Ejemplos ?
Los cuatro amigos forman una academia burlesca bajo los nombres en clave de Damón (Estala), Alfesibeo (Navarrete), Amintas (Forner) y Mirtilo (Moratín), a los que se agregaron Arcadio (José Iglesias de la Casa) y Batilo (Juan Meléndez Valdés).
Cabaña “Piedras Blancas” Quesos de Suipacha Fermier “Quesos de Campo” La escuadra Il Mirtilo La Gringa Visitas Guiadas a la RdQ Presidente: Nestor Alfredo Taborda Vicepresidente 1°: Juan Antonio Insua Vicepresidente 2°: Walter Esteban Ochoa Secretaria: Maria Laura Vidal Bloque FPV Margarita Teresa Delfino (2013-2017) (Presidente de Bloque) Juan Antonio Insua (2013-2017) Alcira Zunino (2015-2019) Ricardo Zubeldia (2013-2017) Jose Antonio Cimminelli (2015-2019) Juan Luis Mancini (2015-2019) Bloque UCR Marianela Bruno (2013-2017) Marcelo Lizziero (2013-2017) Nestor Alfredo Taborda (2015-2019) Walter Esteban Ochoa (2015-2019) (Presidente de Bloque) Elizabeth Ferrando (2015-2019) Guillermo Esain (2013-2017)
Hacia la mitad del mar hay tres pequeñas islas deshabitadas: Falkonera (1,29 km²), Karavi y Velopoula (1,86 km²). Se dice que este mar fue nombrado por el héroe mítico Mirtilo, quien fue enviado a este mar por un enfurecido Pelops.
Aquí murió de amor en hora aciaga Mirtilo, y Bala su rebaño; llora La primavera y le tributa Flora Rústico incienso cuyo olor embriaga.
«Mirtilo el cuadrero, el cocinero Efestio, Hipatavio el camarero, Apolonio el médico, han intentado echarlo, pero se ha revuelto contra todos furioso, y lo más grave es que sus venenosos mordiscos han comunicado a las bestias su mismo mal de rabia.» Esta noticia les dejó estupefactos.
He aquí la historia de Hipólito y de Fedra, de Belerofonte y de Estenobea, de Hebro y de Damasipa, de Tantis y de Peribea, de Mirtilo y de Hipodamia, de Peleo y de Dameneta.
Allí la pira está; doliente y grave Danza emprenden en torno los pastores Coronados de cipo y de verbena; La selva plañe con murmullo suave Y yace, de Mirtilo entre las flores, Oliendo a mil aún la dulce avena.
Vibra Febo su dardo de diamante; El baile raudo gira, el seno opreso De las pastoras rompe en delirante Grito de amor que llena el aire en ceso. Mirtilo, el boquirrubio, en ese instante Vuelto habría a la vida con un beso.
III Unese a los sollozos convulsivos De los abiertos labios, el sonoro Choque, ya recogen el caliente lloro Las rojas bocas en los ojos vivos. ¡Homenaje a Mirtilo!
Duerme Mirtilo; floresta Umbría Que en tu sepulcro abandonado vierte Su inefable y serena poesía, No olvidará tu dolorosa suerte: Ni de tu amor la efímera elegía, Ni tus bodas eternas con la muerte.
Es una gran fuerza. Esta casa ha caído entre sangre, por voluntad de un demonio vengador, a causa del asesinato de Mirtilo, precipitado de su carro.
¡Ojalá pudiera yo lanzarme hacia esa piedra, bloque arrancado del Olimpo y que gira en remolinos, suspendida con cadenas de oro entre el Urano y la tierra, a fin de exponer mia lamentos al viejo padre Tántalo, que engendró á los abuelos de mi familia, que tantos males ha sufrido desde que Pelops, lanzando en rápida carrera á sus cuatro yeguas, mató a Mirtilo precipitándolo en el mar, en las ondas espumosas de Gerestia, á lo largo de las riberas!