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Textoslírica Siglos de Oro

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este árbol que con lágrimas regaba.

TEXTOS ¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!


¡Que con llorarla crezca cada día

LÍRICA la causa y la razón porque lloraba!

SIGLOS DE SAN JUAN DE LA CRUZ


ORO Noche oscura del alma

En una noche oscura


con ansias en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!
A. RENACIMIENT salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada,
O
a oscuras y segura
GARCILASO DE LA VEGA por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
Soneto XXIII
a oscuras y en celada
En tanto que de rosa y azucena estando ya mi casa sosegada.
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto, En la noche dichosa
enciende al corazón y lo refrena; en secreto que nadie me veía
ni yo miraba cosa
y en tanto que el cabello, que en la vena sin otra luz y guía
del oro se escogió, con vuelo presto, sino la que en el corazón ardía.
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena: Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía
coged de vuestra alegre primavera adonde me esperaba
el dulce fruto, antes que el tiempo airado quien yo bien me sabía
cubra de nieve la hermosa cumbre; en sitio donde nadie aparecía.

marchitará la rosa el viento helado. ¡Oh noche, que guiaste!


Todo lo mudará la edad ligera ¡Oh noche amable más que la alborada!
por no hacer mudanza en su costumbre. ¡Oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!
Soneto XIII
En mi pecho florido,
A Dafne ya los brazos le crecían, que entero para él solo se guardaba
y en luengos ramos vueltos se mostraba; allí quedó dormido
en verdes hojas vi que se tornaban y yo le regalaba
los cabellos que el oro escurecían. y el ventalle de cedros aire daba.

De áspera corteza se cubrían El aire de la almena


los tiernos miembros, que aún bullendo estaban: cuando yo sus cabellos esparcía
los blancos pies en tierra se hincaban, con su mano serena
y en torcidas raíces se volvían. y en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.
Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía Quedéme y olvidéme
el rostro recliné sobre el amado;
cesó todo, y dejéme
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

B.BARROCO
LOPE DE VEGA
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

LUIS DE GÓNGORA
Da bienes Fortuna
Mientras por competir con tu cabello que no están escritos:
oro bruñido al sol relumbra en vano, cuando pitos flautas,
mientras con menosprecio en medio el llano cuando flautas pitos.
mira tu blanca frente al lilio bello;
¡Cuán diversas sendas
mientras a cada labio, por cogerlo,
se suelen seguir
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano en el repartir
del luciente cristal tu gentil cuello, honras y haciendas!
A unos da encomiendas,
goza cuello, cabello, labio y frente, a otros sambenitos.
antes que lo que fue en tu edad dorada Cuando pitos flautas,
oro, lilio, clavel, cristal luciente, cuando flautas pitos.

no sólo en plata o vïola troncada A veces despoja


se vuelva, más tú y ello juntamente
de choza y apero
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
al mayor cabrero,
y a quien se le antoja;
la cabra más coja
pare dos cabritos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.
Porque en una aldea
un pobre mancebo
hurtó solo un huevo,
al sol bambolea,
y otro se pasea
con cien mil delitos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.

QUEVEDO
Bermejazo Platero de las cumbres
Cerrar podrá mis ojos la postrera A cuya luz se espulga la canalla:
sombra, que me llevare el blanco día; La ninfa Dafne, que se afufa y calla,
y podrá desatar esta alma mía Si la quieres gozar, paga y no alumbres.
hora, a su afán ansioso linsojera; Si quieres ahorrar de pesadumbres,
mas no de esotra parte en la ribera Ojo del Cielo, trata de comprarla:
dejará la memoria en donde ardía; En confites gastó Marte la malla,
nadar sabe mi llama la agua fría, Y la espada en pasteles y en azumbres.
y perder el respeto a ley severa: Volvióse en bolsa Júpiter severo,
Alma a quien todo un Dios prisión ha sido, Levantóse las faldas la doncella
venas que humor a tanto fuego han dado, Por recogerle en lluvia de dinero.
medulas que han gloriosamente ardido, Astucia fue de alguna Dueña Estrella,
su cuerpo dejarán, no su cuidado; Que de Estrella sin Dueña no lo infiero:
serán ceniza, mas tendrán sentido. Febo, pues eres Sol, sírvete de ella.
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Érase un hombre a una nariz pegado,


érase una nariz superlativa,
érase una alquitara medio viva,
érase un peje espada mal barbado;
era un reloj de sol mal encarado,
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón y escriba,
un Ovidio Nasón mal narigado.
Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era;
érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera,
sabañón garrafal, morado y frito.

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