Indicadores de Gestión
Indicadores de Gestión
Indicadores de Gestión
Para elegir los indicadores adecuados, los KPI’s (indicadores claves) deben
ser:
Concisos: cuanto menor sea el número de KPIs en los que se pueda mesurar
la información necesaria para la empresa, mejor. Simplificará el vaciado y la
cuantificación de los datos obtenidos.
Escrutadores: deben permitir examinar a fondo el mayor número de detalles
posibles del funcionamiento de la empresa (en este caso, del área de recursos
humanos).
Simples: los usuarios deben entender con facilidad en qué consiste cada
indicador y qué valor tiene.
Fáciles de procesar: el proceso de descifrar y conocer el efecto de los
resultados obtenidos debe ser un procedimiento sencillo y clarificador.
Correspondientes: cada indicatibo debe ser atribuible o incumbir a alguien a
quien competa directamente.
Referenciados: el origen y el contexto que favorece la elección de cada KPI
deben ser manifiestos para los usuarios.
Correlativos: la interacción entre los distintos indicadores debe conducir a
obtener el tipo de resultados que se desean conocer.
Equilibrados: deben componerse de medidas que abarquen factores
económicos y otras que abarquen factores no económicos. Las medidas
financieras son importantes, e igual que no pueden obviarse tampoco deben
acaparar toda la atención.
Garantizados: cada mesura que se pretenda conocer debe poder ser obtenida
indefectiblemente, sin dejar espacio a que los trabajadores puedan eludirlas.
Equiparables: Todos los KPIs deben tener la misma jerarquía en la
correlación, no pueden subordinarse unos a otros.
Los criterios para que los KPI sean efectivos pueden resumirse en el
acrónimo inglés SMART:
Específicos (Specific)
Mesurables (Measurable)
Asequibles (Attainable)
Relevantes (Relevant)
Acotables en un periodo de tiempo (Time Bound)