Cueva Lascaux
Cueva Lascaux
Cueva Lascaux
Cuatro das ms tarde, Marcel volvi con tres amigos de su edad. Con un
largo cuchillo de fabricacin casera trabaj durante una hora para abrir un
orificio por el que se introdujo de cabeza. Una vez dentro se puso a reptar
con los codos, iluminando el camino con una lmpara que haba fabricado l
mismo (era aprendiz en un taller mecnico): una bomba de aceite de un
coche con una mecha de algodn. Transcurridos seis metros cay pozo abajo,
rodando sobre ndulos de slex. La lmpara se apag, pero pudo recuperarla
entre magulladuras y anim a sus amigos a entrar. Lo primero que
encontraron en el camino fue el esqueleto del burro desaparecido. Pero esto
no fue todo. Los jvenes avanzaron unos cuarenta metros hasta llegar a una
galera estrecha. Cuando levantaron la lmpara quedaron atnitos: todo el
techo estaba tapizado con pinturas de caballos y toros.
Tras explorar la cueva durante dos das, los jvenes convinieron en hablar
con Lon Laval, el maestro jubilado. Al principio, Laval pens que era una
broma. Conducido al lugar, se resisti a entrar por aquel hueco, hasta que
una aldeana de setenta aos le dio ejemplo. Una vez dentro, Laval
comprendi que era un hallazgo extraordinario y se apresur a avisar a
Breuil. Un chico, Maurice Thaon, llev el mensaje al abate, junto con unos
croquis y calcos que l mismo haba trazado. Vivamente interesado, Breuil se
traslad de inmediato a Montignac. Pas en la cueva prcticamente los tres
meses siguientes estudiando las pinturas.
Joya del arte paleoltico
Las primeras conclusiones de Breuil no se hicieron esperar. Para l, las
pinturas eran del perodo auriaciense (que se extiende entre 38.000 y
30.000 aos atrs), y en un artculo de 1941 afirm que Lascaux, la Altamira
francesa, iguala como valor y como arte al de la caverna cantbrica, y,
adems, la explica, al modo en que un precursor puede explicar la obra de
generaciones posteriores.
Pero Breuil se equivocaba en parte: los materiales asociados a la ocupacin
de Lascaux, aunque anteriores a los bisontes de Altamira, pintados hace
entre 15.000 y 12.000 aos, son magdalenienses, no auriacienses, y se
datan hace 17.000 o 18.600 aos, segn el anlisis de una varilla de asta de
reno. Se ha descubierto que en Altamira se pintaba hace ms de 35.600
aos, precisamente durante el auriaciense, y que en El Castillo (Puente
Viesgo, Cantabria) hay signos con ms de 40.800 aos.
A partir de Henri Breuil, muchos estudiosos han analizado la riqusima
decoracin rupestre de Lascaux. Las cifras son apabullantes. En los ochenta
metros de longitud de la cueva se han catalogado 1.963 unidades grficas,
entre pinturas y grabados, de las que 915, casi la mitad, son de animales, si
bien slo se identifican con precisin 615. Encontramos 364 representaciones