Esta misma blandura de mi carácter es a todas
luces lo que nos hace incompatibles en la vida íntima, según han demostrado ya diferentes ensayos; pues a él le exasperan las formas suaves y corteses, las escenas tiernas y cariñosas, y todo lo que no sea rudo, áspero, fuerte y belicoso.
Pedro Antonio de Alarcón
No hubiera podido adivinar si las
luces de resplandecientes fulgores que mixtificaban el panorama eran del celaje o de la inmemorial ciudad.
Antonio Domínguez Hidalgo
Se nombrará inmediatamente, conforme al espíritu del Plan de Iguala, una junta compuesta de los primeros hombres del Imperio por sus virtudes, por sus destinos, por sus fortunas, representación y concepto, de aquellos que están designados por la opinión general, cuyo número sea bastante considerable para que la reunión de luces asegure el acierto en sus determinaciones, que serán emanaciones de la autoridad y facultades que les concedan los artículos siguientes.
Llamaban ellos salvaje unitario, conforme a la jerga inventada por el Restaurador, patrón de la cofradía, a todo el que no era degollador, carnicero, ni salvaje, ni ladrón; a todo hombre decente y de corazón bien puesto, a todo patriota ilustrado amigo de las
luces y de la libertad; y por el suceso anterior puede verse a las claras que el foco de la federación estaba en el Matadero.
Esteban Echeverría
Todo se veía claro en el aire ligero, desde los planetas hasta las farolas de gas. Brillaban tantas luces allá arriba y en la ciudad que las tinieblas parecían iluminarse.
Frente a cada una de las luces de la acera, las zanahorias se iluminaban de rojo, los nabos se iluminaban de blanco, las coles se iluminaban de verde, y pasaban, uno tras otro, estos coches rojos; de un rojo de fuego, blancos, de un blanco de plata, verdes, de un verde esmeralda.
Paco Cárdenas se acordó de que él ganaba cuatro pesetas trabajando desde que el sol echaba sus luces hasta que se ponía, y en cambio de que el Gallareta vestía y vivía como un príncipe, que todo el día no hacía otra cosa que lucir el garbo por el distrito, que tenía en un dedo un solitario con el cual hubiera tenido él bastante para salir de apuros.
-Calle usté, si es que esta mañana, casi entre dos luces, se me vino a la reja mi pájaro bobo y pegó la hebra, y como cuando empieza nunca arremata, ¡pos velay usté!
Varias mujeres, sentadas en el suelo, sostenían en sus faldas y en sus brazos al expirante patriota, siendo las primeras en colmarlo de caricias y bendiciones, como antes fueron las primeras en 15 pedir su muerte. Los hombres habían cogido todas las
luces de la mesa, y alumbraban arrodillados aquel grupo de patriotismo y caridad....
Pedro Antonio de Alarcón
-¡Camará!, hay cosas que ponen tarumba al hombre de más luces en la mollera. Tú suponte que yo, Paco el Piri, un gachó que ni debe ni teme, con veinticuatro años no cumplíos entoavía, con un corazón más grande que un bocoy; un mozo que se ha criao en los mejores pañales, que tiée una barbería a la que no hay hombre de cartel en to el barrio, que no vaya a soltar er pelo y a que le enjabonen los carrillos; un hombre por el cual, y no es alabancia, subirían descalzas las mejores mozas del distrito a la mismísima cresta del Calvario; el hijo de mi mare, en fin, acaba de sufrir un sofión de Pepa la Golondrina, que le ha puesto encarná jasta la punta del pelo.
Además de las luces se necesitan virtudes. La libertad se conquista con el valor o la fortaleza. Esta es la principal virtud de las repúblicas en sus varios estados, en sus principios, en sus agitaciones y en la profunda paz.
Y en sus cantares de galaxia loca, se desparramaba hasta los rincones alejados de
luces y caminos, de huertos y ufanías, ausentes y escondidos...
Antonio Domínguez Hidalgo