un hasta pronto.

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Un hasta pronto

Buenas tardes, compañeros, pronto excompañeros, apoderados y profesores.

Hoy es un día muy importante porque marca el fin de nuestro último ciclo en el colegio
para dar paso a una nueva etapa en nuestras vidas. Es un momento cargado de
emociones, de reflexiones, y también de mucha expectativa por lo que vendrá. Quiero
empezar agradeciendo a todos los que han sido parte de este viaje. A nuestros padres
y apoderados que siempre nos han apoyado, a nuestros profesores que nos guiaron
en nuestro camino, y a ustedes, mis compañeros, por ser parte de esta experiencia
que hoy llega a su fin.

Este viaje, como bien sabemos, fue fugaz. Pareciera que el tiempo pasó volando. Aún
recuerdo nuestro primer día de clases, cuando todo esto parecía tan lejano. Pero, sin
darnos cuenta, los años fueron transcurriendo y aquí estamos, al borde de cerrar este
capítulo. A veces nos parece increíble lo rápido que pasó el tiempo, y hoy, al mirar
atrás, nos damos cuenta de lo importante que fue aprovechar cada momento.

Espero de corazón que todos hayan disfrutado su estadía en el colegio y que, a lo


largo de estos años, hayan creado recuerdos que llevarán con ustedes para siempre.
Estoy seguro de que estos momentos compartidos quedarán grabados en nuestra
memoria. Y es que, aunque el camino fue divertido, no podemos negar que tuvo sus
altibajos. Hubo momentos de risas, juegos y amistades, pero también de cansancio,
estrés y dudas. Sin embargo, cada uno de esos momentos, buenos o malos, fue parte
de nuestro crecimiento. Nos ayudaron a formar el carácter y la resiliencia que
necesitamos para lo que viene.

El colegio ha sido un espacio donde hemos crecido, no solo en conocimientos, sino


también como personas. Hemos pasado por muchas situaciones, incluyendo algo que
marcará nuestra generación: la pandemia. En primero medio, cuando comenzábamos
a adentrarnos en una etapa nueva de nuestras vidas, nos encontramos con un desafío
inesperado. Las clases online fueron, para muchos, una experiencia difícil. Pocos
prestaban atención, y no porque no quisiéramos, sino porque la situación era tan
extraña y nueva que nos costó adaptarnos. Nos faltaba el contacto directo con
nuestros compañeros y profesores, y de alguna manera, la motivación se veía
afectada por estar tanto tiempo frente a una pantalla. Pero, a pesar de esos
obstáculos, logramos salir adelante y retomar nuestras clases presenciales con una
nueva perspectiva.

A lo largo de estos años, también hemos vivido muchos cambios, y uno de los más
notables fue el constante cambio de profesores. No fue fácil adaptarse a nuevos
estilos de enseñanza o crear vínculos cada año con maestros diferentes. Sin embargo,
eso nos enseñó algo valioso: la capacidad de adaptarnos a nuevas situaciones y a
diferentes personas. Cada profesor que pasó por nuestras vidas nos dejó una
enseñanza, ya sea académica o personal, y por eso, aunque fueron muchos, todos
dejaron su huella en nuestro camino.

Nos encontramos en un momento de transición. Pasamos de ser estudiantes de


colegio a personas que deberán tomar decisiones más complejas sobre su futuro.
Algunos irán a la universidad, otros buscarán seguir diferentes caminos profesionales,
y otros tal vez se tomen un tiempo para descubrir qué es lo que verdaderamente
quieren hacer. Y eso está bien. Cada uno de nosotros tiene un camino único que
recorrer y no hay una única respuesta correcta. Lo importante es que, donde sea que
estemos, sigamos siendo fieles a quienes somos y recordemos las lecciones que
aprendimos aquí.

Hoy, nos despedimos no solo del colegio, sino también de una etapa de nuestras vidas
donde éramos jóvenes sin muchas preocupaciones. A partir de ahora, las decisiones
que tomemos tendrán un mayor impacto en nuestro futuro. Tendremos que ser
responsables de nuestras acciones y, a veces, también de nuestros errores. Pero no
debemos temerle a eso. Al contrario, debemos abrazar cada error como una
oportunidad para aprender y mejorar.

Algo que creo que todos recordaremos con mucho cariño es la cantidad de amigos
que hicimos a lo largo de estos años. Cada ciclo escolar nos dio la oportunidad de
conocer a personas nuevas, y muchas de esas personas se convirtieron en amigos
que hoy valoramos profundamente. Es probable que algunos de esos amigos sigan
con nosotros en las próximas etapas de nuestras vidas, y otros tal vez tomen caminos
distintos, pero lo importante es que compartimos momentos únicos que siempre nos
acompañarán.

Es inevitable que algunos de nosotros sigamos caminos diferentes. Es probable que


muchos no volvamos a vernos con la misma frecuencia que antes. Sin embargo,
quiero creer que las conexiones que hemos formado aquí no desaparecerán
fácilmente. Los verdaderos amigos permanecen, y espero que, sin importar dónde nos
lleve la vida, podamos recordar que alguna vez compartimos este espacio, este
tiempo, estas risas y también esos momentos de incertidumbre antes de cada
examen.

Quiero dedicar unas palabras a los profesores, quienes fueron guías invaluables en
nuestro camino. Sé que, a veces, no fuimos los alumnos más fáciles de tratar, pero su
paciencia, dedicación y esfuerzo hicieron la diferencia. Nos enseñaron no solo las
materias, sino también el valor de la perseverancia, la importancia de la disciplina y el
poder del conocimiento. Nos desafiaron a pensar más allá de lo evidente y a ser
críticos, a cuestionar y a buscar siempre la verdad. Les agradecemos profundamente
por todo lo que han hecho por nosotros.

A los padres y apoderados, gracias por su apoyo incondicional. Sabemos que su


trabajo no ha sido fácil, pero siempre estuvieron allí para nosotros, brindándonos su
amor, comprensión y, en muchos casos, su orientación cuando más la necesitábamos.
Este logro no es solo nuestro, sino también de ustedes. Ustedes nos dieron la fuerza
para seguir adelante cuando las cosas se pusieron difíciles, y por eso, hoy también
celebramos su esfuerzo y dedicación.

Finalmente, quiero dirigirme a mis compañeros. Este es nuestro momento. Hemos


alcanzado una meta importante, y aunque el futuro sea incierto, sé que estamos
preparados para enfrentarlo. Este es el inicio de una nueva aventura. No sabemos
exactamente lo que vendrá, pero sí sabemos que tenemos las herramientas para
afrontarlo con valentía, creatividad y determinación. No tengamos miedo a los
cambios, abracémoslos. Recordemos siempre que los desafíos son oportunidades
disfrazadas.

Así que, mientras nos despedimos de esta etapa, les deseo a todos lo mejor en sus
futuros proyectos. Que encuentren el éxito, la felicidad y, sobre todo, la satisfacción
personal en lo que decidan hacer. Este no es un adiós, sino un “hasta luego”. Cada
uno de nosotros lleva una pequeña parte de este colegio en su corazón, y estoy
seguro de que, de una manera u otra, nos seguiremos encontrando en el camino.

Muchas gracias.

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