Tenemos en abandono el trabajo. Más tiempo están las ovejas encerradas en el corral, que paciendo por la serranía. Las dos viejas mulas, Caracola y Gifera, apenas pueden retrepar la cuesta con la reja hundida en la tierra; y hay que venderlas y comprar otras, aunque sea a rédito.
Automedonte unció bajo el yugo a Janto y Balio, corceles ligeros que volaban como el viento y tenían por madre a la harpía Podarga, la cual
paciendo en una pradera junto al Océano los concibió del Céfiro.
Homero
Como un montaraz león, confiado en su fuerza, coge del rebaño que está
paciendo la mejor vaca, le rompe la cerviz con los fuertes dientes, y despedazándola, traga la sangre y las entrañas; y así los perros como los pastores gritan mucho a su alrededor, pero de lejos, sin atreverse a ir contra la fiera porque el pálido temor los domina; de la misma manera ninguno tuvo ánimo para salir al encuentro del glorioso Menelao.
Homero
Cuando por la mañana temprano me arrodillo en mi cuna, en mi cuartito, al lado de la habitación de mi madre, y miro por la ventana y veo a los corderos que están allí paciendo, y veo la luz roja reflejándose en el reloj de sol, pienso: «¡Qué alegre es el reloj de sol!», y me maravilla que también hoy siga marcando el tiempo.
El viejo señaló con el dedo unos espesos matorrales y le acompañó a ellos intrépidamente. Entretanto nos habíamos todos animado, nosotros paciendo, nuestros guías curando sus heridas.
13 Y un día aconteció que sus hijos é hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito, 14 Y vino un mensajero á Job, que le dijo: Estando arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos, 15 Acometieron los Sabeos, y tomáronlos, é hirieron á los mozos á filo de espada: solamente escapé yo para traerte las nuevas.
Los peces pasaban nadando junto a mis orejas, exactamente como los pájaros en el aire. ¡Y qué gente más simpática, y qué ganado más gordo,
paciendo por las hondonadas y los ribazos!
Hans Christian Andersen
¿has venido acá á molestarnos antes de tiempo? 30 Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo. 31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquel hato de puercos.
10 Y le rogaba mucho que no le enviase fuera de aquella provincia. 11 Y estaba allí cerca del monte una grande manada de puercos paciendo.
El sol tiende los rayos de su lumbre por montes y por valles, despertando las aves y animales y la gente: cuál por el aire claro va volando, cuál por el verde valle o alta cumbre
paciendo va segura y libremente, cuál con el sol presente va de nuevo al oficio, y al usado ejercicio do su natura o menester le inclina, siempre está en llanto esta ánima mezquina, cuando la sombra el mondo va cubriendo, o la luz se avecina.
Garcilaso de la Vega
La sarna hace estragos en las pocas sobrevivientes; renguea lastimosamente la mitad de la majada, arrastrándose las ovejas, como pueden, a algunos metros apenas del corral, paciendo de rodillas, muchas de ellas, por no poder tenerse de pie; y las osamentas colorean por todo el campo, salpicando la llanura de tétricos reflejos, mientras en los alambrados y en los corrales, secan, al viento, los arrugados cueros de epidemia, fúnebres colgaduras de escaso valor, cenefas haraposas de funerales sin cuento, herencia ruinosa para el pastor, que, ni siquiera, por ellas, podrá, con exactitud, tarjar sus pérdidas.
Y el ganado paciendo por los trigos: Mis ojos son testigos Por quien la yerba crece al valle ameno: Ribera umbrosa ¿qué es de mi Sireno?