Walter Mignolo - La Idea de America Latina - Cap1
Walter Mignolo - La Idea de America Latina - Cap1
Walter Mignolo - La Idea de America Latina - Cap1
y puntas de partida
paM La organizncion nacional, 1852
,4!,\'
" .4J
.: "
::1
IICS
de poder. Uno de los marcos tuc introducido por los el11-opeos que
1.1 necesidad cle asimilar las lenguas y los marcos de conocimiento indige
en cambio, la situacion de los pueblos indigenas (y de Ius ahicanos
.11 Nuevo M undo) era disti uta, porgue dlos no tuvierou
mas opcion que adoptar las lcnguas y los marcos de conocimiento euro
pcos. Una de las consecuencias inevirables del cxpansionismo moder
no/colonial tuc la crc.icion de condiciones Iavorablcs paLl el pcnsamten
/n [ronterizo, que permitio la dcsccntralizacion de la tcopolitica clel
onocimicnto (en Tawantinsuyu y An.ihuac, en el siglo xvr) y de la
('~opolftica del conocimieuro (en la India colonizada por Inglaterra y en
Africa bajo el dominio de Inglaterra y Francia en el siglo XIX). Asf, los
.rcontccirnicnros que coridujeron al surgimicnto de la idea de America
l.ivorecieron la aparicion de una nueva manera de pensar ~el pensamien
I () fronterizo~ , llue la teolozia
(y luego
la euololTla)
no lozraron
coutro
D
h
b
b
b
l.u, salvo suprirniendo la materialidad cle sus manifestaciones (evitando la
publicacion de escritos indigenas, por ejcrnplo), dernonizandolas u obs
r.iculizando su cI ifusi(m. Con todo, las ideas no se mata n: sobreviven en
los cuerpos, pues son parte de Ia vida. El pensamiento fronterizo florece
('n la regi6n andina bajo elnombre de interculturalidad y tambien en el
lesto del mundo, en especial en las zOl1as de Europa donde residen inmi
,:,r,llltes african os, asiaticos, sudamericanos y caribeilos. El pensamiento
II-pnterizo, que historicamente ha sido la Ll1licl condicion posible para
los pueblos indigenas, ~HJopt6 formas particulares entre los esclavos afri
,''\110S y los crioHos de ascendencia africalla, asf como ('lItre los criollos
,kscendientes de espailoles y portugueses. Aquf, el nomhre es menos im
I'pnante que cl fenome11o; una nueva forma de 11('IlS,lr inducida por la ex
1,.1I1si6n imperialista de Ia modernidad y la matri7, colonial del poder que
,1 expansionismo moderno necesariamente implica,
La geopolftica del conocimicnto (los cimientos hist6ricos locales del
,-onocimiento) va de la mano de Ia polftica corporal del conocimiento,
decir, Ia base biografica indivilhd y colcetiva del cOllocimiento. La
visi()n de los hechos y la concepciol1 del mUllelo aportadas por los hom
I"cs dc ann as 0 los jesuitas espailoles (y luego, por los viajeros y los fi
I"solos Irallceses y brit'lnicos) estaban arraigachs geografica e hist6rica
111<'111,' Cil lcn?,uas, memorias e histori,lS gue poco tellian que ver COil la
\ I,;ioll \ 1.1 (Olll'qh'i('lIl dc1 mUlldo <II' los inle!cctll.l!cs que hablaban
,(IIILlI,1 " Il.illll.lll. ,ll\,.l~ :',I'(I",I,tll.l\ \ I'HIP,I.tlI.IS ,sc '!J 1 (IV,l ha ll ell otras
11.1S;
I ransportados
('S
-'.
, I
I ,\
,':'1
II
En estes tiempos, los turcos y los moros son, sin duda, pueblos scdcuta
rios can un estilo de vida urbane. Pew <eu,lntos y que tipo de dcfectos tie
nen a pesar de su urbanidad? <Y ru.in irr.icionalcs son sus lcvcs y que tipo de
deficieneias 0 puntas Ilacos presentan? <Cu.in b.irbaros son sus habitos? <Y
cuanto pecado y violcnci.i irraeional cxiste en cllos? Los moros son bien eo
nocidos por su tendencia a dcjarsc [lev.u por los placcrcs lascivos: los turcos
son dados al vieio abominable
sodo mia] y .1 otr.is vilczas ignominiosas,
;mnque sc dice de cllos que su sistema de justicia y de gobierno supera .il
nuestro (Il: 646 ).11
ria
En resumen, Las Casas rcconocia que los turcos y los moros habian
.ilcanzado un grado de complejidad social mas sofisticado que el de los
ristianos de Castilla en materia de derecho y organizacion del Estado, si
l.icn se considcraban que estaban mas retrasados en cuestiones morales
(on respecto al mundo cristiano, y que par esa razon debian catalogarse
,'OIllO infcriores. La conclusion de Las Casas fue que la primera, segunda
\ cuarta clases de barbaros. eran secundum quid barbams (casi b.irba
lOS) porgue les faltaba 'llgo, principalmente la fe cristiana (II: 653). Los
hiirbaros propiamcnte dichos eran los de la terccra clasc, que no conta
1,.1Il con un sistema de dcrecho. La cuarta clase estaba constituida por los
Illrieles, dc los que, segl1n Las Casas, habia dos tipos: los que vivian paci
Ii,'.lll1ente y no tenian 1'elacion alguna con los cristianos y los que cran
,',wmigos de estos ultimos, a quienes perseguian ,1 causa de su fe.
Tras definir las cuatro clases de b,irbaros, Las Casas prescnta una
'111 inta, no incluida en la clasificacion inieial: Ia barbaric cont1'aria. En las
I 1I.1tro primeras, la barbarie respondia a crite1'ios especificos; en cambio,
1.\ barbarie contraria podia aplicarse a cualguiera, pucs se referia a todos
IllS que se dedicaban activamente a debilitar al cristianismo, como los te
l II ,ristas
de hoy en dia. La denominaci6n de barbaric contraria 1'es
I" IIKlla al odio que sentian los barbaros por la fe cristiana. Se aplicaba a
I I ,dos los infieles que se negaban a aceptar el Evangclio. Se 1'esistian a ]a
I\.lngelizacion, comenta Las Casas, "porque OlEan nuestra fe yel nOIll
III (' de Cristo, y no solo se 1'esisten a oil' la palabra de ]a fe cristiana sino
'lllC ]a ponen en d uda y la persiguen, y si pudieran, la destruirian con cl
IIII ico fi n de elevar y extender su p1'opia secta (II: 647). Las Casas tomo
'I"lllplos de Santo Tom;is de Aquino, sin aclarar a quienes se 1'cf'eria.
1;.IIIl.lIOS sun (odos los que eSCln fuera del Sacra Imperio Romano, to
110" Ill', '111(' 110 pnll'IH'('I'n;1 h Ig1csi.l Universal, pues mas al1<l de la Igle
/ !,
/I
"
.;
!
w
~
~
~ H
~~ 1))0
c::
'J)
~"M
':--...----4 (1....1
Q) . U
o~,~
'" ~~
'f:J
l-<
,,"
oJ)
~J) ;>.
Ie-<
1)
':-d
cd
;j
...----4
.:::
.-u ~ ~
~
I-'
~
S;
'1)
1)
U
o,
.......... c:: 0
r:.; """C
0-,
@~g 8
~..........
Q)
0-, .......
C)
~ S
~
0 r'
;::
U
c:
o
'J)
V)
~",:::j
o~
.S
sr:
y.-,
bD
rl
l1')
'"
Lr,
cd
n.,
".-D
"""'~
Q)
;J
cd
'0 .5 ~
~
.-C
<lJ
v)
;:J
:/J
~
rJ)
rl
'r-'
;..::::QJ.-D
Q)
t-' ::l
t;
o
.;j
<5
U
(t;
..........
~
1)
~ ~
Q)"":;
~ ~n
~
~~.~
c-::
('J
Q)
-cj
.2; GJ ~ ~
cj
,.,.
~.-c;:
j---J
Q)
(t:
:--.
---0
1.1
I".)...D
c ~ t
"2:0
~
~
'S
-Q;
;::'
~ .. ~
0
cd...D
" u U ~
~(jI3<Q)
:.>
t. 8 Z
B2~
8 Vl~ 0
~..3~n.,
"JJ
.~
'-<
,::
~~~:-;j
~;~CfJ0
:':"':; ~ U
.:::::; ~ bJ) '---"
,
1)
~ 0 ~
'fJ
.,......
----'
Q)
-2:-S
(~)
r-:....,
E. -'~i
,I.. en esos terrninos.) Las rnasas terrestres y oce inicas que vemos en el
Illapa de Ortelius no obedecen a que el planeta esta dividido en cuatro
, .ntinentes, sino a que el maplt de Ten 0, aunque invisible, esta impli
, " (/ en el Orhis Unroersalis Terrarurn.
La incorporacion de un cuarto contincntc al mapa de Isidoro de Se
,dl,l a finales del siglo xv rcsulta intercsante pOl' varias razoncs. En pri
IIllT lugar, la mas obvia: la division del mundo en co ntincntes conforme
1 1.\ cosrnologia cristiana rcspondia a una invencion cristiana aislada que
"LIS tarde fue aceptada por cl mundo cntero. Luego, con la invcncion de
\ mcrica y su anexion a la triada, desaparecieron Tawantinsuyu y Ana
1"1,1e. Fue como si antes 110 hubiescn existido, como si hubicscn nacido
,II ('I momento de su dcsaparicion, es dccir, con la invasion, y fue asi co
"I<, perdieron su historia aut6noma. Desde el inicio del siglo XVI, las his
"'lias y las lenguas de las comunidades indigenas se volvicron histori
,,';. en el mornento en que perdieron su historia. En otras palabras,
I >.I';.lron a ser cuIturas de musco al dejar de ser historia viva. Cuando Ce
,"dus Mercator trazo su mapamundi en 1542, reprcscnrando al Nuevo
1\ 111 ndo como Ull continence scparado, contribuyo a la creacio n de una
Icuridad americana que no tenia en cuenra ni Anahuac, ni Tawantin
,IJILI ni Abya-Yala. Esa suprcsion se conceptualize como rnoderni
,1.,. I" como si la modernidad fuese una fuerza historica necesaria con de
.xho a negar y suprirnir todo 10 que no se ajustara a u n modele de
lu.roria del mundo considerado como un proceso historico escncial.
I k todos modes, Mercator deuornino America del Norte y Arneri
, , del Sur a las dos masas continentales -pLtrS Scpt(entrionalis) y pars
1/''Iid(lon,t!is), respectivamente- y separo a America de los otros tres
'<Il1linentes (Asia, Africa y Europa), ell linea con la idea de la epoca de
'lilt' Ilabia un Viejo y un Nuevo Mundo. POl' causa de la diferencia co
l. "li,ll, America siempre se ha cancebido como un continente que no
, "",istla can los otros tres sino que apareci6 tarde en la historia del pIa
11>'1.1, razon par la cual se Ie dio eI nombre de Nuevo Mundo. Ya en
, I "')',10 XVIII, Buffon y Hegel hablaban de Ia jllventud de la naturale
,I I 1.1 cllItura del Nuevo Mundo. La historia -los relatos oficiales y ca
11'111 i," IS de una sucesi6n cronologica de acontecimientos y su ubicacion
, 11 .,1 ('sp;ll'io- abrio una brecha similar entre la historia de Europa y Ia
,I" ',II~, c(llonias, como si ('S(;\.S huhiesen sido entidades independientes
III ""II.Hh,sn porIa 111.\1 ,11.1 II illJiI,d ,!c h historia europea, supllesta
Q)
s
~~
111'"11' 1lllinTs.d,
Las ideas de San Agustin, que datan del siglo v, tuvieron una notable
influencia en [a categorizacion racial de los continentcs, Si bien el termi
no raza con el sentido que ticnc hoy en dia data del siglo XVIII, la idea
de superioridad implicita en la clasificacion cristiana de los pueblos se
gun los continentes esta presente en cl mapa de T en 0, La distribuciou
gcografica de los trcs bijos de Noc (Scm, Cam y Jafet), uno en cada con
tinente, revela como se vcia a jatet en relacion eon sus hcrrnanos. No de
beria sorprcnder, cntonces, que en los mapamundis del siglo XVII Euro
pa aparezca en la parte superior izquicrda; Asia, en la superior derecha,
y Africa y America, en la parte inferior (casi siernpre reprcsentadas pOl'
medio de mujeres desnudas 0 sernidesnudas). Si eso no es categoriz.acion
racial de los pueblos y de las divisiones continentales, entonces (que cs
el racismo? Antes de San Agustin, tal relacion no se habia definido con
claridad; no habia ningiin vinculo natural entre Asia y Sem, Africa y
Cam, 0 Europa y Jafet, como Isidoro de Sevilla plantco en su mapa de T
en O. En La ciudad de Dios (Iibro XVI), San Agustin sc pregunta si
correspondia dcscribir a la ciudad sagrada siguicndo una linea continua
a partir del diluvio 0 si sufrio interrupciones durante periodos de irrcli
git1n a tal punto que hay epocas en que ningun hombre surge como ado
rador del unico Dios verdadcro (libro XVI, 1: 649). Segun San Agustin,
[d]e heche, desde los tiernpos de Noc, quien, junto con su esposa y sus tres
hijos y sus esposas, fuc considerado digno de ser rcscatado de [a dcvastacion
del Diluvio por medio del area, hasta Ia epoca de Abraham, no existc nadie
cuya devocion se proclame en las inspiradas Escrituras, scllvedad heclJ,t de la
menCion que haec Noe en la bendicion pmjetiea de SItS hijos Sem y fafet, pues
sabia, por graei.t de la visi()11 pmjetim, qlie oeurriria en el futum lejana. De
ahi que Noe l1laldijera a so segundo hijo, mas jovcn que el primero y mayor
,>
.L,
y Estados Unidos
1,1 vida de los habitantes de Irak.
en la prescindibilidad de
lo'i arriba mencionados, junto con el mar adyacentc. De alii que muchos ha
I,itantes de Guinea y otros negros, tomados pOI' h fuerza, y otros trocados
I"l[- artlculos sohre los que no pes:! prohibicion 0 pOl' OtTOS contra/os legLdes
de ad{fI'lisicioll, han sido llevados a esos reinos. Una gran cantidttd de ellos
/" ('/ sido convertidos ,I Idle cdt6liCtf, y es de esperar que, con la asistencia de
1.1 gracia divina, si tal progreso continu:1, bien esos pueblos se convenir;lll a Ia
J.. 0 bien, al menos, se ganar:in1as almas de llluchos de sus miembros. !'!
1.,1S bulas vinculaban expresamente a la Iglesia Cristi:ma con eI mercan
I di,.Ino y agregaron un imponante elemento nuevo: el derecho de los cris
III/lOS a tomar posesiol1. Los especialistas en historia moderna/colonial
\ (II cl descubrimieIlto de America conocen bien eI famoso Requeri
11//'lIlo'D que los enviados de la Corona de Castilla y los hombres de la IgleII 11'1.111 a los indios con el fin de tomar posesi6n de sus tierras. La cOlllbi
II,I( II III de la ideologfa de expansion del cristianisll10 de Occidenre con la
11_"lslormaci'ln del comercio derivada de la poses ion de la tierra y la explo
11'1011 ;1 gr,m escala de IlLlIlO de o!lr;l paq producir l11ercancfas destinadas
1IIII 1I111'VO IIH'rC,lIlo 1I11111111.d ('11:,.'",110 LI Ill;llri/ colonial de poder. 21 La
, Ill"" I " I II ('S q 11 I' 1'1 i II II ii, I I,,I I " , IIII , , , , 'III (I ( i," I II ,I f\ I Li III i "U (con ('I ,(d esell
,')
,"
siglo XVI se reforzo con el heche de que los cristianos g,maron terrcno
desplazando a moros y judfos, de modo que el cristianismo se impuso co
mo la religion pOl" excelencia del mundo capitalista, que ell el siglo XVlU
se transformo en libcralismo y en la seguncla mitad del siglo xx Y princi
pios del XXI, en neoliber.ilismo (0 conscrvadurisrno politico). La cornpli
cidad de Estados Unidos y cl Estado de Israel dcsdc que cstc fuc crcado
esta ligada a la brga historia del muudo moderno/colonial, que incluye
no solo la expulsion de los judios que hahitaban en tcrritorio cspaiiol en
el rnomcnto en que Esp.uia seiuaba bs bases imperiales del munclo mo
demo colonial capitalism sino tambicn los c.uribios en la idea de America
que, de ser eI cuarto coutinent.e de la cosmologfa cristiaru, paso ,1 scr una
America equivalente a Estados Unidos, COil su singular capacidad para
salvar al mundo de los ernbates del cjc del mal.
La tesis de O'Gorman sc sinia en b gencalogia de pensamiento crio
lin dccolonial. 1;:11 el capitulo 3 se prescntan discursos decoloniales simi
lares y coritemporaneos aJ de O'Gorman, surgidos de [a lierida colo
nial y de las genealogbs de los pensamientos y las experiencias de
descendientes de indigcnas y .uricauos conrcmpor.incas de las de O'Gor
man. La genealogia de pcnsarnicnto dccolorual .isociada con los descen
dientes de africanos tue clararncnte expuesta ell America por Aimc CC
saire en Dtscursos solne cl CO!Ol1ld/ismo (1950) y Clflldcyno de lin yclOrJiO
cd pals ndt<r! (1956) y pOl' Frantz Fanon en Pic! ncgrcl, JlhisCdyaS blmzU1s
(1952). Al mismo ticmpo que s,llfan a b luz los discursl)s c1ecoloniales
posteriores a la Segumla Guerra Mundial, el illtelectual y activista aimara
Fausto Reinaga expuso sus ideas ell A mh'lc<1 [miid y Occzdente (1974)
con un discurso decolonial arraigado en L1S experiellcias colonialcs y ]a
genealogia de pensamicl1to indfgcl1a y andina. Asf [mcs, Ia obscrvacion
de la historia colonial de America 'lyuda ,1 comprender 1a coexistencia y
eI cOl1flicto de interpretaciolles entre los distintos paradigmas y ]a dife
rencia cpistemica colonial. 1 giro epistclllico dccolonial implica enten
del' la lllodernidad desde L1 perspectiva de b colonialidad, mientras que
la posmodernicLld, por ejcmplo, suponc elltender la modernidad desde la
ll10dernidad misma.
',,\'
,1"1.'J
Occidcnrc.
Ii 1.1
II'
IlliSI110
u nico tcrrnino
manos asiaticas, el orienta[ismo difiere del que critica Said, pues esta
,lllii!,ido contra el occidentalismo asiatico.'o La autora reconoce la con
I t1lllcion fundamental de Said y sugiere hacer una revision que tcnga el
IIlislilO peso. Sun Ge acomcte un avance geopo[itico epistemico (que es
III >Ieee Ull giro en la geopolitica del cOllocimiento) para adoptar un
I >111110 de vista distinto del que tienen [os intelectua[es occidenta[es res
I"" to de la cuestion asiatica, cuesti6n que merece una mayor atenci6n
I" 'I parte de los inte1ecruales de Oriente y Occidente.3! Segllll mi opi
I II. III, Sun Ge acierta en sus observaciones rcspecro de1 siguicnte comen
1.11 io de Said:
"11
'"
r'.,
reales quc penni tan .idoptar una postura {mica respccto de b .unplia v.uic
dad de rC;llidades SUCI,lleS, ling;iiislicas, p()1iticas c historicas."
ql1e mtertncncn
en el dcbtrte, Sl bien 710 pucd iI{ir7lltlrsc quc luiy.tn dcsilrro!l'ldo alga dOIO
min.ado precis.imentc "occidcntalislIlo", C\~iSH', CLL l'fectl), y no sin razon,
una cntidad ambiglla Hamada "Occidcnlc". i\UI1lJtlC hoy en dia no tienc
sentido considerar '1 Occidcntc C0l110 u n.t ellti(bd unic.i, cl nccidentalismo
Gcsempcllo u n papcl dave en la historic modcrn.i ek Asia oriental al inter
vcnir enla construcCil)n del conocimicnto que hs nacio ncs orientales tienen
de si misnras, proceso en cl que sc plantc.iron intcrrog;,]Jltes fundamenta
les."
Sun Ge esta en 10 cierto cuando ohserva que Said ve solo una CaL] del
problema, y se pregunta C01110 pod ria haber nacido cl orientalismo sin la
existcncia previa de una idea de occidentalismo. 1 Fallo de la argumen
tacion de Said, evidentt' en la cita reprl1ducida mas arriba, consiste en dar
por sentado que la historia modenl<! (v la idea misma de la modernidad)
se inici6 en el sigJo XVJll. [glul que muchos otros intelectuales, en es
peciallos que se dedican a los estlH\ios poscoloniales, Said pasa por alto
los siglos XVI y XVII Y le1S consecLlcnci,ls del (,descubrimiento de Ameri
ca. Eso qui ere decir que el surgimiento y la configuracion (Ie: la matriz
colonial de poder del orientalisl110 son solo una seguncla vuclta en ]a
transformacion del orden lTIundial.
Tanto Asia como (Latino)alllcrica son, parafraseando a Sun Ge, me
dios por los que se nos concluce a rzUCSITt1 historia. Por csa importancia
historica, es funcbmental que sigalllos prcguntandonos que significa
Asia (0 "America Latina ).3-f lIe utilizado los pronombres 1105 y rJues
lTd para rcferirme ,1 la inscripcion del sujeto con identidad geopolitica
(los loci de la enunciaci6n marcados en el plano geopolltico). La histo
ria de Asia 0 de (Latino )alllcrica podrfa ser escrita por quienes deban
rcferirse a ella como "SlI historia y 110 como "nuestra historia. Eso es
10 que ocurri6 en el siglo XVI, cuando los misioneros espanoles decidie
ron que los indios no ten1<m historia, mielltras que ellos, los lllisione
ros, habian sido designados por Dios paLl ,-,s,'lillir h historia que los
indios no tenlan_ Los InisioIHTI).'; "SI',1LHll,'s 1111 !lodLLILl h,d)('rs(' rcleri
I; /
,;
gucl\ haciendolo.
2)
.-
,1
',I'
,;( ;
riqueza ecoriornica depende de en que parte del mundo uno haya nacido
y se haya educado y en que idioma hable. Claro esta que para el que na
cio ell el seno de una familia de clase alta boliviana y se educe en Heidel
berg, la situacion, las luchas de la vida, son distintas de las que ticne
quien proviene de una comunidad aimara, cuya probabilidad de obtener
una beca p,lCl estudiar en Heidelberg es bastante baja. La cconomia, la
p olitica y el contexte social condicionan en gran medida la intcligencia
individual. Aun asi, hay un 98(% de probabilidades de que esa persona
boliviano de clase alta 110 tenga las mismas oportunidades que un aleman
de clasc media, que es hablante native de aleman y ha estudiado en
Alemania (0 ell Ingbterra, Francia 0 Estados U nidos). La distribucion
desigual del conocimiento es 10 quc yo denomino geopolftiea de la epis
temologia, asi como a la distribucion desigual de la riqucza [a lIamo geo
politica de lit cconomia. La idea de America y de America Latina na
cia y se ha mantenido en el campo de fuerzas en el que el conocimiento
y la riqucza se distribuycn de manera clcsigual, donde la diferencia colo
nial lue silenciada por la celebracion, con bombos y platillos, de las dife
rencias cul turales.
La arnericanidad- de America
En la decada de 1950 muchos intclectuales de America del Sur y el Cari
be expresaron -como hemos comentado en secciones anteriorcs- un in
teres subcontinental por las idcntidades nacionales y subcontinentales.
Ellos elaboraron ]a teoria de la invenci6n de America que hemos pre
sentado y cuestionaron la fundacion imperial de la "latinidad (vease el
capitulo 2). A falta de un termino mejor, America Latina siguio utili
zandose no solo como una entidad definida por academicos europeos si
no como el reflcjo de una toma de coneiencia edtiea de deeolonizaciein.
Desde Jose Marti, que se referia a ,< N uestL1 America en lugar de a Ame
rica "Latina", a fines del siglo XlX, hast,".l ose Carlos Mariategui, que en
la c1ecada de 1920 situaba su discurso en el marco dellegado del colonia
lislllO bispano y b invasion del imperi,"lismo estadounidense, <,America
Latina se volvio una reflexion critica de la decolonizacion intelectual
q lle se apartaba de sus cimientos imperiales. La concicncia (0 la fatta de
conciencia) de la existencia del diferencial colonial dl' (HId('\" ('11 1.1 confi-,
gULKi6n geopolitica del s,lhcr ;ll"l'IClI;l los tTioll",,, ,I.- ,1',( "IIt1"II' i.1 ('UIO
';,(,'
pcdias n Internet, en las <]lle sc d,l pOl' sentado que los relates historicos
y los hcchos son una mism.i cosa, La nocion de amcricanidad- corrige
la crccncia de quc c,iste una unica historia del muudo, pues esa historia
excluyc una pane irnportante (a la que sc denornino America) que les era
dcsconocida a quicncs cscribian b historia universal. Asf, la idea de
America- es parte del relate historico europeo, ya q1le a los millories de
person,IS que poblaban el ,.tcrritorio no se les permitia narrar sus pro
I':
, I
, I,ll (I': "jemplos antes, durante y despucs de ]a invasi6n cle lrak. Las re-,
"1"11<,'" 11Il'IKiull~Hhs son zonas imporrantcs del planeta donde las vidas
I"
, ,"; ,I,'clI', /OIJ<lS CUYOS publadores no sun snjetos para ]a eCOI1Umla
111\ ,Id 1(1 ,I L ill:; 1.1J 11enll' purque pa ra q L1 e se perpeLllen los p rinci pius eco
""1"" (I', ,1,,1 11('(llilwl.J1i:;llI'l 1111,1 l',lIllj,1.1l1 til' IWi'SOIMS Colda vez mayor
,I, I" ,,,I., ('I ',I ,1"<,, ,II l.d,I",
II!
, I
/"
,,'I n
l'I.dienl0 vital" del pcns.unicnto occidental es tel razc11l del -ticmpo rcctili
111"" '. I), S,')cr.ltes ,1 K.inr y de /-legel ;1 rvLw<.:, b r.iz on av.inzn en linea recta. En
1IlliiO ,!<- n.\ id",l ',,' or!',,1I1i/'l (lccl,lcnt(. Y ;lsi llq:;.l ,1 Ia ho mha aroruica [... J.
I'll (.[
N"","
11,1
, I
'