Cuenta el entretenido Padre Isla, de un loco más flaco y es- piritado que el espíritu de la golosina, que andaba por las calles de Sevilla, gritando : —«La persona que quiera saber cómo se cala un melón, acuda por la respuesta al tío Antón.» Rodeábanlo los curiosos, hacíanle la pregunta, y el loco con- testaba: —«¿Conque se empeñan ustedes, señores míos, en saber cómo se cala un melón?...
Entren hijitos míos y hagan lo posible para lograr lo que nuestros mayores desearon: la plenitud del TLOQUE NAHUAQUE, la hermandad, la amistad, la solidaridad de todas las comunidades de los hombres y mujeres creadores.- Luego de la enseñanza de la danza y del canto, a veces, antes de marcharse a sus CALPULLIS, las casas de la colectividad, los barrios, solían comer bledos, esa golosina que se conoce hoy con el nombre de alegría.
Y con esto y con el gran miedo que tenía, y con la brevedad del tiempo, la negra longaniza aún no había hecho asiento en el estomago, y lo más principal, con el destiento de la cumplidísima nariz, medio cuasi ahogándome, todas estas cosas se juntaron y fueron causa que el hecho y golosina se manifestase y lo suyo fuese devuelto a su dueño: de manera que antes que el mal ciego sacase de mi boca su trompa, tal alteración sintió mi estomago que le dio con el hurto en ella, de suerte que su nariz y la negra malmaxcada longaniza a un tiempo salieron de mi boca.
Lo primero, nunca he de querer á mujer ninguna, y en viendo una beldad acabada diré en mi interior: Un dia se ha de arrugar ese semblante; ese turgente y redondo pecho se ha de tornar fofo y lacio; esa tan bien poblada cabeza ha de quedarse calva: y me basta con mirarla desde ahora como la he de ver entónces, para que esa linda cabeza no me haga perder la mia. Lo segundo, siempre seré sobrio, por mas que me tiente la
golosina, los exquisitos vinos, y el incentivo de la sociedad.
Voltaire
Y tanto y tanto menudeaban las remesas del cuzqueño, que hasta el rey empezó a mirar con aire receloso al conde de Aranda, único cortesano a quien no deleitaba el aroma de la
golosina, y que tenía el mal gusto de desayunarse con un cangilón del vulgar soconusco, haciendo ascos al divino manjar que enviaban los jesuitas.
Ricardo Palma
Y el mismo día que la soltaron pescó a un marinero, que pagó por el bretón, con el mismo embuste del soplo; porque veas, Cipión, cuántos y cuán grandes inconvenientes nacieron de mi
golosina.» CIPIÓN.—Mejor dijeras de la bellaquería de tu amo.
Miguel de Cervantes Saavedra
Tal espectáculo había llenado de bruma el paisaje, y el gozo tranquilo en que se solazaba mi alma, antes de haber visto a los hombrecillos, había desaparecido por entero; me quedé mucho tiempo triste, repitiéndome sin cesar: ¡Conque hay un país soberbio en que al pan le llaman 'pastel', golosina tan rara que basta para engendrar una guerra perfectamente fratricida!»
A Simón y Juan Vicente Camacho) Mariquita Castellanos era todo lo que se llama una real moza, bocado de arzobispo y
golosina de oidor.
Ricardo Palma
Entre un cigarro y la golosina aquélla, que a ciencia cierta nadie sabe si fue manzana o pera, de fijo que para su merced la elección no era dudosa.
Y lo que acrecentaba mi indignación hasta convertirla en furor, era ver a la novia, la del rostro angelical, la de los ojos de luz y zafiro, comer con excelente apetito, y escoger con refinada
golosina los mejores bocados.
Emilia Pardo Bazán
El sastre recordó entonces lo que acostumbraba a decirle su madre cuando era niño y le daba azotes por haberle cogido quitándola alguna
golosina: -Se debe comer todo lo que se puede, pero también se debe sufrir todo lo que no se puede impedir.
los Hermanos Grimm
Atento a lo que pudiera contribuir a regocijar el espíritu de la niña, todas las noches, cuando regresaba a la casa, lo traía algún regalito de Pascua, variando siempre de objeto y especie; pero prescindiendo siempre de toda golosina.