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Funciones y Pricipios Oe

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INtRodUccIÓN

Para caminar por la vida, así como para defender aquello en lo que creemos, necesitamos tener
buenos principios a la base, saber qué razones guían nuestra actuación.

cuando en 968 Miller exponía lo que consideraba «principios» de la orientación educativa, esta-
ba más bien indicando las características o rasgos de la orientación. Sus siete principios eran:

La orientación es para todos los alumnos.


La orientación ha de dirigirse a los alumnos de todas las edades.
La orientación ha de aplicarse a todos los aspectos del desarrollo del alumno.
La orientación estimula el descubrimiento y desarrollo de uno mismo.
La orientación ha de ser una tarea cooperativa en la que se comprometen el alumno,
los padres, los profesores, el director y el orientador.
La orientación ha de considerarse como una parte principal del proceso total de la
educación.
La orientación ha de ser responsable ante el individuo y ante la sociedad.

Muchas de estas cuestiones han sido comentadas al analizar el concepto de orientación, en


búsqueda de una deinición adecuada.

en la exposición de este capítulo, seguiremos en líneas generales a Bisquerra (998:4-50).

. PRINcIPIoS

al consultar el diccionario de la Real academia española, encontramos nueve acepciones diferen-


tes del término «principio». Señalamos aquí las que mejor se relacionan con nuestros propósitos:

«Base, origen, razón fundamental sobre la cual se procede discurriendo en cualquier


materia.»
«Punto que se considera como primero en una extensión o en una cosa.»
«causa, origen de algo.»
«cada una de las primeras proposiciones o verdades fundamentales por donde se
empiezan a estudiar las ciencias o las artes.»

en el campo de la orientación educativa cuando buscamos «razones fundamentales» o «bases»


que den sentido a la tarea orientadora, hemos de saber establecer, con una sola palabra, cada
una de dichas razones. así, en los últimos tiempos, se han señalado distintos principios, según
los diferentes autores (Repetto, 2002; Santana, 2003; Bisquerra, 998; Martínez, 998), si bien
existen coincidencias al indicar como básicos los siguientes:

Principio de prevención.
Principio de desarrollo.
Principio de intervención comunitaria.

Por nuestra parte, coincidimos con Rodríguez espinar et al. (993) y con Álvarez Rojo (994)
al incluir, además de los 3 principios citados, este otro que consideramos está a la base de los
anteriores:

Principio antropológico.

M. Luisa Sanchiz - ISBN: 978-84-69-4663-7 5 Modelos de orientación e intervención psicopedagógica - 2008/2009 - UJI
.. Principio antropológico

en este principio subyace la concepción que el profesional de la orientación se hace del ser
humano. Responde a preguntas como ¿quién soy yo?, ¿qué hago aquí?, ¿qué sentido tiene
mi existencia?, ¿qué tipo de persona pretendemos que llegue a ser el individuo que estamos
orientando?, ¿cuáles son las características del proceso de convertirse en persona?, ¿cuáles son
las competencias de la orientación en este proceso? La respuesta a estas preguntas va a ser
determinante de la manera en que nos situemos ante la vida y ante nuestra profesión de orien-
tadores. además, va a condicionar la forma en que eduquemos y enseñemos a los estudiantes
y al profesorado con respecto a su propia vida.

Por ello, es importante trabajar el autoconcepto, la autoestima, la revisión del proyecto perso-
nal de vida y la búsqueda de sentido (Frankl, 2004).

el principio antropológico está relacionado con el movimiento ilosóico del existencialismo,


el cual deiende que el ser humano es libre, a pesar de las limitaciones personales y los condi-
cionamientos ambientales. dicha libertad reclama, a su vez, la responsabilidad. Según Bouché,
(987), «el ser humano no es una cosa más instalada en el mundo o arrojada al mismo […]
sino que es un creador de sentido, cuya libertad, en esencia, constituye, principalmente, una
propiedad del acto voluntario e inteligente». cada sujeto es responsable de su propia vida, de
sus pensamientos y, con ellos, de sus emociones y conductas. cada uno «debe esforzarse por el
propio desarrollo y el de su contexto. Puesto que siempre quedarán un conjunto de realidades
que no podrá cambiar, deberá aprender a manejarlas y adaptarse a ellas» (Bisquerra, 998:44).
dice una de las frases que más nos gustan «acepta lo irremediable, pero lucha por lo posible».
el sentido antropológico nos hace tener en cuenta el «deber ser» o «llegar a ser» de todo sujeto
que actualmente «es».

.2. Principio de prevención

Surgido del ámbito de la Salud Mental, el principio de prevención reclama que se intervenga
antes de que se produzca el hecho conlictivo. conlleva una actuación anticipada, en cualquier
ámbito de la vida, con la inalidad de evitar que surjan problemas. en la literatura al respecto
se citan tres tipos de prevención, si bien, la verdadera es aquella que se produce ante factum,
es decir, antes del hecho o suceso no deseado. estos tres tipos de prevención son:

Prevención primaria: actúa antes de que surja el problema.


Prevención secundaria: actúa en cuanto aparece el problema.
Prevención terciaria: actúa ofreciendo tratamiento y rehabilitación ante el problema
ya desarrollado.

La auténtica prevención, la primaria, suele dirigirse a la población en su conjunto y tiene como


objetivo la máxima integración ecológica entre sujeto y ambiente. conyne (983) la caracteriza
así:
es proactiva.
Se centra en poblaciones de riesgo.
Reduce la incidencia de una situación.
elimina circunstancias o modiica condiciones ambientales.
La intervención puede ser directa o indirecta.
estimula la fortaleza emocional para que la persona sepa afrontar situaciones que
conllevan riesgo.

M. Luisa Sanchiz - ISBN: 978-84-69-4663-7 52 Modelos de orientación e intervención psicopedagógica - 2008/2009 - UJI
en educación se puede llevar a cabo una importante labor preventiva, en todos los niveles,
especialmente en Infantil, Primaria y Secundaria obligatoria. desde muy pequeños conviene
formar a los niños y niñas en valores, en la distinción de lo que es adecuado o inadecuado,
correcto o incorrecto, formarles igualmente en habilidades sociales: la habilidad de saber decir
«no», de exponer una queja de forma adecuada, de tomar decisiones ajustadas, de rechazar
situaciones injustas, de practicar hábitos saludables (tanto a nivel físico como emocional).

La puesta en práctica de este principio exige estrategias de actuación encaminadas a trabajar


con el grupo de alumnos y alumnas, pero también, con los familiares o tutores legales, con el
profesorado y con la comunidad.

.3. Principio de desarrollo

Según Martínez, (998) «el principio de desarrollo se fundamenta en el concepto de desarrollo;


concepto éste que entiende la evolución del ser humano como un proceso de continuo creci-
miento, de cambios cualitativos hasta convertirlo en un ser cada vez más complejo. gracias a
dichos cambios, la persona adquiere nuevas ex¬periencias, las integra y amplía, posibilitando,
de este modo, el desarrollo de la personalidad».

No podemos olvidar que la orientación se incardina en el seno de la educación y que ésta persi-
gue la optimización del sujeto, mediante el pleno desarrollo de todas las capacidades humanas.
La tarea educativa reclama concebir a la persona como una unidad integral, que presenta en el
momento actual unas capacidades, pero, que, sobretodo, puede llegar a desarrollar otras que
son potenciales. Resulta sumamente enriquecedor considerar que ningún ser humano tiene
límites en su desarrollo, que cada uno puede llegar a desarrollar capacidades que, en un prin-
cipio, parecen inimaginables. tanto para el educando, como para el educador, esta perspectiva
arroja luz, esperanza e ilusión a la labor formativa.

La educación es un medio para el desarrollo de los individuos y de la sociedad en su conjunto,


es una palanca de progreso que debe ser activada en el seno familiar y en el escolar, princi-
palmente. ahora bien, en nuestros días estamos asistiendo a un cambio social importante: las
familias están delegando cada vez más la tarea educadora en manos de la escuela. diversas
situaciones sociales contribuyen a que se produzca este fenómeno (incorporación masiva de
la mujer al trabajo, diversidad de estructuras familiares, falta de tiempo para compartir con los
hijos…). Para gimeno (998: 82) la modernidad educativa está ofreciendo los retos básicos
del sistema educativo:

Reproducción o transmisión de la cultura objetivada.


desarrollo y consolidación de la personalidad global dejados en manos de la
escolarización.
Socialización del sujeto dentro de un marco de valores de referencia, que le lleven a
ser ciudadano responsable y miembro activo de la sociedad.
Preparación para su participación eiciente en tareas productivas.
Universalización de lo que representan estos bienes en condiciones de igualdad
para todos.

Podemos observar que no se trata sólo de desarrollar a la persona como ser individual, a in
de que consiga el nivel óptimo de sus capacidades (cognitivas, afectivas, conductuales…), sino
también de educarla para una participación activa en el grupo social. Individualización y so-
cialización son dos viejos principios educativos que requieren ser trabajados conjuntamente.

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cada ser humano ha de alcanzar lo mejor de sí mismo y ofrecerlo a la colectividad, a in de
mejorar, en la medida de lo posible el mundo en que vivimos; entonces podremos decir que es
un sujeto «plenamente desarrollado».

Marina (2004: 87) indica que el progreso de la humanidad requiere tres proyectos fundamen-
tales: la libertad, la felicidad y la dignidad.

Libertad: aunque el ser humano nace sometido a todo tipo de determinismos, ha


alumbrado un proyecto de liberación, aspira a la autonomía.

Felicidad: nuestra felicidad es la propia de un ser esencialmente social. «es la armo-


niosa satisfacción de dos grandes motivaciones: el bienestar y la grandeza.»

Dignidad: la dignidad es un concepto constituyente. «Nosotros, miembros de la especie


humana, nos declaramos y reconocemos como dotados de dignidad, es decir, posee-
dores de un valor intrínseco, con independencia de nuestras capacidades, creencias e
incluso comportamiento. Éste es nuestro gran proyecto, que nos introduce a todos en
un sistema de creación compartida, en el que todos somos necesarios. aparece aquí el
último gran círculo de la realidad. Buscando su felicidad, el ser humano encuentra la
nobleza, que acaba convirtiéndose en componente imprescindible de su felicidad».

.4. Principio de intervención social

Los enfoques sistémico-ecológicos han puesto de maniiesto que, para que los programas de
intervención resulten eicaces, es preciso tener en cuenta los contextos escolares y extraesco-
lares en los que se desenvuelve la vida de los destinatarios de dichos programas. Un famoso
proverbio africano reclama «Para educar a un niño hace falta la tribu entera».

Por este motivo, hoy se presta gran atención a la intervención activa sobre el entorno socio-
comunitario con el in de evitar obstáculos y potenciar los factores positivos.

La comunidad puede contribuir a mejorar la calidad de la educación. Para ello es preciso abrir las
puertas del centro educativo y permitir que los miembros de aquella participen del proceso edu-
cativo. consecuentemente, es necesario llevar a cabo un asesoramiento comunitario (Rodríguez
Romero, 2006: 59-76): «La enseñanza del respeto, del compromiso mutuo y de la solidaridad
exige que el profesorado domine modelos pedagógicos acordes con la diversidad, el aprendizaje
cooperativo, el cuidado personal y el aprendizaje democrático. […] el asesoramiento comunitario
podría ofrecer alternativas en los tres planos vitales en los que se extiende el aprendizaje: sentido
(nos ayuda a interpretar, descodiicar los mensajes de nuestra cultura), identidad (nos ayuda a
conigurar una imagen de nosotros/as mismos en relación con el género, la etnia, la nacionalidad,
la cultura, la clase social, la orientación sexual, etc.) y posibilidad (nos ofrece una imagen de lo
que podemos alcanzar en nuestro desarrollo individual y colectivamente».

en el mismo sentido se pronuncian León guerrero y López López (2006) cuando, al analizar el
planteamiento de Hargreaves (2003), observan cómo éste asocia el éxito del cambio en edu-
cación a la superación de dos desafíos: profundización –que implica atender a los aspectos
racionales y emocionales del cambio– y mayor amplitud –en clara alusión a la necesidad de ha-
cerlo extensible a la comunidad. en su opinión, crear y mantener un cambio educativo positivo
«exige aunar compromisos e impulsar la colaboración y las relaciones de trabajo cooperativas
entre agentes, instituciones y comunidad».

M. Luisa Sanchiz - ISBN: 978-84-69-4663-7 54 Modelos de orientación e intervención psicopedagógica - 2008/2009 - UJI
2. oBJetIVoS

Los objetivos son el marco de referencia y la «ayuda para desarrollar con mayor calidad y ei-
cacia el proceso educativo» (Zabalza, 99: 90).

La orientación, tal como explicamos en el capítulo primero, «podría ser entendida como un
proceso de ayuda a la persona, en la toma de conciencia sobre sí mismo, sobre los demás y
sobre la realidad que le rodea, con el objeto de ir integrando un conjunto de valores que per-
mitan su interrelación» (Valdivia, 994. citado por Bisquerra 998:46). en esta línea han de ir
los diversos planteamientos sobre la actuación orientadora, y, en función de ella, deberemos
formular los objetivos a perseguir.

Rodríguez Moreno (995: 2), tras analizar una gran variedad de textos sobre orientación,
recoge los que podrían ser objetivos generales de la misma en su listado observamos la impor-
tancia que tiene el desarrollo personal:

desarrollar al máximo la personalidad.


conseguir la autoorientación.
conseguir la autocomprensión y aceptación de uno mismo.
alcanzar madurez para la toma de decisiones educativas y vocacionales.
Lograr la adaptación y el ajuste.
conseguir un aprendizaje óptimo en los años de la escolaridad.
combinaciones de cualquiera de los puntos anteriores.

Muchos autores (Bisquerra, 990; giddens, 995; arnaiz, 200) coinciden en señalar la auto-
orientación como el objetivo principal de la orientación. Lo principal es que el sujeto sepa co-
nocerse en profundidad, aprenda a comprender y organizar su propia vida y a tomar decisiones
coherentes con las que habrá de ser consecuente.

en diversos documentos, el Mec propone los siguientes objetivos de la acción orientadora en


relación con los distintos destinatarios:

a) contribuir a la personalización de la educación, a su carácter integral, favoreciendo


el desarrollo de todos los aspectos de la persona concreta.
b) ajustar la respuesta educativa a las necesidades particulares del alumnado mediante
las oportunas adaptaciones curriculares y metodológicas.
c) orientar a los alumnos en la vida y para la vida, atendiendo a los contextos en los
que viven y al futuro que habrán de enfrentar.
d) Favorecer los procesos de madurez personal, de desarrollo de la propia identidad y
sistema de valores.
e) Prevenir las diicultades de aprendizaje y evitar fenómenos de abandono, fracaso e
inadaptación escolar.
f) contribuir a la adecuada relación e interacción entre los distintos integrantes de la
comunidad educativa..., así como entre la comunidad educativa y el entorno social,
asumiendo el papel de mediación y, si hace falta, de negociación ante los conlictos
o problemas que puedan plantearse entre esos distintos integrantes.

estos objetivos generales, como sucede en cualquier programación, habrán de concretarse, en


función del contexto en que nos situemos y de las características que presente el sujeto al que
hemos de orientar.

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3. FUNcIoNeS

ofrecemos aquí la clasiicación de las funciones de la orientación que Morrill, oetting y Hurst
(974) expusieron en un artículo ya clásico, citado por Bisquerra (998:47), en el cual destacan
tres categorías de la intervención:

a. objetivo de la intervención: a quién se dirige la acción orientadora:

. Individuo: los clientes son atendidos individualmente.


2. grupos primarios: familia, pareja, amigos íntimos.
3. grupos asociativos: clase, claustro, compañeros, clubes.
4. Instituciones o comunidades: centro, barrio, ciudad.

B. Finalidad de la intervención: según ésta distinguimos tres tipos:

. terapéutica: intervención en las diicultades en la relación interpersonal y social,


desde una perspectiva remedial o correctiva.
2. Preventiva: intervención con objeto de evitar problemas futuros.
3. de desarrollo: intervención para optimizar el crecimiento personal en todos los
aspectos.

c. Métodos de intervención: dependiendo de cómo se realice la intervención:

. Intervención directa: relación directa con el sujeto (vis a vis).


2. consulta y formación: medios con los que se puede inluir en la población, ya sean
directos o indirectos y, por tanto, a través de profesionales y paraprofesionales ai-
nes.
3. Medios tecnológicos: mass media (vídeo, tV, radio, informática, redes telemáticas,
etc.), es decir, lo que se denomina nuevas tecnologías de la comunicación y de la
información. estos medios permiten mejorar y extender la inluencia de la orienta-
ción.

M. Luisa Sanchiz - ISBN: 978-84-69-4663-7 56 Modelos de orientación e intervención psicopedagógica - 2008/2009 - UJI
A. Objetivo de la intervención ➤ B. Finalidad de la intervención

1. Terapéutica

1. Individuo 2. Prevención

3. Desarrollo

2. Grupos primarios ➤
3. Grupos Asociativos ➤
3. Medios tecnológicos
4. Instituciones
2. Consulta y formación
➤ ➤
o comunidades
1. Intervención directa


C. Métodos de intervención

Figura . Funciones de la intervención (Morrill, oeting y Hurst, 974)

Presentamos, a continuación, las propuestas de Bisquerra (990), Álvarez gonzález (995), Ro-
dríguez Moreno (995) y Riart Vendrell (996) [véase el cuadro síntesis al inal del capítulo].

Bisquerra (990: 8-) propone, orientativamente, una serie de funciones recogidas en la si-
guiente relación:

organización y planiicación de la orientación: programas de intervención, sesiones


de orientación grupal, material disponible.
diagnóstico psicopedagógico, análisis del desarrollo del alumno, conocimiento e
identiicación.
Programas de intervención, en el proceso de enseñanza-aprendizaje, de orientación
vocacional, de prevención.
consulta, en relación con el alumno, con el profesorado, con el centro, con la familia.
evaluación, de la acción orientadora e intervenciones concretas, de los programas,
autoevaluación
Investigación, sobre los estudios realizados y generación de investigaciones propias.

Álvarez gonzález (995), considera que, en la orientación profesional las principales funciones
son:

Función de organización y planiicación.


Función de diagnóstico.
Función de información y de formación.
Función de ayuda para la toma de decisiones.
Función de consejo.
Función de consulta.
Función de evaluación e investigación.

La síntesis que propone Rodríguez Moreno (995: 6-7) sobre las funciones básicas d ela
orientación es la siguiente:

M. Luisa Sanchiz - ISBN: 978-84-69-4663-7 57 Modelos de orientación e intervención psicopedagógica - 2008/2009 - UJI
. Función de ayuda encaminada a la consecución de la adaptación, para prevenir
desajustes y adoptar medidas correctivas. Se intenta alcanzar la resolución de los
propios problemas, para ello se crean servicios especializados de orientación educa-
tiva y vocacional dentro de los programas curriculares.

2. Función educativa y evolutiva dirigida a trabajar estrategias y procedimientos de


resolución de problemas y desarrollo de potencialidades. es una función que integra
esfuerzos de profesores, padres, orientadores y administradores. «La adecuación al
progreso evolutivo normal es una pieza clave y el profesor es protagonista funda-
mental del intercambio dinámico en este proceso que muchos asocian o asimilan a
una verdadera instrucción» (Rodríguez, 988: 7).

3. Función asesora y diagnosticadora, centrada en aspectos referentes a la personali-


dad del orientado: cómo opera y estructura, cómo integra los conocimientos y acti-
tudes y cómo desarrolla sus posibilidades. Los datos recogidos nunca deben provenir
de un solo canal o programa de pruebas estandarizadas, sino de todo tipo de análisis
personalizados y de los datos recogidos por diversidad de instrumentos.

4. Función informativa sobre la situación personal y del entorno, sobre aquellas posi-
bilidades que la sociedad ofrece al educando: programas educativos, instituciones
a su servicio, carreras y profesiones que debe conocer, fuerzas personales y sociales
que puedan inluirle, etc. también esta función debe hacerse extensiva a la familia
del orientado y a sus profesores.

Por último, otro de los autores recogidos por Bisquerra (998) es Riart Vendrell (996), quien, a
través del estudio de la literatura al respecto, realiza una relexión y clasiicación de funciones
generales de la orientación, estructurando cada una de ellas en torno a las preguntas ¿en qué
consiste?, ¿a quién se dirige?, y ¿cómo se ejerce? La propuesta que realiza de las funciones es
la siguiente:

Función de asesoramiento, comprende aquellas actividades encaminadas, en un


sentido amplio, al proceso de ayuda de las personas, grupos e instituciones.
Función de consulta, consistente en pedir parecer u opinión a una persona.
Función de coordinación, o de gestión colaborativa y participativa.
Función de diagnóstico psicopedagógico de alumnos, grupos e instituciones.
Función de evaluación, actuaciones que permiten ajustar gradual y progresivamente
la acción orientadora a las características y necesidades de los alumnos, grupos e
instituciones; o bien, la determinación del cumplimiento de intenciones previas.
Función de formación, invade el tiempo de actuación o interrelación de los agentes
orientadores y de los destinatarios potenciales.
Función de información, transmisión de datos, conceptos, actitudes, normas...

el siguiente cuadro, ofrecido por Bisquerra (998: 50), sintetiza todas las funciones expuestas
por los autores comentados:

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