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Tema 3

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TEMA 3.: LOS ORIGENES DE LA ÉPICA.

Nos trasladamos a una poesía narrativa donde lo más importante no es la expresión


de los sentimientos sino la forma de la escritura.

¿Qué es la épica? Es un género literario caracterizada por narrar hazañas bélicas


donde el protagonista es un héroe (caballero con atributos típicos como la espada)
acompañado de señales extraordinarias propias de los santos (ángeles, sueños…)
que los acompañan hasta la muerte. Un ejemplo de un santo guerrero es Santiago
Matamoros que posee una presencia muy importante.

A la hora de estudiar la épica o la epopeya medieval debemos saber la definición de


Juan Gocheo de los cantares de gesta a finales del siglo XIII. Este afirma que los
cantares de gesta se recitan las hazañas de héroes y obras de los antepasados
como la vida y martirio de los santos y la verdad y la fe han padecido los hombres
de antaño, como la vida de San Esteban protomártir y la historia del rey Carlos.

Es uno de los temas mas importantes de la literatura medieval aunque


conservamos muy pocos. La obra más importante conservada es El cantar del mío
Cid.

Se ha estudiado mucho cual es el origen de la épica románica (dentro de la épica


medieval encontramos la germanica, la árabe…) y son tres posibles explicaciones
las que se han determinado:

• La que posee mas fuerza es la que habla de su origen en la epopeya germánica


debido a la presión que hicieron estos al imperio romano de tal forma que la épica
podría haber llegado con las migraciones e invasiones bélicas con hechos muy
importantes durante los siglos IV y VII pero apenas se han conservado poemas
heroicos de los pueblos germánicos (ejemplos: el anglosajón Boewulf; el cantar
de Finn o Batallas de Finnsburh; dos fragmentos de Walders; en total, algo
más de 4000 versos). Estos poemas le daban una entidad política que los
formaba como pueblos. La expansión de las diferentes tribus germánicas hizo
que también se difundiera con rapidez su poesía heroica que data del siglo I ya
que Cornelio Tácito habla en una obra de estos poemas afirmando que los
germanos celebran a sus dioses “con antiguos cantos, que son la única forma de
memorias y de anales que poseen”.

• La segunda teoría es que el origen de la épica románica está en la épica latina


medieval ya que hay un grupo de textos compuestos entre finales del siglo VIII y
el año 1000 que tienen a protagonistas a héroes a los que convertirán en
protagonistas de la épica románica (Carlomagno y sus nobles, la dinastía
carolingia y Guillermo de Orange; y además, los nobles francos, Walter de
Aquitania). Las que dan más juego son una serie de poemas denominados

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híbridos en los que se mezcla rasgos de diferentes pueblos como héroes
germanos pero escritos en latín. También hay que resaltar la influencia de la
Eneida de Virgilio ya que su estilo, versificación y tema son imitados.

• La última teoría, ya desfasada, es la que explica el nacimiento de la épica


castellana está en la épica árabe. Actualmente se acepta que debió existir (no se
ha conservado nada) pero no que influyera. Esta teoría tuvo dos grandes
defensores Á. Galmés de Fuentes y F. Marcos Marín aunque este último, recula y
afirma que la teoría no puede ser cierta.

La epopeya románica circula en la edad heroica aunque esta no se da en el mismo


tiempo en todos los pueblos de las lenguas neolatinas. En Francia, la edad heroica
se da en torno el año 800 en comparación con la edad heroica de Castilla en torno
al año 1000 cuando se da su independencia como condado, esto es una fuente de
inspiración pero también, momento en que se originaron.

Cuando hablamos de la épica románica tenemos que diferenciar entre dos


escuelas:

Teoria de Mendez Pidal Teoria de Bédier ( individualistas)


(neotradicionalistas)
Antecedentes:
Antecedentes:

Románticos (Herder, Wolf, hermanos Es fundamental la figura de Mila y Fontanals


Grimm): existe una literatura colectiva que que niega la existencia de un origen
recoge el alma del pueblo y que tiene una colectivo de los Cantares de Gesta. Afirma
creación espontánea.
que las cantinelas y los romances son
posteriores a los Cantares de Gesta y que
el origen está en un poeta individual que se
Gastón París: cantinelas (antecedentes) : inspira en una serie de leyendas.

cantares de gesta. Becker: leyendas locales adquieren forma


por poeta genial.
Origen: desciende de la epopeya Tradición germánica: ILUSORIA.

germánica. Ya que los escenarios y épocas han


cambiado.
Poemas épicos: composición oral realizada El principio son leyendas locales vinculadas
por un juglar.
a la iglesia.
En origen: cantos noticieros nacidos en la
inmediatez de los sucesos narrados.
Cantares de gesta: transmitidos oralmente Epopeya nace en los primeros textos
generación tras generación con numerosas conservados.
modificaciones debido al paso del tiempo.
No atestiguados todos los pasos del largo Entre hecho histórico y cantar de gesta -
proceso que lleva del hecho histórico al NADA. No aceptan ese periodo de tiempo
cantar de gesta. Periodo de silencio entre que el cantar se crea y se escribe.
documental - “estado latente”.
Autoria: legion de autores (Turoidus Per Autor único (Turoidus Per Abbat: primer
Abbat: ultimo eslabón) eslabón)

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Transmisión oralmente al texto escrito: Cantar, primero de su género: rechazo de
ultima manifestación de una larga cadena. cualquier transmisión oral anterior a la
copia manuscrita.

Martin Riquer en Les chanson de geste Française da tres puntos que determinan el
hecho histórico al cantar de tal forma que la creación de un cantar de gesta
comienza con un hecho histórico, a través de la deformación histórica se forma la
leyenda épica y a partir de esto, surge el Cantar de Gesta con un autor.

Épica hispana

• Verso épico castellano:

En primer lugar vamos a hablar de la métrica:

El verso épico español oscila entre las doce y dieciséis sílabas, es decir, no es un
verso uniforme. El que más vamos a encontrar es el de 16. Este verso esta
agrupada en tirada de versos (un numero de versos con la misma rima en
asonancia). No nos encontramos ante poemas estróficos sino un conjunto de
versos irregulares. Solemos encontrar equivalencia entre la narración de los hechos
y las tiradas de los versos (cuando cambia la rima ocurre un cambio en la acción).

Cuando hablamos de la épica tenemos que hablar de mesteres sin enfrentarlos ya


que tienen muchos elementos comunes porque el mister de clerecía toma muchas
características del mister de juglaría. Esto sucede en todo el ámbito románico pero
sobretodo ocurre en España. Encontrar la diferencia entre ambos mesteres son
difíciles de hallar ya que los escasos poemas épicos supervivientes deben
completarse con refundiciones escritas, clericales o fijadas por cronistas, para
vislumbrar lo que pudieron ser las gestas difundidas. Un ejemplo de esto es el
poema de Fernán González.

• Testimonios:
Cuando hablamos de la épica española hablamos de un panorama desolador ya
que solo conservamos cinco mil versos u ocho mil si incluimos el poema de Fernán
González (escrito como el mester de clerecía) frente al millón de versos que
conservan los franceses.

Solo llegan hasta nosotros cuatro cantares de gesta (el mío Cid con 3700 versos,
Roncesvalles con 100 versos, Mocedades de Rodrigo con 1200 versos y el
poema de Fernán Gonzalez conservado a través de distintos testimonios con
3000 versos). Ninguno de ellos está completo. De conservar tan pocos testimonios
se han dado varias razones: una de ellas es un cambio de escritura y la gente en un

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momento dado no sabía leer lo anterior y decidieron no conservarlos; otra, que los
poderosos no se interesaron por estas obras; otra, los soportes (códices) muy
débiles y tremendamente expuestos y los textos son ilegibles… No obstante,
sabemos que hubo mucho mas testimonios a través del terceras personas con
crónicas y romances.

Las crónicas son textos fundamentales para explicar los cantares de gesta ya que
sus textos están ligados desde las más antiguas escritas en latín. Existen unos
testimonios escasos e indirectos de estas crónicas. Las crónicas en Castilla
contaban una historia diferente pro escrita inicialmente en latín.

- Narejense de mediados del siglo XVII: sus temas ya presentes en la Chronica


Visegothorum y en la Sampiro. Narra varias leyendas más como los últimos
condes castellanos e inicios del reino de Castilla (siglos X-XI).

- Chronicon Mundi de Lucas de Tuy, 1236 (más caótico, falta de jerarquía respecto
a sus fuentes lo que permite dar entrada a diversos temas épicos): es un eslabón
entre historiografía astur-leonesa y castellana posterior de Alfonso X. Compilaba
obras de Alfonso III, Sampiro y Pelayo más ampliaciones leyendas recogidas por
estos más nuevos relatos (algunos muy novelescos) ocurridos entre siglos XI y
XII.

- De Rebus Hispanic anterior a 1243 de Jiménez de Rada (más ordenado y


sistemático). Fue la primera fuente que consultaron las crónicas alfolíes. Son
figuras de referencia para Alfonso X con 11 leyendas épicas (añade 5 al Tudense)
y modifica los relatos de Lucas de Tuy (Bernardo del Carpio).

Existen crónicas muy importantes, llamadas crónicas alfonsíes:

- La Primera Crónica general o Historia de España (nombre de Menendez Pidal)


(1299): prosificación de los poemas del cid y Fernán González. Emplea
fragmentos procedentes de otros cantares de gesta como de los Infantes de
Lara. Se da de entrada sobre trece temas épicos.

- Cronica de Castilla (comienzos del siglo XIV): ciclo completo sobre el


Campeador: Cantar del rey Rodrigo, otro de las Mocedades de Rodrigo,
refundición Cantar de Sancho II el de Zamora, el Poema del mío Cid.
Directamente relacionada con la primera.

- Segunda Crónica General o Crónica de 1344: prosificación “ciclo del Cid”,


versiones nuevas y resumida por Rodriguez de Almela en Compendío Historial de
finales del siglo XV.

- Tercera Crónica General (impresa por Ocampo en 1541, pero de la segunda


mitad del siglo XIV): reelaboración del “Ciclo del Cid”, abreviación de la leyenda
de los Infantes de Lara, adaptación del relato de Bernardo del Carpio contando

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por la Primera Crónica General y es la ultima que mantiene el espíritu alfonsí que
fue muy difundida en los siglos XVI y XVII.

- Crónicas del siglo XV: recogen la tradición historiográfica anterior (empobrecida).

Los romances (finales del XV - principios del XVI) también sirven para atestiguar la
existencia de los cantares de gesta siendo estos una derivación de los últimos. Una
corriente afirma que el origen de los romances son fragmentos de los cantares de
gesta porque estos se hacían muy pesados para el público y seleccionaban los
versos que más emocionaban, además, la métrica es igual. Otros afirman que si el
origen de los romances está en los cantares de gesta, los primitivos deberían tener
la temática épica pero estos son líricos a lo que contestan los contrarios que
pueden estar no conservados.

El primer romance que tenemos recogido por escrito tiene por autoría un estudiante
castellano de derecho, Jaume Olesa del 1421, en bolonia. El romance llamado
Gentil dona aparece escrito en el margen de sus apuntes.

Hay un período desde que surgen los primeros romances a los primeros escritos.
De los romances conservados (recogidos por escrito tardíamente en el siglo XVI)
que narra los hechos épicos es el que narra la muerte de Fernando IV que condenó
a la muerte a los hermanos Carvajales que lanzan una maldición antes de su muerte
que dice que si Fernando se ha equivocado con su condena morirá en unos días
determinados y así ocurre. Este romance solo puede surgir en el momento que
suceden los hechos.

Otros dos romances también del siglo XIV: Rebelión prior orden S. Juan, Fernán
Rodriguez posterior a la muerte de Fernando IV y la Derrota Juan de la Cerda en
batalla Candón.

Ciclos épicos castellanos:

Dentro de la épica castellana debemos distinguir tres ciclos diferenciados por la


temática del cantar.

El ciclo carolingio francés esta relacionado con Carlomagno y su corte (los


doce pares). Encontramos una serie de cantares de gesta que se componen de una
serie de leyendas y aunque sus protagonistas son franceses se desarrolla en la
zona española. El tratamiento de los personajes y de los hechos es un tratamiento
español, se acercan más a los cantares de los reyes de Castilla que a lo de los
reyes franceses. El único hombre castellano que aparece en las composiciones es
Bernardo del Carpio, un noble rebelde que lucha contra con Carlomagno.

Para que entren los personajes de la época de Carlomagno es esencial el Camino


de Santiago. Es un camino de peregrinación que suponía unas relaciones

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económicas, sociales, políticas y culturales. También hay que tener en cuenta la
época de Alfonso VI (rey del cid) fue un monarca muy pro-francés. Este rey cambió
la letra y decide que se siga el rito latino y no el mozárabe, él decide abrir Castilla a
Europa.

Es fundamental la derrota de Roncesvalles del tercer cuarto del siglo XI donde


murieron los doce pares en Navarra siendo esta la gran derrota de Carlomagno.
Hay dos versiones diferentes: cuando los franceses iban a ayudar a echar los
moros fueron atacados por estos o que fueron atacados por los españoles que no
deseaban ser súbditos de los franceses (aquí lucha Bernardo del Carpio). El texto
más antiguo es la Nota Emilianense del siglo XI en San Millan de la Cogolla escrita
en latín. Esta versión es distinta a la Chanson de Rollan (Rollan es uno de los doce
pares) ya que este ultimo narra una derrota heroica. Esta derrota es una de las
grandes humillaciones de Carlomagno fue muy impactante para la población tanto
en la literatura popular como culta. En los ámbitos muy cultos destaca el Poema de
Almería escrito en latín y en la literatura popular destaca cuatro versos de las
reinvicaciones de los héroes españoles frente a los franceses:

Cantan de Roldán, cantan de Oliverio,

Nono de Çorraquin, que fue buen cavallero

Cantan de Oliverio, cantan de Roldán

E non de Çorraquin, que fue buen barragán

Todos estos datos nos llevan a afirmar de la existencia de una adaptación


castellana de la Chanson de Roland. Siendo este una reescritura y reinterpretacion
de loe hechos protagonizados por el héroe francés de mitad del siglo XII.

Dentro del ciclo carolingio debemos hablar de las siguientes obras importantes: la
adaptación castellana de la Chanson de Roland, el Roncesvalles, del Mainete y
de Bernardo del Carpio.

Del cantar del Roncesvalles solo conservamos 100 versos en dos folios sueltos en
pergaminos recogidos en un censo de vecinos de Navarra a principios del siglo XIV.
De estos versos se han estudiado de muchas formas y se ha llegado a conclusión
de que la caligrafía si era la que se daba en la época en Navarra pero el análisis
lingüístico, el dialecto navarro-aragonés es muy escaso ya que el que copia los
versos no era navarro de nacimiento. Los especialistas llegan a la conclusión que
este fragmento tuvo que escribirse a finales del segundo cuarto del siglo XIII y narra
como Carlomagno llora con las cabezas de sus nobles. Esta escena está muy
ligada a la escena de Los siete Infantes de Lara cuando su padre llora frente a los

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cuerpos de sus hijos. Por ello, podemos hablar de una contaminación de los
hechos propios de la épica castellana (en la francesa no hay tanto dramatismo).

Con la chanson de Roland francesa y el Roncesvalles no hay muchos nexos de


unión más allá de sus personajes protagonistas. Comparándolos, podemos ver que
en el Roncesvalles hay elementos más antiguos que la chanson de Roland francesa
pero también más modernos, esto quiere decir que está relacionado con los
cantares de gesta anteriores a la chanson pero también posteriores.

El Mainete:

La fuente inmediata es el Mainet (francés que habla de la juventud de Carlomagno)


pero sumado con inspiración hispánica. Su padre, el rey Fernando, decide dividir el
reino en su lecho de muerte entre sus hijos pero sus hijas reclaman su parte del
territorio y el rey dice que sus hermanos den una parte a sus hermanas. Su hermano
Sancho lo niega y Alfonso reparte territorio a sus hermana (Zamora a Hurraca y Toro
a Elvira). El rey bendice a Alfonso y maldice al hijo que vaya en contra de sus
disposiciones (Sancho). Hay dos opciones después: que como Sancho no dice
amén no cae ninguna maldición y las fuentes leonesas dicen que Sancho dijo amén
y este declara la guerra a sus hermanos. Alfonso huye al reino moro de Toledo
donde tiene una historia de amor con una mora noble.

El Mainete castellano se inspira como Alfonso se convierte en el rey de Castilla que


escapa de Toledo porque su rey quería apresarlo. En esta historia de amor se
cambia el nombre del rey de Alfonso por Carlomagno.

El otro cantar también perdido de este ciclo es el de Bernardo del Carpio


compuesto aproximadamente en el 1200:

Una clara de diferencia de este cantar es que este no es francés (personajes no


franceses) y su relación con el ciclo carolingio es que este protagonista lucha contra
Carlomagno y sus hombres (figura de vasallo rebelde como el Cid porque sus reyes
han tomado malas decisiones). Representa una acción española antifrancesa
porque en la cultura en un momento muy determinado de la Edad Media, todo lo
recibido de Francia es muy alabado. Este cantar perdido se compone en el reinado
de Alfonso VIII casado con Leonor de Plantagenet, un momento de auge en la
literatura ya que se gestan muchos cantares de gesta, llegan trovadores, surge el
mester de clerecía… .

No es una historia unívoca, es decir, hay dos versiones. Lucas de Tuy que escribe
Chronicon mundi donde ya aparece Bernardo del Carpio. Este aparece, según una
versión, Bernardo es hijo del conde Sanz Díaz y de Jimena, hermana de Alfonso el
Casto, una relación prohibida por el rey (Alfonso el Casto) pero que da como fruto

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un niño que acoge y cria en su corte (versión antifrancesa). Otra versión es que
Bernardo es hijo de Tímbor, hermana de Carlomagno y de un conde español
(versión pro francesa).

Un momento importante es cuando en una partida de ajedrez se entera de sus


orígenes, ante esta noticia sufre un estado de excitación en él y busca a su padre
preso pero este está muerto. A cambio, Bernardo se subleva de su vasallaje.

El personaje de Bernardo del Carpio recoge muy bien el sentimiento antifrancés de


la época. El papel de Bernardo en el ciclo carlolingio francés es que este lucha
contra los doce pares y los derrota, teniendo, además, un móvil personal por el
trato del rey a sus padres (hay que tener en cuenta que hay dos versiones:
franceses atacados por moros o por cristianos encabezados por Bernardo).

El personaje tuvo un largo recorrido ya que aparece en obras como la del Quijote.

Ciclo de los Condes de Castilla:

Este es el ciclo propio español. Además es el más numeroso en cuanto a cantares


con el Poema de Fernán González, Los sietes Infantes de Lara (recuperado a
partir de la Historia de España), la condesa traidora (recuperado a partir de la
Historia de España), El Romana del Infant García y El Abad don Juan de
Montemayor (fragmento pequeño).

El único que conservamos completo es el de Fernán González el cual está escrito


en Cuaderna Vía (métrica propia del mester de clerecía) pero con temas épicos. En
él podemos ver la relación de estos.

Este ciclo se centra cuando Castilla consigue la independencia pero como título de
condado (no reino hasta la época del Cid) por Fernán González. Además,
probablemente sea el ciclo más antiguo de los tres, se caracteriza porque los
personajes tienen los sentimientos a flor de piel con episodios de violencia y
venganza extrema y es un ciclo del que ha quedado abundantes noticias en las
crónicas.

Poema de Fernán González:

Es un texto mixto ya que temáticamente hay que clasificarlo en la épica pero


formalmente, está escrito en Cuaderna Vía dando como resultado una extraña
simbiosis. El poema está incompleto, no tenemos el final del poema y con los
versos cortados. Este poema de Fernán González es una reescritura de un poema
perdido por un monje culto de San Pedro de Arlanza, es decir, el que conservamos
actualmente es una reelaboración de una obra más antigua perdida (un cantar de

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gesta). Solo cambia los aspectos formales ya que en cuanto la temática, continua
desarrollando las hazañas de Fernán González. Se sabe el origen de este monje por
el lugar que ocupa el monasterio en el relato teniendo una intención de vincular al
héroe con el monasterio (lugar donde está enterrado) para conseguir peregrinos y
con la intención de acabar voces de San Millán y Santo Domingo que intentaban
ligar al héroe a ellos.

Tenemos una versión de la obra que esta contenida en un manuscrito del siglo XV
en el Escorial. Es un códice facticio, es decir, un códice integrado por varias obras
didácticas y morales lo que da indicaciones de como se leería este poema de
Fernán González (como por ejemplo Proverbios morales de Sem Tob). Esto generó
algunos problemas de inventario.

Luego tenemos 27 estrofas que Gonzálo de Arredondo en Crónica de Fernán


González que no está en el manuscrito anterior (finales del siglo XV).

Hay que añadir 4 estrofas y un verso más que introduce Argote de Molina en el
Conde Lucanor que tampoco están en la versión del Escorial.

Por otro lado, se encontraron en una teja 16 versos mutilados en la ermita de Santa
Marina de Villamartin de Sotoscuevas (Burgos, s. XIV).

En cuanto a los aspectos formales, existen muchas anomalías (si tenemos en


cuenta los aspectos de la cuaderna vía) métricas ya de su origen. Menendez Pidal
lo que dice es que la reelaboración del clérigo culto respeta los versos del juglar
(versos del cantar perdido) lo que tiene como consecuencia es que todos los versos
no son alejandrinos. Otra explicación es la que dice que las anomalías pueden
deberse al copista del siglo XV por problemas de entendimiento de la caligrafía.

A partir del estudio lingüístico del códice se ha intentado datar la obra. Un rasgo
esencial de mediados del siglo XIII (1250-1260) es la pérdida de la e final y por otro
lado, se han intentado buscar referencias históricas como el verso “venien
almohades e los avemenmarinos”. Ambos momentos se corresponde en el reinado
de Alfonso X (contexto alfonsí). El protagonista se ajusta a todas las características
propias del héroe mítico. Además, en el cantar encontramos episodios reales (como
un matrimonio) como de ficción (“el gallarín doblado”), es decir, una base histórica
real. La obra tiene como intención explicar la independencia de Castilla como
condado hereditario , aunque posee un aparato burocrático como el de un reino.

Utiliza otras fuentes cultas como el libro de Alexandre, dos poemas de Gonzalo de
Berceo, crónicas latinas…

Siete Infantes de Lara:

Fue reconstruido por crónicas (ya que estas estaban escritas en prosa y se debía
de esprodificar).

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Los personajes son ficticios pero siempre hay una base histórica real deformada
por las leyendas (lo que sí se ajusta a la historia es el contexto donde se desarrolla
la historia entorno a 990 por la relación entre moros de Córdoba y reinos cristianos).
Estos personajes apasionaron al público hasta el punto de tener los supuestos
cráneos de los infantes en la iglesia Salas, estos personajes están defendidos por la
tradición.

Los supuestos 7 infantes son hijos de un noble y por culpa de la ambición de la


mujer de su tío, convence a su marido para tenderle una trampa y son asesinados
los 7. El padre de estos va a buscar los cuerpos de sus hijos y llora con sus
cabezas (Roncesvalle). El padre fue a Córdoba donde tuvo un hijo con una princesa
mora llamado Mudarra. Este crece sin saber su origen y un día jugando al ajedrez
(Bernardo del Carpio), se entera de su orígenes y venga la muerte de su padre y
hermanos.

Este poema no deja huella cronistica hasta la Estoria de España en la época de


Alfonso X (300 años después). Este poema apasionó al público ya que
encontrábamos muertes, amor, venganza… y sobre todo, cuando el presidiario (el
padre de los 7 infantes) se enamora de la princesa.

La condesa traidora:

Es un asunto contemporaneo a los Infantes de Lara.

Narra los infortunios de Garci Fernández y sus matrimonios. La primera esposa es


francesa que le es infiel y la asesina. La segunda esposa (la condesa traidora)
asesina a su marido pero quiere asesinar a su hijo por el poder, pero su hijo se
entera que su madre quería envenenarlo y este obliga a beber el veneno a su
madre. El hijo tiene cargo de conciencia y hace que la entierren en el monasterio de
San Salvador de Oña que funda él mismo. En los relatos más antiguos no aparecen
el monasterio dando que pensar que esto fue incluido con posterioridad.

La condesa traidora encarna toda las características épicas del ciclo de Castilla con
una narración secándola y sensacionalista.

Los dos poemas menos conocidos del ciclo de Castilla son:

Romanz de Infant García: narra la muerte del último conde de Castilla (1029) que
aparece mencionado en la Estoria de España que recoge lo que dicen las fuentes
latinas y las castellanas (cantares épicos).

El protagonista, García, es asesinado en León donde va para conocer a su


prometida, doña Sancha, donde es engañado, lo apresan y asesinan. El final es el
motivo épico de venganza protagonizada por la que iba a ser su esposa con
enorme intensidad dramática. Esta historia recuerda a la trama de los Siete

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Infantes. Encontramos ante una mujer que tiene mucho peso que lo acerca a otros
cantares de gesta hispánicos (característica propia del ciclo de los condes de
castilla).

Los restos se disputan entre León y San Salvador de Oña (dos epitafios o estelas
funerarias con datos biográficos, dos versiones del final).

Abad don Juan de Montemayor: esta muy poco documentado del que solo
tenemos dos referencias: un poema portugués (mediados del siglo )

Ciclo del Cid:

Junto a la Chanson de Roldan, el poema épico más importante de la épica


románica. Un ciclo en torno a Rodrigo Díaz de Vivar. Dependiendo de la edición,
encontraremos cantar o poema del Mío Cid.

Está integrado por tres poemas: Cantar de Mío Cid, las mocedades de Rodrigo y el
Cantar de Sancho II, de los que solo conservamos partes de los dos primeros. El
Cid fue un héroe guerrero para cristianos y musulmanes ya que sirvió para reyes
moros. Se puede reconstruir la biografía del Cid bastante bien gracias a los datos
históricos (firma como: “Princeps Rodericus Campidoctor”). Se le representa como
un héroe muy distinto a los héroes del ciclo épico de los condes de Castilla ya que
este es un personaje mucho más moderado y mejor retratado psicológicamente
porque siempre busca justicia y no venganza.

Unos datos básicos de la biografía real son:

- Nació en Vivar hacia el 1043.

- Inicia su vida de caballero al final del reinado de Fernando I con la división de


reinos tras la muerte del rey en 1065.

- Representa la nueva nobleza castellana que se opone a la vieja leonesa.

- Dos destierros: de 1081 a 1087 (acción personal Toledo) y 1089 (cerco Aledo).

- Murió en Valencia 1099.

- Cuerpo trasladado a San Pedro de Cardeña aunque actualmente se encuentra en


la catedral de Burgos.

- En torno al sepulcro: reliquias y leyendas (Estoria de Cardeña).

El Cid se convirtió en mito mientras vivía tanto para cristianos como para moros.
Narraciones latinas que hablan del cid:

• Carmen Campidoctris

• Historia Rodecri (la obra más precisa del Cid)

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• Poema de Almeria

Análisis de los tres poemas del ciclo:

Mocedades de Rodrigo:

Como infancia de Carlomagno, Roldán o, incluso, Jesucristo se recrean los años


juveniles del Cid. Es un cantar de gesta muy importante y que nos presenta a un
Rodrigo como un vasallo rebelde y desmesurado contra el rey Alfonso VI.

Tienen un antecedente en un cantar de gesta perdido más antiguo que trata la


infancia y primera juventud del héroe ya que lo que conservamos actualmente es
una reescritura de la obra primitiva por un clérigo.

El héroe aparece como protector de la iglesia de Palencia porque hubo una disputa
entre el clero y la nobleza por el dominio hasta el punto que se prohibieron los
servicios religiosos. Este ayuda frente las ambiciones desmedidas de la nobleza.

El manuscrito que contiene la copia es de la primera copia del XV siendo los


hechos del XIV, como conclusión es una copia lo que conservamos. Esto tiene
como consecuencia unos problemas textuales importantes, en este manuscrito
encontramos lagunas y contaminación del poema original siendo el entendimiento
difícil.

Esta etapa vital de la que se ocupa este poema épico resulta muy atractiva para los
lectores medievales ya que encontramos los tintes más románticos (boda con Doña
Jimena por la traición del padre de ella al padre de él y la disputa de después) que
fue un matrimonio por compensación. A este poema le falta le final pero lo
conocemos y es la boda.

Tuvo gran difusión no solo en la península ya que se compusieron obras en otros


países en los siglos posteriores. Sobre el origen de este poema épico han habido
varias explicaciones, los que más se interesaron fueron los medievalistas ingleses
con la obra Epic Poetry and the Clergy del autor Deyermond en el año 1969. El
poema épico fue compuesto en la situación de decadencia de la épica y Palencia
siendo obra de un juglar (idea de Menendez Pidal) pero en este libro de Deyermond
se defiende que un clérigo palentino (por los lazos de unión del Cid y Palencia) que
tuvo que conocer toda la tradición popular y legendaria en torno a Rodrigo.
Encontramos ademas una perspectiva tradicionalista con Armistead que intentó
aproximar las dos teorías anteriores diciendo que el autor evidentemente es culto
que conoce la tradición del Cid y eso le influye a la hora de componer su poema
épico (lo popular tiene cabida en esta obra). El libro que recoge esta idea es La
tradición épica de las Mocedades de Rodrigo del año 2000.

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Cantar de Sancho II:

No se conserva aunque fue reconstruido por crónicas y romances (prosificado en


PCG, Crónica Najerense aunque el cantar estuviese en castellano y la crónica en
latín). Es u posible que se inspirara en el Carmen de morte Sanctii regis de un autor
culto el cual narra la muerte de Sancho II y los conatos de venganza por parte del
Cid al igual que el cantar. Posiblemente este cantar terminaría con la “Jura de Santa
Gadea”.

Cantar de Mio Cid:

La denominación de cantar y poema se hace dependiendo de las corrientes


(neotradicionalistas, poema e individualistas, cantar) aunque en esta obra poema y
cantar son sinónimos.

Es una de los obras más importantes de la literatura universal y el poema épico,


junto a Roldán, los poemas épicos más importantes.

Narra los hechos de la etapa de madurez de la vida del Cid aunque esté muy
idealizada (nombres reales de las hijas Cristina y María). El manuscrito que contiene
el poema le falta el primer folio donde estaría la causa de la expulsión del Cid. Esta
mutilación debió de ser antigua ya que una copia de 1601 de Prudencio de
Sandoval comienza como lo conservamos actualmente. El manuscrito medieval de
la obra está firmado y fechado. La autoría: Per Abbat le escrivió en el mes de mayo,
en era de M e CC e XLV (= 1207, datado por la era hispana con la finalización de la
romanización que se corresponde con el 38 a.C.). La palabra escrivió es entendido
como compuso por autores individualistas como Smith o Pattison o Powell pero la
versión más acertada en copió.

También, existe polémica en la datación. Menéndez Pidal rectifica su teoría inicial


que afirmaba que debió de componerse en el 1100 y retrasa 40 años la creación del
cantar compuesto por dos juglares, uno de San Esteban de Gormaz y otro de
Medinaceli. Los individualistas afirman que debió escribirse en torno a 1200
basándose en una serie de razonamientos con decretos con sello como orden de
expulsión durante en siglo XII; utilización de neologismos jurídicos (palabras que se
encuentran a principios del siglo XII), ficcionalización de los datos históricos que
necesita distancia temporal entre lo vivido y lo poetizado; Cid con musulmanes que
le dan el titulo de Cid y no se presentan como enemigos (reyes moros) pero con
superioridad de los reinos cristianos tras las Navas de Tolosa; creación del poema
próxima al colofón de Per Abad con las cortes de Toledo en 1207 con la suposición
de que el cantar se recitara en estas cortes.

La fama del Cid a su muerte fue debido a la aparición de cantares y leyendas


épicas con punto de partida en el Cantar del Mío Cid. Según va pasando la edad

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media, se va engrandeciendo la figura del Cid hasta llegar al punto de otorgarles
milagros (momificación del cuerpo).

En una obra extensa (3778 versos) tenemos una obra muy bien estructurada y
unitaria. El cantar está elaborado de tal forma que cuando termina el primer cantar,
el oyente desea oír más ya que no se resuelve en final del cantar la trama principal y
se resuelve en el siguiente. La versión que llega hasta nosotros queda claro que el
texto pertenece a una sola mano (no cambia la letra) cuyo autor tenia conocimiento
en temas muy específicos en ambos jurídicos y eclesiásticos debido a las
condiciones del destierro, la disolución del matrimonio de las hijas del Cid (afrenta
de corpes) y la llegada a San Pedro de Cardeña con un remanso de paz frente a la
salida de Castilla. Esto desvela que el autor debió de ser culto ya que estos
conocimientos no eran propios de un juglar que puede ser un clérigo, versado en
épica francesa y con formación eclesiásticos y jurídicos, en definitiva, un autor culto
que conoce toda la tradición que rodea a Rodrigo Díaz de Vivar siendo un cruce
entre el mester de clerecía y el de juglaría.

En cuanto los aspectos formales la medida de los versos es variable entre 12 y 16


sílabas (tiradas de versos en rima asonante). Aceptada la propuesta pidaliana
división en 3 cantares de extensión similar en los que finalizan los conflictos sin
resolver y terminan en el siguiente cantar (primer cantar finaliza quedando
pendiente el perdón del rey y en el segundo cantar los malos presagios sobre los
infantes de Carrión hacen temer lo peor).

El personaje del Cid es un héroe bien construido que a diferencia de los héroes del
ciclo de Castilla, es un héroe mesurado que se ajusta más a la realidad. El Cid se
emociona en momentos del cantar mostrando un Rodrigo que sufre, no como seña
de debilidad. No posee muchos momentos cómicos pero aparecen cuando engaña
a los judíos o el episodio del león y los infantes entre otros.

La obra está configurada interiormente como un díptico con estructura binaria que
gira en torno al honor perdido: deshonra política y deshonra familiar (afrenta de
Corpes).

Explicación castellanista (enemigos leoneses) del texto ha ido modificándose:

- Grupos sociales enfrentados de alta nobleza frente a la baja nobleza rural.

- Cid con movilidad social, posible en territorios limítrofes con Al-Andalus.


Los rasgos más destacados del Cid son: el optimismo, el realismo y la mesura.
Rara vez encontramos en la edad media la necesidad del héroe en buscarse la vida.
El tema principal es el honor, más específicamente, el honor perdido que recupera
con creces.

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