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Origen y Desarrollo Del Derecho Romano

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ORIGEN Y DESARROLLO DEL DERECHO ROMANO

Introducción
El siguiente trabajo tiene como objetivo comprender la importancia del estudio del
origen y desarrollo que tuvo el pueblo romano en sus diferentes etapas, para lo cual es
necesario realizar un recorrido por distintos hechos históricos relevantes, con el fin de
acercarnos un poco a su gran legado.
Posteriormente, analizaremos que es lo que cuenta la historia; fechas, hechos, o
procesos, se pretende contextualizar no pretendemos llegar a una respuesta absoluta,
sino entregar algunos elementos que permitan al lector profundizar en el tema y obtener
sus propias conclusiones.

Objetivo
Comprender mediante este estudio la gran importancia del derecho romano, que hoy en
día podríamos decir todavía continua vigente de una u otra forma por su gran influencia.
Sus diferentes periodos con los cambios que se establecieron en cada uno de estos.

Derecho romano es la expresión con la cual se designa al ordenamiento jurídico que


rigió a los ciudadanos de Roma y, con posterioridad, a aquellos instalados en distintos
sectores de su imperio, en un espectro histórico cuyo punto de partida se sitúa desde la
fundación de Roma (753 a.c) hasta mediados del siglo VI d.c. época de la labor
compiladora del emperador Justiniano

FUNDACIÓN DE ROMA
El origen de Roma se basa en una leyenda que tiene Rómulo por el fundador de roma y
que a él se le debe el nombre. Historia que relata que en la ciudad de Lavina el rey
Numitor fue violentado por Amulio quien era el hermano menor. La tradición dice que
la hija de Numitor, tuvo dos hijos gemelos, los cuales fueron arrojados a las costas del
rió Tibér por ordenes de Amulio. Pero siendo estos amantados por una loba y
alimentados por los pájaros, fueron rescatados por Féstulo que se encargo de criarlos.
Habiendo crecido robustos y carismáticos, Rómulo y remo con la ayuda de su abuelo
mataron a Amulio y partieron de alba para fundar una ciudad propia cerca al río Tibér,
Rómulo quería en el monte palatino y Remo en el aventino. Tras matar a su hermano
Rómulo se encarga de edificar la ciudad. La leyenda dice que la fundación tuvo lugar el
21 de abril del 753 a. C.
Antecedentes
El nacimiento del Derecho romano se debe entre otras causas a la división existente en
la sociedad romana entre patricios y plebeyos, no obstante antes del
año 451 a. C.-450 a. C., no conocemos un sistema unificado para la península, es por
eso que debemos remontarnos a Grecia, cuna de la civilización occidental, en donde
estaba presente el periodo ático, o del derecho griego ático, de donde podemos presumir
fueron permeadas algunas disposiciones presentes en la Ley de las XII Tablas.
Las traduciones legales romanas estaban en manos de los patricios y todos los asuntos
relacionados con lo que nosotros conocemos como derecho recaían sobre el Pontifex
Maximus, evidentemente patricio, conociéndose como derecho pontifical. Los plebeyos
desconocían como iban a ser juzgados exactamente y normalmente los patricios
aplicaban la tradición pontifical según convenía a sus intereses. Por ello, una de las
reclamaciones plebeyas, a imagen de lo que había ocurrido en las ciudades del arcaísmo
griego, solicitaron la codificación de la tradición en forma de leyes. Para ello,
el Senado acordó enviar una comisión a Grecia para informarse sobre las leyes de las
ciudades, y después se decidió la abolición de las magistraturas patricias y del tribunado
de la plebe, entregando el poder a una comisión de decenviros, que debían codificar las
leyes romanas en un período de un año. Esta comisión elaboró X(10) tablas de leyes
bastante justas y, por tanto, favorables a los plebeyos, pero, al no estar terminado el
trabajo, se nombró una segunda comisión decenviral, mucho más conservadora, que
elaboró las dos últimas tablas, con leyes netamente anti plebeyas, que, por ejemplo,
prohibían los matrimonios mixtos. Esta comisión intentó perpetuarse en el poder, pero
fue depuesta y el sistema de magistraturas empezó a funcionar de nuevo. El resultado
fue el primer cuerpo legal conocido y estructurado, llamado Ley de las XII Tablas, del
año 451 a. C., y que fueron expuestas públicamente en el Foro Romano.
En el año 367 a. C., las Leges Liciniæ-Sextiæ culminaron el proceso de igualación entre
patricios y plebeyos, permitiendo el acceso progresivo de estos últimos a las
magistraturas y sacerdocios, aunque el primer Pontifex Maximus plebeyo tuvo que
esperar más de un siglo.
La compilación legislativa se fue realizando de forma acumulativa a través de los
Edictos del Pretor. A partir de la Ley de las XII Tablas, los Pretores asumieron la
función jurisdiccional, y para poder tipificar nuevos casos emitían al inicio de su
mandato un Edicto en el que indicaban que era punible, en el que asumían como propios
los edictos de pretores anteriores, y corregían o abolían las disposiciones recibidas.
Al principio los pretores eran sólo dos, uno el Prætor Vrbanus se dedicaba a juzgar los
asuntos en los que participasen ciudadanos romanos, mientras que el otro, el Prætor
Peregrinus, atendía los casos en los que exclusivamente intervinieran no ciudadanos.
Los casos tratados eran bastante variados, pero la mayoría derivaban de asuntos
comerciales. Así, las relaciones comerciales obligaron a la creación del precedente del
llamado derecho contractual, un derecho ultro citroque obligatio (que obliga a ambas
partes), a partir del cual nace el llamado Ius Gentium o Derecho de Gentes.
El sistema legal romano fue complicándose cada vez más, ya que los Tribunos de la
Plebe a través de los Comitia Tributa elaboraban Plebiscitos sobre los más variados
asuntos, políticos, económicos, jurisdiccionales, mientras que el Senado, a través de las
resoluciones llamadas Senatus Consultum creaba jurisprudencia.
Con el advenimiento del Imperio, los emperadores asumieron la función de los Tribunos
de la Plebe con el ejercicio de la Tribunicia Potestas, lo que les permitió legislar a
través de los Edictos y Constituciones imperiales. Por su parte, los gobernadores
provinciales poseían poderes jurisdiccionales y podían emitir leyes propias para sus
provincias, pero que podían ser recurridas por los provinciales ante el Senado y/o el
Emperador.
El resultado de todo este conjunto de disposiciones fue un enorme aparato de leyes de
diferentes rangos, muchas veces contradictorias, lo que hizo necesaria la aparición de la
figura de los jurisconsultos (o Juristas), que trataban de simplificar el conjunto legal y
formar doctrina jurídica, que pudiera aplicarse también a los nuevos casos. Entre ellos
destacan Ulpiano, Papiniano, Modestino,Gayo y Paulo.
El primer intento de sistematizar totalmente el derecho se debe al emperador
oriental Teodosio II, sucesor de Arcadio, bajo su patrocinio se elaboró el Codex
Theodosianus, que a su vez sirvió como base para la creación de derecho en los
nuevos reinos germánicos que sucedieron al Imperio romano en occidente, ya que este
código fue reconocido como fuente de derecho por el emperador Honorio, tío de
Teodosio II. Directo heredero del Codex Theodosianus es el Breviarum Alarici o Lex
Romana Visigothorum, elaborada por el rey visigodo Alarico II.
Sin embargo, el número de disposiciones legales y de casos no contemplados por
el Codex Theodosianus era elevado, por lo que el emperador Justiniano patrocinó la
recopilación de todas las disposiciones en el Corpus Iuris Civilis, que consta de
las Institutiones o principios generales de derecho, del Digesto o colección de opiniones
jurídicas de jurisconsultos heredadas del pasado para la consulta de jueces y
magistrados en la resolución de casos, del Codex Iustinianus o recopilación de leyes en
vigor desde tiempos Republicanos hasta la redacción del Corpus legal de Justiniano, y
las Novellæ, ya en griego, que recogen las leyes emitidas en Bizancio a partir de
Justiniano.
El monarca visigodo Recesvinto impulsó una nueva compilación que substituyese al
Breviario de Alarico, dando lugar al Liber Iudiciorum que en los siguientes reinados fue
recibiendo añadidos. Esta compilación fue recuperada a partir del siglo IX por el Reino
de León y se convirtió en la base del derecho hispánico hasta las Siete
Partidas de Alfonso X El Sabio.
PERÍODOS DEL DESARROLLO ROMANO
En la evolución del desarrollo romano cabe distinguir tres fases: la del ius civile, la
del ius gentium y la del derecho heleno-romano.

La del ius civile: comienza en el año 754 a. C. Para terminar en el año 201 a. C. Al
final de la segunda guerra púnica.

Se cifra en un conjunto de normas consuetudinarias de carácter rígido, formalista y


simple. Sobre estas normas y sobre la ley de las XII tablas, labora la jurisprudencia
(pontifical, primero; laica, después. La actividad jurisprudencial llega a tal punto que los
mismos romanos decían que la ius civile consistía en la sola interpretación de los
juristas.

La del ius gentium: Se extiende desde el final de las segundas guerras púnicas (201 a.
C.) hasta la muerte de Alejandro Severo (235 d. C).

Derecho exento de formas, regulador del comercio, aplicable entre los romanos y frente
a los extranjeros. La jurisprudencia, el Edicto pretorio y la legislación imperial son los
factores que contribuyen a la formación y desenvolvimiento del derecho cosmopolita;
durante este periodo la jurisprudencia alcanza su máximo apogeo y florecimiento.

La del derecho Heleno-Romano: Se extiende desde la muerte de Alejandro severo


(235 d. C) hasta Justiniano (siglo VI d. C.)

A la muerte de Alejandro Severo sobreviene la crisis que determina la caída del mundo
romano y la vieja civilización itálica y aunque se logra restaurar el imperio el centro de
gravedad política pasa de Roma a Constantinopla.

Las costumbres y las prácticas orientales penetran en el viejo derecho, sobre todo apartir
de Constantino. El espíritu helénico, ágil y luminoso, pero menos equilibrado y práctico
que el de los romanos, imprime un sello al sucesivo desarrollo del derecho Romano.

La familia romana acaba por perder su vieja estructura bajo la influencia de las nuevas
corrientes y, singularmente la cristiana. En el orden hereditario, desaparecen las nuevas
formas testamentarias.

Derecho Postclásico del 235 al 527 d. C.


a) Etapa Diocleciana, del 235 al 330
b) Etapa Constantiniana, del 330 al 430
c) Etapa Teodosiana, del 430 al 527
Derecho Justinianeo, desde 527, con la ascensión de Justiniano al imperio.
Postclásico

Se denomina Derecho romano postclásico al período de la historia del Derecho romano


que comprende desde la primera mitad del siglo III hasta la recopilación ordenada por
Justiniano, que coincide con el periodo político romano del Dominado o
Bajo Imperio(ascensión al poder de Diocleciano en 284 d. C., hasta la muerte de
Justiniano en 565).

ETAPAS HISTÓRICO-POLÍTICAS:
Desde el punto de vista histórico-político, las etapas o períodos que atraviesa el pueblo
romano son los siguientes: MONARQUÍA, REPÚBLICA, PRINCIPADO e IMPERIO
ABSOLUTO O DOMINADO.

MONARQUÍA
Según nos relatan las fuentes literarias, a Rómulo le sucedieron seis reyes más (tres de
origen sabino y los tres últimos de origen etrusco): Numa Pompilio, Tulio Hostilio,
Anco Marcio, Tarquino Prisco, Servio Tulio y Tarquino el Soberbio. Se mantuvo de este
sistema político en época republicana lo siguiente:

1º) La fórmula del calendario romano conocida epigráficamente en los Fasti, Q.R.C.F.
(quando rex comitiavit fas), relacionada con los días 24 de marzo y 24 de mayo, que
eran los días en que se reunían los comitia curiata.

2º) En época republicana existe un sacerdocio el rex sacrorum o rex sacrificulus que
actúa como primado en el ordo sacerdotum.

3º) La regia, denominación de la casa del rey, que en época republicana era ocupado por
el pontifex maximus.

4º) El regifugium, fiesta religiosa de discutida relación con la caída del último rey.

5º) El interregnum, período de vacancia del poder entre reyes sucesivos en cuyo caso el
poder vuelve a los patres, esto es, a los senadores patricios que por turno de cinco días
cada uno asume el poder como interrex, comenzando por el senador de mayor edad y
pasando al siguiente, así hasta que entre los senadores elegían al nuevo rex.

Características de la Monarquía:
⮚ Vitalicia La actuación del rey es vitalicio. Todas las fuentes están de acuerdo en
este punto, lo que significa que el rey disfrutaba de una “irresponsabilidad
política”,puesto que como jefe supremo de la comunidad no estaba sujeto a
responsabilidad exigible a otros ciudadanos que ostentasen un cargo público.

⮚ No es electiva, ni hereditaria aunque Tito Livio y Cicerón nos digan que era
elegido por el populus, sabemos que realmente la lex curiata de imperio era
simplemente un acto de la investidura del nuevo rex, produciéndose
previamente el período del interregnum que antes se mencionaba.

Así las cosas, el nombramiento del rey se lleva a través de un complicado ceremonial
político-religioso:

a) Se debe a los auspicia de los patres: Interpretación de la voluntad de los dioses sobre
la persona idónea, llegándose a la creatio por parte del interrex.

b) La lex curiata de imperio, aprobación de aquella creatio por parte de los comicios
curiados.

c) La inauguratio que cumple el propio rey en cuanto augur.

Poderes del rex:

El rey concentraba todos los poderes públicos, siendo los siguientes:

• Poder religioso

El rex es el sumo pontífice (FESTO, 198 L. ordo sacerdotum; SERVIO, Ad Aen.,3,268)


y, por tanto, va tener un papel fundamental en la vida de la civitas romana puesto que no
podemos olvidar que estamos en una etapa de plena fusión del ius y del fas.

Tenía la función de regular los cultos antiguos y de invocar la protección de los dioses
sobre el pueblo. Sin embargo, el rey no es un dios vivo en la tierra, aunque sus atributos
externos (corona, toga de púrpura, trono de marfil) pudiesen hacer pensar en que no
eran simples mortales. Con todo, un dato es seguro, ellos estaban más cerca de los
dioses públicos que el resto de los ciudadanos.

Por tanto, como jefe religioso supremo, su función en este ámbito era
fundamentalmente:

- Dirigir los colegios sacerdotales (Flamines, augures, vestales y pontífices) que le


ayudaban en sus funciones.
- Celebrar los auspicia que, teniendo en cuenta la mentalidad primitiva, suponía contar
con amplia libertad para tomar él mismo cualquier iniciativa en cualquier ámbito de la
actividad política, bélica, civil de aquella época.

• Poder militar

El rey tenía unos poderes militares en estrecha conexión con el aspecto religioso de su
actividad, en tanto en cuanto tenía que averiguar la voluntad de los dioses antes de
emprender cualquier campaña bélica. Otras funciones eran: repartir el botín, concluir la
paz y alianzas con otros pueblos y nombrar sus auxiliares.

Por otro lado, el monarca se ayudaba en sus funciones de unos auxiliares, entre los más
importantes destacan:

- Praefectus urbi que sustituía al rey cuando éste se ausentaba, por cualquier motivo, de
la civitas.

• Poder legislativo y jurisdiccional

El rey reunía en sus manos la suma de poderes civiles y, por tanto, se habla de su
función de crear leges regiae, cuyo contenido afectaban a todos los grupos familiares y
gentilicios. De la misma forma que también tenía la función de actuar judicialmente en
aquellos actos ilícitos considerados como crimina. En ambos supuestos, con la
justificación de mantener la pax deorum, dada la plena fusión en esta época del ius y del
fas.

El Senado (el interregnum y la auctoritas patrum)

El término “senado” se conecta con senex (“viejo”), haciendo alusión al órgano que,
según las fuentes literarias, fue instaurado por Rómulo para constituir la primera
organización política denominado “consejo de ancianos”, de forma similar al consilium
domesticum con el que contó el paterfamilias para desarrollar su poder familiar y
político en su grupo.

Según la tradición, el número inicial de senadores fue 100, aumentando con el paso del
tiempo hasta llegar a 300 a finales de la Monarquía. Sus atribuciones más importantes:

⮚ Interregnum Período de vacancia del poder entre reyes sucesivos en cuyo caso
el poder vuelve a los patres, esto es, a los senadores patricios que por turno de
cinco días cada uno asume el poder como interrex, comenzando por el senador
de mayor edad y pasando al siguiente, así hasta que entre los senadores elegían
al nuevo rex.
⮚ Auctoritas patrum Función de asesoramiento que podía realizar el Senado a
instancias del monarca, aunque la última decisión y responsabilidad de sus actos
recaía en el propio rex. También el Senado podía, mediante esta función,
confirmar, o no, los acuerdos tomados por el pueblo en las asambleas populares.

Las asambleas comiciales: tribus, curias y por centurias.

El tercer elemento de la constitución romana monárquica era el conjunto organizado de


ciudadanos romanos (populus romanus quirites), distribuidos según la tradición en las
tres tribus de los Ramnes, Tities y Luceres, que algunos historiadores pretenden
identificar con las estirpes fundadoras de las civitas: latinos, sabinos y etruscos.

Cada una de las tres tribus se divide en diez curias (reunión de varones). Las treinta
curias dan cuerpo a la asamblea comicial que, en cualquier caso, estaba formada por
familias patricias, cuyas función primordial era la de conocer las decisiones del monarca
y senadores.

Una evolución importante en estas asambleas se adoptó con el penúltimo rey romano,
Servio Tulio, al introducir un nuevo tipo de asamblea por centurias que se caracterizaba,
no por la etnia o linaje, sino por la organización de la población en función de su poder
económico (ya fueran patricios o plebeyos) y con una distribución de carácter militar.

Si bien en época monárquica no tuvo tanta transcendencia ya que, conforme a ese orden,
los patricios seguían ocupando las clases dominantes, sin embargo con el tiempo
(durante la República) alcanzaría mayor protagonismo ya que, en la misma, los
plebeyos conseguirían situarse entre las clases más importantes debido al
enriquecimiento logrado al destacar en el campo de batalla y ser beneficiados con
importantes lotes de tierra en el reparto del botín de guerra; provocando todo ello que,
poco a poco, se fueran superando las diferencias entre patricios y plebeyos. En
consecuencia, la reforma serviana que introdujo la asamblea por centurias preparó al
pueblo romano hacia su expansión territorial. Los romanos se van a distribuir en 193
centurias divididas en 18 de caballería y el resto en infantería que, a su vez, se repartían
en cinco clases sociales.

CABALLERIA ---------------------------------------------------------------------------------- 18

INFANTERIA

1ª Clase (100.000 ases) ------------------------------------------------------------------------- 80

2ª Clase (75.000 ases) -------------------------------------------------------------------------- 20

3ª Clase (50.000 ases) --------------------------------------------------------------------------- 20

4ª Clase (25.000 ases) --------------------------------------------------------------------------- 20

5ª Clase (11.000 ases) --------------------------------------------------------------------------- 30

Artesanos ---------------------------------------------------------------------------------- 5
REPÚBLICA
SISTEMA POLÍTICO

Los tres pilares de sistema y organización política de la República son:

1. Magistraturas

A diferencia de la figura del rex en época monárquica en la que concentraba en su


persona todo el poder del sistema político, en la República los magistrados se
constituirán como órgano de la civitas compartiendo competencias con el Senado y las
asambleas comiciales. Por otro lado, habrá tantas magistraturas como necesidades
organizativas y políticas tenga la República.

Características:

a) Electividad En principio, todo ciudadano goza del ius honorum o posibilidad de ser
magistrado. Así, el ciudadano que estuviera en condiciones de ser elegido debía de dar
su nombre al magistrado que fuera a presidir los correspondientes comicios para
confeccionar así la lista de aspirantes a esa magistratura

El aspirante iba entonces vestido de blanco, con una toga candida, de ahí el término
candidatus. En consecuencia, los magistrados son elegidos en las asambleas comiciales
(los magistrados mayores en los comitia centuriata y los magistrados menores en los
comitia curiata) a propuesta de un magistrado cum imperium, esto es, con poder
suficiente de convocar y presidir los comicios.

b) Anualidad Los magistrados son elegidos por un año. Transcurrido el año cesaban en
su cargo de forma automática y no podía ejercer la misma magistratura hasta que no
pasaran diez años. Sí se permitía que se presentase en las asambleas en el año siguiente
para ser propuesto a otra magistratura distinta, normalmente, de mayor categoría, de ahí
que se desarrollase lo que conocemos como el cursus honorum, es decir, orden de
sucesión en las diferentes magistraturas. Esta característica tenía dos excepciones: la
magistratura del dictador, cuya duración en el cargo no podía superar los seis meses
(aunque ello cambió a finales de la República); y la de los censores que eran elegidos
cada cinco años y, si bien asumían el cargo para desempeñar sus funciones durante un
año, podían prolongar su cargo seis meses más si en un año no habían podido concluir
el censo de la población.

c) Colegialidad A diferencia del monarca que es un cargo unipersonal, los magistrados


desempeñan sus funciones de forma colegiada, esto es, por cada magistratura hay al
menos dos magistrados (colegas) compartiendo el poder, no en parte, sino en su
conjunto de forma unánime y pudiendo vetarse (intercessio) si ambos no estaban de
acuerdo en cualquier decisión.
d) Gratuidad El magistrado que ocupaba una magistratura no recibía ningún tipo de
retribución económica; pues, incluso, podía suponer una carga para su patrimonio
familiar el hecho del ejercicio de la misma, debía cumplir aquellas promesas que en su
momento formularon que desarrollaría en el ejercicio de su cargo y que le sirvieron para
convencer a los miembros de la asamblea comicial de que le votasen. La compensación
del desempeño de un cargo público le suponía cuando se ejercía con honorabilidad el
reconocimiento y prestigio social para él y para su grupo familiar.

e) Responsabilidad El mismo día que asumía el cargo, el magistrado tenía que realizar
un juramento (iurare in legem) de que actuaría de conformidad con el ordenamiento
jurídico. No se admitía que durante su mandato pudiera ser llevado ante un tribunal para
ser juzgado por los actos realizados en el ejercicio de su cargo. Ahora bien, cuando
transcurría el año de mandato y cesaban en sus funciones, debía jurar de que había
obrado legalmente: nihil contra leges fecisse. Sería el momento en el que, ya como
ciudadanos privados, responderían del modo en que habían desempeñado la
magistratura y de aquellos actos lesivos realizado contra los derechos privados o contra
los derechos públicos de la República.

Clasificación de las magistraturas:

A.- Ordinarias y extraordinarias: Mientras que las extraordinarias son creadas en


circunstancias excepcionales para hacer frente a situaciones especiales, como por
ejemplo la del “dictador” (con una duración no superior a seis meses); las ordinarias son
cargos cuya competencia es establecida una vez para siempre y pueden ser:

- Permanentes, es decir, constituidas por elecciones anuales y sobre las cuales se


fundamenta la vida de la constitución ciudadana (cónsul, pretor, cuestor, tribunos y
ediles).

- No permanentes, esto es, las constituidas a intervalos, como la censura, que se


establece sólo cada cinco años y con una duración máxima de dieciocho meses.

B.- Patricias y plebeyas: La primeras, con jurisdicción en todo el pueblo; mientras que,
las segundas, se designan a los magistrados de la plebe. Sin embargo, esta distinción
quedó como mero recuerdo histórico cuando todas las magistraturas patricias fueron
accesibles a la plebe.

C.- Maiores y minores: Según fueran elegidos los magistrados en los comitia centuriata

(Cónsules, pretores, censores) o en los comitia tributa.

D.- Curules y no curules: Según tuvieran derecho o no al uso de la silla curul (silla
curulis) y a la toga praetexta, que eran los símbolos de su jurisdicción.

E.- Cum imperio y sine imperio: La distinción está basada en el poder que tenían sólo
algunos de los magistrados (como los cónsules, pretores, dictadores o tribunos militares)
de mandar las tropas en campaña, o bien de presidir y convocar los comicios o el
senado. De ahí que se hable de ius agendi cum populo o del ius agendi cum patribus.

También tenían otras atribuciones, como eran: La coertio (poder recurrir a medidas de
carácter penal para conseguir la obediencia a sus órdenes por parte de ciudadanos que
mostrasen resistencia), el ius vitae et necis (poder imponer a los ciudadanos la pena de
muerte. Sin embargo, también es verdad que todo ciudadano tenía derecho, antes de que
se ejecutase dicha orden, de ser oídos por el pueblo mediante la provocatio ad populum,
lo que hacía que esta pena de muerte quedase en muchos casos restringida) y también
podía tutelar los intereses privados mediante disposiciones discrecionales como por
ejemplo, los interdicta, restitutiones in integrum, missio in possessionem, que, en
muchas ocasiones, ayudaban a la marcha de un litigio o bien lo evitaban.

Facultades o poderes comunes a todos los magistrados:

1º.- La potestas: Es poder derivado del pueblo que nos recuerda a la potestas que tenía
el paterfamilias en su grupo familiar. Y así, en función de dicho poder y en nombre del
pueblo, administraban las cuestiones públicas.

2º.- Ius edicendi: Capacidad de expresar la voluntad de la civitas, estableciendo normas


obligatorias por medio de los edicta durante el tiempo en que el magistrado ejerce sus
funciones.

3º.- Ius contionem habendi: Derecho de hablar al pueblo después de convocarlo.

4º.- Ius multae dictionis: Derecho a imponer multas.

5º.- Ius auspiciorum: Derecho de interpretar la voluntad de los dioses y que, en un


principio, sólo fue permitido a los magistrados patricios.

Tipos de magistrados:

CÓNSUL = Era la magistratura ordinaria de más alto rango que podía alcanzarse a
partir de los 38 años y concentraba la suprema potestas y el maius imperium.
Desempeñada por dos cónsules (que podían controlar mutuamente sus poderes mediante
la intercessio) y elegidos en asambleas por centurias, podían estar en el cargo un año
salvo que obtuvieran la prorrogatio. Su función principal era de tipo militar y de política
interna y, en menor medida jurisdiccional, ya que podría intervenir en actos de
jurisdicción voluntaria.

TRIBUNOS DE LA PLEBE= Su origen se remonta al momento histórico de la lucha


patricio-plebeya, cuando surgieron para defender los intereses de la plebe, aunque
superada las diferencias entre ambas clases sociales siguieron defendiendo al pueblo en
general de los posibles abusos de los magistrados. Su cargo era anual e, inicialmente, el
número de tribunos fue de dos, aunque posteriormente llegaron a ser diez. No teniendo
la categoría de magistrado del pueblo romano, sus competencias principales eran: La de
convocar y presidir las asambleas de la plebe (concilia plebis); el ius intercessionis o
poder de vetar la actividad de otros magistrados, excluido el censor, cuando un plebeyo
solicitaba la protección de sus intereses violados; y, también ejercían, el ius coertionis o
derecho de imponer multas. Podían llevar ante los tribunales a responsables de crimina
e, incluso, ordenar la muerte de un enemigo del pueblo sin un previo proceso.

DICTADOR = Máxima magistratura extraordinaria, de carácter unipersonal, era


elegido preferentemente entre los senadores consulares y designado por ambos cónsules
o por uno de ellos con la conformidad del Senado. La duración en el cargo no podía ser
superior a los seis meses ni prolongarse más allá de la fecha en que cesaban los
cónsules. Su función podía ser de cualquier aspecto militar o político que exigiera
solución inmediata en la República, por lo que gozaba de absoluta libertad para tomar
todo tipo de decisiones sin que se viera frenado por las limitaciones existentes para los
cónsules. Mientras tanto, los cónsules podían continuar ejerciendo funciones
administrativas salvo que dispusiera otra cosa el Dictador.

PRETOR= Fue creado después de promulgarse las leges Liciniae Sextiae (367 a.C)
como magistratura reservada a los patricios pero que se hizo accesible a los plebeyos a
partir del 337 a.C. Su función principal era su competencia en la jurisdicción civil,
actuando en la fase in iure del procedimiento. Por ello, al comienzo de su mandato, en
virtud del ius edicendi, publicaba mediante el edictum las normas procesales que iban a
estar vigentes en el año de mandato, lo que contribuyó a la formación del ius
honorarium. En un principio sólo existió el pretor urbano para resolver conflictos entre
ciudadanos romanos, sin embargo a partir del 241 a.C surgió también el pretor peregrino
para solucionar también las contiendas entre ciudadanos romanos con extranjeros o
extranjeros entre sí. Siendo una magistratura colegiada, de dos magistrados pasó a
nombrarse cuatro en el 227 a.C, seis en el 179 a.C, aumentándose más tarde su número.
A la esfera de sus atribuciones se le denominaba provinciae praetoriae, que se repartían
a principio de año mediante una sortitio entre los elegidos, aunque eran posibles
acuerdos posteriores entre ellos. Este sistema de provinciae hacía que no fuera
ejecutable la intercessio recíproca entre ellos.

CENSOR= Era un magistrado mayor, ordinario, no permante y sin imperium. Surgió en


el año 443 a.C reservada para los patricios y a partir del 351 tuvieron acceso a ella los
plebeyos. Magistratura colegiada, eran elegidos los censores en los comicios por
centurias cada cinco años y con una duración máxima de dieciocho meses. Era una
magistratura de alta dignidad y que no estaba sujeta a la intercessio de los tribunos de la
plebe.

Sus funciones principales eran:

a) Elaboración del censo cada cinco años, el censor actualizaba el censo de los
ciudadanos. Para ello, publicaba un edicto (formula censendi) en el que se expresaba los
criterios para valorar los bienes muebles e inmuebles de los cives y, en base a ello, los
ciudadanos se calificaban por categorías en función de su patrimonio. Cualquier persona
no sujeta a la potestas de un paterfamilias debía declarar los bienes, armas, clientes que
patrocinaba y su concreta situación familiar.

b) Cura morum y la nota censoria, estos magistrados eran los encargados de controlar el
respeto a los mores maiorum que debía tener los ciudadanos romanos, pudiendo incluir
una nota censoria infamante en el censo, junto al nombre del ciudadano, a aquellos que
no tuviesen un comportamiento conforme a dichos mores. Las consecuencias de la nota
censoria eran para el ciudadano eran, entre otras: Su exclusión de la clase de caballeros,
la privación del derecho de voto, el aumento de la cuota con la que debía contribuir.

c) Funciones administrativas, cuidado y administración del patrimonio estatal y podían


decidir y adjudicar la construcción y reparación de obras públicas, o conceder al mejor
oferente la percepción de los impuestos.

d) Album senatorum A partir de la lex Ovinia del año 312 a.C, los censores tuvieron la
importante función de elaborar las listas de los miembros que componían el Senado. Se
trataba de llenar las vacantes que se producían en el mismo, aunque esta función quedó
limitada en la medida que se impuso como norma el designar como senador a quienes
hubieren desempeñado una magistratura superior.

QUAESTOR= Era un magistrado ordinario, menor y sine imperium. Ayudaban a los


cónsules en las funciones de administración de la ciudad, vigilando el aerarium (en el
que se conserva el tesoro de la civitas) y custodiaban los documentos públicos, insignias
militares y vigilaban el funcionamiento de servicios públicos.

AEDILES PLEBIS y AEDILES CURULES= Mientras que los primeros surgieron


para auxiliar a los Tribunos de la Plebe, los segundos aparecen después de la lex
Liciniae Sextiae (367 a.C) como magistratura reservada a los patricios. Superadas las
diferencias sociales, sus tareas eran comunes: cura urbis o mantenimiento del orden en
la ciudad; podían intervenir en las controversias acaecidas en el mercado (a ellos les
debemos muchas de las clausulas de los contratos) dando soluciones jurídicas; así como
la organización y vigilancia de los juegos públicos.

2.- Senado.

El Senado que nació en época monárquica, encuentra su continuidad durante la


República pero con la diferencia de que a partir del siglo IV a.C los plebeyos serán
también admitidos en el seno del mismo, llamándoles conscripti para diferenciarlos de
los de origen patricio, patres. Extinguida la lucha patricio-plebeya, todos ellos serán
llamados definitivamente patres conscripti. Por otro lado, la permanencia en el Senado
vendrá regulada en el 312 a.C por la lex Ovinia que elimina el carácter vitalicio de la
función senatorial, encargando a los censores las tareas de revisar y completar el Senado
cada cinco años que, con anterioridad, le correspondían a los supremos magistrados de
la República. El número de senadores se mantuvo desde un principio en trescientos,
hasta que Sila lo elevó a seiscientos y, posteriormente, Cesar a novecientos.
La convocatoria del Senado sólo podía realizarla aquellos magistrados que disfrutasen
del ius agendi cum patribus (cónsul, pretor y posteriormente tribuno). La sesión seguía
el siguiente orden:

- Realizados los auspicia, se exponía a los senadores los asuntos a tratar (relationes
facere)

- Posteriormente, se exponían las siguientes opiniones

- Por último, tenía lugar la votación

La propuesta aprobada por mayoría se llamaba senatusconsultum y tenía valor legal, a


menos que el tribuno de la plebe la vetara ejercitando la intercessio.

El Senado podía desempeñar cualquier función (económica, religiosa, judicial,


diplomática) que le encomendaran los magistrados supremos de la Repúblicas pero,
principalmente, ejercía dos:

• El interregnum En caso de faltar los magistrados supremos, los cónsules, el Senado


depositario de los auspicia procedía a la elección de un interrex entre los magistrados
curules o patricios, el cual transcurridos cinco días transmitía sus poderes a otro colega
hasta que uno de ellos convocase los comicios por centurias a fin de elegir nuevos
cónsules. Aunque esta función se conserva hasta finales de la República, sin embargo
fue perdiendo fuerza debido a que en el momento en que se producía una vacante se
procedía a realizar elecciones anticipadas, limitándose la celebración del interregnum
para situaciones excepcionales.

• Auctoritas patrum Consistía en la ratificación por parte del Senado de las decisiones
de las asambleas comiciales, ya se tratase de la elección de un magistrado o de la
votación de una ley. Las dificultades que traía consigo el hecho de que el Senado
pudiese negar la auctoritas a una decisión de los comicios, hizo que en el año 339 a.C
surgiera la lex Publilia Philonis de patrum auctoritate estableciendo que los proyectos de
ley fuesen previamente presentados al Senado para obtener la autorización (sin carácter
vinculante) y posteriormente a los comicios. Otra ley posterior, la lex Moenia, de finales
del siglo III a.C, dispuso lo mismo para las elecciones de los magistrados. Con todo, las
decisiones de las asambleas de la plebe no necesitaron la auctoritas patrum; sin
embargo, a partir de la lex Hortensia del 287 a.C que asimila la fuerza vinculante de los
plebiscitos y de las leyes, dicha auctoritas vino a ser una autorización previa de carácter
obligatorio.

3.- Asambleas comiciales y asambleas de la plebe (concilia plebis).

Si bien las asambleas comiciales son tres: comitia curiata, comitia centuriata y

comitia tributa; sin embargo a ellas hay que añadir también las asambleas de la plebe o
concilia plebis.
Los comitia curiata pierden importancia en época republicana limitándose a estar
representada formalmente por 30 (uno por cada curia) para algunas ceremonias que no
precisen la función de deliberar; mientras que los comicios por centurias o comitia
centuriata adquieren mayor importancia ya que en ellos se eligen a los magistrados con
imperium (cónsules, dictador, pretores) y a los censores, así como las leyes propuestas
por tales magistrados y el iudicium en aquellas causas criminales que terminaban con la
condena a pena capital.

En cuanto a los comitia tributa, superada la antigua tripartición tribal de la época


monárquica, la inclusión en la civitas romana de aquellos pueblos vecinos que se iban
anexando a Roma se realizó por medio de la organización de tribus territoriales. En
concreto, su número quedó definitivamente establecido en el 241 a.C. en 35 tribus, de
las cuales 4 eran urbanas y el resto rústicas. Respecto a las funciones de estos comicios
son las mismas que para los comicios centuriados, es decir, ambas tienen funciones
electorales, legislativas y judiciales.

Finalmente, los concilia plebis eran las asambleas que celebraba la plebe. Tenían que ser
convocadas por el tribuno de la plebe y sus acuerdos (plebiscitos o plebiscita) afectaba
solo a la plebe. Sin embargo, a partir de la lex Hortensia del año 287 a.C., los plebiscitos
se equipararon a las leges, aplicándose entonces tanto a los patricios como a los
plebeyos.

SISTEMA POLÍTICO-ADMINISTRATIVO

Como consecuencia de la expansión territorial, Roma aunque aferrada a la concepción


del Estado-ciudad hace el esfuerzo de intentar un sistema político administrativo que le
permitiese mantener la unidad con los territorios conquistados, tanto dentro de la
península italiana como fuera de ella. En concreto, podemos distinguir los distintos
sistemas de: Foedera, colonias, municipios y provincias.

1) Foedera Podemos decir que fue el medio más antiguo con el que Roma se valió para
relacionarse con los pueblos de su entorno. En concreto, el foedus es el pacto, acuerdo,
tratado o alianza que Roma concierta con otro pueblo, formando un sistema de
federación o Liga Latina en la que, al principio, Roma se encuentra en una situación de
plena igualdad con sus aliados (foedus aequum), cuya finalidad es fortalecerse
mutuamente la defensa militar y enriquecer las relaciones comerciales y culturales entre
ellos. Mientras que, posteriormente, Roma decide asumir una situación de supremacía
frente a sus aliados celebrando también tratados o acuerdos pero destacando como una
potencia en expansión (foedus iniquum), de manera que más que aliados eran sometidos
aunque Roma respetase en muchas ocasiones su organización administrativa propia.

2) Colonias Fue un medio muy importante de organización administrativa romana ya


que consistían en agrupaciones (unos 300 aproximadamente) de ciudadanos romanos
(coloniae civium romanum) que Roma trasladaba a territorios conquistados, situados en
zonas costeras y con una finalidad de carácter militar. También podían estar constituidas
por latinos procedentes de la federación antes mencionada (coloniae latinae), el número
de colonos en éstas últimas era mayor (de dos mil a seis mil). La diferencia principal
entre un tipo de colonia y otra era que, mientras en la primera, sus habitantes eran
considerados ciudadanos romanos con todos los derechos que ello comporta (optimo
iure), en la segunda, sus habitantes eran considerados latini coloniari, con una limitación
de derechos desde la perspectiva de la legislación romana.

3) Municipios La instauración de municipia, es decir, ciudades incorporadas a Roma


otorgando a sus habitantes la ciudadanía romana, a veces como cives optimo iure (con
ius suffragii o el derecho a votar en las asambleas comiciales y el ius honorum o
derecho a ejercer cargo público) y otras veces como cives sine sufragio, la podemos
fechar a partir del 384 a.C. En general, Roma respetaba sus autonomía administrativa en
orden a las magistraturas y corporación local, cuya variedad fue unificada en el año 45
a.C con la lex Julia municipalis, superando de esta manera los viejos esquemas
republicanos basados en la ciudad-estado.

4) Provincias Podemos definirla, según DE FRANCISCI, como una circunscripción


administrativa que comprende un grupo de civitates que están fuera de la federación
itálica y que está sometida a la autoridad de un gobernador previsto de imperium y al
pago de un tributo a Roma. Su origen hay que situarlo al final de la I Guerra Púnica
(241 a. C) cuando Roma conquista grandes territorios fuera de la península itálica, para
los que no era suficiente una política municipal, o bien colonial. La primeras provincias
fueron, en el 227 a.C., las deSicilia y Cerdeña, a las que le siguieron las dos en Hispania
(ulterior y citerior) en el 197 a.C; en el 148 Macedonia; en el 146 África; de forma que
en época de César había ya Roma conseguido dieciocho provincias. La organización de
cada provincia se realizaba por medio de una lex provinciae, que consistía en una lex
datae promulgada por el gobernador y confirmada por el Senado de Roma, donde se
fijaban las condiciones administrativas (fiscales y judiciales) de la misma.

PRINCIPADO
Tras la muerte de Julio Cesar, año 44 a.C., su sobrino e hijo adoptivo, Octavio centra la
atención de la política romana consiguiendo un mayor poder al ser nombrado por sus
tropas Imperator (título que otorgan los soldados por aclamación al general victorioso),
título al que unió el de Cesar por ser heredero legítimo de éste, y más tarde

el Senado le nombra Principe (primero de entre los ciudadanos) y Augusto (implica


prestigio divino, como máximo jefe religioso nacional). Títulos, todos ellos, que
posteriormente se concederán en bloque a los sucesores de Octavio mediante la llamada
lex de imperio, es decir, ley votada en los comicios donde se le otorgan todas estas
prerrogativas que implica el cargo de máxima autoridad en la política romana.
Este nuevo sistema político encierra connotaciones especiales que hacen que no pueda
hablarse de forma definitiva ni como la restauración de la República ni como la
instauración de una Monarquía en un sentido estricto. En consecuencia, es un período
de tiempo que se corresponde con los tres primeros siglos de la Era cristiana con unas
características propias:

a) Se mantienen las instituciones republicanas, es decir, las magistraturas, las asambleas


comiciales y el Senado.

b) Se instauran nuevas instituciones: el Consilium Principis (Consejo del Príncipe


compuesto por personas de su plena confianza que le asesoran en las tareas de
gobierno). También se crean las Prefecturas:

- Praefectus Urbi, es el jefe de la policía de la civitas y ejerce funciones jurisdiccionales


en lo criminal y civil para aquellos asuntos relacionados con su misión de mantener el
orden.

- Praefectus Annonae, encargado de abastecer a la ciudad de trigo, cereales y en relación


con dichas materias podrían ejercer jurisdicción civil y criminal.

- Praefectus Vigilium, para la previsión y extinción de incendios dado el volumen de


construcciones que se produjo en la urbe y la consiguiente competencia jurisdiccional
que en relación con ello se les atribuyó.

- Praefectus Pretorio, teniendo en un principio funciones exclusivamente militares, es el


cargo más importante al convertirse en un jefe de Estado Mayor del Príncipe o
Emperador. Más adelante, se delegó en esta prefectura el conocimiento de los casos de
apelación en el procedimiento extraordinario.

c) Se produce una nueva administración de las provincias distinguiéndose entre:

• Provincias senatoriales, es decir, aquellas provincias más pacificadas y romanizadas


que serán directamente gobernadas por el Senado, nombrando para ello a ex cónsules y
a ex pretores de la civitas y denominándoles a estos gobernadores procónsules, cuyo
cargo duraba un año. En estas provincias se recaudaban unos impuestos denominados
stipendium que pasaban a las arcas del Senado, es decir, al aerarium.

• Provincias imperiales, es decir, provincias gobernadas por legati augusti que eran
designados por el Príncipe y cuya duración en el cargo era a discreción delpropio
Príncipe o Emperador. En dichas provincias se recaudaban unos impuestos llamados
tributum que pasaban a formar parte del fiscus caesaris.

Durante el Principado las dinastías de príncipes o emperadores fueron las siguientes:

1º) La dinastía de los Julios-Claudios que abarcó del 31 a.C. hasta el 68 d.C. y en la
cual gobernaron Octavio (llamado también Augusto), Tiberio, Calígula, Claudio y
Nerón. El disparatado gobierno de éste último trajo como consecuencia una serie de
golpes militares y la sucesión en el poder en un solo año de varios gobernantes que
debieron su apoyo al ejército.

2º) La dinastía de los Flavios que abarcó del 69 al 96 d.C. a la cual pertenecieron
Vespasiano, Tito y Domiciano.

3º) La dinastía de los Antoninos que abarcó del 96 al 192 d.C. integrada por los
emperadores que mayor gloria y estabilidad dieron a Roma: Nerva, Trajano, Adriano
(con él se concentró más el poder en manos del emperador), Antonino el Piadoso,
Marco Aurelio y Cómodo. Al igual que había sucedido cien años antes en época de
Nerón, el gobierno despótico de Cómodo provocó una crisis política y la nueva sucesión
de varios emperadores en el trono por breve espacio de tiempo.

4º) La dinastía de los Severos, conocida como la de los emperadores militares, que
abarcó del 193 al 235 d.C.: Septimio Severo, Caracalla, Heliogábalo y Alejandro
Severo, principalmente. Con ella se cierra el ciclo del Principado, constituyéndose un
período de transición hacia el Imperio Absoluto o Dominado que se consolidaría con el
gobierno de Diocleciano (285 d.C.) que daría comienzo a la etapa o período postclásico.

IMPERIO ABSOLUTO O DOMINADO


A partir del siglo III d.C. Roma entra en un período que se conoce con el nombre de
Imperio Absoluto o Dominado, es decir, régimen de monarquía absoluta de tipo
oriental, a cuya cabeza está un dominus, esto es, un emperador con poderes absolutos
sobre los que serán súbditos. Esta transformación no se produjo de golpe, por obra
violenta de una revolución, sino que distintos factores externos (debilidad de las
fronteras como consecuencia de falta de eficacia en la gobernabilidad de los territorios
fronterizos, así como la falta sincronía entre la administración central y local) y por
factores internos (fuerte crisis económica, demográfica y moral). Por otro lado, después
del emperador Alejandro Severo, Roma entra en un período de verdadera anarquía
militar.

Ante esta situación en el año 284 aparece como emperador Diocleciano y con la
finalidad de asegurar el poder imperial, su eficacia y su unidad. Para ello, instaurará lo
que conocemos como Tetrarquía, ya que tetrarca significa señor o gobernador de la
cuarta parte de un territorio. Concretamente, en el 284, Diocleciano eligió a un colega:

Maximiano, un general como él, al que dio también el título de Augusto, como él
mismo disfrutaba. De esta forma cada Augusto quedaría al frente de una parte del
Imperio: Diocleciano en los territorios de Oriente y Maximiano con Occidente. Aún así,
la extensión territorial de cada parte del Imperio era grande y, por ello, en el 293 cada
Augusto elegiría un ayudante al que darían el título de Cesar. Así Diocleciano, que era
un buen político pero peor militar, tomó como Cesar a Galerio, hombre inculto pero
gran soldado; mientras que Maximiano, gran militar, designó a Constancio Cloro que
era peor militar pero de noble cuna. De esta forma, cada Cesar aportaba a su Augusto
las dotes que les faltaban.

Se estableció que al cabo de 20 años, los Augustos abdicarían y serían sustituidos por su
Césares correspondientes que pasaban a convertirse en Augustos y éstos, a su vez,
elegirían nuevos Césares. Con lo cual se buscaba solucionar el problema de la
transmisión del poder, evitando la anarquía y la guerra civil. Por otra parte, alianzas de
familia afianzaron más los lazos políticos: los Césares ya casados repudiaron a sus
esposas para poder casarse nuevamente (Galerio con la hija de Diocleciano y
Constancio Cloro con la hijastra de Maximiano). Estos yernos fueron, además,
adoptados como hijos por sus Augustos.

Por tanto, desde el 284 Roma había sido abandonada como capital del Imperio (en
Oriente Diocleciano tenía a Nicomedia como capital y Maximiano tenía a Aquileia
como a Milán como capitales de Occidente). Esta división geográfica del poder
respondía a objetivos militares y fiscales y no alteraba la unidad territorial del Imperio.

Simplemente era un reparto de los ejércitos y las provincias para asegurar una mayor
eficacia al quedar la autoridad multiplicada por cuatro. No era de ninguna manera el
fraccionamiento del Imperio sino que, por el contrario, se quería mantener la unidad.

En el 305, como estaba previsto, abdicaron Diocleciano y Maximiano; y Galerio y


Constancio Cloro pasaron a ser Augustos, eligiendo como Césares a Licinio (como
Cesar de Galerio) y a Maximino (como Cesar de Constancio Cloro). Pero en el 306
muere Constancio Cloro y se abrió la lucha por el poder cuando el ejercito proclamó
Augusto a su hijo Constantino en lugar del Cesar correspondiente (Maximino). Esta
lucha terminó con el triunfo de Constantino, la extinción de la Tetrarquía y el
restablecimiento de la unidad del Imperio.

Entre el 307 y el 337 toma el Imperio Constantino “el Grande” y se consolida el sistema
político del Imperio Absoluto o Dominado, lo que significa que el poder del emperador
es absoluto pero con la novedad de que en este período triunfa el Cristianismo como
religión oficial del Estado. Así en el año 311 promulgará un edicto de tolerancia, en el
313 el edicto de Milán a favor de los cristianos, en el 323 Constantino se convierte al
cristianismo y, definitivamente, se traslada a Bizancio la capital del Imperio que, a partir
de entonces, se llamará Constantinopla.

A la muerte de Constantino, éste divide nuevamente el Imperio entre sus hijos, pero
sólo cuando llega al poder Teodosio I (379-395) y tras su muerte se producirá en el 395
la división oficial del Imperio romano en Oriente y Occidente. En Oriente estará
Arcadio (395-408) y después Teodosio II (408-450). El imperio de Occidente quedará
en manos de Honorio (395-423) y Valentiniano III. Esta parte del imperio sufre
sucesivas invasiones bárbaras hasta su definitiva caída con Rómulo Augusto en el 476.

La historia del Derecho romano quedará a partir de entonces en los territorios orientales,
conformando el Imperio Bizantino, que perdurará hasta la conquista de Constantinopla
por los turcos y que alcanzó su máximo esplendor con el emperador Justiniano
(527-565).

Bajo el Imperio Absoluto o Dominado, el Senado se convierte en simple corporación


municipal, dejando de dictar senadoconsultos y limitándose a opinar. Las antiguas
magistraturas son sustituidas por funcionarios retribuidos y que forman parte de una
burocracia civil y jerarquizada.

Centralizada la administración en cabeza del Emperador, el Imperio quedará dividido en


cuatro prefecturas (Oriente, Iliria, Italia, Galias) que, a su vez, se dividen en diócesis (al
frente de las mismas estará un vicario dependiente del Emperador) y éstas en provincias
(con un gobernador con funciones administrativas y jurisdiccionales).

Con el emperador Justiniano no se alcanzaran nuevos cambios políticos ni verá


cumplido su sueño de la unidad romana y cristiana basada en la universalidad del
Imperio y de la Iglesia. Sin embargo, lo que sí conseguirá -y por ello la Historia le
recordará- su gran compilación jurídica.

Influencia e Importancia del Derecho Romano

El Derecho romano se considera un excelente medio de educación jurídica. Los grandes


jurisconsultos romanos, principalmente de la época clásica (entre el 130 a. C. y el
230 d. C.) brillaron por su capacidad creadora de nuevas instituciones, con su plasmado
pragmático sobre el edicto pretorio, buscando siempre la consecución del ideal de
justicia procedente de la filosofía griega del suum cuique tribuere (dar a cada uno lo
suyo). Leibniz los comparaba con los matemáticos que aplicaban sus principios como
fórmulas algebraicas. Asimismo, el Derecho romano es indispensable para comprender
la historia y literatura romanas, ya que los ciudadanos romanos estaban iniciados para la
práctica del Derecho y tenían una inclinación natural hacia su estudio.
El Derecho romano es la base e inspiración del derecho civil y comercial en muchos
países:

● La Common law estaba originalmente basada en el Derecho romano, antes de


convertirse en una tradición en sí misma en Inglaterra, de donde se expandió hacia
el Reino Unido (con excepción de Escocia), los Estados Unidos y gran parte de las
antiguas colonias británicas.

● En contraste, los llamados sistemas de derecho continental se encuentran basados


más directamente en el Derecho romano; el sistema legal de la mayoría de los
países en la Europa continental y Sudamérica caen en esta categoría, a menudo a
través del Código Napoleónico. Estos son generalmente llamados sistemas latinos.
El Derecho privado de nuestro tiempo tiene su antecedente remoto en este derecho,
donde se originaron casi todas las instituciones existentes en la actualidad. En
Occidente, la estructura del derecho civil todavía responde a directivas y criterios del
Derecho romano, con mayor intensidad en los relacionados con la regulación de los
derechos patrimoniales, en especial las obligaciones.
No sucede lo mismo con el derecho de familia, donde la influencia romana es mucho
menor, siendo reemplazada por algunas valoraciones indicadas por la Iglesia Católica.
También posee poca influencia en las ramas del derecho privado como el derecho
comercial, y prácticamente no influye en el derecho penal ni en las demás ramas
del derecho público.

Conclusión:
Roma con todo lo que representa no se convierte en una influencia en el derecho sino mas
bien en la procreadora, debido a que se conocen poco registros anteriores a Roma por no decir
que ninguno, que tuvieran al menos una parte de su organización en todos los campos en
especial en el jurídico.

Gracias a Roma hoy se puede decir que tenemos derechos y obligaciones con nuestra sociedad,
que tenemos estancias que nos protegen o nos castigan, tenemos clases sociales definidas.
BIBLIOGRAFIA:
● González de Cancino , Emilssen. Manual de Derecho Romano, 6ª. Ed
Colombia, 2003.
● Petit, Eugene. Tratado Elemental De Derecho Romano, México, 2007.
● Iglesias, Juan. Derecho Romano; Historia e Instituciones, España, 1993.
● Espitia Garzon, Fabio. Historia del Derecho Romano, 4ª. Ed. Colombia, 2012.
● es.wikipedia.org/wiki/Derecho_romano‎

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