Recordamos cosas conocidas de todos y de que nadie duda: después que en el sexto día de la creación formó Dios al hombre del limo de la tierra e infundió en su rostro el aliento de vida, quiso darle una compañera, sacada admirablemente del costado de él mismo mientras dormía.
Que habéis leído ya, señor, estimo cómo era Ferragús todo encantado, excepto allí por do el sustento opimo toma el niño en el vientre aún encerrado; y, hasta que del sepulcro el negro limo el rostro le cubrió, llevaba armado aquel lugar docible a las espadas con siete hojas de acero bien templadas.
Y según los ángeles se acercaban a los inicuos, la iniquidad disminuía, como mengua el
limo de un pantano al derramarse sobre él la luz solar.
Emilia Pardo Bazán
En la acequia, llena de guijas y de limo, deben todavía esconderse por las cintas de las hierbecillas las luciérnagas, cogidas a mano por nosotros y presentadas a las muchachas para que las prendiesen a sus trenzas a guisa de animados diamantes.
Pero que esto no fue así cuando crió Dios al hombre bastantemente lo declaran las palabras del Génesis, donde se lee: «Y formó Dios del polvo de la tierra al hombre», cuya expresión, queriendo algunos interpretarla con más claridad, dijeron: «Hizo Dios al hombre del limo o barro de la tierra», porque había dicho arriba: «Subía de la tierra una fuente y regaba toda la faz de la tierra», como si por eso debiera entenderse el barro que se forma con la humedad y la tierra.
-Aquel terrible Dies irae nada tenía de espantoso para el ser que, abandonando el desdichado limo, tornaba a su mansión primitiva.
Y del limo, en el fondo del valle brotaron dragones y seres horribles con escamas, y los chacales llegaron trotando por entre la arena, olfateando el aire.
Recordad su historia: Tiene páginas imborrables, frescas como el sucio
limo de las charcas, y vosotros no podréis menos de sentir vergüenza, al sólo pensamiento de que a nombre de vosotros se le haga un festival odioso.
Práxedis G. Guerrero
Todos los hombres nacen iguales. El pobre y el rico fueron hechos de un mismo barro. Dominus de uno limo terrae ecit pauperes et divites. (San Agustín).
Vuelve á mostrarse este terreno en la superficie á inmediaciones del Paraná, habiéndose llenado esta depresión con el limo rojizo que encierra las osamentas de los grandes mamíferos extinguidos.
Redonda, como dos planetas: arde en su centro el núcleo primero. Osea la corteza; sobre ella el
limo dérmico sembrado del bosque espeso de la cabellera.
Alfonsina Storni
El limo del fondo parecía inexplicablemente poroso y burbujeante, y un hombre que bajó atado a una cuerda y provisto de una larga pértiga se encontró con que podía hundir la pértiga en el fango en toda su longitud sin encontrar ningún obstáculo.