Buenos Días.
Fantástico Miércoles...
/Good Morning.
Fantastic Wednesday...
/Bonjour.
Mercredi Fantastique...
/Guten Morgen.
Fantastischer Mittwoch...
Buenos Días.
Bonito Lunes,
Lindo Inicio de Semana
Y Bendecido Fin de Mes...
/Good Morning.
Nice Monday,
Nice Start of the Week
And Blessed End of the Month...
/Bonjour.
Lundi Sympa ,
Beau Début de Semaine
Et Bénie Fin du Mois...
/Guten Morgen.
Schönen Montag,
Schöner Start in die Woche
Und Gesegnetes Ende des Monats...
~ Yellow | Blue | Green ~
La Fábula del Conejo Generoso
En un bosque encantado, vivía un pequeño conejo llamado Nico. Nico era conocido por su generosidad y disposición a ayudar a todos los animales del bosque. Si la ardilla Ana necesitaba nueces, Nico las recogía; si el zorro Lucho tenía un refugio roto, Nico lo reparaba; y si la tortuga Toña necesitaba compañía para cruzar el río, Nico estaba ahí, cargándola en su espalda.
El conejo trabajaba sin descanso, saltando de un lado a otro para atender las necesidades de los demás. Aunque todos lo apreciaban, muchos comenzaron a dar por sentado su ayuda. Un día, mientras ayudaba a la jirafa Lili a decorar su árbol más alto, Nico se resbaló y cayó. No fue una caída grave, pero al levantarse, sintió un dolor en sus patas traseras. Ese dolor no era solo físico; era también el peso de sentirse siempre necesario para los demás, pero nunca cuidado.
Esa noche, mientras descansaba en su madriguera, Nico miró la luna y suspiró. “Me encanta ayudar a mis amigos, pero ya no tengo fuerzas. Nadie se detiene a pensar en cómo me siento o si yo también necesito ayuda.”
Al día siguiente, cuando el castor Bruno le pidió ayuda para construir su dique, Nico respiró profundamente y respondió:
—Lo siento, Bruno, pero hoy necesito tiempo para mí. Estoy cansado y quiero descansar.
Bruno lo miró sorprendido, pero luego asintió. A partir de ese momento, Nico comenzó a decir “no” cuando sentía que lo necesitaba. En lugar de ayudar a todos todo el tiempo, se dedicó a cuidar de su propia madriguera, a disfrutar de los rayos del sol y a saltar alegremente por el bosque sin preocupaciones.
Con el tiempo, los demás animales entendieron que Nico no podía hacer todo por ellos. Algunos comenzaron a apoyarse entre sí en lugar de depender siempre de él. Incluso se organizaron para ayudar al conejo cuando necesitaba algo, como traerle zanahorias frescas o cuidar de su madriguera.
La vida de Nico cambió para mejor. Aprendió que ayudar está bien, pero cuidarse a uno mismo es igual de importante. Y el bosque entero floreció con un espíritu de cooperación y equilibrio.
Moraleja: Ser generoso es maravilloso, pero debemos recordar que incluso los corazones más grandes necesitan descansar y cuidarse. Ayudar a los demás no debe significar olvidar ayudarnos a nosotros mismos.
El viernes me encontré $500 pesos afuera de la escuela donde va mi hijo.
Lo primero que dije es que BUENA SUERTE!🙏🏻🙏🏻❤️
Pero rápidamente pensé en la Madre que perdió sus 500 pesos. 🥹Y me dije, no creo que mi buena suerte dependa en la mala suerte de otra persona, especialmente una Madre. 🥹
Me acorde una vez que mi mamá llegó llorando por perder el dinero del pago semanal y como todos en el trabajo el próximo día cooperaron para completar el salario semanal de mi mamá.
En la escuela tenían una junta y no sabía cómo preguntar si a alguien se le perdio $500 pesos. 🤔
Me regrese a la casa pensando, después de un rato regrese y le pregunte a las maestras si alguien avía reclamado algo perdido, y una maestra rápidamente me pregunto es un billete de 500 pesos?🙏🏻
Y al fin localizamos a la dueña. Me contó cómo su esposo estaba bien enojado y ella angustiada ya que era para comprar comida para todo el fin de semana. 🥰🙏🏻
Y que ella no pensó que alguien regresara los $500 pesos. 🙏🏻
Le agradecí a Dios por darme esa suerte de encontrarme esos 500 pesos y tener la integridad de buscar a la dueña. No creo que la buena suerte viene atravez de la mala suerte de otra persona. No puedo verme diciendo Gracias Dios por darme 500 pesos . Cuando se que alomejor alguien está triste o llorando por su error.🥹🥰🙏🏻
A single shaft of sunlight breaks leaden clouds on New Zealand’s Dusky Sound
National Geographic | September 1971