Ejemplos ?
Él, no en tiempo largo, 35 la cautiva Asia de Egipto a las fronteras había añadido. Por los cuales hechos yo, remitida a la celestial asamblea, esos primitivos votos con esta nueva ofrenda solvento.
Y el noble AXAYACATL hizo girar sus flores de amistad, sus mariposas y con esto causó la alegría. Lentamente hizo ofrenda de flores y plumas al TLOQUE NAHUAQUE.
Tornó empero a dominarse, cerró los ojos para no verla, extendió la mano, con un movimiento convulsivo, y le arrancó la ajorca, la ajorca de oro, piadosa ofrenda de un santo arzobispo, la ajorca de oro cuyo valor equivalía a una fortuna.
El gobernador había hecho la ofrenda, y, terminado su discurso, el cardenal respondió, solicitando la paz universal por intercesión del Santo más belicoso que existe; la misa tocaba a su término, y el semblante del penitente conservaba la misma expresión extática, grave y dolorosa; tal vez hasta una lágrima reluciese entre su barba hirsuta, del color del oro viejísimo, nublado por el polvo secular de los adornos del retablo.
Pero lo mejor, allá en lo alto, era el Portal, especie de cueva tapizada de papel dorado, con el pesebre de plata lleno de pajuelitas de oro, y en él, de un grandor desproporcionado al resto de las figuras, el Niño echado y con la manita alzada para bendecir a unos pastores mucho más pequeños que él, que le traían, en ofrenda, borregos diminutos...
Fuimos juntos, argentinos y orientales, hasta el pie de la estatua de Artigas en donde vosotros, nobles y generosos hermanos argentinos, quisisteis depositar la ofrenda de algunos gajos de laurel, sencilla y austera ceremonia de tocante ritual republicano.
Para el problema daba los mismos resultados de América el hallazgo; y el mar, ya a la merced del Genio, era una vía de alfombra azul tendida para llevar la ofrenda de América a Isabel.
Su religión era la de los pueblos salvajes y vagabundos: la ofrenda de carne palpitante rociada de grasa; el sacrificio de la res de todos los pueblos pastores, los cuales, extremando luego su devoción, llegan al sacrificio de seres humanos.
Sí, dichosa Valentina, ya no hay desdichas que tema: en esta noche suprema sopló tu espíritu en mí. Yo oí la palabra santa con que una ofrenda me hiciste, y a fe que me la trajiste preciosa y digna de ti.
Este amor, que tiene celos hasta de la luz que miras y del aire que respiras, es tan noble y tal leal, que es capaz de ir a los cielos a hacerte de mi alma ofrenda, cuando tu alma se desprenda de tu cuerpo terrenal.
(206) Jamás su opípara mesa Parásitos asaltaron, Ni sus sentencias fallaron Sino en razon de la presa. Con mas razon litigaba Quien mas ofrenda esponia, Y mejor causa tenia Quien mejor se la pagaba.
(236) Yo he sido el mejor amigo Del sábio rey Salomon, (Y al escuchar esto el juez Dos pasos retrocedió Y asi siguió el extranjero Sin notar su conmocion) Cuando aquel rey descarriándose A los vicios se lanzó, Y vió de su muerte cierta El gesto amedrentador, Me dijo: «Abasuero, en prueba »De que aun en mi corazon »Vive tu amistad ilesa, »A hacerte una ofrenda voy.