumisión total. 4. Comunicación: Oración en su esencia significa comunicarse con Dios, esto es hablar con Él pero también escucharlo, de eso se trata una relación 5. Esperar en Dios: Esta es la parte mas difícil de la relación, aquí se pone aprueba tu persistencia y resistencia, si quieres escuchar a Dios tendrás que esperar en Él. Esto es lo que en el mundo hebreo se conoce como Meditación. 6.- Intimidad: La intimidad es el nivel mas alto en cualquier relación natural o espiritual. Por lo tanto, el objetivo supremo en nuestra relación con Dios, al igual que con nuestro esposo o esposa, debe ser lograr la intimidad.