Departamento de Biología Animal 3 Facultad de Ciencias Biológicas Universidad Complutense de Madrid
Departamento de Biología Animal 3 Facultad de Ciencias Biológicas Universidad Complutense de Madrid
Departamento de Biología Animal 3 Facultad de Ciencias Biológicas Universidad Complutense de Madrid
COMPLUTENSE
5314054901
02-
Á ZS%W24~¿7
Tendencias de la Taxonomía entomológica española
Nr B~
El director de la tesis
~ ‘ ~ ix
—ji
Dr. Francisco de Borja Sanchiz Gil de Avalle
Investigador Científico
Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC
BIBLIOTECA
Agradecimientos
1. Introducción y objetivos 3
2. Material y métodos 11
2.1. Material 11
2.1.1. Datos socioestadísticos mundiales 11
2.1.2. Datos sobre producción científica 11
2.1.3. Datos obtenidos del análisis de artículos 13
2.2. Métodos 17
7. Conclusiones 249
8. Bibliografía 255
Apéndice 1: Entomólogos españoles históricos 277
3
parece que los principales factores que limitan la eficacia del sistema, y el lastre que
soporta, pueden señalarse e individualizarse. Con ello se abre la posibilidad de sugerir
cambios e innovaciones que optimicen los recursos disponibles.
El procedimiento actualmente utilizado por la comunidad científica para identificar,
describir y dar nombre a las diferentes entidades biológicas no es nuevo. De hecho,
hasta el año 2000 han transcurrido ya 242 años desde que son reconocidas
internacionalmente las primeras especies animales, considerando que la publicación de
la décima edición del Systema Naturae de Linneo en 1758 marca el origen del inventario
global, normalizado e internacional, de la diversidad zoológica. Con la aceptación del
sistema linneano de ordenación se inicia verdaderamente la Taxonomía, inicialmente
entendida como clasificación jerárquica (con grupos subordinados>, en la que los
agrupamientos en cada clase vienen determinados por rasgos (caracteres) comunes a
todos sus componentes. Como muy acertadamente indica Alvarado (1967), el propio
Linneo, al constatar la variabilidad presente en algunas especies bien conocidas, terminó
por considerar a especies y géneros como entidades naturales, y al género como la
verdadera unidad fija del sistema de clasificación (“Class¡s et Ordo est sap¡ent¡a, genus
et spec¡es opera naturee”), en tanto que las restantes agrupaciones taxonómicas
vendrían definidas artificialmente por mera conveniencia a niveles jerárquicos estables.
Este esquema ilustrado, semejante al sistema periódico quimico, cambió
conceptualmente en la segunda mitad del siglo XIX al tratar de incorporar el marco de la
evolución orgánica. Se comenzó a aceptar entonces, y se hace habitualmente en la
actualidad, que la clasificación taxonómica debe incorporar como directriz únicamente las
relaciones de parentesco, y que los agrupamientos que se quieran singularizar deben ser
monofiléticos y provenir de cladogénesis basadas en la historia de la vida.
A los efectos de esta tesis, denominaremos Sistemática a la ciencia encargada de
explicar los patrones observables en la diversidad biológica, incluyendo obviamente para
ello el análisis de las relaciones de parentesco entre linajes. Como subproducto de su
actividad, la Sistemática puede proporcionar la base para un ordenamiento filogenético
(“natural”) a la Taxonomía. Esta última disciplina tiene como objeto la identificación,
descripción y clasificación de la diversidad orgánica, sea fundamentada en
ordenamientos filogenéticos o de otra índole. Así definidas, ambas áreas científicas no
son sinónimas, ni es la Taxonomía una parte de la Sistemática como es frecuente afirmar
(ej. Danks, 1988; Compte Sart, 1995; Nieto Nafria, 1999), sino conceptualmente distintas.
Es perfectamente licito, por ejemplo, proponer ordenamientos taxonómicos no
filogenéticos, lo mismo que otros diversos fundamentados en la filogenia, como también
lo es clasificar mediante niveles jerárquicos o de otras muchas maneras concebibles. La
Nomenclatura, en este contexto, es la disciplina auxiliar de la Taxonomía dedicada a la
4
asignación de nombres a los taxones, unidades del inventario y ordenación taxonómica.
Estas acepciones terminológicas, que derivan en buena parte de propuestas ya
defendidas por Simpson (1961), nos son útiles para nuestros propósitos en esta tesis. La
raiz de la continuada y debatida cuestión de las relaciones entre Taxonomía y
Sistemática, aún si se acepta que la directriz filogenética es la única admisible, procede
de la implícita pretensión histórica de encajar un ordenamiento evolutivo histórico
(sistemático) en los niveles jerárquicos (categorías o clases) del ordenamiento
taxonómico linneano (ej. Mayr, 1998). En este caso, cada rama de una dicotomía
requeriría un mismo nivel jerárquico, y sin embargo no tiene por qué haber equivalencia
biológica alguna entre los resultados evolutivos posteriores de cada una de esas ramas
(De Queiroz & Gauthier, 1992).
A partir de su inicio a mediados del siglo XVIII se han inventariado ya alrededor de
un millón quinientas mil especies de animales y plantas que viven actualmente en el
planeta (Hawksworth & Kalin-Arroyo, 1995). Este conocimiento se ha alcanzado gracias a
la labor acumulada de muchos autores que han reconocido, nombrado, descrito y
clasificado a estos taxones. En el siguiente cuadro relacionamos el número aproximado
de especies actualmente conocidas para los principales grupos según datos obtenidos
del World Resources lnstitute (htto:llwww.wri.orcslwri/biodivlsD0l -kev. html)
Los nombres de los organismos y taxones son la clave que permite la comunicación
entre los interesados en la biodiversidad, proporcionando la nomenclatura taxonómica el
primer paso en el acceso al conocimiento que se tiene sobre ésta (Minelli, 1999). Sin
embargo, aunque debiera ser evidente para todos la utilidad que tendría disponer de un
catálogo unificado de las especies conocidas, éste aún no existe a pesar de que ya hay
:
descritos unos 1.5 millones de organismos. La comunidad científica y el público en
general parece que comienzan a percatarse de que no tienen un inventario completo de
la biodiversidad, y que no lo tendrán a corto plazo. Si tenemos en cuenta el número de
especies descritas hasta ahora y admitiendo que este casi millón y medio de especies es
tan sólo quizás un 5% del total (May, 1986; Stork, 1993; Reaka-Kudla, et al., 1997), al
ritmo pasado se tardaria alrededor de 2410 años en completar este inventario básico
estimado en unos 15 millones.
Por otro lado, desde mi puesto de trabajo como conservadora de la colección de
insectos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, cargo que ocupo desde hace casi
diez años, constato todos los días cómo la labor taxonómica de los entomólogos que han
trabajado sobre nuestras colecciones es día a día rehecha por investigadores actuales.
Faunas supuestamente tan conocidas como son las de Europa occidental, son
continuamente revisadas taxonómica y nomenclaturalmente. Esto provoca, al menos en
la clase Insecta, cambios frecuentes en la clasificación, haciéndola muy inestable.
Profundizar en el conocimiento de especies para las que no es clara su inclusión en un
grupo es una tarea lenta y tediosa en la práctica, pues el acceso por parte de los
investigadores a claves de identificación, localización de ejemplares tipo, datos
biológicos, faunísticos y geográficos es muy difícil. Cabe preguntarse por qué no se
dispone de un sistema fiable y eficaz con el que poder trabajar con las entidades
biológicas, o cuáles son las causas de que sea tan difícil obtener un listado de las
especies de áreas geográficas desde hace tiempo conocidas.
El análisis de lo que se ha hecho, y cómo se ha hecho hasta ahora, debe servir
para aclarar lo que se podría hacer si queremos saber en un plazo razonable cuántos y
cómo son los animales que existen. El objetivo general de nuestro trabajo es, por lo
tanto, determinar cómo se ha hecho el inventario hasta ahora, estudiando para ello la
actividad taxonómica realizada sobre un grupo animal representativo, a lo largo de un
periodo de tiempo lo suficientemente largo como para detectar las tendencias existentes.
El grupo de estudio sobre el que deseábamos desarrollar nuestro trabajo debía
caracterizarse por tener un número de taxónomos elevado, para que los datos no
estuviesen desvirtuados debido a la manera de investigar de unos pocos, que el número
de publicaciones también lo fuera, para que nos permitiese tomar muestras adecuadas, y
que hubiera publicaciones a lo largo de un periodo de tiempo lo suficientemente extenso
como para poder estudiar la evolución temporal de las diferentes variables consideradas.
Estas tres características permitirían la comparación entre periodos y entre grupos,
ya fuera en el ámbito nacional o mundial. Las investigaciones que creímos cumplían
6
mejor estas características eran las entomológicas. En el caso concreto del colectivo
español se dan las siguientes circunstancias:
7
presentan y justifican una serie de recomendaciones de índole práctica que
creemos servirían para aumentar la efectividad del sistema adoptado por los
taxónomos (capítulo 6).
8
Material
y
métodos
2. Material y métodos
2.1. Material
Los datos para la elaboración de este trabajo los hemos extraído de fuentes muy
diversas. Los hemos reunido en tres grupos según su origen: socioestadísticos, de
producción científica, y los obtenidos directamente del análisis de artículos.
11
farmacológicos, biomédicos, físicos, técnicos, etc., por lo que hemos considerado que
esta recopilación nos daría una idea de la producción científica mundial, así como de sus
tendencias. Hemos utilizado datos recopilados por esta base para el periodo 1980-1995.
Science Citation índex. Es un índice multidisciplinar elaborado por el lnstitute for
Scientific Information (www.isinet.com) de Filadelfia (Estados Unidos). Esta base
contiene datos sobre unas 3500 revistas científicas de todo el mundo, abarca más de
150 disciplinas y constituye actualmente un índice de referencia internacional para la
evaluación cuantitativa de la actividad científica.
Zoological Record. Se trata de una base de datos que pretende reunir la literatura
científica mundial sobre Zoología, facilitando su acceso a los usuarios según diferentes
entradas, como por ejemplo nombre de los autores, nombres taxonómicos, temas o
áreas geográficas. Comenzó a editarse en 1864 bajo la dirección de la Zoo/ogical Society
of London y el Natural H¿sto>’y Museum (ambos del Reino Unido). A partir de 1980 es
gestionada por la Zoological Society of London y la empresa BIOSIS Publisher
(www.vork.biosis.ora’). Hemos consultado esta recopilación de las investigaciones
zoológicas mundiales para obtener datos sobre la producción científica mundial sobre
Zoología, y también nos hemos servido de ella en la elaboración de la Bibliografía
entomológica de autores españoles (nuestra propia recopilación bibliográfica). Hemos
consultado esta obra tanto en el formato clásico, en papel, como en su emisión
informática en CD (años 1978 a 1999). En el caso de la consulta en formato CD, y dado
que el número de registros excede el millón, se han diseñado búsquedas programadas
con estrategias concretas que describiremos en los apartados en los que se utilicen.
Esta base de datos realiza los índices de un número muy alto de revistas seleccionadas
de índole técnica y académica (alrededor de 6000 series). Aunque este número es
cambiante, por existir altas y bajas en el colectivo de publicaciones, creemos que esta
variación afecta poco al análisis de tendencias. La única variación significativa hubiera
sido un sesgo en el criterio de inclusión de publicaciones. Esta situación se ha dado en el
Zoological Record sólo en el caso de las especies animales utilizadas meramente como
animales de laboratorio, que han dejado de incluirse. En el colectivo entomológico esta
variación afecta singularmente al díptero Drosophila melanogaster, frecuentemente
utilizado en experimentación genética. Sin embargo, este cambio de criterio se hace ya
en los años setenta, antes de las fases fuertes de crecimiento en publicaciones, por lo
que puede afirmarse que no induce a desviaciones significativas en nuestros análisis.
Bibliografía entomológica de autores españoles. Una gran parte de esta tesis
se ha basado en una extensa recopilación bibliográfica de los artículos y monografías
publicados por autores españoles sobre insectos desde 1758 a 1990. Esta recopilación
12
fue publicada en 1994 (Martín Albaladejo, 1994) y constituye la base de nuestro
conocimiento de la Entomología española histórica. Hemos incluido en ella aquellos
trabajos cuyo objeto principal de estudio son los insectos, desechando los que, aún
tratando sobre este grupo, su objetivo era diferente. Por lo tanto no hemos recogido las
publicaciones con un interés marcadamente agronómico u obras sobre sericultura o
apicultura. Las excepciones las constituyen algunas obras publicadas en los siglos XVIII
y XIX que se han incluido por su interés histórico, al igual que algunos trabajos
esencialmente agrícolas pero de los que conocíamos contenían datos biológicos.
Tampoco hemos recogido las obras sobre genética, histología, etc. en las que los
insectos son meros animales experimentales de laboratorio, ni hemos considerado los
trabajos dedicados a técnicas de muestreo o preparación de insectos. Esta obra se
puede consultar por Internet en la siguiente dirección electrónica: htto:llwww.fauna-ET1 w418 536
iberica.mncn.csic.es. La metodología empleada y otros aspectos de esta recopilación
los hemos referido en el Apéndice 2. La relación de las referencias recopiladas por
nosotros se puede consultar en el CD Rom que acompaña a esta tesis (Apéndice 3). La
base bibliográfica ha sido modificada y actualizada respecto a la que se publicó en 1994
(Martín Albaladejo, 1994).
13
amplia, recurrimos a analizar estadísticamente los datos para 30 publicaciones
entomológicas españolas tomadas al azar del total de la producción en cada uno de
los años anteriormente mencionados, frente a los datos extraídos de 30
publicaciones tomadas aleatoriamente de las diferentes series de la Sociedad
española de Historia Natural (Anales, Actas y Boletines) para 1875 y 1900 y de la
revista Bos para el resto de los años.
B. Para la descripción de las investigaciones entomológicas mundiales hemos leído y
evaluado los 30 primeros estudios publicados en tres revistas de Entomología no
españolas con diferente rango en el SOl (Sc/ence Citation índex) y en una de
vertebrados. Con objeto de comparar estos muestreos con la producción española
hemos escogido revistas entomológicas que dependen de Sociedades científicas o
centros de investigación sobre Historia Natural. Las revistas seleccionadas han sido:
1. Annales de la Société Entornologique de France (Francia). Es la más antigua
de las revistas escogidas para nuestro estudio; comenzó a publicarse en 1832 y
lo sigue haciendo hasta la fecha. Ocupa el puesto 41 en la escala del SCI de
1990, con un índice de impacto de 0.143.
2. Transact¡ons of the Entomological Society of London (Reino Unido). Esta
revista publicó su primer volumen en 1836 y el último en 1975, año que pasa a
convertirse en la revista Ecological Entomology. Sus artículos cubren los años
1875, 1900, 1925 y 1950 de nuestro estudio. Hemos sustituido esta serie por el
Bulletin of the Br/tish Museum (Natural Histoi’y) Entomology (Reino Unido) que
nace en 1950 y se publica hasta la fecha aunque dividido en diferentes series.
En 1993 apareció la serie entomológica. Hemos cubierto con sus artículos los
dos últimos periodos de nuestro muestreo (1975 y 1990). Ninguna de estas dos
revistas figuran entre las que recoge el SCI.
3. Transactions ofthe American Entorno/ogical Soc/ety (Estados Unidos). Se trata
de una revista que comenzó a publicarse en 1876, editándose
ininterrumpidamente hasta ahora. Tiene un índice de impacto (SCI, 1990) de
0.190 y está situada en el puesto 33, de las 56 revistas consideradas ese año.
4. Para el análisis de las publicaciones sobre vertebrados hemos recurrido a la
revista Cope/a, editada por la American Society of /cthyologists and
Herpetologists (Estados Unidos). Su ámbito taxonómico son los peces, anfibios
y reptiles. Su puesto en el SOl de Zoología de 1990 era el 34 y su impacto
0.568. Con esta revista hemos cubierto los últimos cuatro años escogidos para
el muestreo. Los dos primeros periodos nuestro estudio no están considerados
14
en este caso al no haber localizado una revista que estuviese dedicada de
manera monográfica al grupo y se publicara en este periodo.
5. Para la descripción de la Entomología española hemos recurrido a los artículos
publicados por la Sociedad española de Historia Natural (1875 y 1900) y por
Eos (1925, 1950, 1975 y 1990).
Para esta parte del trabajo, hemos examinado en total 720 artículos sobre insectos
y 120 que tratan sobre vertebrados. Las características tenidas en cuenta han sido:
• Número de autores
• Número de órdenes taxonómicos tratados
• Ordenes taxonómicos estudiados
• Mención del orden taxonómico en el titulo del artículo
• Tipo de estudio
• Inclusión de especies nuevas
15
• Número de géneros nuevos descritos
• Número de especies nuevas descritas
• Idioma en que se publica la investigación
• Inclusión de resumen
• Idioma del resumen
• Inclusión del orden en el título
• Inclusión de la familia en el titulo
• Indicación de procedencia del material estudiado
• Existencia de diagnosis
• Tipo de diagnosis cuando existe
• Idioma de la diagnosis
• Fase de desarrollo de los ejemplares estudiados
• Tipo de caracteres utilizados en la descripción
• Inclusión de datos sobre la ecología de la especie nueva
• Grado de cuantificación de los caracteres
• Inclusión de claves de identificación
• Inclusión de figuras, esquemas, dibujos, fotografías, etc.
• Designación de serie tipo
• Nombre de los tipos
• Destino y ubicación de la serie tipo
• Derivatio nominis
16
2.2. Métodos
Los análisis estadísticos de los datos han sido analizados con el programa
estadístico Statview 5.0 (SAS Institute). Cuando los datos no cumplían los requisitos de
normalidad y homocedasticidad, los hemos corregido mediante la transformación
log(x+1). Además, para un tamaño muestral bajo, la normalidad de los datos se verificó
mediante un “normal pmbab¡lity pío?’. Se han realizado los siguientes tipos de análisis:
• Análisis de la regresión y correlación
• Análisis de la varianza
• Análisis de la covarianza
• Análisis de la varianza multivariante
• Análisis de la covarianza multivariante
17
La
Entomología
española
enel
mundo
Q
3. La Entomología española en el mundo
21
Grupo animal artículos especies artjesp.
Protozoos 84045 30800 2.73
Porifera 5282 5000 1.06
ctenóforos + cnidarios 14893 9000 1.65
Platelmintos 27913 12200 2.29
Nemátodos 36205 12000 3.02
Anélidos 16670 12000 1.39
Moluscos 85700 50000 1.71
Equinodermos 13660 6100 2.24
Insectos 332389 751000 0.44
Artrópodos no insectos 113612 123161 0.92
Tunicados 1716 1250 1.37
Cefalocordados 387 23 16.83
Peces 14905 19056 0.78
Anfibios 29498 4184 7.05
Reptiles 55288 6300 8.78
Aves 199180 9040 22.03
Mamíferos 174247 4000 43.56
Total 1205590 1055114 1.14
Los mamíferos, aves y cefalocordados destacan por tener las cifras más altas en la
relación número de artículos por especie, con 43.56, 22.03 y 16.83, respectivamente. En
el otro extremo, tenemos a los artrópodos no insectos, con 0.92, a los peces con 0.78
artículos y, finalmente, a los insectos, que tan sólo les corresponde a cada especie una
media de 0.44 artículos.
24
reúnen en cada volumen anual concreto. Estos artículos corresponden fundamentalmente
a ese año, aunque también se incluyen artículos que no fueron recopilados con
anterioridad, por lo que suele ser un número ligeramente mayor que el que se obtiene
cuando se consulta el Zoological Record en formato CD.
Año N0 de publicaciones
Insecta Mammalla Aves Brachiopoda Echínodermata
1865 409 118 192 2 20
1870 440 52 181 2 12
1876 126 43 282 o 14
1880 378 82 249 2 38
1885 375 346 270 13 53
1890 927 229 281 26 93
1895 1251 259 424 27 181
1900 1431 346 580 48 370
1905 1669 482 742 58 372
1910 3232 706 1708 61 377
1915 1972 508 934 64 224
1920 1932 286 832 42 138
1925 3230 731 971 152 214
1930 3024 1015 1406 167 224
1935 3424 1235 1762 281 256
1940 1827 727 830 77 118
1945 2472 1130 1422 119 120
1950 3101 1546 1581 176 113
1955 4024 1778 2167 182 227
1960 3994 2330 2484 148 275
1965 4800 3465 4857 247 887
1970 9908 5964 5330 328 599
1975 11331 6610 9049 142 466
1980 16317 7261 9543 189 614
1985 17712 8523 9312 201 684
1990 17861 7977 10656 183 578
1995 19210 8526 10672 188 641
25
3.2. Producción entomológica mundial y española
La Entomología española, como subconjunto de la Entomologia mundial, sigue la
misma tendencia que ésta en cuanto a la producción de publicaciones a lo largo del
periodo de estudio. El número de publicaciones entomológicas españolas y el porcentaje
que supone esta producción respecto a la mundial se recoge en la tabla 3.4.
Año N0 de publicaciones
mundiales españolas
1865 409 3 0.73
1870 440 2 0.46
1875 126 12 9.52
1880 378 16 4.23
1885 375 9 2.40
1890 927 22 2.37
1895 1251 16 1.28
1900 1431 14 0.98
1906 1669 40 2.40
1906 3078 33 1.07
1910 3232 50 1.55
1915 1972 62 3.14
1920 1932 66 3.42
1925 3230 65 2.01
1930 3024 65 2.15
1935 3424 49 1.43
1940 1827 34 1.86
1945 2472 50 2.02
1950 3101 48 1.55
1955 4024 50 1.24
1960 3994 66 1.65
1965 4800 75 1.56
1970 9906 61 0.62
1975 11331 158 1.39
1980 16317 271 1.66
1985 17712 489 2.76
1990 17861 403 2.26
1995 15524 321 * 2.07
31
3.3. España en un contexto socioeconómico y científico
mundial
En este apartado se pretende situar a España en un contexto mundial teniendo en
cuenta la producción zoológica que genera, y relacionarla con algunos indicadores
socioeconómicos y geográficos. Ya que no disponemos de los datos de producción
científica de otros paises, hemos utilizado el número de artículos que se publican sobre la
fauna de las diferentes naciones para enmarcar la posición española en el mundo.
Así pues, y de acuerdo con nuestros datos, el número de publicaciones sobre la
fauna de un país no es sólo producto de la actividad investigadora de los autores del
propio país, sino que en el conocimiento de una determinada fauna colaboran también
autores foráneos. En el caso concreto de la descripción de especies nuevas se constata
para el periodo 1978-1995 (Esteban & Sanchiz, 1997) la gran participación de zoólogos
no ibéricos llegando a describir éstos alrededor del 50% de las especies íbero-baleares.
Por otro lado, hemos asumido que el número de publicaciones sobre la fauna de un país
concreto está directamente influido por el índice de Desarrollo Humano y el Producto
Interior Bruto del país en cuestión. Considérese que un nivel económico aceptable facilita
la investigación, tanto de los científicos propios del país como de los foráneos, al poder
disponer ambos colectivos de una infraestructura básica que resulta imprescindible para
el desarrollo de estudios zoológicos en profundidad, y que incluye desde medios de
comunicación practicables para realizar muestreos hasta la posibilidad de utilizar
instalaciones necesarias para estos fines. Esta aproximación nos permite evaluar la
posición relativa del conocimiento de la fauna española en el mundo teniendo en cuenta
las facilidades ofrecidas a la comunidad científica para su estudio. También hemos
considerado la influencia del número de habitantes y el área de cada país ya que pueden
ser en principio consideradas como relacionables con la profundidad del inventario de
biodiversidad de cada región.
El periodo de estudio que hemos analizado en este caso va desde 1980 a 1995.
Hemos obtenido información económica y geográfica para 130 países, así como la
producción zoológica <publicaciones) sobre la fauna del país y el número de
publicaciones con especies nuevas descritas en este periodo para cada uno de ellos. Los
índices económicos y geográficos los hemos obtenido de la obra El Estado del Mundo
<Cordellier & Didiot,1999) y son los siguientes: Indice de Desarrollo Humano, Producto
Interior Bruto por habitante, superficie del país y número de habitantes. El índice de
Desarrollo Humano (IDH) es un indicador calculado por el Programa de las Naciones
35
Unidas para el Desarrollo con el que se intenta obtener una medida del bienestar en el
que se encuentran los países, ya que el producto interior bruto por habitante no parece
ser un indicador lo suficientemente válido para medir el bienestar de una sociedad. En el
Indice de Desarrollo Humano intervienen los siguientes parámetros: esperanza de vida,
nivel de alfabetización de adultos y renta per capita, en tanto que el Producto Interior
Bruto por habitante se calcula teniendo en cuenta la diferencia de precios entre paises y
no contempla que la cantidad de renta por habitante no aumenta de manera lineal el
bienestar de la comunidad. Estos datos pueden verse en la tabla 3.5 en la que el índice
de Desarrollo Humano está expresado en una escala entre O y 1, el Producto Interior
Bruto por habitante está recogido en dólares, el área en kilómetros cuadrados y la
población en millones de habitantes.
36
PAl 5 IDH PIB AREA POBLACION
1995 1995 km2 1998
Costa de Marfil 0.368 rsí 322462 14.6
Costa Rica 0.889 5969 50700 3.7
Cuba 0.729 3100 110861 11.1
Dinamarca 0.928 21983 43070 5.3
Ecuador 0.767 4602 283561 12.2
EE.UU. 0.943 26977 9363123 273.8
Egipto 0.612 3829 1001449 65.7
El Salvador 0.604 2610 21040 6.1
España 0.935 14789 504782 39.8
Estonia 0.758 4062 45100 1.4
Etiopía 0.252 455 1097900 62.1
Filipinas 0.677 2762 300000 72.2
Finlandia 0.942 18547 337010 5.2
Francia 0.946 21176 547026 58.7
Gabón 0.568 3766 267670 1.2
Georgia 0.633 1389 69700 5.4
Ghana 0.473 2032 238537 18.9
Grecia 0.924 11636 131944 10.6
Guatemala 0.615 3682 108890 11.6
Haití 0.340 917 27750 7.5
Honduras 0.573 1977 112090 6.1
Hungría 0.857 6793 93030 9.9
India 0.451 1422 3287590 975.8
Indonesia 0.679 3971 1913000 206.5
Irak 0.538 3170 434924 21.8
Irán 0.758 5480 1648000 73.1
Irlanda 0.930 17590 70280 3.6
Islandia 0.942 21064 103000 0.3
Israel 0.913 16699 20770 5.9
Italia 0.922 20174 301225 57.2
Jamaica 0.735 3801 10990 2.5
Japón 0.940 21930 377750 125.9
Jordania 0.729 4187 89000 6.0
Kazajstán 0.695 3037 2717300 16.9
Kenia 0.463 1438 582640 29.0
Kirguizistán 0.633 1927 198500 4.5
Kuwait 0.848 23848 17811 1.8
Laos 0.465 2571 236800 5.4
Lesotho 0.469 1290 30350 2.2
Letonia 0.704 3273 64500 2.4
Libano 0.796 4977 10400 3.2
Libia 0.806 6309 1759540 6.0
Lituania 0.750 3843 65200 3.7
Madagascar 0.348 673 587040 16.3
Malasia 0.834 9572 329750 21.5
Malawi 0.334 773 118480 10.4
Mali 0.236 565 1240000 11.8
Marruecos 0.557 3477 450000 28.0
Mauritania 0.361 1622 1030700 2.5
México 0.855 6769 1967183 95.8
Moldavia 0.610 1547 33700 4.5
37
PAíS IDH PIB AREA POBLACION
1995 1995 km2 1998
Mongolia 0.669 3916 1565000 2.6
Mozambique 0.281 959 783080 18.7
Myanmar 0.481 1130 676552 47.6
Namibia 0.644 4054 824790 1.7
Nepal 0.351 1145 140797 23.2
Nicaragua 0.547 1837 130000 4.5
Nigeria 0.391 1270 923768 121.8
Noruega 0.943 22427 324220 4.4
Nueva Zelanda 0.939 17267 268676 3.7
Omán 0.771 9383 212457 2.5
Paises Bajos 0.941 19876 40844 15.7
Pakistán 0.453 2209 803943 147.8
Panamá 0.868 6258 77080 2.8
Papuasia-Nueva Guinea 0.507 2500 461691 4.6
Paraguay 0.707 3583 406752 5.2
Perú 0.729 3940 1285216 24.8
Polonia 0.851 5442 312677 38.7
Portugal 0.892 12674 92080 9.8
R. Centroafricana 0.347 1092 622980 3.5
R. Dominicana 0.720 3923 48730 8.2
R. Sudafricana 0.717 4334 1221037 44.3
Reino Unido 0.932 19302 244046 58.2
Rumania 0.767 4431 237500 22.6
Rusia 0.769 4531 17075400 147.2
Senegal 0.342 1815 196200 9.0
Sierra Leona 0.185 625 71740 4.6
Siria 0.749 5374 185180 15.3
Sri Lanka 0.716 3408 65610 18.5
Sudán 0.343 1110 2505810 28.5
Suecia 0.936 19297 449960 8.9
Suiza 0.930 24881 41288 7.3
Tailandia 0.838 7742 514000 59.6
Tanzania 0.358 636 945090 32.2
Tayikistán 0.575 943 143100 6.2
Togo 0.380 1167 56000 4.4
Trinidad-Tobago 0.880 9437 6130 1.3
Tunicia 0.744 5261 163610 9.5
Turkmenistán 0.660 2345 488100 4.3
Turquía 0.782 5516 780576 63.8
Ucrania 0.665 2381 603700 51.2
Uganda 0.340 1483 236040 21.3
Uruguay 0.885 6854 176215 3.2
Uzbekistán 0.659 2376 447400 24.1
Venezuela 0.860 8090 912050 23.2
Vietnam 0.560 1236 329566 77.9
Yemen 0.356 856 527968 16.9
Zambia 0.378 966 752610 8.7
Zimbabwe 0.507 2135 390580 11.9
38
Del Zoalogical Record en su formato CD hemos obtenido, realizando búsquedas
programadas con estrategias concretas para el periodo 1980 a 1995, el número de
publicaciones sobre Zoología en las que se menciona alguno de esos paises, así como el
número de artículos sobre la entomofauna de los mismos. También hemos consignado el
número de publicaciones con alguna especie animal nueva asociada a los diferentes
países considerados. La asignación de publicaciones a cada país se ha hecho teniendo
en cuenta que el nombre de éstos aparezca en los campos de búsqueda Sistemática,
Título y Descriptores de la base bibliográfica. A continuación reseñamos las búsquedas
realizadas en esta base bibliográfica:
Hay que tener en cuenta que no hemos considerado a los países divididos en el
periodo analizado (por ejemplo, Yugoslavia o Checoslovaquia), ni tampoco a los muy
pequeños. Hay países que han complicado las estrategias de búsqueda por diferentes
razones, como por ejemplo Georgia, término que es a la vez un país, unas islas y un
estado de EE.UU., o Jordania, ya que Jordan es nombre de persona, de río y también de
área geográfica. Tediosa es la búsqueda para EE.UU y el Reino Unido, ya que en ambos
casos hay que buscar teniendo en cuenta cada uno de sus estados o regiones. En el
caso concreto de España ha sido “(PY=1980-1995) and ((lnsects in ST) or lnsecta*) and
((Spain* or Canales or (Canary near lslands) or Canarias))”.
39
:
En la tabla 3.6 están recogidos los datos anteriormente comentados.
40
PAíS ZR total ENT total SP-NOV
1980-1995 1980-1995 1980-1995
Francia 18814 5578 1348
Gabón 496 172 163
Georgia 830 343 293
Ghana 475 246 151
Grecia 3411 1178 691
Guatemala 652 361 210
Haití 276 92 80
Honduras 395 174 130
Hungría 3822 1409 298
India 20668 7226 3069
Indonesia 4295 1814 1061
Irak 778 243 149
Irán 1171 701 471
Irlanda 5128 1064 106
Islandia 1038 72 21
Israel 3107 736 340
Italia 13965 4032 1241
Jamaica 903 212 196
Japón 23539 8066 3330
Jordania 350 382 75
Kazajstan 2911 1037 944
Kenia 3802 1101 561
Kirguizistán 221 114 117
Kuwait 314 37 28
Laos 205 117 91
Lesotho 91 24 23
Letonia 494 143 33
Libano 316 138 96
Libia 298 81 62
Lituania 1114 295 47
Madagascar 1796 603 660
Malasia 3766 1744 1142
Malawi 1038 230 195
Mali 385 197 65
Marruecos 1905 681 510
Mauritania 254 22 25
México 13073 3494 2265
Moldavia 417 128 50
Mongolia 1645 654 593
Mozambique 436 112 128
Myanmar 397 252 211
Namibia 1815 473 392
Nepal 1517 960 794
Nicaragua 328 180 66
Nigeria 1818 660 308
Noruega 5551 952 142
Nueva Zelanda 6706 1333 604
Omán 607 136 159
Paises Bajos 8180 1634 171
Pakistán 2338 858 557
Panamá 2102 918 581
41
PAíS ZR total ENT total SP-NOV
1980-1995 1980-1995 1980-1995
Papuasia-Nueva Guinea 2966 1129 1090
Paraguay 574 259 231
Perú 3075 1160 1001
Polonia 8430 2648 466
Portugal 2598 786 234
R. Centroafricana 197 115 0
R. Dominicana 591 283 246
R. Sudafricana 4792 1125 643
Reino Unido 43589 12177 469
Rumania 2215 695 303
Rusia 5679 1427 926
Senegal 923 237 186
Sierra Leona 289 136 109
Siria 319 121 80
Sri Lanka 1398 548 374
Sudán 650 233 114
Suecia 6713 1287 292
Suiza 5008 1542 202
Tailandia 3003 1239 996
Tanzania 2141 657 554
Tayikistán 1272 682 581
Togo 201 114 53
Trinidad-Tobago 777 377 174
Tunicia 1025 317 226
Turkmenistán 1620 721 495
Turquía 3190 1609 960
Ucrania 3462 953 581
Uganda 753 248 152
Uruguay 740 151 86
Uzbekistán 1420 551 414
Venezuela 3164 1221 938
Vietnam 1490 708 687
Yemen 362 168 122
Zambia 657 224 130
Zimbabwe 2047 412 214
42
La situación es semejante a la anteriormente descrita. Destaca la situación de
Estados Unidos con un elevado PIB al que corresponde también un gran número de
publicaciones sobre su fauna y artículos con especies nuevas, al revés que Suiza, que
con un PIB casi igual al de Estados Unidos, posee una fauna con poco interés para los
investigadores, al menos en el periodo de tiempo considerado. La fauna española, con un
valor medio del PIB, muestra un número de publicaciones sobre su fauna en general y
sobre su entomofauna, más bien bajo y semejante al número de publicaciones por
ejemplo de la India, China, Brasil y México, todos con un menor PIR que nuestro país.
Francia posee un PIB más alto que España y a la fauna francesa le corresponde casi el
mismo número de artículos. En el caso de las publicaciones dedicadas a especies
nuevas, la proporción de artículos tanto sobre la fauna española como para las faunas de
los cuatro países anteriormente comentados (India, China, Brasil y México) es mayor,
mientras que disminuye en el caso de la fauna francesa. Al Reino Unido, que posee un
PIB alto, le corresponde un elevado número de publicaciones dedicadas a su fauna,
aunque las que incluyen descripciones de especies nuevas es muy pequeño (su posición
está en el cuadrante que engloba países con un PIB elevado y pocas publicaciones).
Del análisis de los dos índices socio-económicos utilizados (figuras 3.9 a 3.14)
podemos resumir que los cuadrantes definidos enmarcarían cuatro categorías en cuanto
el interés que despierta la fauna de cada país entre los zoólogos:
1. Cuadrante superior izquierdo: en esta zona se localizan los países con un
desarrollo económico y social bajo pero cuyas faunas son motivo de continuas
investigaciones (ya sean por autores del propio país o de otros). Los países que
aparecen aquí son la India, China, Brasil y a veces también México.
2. Cuadrante superior derecho: en esta área se disponen los países con niveles
socioeconómicos altos y cuyas faunas son objeto de numerosas publicaciones.
Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y España son representantes típicos
de este cuadrante.
3. Cuadrante inferior derecho: viene ocupado por faunas de paises con una renta
económica elevada pero cuyas faunas no reciben un gran volumen de
publicaciones zoológicas. Paises típicas de esta zona son Suiza y Canadá.
4. Cuadrante inferior izquierdo: se localizan en esta área los países que reúnen un
nivel socioeconómico bajo y una producción científica sobre su fauna también
escasa. Aquí encontramos la mayor parte de los países analizados. Es de
resaltar, como puede observarse en la tabla 3.6, la escasa actividad
investigadora sobre faunas del Africa Sursahariana.
47
En este caso (figuras 3.18, 3.19 y 3.20), al igual que en las anteriores
comparaciones, destaca Estados Unidos como el país cuya fauna acapara más atención.
En la figura 3.18 y 3.19, comparando el número de publicaciones en Zoología y en
Entomología respecto a la densidad de población de cada país, podemos ver que en el
primero de los cuadrantes, aparecen, además de Estados Unidos, Brasil, México,
Francia, China y España, como paises con baja densidad de población y relativamente
elevado número de publicaciones sobre su fauna. El Reino Unido, Japón, la India y
Alemania, con una densidad de población más elevada que los anteriores, también
reciben bastante atención por parte de los zoólogos. El país que destaca por tener la más
alta densidad de población y mínima atención hacia su fauna, es Bangladesh. En el caso
del número de publicaciones en la que se describe alguna especie nueva, la distribución
de los países cambia un poco: China aparece muy cerca de Estados Unidos y la
diferencia entre países en cuanto a producción de estudios sobre las diferentes faunas es
menor.
52
5. La aportación entomológica española a la mundial es muy irregular en los
últimos años del siglo pasado ya que el efectivo muestra¡ es muy bajo. Sin
embargo, para etapas del último periodo examinado se sitúa con bastante
estabilidad entre el 2 y el 3% del total de la producción mundial.
6. Las tendencias del número de publicaciones entomológicas españolas y
mundiales siguen el mismo patrón a lo largo del tiempo: crecimiento continuo
hasta 1990 y ligera disminución desde esta fecha.
7. El interés sobre la fauna de un área determinada está relacionado con el nivel
socioeconómico de la zona. Las faunas de los paises desarrollados generan
más publicaciones científicas que las faunas de áreas menos afortunadas.
8. La posición de España está entre aquellos paises en los que el interés que
despierta su fauna entre la comunidad científica es más bien alto y el nivel
sociocconómico de los mismos también es bueno.
9. Teniendo en cuenta la superficie y densidad de población española, el número
de publicaciones sobre su fauna es relativamente alto entre lo habitual en el
resto de los paises considerados.
53
e
e
e
e
e
e
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e
Los
estudios
entomológicos
en
España
4. Los estudios entomológicos en España
4.1.1. Publicaciones
Los datos para la elaboración de este capítulo están basados en las 9891
referencias reunidas en la publicación de 1994 (Martín Albaladejo, 1994), aunque, como
hemos comentado anteriormente, actualmente tenemos recopiladas 9956 publicaciones
sobre insectos firmadas por autores españoles, desde 1758 a 1990. En la tabla 4.1 se
muestra el número de artículos publicados anualmente por estos autores.
57
.
Año n0 Año n0 Año n0 Año n0 Año n0
1761 2 ¡ 1807 1 1853 1 1899 23 1945 60
1762 1 1808 1 1854 1 1900 14 1946 50
1763 o 1809 1 1855 4 1901 29 1947 46
1764 o 1810 o 1856 4 1902 47 1948 35
1765 o 1811 1 1857 5 1903 41 1949 42
1766 o 1812 o 1858 5 1904 32 1950 48
1767 1 1813 o 1859 3 1905 40 1951 48
1768 o 1814 1 1860 5 1906 33 1952 40
1769 o 1815 o 1861 1 1907 19 1953 57
1770 o 1816 o 1862 2 1908 27 1954 72
1771 o 1817 o 1863 2 1909 38 1955 50
1772 o 1818 o 1864 1 1910 50 1956 67
1773 o 1819 o 1865 3 1911 44 1957 40
1774 o 1820 1 1866 2 1912 61 1958 75
1775 o 1821 1 1867 1 1913 62 1959 60
1776 1 1822 1 1868 2 1914 87 1960 66
1777 o 1823 o 1869 2 1915 62 1961 74
1778 2 1824 o 1870 2 1916 66 1962 70
1779 2 1825 1 1871 1 1917 68 1963 92
1780 1 1826 1 1872 17 1918 54 1964 75
1781 o 1827 1 1873 13 1919 48 1965 75
1782 o 1828 o 1874 8 1920 66 1966 64
1783 o 1829 2 1875 12 1921 68 1967 79
1784 2 1830 1 1876 13 1922 77 1968 75
1785 1 1831 o 1877 15 1923 98 1969 49
1786 1 1832 2 1878 22 1924 80 1970 61
1787 2 1833 1 1879 13 1925 65 1971 54
1788 1 1834 2 1880 16 1926 72 1972 82
1789 o 1835 6 1881 12 1927 55 1973 128
1790 1 1836 o 1882 9 1928 44 1974 136
1791 o 1837 3 1883 10 1929 93 1975 158
1792 1 1838 o 1884 9 1930 65 1976 148
1793 o 1839 2 1885 9 1931 72 1977 196
1794 o 1840 1 1886 14 1932 63 1978 223
1795 3 1841 3 1887 13 1933 69 1979 235
1796 1 1842 2 1888 19 1934 64 1980 271
1797 1 1843 5 1889 27 1935 49 1981 275
1798 1 1844 5 1890 22 1936 39 1982 263
1799 o 1845 1 1891 12 1937 14 1983 372
1800 o 1846 2 1892 16 1938 3 1984 334
1801 o 1847 4 1893 15 1939 14 1985 489
1802 o 1848 4 1894 17 1940 34 1986 458
1803 1 1849 1 1895 16 1941 41 1987 356
1804 o 1850 5 1896 9 1942 45 1988 465
1805 1 1851 3 1897 32 1943 53 1989 382
1806 2 1852 2 1898 19 1944 55 1990 403
Tabla 4.1. Número de artículos anuales de autores españoles sobre insectos (1761-1990).
58
formato CD, mientras que el resto lo hemos contabilizado directamente de las
recopilaciones editadas “en papel” de esta obra.
63
los porcentajes más altos se encuentran en los primeros años de las recopilaciones,
etapas con unas pérdidas muy bajas en cuanto a número de publicaciones. El mayor
porcentaje de pérdida de información se produce en el siglo XIX (un 100% para los tres
primeros años considerados). Más tarde disminuye el porcentaje de pérdida en las
recopilaciones del Zoclogical Record respecto a las recogidas por nosotros, aunque es
siempre importante. En los últimos años evaluados (1975-1 990) la media de las pérdidas
es de alrededor de un 27%. Aunque no hemos verificado exhaustivamente este extremo,
es posible que no hayamos visto publicaciones de españoles que sí estén en el
Zoclogical Record para los años 1865 a 1975. Con todo, la disparidad entre nuestra
recopilación y el Zoologioal Rocoró es tan alta que implica una elevada pérdida en la
difusión a nivel mundial de las investigaciones de los entomólogos españoles.
4.1.2. Autores
Las 9891 referencias bibliográficas que hemos recopilado desde 1758 a 1990 han
sido realizadas por 1745 autores españoles. En la tabla 4.4 aparece el número de
autores diferentes que participan en algún trabajo en un muestreo realizado en uno de
cada cinco años, desde 1875 a 1995; los datos consignados para el año 1995 han sido
obtenidos del Zoologioal Record (formato CD).
64
Año N0 de publicaciones
total 1 autor 2 autores 3 autores >3 autores
1875 12 11 1 0 o
1880 16 16 o o o
1885 9 8 1 0 o
1890 22 21 o 1 o
1895 16 15 o í o
1900 14 13 1 0 o
1905 40 40 o o o
1910 50 49 1 0 o
1915 62 61 1 0 o
1920 66 66 o o o
1925 65 64 1 0 o
1930 65 64 1 0 o
1935 49 46 2 1 o
1940 34 34 o o o
1945 50 48 2 0 o
1950 48 44 4 0 o
1955 50 47 3 0 o
1960 66 64 2 0 o
1965 75 69 5 0 1
1970 61 51 9 1 o
1975 158 129 21 4 4
1980 271 187 62 16 6
1985 489 235 149 78 27
1990 403 148 141 73 41
1995 321 97 118 67 39
67
DF Sum of Squares Mean Square E-Value P-Value
tema 111 .0531 .0631 .9851 .32621
año 1 9.483 9.483 177.295 <.0001
tema año
* 1 .045 .045 .848 .3619
residual 46 2.460 .053
autores
publicaciones [
Count
s J ~
Mean
T7~Tt
Std. Dey. Std. Err.
Figura 4.8. Tendencia del número de autores y publicaciones para uno de cada
cinco años.
70
Nos ha interesado también la distribución de los autores según el número de
publicaciones producidas a lo largo de su vida, así como su participación en la
producción total de la Entomología española (tabla 4.8).
N0 pubis N0 de autores
total hasta 1875 1876-1900 1901-1925 1926-1950 1951-1975 1976-1990
1 947 82 58 50 69 179 687
2 277 14 12 9 17 57 207
3 153 5 6 14 10 27 116
4 85 1 1 6 7 13 66
5 59 1 5 4 4 9 44
de6alO 175 2 8 12 11 32 130
della2O 125 2 2 8 16 19 109
de2la3O 48 1 1 1 5 7 36
de3la4O 30 - 1 3 5 7 27
de4laSO 24 - - 1 3 1 15
deSlalOO 27 - - 4 2 1 13
>100 13 - 1 1 1 4 3
Tabla 4.8. Número de autores según su productividad para diferentes periodos de tiempo.
72
N0 pubis N0 de autores
nacionales extranjeros
de6alO 170 5
della2O 125 0
de2la3O 48 0
de 31 a 40 30 0
de4laSO 24 0
deSlalGO 27 0
>100 13 0
Como se puede observar, existen pocos autores extranjeros que hayan participado
en varias publicaciones, mientras que es muy alto el número de entomólogos extranjeros
que lo han hecho solamente una vez (160 autores).
Con objeto de conocer qué investigaciones son las que más interés despiertan
entre los entomólogos españoles, hemos agrupado los artículos examinados en seis
clases diferentes.
1. Trabajos nomenclaturales. Se trata de aquellos estudios cuyo objetivo es aclarar
la situación nomenclatural del taxón o taxones tratados. En esta categoría estarían las
listas sinonímicas, validación de taxones, aclaración sobre autores y fechas de
descripción, etc. Este tipo de estudio aparecerá en tablas y figuras referido con la
abreviatura Nom,
Ejemplo: PEREZ ARCAS, L. 1874. Observaciones sinonímicas de varias
especies de Asida de la Península. Actas Soc. esp. H¡st foL 3: 96-98.
2. Trabajos en los que el objetivo principal es la descripción de nuevos taxones.
Estas descripciones no se realizan en revisiones de grupos, ni en ningún otro contexto,
aunque pueden aportar datos biológicos o de distribución de los taxa que describen,
sean nuevos o no. En un mismo trabajo se pueden describir uno o más taxa, con o sin
75
relación entre ellos, ya sea ésta sistemática o geográfica. Nos referiremos a estos
trabajos como Tax. 1.
Ejemplo: MATEU, J. 1950. Escarabeidos de Ifni y del Sáhara español. Eos 26:
27 1-297.
76
Hemos analizado las tendencias en cuanto al número de trabajos publicados en los
diferentes temas de que tratan las investigaciones entomológicas haciendo un muestreo
de 30 publicaciones en cada uno de los periodos 1875, 1900, 1925, 1950, 1975 y 1990.
Los dos primeros períodos están cubiertos por artículos publicados por la Sociedad
Española de Historia Natural y los cuatro últimos por los artículos aparecidos en la
revista Eos.
Antes de continuar con este punto queremos indicar que hemos estimado la
representatividad de los datos obtenidos en los muestreos efectuados con publicaciones
de la Sociedad Española de Historia Natural <1875, 1900) y Los <1925, 1950, 1975 y
1990) para el conjunto de la Entomología española. Para ello comparamos los resultados
de este muestreo con los obtenidos en otro realizado en los mismos periodos y con el
mismo número de publicaciones (30) pero con artículos elegidos al azar entre la
producción científica española en Entomología. En las tablas 4.11 a 4.14 se muestran
los datos obtenidos para las variables tipos de estudio y orden tratado <característica que
comentaremos más adelante) en estos muestreos.
77
Año Col. Oip. Hem. Hym. Lep. Otros Varios
1875 17 0 2 1 1 6 3
1900 11 0 0 6 1 8 4
1925 8 0 0 6 1 13 2
1950 13 0 3 1 5 8 0
1976 5 1 1 2 19 1 1
1990 9 6 0 2 5 7 1
78
En el caso de los trabajos en los que el objetivo es la descripción de taxones
nuevos, su evolución es creciente hasta 1975 (37% del total). A partir de esta fecha el
número de publicaciones decrece, aunque en 1990 su número es superior a como era en
1875 y 1900. En el caso de las descripciones de taxones nuevos incluidos en un contexto
faunistico (Tax.2), tienen su máximo en 1925, con un 33% de los artículos y sufren una
drástica disminución en los años posteriores aunque, en 1990, aumentan ligeramente
(10% de los trabajos) respecto a la época anterior. Los datos relativos al tipo de estudio
pueden verse en la tabla 4.16.
Año artículos
1875 5
1900 12
1925 26
1950 27
1975 20
1990 10
Los años en los que es mayor el porcentaje de artículos que incluyen taxones
nuevos son 1925 y 1950 <con un 87% y 90%, respectivamente). En los extremos de
80
4.1.4. GruDo taxonómico
Para estudiar las preferencias en cuanto al grupo de insectos que estudian los
entomólogos españoles hemos utilizado los datos extraídos del muestreo antes
mencionado de 30 publicaciones en seis periodos de tiempo en las revistas de la
Sociedad Española de Historia Natural <1875 y 1900) y en Los (1925, 1950, 1975 y
1990). En la tabla 4.18 se muestran en porcentajes los trabajos dedicados a los grupos
zoológicos seleccionados: Coleoptera, Diptera, Hemiptera, Hymenoptera, Lepidoptera,
Otros (para el resto de los órdenes) y en una categoría independiente, los trabajos que
tratan de varios órdenes taxonómicos a la vez. Cuando los estudios incluyen órdenes tan
afines como por ejemplo, varios grupos de ortopteroideos o de neuropteroideos, hemos
considerado que tratan sobre un sólo orden taxonómico.
62
4.1.5. Comunicación de resultados
• la inclusión en el título del trabajo del orden taxonómico del grupo tratado en el
estudio,
• si la publicación aparece como monografía o como artículo en una revista
periódica,
• la nacionalidad de las series en las que se publica, y
• el idioma en el que se presenta el trabajo.
Hemos considerado que se facilita el orden cuando está escrito en latín, o bien
cuando el idioma que se utiliza es una transcripción más o menos directa y gráficamente
parecida al latín (por ejemplo, Coleoptera, coleópteros, coléoptérs>; también lo
consideramos mencionado cuando se utilizan abreviaturas que por ser usadas
habitualmente no dejan lugar a dudas del orden del que se trata (por ejemplo, Col.,
Coleopt., etc.). La tendencia que hemos detectado a lo largo del tiempo es que el grupo
de estudio aparece en el titulo del articulo cada vez con más frecuencia, facilitando de
83
esta manera al resto de la comunidad científica la discriminación de una publicación
entre otras en cuanto a la variable orden taxonómico estudiado.
En segundo lugar hemos analizado la preferencia a la hora de publicar una
investigación como monografía o capitulo de libro, o bien como artículo en una
publicación de emisión periódica. Del total de las publicaciones reunidas en nuestra base
bibliográfica (9891 títulos) existen 1368 monografías o capítulos de libros frente a 8523
artículos publicados en 621 revistas diferentes. En la tabla 4.20, para uno de cada cinco
años, damos el número de trabajos publicados dependiendo de si son editados como
monografías o capítulos de libros o como artículos en revistas.
84
En cuanto a la preferencia por divulgar las investigaciones en revistas nacionales o
extranjeras (ver tabla 4.21) se constata que el 78.28% de los artículos recogidos en
nuestra base bibliográfica aparecen en publicaciones periódicas nacionales.
Publicaciones periódicas
n 0 de revistas n0 de artículos
Profundizando sobre este mismo tema, nos hemos interesado también por la
nacionalidad de las revistas en donde publican los entomólogos españoles. Nuestras
observaciones de un muestreo realizado en uno de cada cinco años pueden consultarse
en la tabla 4.22.
86
Año N0 de artículos en revistas extranjeras Total
Total Francia Italia Portugal EE.UU. R. Unido Resto
1960 12 1 1 0 1 0 9 66
1965 9 6 1 0 0 0 2 75
1970 10 4 0 2 0 0 4 61
1975 19 11 1 1 1 0 5 158
1980 48 28 3 7 1 1 8 271
1985 188 16 6 132 6 4 24 489
1990 120 28 14 8 11 11 48 403
87
En cuanto al idioma utilizado para la divulgación de las investigaciones, los
entomólogos españoles utilizan de forma claramente preferente el castellano, ya que
están escritas en este idioma casi un 80% de las publicaciones (muestreo de uno de
cada cinco años). El catalán y el inglés son los segundos idiomas más empleados, con
un porcentaje de 7.31 y 7.17% respectivamente. En la tabla 4.23 se puede ver el número
de obras escritas en los diferentes idiomas en un año de cada cinco.
90
la misma manera <la pendiente de las rectas es similar), aunque el número de los
artículos escritos en castellano es siempre mayor.
Este resultado puede sin embargo ser engañoso, al existir un cambio de tendencia
dentro de nuestro periodo de estudio. En efecto, se observa claramente como a partir de
1950 se incrementan rápidamente las publicaciones escritas en idiomas que no son el
castellano. Hemos realizado un análisis del número de artículos escritos en castellano
frente a los escritos en otros idiomas considerando únicamente el periodo de que va de
1940 a 1990 (figura 4.19). En éste periodo existe una clara tendencia creciente a
publicar en otro idioma que no sea el castellano. El análisis de covarlanza nos indica que
las dos tendencias examinadas son estadísticamente muy diferentes (P .c 0.0001). En los
próximos años es previsible que se llegará a publicar tanto en castellano como en otros
idiomas, entre los que presumiblemente sea el inglés el preferido.
2.5
2
o
n0 art. castellano
a 1.5
+ —.—
: n0 art. no castellano
1
0.5
o
-0.5
1940 1950 1960 1970 1980 1990
92
El uso del catalán tiene dos periodos que merecen destacarse, uno alrededor de
1915 y otro en 1985. La primera serie que recoge artículos presentados en catalán son
las Memorias de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, aunque es en el
Butíletí de la lnstitucki catalana d’História Natural en donde más artículos se han
publicado. Esta última sociedad nació en 1901, y hasta 1990 ha publicado 409 obras,
detectándose un largo periodo de tiempo entre 1937 y 1974, en el que tan sólo hemos
recogido dos estudios (uno en 1936 y otro en 1949) escritos en catalán. Al igual que en
1915 estas dos series publican un elevado número de artículos escritos en catalán, en
1985 este idioma vuelve a ser considerado por los entomólogos españoles utilizable para
la comunicación de resultados científicos gracias a las publicaciones de la Sociétat
Catalana de Lepidopterologis (Trebalís de la Sociétat Catalana de Lepidopterologia) y a
las publicaciones conjuntas de esta sociedad y la de Historia Natural catalana (Sess¡6
Conjunta d’Entomologis Institució catalana d’História Natural y Sociétat Catalana de
Lepidopterologia). El caso del inglés como idioma utilizado para difundir investigación se
incrementa claramente en las últimas décadas consideradas, duplicándose, por ejemplo,
el número de artículos en este idioma en 1990 respecto a 1985.
94
5. Hemos contabilizado 1745 autores españoles que han participado en la
producción entomológica española entre 1758 y 1990.
6. La producción media por autor, considerando el conjunto de nuestra
recopilación, es de 5.72 obras. La aportación de casi la mitad de los autores
españoles a la producción total entomológica es una única obra, siendo
responsables del 5.6% del total de los trabajos.
7. La productividad media anual por autor decrece a lo largo de nuestro periodo
de estudio. La disminución de la productividad coincide con un aumento en el
número de colaboradores que firman los estudios.
8. En general, el orden de insectos que resulta de mayor interés para los
entomólogos españoles es el de los coleópteros, al que le siguen los
himenópteros y lepidópteros. No hemos detectado ninguna tendencia temporal
significativa en cuanto a la preferencia del grupo taxonómico de estudio.
9. Los trabajos estrictamente nomenclaturales son de escaso interés para los
entomólogos españoles a lo largo del tiempo.
10. Los estudios en los que se describen especies nuevas tuvieron su apogeo
durante los periodos 1925 y 1950.
11. Los trabajos sistemáticos son en general preferidos a los faunisticos.
12. Los entomólogos españoles prefieren divulgar sus investigaciones en revistas
españolas aunque, en las últimas etapas examinadas, se produce un interés
cada vez mayor en publicarlas fuera de nuestras fronteras. En estos casos,
Francia e Italia son los paises favoritos para la publicación de las
investigaciones entomológicas.
13. El idioma más utilizado para la comunicación de los estudios es el castellano; el
uso del inglés aumenta espectacularmente en las dos últimas décadas
analizadas.
95
4.2. La Entomologia española respecto a otros países y
colectivos
Insectos
1. Annales de la Société Entomologique de France (Francia), con un 89% de los
autores de los artículos examinados de nacionalidad franóesa.
2. Tran.sactions of the Entomological Society of London (1875-1950) y Bulletin of the
British Museum (Natural History) Entomology (1975—1990) (Reino Unido), siendo
ingleses el 91% de los autores de los artículos examinados.
97
3. Transactions of the American Entomo/ogical Society (Estados Unidos), los autores
que firman los trabajos examinados son en un 98% estadounidenses.
Vertebrados
1. Copele (Estados Unidos). Esta revista es publicada por la American Soc¡ety of
Icthyo/og¡sts and Herpetologists. Trata de peces, anfibios y reptiles.
4.2.1. Autores
Hemos estimado, en un muestreo de uno de cada 20 años desde 1885 a 1985, el
número de autores diferentes en el ámbito mundial, así como su producción anual
media. Para averiguar éstos datos utilizamos las recopilaciones bibliográficas del
Zoo/ogical Record. Contabilizamos directamente el número de autores diferentes y
publicaciones sobre insectos en los dos primeros años de muestreo (1885 y 1905). Para
los siguientes años, y dado el alto número de autores, los estimamos de la siguiente
manera: se tomaron seis letras al azar y contamos los autores cuyos apellidos
comenzaran con alguna de ellas, teniendo en cuenta si eran autores únicos o coautores.
Con estos datos estimamos su producción media de manera que ésta nos permitió
obtener una estima del número de autores totales para ese año. En el año 1985 las
publicaciones recopiladas por el Zoo/ogical Recoró están agrupadas según el orden
98
DF Sun of Squares Mean Square E Value P-Value
¡
T
tema .008 9203
año rrv .171 _171¡
¶ ~fl 6430
tema año
*
residual
rvv
[8V
_________ .008
5.907 738¡
101
Año N0 medio de autores
España Francia R. Unido EE.UU. Vertebrados
1875 1.03 1.07 1.00 1.03 -
Año Francia
Nom. Taxi Tax2 S¡st. Paun. Otr.
1876 o 4 8 9 2 7
1900 o 5 11 8 2 4
1926 1 9 7 7 2 4
1950 o 1 10 12 3 4
1975 o 1 6 9 5 9
1990 o 11 5 3 1 10
102
Año R. Unido
Nom. Taxi Tax2 Sist. Faun. Otr.
1875 1 16 5 2 3 3
1900 1 6 11 5 2 5
1926 0 5 6 4 1 14
1950 0 3 5 10 1 11
1975 1 0 1 22 6 0
1990 0 0 1 26 1 2
Año EE.UU.
Nom. Taxi Tax2 Sist. Faun. Otr.
1875 1 16 4 7 0 2
1900 0 10 3 13 4 0
1925 0 7 3 10 3 7
1950 0 6 1 16 3 4
1975 0 0 0 24 3 3
1990 0 0 0 27 0 3
Año Vertebrados
Nom. Taxi Tax2 Sist. Faun. Otr.
1925 6 0 0 5 9 10
1950 1 11 0 3 3 12
1975 0 4 0 9 2 15
1990 0 2 1 7 0 20
103
4.2.3. Grupo taxonómico
Hemos analizado la preferencia de los entomólogos a nivel mundial en cuanto al
orden taxonómico que estudian (tabla 4.31). En este conjunto parecen existir ligeras
tendencias al incremento de las publicaciones dedicadas a los coleópteros, himenópteros
y lepidópteros, en detrimento del interés por la investigación en otros grupos de insectos.
Año N0 de publicaciones
Insecta coleoptera Diptera Hemíptera Hymenoptera Lepidoptera Otros
1885 409 152 36 17 36 119 49
1870 440 152 28 22 55 126 57
1875 126 32 4 18 13 20 39
1880 378 79 24 27 44 90 114
1885 375 102 36 27 44 91 75
1890 927 311 74 65 102 198 177
1895 1251 380 106 111 175 252 227
1900 1431 363 133 162 186 242 345
1905 1669
1910 3232
1915 1972
1920 1932
1925 3230
1930 3024 680 ¿í½k — 487k, 653¡
1935 3424 822 435k 270 479 6¿3 785
1940 1827 378 338 126 203 278 504
1945 2472 566~ 319 •336
1950 3101
1955 4024
1960 3994
1965 4800
1970 1 9906 1
1975 11331 1936 2151 1070 1441 2564 2169
1980 16317 2790 3211 1626 2022 3441 3227
1985 17712 3072 3154 1815 2314 3636 3721
1990 17861 3315 3233 1822 2380 3810 3301
1995 19210 3664 3656 2129 2535 3671 3555
107
En la tabla 4.32 podemos ver estos valores en porcentajes. En general, los
coleópteros y lepidópteros son los grupos más estudiados, y reúnen alrededor de las dos
quintas partes de los trabajos totales.
108
Año España
Col. Dip. Hem. Hym. Lep. Otros Varios
1875 17 0 0 2 0 6 5
1900 12 0 0 6 1 7 4
1926 6 1 1 15 1 6 0
1950 14 2 1 2 6 5 0
1975 8 0 4 0 11 7 0
1990 10 4 1 8 0 7 0
Año Francia
Col. Dip. Hem. Hym. Lep. Otros Varios
1875 17 3 4 1 3 0 2
1900 15 2 1 8 2 2 0
1925 13 3 1 4 5 3 1
1950 8 0 2 4 11 2 3
1975 8 7 2 4 1 6 2
1990 9 8 4 1 2 4 2
Año R. Unido
Col. Dip. Hem. Hym. Lep. Otros Varios
1875 17 0 2 3 6 1 1
1900 8 1 2 6 12 1 0
1925 1 1 1 2 18 5 2
1950 1 8 1 6 6 8 0
1975 1 3 3 9 10 4 0
1990 2 2 5 6 8 7 0
112
En el colectivo de vertebratólogos, aunque la mención del orden en el título es
también creciente a lo largo del tiempo, no alcanza el nivel encontrado en los cuatro
grupos de entomólogos. La mención del grupo de estudio en inglés es, al parecer,
suficientemente informativa para la comunidad científica interesada en peces, anfibios y
reptiles.
116
Los
estudios
taxonómicos
Q
5. Los estudios taxon6micos
119
Insectos
Vertebrados
1. Copela (Estados Unidos). Datos para 1950, 1975 y 1990. En 1925 en esta revista no
se publicó ningún articulo en el que se describieran especies nuevas.
120
5.1. Características generales
En este apartado describiremos las características generales de los estudios
taxonómicos españoles comparándolos con los efectuados por otros colectivos
científicos, así como las tendencias que hemos detectado en algunas de las variables
examinadas.
5.1.1. Autores
Hemos analizado el número de autores que firman los estudíos taxonómicos con
nuevas especies y, al igual que en el caso de la Entomología en general (capitulo 4),
existe una clara tendencia al incremento del número de autores por articulo. En la tabla
5.1 ofrecemos el número medio de autores que participan en los trabajos examinados.
Tabla 5.1. Número medio de autores por art[culo (n=15, excepto para España en
1875 que es 5).
121
Año Francia
Tax.1 Tax.2 Sist.
1875 2 5 8
1900 5 8 2
1925 8 4 3
1950 1 8 6
1975 1 7 7
1990 9 4 2
Año R. Unido
Tax.1 Tax.2 Sist.
1875 10 5 0
1900 5 8 2
1925 6 5 4
1950 2 5 8
1975 0 1 14
1990 0 1 14
Año EE.UU.
Tax.1 Tax.2 Sist.
1875 11 1 3
1900 7 2 6
1925 7 3 5
1950 4 1 10
1975 0 0 15
1990 0 0 15
123
Por el contrario, el colectivo inglés (figura 5.4) y el estadounidense (figura 5.5),
tienden de manera creciente a describir especies en un contexto sistemático. En el caso
de las revistas inglesas, el periodo en el que cambia la relación de trabajos taxonómicos
frente a los sistemáticos es 1950, mientras que en Estados Unidos esto sucede 25 años
antes. En el colectivo inglés, para los periodos 1975 y 1990 apenas existen descripciones
en un contexto puramente taxonómico, alcanzando los artículos que describen las
especies nuevas en un contexto sistemático casi el 100%. En la muestra de la revista
estadounidense también llegan al 100% los contextos sistemáticos en los dos últimos
periodos.
% 100
90 e
80
70
60
50 e
40
30 e
20
10
o
-10 -
126
Año N0 de artículos con análisis filogenético
España Francia R. Unido EE.UU. Vertebrados
1875 0 0 0 0 0
1900 0 0 0 0 0
1925 0 0 0 0 0
1950 0 0 0 0 iN
1976 0 0 1N,1F INIF 1C
1990 0 1C O 1N,2C 4N
Tabla 5.7. Número de artículos en los que se incluye algún análisis filogenético junto
a la descripción de especies nuevas (C, análisis cladistico, F, fenético y N, notas
subjetivas) (n15 anual, salvo para España en 1875 donde n=5).
Año España
Col Dip Hem Hym Lep Otr Var
1876 3 - - - - 2 -
1900 8 - - - - 6 1
1925 7 - - 8 - - -
1960 9 - 1 1 - 4 -
1975 7 - 2 4 - 2 -
1990 3 3 - 1 - 8 -
129
Año Francia
Col Dip Hem Hym Lep Otr Var
1875 10 2 2 - 1 - -
1900 9 - 1 4 - - 1
1925 6 2 - 3 1 3 -
1950 6 - - 2 5 2 -
1975 3 3 2 2 - 5 -
1990 3 7 1 - - 3 1
Año R. Unido
Col Dip Hem Hym Lep Otr Var
1875 9 - - 3 2 1 -
1900 3 1 2 1 7 1 -
1925 2 1 - 1 7 4 -
1950 1 3 2 3 2 4 -
1975 - 1 2 5 5 2 -
1990 1 4 4 2 - 4 -
Año EE.UU.
Col Oip Hem Hym Lep Otr Var
1875 8 - - 2 5 -
1900 3 1 - 2 6 3 -
1925 - 3 - 4 3 5 -
1950 4 - - 7 - 4 -
1975 5 3 1 6 - - -
1990 9 2 - 1 - 3 -
130
Destaca el hecho de que el colectivo español y el francés prefiere trabajar con
faunas del Viejo Mundo (incluido por supuesto el norte de África), que son en general
áreas relativamente bien exploradas y estudiadas, mientras que los ingleses tienden a
trabajar en áreas con faunas menos conocidas existiendo un marcado interés por la
fauna asiática. En la muestra examinada correspondiente a la revista estadounidense
contabilizamos un número elevado de trabajos dedicados a Norteamérica, área que
incluye también a la fauna mejicana, peor estudiada que la canadiense o estadounidense.
El colectivo que incluye más familias en los artículos examinados es España con 8
familias de media por artículo en 1875, seguida de Estados Unidos, también en el año
1875, con 80 familias para los 15 trabajos examinados (media de 5.33 por articulo). En el
otro extremo estarían este último colectivo y el inglés, ambos en 1990 con 15 familias en
total (una familia por artículo de media). El comportamiento más regular es el del
colectivo francés (oscila sin tendencia entre 2.87 y 1.33 familias por artículo), siendo el
133
más irregular el caso español. En la figura 5.9 hemos representado gráficamente esta
variable; la tendencia muestra una relación claramente significativa con el tiempo tan sólo
en los casos de Estados Unidos (P~c0.01) y Reino Unido (P’c0.05).
9
8 e
7 N0 de familias
6
• España
• Francia
5 A e A R. Unido
4 • EE.UU.
3
2
1
o
1875 1900 1925 1950 1975 1990
España = 71.222- 0.036 año; r2 = 0.328
*
134
Los artículos en los que se describen especies de vertebrados a lo largo de los tres
años examinados tratan de una sola familia (tabla 5.13).
Tabla 5.14. Número medio de géneros tratados en cada artículo con descripción de
nuevas especies (n=15, salvo para España en 1875 donde n5).
135
En el caso de los vertebrados, las medias de géneros por artículo se mantienen
bajas y homogéneas a lo largo del tiempo (entre 2.3 y 1.1 géneros por trabajo).
137
5.1.6. Taxones nuevos descritos
Utilizando los mismos muestreos del apartado anterior, hemos analizado también el
número de géneros y especies nuevas que por término medio se describen en cada
trabajo. En la tabla 5.16 mostramos el número medio de especies nuevas descritas por
artículo para los diferentes periodos y colectivos muestreados.
Tabla 5.16. Número de especies nuevas descritas por articulo (n=15, salvo para
España en 1875 donde n=5).
El número de especies nuevas descritas por artículo es mucho más alto en los
colectivos anglosajones que en los grupos francés y español. El punto de muestreo en el
que más especies nuevas se describen es 1900 en la muestra inglesa (unas 40 especies
de media por articulo), y el más bajo se detecta en 1990 entre los españoles (unas dos
especies de media por artículo). En la figura 5.12 observamos gráficamente estas
tendencias en cuatro conjuntos aunque ninguna tiene significación estadística.
139
especies en estudios cuyo objetivo principal no es otro que la propia publicación
de la nueva especie.
3. Muy pocos artículos en los que se describen especies incluyen análisis
filogenéticos o comentarios sobre esta cuestión, tanto en los colectivos de
entomólogos como entre los artículos de vertebratólogos.
4. Las especies de los órdenes Coleoptera, Hymenoptera y Lepidoptera son a las
que, en general, se les dedican más publicaciones.
142
5.2. Comunicación de resu¡tados
En este apartado hemos evaluado las características de los trabajos en los que se
describen especies en cuanto a variables que inciden en la comunicación de sus
resultados. Dependiendo de sus características los potenciales lectores interesados en la
información publicada tendrán mayor o menor facilidad para su localización y
comprensión.
5.2.1. Idioma
Aunque como era previsible, cada colectivo examinado publica los resultados de
sus investigaciones en el idioma propio del país en donde se edita la revista, podemos
destacar que para los dos últimos años examinados (1975 y 1990), tanto en la revista
francesa como en el colectivo de entomólogos españoles, aparecen artículos publicados
en inglés. Los datos de esta variable se pueden ver en la tabla 5.17.
1900 0 0 15 15 -
1925 0 0 15 15 -
1950 0 0 15 15 15
1975 0 2 15 15 15
1990 6 1 15 15 15
143
Es interesante el caso del colectivo francés, ya que es en donde se aprecia mejor
que los investigadores en 1990 comienzan a mostrar inclinación por el idioma inglés para
la difusión de sus estudios incluso cuando publican en una revista francesa. En el
muestreo de 1990 para los entomólogos españoles, casi la mitad de los estudios
examinados son trabajos que aparecen en inglés. Estas obras sin embargo están
publicadas en revistas editadas en otros países: Francia, Bélgica, Estados Unidos, Reino
Unido, República Checa y Sudáfrica.
1900 0 0 0 0 -
1925 0 0 0 1 -
1950 3 3(2) 8 0 2
1975 9(2) 15(2) 15 0 15
1990 14(1) 15(1) 15 15 15
Tabla 5.18. Número de artículos con descripción de especies nuevas que incluyen
resumen. Entre paréntesis figura el número de éstos que no están escritos en inglés
(n=15 anual, salvo para Espalia en 1875 donde n=5).
144
Los datos extraídos de la revista Copela, nos indican que en la descripción de
vertebrados nuevos, no parece interesar la mención del orden en el título, siendo en
cambio más frecuente la mención de la familia (ver tabla 5.20).
1900 6 5 11 5 -
1925 5 7 13 8 -
1950 11 8 14 11 15
1975 9 11 15 14 15
1990 15 15 15 15 15
147
Los artículos publicados en Copeia siguen la pauta de los trabajos entomológicos,
indicando en los tres años muestreados tanto la procedencia del material estudiado como
el destino de la serie tipo. En este último caso, el 100% de los artículos señalan que la
serie se deposita en colecciones públicas.
151
5.3. Descripción de la especie nueva
En este apartado nos centramos en aquellas variables que nos indican de qué
manera se describe una especie nueva. Aquí examinamos si los autores ofrecen o no
una diagnosis del taxón y cómo es ésta, el volumen del material estudiado, etc. En
general, analizamos variables que pueden ayudar a valorar la calidad de la descripción
perse del taxón independientemente de la realidad biológica del mismo.
5.3.1. Diagnosis
En la tabla 5.23 hemos recogido los datos del número de trabajos en los que se
ofrece una diagnosis explícita de la nueva especie descrita y el tipo de diagnosis de que
se trata. Entendemos por diagnosis absoluta aquella en la que el autor describe a la
especie teniendo en cuenta más o menos caracteres. Nos referimos a diagnosis
diferencial cuando el autor tiene en cuenta las características de otros taxones de su
mismo grupo, describiendo la nueva especie por las diferencias que la separan de otras.
1900 8 4 7 0 2 0 0 0 - -
1925 0 0 4 0 1 0 0 0 - -
1950 0 0 3 0 2 0 0 0 8 3
1976 O 0 2 0 3 1 1 2 6 7
1990 0 1 5 0 1 8 7 1 11 4
Tabla 5.23. Número de trabajos en los que se da una diagnosis (absoluta o diferencial)
de la especie nueva (n=15 anual, salvo para España en 1875 donde n=5).
153
Año Idioma de la diagnosis
España Francia R. Unido EE.UU. Vertebrados
1875 SL hL lOL - -
1900 ICliL 7L 21 - -
1925 - IF,3L 11 - -
Tabla 5.24. Número de articulos en que se describen especies nuevas que incluyen
diagnosis e idioma en que están escritas (C, Castellano; F, Francés; 1, Inglés; L,
Latín) (n=15 anual, salvo para España en 1875 donde n=5).
Los autores no suelen indicar el número de ejemplares que examinan para describir
la nueva especie sino que, en general, se supone que los indicados como serie tipo son
todos los especímenes estudiados. En la tabla 5.25 aparece el número de trabajos en los
que se indica el número de ejemplares estudiados para la descripción de la especie.
1900 8 3 11 9 -
1925 7 7 11 15 -
1950 12 13 13 14 14
1975 15 15 15 15 15
1990 15 15 15 15 15
Tabla 5.25. Número de artículos con descripción de especies nuevas en los que se
indica el número de ejemplares estudiados (n=15 anual, salvo para Espalia en 1875
donde n5).
155
España
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
alio [iJ 104.903 104.903 .244 .6473
residual 1720.926 430.231
Francia
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
año
residual F4[ 257.389 64.347 ¡ 4.515 .1008
R. Unido
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
alio
residual
U 246.181.710523 ¡¡ 246.45.2781105 5.448 ¡ .0799
EE.UU.
año ¡ 1
DF SumofSquares MeanSquare F-Value P-Value
6451.546 6451.546 4.543 .1000
residual ¡ 4 5679.922 141 9.981
Tabla 5.27. Número de artículos en los que los autores, además de las fases
adultas, estudian caracteres de otros estadios al describirse especies nuevas
(n=15 anual, salvo para España en 1875 donde n=5).
158
5.3.3. Caracteres V metodologia utilizados en la descripción
Los caracteres morfológicos externos, entre los que incluimos los caracteres de las
genitalias, son prácticamente los únicos considerados por los entomólogos a la hora de
efectuar la descripción de una especie nueva. En tan sólo un caso (un trabajo de 1950 en
la revista inglesa) se estudian, además de los caracteres morfológicos, algunos
bioquímicos. Sin embargo> en el colectivo de los vertebratólogos hemos encontrado
cuatro artículos (casi un 10%) en los que se han tenido en cuenta otros caracteres aparte
de los morfológicos, como los bioquímicos y los bioacústicos.
Año España
No miden Miden Est. básica Est. multiv.
1875 0 5 0 0
1900 3 12 0 0
1925 0 15 0 0
1950 0 14 1 0
1975 0 15 0 0
1990 2 12 1 0
159
Año Francia
No miden Miden Est. básica Est. multiv.
1875 1 14 0 O
1900 0 15 0 0
1925 0 15 0 0
1950 1 14 0 0
1975 0 14 1 0
1990 0 15 0 0
Año R. Unido
No miden Miden Est. básica Est. multiv.
1875 1 14 0 0
1900 0 15 0 0
1925 1 14 0 0
1950 1 12 2 0
1975 2 6 6 1
1990 1 14 0 0
Año EE.UU.
No miden Miden Est. básica Est. multiv.
1875 0 15 O O
1900 2 13 0 0
1925 2 11 2 0
1950 1 14 0 0
1975 1 12 2 0
1990 0 10 4 1
160
Año Vertebrados
No miden Miden Est. básica Est. multiv.
1950 0 12 3 0
1975 0 6 4 5
1990 0 7 5 3
En el caso de los vertebrados, al igual que en los trabajos sobre insectos, los
caracteres morfológicos externos son los preferidos para la descripción de las especies
nuevas. De hecho, sólo hemos encontrado dos casos en 1975 y otros dos en 1990, en
que utilizan las emisiones de sonido de las especies como caracteres descriptivos. Sin
embargo, a diferencia de los entomólogos, para los vertebrados existe un mayor
porcentaje de descripciones en las que se realizan análisis de los caracteres métricos
utilizando métodos estadísticos básicos, así como bivariantes y multivariantes.
161
España
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
alio ¡ 1556.009 1556.009 9.682 0.0358
residual ¡[4 642.825 j 160.706
Francia
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
año ¡ 1050.748 1050.748 3.793 0.1233
residual 1ÁI 1108.085 277.021
R. Unido
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
año ¡ 1 9581 .757 9581.757 40.901 0.0031
residual 4 937.076 234.269
164
Espalia
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
año
residual El 609.998 609.998 2.516 j .1879
Francia
alio
DF SumofSquares MeanS uare F-Value P-Value
[1I 3268021 326.802 ¡ 6.048 .0697
residual 216.123 ¡ 54.031
R. Unido
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
año ~ 262.9171 262.917 5.767 ¡ .0742
residual 182.3701 45.5921
EE.UU.
DF Sum of Squares Mean Square F-Value P-Value
año ~1I 3586.919 3586.919 (7~WJ~.0507
residual 1878.851 469713
Figura 5.26. Tendencia en el número medio de ejemplares tipo en
cada uno de los colectivos entomológicos considerados.
En cuanto a las categorías de la serie tipo, durante 1875 y 1900 lo habitual es que
no se nombrara a ningún ejemplar. Sólo más tarde se comienza ha señalar como tipos y
luego a diferenciar entre holotipo, alotipo y paratipos. En el último periodo (1990) en
general se utilizan únicamente las dos categorías oficiales del código de nomenclatura:
holotipo y paratipo.
También hemos tenido en cuenta si los autores explican la raíz y significación del
nombre propuesto para el nuevo taxón (derivatio nominis) (ver tabla 5.38). Esta
información no se indica en una amplia mayoría de los artículos examinados sobre
insectos (casi en un 75%). Del 25% que lo hacen, hemos encontrado 15 casos en los que
el nombre de la especie hace referencia a sus caracteres morfológicos (16.8%), 68 que
dedican el nombre a alguna persona (76.4%), cuatro nombres tienen que ver con su
procedencia geográfica (4.5%) y en dos por otros motivos (2.3%).
168
Año Derivatio nominis
España Francia Fi. Unido EE.UU. Vertebrados
1875 3P 1P 1P O
1900 3P 3P O 2P, lC
1925 4P 2P 2P 3P, 1C
1950 7P,1O 3P 2P 1P 8P,1C
1975 8P, 10 3P 1P 4P, 10 SP, SC, 2G
1990 4P, 2C, 20 3P, 3C, 10 3P, 1C SP, 7C hP, 3C, 10
2. En general, cuando incluyen diagnosis, los taxónomos suelen optar por las
diagnosis de tipo absoluto frente a las de tipo diferencial comparativo.
3. Se tiende cada vez más a indicar el número de ejemplares que son examinados
al describir una nueva especie en todos los colectivos muestreados. Los autores
anglosajones presentan mayor porcentaje de artículos que lo indican en el
periodo de estudio.
169
6. Los caracteres morfológicos son los utilizados mayoritariamente en la
caracterización de las especies nuevas de insectos, y sólo un 5% describen
además otro tipo de caracteres. En el caso de la descripción de especies
nuevas de vertebrados se observa que alrededor de un 10% de los artículos
han tenido en cuenta, además de los morfológicos, otra clase de caracteres
(bioquímicos o bioacústicos).
7. En la mayor parte de los artículos examinados en los que se describe una
especie nueva de insecto se indica alguna medida de los caracteres
morfológicos tenidos en cuenta, pero son muy escasos los estudios que tratan
estadísticamente estas variables. Sin embargo, en el conjunto de artículos en
los que se describe una especie de vertebrado existe un mayor porcentaje en el
análisis de los caracteres métricos, y utilizan métodos estadísticos básicos, así
como bivariantes y multivariantes.
8. Los taxónomos no suelen incluir datos sobre la ecología de la especie nueva,
restringiéndose a indicar únicamente el lugar de la recolección; en los últimos
muestreos efectuados se observa, sin embargo, una tendencia a aumentar la
información con observaciones relativas al hábitat o microhábitat en el que se
localizó el nuevo taxón.
9. El interés por incluir claves para la identificación morfológica del grupo en donde
se incluye la especie nueva es diferente entre los colectivos anglosajón y latino.
Para los primeros las claves son cada vez más importantes, mientras que los
segundos no muestran el mismo interés. Los vertebratólogos tampoco parecen
estimar como necesaria la inclusión de claves en sus trabajos.
10. En todos los colectivos examinados existe una tendencia creciente a ofrecer
figuras, esquemas o fotografías que ayuden a la identificación de las especies
objeto de estudio. En 1990 el 100% de los artículos examinados incluyen algún
tipo de representación gráfica de la especie nueva.
11. Se tiende a señalar de manera cada vez más clara cuales son los ejemplares
que forman parte de la serie tipo. En 1875 y 1900 apenas se menciona,
mientras que en los últimos periodos de estudio el 100% de los autores señalan
claramente este material.
170
12. Existe una tendencia generalizada en todos los artículos examinados al
incremento del número de ejemplares que forman la serie tipo.
171
5.4. Rectificaciones taxonómicas
Hasta ahora hemos descrito la manera en que los taxónomos describen especies
nuevas. En este apartado, sin embargo, nos vamos a centrar en el esfuerzo que este
colectivo debe realizar para depurar la taxonomía de los grupos ya estudiados con
anterioridad. Hemos considerado que una forma de medir la eficacia del sistema
taxonómico actual es analizar en que medida corrige la comunidad científica los
resultados obtenidos por investigadores anteriores, y si el número de correcciones
aumenta o disminuye a lo largo del tiempo. Es decir, el tiempo y esfuerzo que tienen que
emplear los taxónomos actuales para aclarar la organización sistemática y nomenclatural
que otros han establecido es un índice del desacuerdo entre las opiniones de los
especialistas de un determinado grupo y de la capacidad del sistema para incorporar
información no consensuada.
Categoría n0 Categoría
subespecies 19379 subsecciones 2
especies 340813 secciones 68
subgéneros 4849 subdivisiones 4
géneros 41396 divisiones 4
subtribus 398 cohortes 17
tribus 1411 infraclases 5
subfamiiias 2645 subclases 119
familias 3080 clases 205
superfamilias 325 superclases 18
infraórdenes 99 subf¡los 48
subórdenes 490 filos 22
órdenes 461 otras categorías 290
superórdenes 67 nombres nuevos 5586
173
En la tabla 5.40 se da el número de taxones nuevos reunidos según su grupo
taxonómico.
Grupo Grupo no
Protozoa 32~3 Arachnida 30825
Porifera 2986 Arthropleurida etc. 3203
Archaeocyatha 990 Coleoptera 59936
Coelenterata 10737 Diptera 27077
Echinodermata 3987 Lepidoptera 23323
Platyhelminthes 7381 Hymenoptera 30228
Nematoda 7942 Hemiptera 23882
Acanthocephala etc. 659 Resto órdenes insectos 26974
Annelida 5122 Calcichordata etc. 33
Rotifera 299 Graptolithina 1965
Chaetognatha etc. 710 Urochordata 721
Conodonta 2431 Cephalochordata 6
Brachiopoda 10792 Pisces 9863
Bryozoa 4061 Amphibia 1941
Entoprocta 14 Reptilia 3994
Mollusca 35819 Aves 1588
Crustacea 33234 Mammalia 6363
Triiobitomorpha 7614 Fósiles 2729
De los datos anteriores se deduce que el 45% de los nombres nuevos descritos en
el periodo 1978-1 998 son de insectos.
En la siguiente tabla (tabla 5.41) podemos ver el número de artículos publicados
durante el periodo 1978 a 1998 en Zoología y específicamente en Entomología según la
actividad taxonómica o nomenclatural realizada: descripción de especies nuevas,
cambios de nombre por estar ya en uso, sinonimias y combinaciones nuevas,
designación de lectotipos y neotipos, y proposiciones a la Comisión Internacional de
Nomenclatura Zoológica. También hemos considerado el número total de artículos que
incluyen alguna rectificación taxonómica pero en los que no hay descripción de especies
nuevas. La última columna se refiere a la estrategia de búsqueda realizada para la
obtención de estos datos.
174
Número de publicaciones
Zoología Insecta % Insecta búsqueda
Sp. nov. 93882 40947 43.59 #1
Cambio de nombre 4091 2005 48.99 #2
Lectotipos 9109 5819 63.88
Neotipos 2146 908 42.26 #3
Combinaciones nuevas 17091 8192 47.91 #5
Sinonimias 24360 13000 53.33 #6
Comisión mt. Nom. Zoológica 1538 454 28.15 #7
Total rectificaciones 40883 19529 47.74
Total rectificaciones no sp.nov 21933 9444 43.02 #9
Publicaciones totales 1324874 331845 25.00 # 10
En el caso de búsquedas para insectos se añade ... and ((lnsects ¡n ST) or lnsecta*)).
Podemos ver que las proporciones entre el número de publicaciones totales y las
dedicadas a cuestiones taxonómicas son muy diferentes: mientras que a los insectos tan
sólo se les dedica una cuarta parte de las publicaciones totales, en este grupo animal
está involucrado alrededor de la mitad de las publicaciones en las que se describe al
menos una especie nueva, combinación o sinonimia nueva. Estas relaciones quedan
expuestas gráficamente en las figuras 5.27(a-d) y figura 5.28.
175
los artículos (19517) contiene algún tipo de rectificación taxonómica a estudios anteriores.
Aunque el número de publicaciones con descripciones de especies nuevas es más
elevado que el de los artículos en los que se realiza alguna rectificación, creemos que
este porcentaje es una medida de lo inestable que es la actual clasificación de la clase
Insecta y muestra cómo los entomólogos dedican un gran esfuerzo a problemas
taxonómicos y nomenclaturales, en vez de dedicarlo, por ejemplo, a la descripción de
especies nuevas. Se constata que, en general, los entomólogos necesitan dedicar un
elevado tiempo de su investigación, traducido en la cantidad de publicaciones que
contienen correcciones a investigaciones anteriores, para reorganizar el sistema de
clasificación del grupo que estudian.
177
:
Número de artículos de Zooloaia con sinonimias nuevas en un alio determinado
(PY=Año) and (Syn-Nov or (New near Synonym) or <Junior near Synonym) or (Senior near
Synonym) or (Removal near Synonym*))
Número de artículos de Zooloaia con especies nuevas en un año determinado
(PY=Alio) and (Sp-Nov or (New near Sp) or New-Sp)
178
::
.
Los datos de cada una de las categorías sobre las que se ha efectuado la
búsqueda no pueden sumarse, ya que en un mismo artículo se puede localizar más de
una de ellas (por ejemplo: un articulo que incluya la designación de un lectotipo de un
taxón y una nueva combinación para éste u otro).
Tabla 5.42. Número de artículos mundiales sobre Zoología en los que se describen
especies nuevas, se designan lectotipos o neotipos, se publican combinaciones o
sinonimias nuevas, o se eleva alguna proposición a la Comisión Internacional de
Nomenclatura Zoológica.
179
Año Artículos sobre insectos mundiales
Sp. nov. Lectotipo Neotipo Comb. nov. Sin. nov. Prop. Com.
1989 2008 295 46 405 672 16
1990 2198 320 33 375 687 4
1991 1968 280 54 326 579 17
1992 2227 342 46 389 662 16
1993 2237 314 42 365 625 8
1994 2095 305 47 330 628 16
1995 2253 331 50 365 687 12
1980-1 995 31979 4.496 729 5602 9882 231
Tabla 5.43. Número de artículos mundiales sobre insectos en los que se describen
especies nuevas, se designan lectotipos o neotipos, se publican combinaciones o
sinonimias nuevas, o se eleva alguna proposición a la Comisión Internacional de
Nomenclatura Zoológica.
180
Año Artículos sobre insectos españoles
Lectotipo Neotipo Comb. nov. Sin. nov.
1980 5 0 6 9
1981 5 0 9 14
1982 2 0 5 3
1983 9 1 9 19
1984 5 3 4 15
1986 9 2 6 24
1986 18 2 7 22
1987 11 3 7 21
1988 15 2 13 35
1989 14 3 6 18
1990 13 4 11 24
1991 12 5 10 24
1992 15 4 8 25
1993 11 4 9 24
1994 13 0 15 31
1996 11 1 9 24
1980-1995 168 34 134 332
Como podemos ver en la figura 5.29 las tendencias del número de publicaciones con
descripciones de especies nuevas en los dos colectivos son muy diferentes: mientras que
el número de éstas en el caso de los insectos no deja de aumentar en el periodo
considerado, el número de publicaciones con descripciones de especies para el resto de
los grupos animales disminuye sin cesar.
181
Resumen del apartado 5.4.
200
Análisis
del
sistema
taxonómico
y
discusión
Q
Q
6. Análisis del sistema taxonómico y discusión
6.1. Componentes
A continuación nos ocuparemos del papel que desarrollan las diferentes entidades
que forman parte del sistema taxonómico.
6.1.1. Taxónomos
La comunidad taxonómica internacional constituye el principal componente del
sistema, ya que son los que proponen, modifican y desarrollan los diferentes
elementos del mismo. Sus intereses, especialización y producción caracterizan una
buena parte del quehacer taxonómico.
Intereses
El interés que la Taxonomía despierta entre los zoólogos determina en gran medida
el mayor o menor avance de esta disciplina en la consecución de su principal objetivo:
hacer un inventario estructurado de la diversidad animal del Planeta.
203
Si consideramos que la producción taxonómica primaria puede ser medida a través
del número de publicaciones que incluyen algún nombre nuevo, en el periodo 1980—1995
entre 1055286 artículos recopilados por el Zoolog¡cal Record, 90202 de ellos incluyen
alguna categoría taxonómica nueva (la estrategia de búsqueda ha sido: (PY=1980-1995)
and (nov in SY): es decir, tan sólo alrededor de un 8,5% de la producción científica
zoológica trata sobre taxonomía. Si del conjunto de los artículos consideramos sólo
aquellos en los que se describe alguna especie nueva (sp-nov), encontramos 73992 que
suponen aproximadamente un 7% de la dedicación en el total de la producción zoológica
mundial. En el caso de los entomólogos, el interés por esta parte de la taxonomía casi
dobla a la de la comunidad en su conjunto, ya que alcanza el 12,5% de sus
investigaciones.
Si la actividad investigadora de los taxónomos, en cuanto a producción científica,
fuera similar a la de otros investigadores, podría afirmarse que la comunidad taxonómica
en su conjunto debe ser bastante reducida. Este hecho viene agravado por la propia
dedicación que los mismos entomólogos afirman tener hacia la Taxonomía. En el
Directorio de taxónomos y especialistas españoles DIRTAX (García Valdecasas et al,
1994) el 36% de los entomólogos encuestados definían su producción taxonómica en
Entomología como ocasional. Lo reducido de la comunidad taxonómica resulta
sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que el estudio de la biodiversidad en los
últimos años parece ser un tema de investigación en alza, o al menos, popular. Las
investigaciones taxonómicas y faunísticas proporcionan datos básicos e imprescindibles
para el conocimiento de cualquier grupo animal y resultan absolutamente necesarias
para el resto de los zoólogos. Estos dos tipos de estudios, taxonómicos y faunisticos, se
complementan mútuamente, y sólo la realización de ambas investigaciones puede
llevarnos hasta el punto final del inventario de la Biodiversidad.
A lo largo de nuestro estudio hemos visto cómo en el colectivo de entomólogos
españoles se observa un incremento relativo de los trabajos faunisticos, mientras que el
francés tiende a mantener casi tantas investigaciones faunísticas como sistemáticas. En
el caso de los grupos anglosajones, la tendencia a realizar trabajos sistemáticos a lo
largo del tiempo es cada vez mayor en comparación con los trabajos faunísticos.
Creemos que ésto puede estar relacionado con el área geográfica de la que se suelen
ocupar estos colectivos, ya que sería de esperar que los autores que trabajan sobre
faunas más conocidas en el ámbito taxonómico se dediquen más a estudios faunísticos,
en tanto que las faunas menos estudiadas taxonómicamente precisan de este tipo de
investigación previa.
204
El interés por describir taxones nuevos también varia entre los diferentes colectivos
estudiados. Para los entomólogos españoles son los periodos 1925 y 1950 cuando más
artículos incluyen taxones nuevos, mientras que, en el resto de los grupos es en el primer
periodo considerado (1875) en el que proporcionalmente se encuentran más trabajos con
especies nuevas. Este desfase de la Entomología española frente al resto es congruente
con la historia de la Ciencia española (Jahn et aL, 1990; Vernet Ginés, 1976). Es posible
que los entomólogos españoles publicaran estudios faunísticos una vez hubieron
conocido la fauna española a través de las publicaciones que otrosautores ya habían
realizado sobre ella. Una vez asimilada la literatura extranjera, conocida mejor la propia
fauna y publicados los nuevos datos geográficos, se tendió a completar el inventario que
les quedó por realizar a los primeros autores.
En cuanto a los temas de estudio que hemos englobado bajo el epígrafe “Otros”,
muestran una disminución a lo largo del tiempo que quizá sea debida a que los autores
se dediquen a temas en los que el objetivo principal no son los insectos en sí mismos
(por ejemplo, investigaciones de tipo agronómico, medioambiental, etc.), publicando sus
estudios en revistas no zoológicas. De esta manera, no es previsible que decrezca su
porcentaje, sino que al estar actualmente encuadrados en áreas temáticas diferentes a
las de nuestro estudio, bastantes de esos trabajos no se encontrarían en las fuentes que
hemos consultado.
Además de lo anteriormente expuesto, podemos observar el diferente interés que
muestra la comunidad científica hacia cada una de las faunas del planeta. Como hemos
visto en el tercer capítulo de esta tesis, si medimos este interés a través del número de
publicaciones sobre la fauna de un determinado país, parece estar parcialmente
relacionado con el nivel de desarrollo socioeconómico del mismo. Debe existir un umbral
mínimo interno de desarrollo socioeconómico para que la fauna de cualquier zona
proporcione incentivos a su estudio. La localización de las diferentes faunas podría
resumirse de la siguiente manera:
205
3. Faunas de países con una renta económica elevada pero que por diversas
causas (homogeneidad, extensión) tienen poco interés entre los zoólogos,
como son por ejemplo la suiza y canadiense. En el caso de las publicaciones
con especies nuevas también se encuentran Francia, Reino Unido, Canadá y
Australia, paises supuestamente con especies taxonómicamente bien
conocidas.
4. Faunas que dan lugar a una producción científica escasa en países que tienen
un nivel socioeconómico bajo. La mayoría de las faunas de los 130 países
considerados en este estudio se encuentran en este grupo, y es de resaltar el
poco interés general hacia el Africa sur-sahariana.
Especialización
La especialización de los taxónomos en determinados grupos debiera redundar
tanto en una mayor productividad como en un conocimiento más profundo de los
mismos. Entendemos como especialización el que los taxónomos restrinjan sus estudios
a un grupo taxonómico concreto y no a un área geográfica determinada. De esta forma el
conocimiento del grupo es a nivel mundial, lo que permite integrar en el sistema
taxonómico todo lo que se sepa de éste. La evaluación global del conocimiento que se
obtenga favorecerá el que las conclusiones taxonómicas sobre un grupo determinado
sean más fiables que si los problemas se abordan de manera parcial.
Hemos podido comprobar, en general, que los autores tienden cada vez más a
publicar estudios de un grupo más restringido de taxones. Las investigaciones que se
ocupan de varios órdenes tan sólo aparecen en los dos primeros años de nuestro
muestreo (1875 y 1900), indicándonos de alguna forma una tendencia a la
especialización de los autores (al menos a nivel de orden). A lo largo de nuestro estudio
se detecta también una disminución en el número de familias de las que se ocupa cada
trabajo. Si examinamos el número de géneros y especies sobre los que se investiga
podemos ver que también es menor su número por artículo a lo largo del tiempo.
En cuanto al orden de insectos que en general resulta más atractivo a los
entomólogos de cualquier época, hemos observado que es el de los coleópteros, seguido
por himenópteros y lepidópteros. Para el total del muestreo realizado en los cuatro
colectivos entomológicos se puede ver que las publicaciones sobre el orden Coleoptera
suponen más de un tercio del total. No hemos detectado ninguna tendencia en cuanto a
cambios de preferencia en el grupo de estudio a lo largo del tiempo, aunque el número
de publicaciones sobre coleópteros, dípteros, lepidópteros y órdenes menores tiende en
206
las últimas décadas a estabilizarse alrededor del 20% del total de publicaciones en el
conjunto de la producción mundial.
Producción
Hemos analizado también la producción científica de la comunidad taxonómica
tanto mundial como española. Como hemos podido constatar anteriormente, el
crecimiento de la producción científica mundial (número de publicéiones químicas y
biomédicas recopiladas por el Chemical Abstracts) se incrementa de manera continua a
lo largo de nuestro periodo de estudio. Sin embargo, en los últimos cinco años
considerados (1991-1995) mientras que la producción científica mundial mantiene una
alta tasa de crecimiento, la zoológica, e incluida en ésta la entomológi~a, disminuye. Hay
que tener en cuenta que quizá esta disminución relativa sea en parte un artefacto debido
a que la base de datos bibliográfica consultada (Zoological Recoró) no se encuentre aún
al día respecto al número de artículos incluidos de esos años.
En cuanto a la producción de artículos según el grupo animal considerado, no todos
son objeto del mismo interés. En el caso de los mamíferos, por ejemplo, el aumento de
obras que versan sobre ellos a lo largo del tiempo es mayor. Si comparamos el número
de artículos producidos durante el periodo 1978 a 1998 sobre diferentes grupos animales
con el número de especies que se incluyen en estos grupos qieda patente esta
desigualdad en la dedicación de los zoólogos a unos u otros grupos. Los tres grupos que
reciben mayor atención son los mamíferos, las aves y, curiosamente, los cefalocordados.
En este último caso, algunas especies de cefalocordados son utilizadas como
organismos sobre los que realizar estudios de fisiología celular, bioquímica y otras
investigaciones no estrictamente zoológicas. Es sintomático comprobar como al primero
de estos grupos, los mamíferos, que cuenta con alrededor de 4.000 especies (lo que
equivale el 0,53% del total de especies de insectos conocidas), se le dedica un volumen
de publicaciones que supone casi un 50% de las que tratan sobre Entomología. Los
animales que reciben menor atención media por especie son los artrópodos no insectos,
los peces, y, en el último lugar los insectos.
La producción entomológica mundial, como es de esperar, se ve afectada por los
grandes eventos históricos, como fue el desarrollo de las dos Guerras Mundiales, y en
nuestro caso por la Guerra Civil española, apreciándose un fuerte decrecimiento en el
número de publicaciones de esos años. En el caso de la producción entomológica
española ya hemos visto que existe un claro crecimiento a lo largo del periodo de estudio
que decae en los últimos años ya que el máximo está localizado en 1985, disminuyendo
207
en 1990 y 1995. En cuanto a la aportación entomológica española a la mundial es muy
irregular en los últimos años del siglo pasado, mientras que en el último periodo
examinado se sitúa entre el 2 y el 3% del total de la producción mundial.
La tendencia del número de publicaciones entomológicas españolas y mundiales
sigue el mismo patrón: crecimiento continuo hasta 1990 y ligera disminución desde esta
fecha. La disminución detectada a partir de 1990 en la producción de publicaciones
mundiales, tanto zoológicas como entomológicas, y también en la producción
entomológica española, nos parece especialmente interesante. Aunque no poseemos
datos sobre los que fundamentar esta disminución, y su análisis causal excede el ámbito
de esta tesis, algunas de las razones que se nos ocurre pueden producirla son:
208
como ictiólogos y herpetólogos). Este aumento de coautorías lo hemos registrado tanto
en los trabajos sobre Entomología en general, como cuando analiz~mos la producción
científica limitada al ámbito taxonómico. También en disciplinas como la Ecología se ha
detectado este mismo incremento de coautorías (Aparicio & Cordero, 1999; Fitter, 1999).
La disminución de la producción media por autor, ya sea a nivel mundial o entre los
entomólogos españoles, puede ser debida a:
Por último, si consideramos que los autores con una elevada producción científica a
lo largo de su carrera investigadora en Entomología son los especialistas, y los autores
con una baja producción en este tema son entomólogos circunstanciales, en el caso de la
Entomología española la aportación de ambos colectivos mantiene la misma proporción a
lo largo del tiempo (ver tabla 4.9 y figura 4.11 del apartado 4.1.2). Si para el adecuado
desarrollo de la Taxonomía y la Sistemática se precisan especialistas, los datos
anteriormente mencionados nos hacen pensar que la organización de la investigación
española no favorece ahora más que antes la formación de éstos. Para el conjunto de
nuestra recopilación bibliográfica, el 75,7% de los autores españoles han aportado al total
de producción española entre 1 y 5 artículos. De éstos hay 787 autores (casi un 50% del
total) que únicamente han firmado una obra, lo que tan sólo representa alrededor del 8%
de la producción total. Sólo un 5,5% de los autores españoles han contribuido con más
de 30 trabajos cada uno, destacando 12 investigadores con más de 100 referencias. La
promoción de investigadores que se especialicen en determinados grupos puede que
acelerara la comprensión de éstos a nivel mundial, de manera que el inventario de las
especies del grupo pudiera ser resuelto más fácilmente. Sin embargo, si no aumentase
sustancialmente el número de taxónomos, la contrapartida sería tener un número muy
limitado de especialistas por grupo, por lo que sus investigaciones no tendrían la
imprescindible y necesaria validación independiente.
209
6.1.2. Infraestructura <colecciones científicas y bibliotecas
Los estudios taxonómicos requieren para su realización una infraestructura básica
que incluya fundamentalmente colecciones científicas de ejemplares y bibliotecas. Estos
dos tipos de colecciones de referencia proporcionan una información imprescindible
para el desarrollo de la investigación taxonómica.
Nuestra propia experiencia profesional en el campo de la Museología cientifica
nos ha permitido constatar que es no sólo frecuente, sino norma generalizada, que los
entomólogos se enfrenten a una serie de problemas relacionados con estos elementos
de infraestructura que ralentizan sus estudios en gran medida. Algunas de éstas
dificultades son:
210
>
elementos que proporcionen información acerca de la ubicación del ~naterial, sería de
gran interés para los taxónomos. Actualmente, el uso de Internet como herramienta de
trabajo puede proporcionar una gran ayuda si estos listados de ubicación pudieran ser
consultados electrónicamente, de manera que los usuarios tan sólo tuvieran que recurrir
a una única fuente de datos para averiguar en donde se localiza el material que desean
estudiar. Esta recomendación, que nos parece evidente, ha de ser a su vez incorporada
a otros niveles posibles de integración mundial de bases de datos y de información
biológica. Para este propósito destaca actualmente la puesta a punto desde 1996 del
Global Biod¡versity Information Facility (GBIF), una iniciativa multiestatal de países de la
OCDE en la que también se ha integrado la Unión Europea. Por amébilidad de la Dra.
M. Ramos, una de las representantes españolas en este proyecto, heMos tenido acceso
al último Informe (marzo 1999) de progresos de este grupo de trabajo. Este informe se
encuentra parcialmente accesible al público en la siguiente dirección electrónica:
(htto:I/www.vork.biosis.orci/abif/index.htm). El GBIF tiene únicamente tres objetivos,
uno de los cuales es “auspiciar la cooperación internacional para el desarrollo e
implementación de bases de datos interoperacionales y otros recursos informáticos
relacionados con la diversidad biológica, especialmente a los niveles de espécimen,
especies y ecosistema, y proporcionar el rápido desarrollo y la distribución generalizada
de herramientas informáticas para el campo de la sistemática biológica”. Los otros dos
objetivos se refieren a cooperación en el ámbito de la neuroinformática y a temas
relativos a la accesibilidad pública y derechos de propiedad de las b~ses de datos en
biodiversidad y neuroinformática. Es interesante constatar como entre los retos
científicos y de infraestructura que aborda detalladamente el GBIF, como por ejemplo
los relacionados con Redes, hardware, software, compatibilidad, especialización y
enseñanza en bioinformática, destacan los relativos a la validación de datos y calidad de
la información. Con gran precisión y contundencia se afirma: “The b~ological sciences
have lagged behind other fields in the adoption of standardized methods for data
validation, and this tardiness should be corrected’ (GBIF, 1998>.
6.1.3. Normativa
La Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica regula, a través del Código
Internacional de Nomenclatura Zoológica <CINZ), la asignación de nombres a los
organismos animales, vivientes y fósiles, pero no la definición de los taxones en sí
mismos. El CINZ es una herramienta fundamental que proporciona universalidad y
211
continuidad para los nombres científicos y que es compatible con la libertad de los
científicos en la clasificación de los animales de acuerdo con las reglas taxonómicas.
La Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica se fundó en el Tercer
Congreso Internacional de Zoología (Leiden 1695). Aunque inicialmente esta Comisión
se constituyó para compilar los códigos de nomenclatura, además de realizar esta
actividad se ha convertido con el tiempo en un instrumento de arbitraje casi judicial. Una
historia muy completa de esta comisión internacional ha sido publicada por Melville
(1995), en la que se incluyen también notas sobre los diversos reglamentos nacionales
(o para grupos taxonómicos concretos) que aparecieron desde el Stricklandian Code
británico de 1842, las primeras normas de nomenclatura que se publicaron. Aunque
resulta innecesario repetir aquí los detalles históricos referidos por Melville (1995), debe
enfatizarse la dificultad diplomática que fue precisa para consensuar unas reglas de
nomenclatura de aceptación internacional. Las cinco versiones (reglas y versiones) que
han aparecido hasta la fecha en 1905 (ver Cabrera, 1914), 1961 (ver Alvarado, 1962),
1964, 1985 y 1999 (ver CINZ, en prensa) han conseguido desde luego tener aceptación
mundial, en el sentido de que no existe alternativa alguna ni competencia con otros
códigos. Su uso es también requerido, implícita o explícitamente, por los editores de
todas las revistas científicas actuales. Este indudable logro de la comunidad científica al
encontrar un consenso único en un tema tan heterogéneo, ha sido probablemente, en
nuestra opinión, causa de la relativa ineficacia del código, lo que ha producido a su vez
una buena parte del lastre que observamos en capítulos anteriores en la práctica
taxonómica cotidiana. Un examen crítico de las disposiciones que tiene la cuarta versión
del CINZ que ha entrado en vigor el primero de enero del año 2000 (ICZN, 1999), en
comparación con las versiones anteriores de 1961 (utilizaremos la traducción de
Alvarado, 1962), 1964 (ICZN, 1964) y 1985 (ICZN, 1985), muestra que al igual que los
anteriores mantiene como meras ‘‘recomendaciones~~ prácticamente todos los aspectos
relacionados con la faceta práctica del establecimiento de nuevas especies y géneros
(idioma, depósito de tipos, información sobre ejemplares, etc.). Si bien los aspectos
lingaisticos están bien normalizados, prácticamente todos aquellos que repercuten
directamente en la facilidad de comunicación quedan relegados a la buena voluntad de
los autores. Posteriormente insistiremos en este aspecto, por vía de recomendaciones
concretas para elevar a obligatorias algunas de estas recomendaciones.
Para obtener el máximo rendimiento de los recursos humanos es esencial que
cualquier instrucción reguladora, como es el caso de la nomenclatura biológica, sea tan
simple como sea compatible con sus metas; en nuestro caso, estás son la claridad,
212
uniformidad y estabilidad. Cada animal debe tener un nombre único y universalmente
aceptado.
Fauna Ibérica
Es un proyecto de investigación que persigue fomentar la realización de estudios
que proporcionen datos acerca de la diversidad zoológica del área ibero-balear Dispone
de un servidor ~ en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) que pretende
llegar a ser un centro de información sobre esta biodiversidad. Su ditección electrónica
es htto:llwww.fauna-iberica.mncn.csic.es. Este proyecto comenzó en 1988 y forma
parte del “Programa de Biodiversidad de la Península Ibérica” junto a los proyectos “Flora
Ibérica” y “Flora Micológica Ibérica”, todos financiados por el Ministerio de Educación y
Cultura (España). Entre los objetivos concretos que desea desarrollar están:
1. Redacción y edición del catálogo de la fauna ibero-balear.
2. Producción de un banco de datos zoológico geo-referenciado con capacidad de
gestión por medio de un Sistema de Información Geográfica (SIG).
3. Difusión y divulgación de la información zoológica, tanto en formato de texto
como por Internet.
213
4. Potenciación e incremento de las colecciones científicas de ámbito ibero-balear,
especialmente de las públicas institucionales.
5. Integración de la información zoológica ibero-balear en proyectos globales de
Biodiversidad.
GenBank
El National Center for Biotechnology Information (htto:Ilwww.ncbi.nlm.nih.ciovl
fue fundado en 1988 con el objetivo de divulgar información biomédica relacionada con
los procesos moleculares que afectan a la salud humana y sus enfermedades. Opera
sobre todo como un recurso con información sobre Biología molecular, creando bases de
datos públicas, facilitando vías de investigación en computación, desarrollando
programas para analizar datos sobre genomas y difundiendo información biomédica. Las
bases de datos incluyen secuencias de nucleótidos, proteínas, estructuras moleculares y
genomas completos.
El GenBank, en concreto, organizado dentro del seno del National Center for
Biotechnology Information, es la principal base de datos actual de secuencias genéticas.
Este proyecto, junto con el DNA DataBank de Japón (DDBJ), y el European Molecular
Biology Laborato~y (EMBL), se relacionan a través del International Nucleotide Sequence
Database Collaboration intercambiando bases diariamente. El GenBank crece
exponencialmente, doblando el número de bases de nucleótidos cada 14 meses.
Actualmente (datos del 30 de agosto de 1999), la base de datos del GenBank contiene
cerca de 0,3 billones de bases correspondientes a 47000 especies. Un resumen del
número de organismos sobre los que se tiene información genética se puede ver en la
siguiente tabla.
214
)
Green Plant Phylogeny
El proyecto denominado Green Plant Phylogeny está siendo llevado a cabo por
personal de la Universidad de California en Berkeley; más información se puede obtener
en: http:lluciens.berkelev.edulbrvolablareenDlantDaae.html. Este proyecto surgió
debido al rápido incremento de las investigaciones filogenéticas y sistemáticas que
utilizaban nuevos datos y formas de análisis de éstos, y la dificultad de comunicación
entre los diferentes grupos que participaban en estas investigaciones, en particular los
que utilizan datos morfológicos y los que se fundamentan en datos bioquímicos. Los
objetivos específicos que persigue este proyecto son:
1. Coordinar las actividades de recopilación de datos.
2. Alcanzar un acuerdo sobre la mecánica para la compilación, corrección y
adicción de datos a las bases.
3. Llegar a un acuerdo de como hacer útiles, lo más extensamente posible, los
datos disponibles.
4. Estimular la realización de análisis filogenéticos de plantas junto con análisis
macroevolutivos.
5. Facilitar la cooperación entre grupos de investigación.
215
referencia de tres millones de ejemplares, de los cuales se estima se encuentran
identificados a nivel de especie un 24%; una colección botánica de 52287 ejemplares, de
los cuales un 75% están identificados a nivel de especie <en la colección se tienen
registradas 6340 especies, que representan más del 90% de las plantas del país); y una
colección de Malacología de 74483 especímenes, de los cuales un 47% están
identificados a nivel de especie.
Uno de los aspectos más interesantes de este proyecto es la formación de
“parataxónomos”, personas de extracción rural que reciben un curso práctico intensivo,
en fundamentos de biología y ecología, taxonomía, técnicas de recolección y
preservación, técnicas de gestión de datos e información, administración y
mantenimiento de equipos. Estas personas son las que generan la información básica del
proyecto para la realización del Inventario Nacional de Biodiversidad, formando el primer
eslabón de este proyecto. Los parataxónomos son personas vinculadas a sus lugares
rurales de residencia, y por ello, tanto su labor como recolectores (siguiendo
instrucciones del lNBio central) como su actividad social a favor de una conciencia
ciudadana sobre la biodiversidad son muy efectivas.
216
Species 2000
Este proyecto fue establecido por la International Union of Biological Sciences
(IUBS), en cooperación con el Committee on Data for Science and Technology
(CODATA) y la International Union of Microbiological Societies (IUMS) en septiembre de
1994. Tiene como objetivo principal la enumeración de todas las eópecies de plantas,
animales, hongos y microbios del planeta, organizada como una base de datos
electrónica, útil para el estudio de la biodiversidad. Más información sobre este proyecto
puede consultarse en la siguiente dirección: httn:llwww.uel.ac.uklsnecies2000l
También proporciona información acerca de otras bases de datos sobre las especies
involucradas, colecciones científicas, museos, bases de datos sobre ecosistemas y otros.
Entre los objetivos que se ha propuesto este proyecto está el ser un catálogo de todas
las especies que sirva para comprobar el estatus, la clasificación y el nombre de cada
una de ellas y que sirva, además, como un sistema de comparación entre inventarios. El
catálogo pretende poder ser consultado en línea y a través de una edición de CD-ROM,
con actualizaciones anuales. Para más información también puede consultarse la
dirección electrónica: httn:llwww.vork.biosis.orgl
Tree of Lite
Se trata de un proyecto en el que participan un elevado número de autores. El
vínculo que les une es el distribuir, a través de Internet, información sobre sistemática,
filogenia y biodiversidad (httn:llDhvloaenv.arizona.edul). El coordinador es D.R.
Maddison, de la Universidad de Arizona. Actualmente contiene alrededor de 1380
páginas, que están localizadas en 20 ordenadores de cuatro países. La información
electrónica sobre los diferentes organismos está unida en forma de un árbol filogenético.
Este proyecto pretende ofrecer información a los biólogos que buscan claves, figuras,
árboles filogenéticos y otra información sistemática de cualquier grupo de entidades
biológicas. También desea llegar a ser una herramienta educativa para estudiantes.
Entre sus objetivos destaca:
1. Proporcionar una información de estructura homogénea, publicada
electrónicamente, sobre la historia evolutiva y las características de todos los
grupos de organismos.
2. Ofrecer una visión científica de las relaciones evolutivas que unen a todos los
organismos.
3. Prestar ayuda educativa acerca de la diversidad biológica.
217
.
4. Construir una base de datos en donde puedan buscarse tanto características de
las entidades biológicas (incluidos datos moleculares) como su información
taxonómica.
218
.
índices Nominum Supragenericorum Plantarum Vascularium, es una base de
datos que contiene los nombre de plantas vasculares por encima del nivel genérico
<http:llwww.inform.umd.edulPslOlfamlinspvindex.htflll’)
índex Nominum Genericorum (Plantarum), es un índice de los nombre genéricos
de plantas realizado por la sociedad que normaliza los nombre botánicos (International
Code ofBotanical Nomenclatura) (http:Ilwww.nmnh.si.ed ulinal’>
índex Virum, es un listado de los virus conocidos con información sobre éstos y su
nomenclatura (httn:lllife.anu.edu.aulvirusesllctvlindex.html)
List of Bacterial Names with Standing in Nomenclature, una base de datos en la
que se pueden hacer búsquedas de información sobre bacterias (htto:llwww-sv.cict.frl)
Mammal Species of the World, se trata de una base de datos sobre mamíferos
vivos del mundo, a nivel de especie <hftD:llnmnhwww.si.eduImswl)
PLANTS Projects Databases, es una colección de bases de datos de la flora
norteamericana (http:Ilolants.usda.qovl)
219
):.
• The Social Vespidae of Michigan. University of Michigan Museum of Zoology, Estados
Unidos. (httn:llinsects.ummz.lsa.umich.edulfaunalvesnidae.html
• Ants of the Museu de Zoologia, University of Sáo Paulo, Brasil
(httD:llresearch.amnh.orcilentomolopvlsocial insectslmzusp.html
Además de estos proyectos, el cada vez más extendido uso de Internet hace que
numerosas organizaciones proporcionen servicios a través de los cuales se puede
acceder a otros puntos de información. Entre estos buscadores podemos mencionar
Internet Biodiversity Service, Envirolink (htto:Ilwww.envirolink.orcú, y a la National
Biological Information Infrastructure (httn:lwww.nbii.povl). El reciente trabajo de
Esteban et al. (1997) proporciona múltiples direcciones en Internet (buscadores y
servidores), así como herramientas de búsqueda y directorios de taxónomos, listas de
discusión, etc.
Después de esta breve relación de algunos de los proyectos que actualmente están
en desarrollo, podemos constatar con claridad que hay una gran diversidad de iniciativas
apuntando todas hacia una misma dirección: conseguir que la información que se tiene
de los taxones, ya sea nomenclatural, taxonómica, filogenética, biológica, etc., esté
organizada y pueda ser localizada con facilidad por los usuarios. Sin embargo,
actualmente no está aún coordinado el esfuerzo de todas las personas e instituciones
involucradas en estos proyectos, por lo que todavia no se ha obtenido el rendimiento que
cabe esperar del uso de la bioinformática.
220
)
6.2. Funciones
Entre las funciones del sistema taxonómico hemos seleccionado tres que nos han
parecido las principales. En primer lugar la incorporación de taxones al sistema
taxonómico, su flujo y manera de hacerlo; en segundo lugar, las rectificaciones
taxonómicas y, por último, la divulgación a la comunidad científica de las novedades
descubiertas.
221
La opción de llevar a cabo una investigación sistemática del grupo taxonómico que
acoge a la nueva especie creemos redundará en una mayor fiabilidad del estatus del
taxón, ya que los autores se fuerzan al estudio del grupo en su conjunto, averiguando
similitudes y diferencias entre los taxones que lo forman, delimitando a éstos de manera
más completa y poniendo a disposición del resto de la comunidad sus resultados. La
mera descripción de un nuevo taxón no obliga de la misma manera a la profundización
en el conocimiento del grupo. Con todo, no es improbable que las dos tendencias
detectadas en nuestro estudio pudieran estar influidas por las características de la fauna
sobre la que investigan.
Los colectivos español y francés se interesan por faunas relativamente bien
conocidas del Paleártico occidental, como son la europea y norteafricana, mientras que
los artículos publicados en las revistas inglesas y estadounidense se centran en faunas
menos exploradas, como la asiática y australiana, además de la americana. En general,
para el estudio de las faunas paleárticas se dispone de un amplio repertorio de
publicaciones, mientras que en el caso de otras faunas menos conocidas la cantidad de
bibliografía acumulada es menor. Teniendo en consideración este factor podemos barajar
dos hipótesis, que no son mutuamente excluyentes:
Quizá la segunda hipótesis sea más frecuente, ya que la revisión de grupos sobre
los que se han interesado antiguos investigadores tiene, además, problemas añadidos
nada desdeñables en cuanto a, por ejemplo, localización de bibliografía antigua y del
material tipo. Por el contrario, las faunas escasamente conocidas tienen la característica
222
de que es mucho menos laborioso descubrir una especie nueva que en faunas bien
estudiadas. Este hecho explicaría, por otra parte, el que los trabajás faunísticos sean
más frecuentes entre los entomólogos españoles y franceses que entre el muestreo
estadounidense e inglés, ya que los primeros trabajan con grupos taxonómicos
relativamente bien conocidos, pero en zonas sobre las que el conocimiento faunistico es
aún insuficiente y, por esto mismo, interesante para su publicación a un nivel geográfico
detallado.
En cuanto a la necesidad de ubicar filogenéticamente a las nuevas especies es, por
supuesto, cuestionable, aunque se admite de manera prácticamente general que toda la
Taxonomia debiera fundamentarse en grupos monofiléticos. No cabe duda de que cuanta
más información se tenga de un taxón mayor será su grado de ajuste en una clasificación
sistemática que siga la estructura filogenética del grupo. Sin embargo, la tarea de situar
filogenéticamente a un taxón terminal (por ejemplo a una especie) dentro de un grupo
monofilético precisa de un tiempo y unos recursos de investigación considerables. Muy
posiblemente no sea imprescindible reanalizar cada vez la filogenia de un grupo si el
objetivo es meramente nombrar y ubicar un taxón dentro de un sistema jerarquizado,
cuya función principal es la de proporcionar un listado ordenado, coherente y funcional a
la comunidad de taxónomos, ecólogos, farmacéuticos, etc.
Salvo excepciones, la descripción de especies se realiza en la actualidad <como en
el pasado) basándose en caracteres morfológicos, por lo que la situación de la que se
parte antes de realizar un estudio filogenético del grupo está basada en lo que se resolvió
en su día teniendo en cuenta únicamente este tipo de datos. Dado que para la gran
mayoría de los grupos de insectos parece que existe gran número de taxones aún por
describir, quizá sea cuestionable, al menos por prematuro, el intentar hacer una
reconstrucción filogenética y adaptar su clasificación sistemática desde un punto de vista
filogenético cada vez que haya una nueva incorporación a la Taxonomía.
La tarea que resta para completar el inventario de insectos es realmente tan grande
que no parece apropiado complicar aún más el sistema. Seria quizá más efectivo optar
por la realización de una relación de taxones que podría delimitarse con unas pocas
categorías taxonómicas. Por ejemplo, se podría acordar que este listado estuviera tan
sólo compuesto por las siguientes categorías: orden, familia, subfamilia, género y
especie, y que los caracteres sobre los que se basara este listado fuesen únicamente
morfológicos. También podrían limitarse las reconstrucciones filogenéticas a categorías
genéricas o supragenéricas, ya que el número de géneros nuevos que se describen al
año es relativamente bajo (la media de los últimos 20 años es de 1971 anuales)
comparado con la media de especies nuevas <16229 especies nuevas descritas
223
anualmente en los últimos 20 años), según datos del Zoological Record. Es decir, como
es bastante probable que no se obtengan en los análisis filogenéticos verdaderos grupos
de especies monofiléticos estables, debido a la gran proporción de éstas aún por
describir, la inferencia filogenética a la que se llegue necesariamente resultará poco
sólida y demasiado cambiante. Otra posibilidad alternativa a la anterior es fundamentar el
armazón taxonómico en sistemas filogenéticos <cIados monofiléticos) no jerárquicos (no
linneanos). Existen ya propuestas de este tipo cuya conveniencia es objeto hoy día de
discusión teórica, y de hecho parece que tanto el llamado “Phylogenetic System of
Definition” (ej. De Queiroz & Gauthier, 1992; De Queiroz, 1994) como el “Phylogenetic
System of Reference” (ej. H~rlin, 1999), logran resultados significativamente mejores en
cuanto a estabilidad nomenclatural y robustez frente a nuevas incorporaciones que el
filogenético clásico.
El flujo de incorporación de novedades taxonómicas es actualmente de tal orden de
magnitud que se hace imperativo prestar atención a este factor de volumen. A través de
datos obtenidos del Zoological Record sabemos que el número medio de taxones nuevos
descritos por publicación es de 3.59 taxones por artículo como media para el periodo
1978-1998, ya que el número medio de taxones anualmente descritos es 16041 y el
número de publicaciones anuales con descripciones de taxa nuevos es de 4471.
Además, si comparamos la tendencia en la descripción de taxones nuevos de
insectos respecto a otros grupos zoológicos (consultar figura 5.33) vemos que cada año
se conocen más especies nuevas de estos artrópodos mientras que la descripción de
especies de otros grupos disminuye claramente. Parece claro que en los últimos años los
entomólogos están realizando un notable esfuerzo en la descripción de la entomofauna
del planeta, siendo precisamente los insectos uno de los grupos cuyas relaciones
filogenéticas son peor conocidas.
224
contrastable. El sistema tendría que optimizar estos dos aspectos, velocidad de
producción de novedades frente a riesgo de introducir errores taxonómicos, para
alcanzar la mayor eficacia posible.
Las variables que vamos a comentar son, en primer lugar, la composición del
material de estudio, más tarde los caracteres examinados y la metodología empleada en
definirlos, y en tercer lugar, las características de la serie tipo. Para terminar este
apartado, examinaremos el esfuerzo que realiza la comunidad taxonómica para rectificar
los errores detectados.
225
En el mismo sentido que la cuestión anterior se razona la importancia de examinar
la variabilidad de la posible nueva especie en cuanto a sus estadios de desarrollo. En el
caso de los insectos, cuantos más estados de desarrollo sean conocidos y descritos, más
y mejor será el conocimiento del grupo, y menor la probabilidad de que termine siendo
inválida o de situarla en un lugar erróneo de la clasificación del grupo. En el caso de los
colectivos aquí estudiados, el número de artículos que consideran caracteres de estadios
que no sean únicamente los del imago son muy pocos: de 350 artículos, sólo en 19
casos <5.4%) los tienen en cuenta. Entre los vertebratólogos, para 45 artículos
examinados el porcentaje sube a 11.1%. La consideración de caracteres preimaginales
en investigaciones sistemáticas ha resultado ser decisiva en muchos estudios <Bologna &
Aloisi, 1993; Boving & Craighead, 1930) por lo que la inclusión del examen de éstos no
debería ser algo excepcional.
Por último, no queremos dejar de anotar que un número de ejemplares elevado
permite la designación de una serie tipo también amplia que pueda ser depositada en
distintas instituciones, facilitando de esta manera su acceso a los investigadores así
como prevenir riesgos de desaparición.
Hasta aquí hemos discutido sobre la conveniencia de tener series de ejemplares
relativamente numerosas, tanto para la descripción de la nueva especie como para la
designación de la serie tipo correspondiente. Podríamos también plantearnos la
pregunta: ¿no sería mejor disponer de tan sólo un único ejemplar que constituyera la
serie tipo? Si abogáramos por esta medida, disfrutaríamos de algunos beneficios como
es el de eliminar los problemas derivados de tener en una misma serie tipo a más de un
taxón. Esta propuesta podría estar acompañada por una centralización en el depósito de
los tipos. Todos los tipos primarios <en este caso, tipos únicos) podrían estar depositados
en una única colección que se comprometiera a facilitar su estudio a todos los
interesados, o bien, se podrían seleccionar varias instituciones, por si se prefiere repartir
la responsabilidad, riesgos y cargas económicas derivadas de la consulta de este
material según, por ejemplo, diferentes grupos taxonómicos.
Otra cuestión relativa a la dimensión de la serie de ejemplares que acompaña la
descripción de una nueva especie es la relativa a los ejemplares de otras especies con
las que se compara. En este caso la norma teórica debiera ser muy estricta, y cualquier
descripción de una nueva especie debe compararse con todas aquellas otras semejantes
hasta adquirir la convicción de que difiere significativamente de ellas. Es muy frecuente
que en la práctica el factor limitante proceda de series de comparación inadecuadas.
226
Caracteres y metodologia
Serie tipo
A lo largo de nuestro estudio hemos visto como cada vez mayor proporción de
autores señalan explícitamente a los ejemplares (material tipo) designados como “porta-
nombres” de la especie nueva. A partir de 1925 en prácticamente todos los artículos de la
revista estadounidense seleccionada se indica la serie tipo, y en 1950 ocurre en el resto
de los colectivos entomológicos. El número de ejemplares que forman parte de la serie
tipo es muy variable, y en general se designa para formar parte de ella a todos (o casi
todos) los ejemplares que se estudian. En principio se suele considerar entre los
entomólogos que cuanto mayor número de ejemplares constituyan la serie tipo, de mayor
227
calidad será la descripción, ya que la serie podría representar una muestra adecuada de
la variabilidad intraespecífica del taxón, mostrar su dispersión geográfica, y además se
tiene la posibilidad de poder depositar ejemplares en más de una institución para
minimizar riesgos de pérdida y facilitar su consulta. Esta costumbre no es sin embargo la
única posible. Además del holotipo, que es la verdadera y única pieza soporte del
nombre, el número de paratipos podría limitarse al mínimo que fuera capaz de
fundamentar (visualizar) todos los rasgos morfológicos diagnósticos del nuevo taxón,
pero no su variabilidad salvo en el caso de que fuera criterio diagnóstico. Bajo esta
opción metodológica la serie de paratipos es numéricamente reducida, e incluye piezas
de información complementaria al holotipo, como frecuentemente son el alotipo
(Alvarado, 1957; Cabrera, 1912; Moreno & Alvarado, 1958), especímenes en otros
estadios de desarrollo, o testigos de análisis moleculares.
Aunque los nombres de las categorías de los tipos están perfectamente
normalizados en la actualidad por los códigos de nomenclatura para proporcionar mayor
coherencia entre los diferentes trabajos, los autores, editores y revisores de la
publicación no siempre siguen estrictamente las directrices marcadas por el Código
Internacional de Nomenclatura Zoológica y mucho menos sus recomendaciones. Es
inadmisible hoy en día que los editores permitan que se publiquen descripciones de
especies en las que no quede clara la asignación de los tipos y se les nombre de manera
incorrecta <ver ejemplos recientes en Sanchiz, 1991).
Rectificación de errores
228
nuevas en el periodo 1980 a 1995, ya hemos observado que crecen en el caso de los
insectos y decrecen en el resto de los grupos. Es decir, parece que los taxónomos que se
ocupan de los no insectos han llegado a un mayor consenso en la identificación y
clasificación de éstos, mientras que los entomólogos todavía trabajan en ello. Una gran
parte de los grupos animales con identificación y clasificación actualmente bastante
estable fueron descritos en los primeros años de adopción del sistema linneano, y
muchos autores se han ocupado posteriormente de ellos (por ejemplo, el grupo de las
aves), de manera que ha habido suficiente tiempo para que se llegara a un consenso en
la discusión taxonómica entre los especialistas de estos grupos. Por el contrario, los
insectos se caracterizan por ser el grupo que mayor número de especies cuenta, de
forma que no es frecuente que muchos especialistas coincidan investigando el mismo
grupo de especies, impidiéndose de esta manera la discusión entre autores. Más bien
parece que los especialistas se concatenan unos a otros en el tiempo, recogiendo los
más recientes las investigaciones de los anteriores, confirmando o disintiendo, con un
único dictamen, los resultados de los estudios anteriores sin que haya otro autor que
analice el mismo problema al mismo tiempo.
Por otro lado, el número de publicaciones dedicadas a la designación de lectotipos
y neotipos nos da una idea del interés de los taxónomos en establecer de manera clara
qué ejemplares constituyen el material tipo de un taxón, para que de esta forma puedan
ser consultados por cualquier investigador sin asomo de duda respecto a su valor de
referencia. En el caso de designaciones de lectotipos ocurre lo mismo que con las
combinaciones y sinonimias nuevas, pues son más numerosas tratándose de insectos
que para el resto de los grupos animales. Como vimos, la tendencia en el número de
publicaciones con lectotipos crece a lo largo del periodo de tiempo considerado en
nuestro estudio.
Curiosamente, en el caso de los neotipos se publican relativamente menos trabajos
sobre insectos. En este caso pensamos que influye el que las descripciones de especies
de una gran parte de los no insectos, se han realizado sobre todo al comienzo de la
implantación del sistema de clasificación y nomenclatura linneana, habiéndose perdido
muchas series tipo, bien por no estar bien etiquetadas, bien por destrucción o
desaparición, mientras que en insectos existe una mayor proporción de especies
descritas más recientemente, cuyo material tipo se conserva.
Cuando examinamos las solicitudes de dictamen a la Comisión Internacional de
Nomenclatura Zoológica para la resolución de conflictos taxonómicos, los entomólogos
parecen necesitar menos asistencia que los que se ocupan de otros conjuntos animales.
Ello es debido quizá a que dada la amplitud de la clase Insecta no hay muchos
229
especialistas que trabajen sobre los mismos grupos, por lo que no se plantean
discusiones nomenclaturales entre ellos y no recurren tan a menudo a la Comisión para
que resuelva sus diferencias.
En resumen, si consideramos que la publicación de una combinación o sinonimia
nuevas, o la designación de un lectotipo o neotipo, lleva aproximadamente el mismo
tiempo y esfuerzo que la descripción de una especie nueva, constatamos que una gran
parte de la investigación taxonómica se dedica de hecho a la corrección de estudios
taxonómicos anteriores. Como ya vimos en el apartado 5.4, en el periodo 1978 a 1998,
del conjunto de la producción entomológica taxonómica <50602 trabajos), alrededor del
40% son publicaciones que incluyen algún tipo de rectificación. Este esfuerzo dedicado a
la reorganización de la clasificación de un grupo implica que no es invertido en lo que se
supone es el objetivo principal que persiguen los taxónomos: inventariar la biodiversidad
por completo.
Las tendencias que nos manifiestan los datos tomados del Zoological Record en
cuanto a descripción de especies e investigaciones nomenclaturales realizadas indican,
sin embargo, que la comunidad científica cada vez presta mayor atención en los últimos
años a la descripción de nuevas especies. El esfuerzo dedicado a las combinaciones y
sinonimias nuevas se mantiene también muy alto, y con la actual eficiencia del sistema
taxonómico se tardará aún en disfrutar para la clase Insecta de un sistema más estable
que el actual. Al examinar el comportamiento del tipo de publicaciones anteriormente
comentado, pero sobre fauna española, destaca el aumento de aquellas que incluyen
sinonimias nuevas en todos los grupos de nuestra fauna a lo largo del periodo estudiado.
En conjunto, se aprecia que el actual sistema de investigación taxonómica carece de
medidas de seguridad efectivas, por cuanto permite incorporar un elevado número de
taxones que se invalidan en un plazo de tiempo relativamente corto.
230
el idioma en el que se difunde la investigación, la existencia de resumen y el idioma en
que está escrito, la mención en el titulo del grupo taxonómico estudiado, si se indica o no
la procedencia y destino del material, si se incluye una diagnosis de la especie nueva y si
se aportan c!aves y figuras.
Idioma
Cada grupo de entomólogos examinado tiende a divulgar sus investigaciones en el
idioma que les es propio: los españoles en castellano, los franceses en francés y los
anglosajones en inglés. Sin embargo, se detecta un interés creciente a comunicar las
investigaciones en inglés, actualmente el supuesto idioma “universal” para la Ciencia.
Esta homogeneización en la utilización de un único idioma para todos repercute en una
mejor y más amplia difusión de la investigación, ya que facilita a todos los usuarios tanto
la lectura de estudios que les pueden interesar como la divulgación de las propias
231
investigaciones. Los estudios publicados en idiomas poco difundidos son accesibles tan
sólo a una parte de la comunidad científica, necesitando los autores interesados en ellos
un gran esfuerzo y tiempo para conocer la información que aportan. Aunque el castellano
no es precisamente un idioma de escasa difusión, parece que si lo es en cuanto a
Ciencia se refiere, como lo reflejaría por ejemplo el número de trabajos con descripción
de especies nuevas que para nuestro idioma es aproximadamente del 3.3% en el periodo
que va de 1978 a 1998. Sin embargo, la cuarta edición del Código Internacional de
Nomenclatura Zoológica (ICNZ, 1999) recomienda simplemente que se publiquen las
diagnosis de los nuevos taxones en “langua ges widely used internationally in Zoolog¡, lo
que obviamente incluye al español. Una información mínima relativa al nuevo taxón que
se describe debería hacerse obligatoriamente en inglés, pudiendo ser por supuesto
información repetida en el idioma en que se exprese el autor, proporcionando de esta
manera una mayor difusión de las novedades descubiertas.
232
Orden y familia en el titulo
Otra manera de ofrecer una información breve pero muy útil para la difusión de una
investigación es señalar en el título el grupo o grupos taxonómicos de los que trata el
trabajo. Al igual que en el caso del resumen, el hecho de nombrar al menos el orden
taxonómico se ha convertido en el último periodo estudiado en un hecho que sucede
prácticamente en el 100% de los casos. La inclusión de la familia también ha ido
haciéndose cada vez más habitual en Entomología, aunque no alcanza aún un
porcentaje tan elevado como el orden. Es curioso que en el caso de los vertebrados se
informe más veces acerca de la familia sobre la que se trabaja que sobre el orden. Al
parecer, ésto es debido a que todos los especialistas bien suponen conocido el orden o
bien éste no está suficientemente consensuado, por lo que los investigadores prefieren
indicar el rango taxonómico a nivel familiar.
233
mismos a los investigadores. Las normas editoriales de algunas revistas, como por
ejemplo la propia Graelísia del Museo Nacional de Ciencias Naturales, también colaboran
en este sentido obligando a los autores que desean publicar la descripción de una
especie nueva a que la serie tipo o parte de ésta sea depositada en una institución que
garantice su seguridad y accesibilidad. En la nueva versión del Código Internacional de
Nomenclatura Zoológica se considera a los ejemplares tipo “international standards of
reference”, y recomienda sean depositados en instituciones (no en colecciones
particulares) capaces de mantener colecciones de investigación y con las condiciones e
instalaciones adecuadas para conservarlos y hacerlos accesibles para su estudio (ICZN,
1999).
Diagnosis
Ofrecer una diagnosis del nuevo taxón que se describe, y más si ésta es diferencial
y está escrita en un idioma lo más difundido posible en la comunidad científica, no es
sólo una forma de estructurar la redacción de la descripción, sino que puede convertirse
en la principal información para el reconocimiento del taxón para todos aquellos que
estén interesados en él.
En la muestra de artículos examinada en este trabajo, hemos constatado que
incluir una diagnosis en el texto de la descripción del taxón no es algo que los
especialistas consideren, en general, de gran relevancia. La muestra en que más
artículos incluyen diagnosis es el colectivo español en 1900 (12 trabajos). En el último
periodo examinado (1990) la muestra de la revista inglesa es la que mayor proporción de
diagnosis para los taxones nuevos tiene (60%). Sin embargo, son los vertebratólogos los
que acumulan mayor cantidad de trabajos con diagnosis, sobre todo en el último año
muestreado, ya que todos los artículos examinados ofrecen una para las especies
descritas.
Es muy posible que el aumento en la calidad de las descripciones, al incluir cada
vez más datos métricos, figuras, claves, etc., lleve a pensar a los taxónomos que las
diagnosis no son verdaderamente necesarias, al redactarse también largas
descripciones de los nuevos taxones. El esfuerzo de dar a los lectores una serie de
caracteres básicos únicos para la especie nueva, sobre todo si van acompañados de un
razonamiento diferencial de los rasgos encontrados en especies cercanas, creemos
redunda en un mejor conocimiento del nuevo taxón. Nuestra investigación ayala
plenamente la inclusión en la nueva edición del Código Internacional de Nomenclatura
234
Zoológica <ICNZ, 1999) de la recomendación expresa de proporcionar diagnosis
individuales de los nuevos taxones frente a otros de su mismo rango taxonómico.
Claves y figuras
235
6.3. Recomendaciones
Los análisis bibliométricos y las tendencias observadas en otros capítulos de esta
tesis, junto a la discusión de algunos temas tratados en apartados anteriores, nos
permiten sugerir algunos cambios muy simples del quehacer taxonómico que sin
embargo creemos redundarían en una mejora de todo el sistema. El propósito de las
recomendaciones recopiladas en este apartado es tratar de que el sistema taxonómico
sea más eficaz de lo que lo es actualmente. Es decir, que mediante la estandarización de
procesos del actual sistema taxonómico se proporcione una información precisa y
suficiente que los usuarios puedan recuperar de manera cómoda y fácil. Esta
normalización ya fue parcialmente contemplada por Muttkowski (1911>.
Muchas de las recomendaciones que hacemos suponen endurecer notablemente
las normas existentes, creando obligatoriedad para determinadas acciones. El que nos
parezcan medidas deseables, para nosotros algunas inevitables ~ medio plazo, no
supone que sea sencilla ni inmediata su implementación. En esta línea de
endurecimiento se han centrado muchas sugerencias aportadas para la confección de la
cuarta edición del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica <ICZN, 1999), como
puede verse en todos los volúmenes de la revista Bulletin of Zoological Nomenclature en
los últimos años. Sin embargo, la versión consensuada y finalmente aprobada introduce
la mayoría de ellas como “recomendaciones” y no como normas de obligado
cumplimiento. La comunidad taxonómica zoológica, a través de sus representantes en la
International Union ofBiological Sciences y en la International Commission on Zoological
Nomenclature, no parece aún suficientemente convencida de la necesidad de autolimitar
la libertad de autor en favor de un mejor sistema internacional de referencia
nomenclatural.
Las recomendaciones que proponemos son las siguientes:
237
Este listado debería ser realizado por los conocedores de cada grupo, acordando
internacionalmente el desuso de aquellos nombres que no figuren en él. Este listado de
nombres proporcionaría un nuevo punto de partida sólido para los taxónomos. Se
eliminaría de esta manera la recopilación, casi detectivesca, del historial nomenclatural
de los taxones involucrados en una determinada investigación. De esta forma, si se
descubriera la existencia de una especie no incluida en esa lista de nombres válidos, se
debería volver a nombrar y describir, independientemente de que anteriormente ya lo
hubiera sido. La realización de estas listas está explícitamente aceptada por la cuarta
edición del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica, que entró en vigor en enero
del año 2000.
Creemos que las listas de nombres válidos tan sólo deberían relacionar unas pocas
categorías taxonómicas <por ejemplo, los taxones de nivel especie, género, subfamilia,
familia y orden). Los aspectos macrosistemáticos o los derivados del estudio de
filogenias consideran muchas más categorías y dificultan enormemente la labor
taxonómica. Así pues, hay una necesidad absoluta de conseguir un consenso entre los
especialistas de un grupo en cuanto a la situación taxonómica de los taxones que están
integrados en él. Esta labor de confección de listas de taxones válidos creemos que debe
primar ahora frente a los trabajos tradicionales que realizan los especialistas.
238
Desarrollo de bases de datos con información de nombres ya
validados
Sería deseable el desarrollo de bases de datos internacionales conectadas entre sí
y de libre uso con información taxonómica y biológica acerca de los taxones ya descritos.
Estas bases podrían incluir, por ejemplo, la referencia bibliográfica del trabajo en el que
fue descrito, la institución o instituciones depositarias del material tipo, fotografías y
dibujos o cualquier otro material gráfico del taxón. Las revisiones sistemáticas podrían
utilizar esta base de datos como referencia en las notas taxonómico-nomenclaturales de
los taxones en los que se esté trabajando. Así se evitaría, por ejemplo las habituales
largas listas sinonimicas que una y otra vez se publican de los mismos taxones. Como
ejemplo de estas largas listas hemos contado los nombres no válidos de 100 especies de
mariposas tomadas al azar en la obra “Catálogo sistemático y sinonímico de los
lepidópteros de la Peninsula Ibérica y Baleares (Insecta: Lepidoptore) (Vives, 1994)
correspondiendo 4,37 nombres inválidos para cada especie.
239
6.3.3. Estándares de calidad en las descripciones
Obligaciones y recomendaciones
Obligaciones
Idioma en que se presenta el articulo: la descripción, o al menos su diagnosis y
todos los aspectos ligados directamente a la nomenclatura de un nuevo taxón debiera
hacerse en inglés <idioma de mayor uso en la Ciencia en la actualidad).
Inclusión del orden y familia del nuevo taxón en el título: debería ser obligatorio que
el título de un artículo en el que se describiera un nuevo taxón, incluyera las categorías
taxonómicas orden y la familia en el título. El Código actual de nomenclatura indica que
se haga explícita la ubicación taxonómica del nuevo taxón en el texto.
Palabras clave: debería ser obligatoria la incorporación de palabras clave
normalizadas que incluyan las novedades taxonómicas que se publican.
Categoría de los tipos: siguiendo el Código Internacional de Nomenclatura
Zoológica, sólo se designará un ejemplar como holotipo y una serie de paratipos
acompañantes. El trabajo debería incluir información precisa de cómo han sido rotulados
esos ejemplares.
Resumen e idioma del mismo: inclusión de un resumen en el que se indique que se
describe un nuevo taxón, su categoría y grupo taxonómico en el que se ubica. También
debería ser obligatorio que este resumen esté escrito al menos en inglés. Se recomienda
la traducción de este resumen en otro idioma a elección del autor o del editor de la
publicación. Por ejemplo, en el idioma más común del área geográfica ocupada por el
nuevo taxón.
Localidad tipo: incluir información sobre este factor, siguiendo las normas al
respecto del Código de Nomenclatura vigente.
240
Procedencia del material estudiado: debería ser obligatoria la mención explícita de
la colección de procedencia de los ejemplares examinados, tanto los del nuevo taxón
como los utilizados como comparación.
Diagnosis <tipo e idioma de la misma): incluir una diagnosis del nuevo taxón de tipo
diferencial. El idioma para esta diagnosis debería ser al menos en inglés.
Claves: debería ser obligatoria la inclusión de una clave <dicotómica o no) con
caracteres lo menos complejos posible, de manera que ésta sea para al usuario una
herramienta fácilmente utilizable para el reconocimiento del nuevo taxón y su
discriminación entre los ubicados a su mismo nivel taxonómico.
Ilustraciones: la publicación de un nuevo taxón debe incluir esquemas, figuras,
fotografías o dibujos de sus caracteres morfológicos diagnósticos.
Designación de serie tipo: es obligatoria la designación explícita de la serie tipo, así
como su etiquetado (para facilitar el reconocimiento de los ejemplares tipo entre otros).
Destino de la serie tipo: indicar en donde se deposita el material tipo del nuevo
taxón, entre aquellas colecciones de investigación de instituciones públicas en donde se
garantice su conservación y accesibilidad.
Recomendaciones
Contexto de la descripción: sería preferible que las descripciones de especies
nuevas se realizaran en un contexto de revisión del grupo en el que estén encuadradas.
Ejemplares estudiados: se deberla recomendar el examen de un número mínimo
de ejemplares para la descripción de un nuevo taxón, de forma que se obtenga la
suficiente información morfoestructural que permita su comparación futura con otros. Por
ejemplo, este número debiera poder proporcionar datos sobre sexos, edades, etc. El
caso del ejemplar único debiera ser evitado, pudiendo en estos casos arbitrarse una
especie de “lista de espera” que tuviera en cuenta los derechos parciales de prioridad del
autor El número mínimo de ejemplares podría variar según el grupo animal del que se
tratara, y no se restringe a los nuevos taxones, sino también al material de comparación
necesario.
Estados de desarrollo: sería preferible estudiar el mayor número de estados de
desarrollo posibles antes de la descripción de un nuevo taxón.
241
Caracteres considerados: recomendamos que en la descripción se incluyan varios
tipos de caracteres (morfológicos externos, internos, bioquímicos, de comportamiento,...)
para definir mejor al nuevo taxón y minimizar el riesgo de sinonimia.
Cuantificación de los caracteres: se recomienda incluir variables métricas de los
caracteres, sobre todo cuando su descripción cualitativa no sea suficientemente clara.
Datos ecológicos: incluir la mayor cantidad posible de datos acerca de la ecología
del nuevo taxón que se describe.
Control de calidad
Como ya hemos apuntado antes, creemos que debería existir un agente, por
ejemplo los editores de las revistas seleccionadas, que verifique las características de la
descripción de una especie llevando a cabo un proceso de revisión formal de éstas antes
de su publicación.
Si las listas de nombre válidos fueran operativas, y como ya hemos indicado,
deberían constituirse una serie de procedimientos para que se diera el visto bueno a la
inclusión del taxón en la lista correspondiente de nombres admitidos.
Publicaciones
La comunidad científica debería acordar que la descripción de especies nuevas y
la publicación de las novedades taxonómicas tan sólo se hiciera en determinadas
revistas especializadas. Estas series periódicas deberían cumplir obligatoriamente las
características de ser de amplia distribución y, tan pronto como fuera posible, de consulta
electrónica.
En el caso concreto de la descripción de especies nuevas el actual sistema
taxonómico podría mejorar si hubiera una serie concreta de revistas <revisable
anualmente por ejemplo) en las que, y sólo en éstas, se pudiera dar a conocer un nuevo
taxón. Así, los especialistas tan sólo tendrian que consultar unas pocas revistas para
estar al día de las novedades taxonómicas en su grupo. Incluso podrían escogerse
revistas para cada grupo taxonómico de determinada amplitud (en número de especies,
por ejemplo). Así, los especialistas no tendrían que realizar búsquedas en cientos de
242
revistas posibles y los centros de investigación taxonómica podrían tener en sus
bibliotecas todas o casi todas estas series, eliminando también el problema de los
presupuestos para bibliografía y espacio de la biblioteca. Aunque la conveniencia de esta
recomendación es evidente, no lo es menos que no resulta actualmente factible, al
haberse convertido las revistas científicas en uno de los mejores negocios editoriales
actuales. Siendo imposible llevar a la práctica esta propuesta, queda sin embargo paliado
el problema con la formalización de actualizaciones periódicas en las listas de taxones
válidos antes discutida.
Colecciones científicas
Internet
Cada vez con más intensidad Internet se está convirtiendo en una herramienta
imprescindible para obtener con rapidez un gran volumen de información. La
estructuración de la información, así como la información sobre donde buscar más de
ésta, debería ser uno de los objetivos primarios de los taxónomos. Como hemos visto
anteriormente, ya existen muchos proyectos desarrollándose en el ámbito de la red pero
también existen ya muchos puntos que orientan acerca de dónde encontrar determinados
datos biológicos. Algunos de estos nodos son, entre otros, Integrated Taxonomic
Information System (1116), Species 2000, TAXACOM Archives, Biological Systematics
and Biocollections Computerization Discussion List, Taxonomic Resources and Expertise
243
Director,’ (TRED), Tree of Life, The DELTA System <DEscription Lan guage for
TAxonomy). Amplia información y direcciones puede encontrarse en Esteban et al.
<1997). El desarrollo de estas redes de información debiera ser actualmente prioridad de
la comunidad zoológica.
6.3.5. Instituciones
Formación de personal
La labor de descripción de nuevas especies por sí misma es una actividad científica
basal, si se quiere pre-científica en un marco estricto de filosofía de la Ciencia, necesaria
e insustituible. La generación de modelos testables que expliquen y puedan predecir
aspectos parciales de la diversidad zoológica, entre ellos los sistemáticos, es ya una
actividad posterior de indole plenamente científica. En esta tesis creemos haber
demostrado ya sobradamente que no es imprescindible realizar estos últimos como
requisito para compilar el inventario taxonómico, y de hecho se constata reiteradamente
como se publican trabajos taxonómicos y faunísticos sin ningún tipo de análisis
sistemático.
La eficacia del sistema taxonómico aumentaría si se deslindaran correctamente las
dos actividades mencionadas en el párrafo anterior. La mayoría de consultas y peticiones
de expertizaje que reciben los museos y centros de investigación taxonómica se refieren
244
.
a la identificación de ejemplares, desde el caso del solicitante particular, preocupado por
la presencia de algún animal en su domicilio, hasta la propia Administración, que requiere
por ejemplo un listado de especies presentes en el proyecto de una obra pública.
Paradójicamente, sin embargo, los especialistas conocedores de la fauna prefieren
dedicar su tiempo a la investigación sistemática o áreas relacionadas, donde se puede
alcanzar un prestigio científico (por ejemplo a través de publicaciones internacionales) no
accesible a la mera descripción de nuevos taxones. Como ejemplo puede servir el
proyecto Fauna Ibérica, que habiendo generado centenares de artículos de investigación
en los últimos años, bastantes publicados en revistas del máximo nivel internacional, no
ha conseguido en cambio dar a conocer una lista completa de las especies <con
cualesquiera nombres a revisar) citadas en la Península Ibérica, aunque ya ha
comenzado a hacerlo (se pueden consultar en la siguiente dirección: httD:Ilwww.fauna-ET1 w421 533
iberica.mncn.csic.eslhtmlfaunalfaunibelzoolistlzoolist.html). Se constata así la
necesidad de formar personas dedicadas a esta labor primaria de Taxonomía y
Faunística básica, y de habilitar los correspondientes puestos de trabajo. Aunque cumplir
este objetivo sea muy diferente en función de cada país y sociedad, el ejemplo pionero
del lNBio de Costa Rica y su innovador plan estratégico de parataxónomos
<httD:llwww.inbia.ac.crl) es ciertamente loable.
245
fueran excepcionales. Resulta muy necesario continuar investigando sobre otros
acercamientos distintos a la jerarquía linneana, por ejemplo la ‘Taxonomía Filogenética”
o “Phylogenetic system of Definition’ (ej. De Queiroz & Gauthier, 1992) o el “Phylogenetic
system ofReferencd’ de H&lin <1999).
246
Conclusiones
Q
7. Conclusiones
1. Tras examinar la producción científica del periodo 1980 a 1995 (ver capitulo 3,
apartado 1) se constata que, mientras que la producción cientific~ mundial mantiene
una elevada tasa de crecimiento, la zoológica, e incluida en ésta la entomológica,
sufre un descenso, o al menos una estabilización, en el número de publicaciones en
los últimos años considerados. La tendencia de la producción entomológica
española sigue esta misma pauta.
249
5. El diferente interés que muestra la comunidad cientifica hacia cada una de las
faunas del planeta parece estar parcialmente relacionado con el nivel de desarrollo
socioeconómico del mismo. Se han analizado algunas variables socio-económicas
de 130 países observándose que, al parecer, debe existir un umbral mínimo interno
de desarrollo socioeconómico para que la fauna de cualquier zona proporcione
incentivos a su estudio (ver capítulo 3, apartado 3). La fauna española se sitúa
entre aquellas de países con un nivel socio-económico bueno acompañado de un
elevado interés científico por la fauna de los mismos.
7. La opción de llevar a cabo una investigación sistemática del grupo taxonómico que
acoge a la nueva especie creemos redundará en una mayor fiabilidad del estatus del
taxón, ya que los autores se fuerzan al estudio del grupo en su conjunto,
averiguando similitudes y diferencias entre los taxones que lo forman, delimitando a
éstos de manera más completa y poniendo a disposición del resto de la comunidad
sus resultados. La mera descripción de un nuevo taxón no obliga de la misma
manera a la profundización en el conocimiento del grupo. Aunque un estudio muy
detallado a la hora de la descripción de un nuevo taxón puede estar reñido con el
deseo de realizar el inventario de la biodiversidad en un tiempo lo más breve posible,
se debería intentar aportar una información mínima suficiente que fuera además
fácilmente contrastable. El sistema taxonómico tendría que optimizar estos dos
aspectos, velocidad de producción de novedades frente a riesgo de introducir
errores taxonómicos, para alcanzar la mayor eficacia posible (capitulo 6, apartado
2).
250
8. El esfuerzo dedicado a la rectificación de errores en el conjunto de la producción
entomológica taxonómica es alrededor del 40% de las publicaciones. En general, se
aprecia que el actual sistema de investigación taxonómica carece de medidas de
seguridad efectivas, por cuanto permite incorporar un elevado rúmero de taxones
que se invalidan en un plazo de tiempo relativamente corto (ver capitulo 6,
apartado 2).
9. Algunos de los temas sobre los que creemos debería interesarsé prioritariamente la
comunidad de taxónomos para hacer más eficaz el sistema son: confección de una
lista de nombres válidos actuales, elaboración de bases de datos internacionales
conectadas entre sí y de libre uso con información taxonómica y biológica acerca de
los taxones ya descritos reforma del vigente Código Internacional de Nomenclatura
Zoológica haciendo obligatorias muchas de las actuales recomendaciones,
aceptación de normas que homogeneizaran las descripciones de nuevos taxones,
creación de una figura que verifique las características de estas descripciones
llevando a cabo un proceso de revisión formal antes de su publicación, limitación de
las revistas en las que se describieran taxones nuevos y novedades taxonómicas,
publicación de catálogos de material de colecciones zoológicas y bibliográficas,
formación de personas dedicadas a la Taxonomía y Faunistica básica, coordinación
y colaboración internacional en proyectos centrados en la recopilación de
información sobre la biodiversidad <ver capítulo 6, apartado 3).
251
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- -
273
Apéndice 1:
Entomólogos
españoles
históricos
Apéndice 1
277
Ramón Agenjo Cecilia (1908 1984) -
278
Pere Antiga Suñer (1854 1904) -
279
Publicaciones: En 1974 apareció su primer trabajo sobre mariposas y en 1982, con
carácter póstumo, el último. Publicó 20 artículos, todos ellos en SHILAP, Revista Ibérica
de Lepidopterología. Colaboró con otros autores en tres de sus artículos: J.A. Calle y F.
Blat Martínez. Otros datos: Licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia
<1927). Referencias: Gómez Bustillo <1981).
280
Primero de la Real Sociedad Española de Historia Natural. 1930, Representante del
Museo Nacional de Ciencias Naturales en el Congreso Internacional de Zoología.
Nápoles. 1931, Secretario de la Junta del Museo Nacional de Ciencia~ Naturales. 1935,
Secretario del VI Congreso Internacional de Entomología, celebrado~ en Madrid. 1939,
contratado por la Secretaría de Salubridad de México como investigador en el Instituto
de Salubridad y Enfermedades Tropicales en México D.F. 1941, profesor de
Entomología en el Instituto Politécnico Nacional de México. 1947, Presidente de la
Sociedad Mexicana de Historia Natural. Referencias: Beltrán (1977), Casado <1997>,
Casado & Gomis (1988), Compte Sart <1988), Gomis Blanco <1988b) y Rzedowski
<1970).
281
1874. Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología: 1871, Socio fundador
de la Sociedad Española de Historia Natural. 1871, Primer Vicesecretario de la
Sociedad Española de Historia Natural. 1875, Ayudante por oposición del Museo de
Ciencias Naturales de Madrid. 1877, Catedrático por oposición de la Cátedra de
Articulados de la Universidad de Madrid. 1881, Tesorero de la Sociedad Española de
Historia Natural. 1894, Secretario del Museo de Ciencias Naturales. 1898, Académico
de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid. 1901, Director
del Museo de Ciencias Naturales. 1904, Decano de la Facultad de Ciencias de la
Universidad de Madrid. 1907, Vocal de la Junta para Ampliación de Estudios e
Investigaciones Científicas. 1915, Académico numerario de la Real Academia de
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid. 1920, Primer Presidente de Honor de
la Real Sociedad Española de Historia Natural. 1921, Director del Real Jardín Botánico
de Madrid. 1925, Fundador de la revista entomológica Eso. 1931, Académico de la Real
Academia de la Lengua. 1934, Presidente de la Junta para la Ampliación de Estudios.
1935, Presidente del VI Congreso Internacional de Entomología, celebrado en Madrid.
1940, Fundador y director de la revista Ciencia. Revista hispano-americana de Ciencias
puras y aplicadas, México. En su estancia en México fue también Presidente de la
Asociación de Profesores Universitarios Españoles en el Exilio. Referencias: Aguiló
<1945), Alvarado <1987>, Anónimo <1944), Azorin <1944), Baker <1945>, Barreiro (1944,
1992), Burr <1922), Cabrera <1945a,b), Cañizo (1944), Casado <1994), Costero et al?
(1940), Derksen & Scheiding-Góllner <1963-1975), Dusmet (1950), Eguren (1929),
García Mercet (1920), Gomis Blanco <1988), González Guzmán <1945>, Jahn et al?
<1990), Liebermann (1944), M. (1915), Maluquer (1949), Márquez <1945), Navás (1929>,
Novoa <1985>, Pan (1949,1950), París <1994), Porter <1923), Rioja <1945> y Uvarov
(1945).
282
del Museo Nacional de Ciencias Naturales. 1930, Profesor auxiliar de la Facultad de
Ciencias de la Universidad Central de Madrid. 1931, Catedrático de Geología, Zoología
y Botánica en la Escuela Superior de Veterinaria de la Universidad de Madrid. 1931,
Conservador del Museo Nacional de Ciencias Naturales. 1932, Profesor de Zoología y
Botánica en el Instituto Nacional “Antonio de Nebrija”. 1935, Director del Instituto
Nacional “Antonio de Nebrija”. 1939, Profesor de la Escuela Nacional de Ciencias
Biológicas de México. 1951, Investigador del Instituto de Geología de la Universidad
Nacional Autónoma de México. Referencias: Halffter <1970).
283
revistas españolas. Dedicó muchas de sus publicaciones la divulgación de aspectos
muy variados de la Zoología. Otros datos: Licenciado en Ciencias Biológicas <1914>,
ingeniero Agrónomo <1920>. Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología:
1922, Agregado en la Estación Central de Fitopatología de Madrid en el Laboratorio de
Entomologia agraria. 1926, Cofundador y redactor jefe del Boletín de Patología Vegetal
y Entomología Agrícola. 1940, Colaborador del Instituto Español de Entomología,
C.S.l.C., Madrid. 1948, Cofundador y redactor jefe del Boletín Bibliográfico Agrícola.
1963, Consejero Inspector General y Presidente de la Sección de Fitopatología y Plagas
del Campo. Referencias: Agenjo (1974).
Grupo de estudio: Orden Orthoptera, también publicó sobre los órdenes Hymenoptera
y Diptera. Tema de investigación: Taxonomía, faunística. Área geográfica: Península
Ibérica. Publicaciones: 7. Otros datos: Catedrático del Instituto de Barcelona. En su
obra Enumeración de los Ortópteros de España y Portugal, publicada en 1888, citó 92
géneros y 243 especies, describiendo cuatro especies nuevas.
284
artículos con otros tantos colaboradores (R. Agenjo, E. Zarco y C. Dafauce>. Realizaba
dibujos con una gran perfección con los que ilustraba tanto sus publicaciones como las
de otros autores. Otros datos: Ingeniero de la Escuela Superior de Ingenieros de
Montes (1917). Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología: 1917,
Becario de la Sección de Entomología del Museo de Ciencias Naturales, Madrid. 1921,
Ayudante Técnico del Servicio de Estudio y Extinción de Plagas Forestales, Madrid.
1925, Ingeniero en los servicios del Catastro Forestal de la provincia de Cádiz. 1929,
Agregado al Museo de Ciencias Naturales. 1934, Catedrático, por oposición, de
Zoología y Entomologia de la Escuela Especial de Ingenieros de Montes de Madrid.
1937, Profesor de Zoología y Entomología de la Escuela Especial de Ingenieros de
Montes en Valencia. 1940, Jefe de la Sección de Entomología del Museo Nacional de
Ciencias Naturales, C.S.l.C., Madrid. 1941, Fundador y Director del Instituto Español de
Entomología, C.S.l.C., Madrid. 1943, Cofundador de la revista Graelísia. 1962,
Académico de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid.
1960, Presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural. Referencias: Agenjo
(1967), Albareda Herrera (1962>, M.G.V. <1968) y M.G.V. (1968).
285
Miguel Cuní Martorelí (1827 - 1902)
Grupo de estudio: Estudió de manera preferente los Órdenes Lepidoptera y
Coleoptera. Publicó también sobre neurópteros e insectos en general. Tema de
investigación: Taxonomía, faunística. Área geográfica: Cataluña. Publicaciones: 34
artículos. Todos sus trabajos, excepto uno, aparecieron en revistas españolas. Una
cuarta parte de sus artículos está escrito en catalán. Tan sólo una de sus publicaciones
está firmada por otro autor <M. Martorelí Peña). Juntos realizaron la obra Catálogo
metódico y razonado de los coleópteros observados en Cataluña que fue publicada en
1876. Otros datos: Se dedicó al estudio de la fauna entomológica de Cataluña, sobre
todo en las provincias de Barcelona y Gerona. Reunió una buena colección de
lepidópteros y coleópteros catalanes que legó al morir a la Corporación religiosa de San
José de Calasanz (Padres Escolapios); una parte de esta colección se encuentra ahora
depositada en el Museo de Zoología de Barcelona. Algunos cargos ocupados
relacionados con la Entomología: 1884, Académico de numero de la Real Academia de
Ciencias y Artes de Barcelona. 1899, Socio fundador de la Institución Catalana de
Historia Natural, en la que llegó a ser su primer socio protector y honorario. 1902, Socio
fundador de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales. Referencias: Derksen &
Scheiding-G6llner (1963-1975), Maluquer Nicolau (1902), Mir Navarro <1909), Navás
(1902), Pérez de Gregorio <197Gb), Vallhonrat <1991) y Vázquez <1902).
D.P.R.N.
No se conoce la identidad de este autor que publicó en 1808 uno de los primeros
trabajos españoles sobre insectos gallicolas. Grupo de estudio: Orden Hymenoptera.
Tema de investigación: Taxonomía y morfología. Área geográfica: Península Ibérica.
Publicaciones: 1. Otros datos: Abogado de los Reales Consejos. Referencias: Cañizo
<1945>.
Grupo de estudio: Dedicó principalmente sus estudios a las familias Vespidae y Apidae
<orden Hymenoptera). Tema de investigación: Taxonomía, faunística, morfología,
biología. Área geográfica: Península Ibérica, Canarias, Norte de África. Publicaciones:
Durante 66 años publicó 46 artículos sobre insectos. Las publicaciones de la Real
Sociedad Española de Historia Natural reúnen más de la mitad de sus artículos; sólo un
8.7% de sus artículos los publicó en revistas extranjeras. Otros datos: Licenciado y
286
Doctorado en Ciencias Naturales. Se interesó por la historia de la Entomologla en
España, sobre la que publicó algunos artículos en los que ofrece valiosos datos tanto
sobre instituciones de la época como sobre autores, tanto españoles como extranjeros.
Su colección de himenópteros se encuentra depositada en el Museo Nacional de
Ciencias Naturales, C.S.l.C. Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología:
1902, Naturalista Agregado del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. 1916,
Presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural. 1930, Profesor Honorario
del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. 1930, Vocal del Comité del
Patronato de los Museos Antropológico, de Ciencias Naturales y del Jardín Botánico.
1940, Presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural. Referencias:
Ceballos (1960, 1962-1 963).
287
Ambrosio Fernández González (1882 - 1953)
Grupo de estudio: Orden Lepidoptera. Se dedicó sobre todo al estudio de los
ropalóceros. Tema de investigación: Taxonomía, faunística, morfología, biología. Area
geográfica: Península Ibérica, aunque en alguna de sus publicaciones estudió especies
asiáticas y americanas. Publicaciones: Escribió 21 artículos sobre lepidópteros, todos
en revistas españolas. El primero apareció en 1910 y trataba acerca de una especie
asiática de mariposa; su última publicación entomológica fue un libro de carácter
divulgativo que apareció en 1952. En su Catálogo de los Macrolepidópteros heteróceros
de España <1920) relaciona 800 taxones de lepidópteros. En ninguno de sus artículos
colabora con otro autor. En 1934 vendió por valor de 10000 pesetas su colección de
lepidópteros al Museo Nacional de Ciencias Naturales. La colección constaba de unos
17500 ejemplares de especies de todo el mundo, aunque predominaban los insectos
pertenecientes a la fauna ibérica. Describió 15 formas nuevas de lepidópteros aunque,
al menos hasta 1954, sólo tres han resultado válidas. Otros datos: Ordenado sacerdote
en 1905. Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología: 1947, Académico
Corresponsal Nacional de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de
Madrid. Referencias: Agenjo <1954).
288
revistas españolas, la mayoría en la Real Sociedad Española de Historia Natural y en el
Boletín de la Sociedad Entomológica de España. En ninguna de sus publicaciones
colabora con otro autor. Los restos de su colección (coleópteros en su mayor parte) está
depositada en el Museo Provincial de Ciudad Real. Otros datos: Ordenado sacerdote
en 1879. Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología: 1902, Socio
fundador de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales. 1917, Socio fundador de la
Sociedad Entomológica de España. 1925, Presidente de la Sociedad Entomológica de
España. 1931, Socio honorario de la Real Sociedad Española de Historia Natural.
Referencias: Caballero Klink (1987>, Español (1932b) y L.N. <1932b).
289
Cofundador de la Sociedad Entomológica de España. 1920, Vicepresidente de la Real
Sociedad Española de Historia Natural. 1921, Académico de la Real Academia de
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid. 1922, Presidente de la Real Sociedad
Española de Historia Natural. 1926, Vicepresidente de la Sociedad Entomológica de
España. 1927, Presidente de la Sociedad Entomológica de España. 1929, Profesor
Honorario del Museo de Ciencias Naturales. Describió alrededor de 50 géneros y unas
350 especies del orden Hymenoptera, la mayor parte de las cuales pertenecen a la
familia Chalcididae <s.l.>. Referencias: Anónimo <1933), Cañizo <1933), Dusmet
<1933a,b), Porter (1933) y Zulueta <1933).
290
Investigaciones y Experiencias, Madrid. 1960, Profesor encargado del Laboratorio de
Entomologia de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid. 1961,
Colaborador en la Sección de Estudios del Servicio de Plagas Forestales del Ministerio
de Agricultura. Madrid. 1963, Profesor Adjunto de Zoología y Entomología de la Escuela
Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid. 1965, Profesor encargado de la
Cátedra de Zoología y Entomología de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de
Montes, Madrid. 1965, Ayudante Científico del Instituto Español de Entomología, Madrid.
1967, Catedrático por oposición de la Cátedra de Zoología y Entomología de la Escuela
de Ingenieros de Montes, Madrid. 1968, Profesor extraordinario de Entomología en la
Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra. 1969, Profesor visitante en el
Departamento de Biología de la Universidad del Estado en Wayne, Detroit (Estados
Unidos). 1971, Profesor Agregado a el Instituto Español de Entomología, C.S.l.C.,
Madrid. 1971, Consultor de la Food and Agricultural Organization (F.A.O.). 1975,
Subdirector de Investigación y Doctorado de la Escuela Técnica Super¡or de Ingenieros
de Montes, Madrid. 1975, Representante de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros
de Montes en la Comisión de Investigación de la Universidad Politécnica de Madrid.
1983, Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y
Naturales de Madrid. Referencias: Gómez Bustillo (1984), Morales Agacino (1988),
Notario & Baragaño <1988) y Vives Moreno <1987).
291
Universidad de Madrid. Desde 1957 fue miembro del Cuadro de Expertos en
Insecticidas de la Organización Mundial de la Salud. Referencias: Barreiro (1992) y
Dusmet (1944).
292
lepidópteros ibéricos y canarios. Algunos cargos ocupados relacionados con la
Entomología: 1983, Vicepresidente de la Lepidopterists’ Society de los Estados Unidos.
Referencias: Viejo (1986) y Vives Moreno < 1986a,b, 1988>.
293
Entomologia de la Universidad Central de Madrid. 1949, Consejero adjunto del
Patronato Ramón y Cajal del C.S.l.C. 1958, Presidente de la Real Sociedad Española
de Historia Natural. Referencias: Peris <1983) y Vázquez (1983).
294
Barcelona. Fue el maestro de los naturalistas españoles del siglo XIX y el primer
español en describir una especie nueva de insecto. En 1835 la Reina Isabel II le
encargó que dispusiera las medidas necesarias para proteger a las luciérnagas; ésta fue
la primera disposición oficial para la conservación de un insecto en el mundo. Algunos
cargos ocupados relacionados con la Entomología: 1835, Catedrático de Zoología y
Taxidermia de la Academia de Ciencias Naturales de Barcelona. 1837, Catedrático
interino de Zoología en el Real Museo de Ciencias Naturales. 1838, Catedrático de
Zoología en el Real Museo de Ciencias Naturales. 1845, Director del Real Museo de
Ciencias Naturales, institución que entonces agrupaba a los actuales Museo Nacional
de Ciencias Naturales, Real Jardín Botánico, y parte de los museos nacionales de
Arqueología, Etnología y Antropología. 1847, Cofundador de la Real Academia de
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid. 1850, Catedrático de Zoología de la
Facultad de Ciencias de la Universidad de Madrid. 1850, Vocal de la sección de
Zoología de la Comisión del Mapa Geológico de España. 1851 y 1856, nombrado de
nuevo Director del Real Museo de Ciencias Naturales. 1875, Comisionado para el
estudio de la filoxera, plaga de los viñedos. Referencias: Agenjo <1943>, Anónimo
(1888), Calderón Arana <1898), Anónimo (1898), Bouvier <1898), Cortazar <1900>,
Derksen & Scheiding-G6llner <1963-1975), Hernández-Pacheco <1944b>, Jahn et al?
(1990), Novoa <1985), Palacios (1900) y Viejo (1992).
su producción. En cuatro de sus artículos firma con otros autores. Otros datos: Fue la
primera lepidopteróloga en cazar con lámpara de mercurio en España. Reunió una
colección de unos 20000 lepidópteros que vendió al American Museum of Natural
History de Nueva York. Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología:
1955, Ingreso honorífico en el Instituto José Acosta del C.S.l.C. concedido por el
Ministerio de Educación Nacional. 1975, Vicepresidenta de la Sociedad Hispano Luso
—
295
Luis Iglesias Iglesias (1895 - 1976)
296
Ramón de La Sagra <1798 - 1871)
297
este Museo su colección entomológica particular, valorada en 25000 pesetas; estaba
compuesta por 80000 ejemplares de alrededor de 10000 especies y cientos de
ejemplares tipo de las especies por él descritas. También cedió, en diferentes fechas,
otras colecciones de coleópteros, como las constituidas por ejemplares del género
Dorcadion (Cerambycidae) y el género Asida (Tenebrionidae) que reunían alrededor de
5000 especímenes y los tipos de 150 especies nuevas. Algunos cargos ocupados
relacionados con la Entomología: 1689, ingresó en la Sociedad española de Historia
Natural; 1932, Entomólogo Agregado del Museo Nacional de Ciencias Naturales,
Madrid. Referencias: Casado <1998), Compte Sart <1988) y Derksen & Scheiding-
GólIner (1963-1975).
298
José Maria Mas de Xaxars Palet (1881 - 1946)
299
Emilio Moroder Sala (? - 1939?)
Grupo de estudio: Orden Coleoptera, aunque publicó también sobre otros órdenes (por
ejemplo, hemípteros). Tema de investigación: Taxonomía, faunística. Área
geográfica: Península Ibérica, fundamentalmente la región valenciana. Publicaciones:
Publicó 10 artículos, cinco el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural y
cinco en los Anales del Instituto General Técnico de Valencia. Referencias: Anónimo
(1940).
300
comenta en la revista Brotéria que “...le atraían mas los pequeños insectos, siempre
con la ilusión, hasta manía, de encontrar una posible especie nueva para la Ciencia” un
acertado resumen de esta singular vocación entomológica. Algunos cargos ocupados
relacionados con la Entomología: 1893, Profesor de Historia Natural en el Colegio de El
Salvador, Zaragoza. 1902, Cofundador de la Sociedad Aragonesa de Ciencias
Naturales. 1908, Cofundador de la Asociación Española para el Progreso de las
Ciencias. 1917, Socio fundador de la Sociedad Entomológica Española. 1929, Socio
Correspondiente de la Academia de Ciencias de Lisboa. Referencias: Anónimos
(1939a,b,c,d,e), Bastero Monserrat <1989), Beaux <1940), Campos (1939), Cañizo
(1941), Dusmet (1941), Gregorio Rocasolano (1928>, Hubbard (1990), Jahn et al?
(1990), Monserrat (1986), Musgrave <1932), Porter (1934, 1939), Puig (1945>, Sala de
Castellarnau <1928>, Sala de Castellarnau (1940), Saz <1940) y Zariquiey <1949>.
301
Laureano Pérez Arcas (1824 1894) -
302
Biología en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de
Madrid. 1971, Profesora auxiliar de Biología en la Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad Complutense de Madrid. 1971, Profesora de Ciencias Naturales en el
Colegio “Velázquez” de Madrid. 1981, Colaboradora Científica del Instituto Español de
Entomología, C.S.I.C., Madrid. Referencias: Compte Sart <1988>.
303
Catedrático de Fisiología e Historia Natural del Instituto “Blasco Ibañez” de Valencia.
Referencias: Dusmet (1942) y Gómez Clemente <1940).
304
Domingo Sánchez Sánchez (1860 - 1947)
305
Pirenaico de Biología Experimental del C.S.l.C. <Huesca, 1964 a 1971 y algunos otros a
partir de 1981). Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomologla: 1948,
Becaria del C.S.l.C. en el Instituto de Biología Aplicada de Barcelona. 1949,
Colaboradora eventual del C.S.l.C. 1956, representante de España en el Subcomité de
Zoología del Suelo del ZOOTAX (Committee of European Science Research Councils).
1957, Colaboradora Científica del C.S.l.C. 1963, Jefa de la Sección de Faunistica y
Ecología Animal del Instituto de Edafología y Fisiología Vegetal del C.S.l.C. (Madrid).
1966, Investigadora Científica (C.S.l.C.>. 1971, Profesora de Investigación (C.S.l.C.>.
1967, Secretaria Científica del Instituto Español de Entomología del C.S.l.C. (Madrid).
1967, Secretaria de Publicación de las revistas Eos y Graellsia. 1971, Vocal de la Junta
de Gobierno del Patronato Alonso de Herrera <C.S.l.C.). 1977, Directora de la
Residencia de Auxiliares de la Investigación (C.S.l.C.). 1978, representante de España
en el Subcomité de Fauna del Suelo del ZOOTAX (Committee of Eyropean Science
Research Councils). Referencias: Los datos biográficos de la Dra. D. Selga nos los ha
proporcionado amablemente nuestro compañero Arturo Compte.
306
Joaquín Templado Castaños (1926 - 1992)
Grupo de estudio: Órdenes Homoptera, Hymenoptera, Lepidoptera. Tema de
investigación: Taxonomía, biología, ecología, citogenética, patología. Área geográfica:
Península Ibérica. Publicaciones: Publicó 57 artículos de muy variados temas y casi
todos sobre lepidópteros. La mayor parte se publicaron en revistas españolas. Las que
más artículos reúnen son Graelísia, las publicaciones de la Real Sociedad Española de
Historia Natural y Eos. Colaboró con otros autores en 25 de sus artículos, siendo Julio
Álvarez su coautor más frecuente. Otros datos: Licenciado en Ciencias Naturales en
1949 por la Universidad Complutense de Madrid, doctorándose en 1953 por esa misma
Universidad. Algunos cargos ocupados relacionados con la Entomología: 1947, Alumno
Subvencionado del Centro de Investigaciones Zoológicas. 1950, Cooperador del Centro
de Investigaciones Zoológicas y Ayudante de la Cátedra de Biología de la Universidad
de Madrid. 1953, Colaborador Interino del Instituto de Edafología y Fisiología Vegetal
(C.S.l.C.). 1954, Redactor Científico de la Revista Arbon 1956, Profesor Ayudante de la
Institución para la Formación del Profesorado de Enseñanza Laboral. 1957, Colaborador
Científico del C.S.l.C. 1962, Investigador Científico del C.S.l.C. 1971, Profesor de
Investigación del C.S.l.C. Referencias: Compte Sart <1993) y Viejo <1993).
307
Antonio Vilarrúbia Garet (1901 1957) -
308
Eduardo Zarco Segalerva (1908 - 1957)
Grupo de estudio: Orden Coleoptera. Tema de investigación: Taxonomía, faunística,
Entomología agrícola. Área geográfica: Península Ibérica y Africa. Publicaciones: 3
artículos. Otros datos: Vinculado al Instituto Español de Entomologia, C.S.l.C., en el
que fue Secretario en 1941, y cofundador de la revista entomológica Graelísia.
Referencias: Ceballos (1958).
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Apéndice 2:
Recopilación
bibliográfica
de
autores
españoles
Q
Apéndice 2
1. Material
Las obras fueron localizadas tras la consulta de diversas fuentes. A continuación
daremos algunos detalles de cada una de estas fuentes bibliográficas de las que nos
servimos para nuestra recopilación.
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Ciencias y Artes de Barcelona; Memorias de la Real Sociedad Española de Historia
Natural; Memorias de la Sociedad Entomológica de España; Memorias de la Sociedad
Ibérica de Ciencias Naturales; Miscelánea Zoologica; Munibe; Qecologia aquatica;
Publicaciones del Instituto de Biología Aplicada de Barcelona; Revista de la Academia de
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid; Revista de la Academia de Ciencias
Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza; Revista Ibérica de Parasitología;
SHILAP, Revista de Lepidopterología; Scientia Gerundensis; Speleon; Trabajos
Compostelanos de Biología; Trabajos del Museo Nacional de Ciencias Naturales de
Madrid; Trebalís del Museu de Ciéncies Naturals de Barcelona; Trebalís de la Institució
Catalana d’l-tistória Natural; Trebalís de la Societat Catalana de Lepidopterología;
Vieraea.
En pocas ocasiones algunas de estas revistas no pudieron revisarse
completamente, por faltar en las bibliotecas consultadas alguno de sus números.
315
se revisaron biografías en las que se relaciona la producción científica del autor
homenajeado (estas obras están citadas en el Apéndice 1).
Catálogos bibliográficos que incluyen obras sobre historia natural
Antón Ramírez <1865>; Gomis et al. (1988); Fernández et al. <1994) y Vicente
Rosillo et aL (1992).
Autor
El nombre del autor lo recogimos en letras mayúsculas, primero el apellido y.
separado por una coma, las iniciales del nombre. En el caso de los trabajos con más de
un autor se separó a éstos por un punto y coma y al último con un Ejemplos:
“&“.
BOLíVAR, 1.
TEMPLADO, J. & ORTIZ, E.
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PUIG, MA.; GARCíA ROJAS, A.M. & FERRERAS ROMERO, M.
Por imperativos en la normalización de los apellidos de los autores no siempre
pudimos respetar el que aparecía en la publicación de los artículos. Por esta misma
razón, y al detectar que un mismo autor no siempre utiliza la misma combinación de sus
apellidos y nombre, optamos por asignar un único nombre a cada uno de los autores,
intentando respetar el que más veces apareciera en la literatura. Debido a la repetición
de algunos de los apellidos a veces hemos necesitado añadir los segundos. Para facilitar
la normalización de los nombres también hemos eliminado la partícula “y” cuando existía
entre dos apellidos.
Año
En este campo se introduce el año de la obra. Cuando una serie publica volúmenes
<o números) de forma periódica, y éstos en algún momento sufren retrasos en su
aparición, en nuestra base bibliográfica el año recogido es el que corresponde al tomo y
no el año real de publicación, ya que es frecuente que la fecha de publicación no
aparezca en el volumen, corrigiendo el año que le correspondiera. En el caso de que una
publicación corresponda a más de un año, se separan éstos con un guión <por ejemplo:
1984-1985). Para los análisis se considera que el trabajo se publicó en el año más
antiguo.
Título
No hemos considerado como parte del título, ni los epígrafes que a veces aparecen
delante de éste <por ejemplo: Entomología médica, Notas breves, etc.), ni los subtítulos
que aparezcan detrás del nombre del autor. Si hemos incluido partículas informativas de
aclaración en una serie temporal de artículos, por ejemplo cuando el trabajo formaba
parte de un conjunto parte 1, II serie, etc ). En el caso de artículos aparecidos en
volúmenes colectivos, en este campo sigue al título el número de páginas, el nombre de
la obra en que está englobado y su editor.
Revista
En el caso de las publicaciones periódicas, cuando hemos abreviado su nombre,
hemos seguido siempre que ha sido posible, las utilizadas por la biblioteca del Natural
History Museum (Londres, Reino Unido). En este campo incluimos también el número de
volumen y la paginación del artículo. La estructura dentro de este campo es la siguiente:
detrás del nombre de la revista, separado por un espacio, aparece el número del
volumen y a continuación de dos puntos, los números de la primera y última página del
artículo, separadas por un guión. Cuando no hemos conseguido averiguar la paginación,
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indicamos el número de páginas totales. Si conocemos la existencia de láminas en
páginas no consecutivas al artículo, se relacionan detrás de la paginación, separadas de
éstas por una coma. En el caso de las monografías, en el campo REVISTA anotamos la
editorial que publica el trabajo, así como el número total de páginas de la obra.
Notas
En este campo anotamos datos que pudieran aclarar u ofrecer más información
sobre cualquiera de los demás campos. Aunque en un principio recogíamos el nombre
del orden del que trataba el artículo se desestimó su inclusión debido a que, en muchos
casos, tan sólo lo podíamos averiguar examinando físicamente la publicación.
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veces el año real de publicación de los volúmenes y otras veces el año en el que se
celebró la jornada científica.
Títulos
Aunque no ha sido un problema tan frecuente como algunos otros, se han
detectado modificaciones en los títulos de los artículos, bien por omisión de alguna de
sus partes, bien por modificación del idioma en el que estaban escritos. También se
detectan diferentes títulos si las citas consideran, o no, los epígrafes que los acompañan
o los subtítulos.
Tema del que trata el artículo
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Nacionalidad de los autores
En el caso de la búsqueda de publicaciones de autores españoles, la nacionalidad
era confirmada posteriormente gracias a las obras sobre historia, biografías y otras
fuentes sobre entomólogos profesionales. El problema de saber si los autores eran o no
españoles se agravó en los artículos de años más recientes. En algunos casos se
resolvió gracias al Directorio de Taxónomos Españoles DIRTAX (García-Valdecasas et
al., 1994) y, en otros gracias a los conocimientos personales de muchos colegas.
4. Valoración de la recopilación
Desde que en 1994 publicamos esta recopilación bibliográfica (Martín Albaladejo,
1994), hemos recibido por diferentes vías, además de datos para corregir algunos
errores, citas bibliográficas ausentes en nuestro catálogo. El total de publicaciones
nuevas es de 61, lo que supone un 0.66% de nueva de información. Aunque estas 61
referencias no han sido tenidas en cuenta en el estudio realizado en esta Tesis, creemos
que este pequeño porcentaje no lo afecta de manera significativa.
320
Apéndice 3:
Bibliografía
entomológica
de
autores
españoles
(1758-1990)
Apéndice 3
323
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