John Cena se está convirtiendo en un The Rock de marca blanca.
No lo estoy diciendo para mal, porque todos estos blockbusters me entretienen y me terminan gustando muchos de ellos.
El problema viene cuando Cena no consigue la misma taquilla que The Rock.
Y tampoco juzgo a las personas que no van al cine a ver una película de este tipo, porque es un refrito de ingredientes para crear un blockbuster palomitero. Pero que, a día de hoy, no termina de convencer para que las personas vayan al cine para verla.
Pues, nada más comenzar la película, sabemos cómo irá avanzando y cómo terminará.
Sin duda alguna, es una película para disfrutar en vacaciones de verano o para un domingo por la tarde donde solo quieras desconectar de una semana cansada de tanto trabajo.
Poco más puedo comentar acerca de esta película, salvo que es previsible cada uno de los personajes y situaciones que van sucediendo. Y que el malo malísimo no es nada creíble, pero supongo que es necesario para que la trama tenga algo de solidez… ¿no?
Está bien, no me explayo más porque luego vienen los hater, pero para quien desconfía del modelos capitalista americano es buena película.