Ejemplos ?
En el año de 1700 no se encontraba ni un solo libro en toda la Rusia, excepto los Misales y algunas Biblias en casa de los papas borrachos de aguardiente.
En el interior de las iglesias se utilizaron maderas finas en imágenes talladas y polícromas de cierto valor; candelabros, sagrarios y misales muy trabajados, que eran fundamentalmente donaciones.
A Ávila fueron también dos misales de la orden para el santuario de Nuestra Señora de Sonsoles, así como para las parroquias de Santo Domingo y San Pedro, e incluso a la Catedral del Salvador de Ávila llegó alguna de las imágenes del Risco.
Estas rúbricas se unieron al ordinario de la misa en algunos misales y el papa Pío V las hizo poner en orden y con los títulos quellevan en el día.
En la actualidad se realizan las oraciones en las casas o en pequeñas capillas guiadas por laicos y se siguen utilizando misales de la época de Luis XVI con la liturgia en Latín.
Libros de devoción, especialmente publicaciones de "uso", la mayoría de unas 30 páginas. Catecismos, devocionarios, libros sobre la Virgen, jubileos, misales.
También había en medio del coro un enorme facistol (mueble cuyo cuerpo superior gira sobre su eje y donde se colocaban, abiertos los enormes misales y cantorales).
Por su calidad el papel francés era más adecuado para la impresión de misales, mientras que el que se elaboraba en España se utilizaba para libros de menor coste.
Al ser una biblioteca dependiente de la iglesia, gran parte de los libros guardados son obras litúrgicas, misales, breviarios, libros de horas del uso Sarum, biblias impresas en casi todas las lenguas, mucha teología y polémica religiosa.
El ideal de los obispos, reunidos en Pistoya, era restaurar la libertad de los Sínodos diocesanos, con respecto a Roma; purgar los misales y breviarios de las leyendas, la independencia jurisdiccional de los obispos del papa, la eliminación de algunos privilegios a las órdenes monásticas y una mayor educación del clero.
De sus prensas salieron libros raros de diferentes tipos: textos antiguos de leyes, libros de medicina, diseño, misales y libros litúrgicos, pero también clásicos, libros de texto universitarios, folletos de oraciones y reimpresión de textos sobre diversos temas, tanto en latín como en lengua vernácula.
Posteriormente al Concilio de Trento, en 1568 y 1570, el papa Pío V suprimió los breviarios y misales que no pudieran demostrar una antigüedad de por lo menos dos siglos.