Ejemplos ?
Su lectura referida eran libros sobre fenómenos de la Naturaleza, del sol y las estrellas; eran para él los cuentos más bellos. ¡Qué dicha poder salir en viajes de descubrimiento, o inventar el modo de imitar a las aves y lanzarse a volar!
También la habían visitado las aves de paso, contándole historias de tierras extrañas, de caravanas aéreas y espantosas aventuras de bandidos y aves rapaces.
Un día antes, la ave llamada regaliolo, llevando un ramo de laurel y siguiéndola muchas aves de varios colores, entrándose en la curia de Pompeyo, fue dellas despedazada; y aquella noche que amaneció el día de su muerte, al mismo César le apareció entre sueños, que volaba sobre las nubes, y también que se daba las manos con Jove.
Pasaban corriendo perros de caza, grandes bandadas de aves salvajes volaban gritando por encima de los sepulcros megalíticos, recubiertos de zarzamoras, que proyectaban sus sarmientos en torno a las vetustas piedras.
La primera vez resultó nuevo e interesante, pero luego observó la veleta que se repetían, qué siempre decían lo mismo, y todo acaba por aburrir. Las aves eran aburridas, y todo era aburrido; no se podía alternar con nadie, todos eran unos sosos y unos estúpidos.
¿Quién podía esperar que quien no había dado crédito a las aves, ni a los animales, ni a los sepulcros, ni a las estrellas, ni a los sacrificios, ni a la religión, le había de dar a un particular?
Mi espíritu se volcaba de admiración al oír los cantos de las aves; al mirar los prados; al contemplar las transparencias de las aguas, al deleitarme con las azules desnudeces del cielo.
Los hombres lanzaron vítores y vivas, como contagiados, y de improviso exclamaron en coro: Somos las aves que van por el cielo solitarias.
El espacio insular de la República comprende el archipiélago de Los Monjes, archipiélago de Las Aves, archipiélago de Los Roques, archipiélago de La Orchila, isla La Tortuga, isla La Blanquilla, archipiélago Los Hermanos, islas de Margarita, Cubagua y Coche, archipiélago de Los Frailes, isla La Sola, archipiélago de Los Testigos, isla de Patos e isla de Aves; y, además, las islas, islotes, cayos y bancos situados o que emerjan dentro del mar territorial, en el que cubre la plataforma continental o dentro de los límites de la zona económica exclusiva.
114 Por su firmano soto no en falso a Méntula por rico se tiene, que tantas cosas en sí tiene egregias: coto de aves de todo género, peces, prados, labrantíos y fieras.
CAPÍTULO V Como un prodigio, todos los que me habían torturado: árboles, ratas, murciélagos, felinos, aves, estrellas, principiaron a cantar unos, a reírse otros, a murmurar los que más, a rugir en un terrible clamor de voces macabras que unas a otras se confundían: chirridos, berridos, alaridos, bramidos, rugidos.
En los tiempos prehistóricos, cuando el hombre salvaje, fiera semi-rracional, había de contentarse con grandes cantidades de alimentos vegetales, y perseguido sin cesar por otras bestias superiores, o perseguidor a su vez de las bestias inferiores, sentía la necesidad de mantener en su organismo durante largas horas los nauseabundos desperdicios de la alimentación, el intestino grueso le prestó un gran servicio desarrollándose como un órgano de indispensable necesidad. Las aves, que pueden librarse de estos residuos sin detener su movimiento, carecen de tal órgano.