vilo


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vilo

1. loc. adv. Indica suspendido o sin estabilidad en la expresión en vilo me llevó en vilo por todo el patio.
2. En la expresión en vilo indica pendiente, expectante, con inquietud estoy siempre con el alma en vilo, pendiente de ti.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

vilo

('bilo)

a. suspendido en el aire y sin apoyo El acróbata sostenía en vilo a su compañero.
b. con inquietud y falta de tranquilidad La espera del diagnóstico médico lo tenía en vilo.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

vilo


en vilo locución adverbial pendiente de un hilo
estar en vilo locución estar en ascuas desazonarse* angustiarse desasosegarse desesperarse inquietarse
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

vilo

المعلق

vilo

悬念

vilo

懸念

vilo

サスペンス

vilo

서스펜스

vilo

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1. en vilo (= levantado) → into the air; (= suspenso) → suspended, unsupported
sostener algo en viloto hold sth up
2. en vilo (= intranquilo) → on tenterhooks
estar o quedar en vilo; estar con el alma en viloto be left in suspense, be on tenterhooks
tener a algn en viloto keep sb in suspense, keep sb waiting
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Second series / María Antonia Salgado, 2004 José Emilio Pacheco and the poets of the shadows / Ronald J Friis, 2001 Out of the volcano: portraits of contemporary Mexican artists / Margaret Sayers Peden, 1991 Tradition and renewal: essays on twentieth-century Latin American literature and culture / Merlin H Forster, 1975 The turning tides: the poetry of José Emilio Pacheco / Mary Kathryn Docter, 1991 Time in the poetry of José Emilio Pacheco: images, themes, poetics / Judith Roman Topletz, 1983 Cannavacciuolo, Margherita (2014), Miradas en vilo: la narrativa de José Emilio Pacheco, Beatriz Viterbo Editora, pp., video
¡No habrá comida hasta que no puedan levantarse y trabajar! A través del umbral lo vieron levantar las latas en vilo y volcarse en la calle.
¡Es que llora perlas! La mantuvo Pierre en vilo de aquel modo. Y la madrastra, loca de cólera de no poder golpear a su hijastra para seguir acumulando riquezas, en medio del sofoco cayó muerta de repente sobre el suelo.
Se amarró un gran lazo al fardo, se probó si estaba bien seguro, y se gritó ¡Iza!, mientras la cadena tiraba de la masa chirriando y levantándola en vilo.
Apenas si el pobre hombre tuvo tiempo para pensar: «Ahora soy yo el experimentado; esta mozuela está haciendo estudios de psicología masculina.» Y sin darse cuenta de lo que hacía sorprendióse acariciando con las temblorosas manos las pantorrillas de Rosario. Levantóse de pronto Augusto, levantó luego en vilo a Rosario y la echó en el sofá.
Como quiera que los poquísimos y maltrechos supervivientes salieran a la plaza dando alaridos, perseguidos por toros y poblada, el regimiento francés, guarnecido en cuadro en el generoso espacio de la explanada de San Nicodemo esperó, impertérrito en pasmosa gala y marcial compostura, ataque tan singular, y después de la primera y única descarga que alcanzó a disparar fue destrozado por la embestida como si aquellos quinientos hombres hubieran sido gloriosa mata de flores arrancada en vilo por un vendaval.
La multitud va quedando zaguera; la ilusión ya la fatiga; las tabernas van tragando por el camino al pueblo que vuelve a la realidad para caer en la ilusión alcohólica sin ideal y de despertar amargo. Aurelio y la moza garrida que le hace volar, llevándole en vilo, llegan a verse solos...
7 Y vilo que llegó junto al carnero, y levantóse contra él, é hiriólo, y quebró sus dos cuernos, porque en el carnero no había fuerzas para parar delante de él: derribólo por tanto en tierra, y hollólo; ni hubo quien librase al carnero de su mano.
¿Cosa nunca vista, dices? Desembucha, que me tienes el alma en vilo. -Sí, padre; porque ese joven a quien me aconsejaba su paternidad que no admitiese nunca en casa...
¡Hala!, anda para avante.Subieron algún tiempo monte arriba; la Mayorazga delante, detrás Amaro, sofocando los chillidos de la muchacha, llevándola en vilo y sujetándola los brazos.
Como mi impericia noto, me vais a tener en vilo.» Y dijo el dueño del coto: –«Doctor, esté usted tranquilo, Guillermo, el guarda, estará colocado junto a usted; él es práctico y sabrá indicarle...» –«Así lo haré, –dijo el guarda–.
Por la escalera interior de la bodega subían pesadamente, conduciendo algo. Así que llegaron a la cocina, viose que eran cuatro hombres que traían en vilo un cuerpo, dejando en pos charcos de sangre.