falo


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falo

(Del lat. phalus < gr. phallos.)
1. s. m. ANATOMÍA, ZOOLOGÍA Pene, órgano sexual de copulación en el hombre y los mamíferos mayores.
2. MICOLOGÍA Variedad de hongo de forma fálica, color blanco y olor repelente.
NOTA: Nombre científico: (Phallus.)
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

falo

 
m. anat. Pene.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

falo

('falo)
sustantivo masculino
órgano reproductor del hombre y de algunos animales de sexo masculino Las estatuas de la cripta tenían grandes falos erectos.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

falo

nombre masculino
pene* miembro viril verga cola (col.) pito (col.) polla (malsonante) picha (col.) minga (col.) cipote (malsonante) pilila (col.) carajo (malsonante) chorra (malsonante) pijo
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

falo

Фалос

falo

阴茎

falo

陰莖

falo

Fallos

falo

SMphallus
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005

falo

m. phallus, the penis.
Spanish-English Medical Dictionary © Farlex 2012

falo

m phallus
English-Spanish/Spanish-English Medical Dictionary Copyright © 2006 by The McGraw-Hill Companies, Inc. All rights reserved.
Ejemplos ?
Manín tenía en casa a su madre, Rosenda, a su mujer, María Chinta de Pin de Pepa, dos hijas casaderas, y un hijo, Falo (Rafael), licenciado del ejército del arma de caballería.
Y Manín, con cierto desdén, se encogió de hombros, y dijo entre dientes: -¡Bah! como quieras... todavía no se sabe si Falo encontrará algo que convenga. Siempre hay tiempo.
Y era como una esperanza en la familia que Falo se volviera sin el animal que había ido a comprar, y que estaba pidiendo a gritos (a gritos rojos) el carricoche tumbado sobre las varas, a la puerta.
Falo comprendió que él o nadie podía llevar a cabo la peligrosa empresa de meter en casa una boca más, de costumbres desconocidas y de utilidad no demostrada.
Toda la familia se mostraba de antemano recelosa contra el intruso, antes de que este viniera, en cuanto Falo se despidió, camino de la feria.
Volvió Falo jinete en una yegua. Era de buena alzada, torda, cabeza fina, de buen andar, airosa al sacudir los remos y nada espantadiza.
El Artillero le conoció a Falo, en cuanto le vio contemplando la yegua que él montaba, que el de caballería se había enamorado de ella.
Falo, mucho tiempo después, comprendió por qué le había hecho tanta gracia; se parecía a un caballo que a él le habían matado los carlistas en una célebre carga.
gollerías, golosinas. Pasaron días, y el sordo rencor de todos, menos Falo, contra la Chula, la yegua torda, iba a más en vez de aplacarse.
Falo pasaba cerca de ella horas y horas, limpiándola, acariciándola, como para consolarla de aquellos desdenes y de las raciones no muy abundantes.
La Chula empezó a adelgazar. Junto a un corvejón le salió un bulto duro. Falo, lleno de terror, ocultó a Manín y a las mujeres el triste descubrimiento.
Llegó la cuesta de la Grandota, ¡prueba formidable! La Chula, discretamente fustigada por Falo, emprendió la subida a trote largo.