Vida Nueva en Cristo
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Vida Nueva en Cristo
DIÁLOGO Y PARTICIÁCIÓN
Si el predicador cree conveniente, puede entablar una conversación con los participantes,
que le servirá de base para desarrollar el tema, con las siguientes preguntas:
ESQUEMA
“Os digo, pues, esto y os conjuro en el Señor, que no viváis ya como viven los gentiles,
según la vaciedad de su mente, sumergido su pensamiento en las tinieblas y excluidos
de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su cabeza los
cuales, habiendo perdido el sentido moral, se entregaron al libertinaje, hasta
practicar con desenfreno toda suerte de impurezas. Pero no es éste el Cristo que
vosotros habéis aprendido, si es que habéis oído hablar de él y en él habéis sido
enseñados conforme a la verdad de Jesús a despojaros, en cuanto a vuestra vida
anterior, del hombre viejo que se corrompe siguiendo la seducción de las
concupiscencias, a renovar el espíritu de vuestra mente, y a revestiros del Hombre
Nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad.
Por tanto, desechando la mentira, hablad con verdad cada cual con su prójimo, pues
somos miembros los unos de los otros. Si os airáis, no pequéis; no se ponga el sol
mientras estéis airados, ni deis ocasión al diablo. El que robaba, que ya no robe,
sino que trabaje con sus manos, haciendo algo útil para que pueda hacer partícipe
al que se halle en necesidad. No salga de vuestra boca palabra dañosa, sino la que
sea conveniente para edificar según la necesidad y hacer el bien a los que os
escuchen. No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para
el día de la redención. Toda acritud, ira, cólera, gritos, maledicencia y cualquier
clase de maldad, desaparezca de entre vosotros. Sed más bien buenos entre vosotros,
entrañables, perdonándoos mutuamente como os perdonó Dios en Cristo.” (Ef. 4,17-
32)
Nuestro texto paulino nos trae las consecuencias del encuentro con Cristo:
El texto de Aparecida nos invita a “asumir la centralidad del mandamiento del amor,
según las palabras del evangelista: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”.
Por lo tanto solo se entiende una vida nueva si está centrada en el amor, así que, si el
amor de Dios habita en el cristiano, todo en adelante serán actos de amor.
1
CONFERENCIA EPISCOPAL LATINOAMERICANA Y DEL CARIBE, Documento de Aparecida. 2007 Bogotá.
Nomos.
Al respecto el Papa Francisco nos dice: “Transformados por este amor, recibimos ojos
nuevos, experimentamos que en Él hay una gran promesa de plenitud y se nos abre la
mirada al futuro”2
Además del amor, la configuración con Cristo indica tener entre vosotros los mismos
sentimientos que Cristo (Flp. 2,5-8): humildad hasta el extremo, obediencia y entrega
total (Cf. v. 6-8); así como el estilo de vida del Maestro, reflejado en las bienaventuranzas
(Cf. Mt 5,1-12).
VIVIR EN EL ESPÍRITU
Ahora bien, el cristiano no solamente tiene al Espíritu en su interior, sino que vive en Él;
afirmación que podemos hacer basándonos en lo que el apóstol San Pablo dice a los
atenienses: pues en Él vivimos, nos movemos y existimos (Hch. 17, 28); y en la reflexión
que hace el padre Raniero Cantalamessa en su libro “Ven Espíritu Creador”: “El Espíritu
Santo es el espacio espiritual, una especie de “ambiente vital”, donde se produce el
contacto con Dios y con Cristo”4. Además, creyendo lo que hemos escuchado en el tema
anterior acerca del Espíritu: En esto conocemos que moramos en Él y Él en nosotros: en
que nos ha dado su Espíritu. (1Jn. 4,13).
REFLEXIÓN PERSONAL
2
PAPA FRANCISCO. Carta Encíclica Lumen Fidei. Numeral 5
3
Concilio Vaticano II, , Const. Dogm. Lumen Gentium, sobre la iglesia. Numeral 18.
4
CANTALAMESSA, Raniero. Ven Espíritu Creador, pág. 21, Bogotá 2011.
RECURSOS DE APOYO PARA SER USADOS LIBREMENTE SEGÚN LA
DISCRECIÓN DEL PREDICADOR
Bibliografía
Biblia de Jerusalén. (2009). Bilbao: Desclée De Brouwer.