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TEOLOGIA REFORMADA 3 PDFS JUNTOS

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CINCO VERDADES

QUE CAMBIAN VIDAS

Redescubriendo el mensaje de
la Reforma para nuestros días

Jonathan Boyd | José «Pepe» Mendoza | Leonardo Meyer | Josué Ortíz

Josué Barrios
(Editor general)
CONTENIDO

Prefacio 4

Introducción: El mensaje de la Reforma 6


Por Josué Barrios

Sola Scriptura: La Escritura sola como máxima 11


autoridad
Por Jonathan Boyd

Sola Fide: La justificación es por la fe sola 22


Por José «Pepe» Mendoza

Sola Gratia: La salvación es por gracia sola 31


Por Leonardo Meyer

Solus Christus: Solo Cristo es nuestro Salvador 40


Por Josué Ortíz

Soli Deo Gloria: Solo a Dios sea la gloria 48


Por Josué Barrios

Sobre los autores 59

Notas 61
PREFACIO

Las cinco solas de la Reforma marcan no solo un hito


histórico, sino también doctrinal y teológico en la historia
de la Iglesia. Podríamos decir que los cristianos siempre
han tenido conocimiento de la Escritura, la fe, la gracia, de
Jesucristo y de que la gloria es para Dios. Sin embargo, la
palabra «sola» les confiere a estos cinco aspectos generales
un carácter único, poderoso, preciso y central en la salvación
planeada por Dios que relega y bloquea todo intento de hacer
de la salvación un esfuerzo religioso o moralista humano.
Las solas afirman que cada uno de estos aspectos es único
en su especie, que surgen del corazón soberano de Dios y son
justamente el resumen de las buenas noticias de salvación
entregadas por el evangelio.

El presente recurso de Coalición por el Evangelio no busca


simplemente revisar los hechos históricos y el valor teológico
de las cinco solas. Lo que consideramos importante es
refrescar nuestro entendimiento con el valor de estas
verdades y su aplicación a nuestra fe y práctica cristiana en
los tiempos que nos ha tocado vivir. Podría pensarse que
los aspectos centrales de la Reforma ya no son necesarios y
hasta son redundantes, pero en este caso seguimos el consejo
del apóstol Pedro, quien siendo anciano y pronto a partir, le
escribió a la iglesia:

4
Por tanto, siempre estaré listo para recordarles estas cosas, aunque
ustedes ya las saben y han sido confirmados en la verdad que está
presente en ustedes. También considero justo, mientras esté en
este cuerpo, estimularlos recordándoles estas cosas, sabiendo
que mi separación del cuerpo terrenal es inminente, tal como lo
ha declarado nuestro Señor Jesucristo. Además, yo procuraré con
diligencia, que en todo tiempo, después de mi partida, ustedes
puedan recordar estas cosas (2 P 1:12-15, énfasis añadidos).

Manteniendo el mismo espíritu de Pedro es que presentamos


esta obra para que recordemos juntos, y nos estimulemos
espiritualmente, al traer a la memoria una vez más la
verdad del evangelio proclamada a través de las cinco solas
de la Reforma.

José «Pepe» Mendoza


Director Editorial

5
INTRODUCCIÓN

EL MENSAJE DE LA
REFORMA
POR JOSUÉ BARRIOS

¿En qué piensas cuando escuchas las palabras «Reforma


protestante»?

Puede que pienses en la historia de la iglesia o en teólogos


idolatrados por gente —a veces presumida o muy intelectual—
que devora libros sobre doctrina. Tal vez piensas en debates
aburridos o simples expresiones dogmáticas sin mucha
aplicación práctica para nuestras vidas.

No pretendo juzgarte si piensas así. Hubo un tiempo en el


que pensé lo mismo. Sin embargo, ¡nada puede estar más
lejos de la realidad!

Sí, la Reforma fue un movimiento histórico. Pero no fue


cualquier movimiento: puede que sea el avivamiento o la
exaltación del evangelio más importante en la historia desde
los días de los apóstoles, cuyo impacto todavía permanece.

Sí, hubo teólogos que hoy son idolatrados por algunos.


Pero esos teólogos no tienen la culpa de eso. Estos hombres
falibles, como Lutero y Calvino, fueron instrumentos que
buscaron dirigir nuestra mirada a Dios y no a ellos mismos.

Sí, también hubo debates muy prolongados, que incluso


continúan hasta el día de hoy, donde se discutían dogmas
que podrían sonar abstractos. Pero en realidad la Reforma

6
tiene implicaciones prácticas porque la Palabra de Dios tiene
aplicación a la vida diaria. Todos tenemos ideas y creemos
dogmas sobre Dios, estemos conscientes de ellos o no, y
la Reforma vino a ser la búsqueda de que la Biblia sea el
instrumento que moldee e informe nuestra visión de Él.

Lo que buscó la Reforma

La Reforma se inició en 1517, cuando el papa León X autorizó


reducciones en el castigo por los pecados a quienes dieran
dinero para la construcción de la Basílica de San Pedro
en Roma. La forma en que se vendían y promocionaban
estas reducciones, conocidas como indulgencias, resultó
escandalosa para un monje llamado Martín Lutero, que vivía
en Wittenberg, Alemania. «Tan pronto caiga la moneda a
la cajuela, el alma del difunto al cielo vuela», exclamaba en
público John Tetzel, encargado de la venta de indulgencias
en varias regiones de Alemania.

Lutero escribió noventa y cinco tesis para responder a esta


venta de indulgencias y las publicó el 31 de octubre de 1517.
Él argumentó que el arrepentimiento requerido por Dios
para el perdón de los pecados involucra una actitud interna
en la persona y no consistía solo en un acto exterior (como
realizar un pago a la Iglesia). Él solo quería promover un
debate saludable por el bien de la Iglesia. Pero lo que se
desencadenó por la gracia de Dios no solo llegó a revelar
la falsedad del sistema de indulgencias, sino también de
toda la estructura religiosa y gran parte de la doctrina de la
cristiandad que primaba en ese momento.

7
En una época en que la tradición y los dogmas de la Iglesia
católica había oscurecido y distorsionado la enseñanza de la
Escritura, la Reforma buscó levantar la Biblia para aprender
lo que Dios nos revela, con su centro en el evangelio de la
gracia de Dios, y responder en adoración genuina a Él. De
hecho, la mayoría de los evangélicos hoy no imaginan que,
sin la Reforma, no solo el verdadero evangelio tal vez no
hubiese llegado a nosotros, sino que incluso no habría Biblias
en nuestro idioma y quizás hasta fuésemos analfabetos. Así
de importante es la Reforma.

Cinco verdades cruciales

En este recurso de Coalición por el Evangelio, queremos


mostrar la relevancia diaria de las doctrinas más importantes
que la Reforma rescató del olvido y las muchas capas de
supersticiones, ritos, y dogmas humanos que con el correr
de los siglos fueron arrojados por encima del mensaje de la
Biblia.

Cada capítulo a continuación busca abordar una de las cinco


solas de la Reforma. Son frases en latín que surgieron durante
la Reforma para resumir las verdades bíblicas más centrales
que este movimiento promovió y predicó en contraste con la
doctrina y práctica de la Iglesia católica romana.

Las cinco solas son las siguientes:

• Sola Scriptura: La Escritura sola, sin necesidad de


añadir algo más (como la tradición, los concilios y las
palabras de teólogos), es nuestra única autoridad final
para asuntos de fe y práctica. Esto no significa que la

8
tradición y las palabras de los hombres no tienen algún
valor, sino que la Palabra de Dios está por encima como
máxima autoridad.
• Sola Fide: La fe sola, sin necesidad de añadir algo más
que pretenda aportar a nuestra salvación (como obras
o rituales) es el único medio por el cual recibimos la
justificación en Cristo, es decir, somos declarados
justos ante Dios y así somos reconciliados con Él.
Esta fe siempre viene acompañada de obras, pues el
evangelio cambia nuestras vidas, pero estas obras no
son necesarias para nuestra justificación, pues somos
justificados solo por la obra de Cristo a nuestro favor.
• Sola Gratia: La gracia sola, sin necesidad de que se
requieran méritos, es la razón por la que somos salvos.
La salvación es un regalo totalmente inmerecido. No
podemos ni siquiera pretender ganar méritos ante Dios
por nuestra fe y obediencia que nos hagan dignos de
salvación.
• Solus Christus: Solo Cristo, sin necesidad de otros
mediadores, es el único autor de nuestra salvación. Él
es la cabeza de la iglesia y no el papa o cualquier otra
criatura o persona. Él pagó completamente el precio
de nuestra redención. Él es nuestro único Salvador y
Señor, digno de toda nuestra adoración.
• Soli Deo Gloria: La gloria sea solo a Dios, pues todas las
cosas (incluyendo nuestras vidas y redención) son de Él,
por Él y para Él.

Mientras haya personas perdidas en sus pecados y existan


congregaciones afirmando un falso evangelio y negando la
autoridad final de las Escrituras, todavía hay necesidad de
unirnos a los reformadores en la proclamación de estas solas.

9
Nuestra oración es que este recurso te anime a que, cuando
escuches las palabras «Reforma protestante», pienses
primero que nada en la belleza de la salvación que tenemos
en el Señor, quien nos ama sin medida, y seas alentado a
compartir el evangelio con otros y adorar más a Dios. Esto es
lo que querían los reformadores y es lo que somos llamados
a buscar hoy.

10
CAPÍTULO 1
SOLA SCRIPTURA:
LA ESCRITURA SOLA
COMO MÁXIMA
AUTORIDAD
P O R J O N AT H A N B O Y D

El fallecimiento de una vecina hizo que escuchara varias


creencias relacionadas con el tema de la muerte y la
ultratumba. Algunos dijeron que ella estaba con el Señor;
otros expresaron que estaba en un mejor lugar, pero que
debíamos rezar por su alma. Otros quizás pensaban que
estaba en el purgatorio. Un suceso tan lamentable sirvió para
que expresáramos lo que creemos y evaluáramos la base de
las creencias personales.

¿Por qué creemos lo que creemos? Cada uno tiene miles


de creencias sobre muchos temas y nos basamos en varias
fuentes de autoridad para sostener dichas creencias.
Desde la perspectiva cristiana, las creencias de mayor
trascendencia tienen que ver con Dios y nuestra salvación.
Según la enseñanza bíblica de Sola Scriptura, la única
fuente inerrante e infalible para encontrar respuestas a estas
preguntas es la Escritura.

Esta enseñanza no es popular. Hoy en día sigue levantándose


oposición a la autoridad de las Escrituras. El posmodernismo
quiere relativizar toda creencia: «No hay una verdad
absoluta», afirman sin notar la ironía. Otros creen que
la ciencia prueba que la Biblia está equivocada y hay
algunos que afirman que una tradición oriental nos puede

11
orientar mejor que una colección de sesenta y seis libros
«anticuados». También están los que argumentan que las
Escrituras no valen la pena porque no ven una relevancia
inmediata o práctica para sus vidas en las enseñanzas de la
Biblia.

La doctrina de Sola Scriptura está siendo más atacada que


nunca en el siglo XXI. Por lo tanto, necesitamos recuperarla
y afirmarla una vez más. Un entendimiento sólido de esta
doctrina nos dará firmeza en medio de las tormentas y nos
ayudará a decidir sobre asuntos doctrinales y éticos. Nos
guardará también de un individualismo malsano y, por
encima de todo, nos llevará a entender la salvación.

En este capítulo exploraremos qué es la doctrina de Sola


Scriptura, cómo la sostenemos bíblicamente y cómo
podemos responder ante algunos ataques en su contra.

Sola Scriptura definida


La Reforma protestante tuvo que ver con dos asuntos
primordiales que llevaron a la ruptura entre la Iglesia
católica romana y las iglesias protestantes: la justificación
por la fe sola (Sola Fide, lo cual supone las doctrinas de Sola
Gratia y Solus Christus) y las Escrituras como la autoridad
final para nuestra fe y vida (Sola Scriptura).

En términos técnicos, hablamos de la justificación por la fe


sola como el «principio material» y Sola Scriptura como el
«principio formal» de la Reforma. ¿Qué significan esos
términos?

El principio material es el que tiene que ver con el material


del cual está hecho algo, mientras que el principio formal es

12
la estructura que le da forma a un asunto, como el cauce de
un río que lleva las aguas por un camino.

En el caso de la Reforma, el principio material sobre el cual se


dividieron la Iglesia católica romana y la Iglesia protestante
fue la doctrina de la justificación. La Iglesia católica definió
finalmente su postura en el Concilio de Trento (1547) al
explicar que la justificación «no solo es el perdón de los
pecados, sino también la santificación y renovación del
hombre interior por la voluntaria admisión de la gracia y
dones que la siguen».[1] Por su parte, los reformadores la
entendían solo como la imputación de la justicia de Cristo al
creyente por la fe en Él.[2]

Lutero llegó a entender la justificación por la sola fe a través


de su estudio de las Escrituras, específicamente los Salmos,
Romanos y Gálatas.[3] Él pensó por un tiempo que la Iglesia
católica escucharía sus ideas, pero una disputa en 1519 con
el defensor del catolicismo Johann Eck, lo llevó a comprobar
que eso era imposible. Es más, los argumentos de Eck lo
impulsaron a examinar el fondo de su fe. La pregunta que
se hacía era: ¿cuál sería su autoridad final: el papa o las
Escrituras?[4]

La expresión de su nuevo principio formal se hizo pública


en la Dieta de Worms (1521), una reunión imperial en la que
Lutero estaba siendo juzgado:

A menos que se me convenza por testimonio de la Escritura o por


razones evidentes, puesto que no creo en el papa ni en los concilios
[de la Iglesia católica romana]... estoy encadenado por los textos
de la Escritura que he citado y mi conciencia es una cautiva de la
Palabra de Dios. No puedo ni quiero retractarme de nada.[5]

Otra expresión temprana de la enseñanza Sola Scriptura son


las Diez conclusiones de Berna (1528), el resultado de una

13
disputa entre los católicos y los protestantes en Suiza. La
segunda conclusión sintetiza bien esta doctrina:

La Iglesia de Cristo no formula ninguna ley ni mandamiento aparte


de la Palabra de Dios; por tanto, las tradiciones humanas no son
obligatorias para nosotros excepto en la medida en que estén
fundamentadas en la Palabra de Dios o prescritas en ella.[6]

De esa manera, podemos concluir que Sola Scriptura enseña


que la única autoridad infalible hoy en día es la Escritura. Por
tanto, toda enseñanza y práctica debe ser evaluada a la luz de
la Palabra de Dios y, si en algo se desvía de esa autoridad, se
debe rechazar.

Una autoridad final es inevitable

Quinientos años después, este principio formal sigue


definiendo las diferencias entre los cristianos evangélicos y
los católicos romanos. El Catecismo de la Iglesia Católica
resalta que los términos del debate no han cambiado, pues
afirma:
81. «La sagrada Escritura es la palabra de Dios, en cuanto escrita
por inspiración del Espíritu Santo».

«La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo


y el Espíritu Santo a los Apóstoles, y la transmite íntegra a los
sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la
conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación».

82. De ahí resulta que la Iglesia, a la cual está confiada la transmisión


y la interpretación de la Revelación «no saca exclusivamente de
la Escritura la certeza de todo lo revelado. Y así las dos se han de
recibir y respetar con el mismo espíritu de devoción».[7]

Al leer estas afirmaciones, la pregunta que surge es: ¿Qué


pasa si la Iglesia se desvía de la enseñanza correcta de la
Escritura? Si hay un conflicto entre lo que la Iglesia enseña

14
y la Escritura, ¿qué se podría hacer?

La respuesta es que, aunque en teoría la Escritura y la


interpretación de la Iglesia católica tienen la misma
autoridad, en la práctica una de las dos fuentes tiene que
predominar. Como explica el teólogo Herman Bavinck:
«La iglesia, según lo que hoy día es la doctrina católica
universalmente aceptada, es temporal y lógicamente anterior
a la Escritura».[8] De esa manera, en el catolicismo romano,
la tradición y los dogmas humanos terminan imponiéndose
sobre la Biblia.

Solo una autoridad puede ser final para determinar una


cuestión de fe. De manera amplia, podríamos hablar de varios
candidatos que podrían servir como esta autoridad final: los
textos sagrados, la tradición, la razón o la experiencia. En
el momento de decidir un asunto sobre las creencias, queda
patente cuál es nuestra máxima autoridad.

Si un católico dice: «Yo sé que la Iglesia católica romana


enseña la doctrina X, pero yo no estoy de acuerdo porque me
parece que tiene más sentido la doctrina Y», se ve claramente
que la razón es su máxima autoridad. De igual manera, si un
cristiano evangélico dice: «La Biblia enseña que habrá un
castigo eterno para los no creyentes, pero yo tuve un sueño
en donde Dios me indicó que eso no es así», revela con su
comentario que su máxima autoridad es su experiencia en
vez de la Escritura.

Estos ejemplos nos muestran que nuestras creencias


dependen inevitablemente de una autoridad final. En otras
palabras, la pregunta que debemos hacernos no es si tenemos
una autoridad final o no, sino si ella es la Escritura o no.

15
El fundamento bíblico

Desde la Reforma protestante, una pregunta debatida entre


católicos y protestantes ha sido si las Escrituras enseñan
la doctrina de Sola Scriptura. La respuesta es un rotundo
sí. Esta enseñanza es constante a lo largo de la Escritura y
quiero mostrarte algunos pasajes que lo demuestran. Para
empezar, considera las palabras del salmista:

¿Cómo puede el joven guardar puro su camino?


Guardando Tu palabra.
Con todo mi corazón te he buscado;
No dejes que me desvíe de Tus mandamientos.
En mi corazón he atesorado Tu palabra,
Para no pecar contra Ti (Sal 119:9-11).

Todo el salmo 119 resalta la importancia central de las


Escrituras y el salmista toma la Palabra de Dios como su
máxima autoridad para vivir de una manera que agrada
a Dios. A lo largo del salmo, su autor anhela conocer los
estatutos del Señor y así andar en la verdad. Él considera
las palabras de Dios como el estándar para entender toda la
vida. «Tú estás cerca, SEÑOR, y todos tus mandamientos son
verdad» (v. 151). Luego, en Isaías, vemos cómo toda palabra
debe ser evaluada a la luz de la ley y el testimonio escrito de
Dios:

Y cuando les digan: «Consulten a los adivinos y a los espiritistas que


susurran y murmuran», digan: «¿No debe un pueblo consultar a su
Dios ? ¿Acaso consultará a los muertos por los vivos?». ¡A la ley y al
testimonio! Si ellos no hablan conforme a esta palabra, es porque no
hay para ellos amanecer (Is 8:19-20).

Esto significa que cualquier afirmación o experiencia, incluso


las que parecen ser sobrenaturales, deben ser filtradas por la
ley y el testimonio escrito de Dios.

16
Al mismo tiempo, en la Biblia también leemos cómo el mismo
Señor Jesucristo afirmó la autoridad final de la Palabra. En
el relato de la tentación en el desierto, Jesús refutó a Satanás
tres veces de la misma forma: «escrito está», seguido de una
cita del Antiguo Testamento (Mt 4:4, 7, 9). Para nuestro
Señor, las Escrituras tenían autoridad para entender su
realidad y para confrontar al enemigo. También tenían
autoridad sobre cualquier tradición humana, un hecho
que dejó en claro al exhortar a los líderes religiosos de su
época (Mr 7:8). Si nuestro Señor apeló a las Escrituras como
autoridad final, ¿no debemos hacer lo mismo?

El apóstol Pablo indica lo mismo sobre la autoridad final


de la Escritura. En su última carta dirigida a su discípulo
Timoteo, escribió:

Desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te


pueden dar la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe
en Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para
enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a
fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena
obra (2 Ti 3:15-17).

La palabra traducida como «inspirada por Dios» indica el


origen divino de la Escritura y, dado que Dios «no miente»
(Tit 1:2), su Palabra inspirada tiene que ser verdadera y, por
lo tanto, nuestra autoridad final. Juan Calvino lo expresa bien
al decir que «le debemos a la Escritura la misma reverencia
que le debemos a Dios; porque ha procedido solo de Él».[9]

Este pasaje también enseña que la Escritura es suficiente


para llevarnos a la salvación y equipar al creyente para la
vida cristiana. La Escritura mencionada por Pablo sería el
Antiguo Testamento, pero la verdad sobre la inspiración
aplica también al Nuevo Testamento, ya que se considera
Escritura (2 P 3:16) y contiene el evangelio de salvación que

17
Pablo menciona en su carta a Timoteo (2 Ti 3:15). Para
entenderlo mejor, considera lo que Pablo enseña en sus
cartas a los tesalonicenses:

Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que
cuando recibieron la palabra de Dios que oyeron de nosotros,
la aceptaron no como la palabra de hombres, sino como lo que
realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra en
ustedes los que creen (1 Ts 2:13).

Así que, hermanos, estén firmes y conserven las doctrinas que les
fueron enseñadas, ya de palabra, ya por carta nuestra (2 Ts 2:15).

Estos versículos enseñan que la Palabra de Dios, comunicada


por los apóstoles, tiene la autoridad de Dios. Vemos que la
doctrina cristiana llegó a los tesalonicenses a través de las
palabras orales de los apóstoles y sus cartas. Pero ¿en dónde
encontramos estas palabras hoy día? ¡En las Escrituras! (2 Ts
2:15). Ellas mismas obran para brindar convicción sobre su
autoridad y podemos concluir que lo hacen mediante la obra
del Espíritu Santo quien las inspiró (1 Co 2:12-14; 2 P 1:20-
21). Pablo confió en la autoridad máxima de la Escritura que
él producía porque sabía que era inspirada por Dios. ¿Puedes
empezar a ver cómo Sola Scriptura se enseña a lo largo de
toda la Biblia?

Respuestas a objeciones

Por supuesto, son muchas las personas que no creen en lo


que Sola Scriptura afirma. Así que, para finalizar, evaluemos
tres objeciones comunes a esta enseñanza y cómo podemos
responder a ellas.

La primera de ellas afirma que «Sola Scriptura es un


argumento circular». Algunas personas dicen que el argu-

18
mento de que «la Escritura es la máxima autoridad porque la
Escritura lo enseña así» no tiene validez. Pero por definición,
la autoridad final no puede descansar sobre otra autoridad.
Como dice Bavinck: «La verdad de un principio fundamental
(principium) no se puede probar; solo se puede reconocer».
[10]
De hecho ¡la Iglesia católica hace lo mismo al afirmar que
la tradición debe tener la misma autoridad que la Escritura
porque la tradición así lo estipula![11]

Una segunda objeción común a Sola Scriptura es que esta


enseñanza promueve un caos de interpretaciones. «Cada
loco con su tema y cada evangélico con su interpretación»,
podrían decir algunos. Pero esta idea desconoce la doctrina
histórica de Sola Scriptura. Esta enseñanza no significa «tú
solo, con tu Biblia»; no es una doctrina individualista. La
Iglesia nació como resultado de escuchar la Palabra de Dios
y las Escrituras fueron recibidas por la Iglesia de Cristo. Por
lo tanto, se deben leer en comunidad.

La máxima autoridad de la Escritura no invalida otras


autoridades importantes para el cristiano, como la autoridad
de la iglesia local o la autoridad de las doctrinas históricas de
la Iglesia, pues ambas encuentran su sustento en la Biblia.
¡Las herejías a menudo han surgido precisamente por no
tomar estas autoridades en cuenta! Por supuesto, estas
otras autoridades son derivadas y no absolutas. El segundo
capítulo de la Segunda Confesión Helvética (1561), una
de las primeras confesiones protestantes, representa una
posición equilibrada sobre este asunto.

Por un lado, la confesión afirma que «no despreciamos


las interpretaciones de los padres griegos y latinos, ni
rechazamos sus disputas y tratados sobre asuntos sagrados
en tanto concuerdan con las Escrituras», mientras que por

19
otro lado dice que «no admitimos ningún otro juez que Dios
mismo, quien mediante las Santas Escrituras proclama lo
que es verdad, lo que es falso, qué ha de seguirse o qué ha
de evitarse».[12]

Además, a pesar de diferencias en esquemas teológicos o


interpretaciones de pasajes individuales, existe un consenso
sobre las doctrinas fundamentales entre los cristianos que
sostienen la enseñanza de Sola Scriptura. Dios es trino; el
Hijo de Dios vino al mundo para salvarnos por gracia, solo
por medio de la fe, solo en Él, y todo esto es solo para la
gloria de Dios. ¿De dónde vienen estas enseñanzas? Salen
clara y naturalmente de las Escrituras cuando las tomamos
como nuestra máxima autoridad.

Para finalizar, tenemos la objeción que afirma que las


Escrituras enseñan que la tradición es necesaria. Esta
objeción usa varios pasajes bíblicos que hablan de la
tradición como autoritativa. Por ejemplo, Pablo dice: «Ahora
bien, hermanos, les mandamos en el nombre de nuestro
Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que ande
desordenadamente, y no según la doctrina [tradición, según
varias traducciones católicas] que ustedes recibieron de
nosotros» (2 Ts 3:6).

Pero esta objeción en realidad no va en contra de Sola


Scriptura ya que, como mencionamos arriba, reconocemos
la autoridad apostólica. La pregunta es: ¿en dónde
encontramos esta tradición? En ninguna parte de las
Escrituras vemos que la tradición apostólica oral es guardada
en algún lado diferente de las Escrituras; no hay una
sucesión apostólica según la Escritura. Por tanto, después de
la muerte de los apóstoles, las Escrituras son la única fuente
infalible e inerrante de esta tradición.

20
Vayamos a la Escritura

Muchas personas hoy dicen creer en lo que significa Sola


Scriptura, pero no entienden qué significa esta enseñanza
fundamental. Determinan qué creer según otras autoridades:
lo que les parece, lo que experimentan o lo que otra persona
dice. Otras quieren obviar dos mil años de historia de la
Iglesia. Claramente, ¡es tiempo de recuperar la doctrina de
Sola Scriptura!

Para hacerlo, podemos someternos conscientemente a


las Escrituras en cada área de nuestra vida y ministerio,
podemos estudiar las confesiones históricas y leer más
sobre la historia y la teología de la Reforma. ¿Por qué
creemos lo que creemos? Que a la hora de responder esta
pregunta, cuando se trate de las verdades más importantes
en el mundo, podamos ir a la Biblia para justificar nuestra
respuesta.

«¡A la ley y al testimonio!».

21
CAPÍTULO 2

SOLA FIDE:
LA JUSTIFICACIÓN ES POR
LA FE SOLA
POR JOSÉ «PEPE» MENDOZA

No hay duda de que las palabras van mutando en su


significado con el paso del tiempo y también hay otras que
pasan al olvido por desuso. Por ejemplo, entre las primeras
tenemos la palabra «semáforo», usada a mediados del siglo
XIX para representar el «género de insectos lepidópteros
de la familia de los nocturnos». No fue hasta 1970 que esta
palabra cambió para referirse al «aparato eléctrico de señales
luminosas para regular la circulación» (RAE).

En el segundo grupo nos encontramos, por ejemplo, con


las palabras «disquete» (diskette) o «casete» (cassette),
que eran de las palabras más usadas por la juventud entre
mediados de los sesentas y finales de los ochentas. El primero
almacenaba solo 1.44 Mb de información digital y el segundo
almacenaba música hasta por noventa minutos. El avance de
la tecnología hizo obsoletos a ambos objetos, por lo que las
palabras desaparecieron del vocabulario general.

La palabra «fe» también ha experimentado cambios con el


paso del tiempo. Todavía mantiene la idea del «conjunto
de creencias de una religión» (RAE), pero ha mutado en
diferentes direcciones que ahora son muy populares. Estas
direcciones brindan una connotación bastante centrada en
la confianza en uno mismo («tengo fe en mí») o se refieren a

22
cierto anhelo o buen deseo potenciado para que, de alguna
manera, se cumpla una realidad («ten fe en que esto pasará»).
En ambos casos, la «fe» es como una virtud o capacidad de
fabricación personal sin mayor contenido.

Los cristianos contemporáneos no están exentos de cambios


significativos en la palabra «fe». La «fe» cristiana también ha
tomado vida propia y se ha convertido para muchos en una
especie de fuerza espiritual independiente que se «activa»
desde el interior de la persona y hasta tiene el poder para
mover a Dios en cierta dirección.

Todas esas definiciones tan diferentes y populares hacen


que me pregunte si podrías escuchar a los reformadores del
siglo XVI y entender lo que ellos quieren decir cuando usan
el término «fe sola». Lutero llegó a decir que Sola Fide «es
el artículo con que la Iglesia se levanta y sin él cae».[1] Sin
embargo, su preocupación no radicó en que los cristianos
sin «fe» no vivirían sin poder espiritual o no lograrían
alcanzar las bendiciones divinas, la tranquilidad anímica y
el desarrollo personal. En cambio, su preocupación tuvo que
ver con un aspecto central y de mayor importancia, porque
de esta verdad depende la relación con Dios y la diferencia
entre la vida y la muerte. No era un asunto trivial.

Lutero y Sola Fide

Los reformadores volvieron a las Escrituras y pudieron


comprender la realidad de la condenación del ser humano,
su separación absoluta de Dios y su incapacidad total para
lograr la salvación a través de sus propios medios, sean estos
morales o religiosos. En el caso de Lutero, la conciencia
que él experimentó de su propia condenación, desde antes
de ser usado para iniciar la Reforma, lo llevó a sentirse
profundamente desesperanzado a pesar de su esfuerzo por
mantener una religiosidad y una moralidad férrea. En sus

23
propias palabras,
Aunque vivía como un monje irreprochable, sentía que era un
pecador delante de Dios con una conciencia muy perturbada. No
podía creer que mi satisfacción lo apaciguara. No amaba; sí, odiaba
al Dios justo que castiga a los pecadores, y en secreto, aunque no de
forma blasfema, ciertamente murmurando mucho, estaba enojado
con Dios…[2]

Lutero sabía que estaba perdido, muerto en delitos y pecados,


que era un hijo de desobediencia, viviendo y satisfaciendo las
pasiones de la carne; un hijo de ira como todos los demás
(Ef 2:1-3). Su religiosidad intensa no le proporcionaba la paz
interior que tanto buscaba para aplacar la justicia de Dios.

Lutero era un monje consagrado y un profesor universitario


de teología. Su deseo de agradar a Dios era inmenso, pero
no encontraba reposo para su alma. Durante una visita a
Roma en 1511, fue sorprendido por la inmensa religiosidad
pomposa de la época, llena de rituales y majestuosidad
arquitectónica pero carente de una espiritualidad sentida. El
papa Julio II gastaba una fortuna en la remodelación de la
colosal basílica de San Pedro, por lo que podría ser posible
que Martín percibiera la contradicción visible entre los votos
de pobreza asumidos como monje y todo el lujo desplegado
por la jerarquía eclesiástica.

La ligereza con que la Iglesia católica trataba el tema del


perdón delante de Dios también causó un enorme conflicto en
Lutero. Durante su visita a Roma fue testigo de las múltiples
reliquias sagradas que eran expuestas en diferentes iglesias.
En la Edad Media la iglesia adquirió una serie de objetos,
entre ellos restos óseos de mártires, presuntos clavos o
astillas de la cruz de Cristo y muchos otros objetos que
supuestamente pertenecieron a santos, para ser expuestos
en iglesias. Lutero se preguntaba si ellos eran realmente

24
importantes para la relación con Dios y disfrutar de su
perdón. Cuando visitó los famosos escalones de Pilato, por
donde Jesús supuestamente caminó en su juicio, no pudo
soportar ver a los peregrinos subiendo de rodillas las escalas
sin preguntarse: «¿Quién sabe si esto es realmente cierto?»

Más adelante, en sus célebres 95 tesis de 1517, Lutero


reaccionó a la venta de indulgencias para la construcción de
la basílica de San Pedro oponiéndose a la forma en que la
Iglesia vendía el perdón divino y la liberación del purgatorio
como una prerrogativa papal. Él declaró:

[50] Debe enseñarse a los cristianos que, si el papa conociera las


extorsiones de los predicadores del perdón, preferiría que la iglesia
de San Pedro se redujera a cenizas a que se construyera con la piel,
la carne y los huesos de sus ovejas…

[52] La seguridad de la salvación mediante cartas de perdón es


vana, aunque el comisario, más aun, el papa mismo, se jugara su
alma por ello.

[53] Son enemigos de Cristo y del papa, aquellos que en algunas


iglesias piden a la Palabra de Dios que guarde silencio, para que en
otras se prediquen los perdones.[3]

Todo lo mencionado hasta ahora nos permite poner en


contexto la profundidad de la exposición de las solas durante
la Reforma. La fe bíblica a la que se refirió Lutero en la
Reforma tenía que ver con la forma en que el ser humano
podría relacionarse con un Dios tres veces santo al que era
imposible agradar por medios religiosos o morales. Lutero lo
explica así en su testimonio:
Por fin, por la misericordia de Dios, meditando día y noche, presté
atención al contexto de las palabras, a saber, «Porque en el evangelio
la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas
el justo por la fe vivirá» [Ro 1:17]. Allí comencé a comprender que
la justicia de Dios es aquello por lo cual el justo vive por un don de
Dios, es decir, por la fe.

25
Y este es el significado: la justicia de Dios es revelada por el evangelio,
es decir, la justicia pasiva con la cual el Dios misericordioso nos
justifica por la fe, como está escrito: «Mas el justo por la fe vivirá».
Aquí sentí que había nacido de nuevo y que había entrado en
el paraíso mismo por las puertas abiertas. Allí se me mostró una
cara totalmente diferente de toda la Escritura. Entonces repasé las
Escrituras de memoria. También encuentro en otros términos una
analogía, como la obra de Dios; eso es lo que Dios hace en nosotros;
el poder de Dios, con el que nos hace sabios; la fuerza de Dios, la
salvación de Dios, la gloria de Dios.[4]

Lo que el Espíritu Santo reveló a Lutero por su sola gracia,


a través de las Escrituras, fue que la justicia de Dios es
satisfecha en Cristo a través de la justificación por la fe
sola. El teólogo R.C. Sproul explica la importancia de esto:
«La doctrina de la justificación lidia con lo que podría ser
el problema existencial más profundo que un ser humano
pudiera enfrentar: ¿Cómo puede un pecador, una persona
injusta, alguna vez soportar el juicio de un Dios santo y
justo?».[5]

La respuesta está en el centro mismo del evangelio; es decir,


en que «el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo
que se había perdido» (Lc 19:10). La confirmación gloriosa
de que Cristo nos encontró y salvó es que, «habiendo sido
justificados [es decir, perdonados y declarados justos ante
Dios] por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también
hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual
estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria
de Dios» (Ro 5:1-2).

Sola Fide resume la verdad de que la fe en Jesucristo como


único y suficiente Salvador, sin necesidad de méritos u
obras por nuestra parte, es el único medio por el cual somos
perdonados y declarados justos por el Dios tres veces santo.

26
La naturaleza de la fe

Hay un punto importante que debemos aclarar para ubicar


a la fe en su lugar correcto dentro del plan de Dios. Cuando
hablamos de la «fe sola», no nos referimos a ella como un
fin en sí misma para nuestra salvación. El teólogo A. W. Pink
lo explica así: «La fe no es la base ni la sustancia de nuestra
justificación, sino simplemente la mano que recibe el don
divino que se nos ofrece en el evangelio».[6] Ejemplificar la
fe como una «mano receptora» nos permite reconocer que
no tenemos «fe en la fe», ya que ella no posee mérito alguno
por sí misma, sino que esa «mano» debe ser llenada del
conocimiento de la revelación ofrecida por la Palabra de Dios.
Usando la misma ilustración de la mano, Charles Spurgeon
dice: «La fe es la mano que agarra. Cuando nuestra mano
agarra algo, hace precisamente lo que hace la fe cuando se
apropia de Cristo y las bendiciones de su redención».[7]

Lo que la Biblia dice claramente sobre la fe es que no se


trata de algo que nosotros podamos producir o sacar de
nuestro interior. En cambio, es un «don de Dios; no por
obras, para que nadie se gloríe» (Ef 2:8-9). Tampoco somos
propietarios de nuestra fe porque en realidad «Jesús [es] el
autor y consumador de la fe» (He 12:2). Todos los grandes
testigos santos de la antigüedad, mencionados en la Biblia
en la carta a los Hebreos, son un testimonio poderoso de
una fe provista por Dios que los llevó a vivir vidas dignas
de imitarse, mientras esperaban por esa misma fe a la gran
promesa de redención en Jesucristo (cap. 11). El llamado a
poner los ojos en Jesús es reconocer que nuestra fe depende
en Él de principio a fin porque Jesucristo es «el autor de la
salvación» (He 2:10).

27
En otro pasaje de la Escritura, el apóstol Pablo presenta una
verdad sorprendente: «Todo aquel que invoque el nombre
del Señor será salvo» (Ro 10:13; ver Joel 2:32). Es increíble
leer a Pablo afirmar que no habrá distinción de personas
porque el Señor abunda en riquezas para todos los que le
invocan. Sin embargo, luego hace unas preguntas que nos
devuelven a nuestra realidad humana caída y apartada de
Dios: «¿Cómo, pues, invocarán a Aquel en quien no han
creído? ¿Y cómo creerán en Aquel de quien no han oído?
¿Y cómo creerán sin haber quien les predique? ¿Y cómo
predicarán si no son enviados?» (Ro 10:14-15a). Los seres
humanos no pueden invocar al Señor y alcanzar la salvación
por sí mismos, sin la ayuda sobrenatural de Dios.

Debido a que la fe se presenta como un regalo absoluto de


Dios, y cuyo autor y consumador es Jesucristo, entonces
el propósito de la fe o su contenido queda restringido al
objetivo de Dios y su plan perfecto de redención. Por lo tanto,
Pablo concluye diciéndonos: «Así que la fe viene del oír, y
el oír, por la palabra de Cristo» (Ro 10:17). La fe efectiva
debe contener la verdad del evangelio y estar nutrida de la
revelación provista por un Dios fiel y veraz que no permitirá
que ninguna de sus palabras caiga a tierra. Sproul lo explica
así:

La fe tiene un objeto. No está vacía ni se trata de una fe en nada. El


cristianismo rechaza la frase, «no importa en lo que creas si es que
eres sincero». Aunque la sinceridad es una virtud, es posible que
uno esté sinceramente equivocado y ponga la fe en algo o alguien
que no puede salvar… Cierta información debe ser conocida,
entendida y creída con el fin de tener una fe salvífica.[8]

Sola Fide y nuestra espiritualidad

La enseñanza sobre la justificación por la «fe sola» es uno de

28
los grandes aportes de la Reforma para la recuperación de
una espiritualidad bíblica y vital con un fundamento firme.
Nos aleja de una espiritualidad religiosa vacía basada en
nuestros méritos y nos da cuenta de nuestra necesidad
absoluta de Dios para nuestra salvación.

Es por eso que la justificación por la fe es uno de los pilares


fundamentales de la teología reformada, que viene a ser la
base de la seguridad de la salvación y la relación con Dios
en Jesucristo, nuestro Salvador. Pink resume el lugar de
la fe cuando dice que ella «no es un constructor, sino un
espectador; no un agente, sino un instrumento; no tiene
nada que hacer, sino todo para creer; nada para dar, pero
todo para recibir».[9] Una fe desconectada de la Palabra de
Dios es como un vaso sin agua. Nunca calmará la sed.

Al mismo tiempo, una persona justificada por la fe en Cristo


es una persona que ha sido transformada por el poder del
evangelio. Estamos hablando de un creyente que ha nacido
de nuevo y es habitado por el Espíritu Santo, cuya fe se hace
presente porque tiene paz con Dios y entendimiento de su
Palabra. Así somos nuevas criaturas, en donde Cristo es el
camino, la verdad y la vida, y por Él tenemos la única entrada
a la presencia de Dios (2 Co 5:17; Jn 14:6; Ef 3:12). Spurgeon
nos clarifica aún más esta idea:

Dios elige la fe como canal de salvación porque es un método seguro


que une al hombre con Dios. Cuando el hombre confía en Dios, hay
un punto de unión entre ellos, y esa unión garantiza la bendición.
La fe nos salva porque nos hace aferrarnos a Dios y, por lo tanto,
nos conecta con Él.[10]

La fe en Cristo que el Señor nos concede nos es contada


por justicia porque hemos sido revestidos con la justicia de
Cristo, y nuestra esperanza es que vivamos esa fe victoriosa
durante toda nuestra vida terrenal hasta que lleguemos a la

29
resurrección final. Compartimos la esperanza de Pablo
porque todo creyente desea «ser hallado en Él, no teniendo
mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la
fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base
de la fe, y conocerlo a Él, el poder de Su resurrección y la
participación de sus padecimientos, llegando a ser como Él
en Su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los
muertos» (Fil 3:9-11).

30
CAPÍTULO 3

SOLA GRATIA:
LA SALVACIÓN ES POR
GRACIA SOLA
POR LEONARDO MEYER

Nunca olvidaré ese domingo de abril del año 1999. No por la


expectativa del temido Y2K o porque en el siguiente año se
estrenaba un nuevo siglo, sino por la trascendencia de lo que
ocurrió en mi vida.

En mi adolescencia estaba sumergido en una combinación


de desastre emocional e insatisfacción existencial. A pesar
de que había sido criado con temor al Señor, mis anhelos
y sentimientos más profundos no tenían nada que ver con
Dios. Sin embargo, mi corazón fue transformado de repente
cuando escuché el evangelio y creí en Jesús como mi Señor y
Salvador. Lo que sucedió fue que experimenté la salvación de
Dios. Me causó una profunda impresión el darme cuenta de
que iba rumbo al infierno, pero me maravillé al ver la mano
de Dios rescatándome y convirtiéndome en un heredero del
cielo junto a su Hijo por toda la eternidad.

Esta experiencia de conversión no es otra cosa que la


experiencia de la gracia de Dios que prueba todo aquel que
ha nacido de nuevo. Es como pasar de forma súbita de la
pobreza extrema a un estado de riqueza incalculable con
trascendencia eterna.

¿A qué se debe esta salvación tan asombrosa? La Biblia tiene

31
sus paréntesis interesantes y uno de ellos nos ayuda a
responder esta pregunta. Se encuentra en la carta de Pablo
a los efesios: «aun cuando estábamos muertos en nuestros
delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia
ustedes han sido salvados)» (2:5). ¿Puedes ver de qué se
trata? El apóstol Pablo está explicando la decisión gloriosa
de Dios de darnos vida espiritual, indicando que todo esto
es por «gracia».

Dios es el autor de la salvación, un acto que abarca varias


realidades: predestinación, regeneración, justificación,
adopción, santificación y glorificación. Es un evento pasado
que se desarrolla en el presente y tiene una parte que se
ejecutará en el futuro. Todo esto no se debe a nuestros
méritos, sino únicamente a la gracia de Dios.

Definiendo la gracia

La gracia de Dios se ha definido con frecuencia como un


favor que se recibe pero que no se merece. No es el resultado
de algún trabajo realizado, sino que es un favor realizado por
el que entrega el obsequio. Piensa, por ejemplo, en un regalo
que recibes pero por el cual no trabajaste o que no buscaste.
Hace poco, unos amigos nos regalaron una tostadora. Cuando
les agradecimos el gesto y preguntamos por qué lo hicieron,
la respuesta de ellos fue concisa: «Porque quisimos». No
fue porque lo pedimos o porque seamos buenas personas.
Su regalo fue movido por gracia y eso nos llenó de gratitud
hacia ellos.

La gracia de Dios es infinitamente mayor, pues merecemos


todo lo opuesto a lo que Él nos entrega. ¡Ciertamente no
una tostadora! Merecemos condenación pero recibimos
salvación. Ese es el mensaje de Sola Gratia y la respuesta a
este favor en el cristiano es un sometimiento incondicional a

32
la Palabra de Dios. Ya no vive para revolcarse esclavizado en
el pecado, sino solo para la gloria de Dios en gratitud.

Hubo una época en la que esta verdad había quedado en


el olvido, hasta que la Reforma protestante irrumpió para
recuperarla y proclamarla. La batalla de los reformadores
en el siglo XVI fue contra la élite de la Iglesia católica y la
corrupción que emanaba de su sistema que distorsionaba el
evangelio. Al día de hoy, todavía promueven que los méritos
de los creyentes contribuyen en su salvación.

Los protestantes rechazaron esa enseñanza porque es


contraria a las Escrituras y afirmaron que la Biblia enseña
que la salvación es por gracia sola, sin que ella tenga que
estar acompañada de méritos que fueran suficientes para
alcanzarla por nosotros mismos. Como dijo Juan Calvino:
«Los más santos entre nosotros saben que se mantienen
firmes por la gracia de Dios y no por sus propias virtudes».[1]
A medida que hombres y mujeres se apegaban a la Escritura,
Dios los guió en la Reforma hacia un entendimiento más
bíblico del evangelio y la necesidad de volver a colocar a Dios
en el centro de todo y al ser humano en el lugar secundario y
digno que le corresponde.

Desafortunadamente, en nuestros días escuchamos de falsos


evangelios que demandan esfuerzo y buenas obras para
ganar acceso al cielo. El evangelio de la prosperidad es uno
de ellos, porque afirma que las personas son llamadas a dar
dinero a cambio de recibir milagros y experimentar el favor
de Dios. Pero no debemos dejarnos engañar por falsedades
como estas. ¡Vayamos a la Escritura!

A continuación veremos con más detalle qué dice la Biblia


sobre nuestra necesidad de gracia para ser salvos, cuál fue el

33
costo de esa gracia y cuál es nuestro futuro como creyentes
en esta gracia.

La necesidad de la gracia

En el primer capítulo de su carta a los creyentes en la ciudad


de Éfeso, Pablo enseña sobre los beneficios espirituales
que poseen todos los cristianos y que constituyen parte de
su identidad (Ef 1:3-14). Él agrega que el Padre nos da esas
bendiciones y ha hecho a Jesucristo cabeza de la Iglesia,
quien tiene la preeminencia y autoridad sobre su pueblo
unido a Él producto de su obra salvífica (vv. 15-23).

El apóstol quiere que los cristianos conozcan la razón para el


recibimiento de los beneficios que les ha detallado. Entonces
avanza en su argumento y proclama: ¡Somos salvos por
gracia! «Porque por gracia ustedes han sido salvados por
medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don
de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe» (Ef 2:8-9).
Muchos creyentes conocemos bien ese pasaje, pero para
llegar a esta declaración, Pablo habla antes de la evidencia de
la necesidad de la gracia. Les recuerda a sus lectores que ellos
estaban «muertos en sus delitos y pecados», espiritualmente
sin vida (Ef 2:1).

Una persona muerta no tiene ningún tipo de reacción,


como bien sabemos. Debido a que ya partió de este mundo,
su espíritu le ha dejado y lo que queda se convertirá en
polvo que permanecerá en la tierra hasta el momento de
la resurrección (Jn 5:25-29). De igual forma, la mortandad
espiritual de los cristianos efesios, antes de que fuesen
creyentes, se evidenciaba porque ellos no podían reaccionar
ante Dios; al menos no de manera correcta. Ellos tenían
una conducta según la corriente de este mundo, conforme a
Satanás. Vivían en las pasiones de su carne. Estaban

34
destinados al infierno porque habían merecido la ira de Dios
sobre ellos (Ef. 2:2-3).

Lamentablemente, el estado espiritual previo de los lectores


originales de esta carta no es una característica exclusiva de
ellos. Todo el que está sin Cristo está muerto espiritualmente.
El origen de esta realidad oscura la hallamos en el Edén, con
el pecado de Adan y Eva (Ro 5:12). Desde entonces, ningún
hombre o mujer, vivo o muerto, tiene ni puede tener por sí
mismo cualquier tipo de relación o respuesta buena hacia
Dios. Las emociones y deseos del alma no pueden tornarse
hacia el Señor solamente por la voluntad de un individuo
porque ¡estamos muertos! No es que simplemente sea difícil
buscar o aceptar a Dios, sino que es imposible debido a
nuestra muerte espiritual.

Sin Cristo, el corazón está atado por el lazo del diablo (2 Ti


2:26). El ser humano no es en esencia bueno a nivel moral,
como el humanismo sostiene. Al contrario, es inherentemente
pecaminoso por naturaleza a causa de la caída y todo lo que
es y hace está manchado por el pecado (Ro 3:10-18). «Como
está escrito: No hay justo, ni aun uno» (v. 10). Además, la
raza humana decidió esconder y obstruir la verdad de Dios
y la moral resultante. El resultado es catastrófico: un mundo
que llama malo a lo bueno y bueno a lo malo (1:18-32). Por lo
tanto, todos necesitamos la gracia de Dios.

Sin embargo, como ya leímos, Pablo añade: «Porque por


gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto
no procede de ustedes» (Ef 2:8). ¡El favor de Dios es lo
que marca la diferencia! Por eso nos preguntamos: «¿En la
salvación todo lo hace Dios? ¿Qué hay de mi voluntad? ¿No
soy yo quien decide seguir a Cristo o no?».

Algunos consideran que el factor determinante en la


salvación es la voluntad humana y no la gracia divina. Sin
35
Sin embargo, el árbitro final en el tema de la salvación debe
ser la propia Escritura y ella enseña lo opuesto. Aunque el
ser humano es responsable de creer el evangelio, el milagro
del nuevo nacimiento es realizado soberanamente por el
Espíritu, en el tiempo de Dios y conforme a Su voluntad,
cuando alguien ha sido expuesto en el evangelio (Jn 3:3-
8). Dios obra en el corazón del pecador, regenerándolo,
lo cual lo habilita para expresar con su boca que Jesús es
el Señor (Ro 10:9). Es debido a esa obra que el pecador,
ahora arrepentido, puede tomar una decisión consciente y se
entrega a Cristo al verlo tan glorioso, lleno de amor y digno
de adoración (Jn 6:65; 2 Co 4:3-6; cp. 1 Co 1:22-24).

Somos salvos por gracia, no producto del «libre albedrío»


humano. Algunos pueden sentirse rígidos o fruncir el ceño
con esta última afirmación. Puedo entender la resistencia
porque pasé por esa misma experiencia. Uno siempre busca
algún mérito en uno mismo, pero al entender los pasajes
de la Palabra que hablan de la gracia soberana de Dios
en la salvación, no nos queda más remedio que rendirnos
en gratitud ante la revelación divina. Ella nos dice que
no merecíamos nada, que nada podríamos alcanzar por
nuestros medios, que ni siquiera teníamos la disposición y
menos la capacidad de buscar a Dios. Todo ha sido por su
gracia sola. Esta verdad nos debe conducir a una adoración
humilde a Dios.

Cuando un ciego ve por primera vez gracias a un milagro


hecho por Dios, es imposible que retenga sus emociones y
no declare lo maravilloso de su nueva experiencia mientras
adora y exalta al Señor. Lo mismo sucede con el pecador que
es alcanzado por Dios para salvación. La gracia embarga el
alma del creyente con un sentido de reverencia e indignidad
santa que resulta en una actitud de rendición y sumisión a su
Palabra. Somos la evidencia concreta del favor de Dios.

36
Adoración y gratitud son el resultado de haber experimentado
su gracia poderosa. Sin embargo, no debemos ignorar esto:
la gracia de Dios tiene un costo.

El costo de la gracia

Algunos cristianos limitan la gracia a una simple emoción


divina. Eso no debe sorprendernos, pues vivimos en una
generación caracterizada por el emocionalismo. Se tiene
la idea de que la gracia es un sentimiento de bondad que
Dios posee y por el cual se ve obligado a compartir con sus
criaturas. Pero esa forma de pensar conduce al abuso de la
gracia porque nos lleva a menospreciar el costo de nuestra
redención, un costo que nos mueve a vivir en santidad y
entrega a Dios (Lc 7:36-48; 1 P 1:13-21).

Es importante destacar que la gracia no es un regalo


adquirido a bajo precio en algún establecimiento comercial
celestial en época de liquidación o viernes negro. La palabra
«gracia» siempre debe llevarnos a pensar que implica algo
que recibimos sin merecerlo, pero por el cual hubo un precio
previamente pagado. Por definición, la gracia de Dios hacia
los pecadores presupone una tragedia de trascendencia
cósmica producto de que el Hijo de Dios asumió el costo de
la reconciliación.

Piensa en lo que dice Pablo cuando afirma que el Padre


«nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han
sido salvados)» (Ef 2:5). No es posible despegar o divorciar
la gracia de la persona misma de Cristo, debido a que es
precisamente por medio de su sacrificio que obtenemos
la salvación. El profeta Isaías testificó del sufrimiento de
Cristo, diciendo:

37
Fue despreciado y desechado de los hombres,
Varón de dolores y experimentado en aflicción;
Y como uno de quien los hombres esconden el rostro,
Fue despreciado, y no lo estimamos.
Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades,
Y cargó con nuestros dolores.
Con todo, nosotros lo tuvimos por azotado,
Por herido de Dios y afligido (Is 53:3-4).

El pecado provocó un problema cósmico que rompió nuestra


relación con Dios. Sin embargo, en vez de ignorarlo o
simplemente destruir la raza humana, Dios lo enfrentó para
solucionarlo. Isaías describe magistralmente lo que Cristo
padeció por su pueblo. Por lo tanto, no se trató solo de una
reacción emocional visible de la divinidad. La gracia no tiene
costo para nosotros, pero tuvo un precio altísimo para Dios.

Esta verdad nos llena de asombro y nos empuja a vivir para


Dios. Si Cristo sufrió hasta derramar su sangre en la cruz,
¿no deberíamos caminar en santidad en gratitud a su amor?
¿No deberíamos también estar dispuestos a darlo todo por
causa de su reino? No importa el área en que te desenvuelvas,
como cristiano se espera que puedas esforzarte por llevar
gloria a su nombre mediante la realización de un trabajo
digno y con excelencia. Estas son solo algunas de las muchas
implicaciones de la verdad del costo de la gracia.

El futuro en la gracia

Por último, sabemos que la salvación tiene un alcance


eterno. La Biblia muestra que la gracia tiene alcance en el
pasado, presente y futuro. Entonces, ¿cómo se ve el futuro
en la gracia? ¿Qué es lo que nos aguarda?

De acuerdo con lo que Pablo le escribió a Tito, la


transformación de vida que experimenta el cristiano va de la

38
mano con su expectativa en el inminente retorno de Cristo.
Pablo dice que la gracia de Dios se ha manifestado y nos
enseña a vivir de forma piadosa, pero a la vez hace que el
cristiano esté «aguardando la esperanza bienaventurada y la
manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador
Cristo Jesús» (Tit 2:13). Esperar con ansias el regreso de
Cristo es la forma en que la gracia entrena a los cristianos
para rechazar la vida pecaminosa y vivir en piedad.

La gracia nos anima a clamar que Cristo regrese. Nos exhorta


a vivir en función de la eternidad porque nuestra mirada está
orientada hacia el trono de Cristo y su gobierno en su segunda
venida. Esa es la esperanza de todo cristiano, porque en ese
día el sufrimiento se acabará y seremos completamente libres
de la presencia de pecado en nuestras vidas. La gracia de
Dios terminará lo que empezó en nosotros y por fin seremos
tan puros y santos como Jesús (1 Jn 3:2; Ro 8:29-30).

¡Qué grandioso es saber que esa gracia nos permitirá


disfrutar del gozo de conocer a Cristo al verlo en persona!
(Ap 22:3-4). Cuando llegue ese día, no habrá más llanto ni
clamor ni dolor. Cristo será nuestra luz y estaremos con Él
por siempre (21:4, 23-24). Por lo tanto, ante las tragedias
y desaciertos que vivimos hoy, podemos descansar en la
promesa de Su regreso y nuestra glorificación, y encontrar
aliento y esperanza en medio del caos. El Dios que mostró
Su gracia al rescatarnos es el Dios que promete seguir
mostrándola por la eternidad.

39
CAPÍTULO 4

SOLA CHRISTUS:
SOLO CRISTO ES
NUESTRO SALVADOR
POR JOSUÉ ORTÍZ

Mi esposa y yo tenemos tres hijos que aman la época navideña


y todos los años ocurre lo mismo: «¡Queremos abrir los
regalos!», exclaman con emoción tan pronto los ven bajo el
árbol de Navidad. A ellos les encanta la comida, el tiempo
familiar y las tradiciones anuales que hemos construido a lo
largo de los años. Pero junto con su emoción, viene también
una oportunidad preciosa para instruirlos en los caminos del
Señor.

Nuestra labor es recordarles el significado detrás de los


regalos navideños. Queremos que entiendan, aprecien
y agradezcan a Dios por el obsequio de su Hijo a la tierra.
Si no tenemos cuidado, nuestros hijos podrían crecer
creyendo, incorrectamente, que la Navidad es solo reuniones,
vacaciones y tradiciones. ¿De qué trata la navidad? En
esencia, de Jesús.

Tal vez antes de leer este recurso habías oído sobre la


Reforma o los reformadores. Pero ¿de qué trató la Reforma?
En esencia, ¡de Jesús! Sin minimizar las demás solas, Solus
Christus sirve como punto de unión para las demás verdades
teológicas. Como explica el teólogo Michael Reeves: «El
centro, la piedra angular, la joya de la corona del cristianismo,
no es una idea, un sistema o una cosa... es Jesucristo».[1]

40
La enseñanza de Solus Christus argumenta que la salvación
se alcanza solo a través de Cristo y gracias a su obra en la
cruz. En contraste, la teología católica romana sostiene que
la salvación se obtiene a través de Cristo, pero con adición
de los sacramentos y las tradiciones litúrgicas, y que en el
proceso hay otros mediadores ante Dios, como si Cristo y su
obra no fuesen suficientes para nuestra salvación.

Solus Christus, entonces, no solo sostiene que Cristo salva,


sino además que es exclusivamente por la persona y la obra
de Jesús que cualquier persona puede ser salva.

Lutero y Solus Christus

Cuando Lutero publicó sus famosas noventa y cinco tesis


que dieron pie a la Reforma en octubre de 1517, apenas
comenzaba a entender el poder de la cruz de Jesús. Un año
más tarde, él escribió veintiocho tesis más que traerían
claridad sobre su entendimiento de la obra del Señor: sus
tesis teológicas de la disputa de Heidelberg.

Estas tesis son consideradas por muchos teólogos como


el pináculo de la teología de Lutero sobre Jesús y la cruz.
Alister McGrath, un teólogo Irlandés, afirma que esas tesis
forman una «de las maneras más poderosas y radicales de
entender la naturaleza de la teología cristiana que la Iglesia
jamás haya visto».[2] Lutero enseñó «crux sola est nostra
theologia»; es decir, que «la cruz sola es nuestra teología»
(cp. 1 Co 1:23). Así Lutero comenzó a formular y explicar la
base teológica de Solus Christus y su entendimiento de la
cruz. Por ejemplo, en la tesis número veinte, expresa que
alguien merece ser llamado teólogo cuando «entiende las
cosas visibles e inferiores de Dios, considerándolas a la luz
de la pasión y de la cruz».[3]

41
Según el reformador, la obra de Cristo no solo abre la puerta
para la salvación de la humanidad, sino que también explica
quién es Dios y cuál es su plan de redención en Cristo a través
de su sufrimiento. Solo su obra redentora da vida a una
humanidad muerta en sus pecados (Ef 2:1). De continuar
viviendo sin Dios, incluso mientras confía en sacramentos,
otros mediadores ante Dios y obras humanas, un día
despertará frente al veredicto de «culpable» anunciado por
el Juez del mundo.

Esto fue demasiado para su época. La Iglesia católica


persiguió a Lutero y logró que fuese llevado a juicio, solo
para exigirle que se retractara de sus escritos y posiciones
teológicas. Pero la llama de la verdad ya había sido encendida.
Otros reformadores fueron influenciados por esta enseñanza
bíblica y continuaron desarrollando y, en muchos sentidos,
expandiendo por el mundo la teología de la cruz hasta acuñar
el término Solus Christus.

La centralidad de Solus Christus

El Templo Mayor es una de las atracciones que no te puedes


perder cuando visitas la Ciudad de México. Estas ruinas
arqueológicas son famosas por el bagaje cultural e histórico
que traen consigo. No puedes aprender sobre la historia de
México sin leer acerca del Templo Mayor y la ciudad que lo
rodeaba.

Mientras la Reforma comenzó a tomar fuerza en Europa, el


Templo Mayor fue destruido hasta sus cimientos. En 1521,
la ciudad de Tenochtitlán cayó a manos de los españoles y el
centro religioso fue destruido. Sobre los restos de la ciudad
se construyó la Nueva España. Hoy el centro histórico de
México está construido sobre lo que fue la sede del Imperio

42
mexica. No fue sino hasta 1978 que se encontraron vestigios
del Templo Mayor. Las excavaciones demostraron lo que
muchos sospechaban: la capital mexicana descansa sobre
lo que fue la capital de Tenochtitlán. ¡Esto arroja mucha luz
sobre la historia de la Ciudad de México!

En un sentido similar, Solus Christus arroja luz sobre el por


qué de toda la Biblia. Es el cimiento sobre el cual las demás
solas descansan y se erigen a lo largo de la Escritura. Esto
no significa que Solus Christus sea más importante que el
resto de las solas, pero cuando leemos la Palabra de Dios
es inevitable reconocer que Jesús da unidad y coherencia al
resto de las solas. ¿A qué me refiero con esto? Permíteme
explicarlo a continuación.

• Sola Fide explica que la salvación es por la fe sola y


el objeto de esa fe es precisamente el Señor Jesús (Ro
10:9). La fe es salvadora solo cuando está puesta por
completo en Jesús, «el autor y consumador de la fe»
(Heb 12:2).
• Sola Gratia explica que es a través de la gracia sola
de Dios que podemos ser salvos, y Jesús es en quien
hallamos la personificación de esta gracia y la recibimos
(Tit 2:11).
• Sola Scriptura explica que la Biblia es es la mayor
autoridad para el ser humano pues ella es la Palabra de
Dios. Esta Escritura es la revelación de quién es Dios en
Jesús y cuál es su plan de redención a través del reino de
Jesús. De inicio a fin, el reino de Dios en Jesús es central
en las Escrituras (Lc 24:27; 2 Ti 3:15; Ap 5:10).
• Por último, Soli Deo Gloria explica que todo lo que Dios
hace es principalmente para su gloria, una gloria que
vemos revelada plenamente en Cristo: «El Verbo se
hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria,
gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de
verdad» (Jn 1:14; cp. 14:9).

43
El Rey que nos redimió

¿Sabías que la familia real del Reino Unido es la casa real


más famosa sobre la faz del planeta? Aun cuando hay otras
familias reales en el mundo, la Casa de los Windsor es la que
disfruta de más relevancia popular. Por ejemplo, la boda del
príncipe Carlos con Diana, en 1984, fue vista por más de
750 millones de espectadores alrededor del mundo en una
época en la que no existían las redes sociales.[4] Compara esa
audiencia con las 517 millones de personas que vieron la final
de la Copa del Mundo de Rusia 2018, o los 150 millones que
vieron el Súper Tazón en 2020, y verás cómo la boda tuvo
una victoria arrolladora.[5]

La familia liderada por la reina Isabel II es una fuente de


curiosidad, conversación y drama. Considerando que la
familia traza sus orígenes a inicios del siglo XX, podríamos
concluir que, aunque es una familia de antaño, permanece
relevante para el mundo contemporáneo.

En un sentido similar, aunque Solus Christus es un tema


doctrinal y teológico, este no es un asunto solo para los
teólogos de antaño, sino que afecta cada fibra del cristianismo
actual y es relevante para nuestras vidas como cristianos.
Jesús es el rey eterno del universo, infinitamente superior
y más importante que cualquier familia real en este mundo
(Mt 28:18; 1 Ti 6:15; Jd 25; Ap 1:5).

En la providencia de Dios, Lutero fue responsable de iniciar


un movimiento que trajo al mundo occidental un despertar
teológico y espiritual que no se había visto en siglos. Pero ni
Lutero, Calvino o Knox, entre otros reformadores, estaban
inventando verdades teológicas, sino más bien regresando
a ellas. Solus Christus no es simplemente una doctrina
reformada; es una verdad cristiana. La preeminencia del Rey
Jesús es clara en las Escrituras. Pablo lo dijo así:

44
Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos
como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios
o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y
para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas
permanecen (Col 1:16-17).

Es más, Pablo asegura que la voluntad de Dios Padre es


«reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los
cielos, como las que están en la tierra» (Ef 1:10). La teología
de Pablo está en Cristo. Hablando acerca de cómo Él nos
hace parte de la familia de Dios, Pablo afirma que «No hay
judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni
mujer, porque todos son uno en Cristo Jesús» (Gá 3:28).

El reinado de Jesús produce una disyuntiva en la vida de


todas las personas: someterse a Él o rechazarlo. Es solo a
través de Jesús que podemos llegar al Padre (Jn 3:16; 14:6).
Solo en Él tenemos resurrección y vida eterna (Jn 11:25).
Cuando su reino sea consumado pronto en este mundo, en la
Nueva Jerusalén, reinaremos para siempre junto a Él gracias
a su obra salvadora (Ap 5:10). Así que cualquier persona
que rechaza a Jesús, rechaza la vida y abraza la muerte. «En
ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo
el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos»
(Hch 4:12).

La revelación de Cristo da sentido a toda la Escritura. En


la armonía de la Trinidad, Dios Hijo es el punto de reunión
entre Dios y los hombres (1 Ti 2:5). Solo Él es nuestro Rey,
Juez y Profeta (Mt 28:18; Jn 5:22; Heb 1:2). Cuando llegó
a la tierra, llegó la personificación de todos los elementos
necesarios para la instalación del reino de Dios en la
tierra: Jesús es el verdadero y superior Israel (Mt 2:13); el
verdadero y superior siervo de Dios (Is 53); el verdadero y
superior templo (Jn 2:19; 1 Tim 2:5); el verdadero y superior
sacerdote (Heb 4:15); el verdadero y superior sacrificio

45
(Jn 1:29); el cumplimiendo de la Ley (Mt 5:17) y la verdadera
sabiduría de Dios (1 Co 1:30). Él no solo puso sobre sus
hombros nuestros pecados, sino que también puso sobre los
nuestros la justicia que se nos imputa por la fe sola (Ro 5:18-
19).

Jesús es aquél de quien Dios habló en el Edén, el que


destruye a la serpiente (Gn 3:15). Adán, Noé, Abraham,
Moisés, Josué, Jacob, David, Esdras y Nehemías, entre
otros, eran solo sombras de alguien infinitamente mejor
que ellos. Ellos fueron libertadores, pero no el Libertador.
Algunos fueron reyes, pero no el Rey. Ellos fueron profetas,
pero no el Profeta. Ellos fueron ejemplos de la ley de Dios,
pero no fueron el cumplimiento de la Ley. Solo Jesús es
todas estas cosas desde la eternidad y hasta la eternidad. ¡No
necesitamos más!

Centrados en Jesús

Es por todo lo dicho hasta ahora que nuestra sumisión a


Jesús no nace de un sentimiento de tristeza por ver lo tanto
que sufrió en la cruz. Nuestro entendimiento de Él va más
allá de su muerte, aunque sus padecimientos no son poca
cosa (Col 1:24). Él no es un mártir derrotado, sino un Rey
vencedor. Por lo tanto, nos sometemos a Jesús porque, a
través del Espíritu Santo, nuestros ojos están abiertos para
ver más allá de su sufrimiento y observar el cumplimiento de
las Escrituras en Él.

Así que Solus Christus es una verdad con implicaciones para


nuestra vida diaria, capaz de darnos esperanza incluso en los
momentos más difíciles. Que Jesús sea el centro al que toda
la Biblia apunta es profundamente gratificante para nuestra
alma sedienta. Una madre devastada por la pérdida de su
bebé, o un padre en desánimo por haber perdido su empleo,

46
o una esposa lastimada por infidelidad, o un adolescente
afectado por el divorcio de sus padres, todos ellos pueden
encontrar fortaleza en Jesús y solo en Él.

Jesús dijo: «Vengan a Mí, todos los que están cansados y


cargados, y Yo los haré descansar» (Mt 11:28). Él es nuestra
máxima esperanza, nuestro buen pastor y nuestro mejor
amigo (Ti 2:13; Jn 10:11, 15:15). Al ver que toda la Biblia nos
apunta al reino de Dios en Jesús y atesorar esta realidad,
podemos hallar descanso en Él. Nuestro dolor no es eterno,
pero nuestro Rey sí.

Ahora por la fe estamos unidos a Él y podemos decir junto


a Pablo: «Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el
que vive, sino que Cristo vive en mí» (Gá 2:20). Por lo tanto,
nuestra identidad está en Él y somos llamados a darle toda la
gloria en nuestras vidas. Es por todo esto que, al preguntarnos
de qué trata la vida cristiana, podemos gozarnos de poder
dar la misma respuesta que daríamos sobre la Navidad,
la Reforma y en última instancia sobre todas las cosas: en
esencia, se trata de Jesús.

47
CAPÍTULO 5

SOLI DEO GLORIA:


SOLO A DIOS SEA
LA GLORIA
POR JOSUÉ BARRIOS

¿Cuál es el fin principal de la existencia del hombre?


El fin principal de la existencia del hombre es glorificar a Dios, y
gozar de Él para siempre.[1]

Esta es la primera pregunta y respuesta del Catecismo


Menor de Westminster, uno de los grandes resúmenes de
la fe reformada. Sintetiza cuál es el propósito de nuestras
vidas: que glorifiquemos a Dios y nos deleitemos en Él (1 Co
10:31; Sal 37:4).

Hay otra pregunta y respuesta crucial que toda persona


debe conocer, muy relacionada con la que acabo de citar.
Es una pregunta que el catecismo no presenta ni responde.
Sin embargo, impregna toda la teología de la Reforma
protestante y el mensaje completo de la Biblia: ¿Cuál es el
fin principal de Dios?

Dicho de otra manera, ¿qué es lo que Dios busca en cada


acción que realiza y permite, y en cada Palabra que ha salido
de su boca? ¿Cuál es el fin de todas las cosas?

La respuesta bíblica y que exploraremos en este capítulo es


que el fin principal de Dios es su propia gloria y esto es en
lo que Él se deleita. De eso se trata Soli Deo Gloria. Todo lo
que Dios orquesta, realiza y habla busca esta meta: que su

48
nombre sea glorificado.

El apóstol Pablo habla de esto en el libro de Romanos.


Los primeros once capítulos de la carta son la exposición
teológica más profunda y amplia en la Biblia sobre la gran
historia de la creación y redención. La cantidad de temas que
Pablo aborda es abrumadora porque abarca desde la forma
en que la creación testifica del poder y la gloria de Dios, hasta
el papel de la ley en la vida del creyente, la justificación por la
fe sola y el rol de Jesús como nuestro segundo y mejor Adán.
También habla del obrar del Espíritu Santo en los redimidos,
la soberanía generosa de Dios en la elección de pecadores
para salvación y el plan de Dios para Israel y las naciones del
mundo, entre otros asuntos teológicos y doctrinales llenos de
implicaciones prácticas para nosotros.

Así concluye Pablo esta exposición teológica:

¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento


de Dios! ¡Cuán insondables son Sus juicios e inescrutables Sus
caminos! Pues, ¿QUIÉN HA CONOCIDO LA MENTE DEL SEÑOR? ¿O
QUIÉN LLEGÓ A SER SU CONSEJERO? ¿O QUIÉN LE HA DADO A ÉL
PRIMERO PARA QUE SE LE TENGA QUE RECOMPENSAR? Porque de Él,
por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre.
Amén (Ro 11:33-36).

Pablo no puede evitar estallar en alabanzas a Dios y atribuirle


toda la gloria a Él, reconociendo que todo existe por Él y para
Él. Nosotros deberíamos responder de la misma manera al
considerar quién es Dios y qué ha hecho y revelado en la
historia para su gloria.

Infinitamente glorioso

Empecemos definiendo los términos. En la Biblia y en la


teología reformada se habla de dos aspectos de la gloria de

49
Dios: su gloria intrínseca y su gloria adscrita.[2] Ambos
aspectos deben estar en nuestra mente al abordar el tema.

La gloria intrínseca de Dios es el peso de todo lo que Dios


es (la palabra hebrea para «gloria», kabod, tiene este
significado en la Biblia). También es la belleza, exhibición y
resplandor de su carácter y perfecciones (Éx 34:6-8). Por eso
los serafines de la visión de Isaías cantan sin cesar: «Santo,
Santo, Santo es el SEÑOR de los ejércitos, llena está toda la
tierra de su gloria» (Is 6:3), pues la creación testifica de la
gloria de Dios. Cuando hablamos de esta gloria, estamos
pisando «terreno santo» en la teología. No podemos
pretender definirla por completo, pues eso es imposible. Esta
gloria es infinita y abarca todo lo que Él es.

Piensa por un momento en lo más hermoso, justo, verdadero,


gozoso, bueno, bondadoso, perfecto, íntegro, grande, sabio y
poderoso que puedas imaginar. ¿Pudiste concebir algo que
cumpla con todas esas características en el mayor grado
posible en que puedas concebirlas? Lo dudo mucho, pero si
lo lograste, entonces es «fácil» entender la gloria de Dios:
es como la multiplicación al infinito de cada una de esas
cualidades en aquello que imaginaste y todo otro atributo
bueno que pueda existir eternamente en Él.

La gloria intrínseca de Dios es la fuente de la cual proceden


todas esas cualidades buenas en sí mismas que hemos
mencionado (y muchas otras). ¿La belleza de un atardecer
en la playa? Procede en última instancia de la gloria de Dios
y debe moverte a reconocerla en gratitud y alabanza a Él (cp.
Ro 1:18-23). ¿La sonrisa de tu hijo a quién amas? ¿La justicia
de una persona que se conduce en integridad? ¿El sabor
delicioso de un helado de chocolate? Todo tiene en última
instancia la misma fuente y propósito.

50
Al mismo tiempo, la gloria adscrita de Dios es el renombre
que Él obtiene y recibe de su creación cuando Él despliega
sus atributos revelándose a sí mismo a través de su Palabra
y sus obras. La palabra griega para gloria, doxa, tiene esta
connotación (de donde viene la palabra doxología, que nos
habla de dar gloria). En este sentido, Él es glorificado por
nosotros cuando le adoramos y reconocemos su majestad.
Glorificar a Dios, es decir, atribuirle gloria y honor, no
significa que lo estamos haciendo más glorioso —pues
es imposible añadir algo a su gloria intrínseca—, sino que
estamos reconociendo el despliegue de su gloria y adorándole
por quién es Él.

En el corazón de la Reforma

Por la gracia de Dios, los reformadores del siglo XVI dieron


en el blanco al reconocer que Dios es infinitamente glorioso
y por tanto debemos vivir centrados en Él y no en nosotros.
Por eso la teología de la Reforma es teocéntrica (centrada en
Dios), no antropocéntrica (centrada en el ser humano).

Dios es la máxima autoridad por medio de su Palabra. Él es


el Creador de todo y el Salvador que nos redime totalmente
por gracia. Por tanto, solo Dios merece la gloria y no el ser
humano. Él mismo enseña que no dará su gloria a nadie más
(Is 42:8; 48:11). Esta es la esencia de Soli Deo Gloria.

Todas las demás solas de la Reforma protestante buscan


preservar en nuestras mentes esta realidad para guardarnos
de los ídolos. La idolatría consiste en darle a cualquier otra
cosa o criatura —ya sea un ídolo de madera, una mascota,
una persona, un país, el sexo, el dinero, nuestra reputación
o un largo etcétera— el primer lugar en nuestras vidas que
solo Dios merece. Esto nos lleva a la condenación y muerte,
pues no existe pecado pequeño ante un Dios infinitamente

51
bondadoso y santo. Siempre que caemos en idolatría,
estamos menospreciando profundamente al todopoderoso y
dándole la espalda… seamos conscientes de eso o no.

La idolatría es contraria al propósito de nuestra existencia


porque el único que merece toda gloria es Dios. Por eso los
ídolos jamás podrán satisfacernos y llenar nuestros corazones
con el gozo divino para el que fuimos hechos. No fuimos
diseñados para los ídolos de nuestra propia invención, sino
para Dios, quien nos creó para que le conozcamos y para que
nuestra única respuesta sea glorificarle.

En la teología reformada, las cuatro solas anteriores son


como postes gigantes que elevan un gran cartel que dice
«Solo Dios merece toda la gloria». Sostienen este letrero
inmenso para que seamos conscientes de que no tenemos
excusa para la idolatría y para que seamos alentados a
vivir con gozo y gratitud para nuestro Dios. No podemos
pretender poner nuestras palabras y tradiciones al nivel de
su revelación, ni podemos jactarnos de haber contribuido en
algo para nuestra salvación. Toda la gloria pertenece a Él.

En toda la Escritura

Cuando la Reforma proclama Soli Deo Gloria, no se basa solo


en un par de versículos. Más bien, se basa en toda la Biblia y
las diferentes formas en las que testifica de esta verdad.

Por ejemplo, la Escritura enseña que la creación habla del


resplandor y los atributos de Dios (Sal 19:1; Ro 1:18-21); es
decir, revela aspectos de su gloria que nos dejan sin excusa
ante Él cuando no le adoramos con gratitud. Él merece la
gloria por su poder creador (Ap 4:11). También nos habla
que Dios creó al hombre y a la mujer para que reflejen su
resplandor llenando toda la tierra con su imagen, lo cual

52
implica que fueron hechos para su gloria (Gn 1:26-28; Is
43:7). Cuando Adán y Eva pecaron y nos hundimos junto a
ellos, Dios desplegó su gloria al mostrar su misericordia y
bondad santa prometiendo redención por su sola gracia (Gn
3:15).

Dios también muestra su gloria en sus juicios contra el


pecado (Nm 14:21), pues despliega su justicia y poder en
ellos. Al mismo tiempo, también es explícito al decirnos que
la liberación del pueblo de Israel en el éxodo —el gran acto
de redención en el Antiguo Testamento— es para su gloria,
para mostrarse superior al Faraón y sobre los dioses falsos
(Éx 9:16; 14:4). Como afirma el salmista:

Nuestros padres en Egipto no entendieron Tus maravillas;


No se acordaron de Tu infinito amor,
Sino que se rebelaron junto al mar, en el mar Rojo.
No obstante, los salvó por amor de Su nombre,
Para manifestar Su poder (Sal 106:7-8).

El propósito del éxodo era que la gloria de Dios pudiera


morar en medio de su pueblo, primero en el tabernáculo
y luego en el templo (Éx 40:34; 1 R 8:10-11). Esto era una
restauración parcial de lo que se vivía en Edén —comunión
con la gloria de Dios— y también un adelanto de lo que
Dios haría más adelante en la redención, al morar en medio
nuestro en Jesucristo y luego al darnos su Espíritu Santo (Jn
1:14; Ef 2:22; 1 P 4:14). También era un adelanto de lo que
Dios hará en la consumación de la historia, cuando la gloria
de Dios llene toda la tierra y vivamos para siempre junto a Él
conociéndolo por la eternidad (Hab 2:14; Ap 21:23; Jn 17:3).

No solo la liberación de Israel en el Antiguo Testamento


fue para la gloria de Dios, sino también nuestra redención
hoy. Dios nos bendice por amor de su nombre (Sal 23:3).

53
«Yo, Yo soy el que borro tus transgresiones por amor a
Mí mismo, Y no recordaré tus pecados» (Is 43:25). Más
adelante, Pablo menciona tres veces en un solo capítulo que
el fin de nuestra redención en Cristo es la exaltación de Su
gloria (Ef 1:6, 12, 14).

Son muchos más los pasajes bíblicos que nos hablan sobre
cómo todo es para la gloria de Dios. Sin embargo, no
podemos dejar de mencionar cómo Él nos enseña que su
gloria es desplegada en su Hijo como en ninguna otra parte.
Cristo «es el resplandor de Su gloria y la expresión exacta de
Su naturaleza» (Heb 1:3a). «El Verbo se hizo carne, y habitó
entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito
del Padre, lleno de gracia y de verdad» (Jn 1:14). Por eso
Pablo habló del evangelio como el «evangelio de la gloria de
Cristo» (2 Co 4:4). ¿Quieres conocer la gloria de Dios en su
mayor manifestación? Mira a Jesús, observa con atención su
carácter y lo que hizo por nosotros para nuestro gozo y su
gloria.

Los cielos nos muestran la gloria de Dios al revelarnos algunos


de sus atributos, como su poder y grandeza (Sal 19:1). Pero
en la vida, muerte, y resurrección de Jesús se despliegan
perfectamente atributos de Dios que no se despliegan en la
creación (como su amor sacrificial sin medida y su soberanía
sobre el pecado y la muerte), de una manera más amplia
que en tiempos del Antiguo Testamento. Jesús habló de
esto pocas horas antes de Su muerte cuando dijo: «Ahora
es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en
Él» (Jn 13:31; cp. 17:4). Considera la explicación que Juan
Calvino presenta sobre ese texto, como una muestra del
entendimiento de la Reforma sobre este punto crucial:

54
… Era una declaración paradójica, que la gloria del Hijo del hombre
se levanta desde una muerte que era considerada ignominiosa entre
los hombres e incluso maldita ante Dios. Él muestra, por lo tanto,
de qué manera se gloriaría a sí mismo de tal muerte. Esto es así
porque por Él glorifica por medio de ella a Dios Padre; porque en la
cruz de Cristo, como en un teatro magnífico, la inestimable bondad
de Dios se manifiesta ante el mundo entero. En todas las criaturas,
de hecho, tanto altas como bajas, la gloria de Dios brilla, pero en
ningún lugar ha brillado más que en la cruz, en la que ha habido un
cambio asombroso de las cosas, se ha manifestado la condenación
de todos los hombres, el pecado ha sido borrado, la salvación ha
sido restaurada a los hombres; y, en definitiva, el mundo entero ha
sido renovado y todo es restaurado en buen estado.[3]

El evangelio lo cambia todo y el despliegue de la gloria de


Dios en la salvación de pecadores es tan grandioso, que
dentro de un millón de años los creyentes todavía estaremos
respondiendo postrados en adoración.

La mejor de las noticias

Ahora ya podemos responder a la objeción más común


contra Soli Deo Gloria: «¿No es presumido o egocéntrico de
parte de Dios que todo sea para Su gloria?». ¡No, no lo es!

Nos desagradan las personas que siempre quieren ser el


centro de atención (al menos que nos distraigan de nuestros
problemas), pues ellas no merecen estar siempre en el centro
y no son indispensables o tan brillantes como pretenden
serlo. Esas personas son injustas y pretenciosas cuando
quieren que el universo gire en torno a ellas. Aparentan ser lo
que no son porque desean saciar algo en ellas; por lo general,
lo que desean es sentir la aprobación de otros. Todos somos
así en algún grado, pero Dios es diferente.[4]

En primer lugar, Él sería injusto e idólatra si hiciese todas las


cosas para la gloria de algo más, pues solo Él es infinitamente

55
glorioso. En segundo lugar, Él no necesita que le «demos
gloria» cuando le adoramos porque Él es autosuficiente. Dios
no tiene ninguna sed por saciar (Hch 17:24-25). Más bien, Él
orquesta y hace todo para su gloria con el fin de desplegar
su suficiencia ante nosotros, para compartir de su riqueza y
deleite infinito en quién es Él. Es decir, para que podamos
deleitarnos en Él por siempre a medida que nos sumergimos
eternamente en su vida trinitaria, en la comunión y alegría
que Él tiene consigo mismo. Cuando Dios hace todo para
su gloria, nosotros como pecadores redimidos somos
beneficiados.

¡Qué bueno saber que el universo no es gobernado por


un tirano egocéntrico y necesitado, sino por un Rey tan
generoso y rico que nos crea porque quiere mostrarnos su
gloria y saciarnos de ella! No puedo pensar en una verdad
más sobrecogedora que debe hacernos humildes y llenarnos
de asombro. Jesús literalmente no quiere un cielo sin que
estemos nosotros allí para que contemplemos su gloria y
nos gocemos en Él: «Padre, quiero que los que me has dado,
estén también conmigo donde Yo estoy, para que vean Mi
gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado
desde antes de la fundación del mundo» (Jn 17:24).

Esta es la mejor noticia que puede existir, pues si todo es por


Él, de Él y para Él, entonces podemos estar seguros de que
al final de la historia todo —absolutamente todo, incluyendo
nuestras lágrimas, dificultades y fracasos— habrá sido en
última instancia para el mayor bien: el despliegue de la gloria
de Dios y nuestro gozo eterno en Él a través de la comunión
que tenemos en Cristo (cp. Ro 8:28).

La esencia de la vida cristiana

Todo lo anterior nos demuestra que la esencia de la vida

56
cristiana es vivir centrados en Dios y no en nosotros mismos.
Se trata de vivir contemplando su gloria en el evangelio para
ser transformados más a imagen de Cristo (2 Co 3:18; 4:3-6).
También se trata de reflejar y buscar esa gloria en cada área de
nuestras vidas: desde nuestra relación con nuestro cónyuge,
hasta en nuestros estudios, lo que publicamos y consumimos
en Internet, nuestro trabajo, y un largo etcétera. Es hacer
todo en adoración a Él y para que otras personas también
puedan adorarle (Mt 5:16; 1 Co 10:31). Se trata de servirle
con gozo y gratitud, según su Palabra y dependiendo de sus
fuerzas, para que en todo Él sea glorificado en nosotros (1 P
4:10-11).

Al mismo tiempo, esta doctrina nos sirve de advertencia.


Hace años escuché de una iglesia que crecía muchísimo,
y un día el pastor dijo orgullosamente desde el púlpito:
«Nosotros somos la mejor iglesia en todo el país». Habló con
soberbia, como si Dios necesitase esa iglesia. Al domingo
siguiente, estalló un escándalo horrible y la iglesia se dividió
de inmediato. Esta historia me la contó con dolor una oveja
de esa congregación. Me recuerda que no darle toda la gloria
a Dios en nuestras vidas y ministerios es un asunto serio.
Dios promete humillar en su tiempo a quienes se exaltan a sí
mismos y no le glorifican (Lc 14:11; cp. Hch 12:23).

La realidad de que todo es para la gloria de Dios, forma parte


ineludible del engranaje de este universo hecho por Él. Es
como la ley de la gravedad: podemos tratar de ir en contra
de ella, pero al final es una ley de la cual no podemos escapar
por completo, pues incluso en el espacio la gravedad ejerce
su influencia a medida que Dios dirige por medio de ella el
movimiento de galaxias, sistemas y planetas.

Somos llamados a reconocer en nuestra era egocéntrica que

57
nunca seremos felices si no estamos centrados por completo
en Dios. Vivamos de esta forma con humildad y gozo
reconociendo quién es Él y lo que hizo por nosotros, pues el
fin principal de la existencia del ser humano es glorificar a
Dios y gozar de Él para siempre.

58
ESTUDIO TEOLOGICO SOBRE
DOCTRINAS FUNDAMENTALES DE LA BIBLIA.

EXPOSITOR
Lic y Rev. José Ramón Márquez Mata

LIBRO MAESTRO
Contenido
INTRODUCCIÓN. .................................................................................................................................. 1
MARCO DE REFERENCIA ...................................................................................................................... 2
DOCTRINA ACERCA DE DIOS. .............................................................................................................. 4
I. SU EXISTENCIA .............................................................................................................................. 4
II. NATURALEZA DE DIOS: ................................................................................................................ 5
III. ATRIBUTOS DE DIOS ................................................................................................................... 8
DOCTRINA ACERCA DE JESUCRISTO .................................................................................................. 12
A. LA PERSONA DE CRISTO ............................................................................................................ 12
B. OBRA DE JESUCRISTO. ............................................................................................................... 15
DOCTRINA ACERCA DEL..................................................................................................................... 24
“ESPIRITU SANTO” ............................................................................................................................. 24
I. PERSONALIDAD DEL ESPIRITU SANTO. ....................................................................................... 24
II. DIVINIDAD DEL ESPIRITU SANTO. .............................................................................................. 25
III. NOMBRES DEL ESPIRITU SANTO. ............................................................................................. 26
IV. LA OBRA DEL ESPIRITU SANTO. ................................................................................................ 27
V. OFENSAS CONTRA EL ESPIRITU SANTO. .................................................................................... 28
DOCTRINA ACERCA DEL HOMBRE. .................................................................................................... 30
I. CREACION Y ESTADO ORIGINAL DEL HOMBRE........................................................................... 30
II. LA CAIDA DEL HOMBRE. ............................................................................................................ 30
DOCTRINA ACERCA DE LA SALVACION. ............................................................................................. 33
A. ARREPENTIMIENTO ................................................................................................................... 33
B. FE ............................................................................................................................................... 35
C. REGENERACIÓN, O NUEVO NACIMIENTO. .............................................................................. 37
D. JUSTIFICACION .......................................................................................................................... 39
E. ADOPCION. ................................................................................................................................ 41
F. SANTIFICACION. ......................................................................................................................... 41
G. ORACION. .................................................................................................................................. 43
DOCTRINA ACERCA DE LA IGLESIA. ................................................................................................... 46
I. DEFINICIONES; DISTINCIONES. ................................................................................................... 46
II. FUNDACIÓN DE LA IGLESIA. ...................................................................................................... 47
III. MIEMBROS DE LA IGLESIA: SUS CONDICIONES Y CARACTERÍSTICAS. ...................................... 48
IV. FIGURAS CON LAS QUE SE REPRESENTA LA IGLESIA EN LAS ESCRITURAS. .............................. 48
V. ORDENANZAS DE LA IGLESIA..................................................................................................... 49
VI. VOCACIÓN DE LA IGLESIA. ....................................................................................................... 49
DOCTRINAS ACERCA DE LAS ESCRITURAS. ........................................................................................ 51
I. LA BIBLIA: SUS NOMBRES Y TÍTULOS. ........................................................................................ 51
II. INSPIRACIÓN DE LA BIBLIA. ....................................................................................................... 52
DOCTRINA ACERCA DE LOS ÁNGELES................................................................................................ 54
I. SU EXISTENCIA. .......................................................................................................................... 54
II. NATURALEZA DE LOS ÁNGELES. ................................................................................................ 54
III. LA CAÍDA DE LOS ÁNGELES. ...................................................................................................... 55
IV. LA OBRA DE LOS ÁNGELES CELESTIALES. ................................................................................. 55
DOCTRINA ACERCA DE SATANAS. ..................................................................................................... 57
I. EXISTENCIA Y PERSONALIDAD DE SATANÁS............................................................................... 57
II. LUGAR Y PODER DE SATANÁS. .................................................................................................. 58
III. CARÁCTER DE SATANÁS. .......................................................................................................... 58
IV. NUESTRA ACTITUD PARA CON SATANÁS. ................................................................................ 59
V. DESTINO DE SATANÁS. .............................................................................................................. 59
DOCTRINA ACERCA DE LAS ÚLTIMAS COSAS. ................................................................................... 61
A) LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. ............................................................................................. 61
B) LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS....................................................................................... 65
C. EL JUICIO.................................................................................................................................... 67
D. DESTINO FINAL DE LOS IMPÍOS. ............................................................................................... 69
E. RECOMPENSA FINAL DE LOS JUSTOS. ....................................................................................... 71
INTRODUCCIÓN.

Probablemente no hay necesidad más grande hoy día en la iglesia cristiana


que la de que sus miembros se familiaricen con los hechos y doctrinas
fundamentales de la fe cristiana.
La forma de tratar las doctrinas es más bien desde el punto de vista de la
“teología bíblica”, que de la dogmática.
Esto se puede echar de ver por el plan que se desarrolla en la obra, a saber,
la reunión de los pasajes bíblicos que se refieren al asunto qué se trata y la
elección entre ellos de los que consideramos representativos; después
buscar el significado de éstas referencias, estudiando el mismo texto así
como el contexto y los pasajes paralelos; finalmente, de los textos
seleccionados formular la enseñanza doctrinal, colocando los resultados en
párrafos adecuados.
Es muy deseable que las doctrinas se estudien teniendo siempre a la mano
la Biblia abierta.
Por esta razón muchas de las referencias bíblicas se indican solamente con
el capítulo y el versículo. Debe recurrirse constantemente a Las mismas
“Escrituras”.

1
MARCO DE REFERENCIA
“LA PALABRA TEOLOGIA”.
La palabra teología, conforme a su etimología, está compuesta de dos palabras
griegas , “Dios” y  “discurso” o “expresión”. De manera que Cristo como
la Palabra Viviente, y la Biblia como la Palabra Escrita, son LOGOS de Dios.

La teología es, por lo tanto, una  (Teo-logia) o discurso acerca de un


asunto específico, es decir, Dios. Sin embargo, ya que no puede haber una
consideración completa tocante a Dios si no se contemplan Sus obras y sus planes
en el universo que Él ha creado, así como su Persona, la teología puede extenderse
apropiadamente hasta incluir todas las realidades materiales e inmateriales que
existen y las verdades concernientes a ellos y contenidas en ellos.

Entre estas, hay varias formas de teologías que requieren una definición particular.

1. TEOLOGIA NATURAL. Es la ciencia que está basada solamente en aquellas


verdades acerca de Dios y su universo que están reveladas en la naturaleza.

2. TEOLOGIA REVELADA. Esta expresión se refiere a la ciencia que está basada


en aquellas verdades acerca de Dios y su universo que están reveladas en las
Sagradas Escrituras.

3. TEOLOGIA BIBLICA. Se refiere a la ciencia que tiene por objeto investigar la


verdad acerca de Dios y su universo en su desarrollo divinamente ordenado y su
medio ambiente histórico, como se presenta en los distintos libros de la Biblia.

4. LA TEOLOGIA PROPIA. Así se designa una ciencia limitada que solamente


contempla la Persona de Dios-Padre, Hijo y Espíritu Santo, pero sin hacer
referencia a las obras de cada uno de ellos.

5. LA TEOLOGIA HISTORICA. Es una ciencia que traza el desarrollo de la doctrina


y se ocupa, además, de las distintas variaciones sectarias y el abandono de la
verdad bíblica por parte de grupos herejes que han aparecido durante la era
cristiana.

6. LA TEOLOGIA DOGMATICA. Estudia aquellas verdades sostenidas son certeza.

7. LA TEOLOGIA ESPECULATIVA. Estudia verdades teológicas sostenidas en lo


abstracto y aparte de su importancia práctica.

8. TEOLOGIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO. Se limita a esa porción de las


Escrituras.

2
9. TEOLOGIA DEL NUEVO TESTAMENTO. Se limita a los libros del Nuevo
Testamento.

10. PAULINA, JUANITA Y PETRINA. Estudia los escritos de los apóstoles.

11. TEOLOGIA PRÁCTICA. Se ocupa de la aplicación de la verdad al corazón de los


hombres.

12. TEOLOGIA TEISTA O SISTEMATICA. Es una ciencia que sigue un plan


humanamente trazado o un orden de desarrollo doctrinal y que se propone
incorporar en su sistema toda verdad acerca de Dios y su universo de todas y cada
una de las fuentes existentes.

Las principales divisiones de la teología sistemática en estudio son:

a. BIBLIOLOGIA. Un estudio de las verdades esenciales concernientes a la Biblia.

b. TEOLOGIA PROPIA. Una consideración de las verdades tocante a Dios-Padre,


Hijo y Espíritu Santo, aparte de sus obras.

c. ANGELEOLOGIA: una consideración de las verdades tocante a los ángeles no


caídos y caídos.

d. ANTROPOLOGIA. Una consideración de las verdades concernientes al hombre.

e. SOTERIOLOGIA. Una consideración de las verdades concernientes a la


salvacion.

f. ECLESIOLOGIA. Una consideración de las verdades concernientes a la iglesia.

g. ESCATOLOGIA. Una consideración a la de todo lo que está en la Biblia y fue


profético cuando fue escrito.

h. CRISTOLOGIA. Una consideración de todo lo que la Biblia dice acerca del Señor
Jesucristo.

i. PNEUMATOLOGIA. Una consideración de lo que la Biblia contiene acerca del


Espíritu Santo.

3
DOCTRINA ACERCA DE DIOS.
I. SU EXISTENCIA

1. LAS ESCRITURAS BIBLICAS LA DAN POR SUPUESTA.


La apertura sublime de las Escrituras nos anuncia el hecho de Dios y su existencia:
"En el principio Dios” (Gen. 1:1).

Reconocen, además, que el hombre no sólo reconoce la existencia de Dios, sino que
también tiene un conjunto de ideas acerca de quién y qué es (Rom. 1:18-19).

2. ARGUMENTO SOBRE LA EXISTENCIA DE DIOS.


a.)Planteamiento y prueba del hecho.

El hombre cree, en todas partes, en la existencia de un ser o seres supremos para


con los que tiene responsabilidad moral, en honor de los cuales tiene que hacer
algo para obtener su propiciación.

b.)Argumento Teleológico: Designio.

Un reloj no sólo supone un relojero o artífice, sino también uno que lo ideó. Se hace
con un propósito. Detrás del reloj hubo una mente que lo ideó con un designio, lo
mismo que ocurre con el mundo en que vivimos.

Estos “propósitos” en la naturaleza no se pueden atribuir a “resultados naturales,”


ni a la “selección natural,”. Ni son tampoco “el triunfo de los más fuertes,” en cuyo
caso ‘la casualidad o el accidente actúan por la razón.” No,… son los resultados de
una inteligencia y voluntad que los origina.

c.)Argumento Antropológico: Moral.

El hombre tiene una naturaleza intelectual y moral. De consiguiente concluimos


que su Creador tiene que ser también un Ser intelectual y moral, un Juez y
Legislador. El hombre siente profundas emociones, y solamente un Ser dotado de
bondad, poder, amor, sabiduría y santidad, puede satisfacer tal naturaleza, lo que
indica la existencia de un Dios personal.

La conciencia le dice al hombre: "Harás,” o "No harás”; "Debes,” o "No debes.”


Tales mandatos no se los impone el hombre a sí mismo. Implican la existencia de
un Gobernador moral, ante el cual el hombre es responsable.

d.)Argumento Bíblico: La Escritura.

4
La mayor parte de nuestros conocimientos se apoyan en el testimonio de otros, y la
Biblia es un testimonio de autoridad.

La historia de los judíos y la profecía no se pueden explicar sin Dios.

La Escritura no trata de probamos la existencia de Dios. La afirma, la supone, y


declara que el conocimiento de Dios es universal (Rom. 1:19-21, 28, 32; 2:15).

II. NATURALEZA DE DIOS:


(Vs. Agnosticismo).

1. ESPIRITUALIDAD DE DIOS: (Vs. Materialismo). “DIOS ES


ESPIRITU.”

a) Afirmación del Hecho, Juan 4:24: “Dios es Espíritu.”

“Dios no está confinado a un solo lugar” (Hechos 7:48; 17:25; 1 Reyes 8:27). Dios
debe ser adorado en espíritu (4:21); y en verdad (4:22).

b) Luz que Arrojan otros Textos de la Biblia sobre “Dios es Espíritu.”


Lucas 24:39.

“El espíritu ni tiene carne ni huesos, “es incorpóreo; no está sujeto a las
limitaciones humanas. Col. 1:15: “La imagen del Dios invisible.” 1 Tim. 1:17: “El Rey
de los siglos, inmortal, invisible.”

Dios no tiene cuerpo, ni partes, ni pasiones, así que no tiene limitaciones. No se le


puede percibir con los sentidos sino con el alma; de consiguiente Dios está muy por
encima de las percepciones sensorias. Las palabras de Pablo en 1 Cor. 2:6-16
enseñan que no podemos conocer a Dios sin la enseñanza que viene del Espíritu de
Dios. Dios no es un ser material.

(1) ¿Qué significa la declaración de que él hombre fue hecho “a la imagen de


Dios”?

5
En Col. 3:10; Efes. 4:24, se nos declara que esta “imagen” consiste en “justicia,
conocimiento y santidad de verdad.” Esto quiere decir que la imagen de Dios en el
hombre se halla en la semejanza intelectual y moral, más que en el parecido físico.

(2) ¿Qué se quiere dar a entender con las expresiones antropomórficas que se
usan hablando de Dios ?....R// son expresiones humanas, de las que nos valemos
para traer lo infinito dentro de los límites de comprensión de lo finito.

2. PERSONALIDAD DE DIOS:
a) Definición de Personalidad. La personalidad existe donde existe la inteligencia,
la mente, la voluntad, la razón, la individualidad y la conciencia y determinación
propias.

b) Enseñanzas Bíblicas acerca de la Personalidad de Dios.

(1) Éxodo. 3:14: "YO SOY EL QUE SOY.” Estas palabras significan, “YO SOY, YO
FUI, YO SERE,”

Todos los nombres que se dan a Dios en las Escrituras indican personalidad. En
Gén. 22:13-14: Jehová proveerá. En Éxodo. 15:26: Yo soy Jehová tu Sanador.
En Éxodo. 17:8-15: Jehová nuestra Bandera (Jehová-nissi). En Jueces 6:24:
Jehová nuestra Paz (Jehová-Shalom). En Salmo 23:1: Jehová mi Pastor. En Jer.
23:6: Jehová, Justicia nuestra. En Ezeq. 48.35: Jehová presente (Jehová-
shamma).

Los nombres y pronombres personales que se dan a Dios a través de las Escrituras
prueban sin lugar a duda que Dios es una persona.

(2) A Dios se le atribuyen en las Escrituras los atributos de la personalidad:

Dios se arrepiente (Gén. 6:6); se entristece (Gén. 6:6); se aíra (1 Reyes 11:9); es
celoso (Deut. 6:15); ama (Apoc. 3:19); odia (Prov. 6:16). Dios posee los atributos de
la personalidad, de consiguiente es una persona.

(3) Para explicar la relación de Dios con el universo y con el hombre, según se nos
presenta en las Escrituras, es menester reconocer que Dios es una persona: Dios es
el Creador del universo y del hombre. Gén. 1:1, 26; Juan 1:1-3; Dios tiene ciertas
relaciones con el universo y el hombre que El creó, Hebreos 1:3; Col. 1:15-17; Salmo
104:27-30.

6
3. UNIDAD DE DIOS: (Vs. Politeísmo).
a) Las Escrituras Afirman la Unidad de Dios. Deut. 6:4: “Oye, Israel: Jehová
nuestro Dios, Jehová uno es.” Isa. 44:6-8: “Yo el primero, y yo el postrero, y fuera
de mí no hay Dios.” Isa. 45:5: “No hay Dios fuera de mí.” 1 Tim. 2:5: “Hay un Dios.”
1 Cor. 8:4: “No hay más de un Dios.”

b) Naturaleza de la Unidad Divina. Creemos, por consiguiente, que en la divinidad


hay tres personas, pero un solo Dios. Juan 10:30; 1Cor. 8:6.

Uso bíblico de la palabra “Uno” Gen. 2:24; 1 Cor. 3:6-8, 12:13; Juan 17:22-23: “Y
yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también
nosotros somos una cosa. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente
una cosa.”

4.- DOCTRINA DE LA TRINIDAD: (Vs. Unitarismo).


a) La doctrina de la Trinidad se insinúa claramente de cuatro maneras: Primero:
En los nombres plurales de la divinidad, como Elohim. Segundo: En los
pronombres personales que se aplican a la divinidad; Gén. 1:26; 11:7; Isa. 6:8.
Tercero: Las teofanías, especialmente “El Ángel del Señor.” Gén. 16 y 18. Cuarto:
La obra del Espíritu Santo. Gén. 1:2; Jueces 6:34.

b) La Doctrina de la Trinidad en el Nuevo Testamento. Esto es evidente por los


siguientes pasajes:

Primero: El bautismo de Cristo: Mat. 3:16-17. Aquí el Padre habla desde el cielo;
el Hijo es bautizado en el Jordán; y el Espíritu Santo desciende en forma de
paloma.

Segundo: En la fórmula bautismal: Mateo 28:19: "Bautizándolos en el nombre


(singular) del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”

Tercero: La bendición apostólica: 2 Cor. 13:13: "La gracia del Señor Jesucristo,
y el amor de Dios, y la participación del Espíritu Santo.”

Cuarto: El mismo Cristo lo enseña en Juan 14:16: "Yo rogaré al Padre, y os dará
otro Consolador.”

Quinto: El Nuevo Testamento nos presenta: Un Padre que es Dios, Rom. 1:7.
Un Hijo que es Dios, Heb. 1:8. Un Espíritu Santo que es Dios, Hech. 5:3, 4.

7
III. ATRIBUTOS DE DIOS

Comúnmente se dividen los atributos de Dios en dos clases: naturales y morales.


Los atributos naturales son: Omnisciencia, Omnipotencia, omnipresencia y
Eternidad; los atributos morales son: Santidad, Justicia, Fidelidad, Misericordia y
Bondad y Amor.

1. ATRIBUTOS NATURALES:
a) Omnisciencia de Dios.
Significa que Dios conoce todas las cosas y las conoce de una manera
absolutamente perfecta.

(1) Pasajes bíblicos que nos presentan el hecho de la omnisciencia de Dios. En


forma genérica: Job 11:7, 8; Job 37:16; Salmo 139:2-3, 147:4-5; Prov. 5:21, 15:3; Isa.
46:9- 10, 40:28; Mateo 10:29-30; I Juan 3:20.

b) Omnipotencia de Dios.
Es el atributo por el cual Él puede hacer que acontezca lo que Él quiera. El poder
de Dios no tiene límites.

(1) Declaraciones generales de la Escritura acerca del hecho: Job 42:2 “Yo sé que tú
lo puedes todo, y que no puede estorbarse ningún propósito tuyo.”; Gén. 18:14.
¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”

(2) Declaración detallada de la Escritura acerca del hecho.

En el mundo de la naturaleza: Gén. 1:1-3: “Dios creó los cielos y la tierra. . . . Y dijo
Dios: Sea la luz: y fue la luz.” De esta manera “él habló y fue hecho. Mandó y se
cumplió.”

En la experiencia de la humanidad: la conversión de Saulo, Hechos 9.

Los habitantes celestiales están sujetos a su voluntad y palabra: Daniel 4:35: “Y en


el ejército del cielo, hace según su voluntad.” Heb. 1:14: “¿No son todos (los
ángeles) espíritus administradores, enviados para servicio a favor de los que serán
herederos de salud?”

Aun el mismo Satanás está bajo el dominio de Dios: Job (1:12 y 2:6), y Pedro (Luc.
22:31, 32), Job (1:12 y 2:6), (Apoc. 20:2).

8
c) Omnipresencia de Dios.
Significa que Él está presente en todas partes. Este atributo está íntimamente
relacionado con su omnisciencia y omnipotencia, porque si Él se encuentra
presente en todas partes, obra en todas partes y tiene un conocimiento completo de
lo que acontece en cada lugar. Jer. 23:23-24; Salmo 139:7-12; Hech. 17:24-28.

d) Eternidad e Inmutabilidad de Dios.


Eterno se usa en la Biblia en que denota la existencia que puede tener un principio,
pero que no tendrá fin. La inmutabilidad de Dios significa que la naturaleza de
Dios no sufre cambio alguno.

Declaración bíblica sobre el hecho de la eternidad de Dios. Habacuc 1:12; Salmo


90:2; Salmo 102:24-27; Apoc. 1:8.

Declaración bíblica sobre la inmutabilidad de Dios: 1 Sam. 15:29; Malaquías 3:6;


Santiago 1:17.

2. ATRIBUTOS MORALES.
a) Santidad de Dios.
(1) Declaraciones bíblicas que presentan el hecho de la santidad de Dios. Salmo
99:9; Isa. 41:14, 57:15; Juan 17:11; Hech. 3:14; Efe. 4:30; 1 Pedro 1:15-16.

(2) Significado bíblico de la santidad aplicada a Dios. Lev. 11:43-45; Job 34:10.

La construcción del Tabernáculo, con su lugar santo y santísimo al que únicamente


entraba el sumo sacerdote una vez al año; los Diez Mandamientos con sus
categorías morales; las leyes acerca de los animales y cosas limpias o inmundas;
todo esto nos dice de manera inequívoca lo que quiere decir la santidad aplicada a
Dios. (1 Juan 1:5).

(3) Manifestación de la santidad de Dios. Prov. 15:9, 26; El pecado es una cosa
vil y detestable en la presencia de Dios. Isa. 59:1, 2; Juan 3:16 "El murió para que
pudiéramos ser perdonados; murió para hacernos buenos.”

b) Equidad y Justicia de Dios.


Estos atributos no son más que la manifestación de la santidad de Dios.

9
(1) Declaración bíblica del hecho. Salmo 116:5, 145:17.

(2) Cómo se revelan la equidad y justicia de Dios. De dos maneras: primera, en el


castigo de los malvados: justicia retributiva; segunda, en la recompensa de los
justos: justicia remunerativa.

*En el castigo de los malvados. Salmo 11:4-7; Éxodo 9:23-27; Daniel 9:12-14 y
Apoc. 16:5, 6.

*En el perdón de los pecados de los arrepentidos. 1 Juan 1:9.

*En el cumplimiento de su palabra y promesas para con sus hijos: Nehemías. 9:7-
8; capítulo 11 de Hebreos.

*En la manifestación de sí mismo como el que venga a su pueblo de todos sus


enemigos. Salmo 129:1-4

*En la recompensa de los justos. Heb. 6:10; 2 Tim. 4:8.

c) Misericordia y Bondad de Dios.


La misericordia se ejerce de ordinario con relación al culpable; es el atributo de
Dios que le lleva a buscar el bienestar de los pecadores tanto temporal como
espiritual, aunque para ello tenga que hacer un gran sacrificio (Efes. 2:4; Rom.
5:8).

La bondad es el atributo de Dios que le lleva a derramar sobre sus hijos obedientes
su bendición constante y cariñosa (Rom. 8:32).

(1) Declaración bíblica del hecho. Salmo 103:8; Deuteronomio 4:31; Salmo 86:15.
La descripción más saliente de la misericordia y bondad de Dios se hace resaltar en
la parábola, Luc. 15:11-32.

(2) Cómo se manifiestan la misericordia y la bondad de Dios.

*La misericordia, en especial para con los pecadores. Lucas 6:36; Mateo 5:45;
Isaías 55:7; Prov. 28:13; Salmo 51:1; 2 Pedro 3:9.

*Bondad especialmente para con los santos. Salmo 6:2-4, 32:10; Fil. 2:27.
d) Amor de Dios.
(1) Declaraciones bíblicas del hecho. Juan 3:16; 1 Juan 4:8-16.

10
(2) Los objetos del amor de Dios. Jesucristo, el Unigénito de Dios, es el objeto
especial de su amor. Mateo 3:17; Juan 15:9; Luc. 20:13.

*Los creyentes en su Hijo Jesucristo son objetos especiales del amor de Dios. Juan
14:21-23, 16:27, 17:23.

*Dios ama el mundo de los pecadores y malvados. Juan 3:16; Rom. 5:8: 1 Tim. 2:4.
(3) Cómo se manifiesta el amor de Dios.

*En un sacrificio infinito por la salvación de los hombres. 1 Juan 4:9-10.

*En el perdón pleno y completo de los arrepentidos. Isa. 38:17; Efes. 2:1-5.
*En acordarse de sus hijos en las cambiantes circunstancias de la vida. Isa.
63:9.

Sistema de evaluación
Encontrar las siguientes palabras que identifiquen la personalidad y los
atributos de Dios:

11
DOCTRINA ACERCA DE JESUCRISTO
A. LA PERSONA DE CRISTO
De principio a fin, la fe y vida cristiana en todas sus fases, aspectos y elementos
quedan determinados por la persona y la obra de Jesucristo.

I. HUMANIDAD DE JESUCRISTO.
1. LAS ESCRITURAS ENSEÑAN CLARAMENTE QUE TUVO
NACIMIENTO HUMANO: QUE NACIO DE UNA MUJER, LA VIRGEN
MARIA, Mateo 1:18, 2:11, 12:47, 13:55; Juan 1:14, 2:1; Hechos 13:23; Rom. 1:3;
Gal. 4:4.

Jesucristo es, sin lugar a duda, humano, siendo de la “simiente de mujer,” de la


“simiente de Abraham,” y del linaje de David. En el nacimiento de Cristo hubo
circunstancias sobrenaturales. Lucas 1:34-35.

Dios rompió la cadena de la generación humana y trajo al mundo un ser


sobrenatural por un acto creador suyo. A nadie debe extrañar el relato del
nacimiento virginal.

2. CRECIO EN SABIDURIA Y EN ESTATURA COMO CRECEN LOS


DEMAS SERES HUMANOS. EN CUERPO Y ALMA, ESTUVO SUJETO A
LAS LEYES ORDINARIAS DEL DESARROLLO HUMANO. Lucas 2:40, 51-
52.

3. TUVO LA APARIENCIA DE UN HOMBRE. Lucas 24:13-18; Juan 4:9;


20:15, 21:4-5.

4. POSEYO UNA NATURALEZA FISICA HUMANA; CUERPO, ALMA Y


ESPIRITU: Juan 1:14; Heb. 2:14; Mat. 26:12 y 38; Lucas 23:46, 24:39; Heb. 4:15.

5. ESTUVO SUJETO A TODAS LAS FLAQUEZAS DE LA NATURALEZA


HUMANA, SIN PECADO. Mateo. 4:2: “Después tuvo hambre.” Juan 19:28:
“Jesús. . . dijo: Sed tengo.” 4:6: “Jesús, cansado del camino.” Mat. 8:24: “Mas él
dormía.” Juan 19:30: “Y habiendo inclinado la cabeza, dio el espíritu.” Lloró sobre
Jerusalén (Mat. 23:37); lloró por su amigo difunto Lázaro (Juan 11:35); en el
huerto buscó la simpatía humana (Mat. 26:36, 40); Fué tentado en todo como
nosotros (Heb. 4:15).

12
6. A EL SE LE DAN NOMBRES HUMANOS, TANTO POR SI MISMO
COMO POR OTROS. Juan 1:49-51; Mat. 1:21, 26:63-64; Lucas 19:10; Hechos
2:22; 1 Tim. 2:5-

II. DIVINIDAD DE JESUCRISTO.


1. SE LE DAN NOMBRES DIVINOS.
a) Se le Llama Dios: Juan 1:1, 18; Hebreos 1:8; Romanos 9:5; Tito 2:13; 1 Juan
5:20.

b) Se le Llama Hijo de Dios. Las citas que contienen este título son numerosas.
Entre otras pueden verse Mat. 16:16-17; 8:29; 14:33; Mar. 1:1; 14:61; Luc. 1:35;
4:41, 22:70. Él es, por consiguiente, el Hijo único, tan estrechamente unido a la
íntima naturaleza divina que El expresa, que está en el mismo seno del Padre.

c) Se le llama El Señor: Hech. 4:33; 16:31; Luc. 2:11; Hech. 9:17; Mat. 22:43-45.

d) Se la Dan también Otros Nombres Divinos. “El primero y el último” (Apoc. 1:17).
Este título lo aplica Isaías a Jehová: 41:4; 44:6; 48:12. “Alpha y Omega” (Apoc.
22:13).

2. CRISTO POSEE LAS CUALIDADES Y PROPIEDADES DE LA


DIVINIDAD.

a) Pre-Existencia: Juan 1:1; 6:33, 38, 41, 51; 8:58; 17:5; Fil. 2:6; Col. 1:16, 17.

b) Existencia por Sí Mismo y Poder para Dar Vida: Juan 1:4; 5:21, 26; Heb.
7:16.

c) Inmutabilidad. Hebreos 13:8.

d) En El Habita toda la Plenitud de la Divinidad. Col. 2:9.

3. SE L E ATRIBUYEN OFICIOS DIVINOS.


a) Es el Creador: Juan 1:3; Heb. 1:10; Colosenses 1:15-20.

b) Él es el Sustentador de todas las Cosas: Col. 1:17; Heb. 1:3.

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c) Él tiene el Derecho de Perdonar los Pecados: Mar. 2:5-10; Luc. 7:48.

d) A Él se le Atribuye la Resurrección de los Cuerpos de Hombres: Juan 6:39,


40, 54; 10:17-18; 11:25.

e) Él ha de ser Juez de todos los Hombres: Juan 5:22; 2 Tim. 4:1; Hech. 17:31;
Mat. 25:31-46.

4. EL POSEE ATRIBUTOS DIVINOS.


a) Omnipotencia: Mat. 28:18; Apoc. 1:8; Juan 17:2; Ef. 1:20-22.

Aquí se le atribuye el poder sobre tres reinos: Primero, todo poder en la tierra:
sobre las enfermedades (Luc. 4:38-41); la muerte (Juan 11); la naturaleza, el agua
tornada en vino (Juan 2); la tempestad (Mat. 8). Segundo, todo poder en el
infierno: sobre los demonios (Luc. 4:35, 36, 41); los ángeles malos (Ef. 6). Tercero,
todo poder en los cielos: (Ef. 1:20-22). Finalmente, poder sobre todas las cosas:
(Heb. 2:8; 1:3; Mat. 28:18).

b) Omnisciencia: Juan 16:30; Mateo 24; 25; Col. 2:3; Juan 4:16-19; Marc. 2:8.

c) Omnipresencia: Mat. 18:20; Mat. 28:20; 1 Cor. 1:2; Ef. 1:23.

5. SU NOMBRE SE PONE AL LADO DEL DE DIOS PADRE.


La manera en que el nombre de Jesucristo se une al de Dios el Padre indica
claramente la igualdad del Hijo con el Padre. Compárense los siguientes
pasajes:

a) La Bendición Apostólica: 2 Cor. 13:14. Aquí el Hijo da la gracia lo mismo que el


Padre.

b) La Fórmula Bautismal: Mat. 28:19; Hech. 2:38.

c) Otros Pasajes. Juan 14:23: “Vendremos”; el Padre y yo. 17:3: “Esta empero es la
vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo.” 10:30: “Yo y el
Padre una cosa somos.” 2 Tes. 2:16, 17: “El mismo Señor nuestro Jesucristo, y Dios
y Padre nuestro. . . consuele vuestros corazones.”

14
B. OBRA DE JESUCRISTO.

“MUERTE DE JESUCRISTO”.

I. SU IMPORTANCIA.
1) OCUPA UN LUGAR SUPREMO EN LA RELIGION CRISTIANA.
En su sentido doctrinal la expiación se refiere: a la muerte de Cristo en
sustitución de la del hombre pecador proveyendo a éste de salvación (Mt 20:28;
2 Co 5:21; 1 Pe 2:24–25; 3:18).

La obra expiatoria de Cristo logra: redención, propiciación y reconciliación


en la relación del hombre con Dios (Ro 3:24–26; 2 Co 5:18–20; 2 Pe 2:1; 1 Jo
2:2).

-La redención, enfatiza la compra de un esclavo de su antiguo amo (el pecado),


de modo que está libre para servir a su nuevo amo (Dios) (Ro 6:22; Ga 3:13; 4:5).

-Propiciación, significa que el sacrificio redentor de Cristo ha satisfecho los


requisitos de la ira santa de Dios contra el pecado humano. ( Is 53:10–11); Ro 3:24–
26.

-Reconciliación, implica un cambio de enemistad a la armonía entre dos partes.


La realidad del cambio en la relación del creyente de enemistad a paz con Dios (Ro
5:10; 2 Co 5:18; Col 1:20–22).

2) SU RELACION CON LA ENCARNACION.


Jesucristo tomó carne y sangre para poder morir (Heb. 2:14). “El apareció para
quitar nuestros pecados” (1 Juan 3:5). Cristo vino a este mundo a dar su vida en
rescate por muchos (Mat. 20:28).

3) TEMA FUNDAMENTAL DEL EVANGELIO.


Pablo dice: “Primeramente os he enseñado que Cristo fue muerto por nuestros
pecados” (1 Cor. 15:1-3).

15
La historia, mensaje y predicación del evangelio no podrían subsistir sin la historia
de la muerte de Cristo como Redentor de los hombres.

II. DEFINICION BIBLICA DE LA MUERTE DE CRISTO

Las Escrituras nos presentan la muerte de Cristo bajo cuatro aspectos:

1. COMO UN RESCATE: Mat. 20:28; 1 Pedro 1:18; 1 Tim. 2:6; Gal. 3:13.

2. UNA PROPICIACION: Rom. 3:25; 1 Juan 2:2; Heb. 2:17.

3. COMO UNA RECONCILIACION: Rom. 5:10; 2 Cor. 5:18, 19; Efes. 2:16; Col.
1:20

4. COMO UNA SUBSTITUCION: Isa. 53:6; 1 Pedro ' 2:24, 3:18; 2 Cor. 5:21.

III. NECESIDAD DE LA MUERTE DE CRISTO

La necesidad de la expiación descansa en dos cosas: la santidad de Dios y la


pecaminosidad del hombre.

1. LA SANTIDAD DE DIOS: (Véase Atributos de Dios). La santidad de Dios


exige que se provean algunos medios de propiciación antes de que el pecador pueda
acercarse a Él y tener comunión con El.

Este medio de acercamiento a Dios se nos ofrece en la sangre derramada.

2. EL PECADO DEL HOMBRE: El pecado se debe mirar en la forma que lo


representa la Biblia, como algo que acarrea la ira, condenación y ruina eterna.

IV. ALCANCE DE LA MUERTE DE CRISTO.


Los siguientes pasajes bíblicos parece evidente que la muerte de Cristo tuvo por fin
beneficiar a toda la humanidad: Isa. 53:6; 1 Tim. 2:6; 1 Juan 2:2, cf. 2 Cor. 5:19;
Rom. 14:15; 1 Cor. 8:11.

16
De modo que el ofrecimiento del evangelio a todos es una realidad de parte de Dios.
La voluntad divina de que todos los hombres participen de los beneficios de la
expiación incluye a todos, y significa en verdad lo que el ofrecimiento abarca.

La expiación es suficiente para todos; es eficaz para los que creen en Cristo.

1. PARA TODO EL MUNDO: “Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no


solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” (1 Juan 2:2);
Juan 1:29; 1 Tim. 2:6.

2. POR CADA INDIVIDUO: Hebreos 2:9.

3. POR LOS PECADORES, LOS INJUSTOS Y LOS IMPIOS: Mateo 11:28;


Romanos 5:6-10; 1 Pedro 3:18; 1 Tim. 1:15.

4. POR LA IGLESIA: 1 Tim. 4:10; Efes. 5:25-27; Gal. 2:20.


“Los efectos de la muerte de Cristo incluyen a todos, abarcan a todos, y son de un
alcance ilimitado”.

VI. RESULTADOS DE LA MUERTE DE CRISTO.


1. EN RELACION CON EL UNIVERSO FISICO O MATERIAL.
Romanos 8:19-23; Colosenses 1:20; 2 Pedro 3:13; ver cap. 11 Isaías.

2. EN RELACION CON EL MUNDO DE LOS HOMBRES.


a) Quita la Enemistad que Existe entre Dios y el Hombre: Rom. 5:10; Col. 1:20-
22.

b) Provee una Propiciación por el Pecado del Mundo: 1 Juan 2:2; 4:10.

c) Neutraliza el Poder de Satanás sobre la Raza Humana: Juan 12:31, 32; Juan
16:9-10; Col. 2:10.

d) Resuelve el Problema del Pecado del Mundo: Romanos 3: 25-26; Heb. 9:26.

e) Satisface las Exigencias de la Ley Quebrantada y Quita la Maldición que


Había sobre el Hombre por Haber Quebrantado la Ley: Col. 2:14; Gál. 3:13.

f) En los Efectos de la Muerte de Cristo en Favor del Creyente quedan Incluidas la


Justificación, la Adopción, la Santificación, el Acceso a Dios, una Herencia, y la

17
Desaparición de todo Temor de la Muerte. Rom. 5:9; Gál. 4:3-5; Heb. 10:10; 10:19,
20; 9:15; 2:14, 15.

3. EFECTO DE LA MUERTE DE CRISTO SOBRE SATANAS.


La muerte de Cristo significó el pronunciamiento de la sentencia de condenación de
Satanás y la pérdida de su poder sobre los hombres Hebreos 2:14; Col. 2: 14-15.

“LA RESURRECCION DE JESUCRISTO”

I. SU IMPORTANCIA EN LA RELIGION CRISTIANA.

1. OCUPA UN LUGAR UNICO EN EL CRISTIANISMO


El Cristianismo es la única religión que reclama ser aceptada, apoyándose en la
resurrección de su fundador.

2. ES FUNDAMENTAL EN EL CRISTIANISMO.
La existencia del cristianismo depende de la verdad literal de la resurrección de
Jesucristo (cap. 1 Cor. 15).

La importancia de esta doctrina se echa de ver del papel a: prominente que jugó en
la predicación de los apóstoles:

En Pedro, Hech. 2:24, 32; 3:15; 4:10; 5:30; 10:40; 1 Pedro 1:21, 23.

En Pablo, Hech. 13:30, 34; 17:31; 1 Cor. 15; Fil. 3:21.

La creencia en la resurrección de nuestro Señor Jesucristo fué la fe de la primitiva


iglesia (Hech. 4:33).

II. NATURALEZA DE LA RESURRECCION DE JESUCRISTO.

1. JESUCRISTO MURIO REALMENTE.


Juan 19:33-37; Mat. 27:57-58; Mar. 15:44-45; Mar. 16:1; Apoc. 1:18.

18
2. EL HECHO DE QUE EL CUERPO DE CRISTO HABIA RESUCITADO
REALMENTE DE LOS MUERTOS.

La resurrección de Cristo no es una resurrección espiritual, ni sus apariciones a sus


discípulos fueron manifestaciones espirituales. El se apareció a sus discípulos en
forma corporal. De esta manera tenemos “El mensaje de resurrección”, que cree
en la resurrección literal de Jesucristo de entre los muertos.

a) Nos Encontramos con el Hecho de un Sepulcro Vacío. Mat. 28:6; Mar. 16:6;
Luc. 24:3, 12; Juan 20:1-2.

b) Los que le Vieron después de su Resurrección Reconocieron que Tenía el


Mismo Cuerpo que Había Tenido antes, hasta las Marcas de sus Heridas.
Juan 20:27; Luc. 24:37-39.

c) Es también Evidente por el Testimonio del mismo Cristo antes y después de


su Resurrección. Mat. 17:23; Luc. 24:39; Apoc. 1:18.

d) El Testimonio Apostólico corrobora este Hecho. Hech. 2:24-32; 1 Pedro 1:3,


21; 3:21.

e) El Relato de las Apariciones de Cristo es Prueba de una Resurrección


Literal y Física. Mat. 28:9-10; Juan 20:14-18; Mar. 16:9; Luc. 24:13-32; Juan 21.

f) Finalmente, muchos Pasajes de las Escrituras Serían Ininteligibles si no se


Apoyaran en una Resurrección Corporal de Jesucristo del Sepulcro. Rom. 8:11, 23;
Efes. 1:19, 20; Fil. 3:20-21; 1 Tes. 4:13-17.

3. NATURALEZA DEL CUERPO RESUCITADO DE CRISTO.


a) Fué un Cuerpo Real; no un Espíritu, ni un Fantasma. Luc. 24:36-43; Juan
20:20, 24-29.

b) El Cuerpo Resucitado de Cristo Fue Inmortal. No sólo es cierto que el cuerpo


de Cristo no vio la muerte desde su resurrección, sino que no puede morir más.
Rom. 6:9, 10; Apoc. 1:18, cf. Luc. 20:36.

19
III. RESULTADOS DE LA RESURRECCION DE
JESUCRISTO.
1. EN RELACION CON EL MISMO JESUCRISTO.
Romanos 1:4; Mateo 12:38-42, Mat. 28:6; Juan 2:13-22.

2. EN RELACION CON EL CREYENTE EN JESUCRISTO.


a) Le da Seguridad de que es Aceptable a Dios. Rom. 4:25.

b) Le da la Seguridad de que un Sumo Sacerdote Intercede por él en los Cielos.


Rom. 8:34; Luc. 22:32; Juan 11:42.

c) Le da Seguridad de todo el Poder que Necesita en la Vida y en el Servicio. Ef.


1:19-22; Fil. 3:10.

d) Le da Seguridad de su Propia Resurrección e Inmortalidad. 1 Tes. 4:14; 2 Cor.


4:14; Juan 14:19.

3. EN RELACION CON EL MUNDO.


a) Certeza de una Resurrección: 1 Corintios 15:22.

b) Certeza de un Día del Juicio: Hechos 17:31.

ASCENSION Y EXALTACION DE JESUCRISTO

I. SIGNIFICADO DE ESTAS PALABRAS.


Cuando hablamos de la “ascensión de Cristo” nos referimos a aquel hecho en la
vida de nuestro Señor resucitado por el cual se separó visiblemente de sus
discípulos para ir al cielo. Este hecho está relatado en Hechos 1:9-11.

La “exaltación de Jesucristo” significa aquel hecho de Dios por el cual el Cristo


resucitado y ascendido recibe el lugar de poder a la diestra de Dios. Fil. 2:9;
Efes. 1:20, 21; Véase también Hebreos 1:3.

20
II.INFORMACION BIBLICA SOBRE ESTA DOCTRINA
En el Antiguo Testamento: Salmo 110:1; 68:18. Vieron en visión profética no sólo al
Señor manso y humilde, sino también ascendido y glorificado.

Nuestro Señor mismo predijo su ascensión y exaltación en muchas ocasiones: Luc.


9:51; Juan 6:62; 20:17; Mar. 16:19; Luc. 24:51; Juan 3:13; Hech. 1:9-11; Efes. 4:8-
10; Heb. 10:12.

Los apóstoles enseñaron y predicaron estas grandes verdades. Pedro, Hech. 2:33,
34; 5:31; 1 Pedro 3:22. Pablo, Efes. 4:8-10; Heb. 4:14; 1 Tim. 3:16.

III.NATURALEZA DE LA ASCENSION Y
EXALTACION DE JESUCRISTO.
1. FUE UNA ASCENSION CORPORAL Y VISIBLE: Hech. 1:9-11; Luc. 24:51.

2. PENETRO LOS CIELOS: Heb. 4:14; Efes. 4:10; Heb. 7:26.

3. TOMO SU LUGAR A LA DIESTRA DEL PADRE. Fué exaltado hasta la


diestra de Dios. Efes. 1:20; Col. 3:1. “La diestra de Dios” indica, con toda seguridad,
el lugar del acusador a quien Cristo arroja de allí (Zac. 3:1; Apoc. 12:10); el lugar de
intercesión que Cristo ocupa ahora (Rom. 8:34); el lugar de aceptación en el que se
sienta ahora el Intercesor (Salmo 110:1); el lugar del poder más grande y de la
bendición más rica (Gén. 48:13-19); el lugar de poder (Salmo 110:5).

IV. EL PROPOSITO DE LA ASCENSION Y


EXALTACION DE JESUCRISTO.
1. HA ENTRADO EN EL CIELO COMO UN PRECURSOR: Hebreos 6:20. El
precursor es una persona que entra en un lugar antes de los que le siguen.

2. HA IDO A PREPARAR UN LUGAR PARA SU PUEBLO. Heb. 9:21-24;


Juan 14:2.

3. SE ESTA PRESENTANDO DELANTE DE DIOS EN FAVOR NUESTRO.


Hebreos 9:24. Él está allí como Sumo Sacerdote actuando en favor nuestro,
presentando la sangre de la expiación.

21
4. EL HA TOMADO SU LUGAR A LA DIESTRA DEL PADRE PARA QUE
LLENE TODAS LAS COSAS, ESPERANDO EL DIA EN QUE HA DE
TENER DOMINIO UNIVERSAL. Efes. 4:10; Heb. 10:12-13; Hech. 3:20-21.

V. RESULTADOS DE LA ASCENSION Y EXALTACION


DE JESUCRISTO.

1. NOS DA SEGURIDAD DE UNA ENTRADA LIBRE Y CONFIADA A LA


PRESENCIA D E DIOS. Hebreos 4:14-16

2. UNA ESPERANZA SEGURA DE LA INMORTALIDAD. 2 Cor. 5:1-8

3. INSPIRA AL CREYENTE LA CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA DE


DIOS PARA CREER QUE TODAS LAS COSAS COOPERAN A SU BIEN.
Col. 1:15-18.

4. CRISTO HA SIDO HECHO CABEZA SOBRE TODAS LAS COSAS A LA


IGLESIA. Efes. 1:22. Cristo es la plenitud del Padre para la Iglesia (Col. 1:19; 2:9-
10). Cristo da el Espíritu Santo a la Iglesia (Hech. 2:33-36; Juan 7:37-39). El recibe
y da a la Iglesia los dones espirituales (Efes. 4:8-12).

22
DOCTRINA ACERCA DEL
“ESPIRITU SANTO”

Estamos viviendo en la Época del Espíritu. El período del Antiguo Testamento


puede llamarse la Época del Padre; el período cubierto por los Evangelios, Época
del Hijo; desde Pentecostés hasta la segunda venida de Cristo, la Época del
Espíritu.

Todo lo relacionado con la doctrina del Espíritu Santo debe ser, por
consiguiente, de interés especial a los que vivimos en esta época de especiales
privilegios. Sin embargo, la mayoría de los creyentes viven ignorantes de lo que
concierne al Espíritu.

I. PERSONALIDAD DEL ESPIRITU SANTO.

1. ¿POR QUE SE PONE EN DUDA LA PERSONALIDAD DEL ESPIRITU


SANTO?

a) A causa de los Nombres que se dan al Espíritu Santo: Se le llama


aliento, viento, poder. Los símbolos que se usan al hablar del Espíritu son: óleo,
fuego, agua, etc. Véanse Juan 3:5-8; Hech. 2:1-4; Juan 20:22; 1 Juan 2:20. No es de
extrañar que en vista de todo esto algunos estudiantes de las Escrituras se hayan
sentido inclinados a creer, erróneamente por supuesto, que el Espíritu Santo es una
influencia impersonal que emana de Dios el Padre.

b) Porque al Espíritu Santo no se le Asocia de Ordinario con el Padre y


el Hijo en las Salutaciones del Nuevo Testamento. Véase, 2 Cor. 13:14,
asociando a las tres personas de la Trinidad, afirmando así la personalidad
igualmente de las tres.

2. METODO DE PRUEBA.
a) AI Espíritu Santo se le dan Nombres que Implican la Personalidad. El
Consolador: Juan 14:16; 16:7. “Consolador” indica una persona que llamamos a

24
nuestro lado, como un cliente llama a un abogado. 1 Juan 2:1 usa esta misma
palabra refiriéndose a Cristo, lo que indica claramente que no se puede usar
aplicándolo a una influencia abstracta e impersonal. (Véase Rom. 8:26.)

b) Al Espíritu Santo se le Aplican Pronombres Personales. Juan 16:7-8,


13-15. En estos versículos se usa diez veces el pronombre masculino griego
ekeinos (aquél) refiriéndose al Espíritu. La misma palabra se aplica a Cristo en
1 Juan 2:6; 3:3, 5, 7, 16. Y esto es tanto más significativo cuanto la palabra griego
por espíritu (pneuma) es neutra, y por consiguiente debería llevar un pronombre
neutro.

c) Al Espíritu Santo se le Identifica con el Padre y el Hijo, y, de hecho,


con los Cristianos, en tal manera que Indica una Personalidad. 1 Cor.
2:11

La Fórmula Bautismal: Mateo 28:19. La Bendición Apostólica: 2 Cor. 13:13. La


Identificación con los Cristianos: Hech. 15:28.

d) Al Espíritu Santo se le Atribuyen Características Personales.


Representado como escudriñando las verdades más profundas de Dios, y como
poseyendo un conocimiento de sus consejos suficiente para entender sus
propósitos (1 Cor. 2:10-11). Véanse también Isa. 11:1-5; 1 Pedro 1:11.

e) Al Espíritu Santo se le Atribuyen Hechos Personales.

El Espíritu habla: Apoc. 2:7 (cf. Mat. 17:5: “A él oíd”). El Espíritu hace
intercesión: Rom. 8:26, cf. Heb. 7:25; 1 Juan 2:1, 2.

f) El Espíritu Santo es Susceptible de Trato Personal. Él puede ser


entristecido (Efes. 4:30); insultado (Heb.10: 29); se puede mentir contra El
(Hech. 5:3); es blasfemado y ofendido (Mat. 12: 31, 32).

II. DIVINIDAD DEL ESPIRITU SANTO.


La divinidad del Espíritu Santo quiere decir que el Espíritu Santo es Dios.

1. AL ESPIRITU SANTO SE LE DAN NOMBRES DIVINOS. En Hech. 5:4;


2 Cor. 3:18.

2. EL ESPIRITU SANTO POSEE ATRIBUTOS DIVINOS. Él es eterno en su


naturaleza (Heb. 9:14); omnipresente (Salmo 139:7-10); omnipotente (Luc. 1:35);
omnisciente (1 Cor. 2:10, 11).

25
3. AL ESPIRITU SANTO SE LE ASIGNAN OBRAS DIVINAS. La creación
(Gén. 1:2; Salmo 104:30). Job 33:4: “El Espíritu de Dios me hizo, y la inspiración
del Omnipotente me dió vida.” La regeneración (Juan 3:5-8); la resurrección
(Rom. 8:11).

III. NOMBRES DEL ESPIRITU SANTO.

Así como al Padre y al Hijo se les dan ciertos nombres para indicar su naturaleza y
obra, así también se le dan nombres al Espíritu Santo para indicar su carácter y su
obra.

1. ESPIRITU SANTO. Luc. 11:13; Rom. 1:4; En estos pasajes se nos presenta el
carácter moral del Espíritu.

2. ESPIRITU DE GRACIA. Hebreos 10:29.


3. ESPIRITU DE FUEGO. Mat. 3:11: “Os bautizará en Espíritu Santo y en fuego.”
Isa. 4:4.

4. ESPIRITU DE VERDAD. Juan 14:17; 15:26; 16:13; 1 Juan 5:6.

5. ESPIRITU DE VIDA. Romanos 8:2.

6. ESPIRITU DE SABIDURIA Y CONOCIMIENTO.

Luc. 4:18; Isaías 11:2; 61:1-3.

7. ESPIRITU DE PROMESA. Efesios 1:13.

8. ESPIRITU DE GLORIA.1 Pedro 4:14.

9. ESPIRITU DE DIOS Y DE CRISTO.1 Corintos 3:16; Rom. 8:9.

10. EL CONSOLADOR: Juan 14:16; 17:7.

26
IV. LA OBRA DEL ESPIRITU SANTO.
1. EN RELACION CON EL MUNDO.
a) Con el Universo: La creación del universo puede atribuirse al Espíritu de Dios.
Salmo 33:6; Job 33:4; Gén.1:3, el Espíritu está activamente ocupado en la obra.

b) Con la Humanidad Como un Todo. Juan 16:8-11; Juan 15:26-27; Hech. 5:32.

2. LA OBRA DEL ESPIRITU EN RELACION CON EL CREYENTE.


a) Regenera al Creyente. Juan 3:3-5; Tito 3:5.

b) El Espíritu Habita en el Creyente. 1 Cor. 3:6; 6:19; 12:3. Rom. 8:9.

c) El Espíritu Sella al Creyente con la Seguridad de la Salvación. Efes. 1:13-14; 4:30;


Este sello significa dos cosas: propiedad y semejanza (2 Tim. 2:19-21). (Gal. 4:6;
Rom. 8:14, 16).

d) El Espíritu Santo Llena al Creyente. Hech. 2:4; Efes. 5:18: “Sed llenos de
Espíritu.”. Se puede hablar del bautismo del Espíritu como el acto inicial del
Espíritu por el cual, viene entonces y hace su habitación en el creyente.

e) El Espíritu Santo da Poder al Creyente para su Vida y su Servicio. Rom. 8:2,9-13.


Espíritu Santo produce el fruto bendito de la vida cristiana (Gál. 5:22-23). Hay tres
grupos: el primero relacionado con Dios: amor, gozo, paz; el segundo
relacionado con los hombres: tolerancia, benignidad, bondad; el tercero
relacionado con la vida cristiana del individuo: fe, mansedumbre, templanza.

f) El Espíritu Santo es el Guía de la Vida del Creyente. Le guía en todos los detalles
de su vida diaria, Rom. 8:14; Gál. 5:16, 25: “Andad en el Espíritu.”

g) El Espíritu Santo Unge al Creyente. Esta unción abarca tres cosas: Primera, el
conocimiento y la enseñanza. 1 Juan 2:27; 1 Cor. 2:9-14. Segunda, el
servicio. Cristo dependió en absoluto del Espíritu Santo Luc. 4:18; Hech. 10:38.
Tercera, consagración; En el A.T. se ungían tres clases de personas: el profeta, el
sacerdote y el rey. El resultado: “la consagración” 1 Samuel 9:16; 16:13; 1 Reyes
1:39; Salmo 45:7.

27
3. RELACION DEL ESPIRITU SANTO CON LAS ESCRITURAS.
a) Es el Autor de las Escrituras. Los santos hombres de Dios hablaron siendo
inspirados del Espíritu Santo: 2 Pedro 1:20-21; 2 Tim. 3:16; Apoc. 2 y 3. (Juan
16:13).

b) El Espíritu es el Intérprete de las Escrituras. 1 Cor. 2:9-14; Efes. 1:17. Juan 16:14,
15.

4. RELACION DEL ESPIRITU SANTO CON JESUCRISTO.


Jesucristo dependió del Espíritu Santo en su estado de humillación. Si El necesitó
depender solamente del Espíritu ¿qué menos podremos hacer nosotros?

a) Fué concebido por el Espíritu Santo, nacido del Espíritu, Luc. 1:35. b) Fué
guiado por el Espíritu, Mat. 4:1. c) Fué ungido por el Espíritu para el servicio,
Hech. 10:38. d) Fué crucificado en el poder del Espíritu, Heb. 9:14. e) Resucitó por
el poder del Espíritu, Rom. 1:4; 8:11. f) El dió mandamientos a sus discípulos y a la
Iglesia por el Espíritu, Hech. 1:2. g) El da el Espíritu, Hech. 2:33.

V. OFENSAS CONTRA EL ESPIRITU SANTO.

Esta es la fase más solemne de la Doctrina del Espíritu.

Nos conviene a todos, creyentes y no creyentes por igual, tener mucho cuidado
acerca de cómo tratamos al Espíritu Santo.

El pecado contra el Espíritu está cargado de tremendas consecuencias.

1. OFENSAS COMETIDAS POR EL NO-CREYENTE.


a) Resiste al Espíritu Santo. Hech. 7:51-57.

b) Insulta, o Desprecia al Espíritu Santo. Heb. 10:29 (cf. Luc. 18:32).

c) Blasfema Contra el Espíritu Santo. Mat. 12:31-32: Este parece ser el pecado más
grave, porque el Maestro afirma que no hay perdón para este pecado.

28
2. OFENSAS COMETIDAS POR EL CREYENTE.
a) Entristece al Espíritu. Efes. 4:30, 31; Isa. 63:10.

*Entristecer al Espíritu es, en realidad, impedir que Él tome completo


dominio de toda nuestra naturaleza moral. Si continuamos entristeciendo al
Espíritu, entonces la tristeza se toma en enojo (Isa. 63:10).

b) Mintiendo Contra el Espíritu Santo. Hech. 5:3-4.

c) Apaga el Espíritu. 1 Tes. 5:19. El contexto es, que no se debía apagar la


manifestación del Espíritu en la profecía.

Sistema de evaluación
Entre los nombres dados al Espíritu Santo, sus atributos y sus obras,
encontramos:

29
DOCTRINA ACERCA DEL HOMBRE.

I. CREACION Y ESTADO ORIGINAL DEL HOMBRE.

1. EL HOMBRE FUE HECHO A LA IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS.


Gén. 1:26; 9:6. Imagen y semejanza: las dos palabras son sinónimas. Es un hecho
fundamental que el hombre fué hecho a imagen y semejanza de Dios (1 Cor. 11:7;
Efes. 4:21-24; Col. 3:10; Sant. 3:9).

a) La Imagen de Dios no significa Semejanza Física. Dios es Espíritu: Juan 4:24.

b) En Qué Consiste esta Imagen y Semejanza: Efes. 4:23-24; Col. 3:10. Se deduce
claramente que consiste en el conocimiento, justicia y santidad; se entiende
semejanza moral, no física.

c) El Hombre Original fué Dotado de Facultades Intelectuales. Gén. 2:19-20.

d) El Hombre Original Poseía Facultades Morales y Espirituales. Considérese


la prueba moral en Génesis 3. Adán tenía poder para resistir y para ceder al mal
moral. El pecado era una cosa voluntaria. Cristo, el segundo Adán, resistió a una
prueba semejante (Mateo 4).

II. LA CAIDA DEL HOMBRE.

1. EL RELATO BIBLICO DE LA CAIDA DEL HOMBRE.


El capítulo tercero del Génesis relata ampliamente esta horrible tragedia en la
experiencia de la humanidad. Otros pasajes bíblicos: Rom. 5:12-19; 1 Tim. 2:14;
Gén. 6:5; 8:21; Salmo 14; Rom. 3:10-23.

El propósito de la narración del Génesis no es relatar la manera en que el pecado


entró en el mundo, sino “cómo entró en la raza humana”.

El pecado se encontraba ya en el mundo como lo prueban sorprendentemente la


existencia de Satanás y el estado caótico de las cosas en el principio.

Su actitud es una actitud de rebelión contra Dios, y de corrupción profunda y


terrible.

30
2. VARIAS INTERPRETACIONES DEL RELATO DE LA CAIDA DEL
HOMBRE.

Algunos consideran todo este relato como una alegoría. Adán es la parte
racional del hombre; Eva, la parte sensual; la serpiente, las incitaciones externas al
mal. Otros sostienen que el relato es un mito.

Es un hecho que la muerte se encuentra en el mundo como la paga del pecado. Y


sin lugar a duda Cristo y los otros escritores bíblicos consideran el hecho como
literal e histórico: cf. Mat. 19:4; Mar. 10:6; 2 Cor. 11:3; 1 Tim. 2:13-15; 1 Cor.
15:56.

3. NATURALEZA DE LA CAIDA.
El pecado de nuestros primeros padres fué puramente voluntario; fué un hecho
resultado de su propia determinación.

Procedió de una fuente externa, es decir, fué instigado desde afuera. La esencia del
primer pecado está en la negación de la divina voluntad, en la elevación de la
voluntad del hombre sobre la voluntad de Dios.

Fue una transgresión deliberada del límite que Dios le había puesto. Y como todo
pecado que se comete es una incredulidad respecto a la Palabra del Dios vivo,
una fe en Satanás más que una fe en Dios.

4.- RESULTADO DE LA CAIDA.


a) En nuestros primeros padres, Adán y Eva. La maldición de la tierra (Gén.
3:17); dolor de la mujer a dar a luz, y sujeción al hombre (Gén. 3:16); Trabajo físico
agotador (Gén. 3:19); muerte física y espiritual (Gén. 3:19; 3:2; 5:5; Rom. 5:12);
vergüenza y expulsión del huerto del Edén (Gén. 3:8-11, 22-24).

b) En la Raza Humana. (Ver Enseñanzas Bíblicas:).

* Todos los hombres, son pecadores delante de Dios. (Rom. 3:9-10, 22-23; Salmo
14; Isaías 53:6.

* Esta universal condición pecaminosa esta vitalmente relacionada con el pecado


de Adán. (Romanos 5:12-19).

* A los hombres no regenerados se les considera como hijos del diablo, no como
hijos de Dios. (Juan 8:44; 1° Juan 3:8-10; 1° Juan 5:19).

31
* Toda la Raza Humana se encuentra cautiva del pecado y de Satanás sin poder
librarse. (Romanos 7; Juan 8: 31-36; Efesios 2:3).

* Toda la raza humana esta lamentablemente afectada por el pecado, mental,


moral, espiritual y físicamente: Inteligencia oscurecida (Efe. 4:18; 1° Cor. 2:14).
Corazón engañoso y perverso (Jer. 17:9-10); Carne y espíritu manchados (2°Cor.
7:5); La voluntad debilitada (Rom. 7:18).

En tal sentido, el hombre está completamente destituido de amor para Dios, que es
el mandamiento que abarca toda la ley (Juan 5:42); que el hombre natural tiene
aversión a Dios (Rom. 8:7); su naturaleza esta tan afectada que no puede librarse
por sí mismo (Rom. 7:18, 23).

Sistema de evaluación
Doctrina acerca de la caída del Hombre

32
DOCTRINA ACERCA DE LA SALVACION.

A. ARREPENTIMIENTO

I.- IMPORTANCIA DE LA DOCTRINA.

Esta doctrina ocupa un lugar prominente en la predicación y enseñanza de las


Escrituras.

Juan el Bautista, lo mismo que Jesús, comenzó su ministerio público con el


llamado al arrepentimiento. (Mat. 3:1-2; 4:7).

Cuando Jesús envió a los doce y a los setenta a proclamar las buenas nuevas del
reino de os cielos, les ordeno que predicasen el arrepentimiento (Luc. 24:47; Mar.
6:12).

Lo que más pesa en el corazón de Dios, y su único mandamiento a todos los


hombres en todas las partes es que se arrepientan (2 Pedro 3:9; Hechos 17:30).

II.- NATURALEZA DEL ARREPENTIMIENTO.

En el verdadero arrepentimiento se incluyen tres ideas.

1.-En relación con la inteligencia. Mat. 21:29. La palabra “arrepentido” se usa


aquí en el sentido de cambio de mente, de pensamiento, de propósito, o de punto
de vista. Así mismo Pedro invito a los judíos al arrepentimiento, a que cambiasen
su mente y modo de pensar acerca de Cristo (Hechos 2: 14-40).

2.-En relación con las emociones. 2 Cor. 7:9. El contexto demuestra que las
emociones juegan un papel muy importante en el verdadero arrepentimiento según
el evangelio. En Luc. 10:13, dice “arrepentimiento”, que es el equivalente en hebreo
al ansiar, suspirar, gemir. “se daba golpes de pecho”, indicando la tristeza de su
corazón.

3.- En relación con la voluntad y la disposición. Arrepentimiento no es solo un


corazón deshecho por causa del pecado, sino separado del pecado. Debemos
abandonar lo que queremos que Dios perdone.

La parte de la “voluntad y la disposición” en el arrepentimiento queda demostrado


en los siguientes actos:

33
a) En la confesión de Pecado Dios: Salmo 38:18; Lucas 15:21.

b) En el abandono del pecado: Isaías 55:7; Proverbios 28:13.

c) En la vuelta a Dios: 1 Tesalonicenses 1:9; Hechos 26:18.

III.- COMO SE PRODUCE EL ARREPENTIMIENTO.

1.- Es un don divino: Hechos 11:18; 2 Timoteo 2:25. No se origina dentro, es un


don Divino.

2.- Sin embargo este don Divino se produce con el uso de algunos
medios: Hechos 2:37-38, 41; Ejemplo, Nínive, y la predicación de la palabra
(Jonás 3:5-10). El instrumento es, El Evangelio y con poder de Espíritu Santo
1° Tes. 1:5-10; Rom. 2:4.

IV.- RESULTADOS DEL ARREPENTIMIENTO.

1.- Los cielos se alegran: Luc. 15:7,10.

2.- Acarrea el perdón de pecados: Isa. 55:7; Hechos 3:19.

3.- El Espíritu Santo es derramado sobre el arrepentido. Hechos 2:38.

34
B. FE

I. IMPORTANCIA DE ESTA DOCTRINA

La fe es el fundamento del templo espiritual de Pedro (2 Pedro 1:5-7). La fe es la


primera en la trinidad de las gracias de Pablo (1 Cor.13:13).

II. DEFINICIÓN DE LA FE.

1. SU SIGNIFICADO GENERAL
a. CONOCIMIENTO: Salmo 9:10, Rom. 10:17.

La fe descansa en la mejor de las evidencias, a saber, la palabra de Dios.

b. ASENTIMIENTO:

Mar.12:32. No basta tener el conocimiento de que Jesús puede salvar, y de que es


el salvador del mundo. Debe haber también el asentimiento del corazón a estas
cosas.

c. APROPIACIÓN: Juan 1:12; 2:24. La percepción del entendimiento no es fe.

Un hombre puede conocer a cristo como divino y rechazarle como Salvador.

2. SIGNIFICADO DE LA FE EN PARTICULAR
a. USADA EN RELACIÓN CON EL NOMBRE DE DIOS.

Heb. 11:6: “Empero sin fe es imposible agradar a Dios”. Hech. 27:22-25; Rom 4:19-
21, Gén. 15: 4-6. No se puede entrar en relación con el Dios invisible si no existe
una fe absoluta en su existencia.

b. USADA EN RELACIÓN CON LA PERSONA U OBRA DE CRISTO.

Primero. A su persona que Él es divino, Juan 9:35-38; 10:30, Filip. 2:6-11; en


cuanto a su obra Mat.20:28; 26:26-28; Luc.24:27,44.

Segundo, el asentimiento a todo lo que Él nos dice, Juan 16:30; 20:28; Mat. 16:16;
Juan. 6:68,69.

Tercero, debe haber una apropiación personal de cristo como que Él es todo lo que
dice que es, Juan. 1:12; 8:21, 24,5:24.

35
La fe que salva es la que consta de: conocimientos, asentimiento y
apropiación. Esto es creer con el corazón (Rom. 10: 9,10).

c. USADA EN RELACIÓN CON LA ORACIÓN.

Pueden tomarse tres pasajes: 1 Juan 5:14, 15; Sant. 1: 5-7; Mar. 11:24.

d. USADA EN RELACIÓN CON LA PALABRA Y PROMESA DE DIOS.

Primero, las promesas de la Biblia tienen aspectos dispensacionales; por


consiguiente debemos dividir, asignar y apropiar rectamente la palabra de Dios (cf.
1 Co. 10:32).

Segundo, una vez que nos hemos convencido de que la promesa es para nosotros,
debemos creer que Dios cumplirá lo que dice la promesa. (Tito 1:2).

Tercero, debemos apropiarnos la promesa y obrar en conformidad con ella. La fe a


la esfera de la acción. La fe da la sustancia a la creencia, es decir, vida, realidad y
actividad (Heb. 11:1).

La fe tiene por válidas y de toda confianza todas las promesas (Heb. 11:11).

3. RELACIÓN DE LA FE CON LAS OBRAS


En la fe sola no hay mérito alguno. No es la mera fe la que salva sino la fe en
Cristo. (Gál. 1:8,9).

III. ORIGEN DE LA FE

En esta fase de nuestro tema hay que considerar dos lados, el lado divino y el lado
humano.
1. ES LA OBRA DEL DIOS TRINO.
Dios el padre: Rom. 12:3; 1 Cor. 12. Por consiguiente, la fe es un don de su
gracia.

Dios el hijo: Heb. 12:2.

Dios el espíritu: Gál. 5:22; 1 Cor. 12:9.

2. EN LA FE HAY TAMBIÉN UN LADO HUMANO.


Rom. 10:17. Hech. 4:4. Este caso se refiere a la palabra hablada, el evangelio; en
otras ocasiones se refiere a la palabra escrita, las escrituras, como el instrumento
que produce la fe.

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Nuestra fe aumenta con el ejercicio de la fe que ya poseemos. Luc. 17:5,6, Mat.
25:29.

IV. ALGUNOS RESULTADOS DE LA FE.

1. SOMOS SALVOS POR LA FE.


Toda nuestra salvación: pasada, presente y futura depende de la fe. Nuestra
aceptación de Cristo (Juan 1:12); nuestra santificación (Hech. 26:18); el ser
guardados (1 Pedro 1:5); en realidad, toda nuestra salvación de principio a fin
depende de la fe.

2. DESCANSO, PAZ, SEGURIDAD, GOZO.


Isa. 28:3; Filip. 4:6; Rom. 5:1; Heb. 4:1-3; 1 Pedro 1:8.

3. LA FE OBRA GRANDES HAZAÑAS. Heb. 11: 32-34; Mat. 21:21.


El gran problema que contestar para el cristiano no es: “¿Qué puedo hacer yo?”,
sino “¿Cuánto puedo creer yo?”, porque “al que cree todo es posible.

C. REGENERACIÓN, O NUEVO NACIMIENTO.

Por la regeneración somos admitidos en el reino de Dios.

I. NATURALEZA DE LA REGENERACIÓN.

1. LA REGENERACION NO ES EL BAUTISMO.
Juan. 3:5, Tito 3:5. Estos pasajes deben entenderse en un sentido figurado, es
decir, refiriéndose al poder purificador de la palabra de Dios.

2. LA REGENERACION NO ES UNA REFORMA DE COSTUMBRES.

Es un cambio de dirección que resulta de un cambio de vida. Heb. 13:5

3. REGENERACION ES UN AVIVAMIENTO ESPIRITUAL, UN NUEVO


NACIMIENTO.

37
Es la comunicación de una vida nueva y divina, una creación nueva, la producción
de una cosa nueva. No es la naturaleza antigua modificada, reformada, o dotada de
nuevo vigor, sino un nuevo nacimiento de lo alto. Juan 3:3-7; 5:21; Efes. 2:1, 10; 2
Cor. 5:17.

4. ES LA COMUNICACIÓN DE UNA NUEVA NATURALEZA, LA


NATURALEZA DE DIOS.

En la regeneración se nos hace participes de: la naturaleza divina (2 Pedro 1:4). Nos
vestimos del nuevo hombre (Efes. 4:24; Col. 3:10). Cristo vive ahora en el creyente
(Gál. 2:20). La simiente de Dios habita en él (1 Juan 3:9). De modo que en adelante
el creyente posee dos naturalezas (Gál. 5:17).

5. EL CREYENTE RECIBE UN IMPULSO NUEVO Y DIVINO.

La regeneración es, por consiguiente, un nuevo poder gobernador que le capacita


para llegar hacer santo en su experiencia diaria: “las cosas viejas pasaron; he aquí
todas son hechas nuevas”. (2 Cor. 5:17). Hech. 16:14; Ezeq. 36:25-27; 1 Juan. 3: 6-9.

II. NECESIDAD URGENTE DEL NUEVO NACIMIENTO.

1. LA NECESIDAD ES UNIVERSAL.
La necesidad llega hasta donde llega el pecado y la raza humana: “El que no naciere
otra vez, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3. Cf. V.5). No existe substituto
para el nuevo nacimiento: (Gál. 6:15). Todo lo que nace de la carne, tiene que nacer
de nuevo, del espíritu (Juan 3:3-7).

2. LA CONDICION PECAMINOSA DEL HOMBRE LO EXIGE.

Juan 3:6. (Jer. 13: 23)(Rom. 8:8). La mente humana esta tan obscurecida que no
puede apreciar la verdad espiritual. Necesitamos una renovación de nuestra mente
(Rom. 12:2).

3. LA SANTIDAD DE DIOS LO EXIGE.

Si nadie puede ver al Señor sin la santidad (Heb. 12:14), concluimos que es una
necesidad absoluta la regeneración de nuestras naturaleza.

III. MEDIOS DE LA REGENERACION.

1. LA REGENERACION ES UNA OBRA DIVINA.


Nosotros no somos “engendrados de sangre ni de voluntad de carne, ni de voluntad
de varón, más de Dios” (Juan 1:13). Él nos engendró de su propia voluntad (Sant.
1:18). Nuestra regeneración es un acto creador de parte de Dios, no un proceso

38
reformador de parte del hombre. El único agente divino de la regeneración es el
Espíritu Santo. Por esta razón se le llama “la renovación de espíritu santo” ( Tito
3:5). Somos “nacidos del espíritu” (Juan 3:5).

2. SIN EMBARGO, LA REGENERACION TIENE UN LADO HUMANO.


Juan 1:12-13; unen estos dos pensamientos, lo divino y lo humano en la
regeneración.

a. EL HOMBRE ES REGENERADO POR MEDIO DE LA ACEPTACIÓN DEL


MENSAJE DEL EVANGELIO. (Sant. 1:18), (1 Pedro 1:23), (1 Cor. 4:15).

b. EL HOMBRE ES REGENERADO POR LA ACEPTACIÓN PERSONAL DE


JESUCRISTO.

Esto es lo que enseñan claramente Juan 1:12, y Gál. 3:26. Somos hecho “hijos de
Dios por la fe en Cristo Jesús”. (Salmo 90:16,17), (Filipenses 2:12, 13.).

D. JUSTIFICACION

I. SIGNIFICADO DE LA JUSTIFICACIÓN.

1. RELATIVAMENTE.
Es un cambio de la relación o actitud del hombre para con Dios. Es un cambio de la
culpabilidad y condenación a la absoluta aceptación. Hechos 13:38-39.

2. CONFORME AL LENGUAJE Y USO DE LAS ESCRITURAS.


Según Deut. 25:1 la justificación significa declarar, o hacer que uno aparezca
inocente o justo. Según Rom. 4:2-8 significa ser contado por justo según el
salmo 32:2 significa no imputar la iniquidad.

3. LA JUSTIFICACIÓN CONSTA DE DOS ELEMENTOS


a. EL PERDÓN DEL PECADO Y LA SEPARACIÓN DE SU CULPA Y
CASTIGO.

Miqueas 7:18, 19, Salmo 130:4. Por consiguiente, en la justificación se perdonan


todos nuestros pecados y son apartados de nosotros la culpa y el castigo (Hech. 13:
38, 39; Rom. 8:1). (Núm. 23:21; Rom. 8:33, 34).

39
b. LA IMPUTACIÓN DE LA JUSTICIA DE CRISTO Y LA VUELTA AL
FAVOR DE DIOS.

El pecador que se arrepiente recibe de nuevo con el perdón todos los derechos de
ciudadanos. (Rom 3:22). Véanse Rom. 5:17-21; 1 Co. 1:30.

II. METODO DE LA JUSTIFICAION.

1. NEGATIVAMENTE: NO POR LAS OBRAS DE LA LEY.


Rom. 3:20. La ley es completamente insuficiente como medio para establecer las
relaciones buenas con Dios.

La ley puede abrir los ojos del pecador para que vea su pecado pero no puede
quitárselo. Gálatas 3:10 nos da una razón más para hacernos ver que la
justificación no puede obtenerse por obediencia a la ley. Gálatas 2:16 y 3:1; Rom.
3:28.

2. POSITIVAMENTE: POR LA LIBRE GRACIA DE DIOS, QUE ES EL


ORIGEN O FUENTE DE LA JUSTIFICACION.

Rom. 3:24. “Gratuitamente” quiere decir que se da sin que nosotros hagamos nada
de nuestra parte para merecerla.

3. POR LA SANGRE DE JESUCRISTO, QUE ES LA BASE DE LA


JUSTIFICACION.

2 Cor. 5:21. Aquí se une el derramamiento de sangre de Cristo con la justificación.

El gran sacrificio del Nuevo Testamento, la muerte de Jesucristo, fue más que la
muerte de un martí. Los hombres son “justificados en su sangre” (Rom. 5:9)

4. POR LA FE EN JESUCRISTO, QUE ES LA CONDICION DE LA


JUSTIFICACION.

Gál. 2:16, Rom. 3:26, Hech. 13:39.

Resumiendo lo que hemos dicho, podemos decir que los hombres son justificados
judicialmente por Dios (Rom. 8:33); meritoriamente por Cristo (Isa.53:11);
mediatamente por la fe (ROM. 4:1); evidencialmente por las obras (Sant. 2:14, 18-
24)

40
E. ADOPCION.

En la generación el creyente se hace hijo de Dios (Juan 1:12-13); en la


adopción, el creyente, que ya es hijo, recibe un lugar como hijo adulto. Así él hijo
menor se hace hijo adulto (Gál. 4: 1-7).

I. SIGNIFICADO DE LA ADOPCION.

Adopción significa colocarse como hijo. (Gál. 4:5; Rom. 8:15, 23; 9:4; Efes. 1:5).
(Cf. 1 Juan 3:1).

Éxodo 2:10 y hebreos 11:24 nos suministran dos esplendidas ilustraciones acerca
del sentido y uso bíblico de la adopción.

II. TIEMPO EN QUE SE REALIZA LA ADOPCION.

1. EN UN SENTIDO ES ETERNA EN SU NATURALEZA.


Efes. 1: 4-5. ¿Por qué mencionamos entonces este aspecto eterno de la adopción?
Para excluir las obras y demostrar que nuestra salvacion tiene su origen
únicamente en la gracia de Dios (Rom. 9:11; 11:5,6)

2. TIENE LUGAR EN EL MOMENTO EN QUE UNO CREE EN


JESUCRISTO. 1. Juan 3:2; Gál. 3:26; Juan 1:12.

3. NUESTRA FILIACION SE COMPLETARA AL TIEMPO DE LA


RESURECCION Y DE LA SEGUNDA VENIDA DE NUESTRO SEÑOR
JESUCRISTO. Rom. 8:23; 2 Cor. 5:10; 1 Juan 3:1-3.

F. SANTIFICACION.

I. SIGNIFICADO DE LA SANTIFICACION.

Sobresalen dos ideas: separación del mal y dedicación a Dios y a su servicio

1. SEPARACION DEL MAL.


2. Crón. 29:5, 15-18; 1 Tes. 4:3; Heb. 9:3; Exod. 19:20-22; Lev. 11:44

41
2. SEPARACION O DEDICACION A DIOS.
En este sentido es santificado todo lo que es apartado de los usos profanos para
dedicarlo a los usos sagrados. (Juan 10:36).

3. SE APLICA TAMBIEN A DIOS. (Ezeq.36:23).

II. CUANDO TIENE LUGAR LA SANTIFICACION.

1. SANTIFICACION INSTANTANEA.
1 Cor. 6:11; Heb. 10:10, 14. En el mismo instante en que uno cree en Cristo. Es
separado del pecado, y separado para Dios. (1 Cor. 1:2; Rom. 1:7).

2. SANTIFICACION PROGRESIVA.

Lleva consigo la idea del crecimiento hasta llegar a su complemento. 2 Pedro


3:18; 2 Cor. 3:18.

Es posible ir perfeccionando la santificación (2 Cor. 7:1) ;(Efes. 4:11-15); (Filip.


3:10-15)

3. SANTIFICACION COMPLETA Y FINAL.

1. Tes. 5:23. Esta bendición de la santificación integra y completa tendrá lugar


cuando venga Cristo: 1 Tes. 3:13. (1 Juan 3:2). Filip. 3:12-14.

III. MEDIOS DE SANTIFICACION.

1. DE LADO DIVINO: ES LA OBRA DE LA TRINIDAD.


a. DIOS EL PADRE.

1 Tes. 5:23,24; Filip. 3:12,13. Juan 17:17 “Santifícalos en tu verdad”. Cristo se dirige
aquí al Padre como único que puede santificar a sus discípulos.

b. JESUCRISTO EL HIJO.

Heb. 10:10; Efes. 5:25,27. Cristo ha sido hecho para nosotros santificación (1 Cor.
1.30), Heb. 13:12.

c. EL ESPIRITU SANTO SANTIFICA.

1 Pedro 1:2; 2 Tes. 2:13. Es el Espíritu de la vida en Cristo Jesús el que nos libra de
la ley del pecado y de la muerte (Rom. 8:2).

42
2. DE LADO HUMANO.
a. FE EN LA OBRA REDENTORA DE JESUCRISTO.

1 Cor. 1:30. El grado de nuestra santificación está en proporción a la apropiación


que hacemos de Cristo. (Hech. 26:18).

b. EL ESTUDIO DE LAS ESCRITURAS Y LA OBEDIENCIA A LAS


MISMAS.

Juan 17:7, Juan 15:3. Nuestra santificación está limitada por nuestro conocimiento
y obediencia a la palabra de Dios.

C. OTROS VARIOS AGENTES. Heb. 12:14; Rom. 6:19-22; 2 Cor. 6:17; 7-1.

G. ORACION.

I. IMPORTANCIA DE LA ORACION.

La vida cristiana no puede mantenerse sin ella; es el aliento de vida del


cristiano. Que el descuidar la oración entristece al señor (Isa.43:21, 22; 64:6,7).

Que muchos males en la vida se atribuyen a la falta de oración (Sof.1:4-4; Daniel


9:13,14).

Que es pecado dejar de orar (1 Samuel 12:23).

Que Dios nos manda positivamente que perseveremos en la oración (Col. 4:2; 1
Tes. 5:17).

Que es el método designado por Dios para conseguir lo que Él nos ha de dar (Mat.
7:7-11; 9:24-29; Luc. 11:13).

Que la falta de bendiciones necesarias para la nuestra vida procede del no orar
(Sant. 4:2)

II. NATURALEZA DE LA ORACION.

La oración tomo la forma de un dialogo: Dios y el hombre acercándose


mutuamente y hablando el uno al otro (Gen. 18; 19); convirtiéndose en

43
intersección (Gén. 17:18; 18:23, 32) y después en oración personal (Gén. 15:2;
24:12).

La verdadera oración consta de elementos tales como la adoración, la alabanza, la


petición, el ruego, la acción de gracias, la intercesión, la comunión, la esperanza en
el señor.

Isa. 63:7; 64:12, ilustra todas las maneras esenciales de dirigirse a Dios en oración.

III. A QUIEN SE DEBE ORAR.

1. A DIOS.
Nehemías 4:9; Hech. 12:5

2. A CRISTO.
Hech. 7:59; 2 Cor. 12:8, 9; 2 Tim. 2:22.

3. AL ESPIRITU SANTO.

Rom. 8:15,16. El espíritu santo es Dios (Hech. 5:3,4; Mat. 28:19; 2 Cor. 13:14, de
ahí que se le debe adorar (Mat. 4:10; Apoc. 22:9)

IV. IMPEDIMENTOS Y AYUDAS PARA LA ORACION.

1. IMPEDIMENTOS.
El consentir en el pecado conocido (Salmo 66:18; Isa. 59:1,2). La desobediencia
voluntaria a los mandamientos conocidos (Prov. 28:9). El egoísmo (Sant. 4:3).
Espíritu vengativo (Mat. 5:22, 23; 6:12). Falta de fe (Heb. 11.6; Sant. 1:6). Ídolos
en el corazón (Ezeq. 8:5-18; 14:1-3).

2. AYUDAS ESENCIALES PARA UNA ORACION EFICAZ.


La sinceridad (Salmo 145:18; Mat.6:5); sencillez (Mat. 6:7, cf. 26:44); seriedad
(Sant. 5:17; Hech. 12:5; Luc. 22:44); persistencia (Luc. 18: 1-8; Col. 4:2; Rom.
12:12); fe (Mat.21:22; Sant. 1:6); unanimidad con los demás (Mat. 18:19,20);
precisión (Salmo 27:4; Mat. 18:19); esfuerzo (Exod. 14:15); en el nombre de
Jesús (Juan 16:23; 14:13, 14); con ayuno (Hech. 13:2,3; 14:23).

44
DOCTRINA ACERCA DE LA IGLESIA.

I. DEFINICIONES; DISTINCIONES.

1. USO DE LA PALABRA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.

(Lev. 4:13). La palabra hebrea por asamblea (traducida aquí “pueblo”) Significa
llamar o congregar.

2. USO DE LA PALABRA EN EL NUEVO TESTAMENTO.

La iglesia cristiana es una nueva institución del Nuevo Testamento, que comienza
en Pentecostés y termina, probablemente, con el arrebatamiento de la Iglesia.

A. , (ECCLESIA) DOS PALABRAS GRIEGAS QUE SIGNIFICAN


“LLAMAR FUERA”.

Y en conformidad con esta idea se dice que los santos son los “llamados” (Rom.
8:30; 1 Cor. 1:2; cf. 2 Cor. 6:17).

B. “”, (CURIACON) LO QUE PERTENECE AL SEÑOR.

Véase también Luc. 22:25 y Rom. 14:8, 9 donde se pone en claro que es sobre lo
que el Señor tiene dominio y autoridad.

C. DESARROLLO DE LA IGLESIA EN EL NUEVO TESTAMENTO.

Se tuvieron reuniones en diferentes casas, pero no había más que una iglesia.

Al frente de la iglesia se encontraban los apóstoles (2: 41-47). La segunda etapa en


el desarrollo de la Iglesia fue su extensión por Judea y Samaria, según se relata en
Hechos 8.

La cabeza de la Iglesia Gentil llego a ser entonces Antioquia, en siria (Hech. 13:1),
así como Jerusalém era la cabeza de la Iglesia Judaica (Hech. 15).

Pablo representaba la Iglesia de Antioquia y Pedro y Santiago la de Jerusalém. La


asamblea de Antioquia se llamaba “la iglesia”, exactamente igual que la asamblea
de Jerusalém (11:22, 13:1).

46
1. DISTINCIONES
A. LA IGLESIA Y EL REINO.

El reino se manifestará en su plenitud a la venida de Cristo. La iglesia está dentro


del Reino, y probablemente los regenerados son “los hijos del Reino”. El reino
consta de buenos y malos (Mat. 13); la iglesia, solamente de los santos en verdad.

B. IGLESIA VISIBLE E INVISIBLE: ACTUAL E IDEAL.

*La iglesia visible se compone de todos aquellos cuyos nombres figuran en su rol;
*la invisible de aquellos cuyos nombres están escritos en libro de la vida del
Cordero;* la actual, el pueblo imperfecto, que aspira a la perfección, que vive aún
en la tierra; *la ideal, los santos que han salido de la tierra y que están ahora
triunfantes en el cielo (Heb. 12:23).

C. IGLESIA LOCAL Y UNIVERSAL.

La primera se refiere a la Iglesia en cualquier lugar particular, como la “Iglesia en


corinto”; la segunda, a la Iglesia que se encuentra en todas partes (1 Cor. 1:2).

II. FUNDACIÓN DE LA IGLESIA.

1. PREDICADA POR CRISTO.


Mat. 16:16-18; La iglesia va a ser fundada sobre la confesión que Pedro hace de
Jesucristo como Hijo del Dios viviente. Aquí no se da supremacía alguna a Pedro,
como lo demuestra fácilmente la comparación de estos versículos con Juan 20:
19-23, y Mat. 18:18, en los cuales se da el mismo privilegio de atar y desatar a
toda la Iglesia y a todos los apóstoles. (Mateo 18: 15-20).

2. FUNDADA HISTÓRICAMENTE POR LOS APÓSTOLES.


Aquí se nos da el relato del glorioso principio de la primera iglesia cristiana, y de
cómo existió de hecho en Jerusalém.

“La doctrina de los apóstoles” se formaba la norma de fe, que era una
realización de la profecía y promesa hecha por Cristo en Mat. 16:16-18: “sobre esta
piedra edificare mi iglesia”, etc.

La iglesia tenía determinados lugares de reunión: el aposento alto (Hech. 1:13), el


templo (5:12), los hogares de sus miembros (2:46; 12:12), y la sinagoga.

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Determinados tiempos de reunión: diariamente (2:46), cada día del señor (20:7);
horas regulares de oración (3:1; 10:9); un rol regular de la Iglesia: 120(1:15),
3,000 (2:41), 5,000 (4:4); aumento diario (2:47).

III. MIEMBROS DE LA IGLESIA: SUS CONDICIONES Y


CARACTERÍSTICAS.

1. EN TODOS SUS MIEMBROS SE REQUIERE: EL ARREPENTIMIENTO


Y EL BAUTISMO.
Hech. 2:38-41.

2. FE EN EL SEÑOR JESUCRISTO COMO EL REDENTOR DIVINO.


Mat. 16:16-18; Hech. 2:38, 39.
3. SALVADOS: REGENERADOS.
Hech. 2:47; cf. Juan 3:3,5.
4. EL BAUTISMO EN EL NOMBRE DEL TRINO DIOS COMO
CONFESIÓN PÚBLICA DE CRISTO.
Mat. 28:19; Hech. 2:38-41; 10:47, 48; 22:16: cf. Rom. 10:9, 10.
5. ADHESIÓN A LA DOCTRINA APOSTÓLICA.
Hech. 2:42; Efes. 2:20.
6. CARACTERÍSTICAS DE LOS MIEMBROS DE LA PRIMERA IGLESIA.
Eran conocidos como creyentes (Hech. 4:32); hermanos (11:29; 12:17; Rom. 1:13:);
(Hech. 11.26; 26:28); santos (9:13; 1 Cor. 12:2; Apoc. 13:7); elegidos (Mar. 13:27;
Rom. 8:33; Efes. 1:4).

IV. FIGURAS CON LAS QUE SE REPRESENTA LA IGLESIA EN LAS


ESCRITURAS.

1. EL CUERPO, DEL QUE CRISTO ES LA CABEZA.


A. LA RELACIÓN DE LA IGLESIA CON CRISTO, QUE ES SU CABEZA.
Efes. 1:22,23; Col. 1:18; 2:19. La iglesia es un organismo, no una organización.
Como cabeza de la Iglesia, Cristo es su guardián y su director (Efes. 5:23, 24); el
origen de su vida, llenándola de plenitud (Efes. 1:23); el centro de su unidad y la
causa de su crecimiento (Efes. 4:15; Col. 2:19).

48
B. RELACIÓN DE UNOS MIEMBROS CON OTROS.
1. Cor. 12:12-27; Rom. 12:4,5; Efes. 4:1-4,15-16.
2. UN TEMPLO, UN EDIFICIO, UNA HABITACIÓN, UN LUGAR DE
MORADA PARA EL ESPÍRITU DE DIOS.
Efes. 2:20, 21; 1 Cor. 3:9-17; 1Tim.3:15; 1 Pedro 2:4-8; Apoc.21:3; 1Cor. 6-19.
Cristo es la piedra principal del ángulo de este edificio, y los profetas y apóstoles
son el fundamento.
En 1 Cor. 3:9-17 Cristo es el fundamento y los apóstoles son los edificadores. Cristo
es el que sostiene todo edificio en su lugar.
3. LA ESPOSA DE CRISTO.
2 Cor. 11:2; Efes. 5:25-27; Apoc. 19:7; 22:17. Cristo es el esposo (Juan 3:29). Esto es
un gran misterio (Efes. 5:32). La Esposa llega a ser la Esposa del cordero
(Apoc.21:2).

V. ORDENANZAS DE LA IGLESIA.

1. BAUTISMO. Mat. 28:19,20; Mar. 16:16; Hech.2:38, 41; 8:36-40; 10:47,48.


2. LA CENA DEL SEÑOR Hech.2:42,46; 20:7; 1 Cor. 11:20-34.

VI. VOCACIÓN DE LA IGLESIA.

1. ADORAR A DIOS Y GLORIFICARLE EN LA TIERRA. Efes. 1; 4-6.


2. EVANGELIZAR AL MUNDO. Mat. 28:19,20; Hech.2; 5:42; 6:5-8; Efes. 3,8;
Hech. 15:7.
3. DESARROLLAR A CADA CRISTIANO HASTA QUE LLEGUE A LA
PLENITUD DE LA CRISTO.
Efes. 4:11-15. De aquí el don de pastores, maestros, etc. La falta de asistencia
conduce a la apostasía (Heb. 10:25-28), cf. 1 Tes. 5:11; 1 Cor .12.
4. DAR TESTIMONIO CONSTANTE DE CRISTO Y SU PALABRA.
Hech.1:8; 8:1,4.
5. GLORIA FUTURA DE LA IGLESIA. Efes. 3:10,21; Apoc. 7:9-17.

49
Sistema de evaluación

50
DOCTRINAS ACERCA DE LAS ESCRITURAS.

I. LA BIBLIA: SUS NOMBRES Y TÍTULOS.

1. “LA BIBLIA”.
La Biblia viene de las palabras griegas biblos (Mat. 1.1) y biblion (la forma
diminuta) (Luc. 4:17), que significa “libro”. Los libros antiguos se escribían en el
junco de biblo o papiro, y de esta práctica vino el nombre griego biblos, que
finalmente se aplicó a los libros sagrados. Véase Marc.12:26; Luc. 3:4; 20:42; Hech
1:20; 7:42.

Sin embargo, la Biblia no fue un libro, sino El libro.

2. “EL ANTIGUO TESTAMENTO Y EL NUEVO”.

Luc. 22:20; 1 Cor. 11:25; 2 Cor. 3:6, 14; Heb. 9:15; 12:24.

La palabra testamento significa pacto, y es el término que Dios tuvo a bien usar
para designar la relación que existía entre Él y su pueblo.

3. “LA ESCRITURA,” Y “LAS ESCRITURAS”.


La Biblia se llama también “La escritura” (Marc. 12:10; 15:28; Luc. 4:21; Juan
2:22; 7:38; 10:35; Rom. 4:3; Gál. 4:30; 2 Ped. 1:20), y “las escrituras”
(Mat.22:29; Marc. 12:24; Luc. 24:27; Juan 5:39; Hechos 17:11; Rom. 1:2; 2 Tim.
3:15; 2 Pedro. 3:16).
Estos términos quieren decir que las Escrituras son “Escritos sagrados.” La
forma más común con que los primitivos cristianos designaban a toda la Biblia era
“Las Escrituras”.
4. “LA PALABRA DE DIOS”.
El nombre más significativo, impresionante y completo es el de “La Palabra de
Dios” (Marc. 7:13; Rom. 10:17; 2 Cor. 2:17; Heb. 4:12; 1 Tes. 2:13).
Este nombre es suficiente para justificar la fe del cristiano más débil. Nos enseña a
considerar la Biblia como expresión de la sabiduría y amor divino, como Dios
hablando al hombre.

51
II. INSPIRACIÓN DE LA BIBLIA.

1. LO QUE SIGNIFICA EL TÉRMINO “INSPIRACIÓN”.


2 Timoteo. 3:16. La palabra “inspirada” quiere decir “respirada por Dios”.
Se compone de las palabras griegas theos (Dios) y Pnein (respirar). 2 Pedro.
1:21.
Puede decirse que esta declaración de Pedro sugiere que el Espíritu Santo estuvo
presente, y en, los escritores de las Escrituras de manera especial y milagrosa,
revelándoles las verdades que antes no conocían, y guiándoles igualmente en el
relato de las verdad y los hechos de que ellos habían sido testigos visuales y
auditivos, de modo que pudieron presentarlas con exactitud sustancial a la mente
de los demás.
En este sentido, “toda Escritura es inspirada definitivamente,” la Biblia es de hecho
y en verdad la misma Palabra de Dios, y los libros de la Biblia tienen autoridad
y origen divinos.

2. DISTINCIÓN ENTRE INSPIRACIÓN, REVELACIÓN, ILUMINACIÓN


Y RELATO AL PIE DE LA LETRA.
A) DISTINCIÓN ENTRE INSPIRACIÓN Y REVELACIÓN.
Revelación es el hecho por el que Dios comunica directamente una verdad que no
era conocida antes por la mente humana. La revelación descubre una verdad, la
inspiración vigila la comunicación de esa verdad.
Los escritores sagrados fueros dirigidos e influenciados de tal forma por el Espíritu
que fueron preservados de caer en error doctrinal o histórico al escribir.
B) DISTINCIÓN ENTRE INSPIRACIÓN E ILUMINACIÓN.

La iluminación espiritual se refiere a la influencia del Espíritu Santo, que es


común a todos los cristianos. Ningún hombre puede comprender una afirmación
acerca de Dios o de las cosas del espíritu, a no ser que el Espíritu Santo la tome y se
la revele. Solo el hombre espiritual puede comprender las cosas espirituales. (1 Cor.
2:14). Las enseñanzas de las escuelas no le pueden guiar a conocer a Dios.
C) DISTINCIÓN ENTRE INSPIRACIÓN Y RELATO AL PIE DE LA
LETRA.
Inspiración no es necesariamente un relato al pie de la letra. Espíritu Santo hizo
uso de las memorias, intuiciones, juicios y hasta las de las idiosincrasias de los
escritores, de modo que mientras cada uno escribía aquel aspecto del hecho o del
discurso que (podríamos decir) más se amoldaba a él, pudo relatarlo con exactitud
substancial.

52
Sistema de evaluación
Al conocer los conceptos que se estudian en la doctrina de las
Escrituras; podemos identificar las palabras que sobresalen y son
importantes:

53
DOCTRINA ACERCA DE LOS ÁNGELES.

I. SU EXISTENCIA.

1. ENSEÑANZA DE JESÚS.
Mat. 18:10; Marc.13:32; Mat. 13:41; 26:53.

2. ENSEÑANZA DE PABLO Y OTROS APÓSTOLES.


2 Tes. 1:7; Col. 2:18; Efe. 1:21; Col. 1:16. Juan creyó en un orden de seres angélicos:
Juan 1:51; Apoc. 12:7; 22:9. Pedro: 1 Ped. 3:22; 2 Ped. 2:11. Véanse también Judas
9, Luc. 22: 43; Marc. 8:38; Heb. 12:22.

II. NATURALEZA DE LOS ÁNGELES.

1. SON SERES CREADOS.


Col. 1:16. Los ángeles no son los espíritus de los difuntos, ni son seres humanos
glorificados (Heb. 12:22, 23).
2. SON SERES ESPIRITUALES.
Heb.1:14. Salmo 104:4. Aunque los ángeles son “espíritus,” con frecuencia se han
aparecido a los hombres en forma visible y aun humana (Gén. 19; Jueces 2:1; 6:11-
22; Mat. 1:20; Luc. 1:26; Juan 20:12)
3. SON SERES DE GRAN PODER Y FUERZA.
2 Ped. 2:11.; Salmo 103: 20; Apoc. 20:2, 10; Isaías 37:36. Su poder es delegado; son
ángeles de su potencia (2 Tes. 1:7), son poderosos, pero no todo poderosos.
4. EXISTEN VARIOS RANGOS Y ORDENES DE ÁNGELES.
Leemos de Miguel, el arcángel (Judas 9); ángeles, virtudes, potestades, que
evidentemente significan rangos y órdenes de ángeles (1 Ped. 3:22; Col. 1:16).
5. EL NÚMERO DE LOS ÁNGELES.
Heb. 12:22: “La compañía de muchos millares de ángeles”. Cf. 2 Reyes 6:17; Mat.
26:53; Job 25:3.

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III. LA CAÍDA DE LOS ÁNGELES.

En un principio los ángeles fueron creados buenos. Las escrituras hablan de la


caída de los ángeles: “los ángeles que habían pecado”. 2 Pedro 2:4
Judas 6: “y los ángeles que no guardaron su dignidad, más dejaron su habitación,
los ha reservado debajo de la oscuridad en prisiones eternas hasta el juicio del gran
día.”

1. EL TIEMPO DE LA CAÍDA DE LOS ÁNGELES.


Dicen algunos que tuvo lugar antes de la creación que se narra en Génesis 1:2, entre
los versículos 1 y 2, y que esta caída fue lo que hizo que la creación original
estuviera “desordenada y vacía” (Gén. 1:2).

2. LA CAUSA DE LA CAÍDA.
Parece bastante cierto que estos pecados fueron los que causaron la caída de
Satanás (Ezeq.28). si es verdadero este modo de ver, entonces debemos entender
que las palabras “estado” o “dignidad” indican que aspiraron a más alta dignidad,
en vez de estar satisfechos con la que les había sido designada de una vez para
siempre bajo el Hijo de Dios.
3. LA OBRA DE LOS ÁNGELES CAÍDOS.
Se oponen a los propósitos de Dios (Dan. 10:10-14); afligen al pueblo de Dios
(Luc. 13:16; Mat. 17:15, 16); ejecutan los planes de satanás (Mat. 25:41; 12:26, 27);
impiden la vida espiritual del pueblo de Dios (Efe. 6:12); tratan de engañar al
pueblo de Dios (1 Sam. 28: 7-20).
4. EL JUICIO DE LOS ÁNGELES CAÍDOS.
Judas 6; 2 Pedro 2:4; Mat. 25:41, demuestran que no hay esperanza de que sean
redimidos.

IV. LA OBRA DE LOS ÁNGELES CELESTIALES.

1. SU MINISTERIO CELESTIAL.
Isaías 6; Apoc. 5:11, 12; 8: 3, 4: servicio sacerdotal y culto.

2. SU MINISTERIO TERRESTRE.
a) guían al creyente.
Conducen al obrero hacia el pecador (Hechos 8:26), y al pecador hacia el obrero
(Hechos 10:3). Nótese: el ángel guía pero el Espíritu instruye (8:29).

55
b) animan fortalecen al pueblo de Dios.
1 Reyes 19:5-8; Mat. 4:11; Luc. 22:43; cf. Hech. 27: 4-35; 5:19.
c) defienden, protegen y libran a los siervos de Dios.
Dan. 6:22; Hech. 5:19; 2 Reyes 6:18; Gen. 19:11; Hechos 12:8-11; 27:23,24.
d) son testigos oculares de la iglesia y del creyente.
1 Tim. 5:21: los ángeles observan cuidadosamente los asuntos de la predicación, el
servicio de la iglesia y el trabajo para ganar almas: pensamiento solemne y que
asusta. 1 Cor. 4:9: los ángeles buenos son espectadores en la fiera lucha en que está
empeñada la iglesia con las huestes del pecado.
e) guardan a los creyentes difuntos.
Luc. 16:22; Mat. 24:31. De la misma manera que guardó el sepulcro de cristo, y
Miguel guardo el sepulcro de Moisés (Judas 9).
f) acompañan a Cristo en su segunda venida.
Separan los justos de los impíos (Mat. 25:31,32, 2 Tes. 1:7,8). Dan actualidad a la
ira de Dios sobre los impíos (Mat. 13:39-42)

Sistema de evaluación

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DOCTRINA ACERCA DE SATANAS.

A través de las escrituras se nos presenta a Satanás como el más grande enemigo de
Dios y del hombre. Las escrituras hablan de la existencia de una personalidad del
mal.

I. EXISTENCIA Y PERSONALIDAD DE SATANÁS.

1. SU EXISTENCIA.

La Biblia es clara y terminante en su enseñanza acerca de la existencia de una


personalidad del mal, llamada diablo.

Mat. 13:19,39; Juan 13: 2; Hechos 5:3; 2 Cor. 11:3, 14; 2 Ped. 2:4; Judas 6.

Su caída se halla descrita en Ezequiel 28:12-19; cf. Isaías 14:12.14. De Juan 8:44 se
deduce que en un tiempo estuvo en posesión de la verdad, pero apostato. Su caída
(Luc. 10:18). Esta probablemente relacionada con la caída de los ángeles según e
menciona en pasajes tales como 2 Ped. 2:4; Judas 6. Una de las causas fue la
soberbia (?) (1 Tim. 3:6; Ezeq.28:15,17). Tal vez este hecho dios origen a la
expresión “satanás y sus ángeles” (Mat. 25:41) sin duda se refiere Pablo al hecho de
que Satanás fue en un tiempo un ángel de luz (2 Cor. 11:14).

2. SU PERSONALIDAD.

Juan 8:44; 1 Juan 3:8. Satanás se nos presenta aquí como un homicida, un
mentiroso, un pecador, todo lo cual son elementos de la personalidad. Él tenía
“imperio de la muerte” (Heb. 2:14), y es el “príncipe de este mundo” (Juan 14:30).

No se puede leer el relato de la tentación de Cristo (Mat. 4:1-11), sin darse cuenta de
que los dos que toman parte en el conflicto del desierto son dos personas: Cristo,
una persona; satanás, una persona.

Podemos decir que nuestras tentaciones proceden de tres causas: el mundo, la


carne y diablo.

Difícilmente se podrá poner en duda el hecho de que Cristo enseño la existencia de


una personalidad del mal.

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II. LUGAR Y PODER DE SATANÁS.

1. UN ÁNGEL PODEROSO.

Lo fue, y probablemente lo es todavía. Judas 8, 9.

Daniel 10. Cristo llama a Satanás “el fuerte armado” en Lucas11:21. El es “el
príncipe de este mundo” (Juan 14:30).

2. PRÍNCIPE DEL PODER DEL AIRE.

Efe.2:2. Cf. 6:11, 12. Él es también príncipe de los demonios o ángeles caídos, Mat.
12:24; 9:34; Luc. 11:14-18.

3. DIOS DE ESTE MUNDO.

2 Cor. 4:4, (Juan 12:31; 14:30; 16:11; cf. Efe. 2:1,2; 1 Juan 5:19). Satanás no solo es
el objeto de la adoración del mundo, sino también el espíritu que dirige las
actividades de los impíos.

4. ESTÁ AL FRENTE DE UN REINO QUE ES HOSTIL AL REINO DE


DIOS CRISTO.

Hechos 26:18, Col. 1:13. El reino de la luz está dirigido por una persona:
Jesucristo; el reino de las tinieblas, por otra persona: satanás. Tan persona es el
uno como el otro.

5. TIENE SOBERANÍA SOBRE EL REINO DE LA MUERTE.

Heb. 2:14. Al parecer, las almas de los muertos no regenerados están (o tuvieron)
hasta cierto punto sujetos al demonio de satanás.

III. CARÁCTER DE SATANÁS.

1. EL ADVERSARIO, O SATANÁS.

Zac.3:1, 1 Ped. 5:8, Luc. 10:18. Adversario quiere decir uno que se opone a otro.
Satanás es el adversario de Dios y del hombre.

2. EL DIABLO.

Mat. 13:39, Juan 8:44. Este nombre se le aplica a Satanás por lo menos 33 veces en
el Nuevo Testamento, y significa un acusador o difamador (Apoc. 12:10). El
calumnia a Dios delante de los hombres (Gén. 3:1-7), y a los hombres delante de
Dios (Job 1: 9; 2-4).

58
3. EL MALVADO.

Mat. 13:19.

4. EL TENTADOR.

Mat. 4:3 “Y llegándose a él el tentador”. Véase Gén. 3: 1-6. Él está continuamente


tratando de inducir a los hombres a pecar, y nadie se escapa de sus tentaciones.

A este respecto debemos decir algo de la astucia y malignidad de Satanás (GÉN.


3:1). Satanás se transforma en ángel de luz (2 Cor. 11:14). Esta fase de su trabajo se
encuentra bien ilustrada en la tentación de Cristo (Mat. 4: 1-11), y en la tentación de
Eva (Gén. 3).

Las escrituras hablan de “las asechanzas” o métodos sutiles del diablo (Efe. 6: 11,
12). (Mat. 4:1-11), (2 Tes. 2:9, 10).

IV. NUESTRA ACTITUD PARA CON SATANÁS.

1. SU PODER ES LIMITADO EN LO QUE CONCIERNE AL CREYENTE.

Job 1:9-12; 2: 4-6. Juan 12:31; 16:11, (Mat. 8:30-32). Satanás es poderoso, pero no
todopoderoso.

2. HAY QUE RESISTIRLE.

1 Ped. 5:8,9. Santiago 4:7.

Resistirle es sometiéndose a Dios (Rom. 6:17-23; Santiago 4:7), y vistiendo toda la


armadura de Dios (Efe. 6:10-20).

V. DESTINO DE SATANÁS.

1. ES UN ENEMIGO CONQUISTADO.

Esto es, en lo que concierne al creyente: Juan 12:31; 16:9, 10; 1 Juan 3:8; Col. 2:15.

2. ESTA CONDENADO ETERNAMENTE.

Gén.3:14, cf. Isaías 65:25. No hay quien pueda librar a Satanás de la condenación.

3. FINALMENTE HA DE SER ARROJADO AL LAGO DEL FUEGO, PARA


SER ALLÍ ATORMENTADO PARA SIEMPRE.

Mat. 25:41; Apoc. 20:10.

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DOCTRINA ACERCA DE LAS ÚLTIMAS COSAS.

A) LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.

I. SU IMPORTANCIA.
1. SU PROMINENCIA EN LAS ESCRITURAS.

Jesucristo dio testimonio continuamente de su segunda venida (Juan 14:3; Mat. 24


y 25; Marc. 13; Luc. 21; Juan 21:22). Los ángeles, que dieron tan fiel testimonio de
la primera venida de Cristo, dan también testimonio de la segunda (Hechos 1:11; cf.
Heb. 2:2, acerca de la fidelidad de su testimonio).

Los apóstoles proclamaron fielmente esta verdad (Hechos 3:19, 20; 1 Tesa. 4:16,17;
Heb. 9:28; 1 Juan 2:28; Judas 14, 15).

2. A LA IGLESIA DE CRISTO SE LE ORDENA QUE ESPERE CON


ANSIEDAD A LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.

Tito 2:13, 2 Pedro. 3:12.

3. SE NOS PRESENTA COMO LA DOCTRINA QUE HA DE SER EL MAS


GRANDE INCENTIVO PARA UNA VIDA CONSECUENTE.

Mat. 24: 44-46; Lucas 21:34-36, 1 Juan 2: 28; 3:3.

4. ES UNA DOCTRINA DE GRAN CONSUELO PARA EL CRISTIANO.

1 Tes. 4: 14-18.

II. LO QUE SIGNIFICA LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.


1. UNA VENIDA PERSONAL Y VISIBLE.

Hechos 1:11, 1 Tes. 4:16, 17. Apoc. 1:7. En todos estos pasajes se nos enseña la
venida corporal, personal y visible de nuestro Señor Jesucristo a esta tierra con sus
santos para reinar.

2. OPINIONES ERRÓNEAS ACERCA DE LA SEGUNDA VENIDA DE


CRISTO.

a) QUE LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO SIGNIFICA LA VENIDA DE


CRISTO AL TIEMPO DE LA MUERTE.

61
1 Tesalonicenses 4:16, 17, Juan 14:3, Juan 21:21-23, 1 Cor. 15:50-57, Juan 8:51;
Mat. 16:28.

b) QUE LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO SIGNIFICA LA VENIDA DEL


ESPÍRITU SANTO.

Los acontecimientos narrados en 1 tesalonicenses 4:16,17 no tuvieron lugar el día


de Pentecostés, ni ocurren cuando el creyente recibe al Espíritu Santo.

c) QUE LA VENIDA DE CRISTO SE REFIERE A LA DESTRUCCIÓN DE


JERUSALÉN.

Juan 21:21-23, y Apoc. 22:30 fueron escritos después de la destrucción de


Jerusalém.

De todo lo dicho se deduce, por consiguiente, que la segunda venida de Cristo es un


acontecimiento del futuro.

3. NECESIDAD DE DISTINGUIR ENTRE LA VENIDA DE CRISTO POR


SUS SANTOS Y CON SUS SANTOS.

Existe una diferencia entre la presencia y la aparición de Cristo. La primera se


refiere a su venida por segunda por, y la segunda con, sus santos. Debemos
recordar también que la segunda venida abarca un periodo de tiempo, no acontece
en un su momento. Aun la misma primera venida abarco más de treinta años, y en
ella se incluyeron el nacimiento, circuncisión, bautismo, ministerio, crucifixión,
resurrección de Cristo, etc. La segunda venida incluirá también una serie de
acontecimientos como en arrebatamiento, la gran tribulación, el milenio, la
resurrección, los juicios, etc.

III. PROPÓSITO DE LA SEGUNDA VENIDA.


1. EN LO QUE ATAÑE A LA IGLESIA.

1 Tes. 4: 13-17; 1 Cor. 15:50-52; Fil. 3:20, 21; 1 Juan 3:2. Cuando Cristo venga otra
vez resucitara primero a los justos muertos, y transformara a los justos vivos;
y todos juntos serán arrebatados a encontrar al Señor en el aire para estar con Él
para siempre.

Efe. 5:23, 32; 2 Cor. 11:2; Apoc. 19: 6-9; Mat. 25:1-10. La Iglesia, la esposa de
Cristo, se desposara entonces con el Señor. Mat. 25:19; 2 Tim. 4:8; 1 Ped. 5:4; 1 Cor.
3: 12-15; 2 Cor. 5:10. Los creyentes serán recompensados por su fidelidad al tiempo
de su venida.

62
2. EN LO QUE ATAÑE A LAS NACIONES E INDIVIDUOS
INCONVERSOS.

Mat. 24:30; Apoc. 1:7; Mat.25:31; Apoc. 20:11, 12; Isaias 26:21; 2 Tes. 1:7-9.
Además, entre estos dos acontecimientos Han de pasar mil años (Apoc. 20:7-11).
El uno tiene lugar al principio del milenio y el otro al fin

3. CON REFERENCIA A LOS JUDÍOS.

Los judíos regresaran a su tierra (Isaías 11:11; 60) como inconversos; reedificaran el
templo, y restauraran el culto (Eze. 40-48); harán un pacto con el Anticristo por
una semana (siete años), en medio de la cual romperán dicho pacto (Dan. 9:27; 2
Tes. 2); pasaran entonces por la gran tribulación (Mat. 24:21, 22,29; Apoc. 3:10;
7:14); se convierten (como nación) al tiempo de la venida de Cristo (Zac. 12:10;
Apoc. 1:7); serán grandes misioneros (Zac.8:13-23); nunca volverán a ser arrojados
de su tierra (Amós 9:15; Eze. 34:28).
4. CON REFERENCIA AL ANTICRISTO Y LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO
DE DIOS.

2 Tes.1:7,9; Apoc. 19:20; 20:10.

5. A ESTABLECER EL REINO MILENIAL SOBRE LA TIERRA.

El milenio quiere decir el reinado de Cristo en la tierra por mil años (Apoc. 20:1-
4). Algunos piensan que es la continuación de la Edad del Reino interrumpida por
la incredulidad de los judíos en el tiempo de los apóstoles.

El milenio comienza por la venida de Cristo con sus santos; con la manifestación de
Cristo después de la gran tribulación (Mat. 24:29, 30); al terminar la septuagésima
semana de Daniel. Como ilustración, véanse Apoc. 19:11-14; Dan. 7:21,22; Zac.
14:3-9.

Después será destruido el anticristo, santanas será atado y destruidos los enemigos
del pueblo de Dios (Apoc. 19:20; 20: 1-3, 10).

El juicio de las naciones vivientes (Mat.25).

La conversión y actividad misionera de los judas (Zac. 8:13-23; cf. Hechos 15:14-
17). Entonces tal vez se convierta el mundo, pero no ahora, ni en esta época. Israel
será el que entonces estará en juego, no la iglesia.

La naturaleza del milenio:

63
Es una teocracia; el mismo Jesucristo será el rey (Jer. 23:5; Luc. 1:30-33). Los
apóstoles han de reinar, sin duda, con Jesucristo sobre los judíos (Isaías 66; Mat.
19:28); y la iglesia, sobre las naciones gentiles (Luc. 19:11-19; Heb. 2:6,7).

Jerusalém será la ciudad capital (Isaías 2: 1-4). Se harán peregrinaciones a la


ciudad Santa (Zac. 14:16).

Cristo reinara con justicia y equidad (Isaías 11:4; Sal. 98.9). Habrá una tierra
renovada (Rom. 8:19-21; Isaías 65:17; c. 35).

Los acontecimientos al fin del Milenio son la apostasía y la rebelión (Apoc. 20:7-9);
la destrucción de Satanás (Apoc. 20:10); el Juicio del Gran Trono Blanco
(Apoc.20:11-15); un nuevo cielo y una nueva tierra (Apoc. 21 y 22).

IV. EL TIEMPO DE LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.


Debemos distinguir con cuidado entre la venida de cristo por sus santos, que se
llama el “arrebatamiento” o “parousía”, y su venida con sus santos, que se llama la
“revelación” o “epifanía”. Luc. 21:29-33, 1 Tes. 5: 1-8.

1. NADIE CONOCE EL DÍA NI LA HORA.

Mat. 24:36-42, Mar. 13:32, cf. Hechos 1:7.

2. SIN EMBARGO, NO DEBEMOS OLVIDAR QUE SI NO PODEMOS


SABER CON EXACTITUD EL DÍA Y LA HORA DE LA VENIDA DE
CRISTO, PODEMOS SABER CUÁNDO ESTÁ CERCANO ESE DÍA.
(MAT.24:36-42; 1 TES. 5:1-5).

Existen ciertas señales que indican su proximidad: la apostasía general y el


abandono de la fe (1 Tim. 4:1; 2 Tim. 3:1-5; Luc. 18:8).

Un tiempo de acumulación de grandes riquezas (SANT. 5:1-9). Un tiempo de gran


actividad misionera (Mat. 24:14).

3. LAS ESCRITURAS PARECEN ENSEÑAR CLARAMENTE QUE NO


EXISTE NADA EN LA ACTUALIDAD QUE IMPIDA LA VENIDA DE
CRISTO POR SUS SANTOS EN CUALQUIER MOMENTO.

Mat. 24:14, Mat. 16:28; Mar. 9:1; Luc. 9:27, 2 Ped. 1:16-18, Mat. 10:23, Mar. 6:30 y
Luc.9:10, Mat. 24:34; Luc. 21:32; Mar. 13:30.

64
B) LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS.

I. LA DOCTRINA DE LA RESURRECCIÓN CLARAMENTE ENSEÑADA


EN LAS ESCRITURAS.

1. EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.

Se presenta de diferentes maneras:

De la Palabra: Job 19:25-27, Salmo 16:9; 17:15; Dan. 12:1-3.

En sentido figurado: Gén. 22:5 con Heb. 11:19.

En Profecía: Isaías 26:19.

En realidad: 1 Reyes 17 (Elías); 2 Reyes 4:32-35 (Eliseo y el hijo de la Sunamita;


13:21).

2. EN EL NUEVO TESTAMENTO.

De palabra: Nótese la enseñanza de Jesús en Juan 5:28, 29; todo el cap. 6,


especialmente los vv. 39, 40, 44, 54; Luc.14:13,14; 20:35, 36. La enseñanza de los
apóstoles: Pablo en Hechos 24:15, 1 Cor. 15; 1 Tes. 4: 14-16; Fil. 3:11; Juan en Apoc.
20: 4-6; 13.

En realidad: La resurrección de los santos (Mat.27:52,53; de Lázaro (Juan 11; de


Jesucristo (Mat.28). la resurrección de nuestro Señor les dio la seguridad de lo que
hasta entonces había sido una esperanza apoyada por la autoridad de la Escritura
de una manera imperfecta, y puesta (1 Ped. 1:3), y dio lugar prominente a la
doctrina de la resurrección (1 Cor. 15).

II. NATURALEZA DE LA RESURRECCIÓN.


1. UNA RESURRECCIÓN LITERAL DE LOS CUERPOS DE TODOS LOS
HOMBRES: UNA RESURRECCIÓN UNIVERSAL.

Juan 5:28, 1 Cor. 15:22.

Apocalipsis 20:12 y 2 Corintios 5:10 hacen ver la necesidad de la resurrección del


cuerpo para que pueda realizarse el juicio según las obras hechas en el cuerpo.
Véase también la esperanza de Job (19:25-27), y la de David (Salmo 16:9).

2. NUESTRA REDENCIÓN COMPLETA INCLUYE LA REDENCIÓN DEL


CUERPO.

Rom. 8: 11-23, 1 Cor. 6:13-20.

65
En Juan 6:39 y Job 19:25-27 se nos dice que el polvo en que se disolverán nuestros
cuerpos, será verificado, lo que indica una resurrección física.

3. NATURALEZA DEL CUERPO RESUCITADO.

a) EN GENERAL.

Sobre la resurrección del cuerpo se puede decir cuatro cosas: primera, no es


necesariamente idéntico al que bajo al sepulcro; segunda, tendrá alguna conexión
orgánica con el que bajo al sepulcro; tercera, será un cuerpo de Dios concederá
según su beneplácito; cuarta, será un cuerpo mucho mejor que el anterior.

b) EL CUERPO DEL CREYENTE.

Fil.3:21, 1 Juan 3:2; 1 Cor. 15:49.

¿Quién podrá decir cuál fue la naturaleza y el parecer del cuerpo resucitado de
Cristo, al que se ha de asemejar nuestro cuerpo resucitado? Fue un cuerpo real
(Luc. 24:39); reconocible (Luc. 24:31; Juan 20:16); poderoso (Juan 20:19).

Resumiendo estos pasajes, podemos decir que el cuerpo resucitado del creyente
será como el cuerpo glorificado de Cristo. Las caracteristicas del cuerpo resucitado
del creyente se nos dan en 1 Cor. 15.

c) EL CUERPO RESUCITADO DEL INCRÉDULO.

Las escrituras guardan un silencio extraño sobre este asunto. ¿Habrá en ello la
intención de pasar por alto a los impíos? En la historias del rico y Lázaro, no se da
el nombre del rico impío; ¿por qué?

III. TIEMPO DE LA RESURRECCIÓN.


1. LA RESURRECCIÓN DE LOS JUSTOS.

Juan 6:39, 40, 44. Esto no quiere decir un día de veinticuatro horas, sino un
periódico indefinido de tiempo. 1 Cor. 15:23, Tes. 4:14-17. En ambos pasajes la
resurrección del creyente se relaciona con la venida de Cristo.

2. LA RESURRECCIÓN DE LOS IMPÍOS.

Así como es diferente el resultado (Juan 5:28, 29; Dan. 12:2), así serán también el
tiempo de la resurrección de los justos y el de los impíos.

Fil. 3:11. La resurrección “de entre” los muertos es la resurrección a la vida y la


gloria; la resurrección “de” los muertos es la resurrección a vergüenza y desprecio
eternos.

66
1 Cor. 15:21-24. Aquí se mencionan tres grupos o rangos: “Cristo”, “los que son de
Cristo,” “el fin” (la resurrección de los impíos). (cf.vv.5, 6, 7: “Apreció a Cefas y
después a los doce. Después…después…después… y el postrero de todos… me
apareció a mí.”) Primero Cristo, después (más tarde) “los que son de Cristo”
luego (significado más tarde, una era nueva que tendrá lugar después de un
intervalo) “viene el fin”.

Dan. 12:2: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán


despertados, unos (lit. Los que se despiertan entonces) para vida eterna, y otros
(lit. los que no se despiertan entonces) para vergüenza y confusión perpetua”.

Apoc. 20:4-6 da a entender que entre la resurrección de los justos y de los impíos
pasara por lo menos mil años, sea cual sea el periodo de tiempo que así se designa.

Juan 5:28, 29; Dan. 12:2; Apoc. 20:12 hacen ver que la resurrección de los impíos
va siempre relacionada con el juicio, y que este tiene lugar al fin y no al principio
del día del señor.

C. EL JUICIO.

I. EL HECHO DEL JUICIO.

1.-ENSEÑADO CLARAMENTE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.


Sal. 96:13

2.-EL NUEVO TESTAMENTO. Hechos 17:31, Heb. 9:27.


El reino de Dios se ha de extender por todo el universo, pero es necesario que haya
un juicio en el que sean juzgados los malos y premiados los justos, a fin de que sea
establecido sobre la tierra el reinado de la justica eterna.

3.-LA CONCIENCIA DE TODA HUMANIDAD CORROBORA LA


ENSEÑANZA DE LAS ESCRITURAS ACERCA DE LA SEGURIDAD DE
UN JUICIO VENIDERO. Ecle. 11:9; 12:14

4.-LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO ES PRUEBA SEGURA Y


CIERTA QUE DIOS HA DADO A LOS HOMBRES DE UN JUICIO
VENIDERO.

Hechos 17:31 (citado antes). Aquí encontramos la “seguridad” en sentido de prueba


o fundamento de evidencia.

67
II. EL JUEZ, CRISTO.
Juan 5:22, 23,27; 2 Tim. 4:1; 2 Cor. 5:10; Hechos 10:42; 17:31. El hombre que
pendió de la cruz es el mismo que se sentara en el trono.

III. NATURALEZA DEL JUICIO.


Los juicios de la Biblia difieren en cuanto al tiempo, lugar, personas y resultados.

1. UN JUICIO QUE YA HA PASADO: EL JUICIO EN LA CRUZ.


Juan 5:24; 12:31; 2 Cor. 5:21; Gál. 3:13; 1 Ped. 2:24. En este juicio fue juzgado
Satanás y deshecho su poder cobre el creyente. Aquí fueron también juzgados y
borrados los pecados del creyente.

2. HAY UN JUICIO PRESENTE QUE SE ESTA REALIZANDO TODOS


LOS DÍAS EN LA VIDA DEL CREYENTE.

1 Cor. 11:31; 32; 5:5; 1 Tim. 1:20; cf., por vía de ilustración, 2 Sam. 7:14, 15; 12:13,
14. Tiene que haber un juicio constante y continuo del pecado a medida que éste se
presente en la vida del creyente (1 Juan 1:5-7).

3. HAY UN JUICIO VENIDERO.

a) DE LOS SANTOS.

1 Cor. 3:8-16; 2 Cor. 5:10; 1 Cor. 4:5. Este ha de ser el juicio de las obras del
creyente, no de su salvacion. Se llama “el tribunal de Cristo.” Se deduce que se
refiere a los santos de 2 Cor. 5:1, 5, 7, 9; y también del 1 Cor. 4:5, donde se nos dice
que “cada uno tendrá de Dios la alabanza. Esto no se puede decir de los impíos.

b) DE LAS NACIONES VIVIENTES.

Mat. 25:31-46. Este juicio tendrá lugar al tiempo de la venida de Cristo con sus
santos.

En este capítulo deben notarse tres cosas: la primera, el banquete de las bodas
del cordero (vv. 1-13); la segunda, el juicio de los santos (vv. 14-30); tercera, el
juicio de las naciones vivientes (vv.31-46).

Este no es un juicio general de buenos y malos, pues en él hay tres clases de


personas.

68
c) DEL GRAN TRONO BLANCO.

Apoc. 20:11-15 este juicio se llama el juicio final y tiene lugar al terminar el
milenio, después que han sido juzgadas las naciones vivientes (Mat.25).

Es un juicio de “los muertos”; no se hace mención alguna de los vivos en relación


con él.

d) DE ISRAEL.

Ezeq. 20:33-44; Sal. 50:16-22. Tiene lugar probablemente al fin de la gran


tribulación.

e) DE LOS ÁNGELES CAÍDOS.

Judas 6; 2 Ped. 2:4.

D. DESTINO FINAL DE LOS IMPÍOS.

Esta es probablemente la doctrina más difícil de aceptar en el Cristianismo. Si


preguntamos por qué, recibiremos varias respuestas. Unos dirán que muchos no
aceptan esta doctrina, porque se sienten culpables, y la conciencia les dice que si no
se arrepienten y vuelven a Dios, les espera una suerte horrible.

Otros piensan que es porque la idea de un castigo futuro produce terror en el


corazón del pueblo, y por consiguiente la doctrina los repugna.

A otros les parece que el pensamiento de una angustia futura es incompatible con el
amor paternal de Dios.

A pesar de todo, tenemos que admitir que es un hecho muy significativo que Jesús
y Juan, que representan más que ningún otro en el Nuevo Testamento el elemento
del amor en sus vidas y enseñanzas, son los que más hablan del futuro sufrimiento
de los malvados.

69
I. ALGUNOS HECHOS RECONOCIDOS.
Hay algunos hechos preliminares que deben ser reconocidos en la discusión de este
asunto:

1. que a los justos les irá bien, y a los impíos mal (Isa. 3:10, 11). El hombre debe
sufrir por su pecado, si persiste en él con voluntad y deliberadamente. A este
sufrimiento la Biblia lo llama muerte eterna.

2. hablando en general, la realidad es más dura que el lenguaje figurado en que se


presenta.

3. la disparidad entre el número de los salvados y de los perdidos.

II. SE DICE QUE LOS IMPÍOS “MUEREN EN SUS PECADOS”.


Juan 8:21,24, Rom. 6:23, Apoc. 20:14,15; 21:8.

El creyente recibe dos cosas: en la regeneración, vida eterna; en la resurrección,


inmortal; pero en ambos casos ya tienen vida y existencia.

Así sucede con el impío: la segunda muerte no significa para él cesación de la


existencia, porque ya está muerto, aun en esta vida (1 Tim. 5:6; Efe.2:1; Juan 5:24,
25).

III. LOS IMPÍOS NO SON ANIQUILADOS.


Sal. 37:20, Abdías 16, 2 Tes. 1-9. Las Escrituras, sin embargo, afirman que el
“castigo” mismo es eterno, y no las consecuencias.

IV. LOS IMPÍOS SERÁN CASTIGADOS.


Rom.2:8,9, Juan 3:36, Mat. 25:41,46, 2 Tes. 1:7-9. Marcos 9:43-50, que dice que los
impíos serán arrojados “en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado; donde
el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”.

1. “ETERNO.”
Además, las Escrituras presentan al castigo de los impíos no sólo como “eterno”
(por las edades), sino como duradero “para siempre jamás,” o “por los siglos
de los siglos” (Apoc. 19:3; 20:10; 14:11).

2. “CASTIGO.” 2 Tes. 1:9.

70
3. “FUEGO.”
Este es uno de los símiles más frecuentes para representar el tormento y miseria de
los impíos. El fuego es un símbolo de tormento de la ira del juicio divino (Mat.
5:22). En Mat. 3:10 se representan a los impíos como un árbol cortado y echado al
fuego; en Mat. 3:12, como la paja que nada en un fuego que nunca se apaga; en
13:42 se nos dice que los impíos son arrojados a un horno de fuego.

Si “fuego” es simplemente una expresión figurada, debe representar una gran


realidad; y si la realidad es más viva que la figura, el castigo representado aquí por
el fuego debe ser una cosa terrible.

4. “TINIEBLAS.”

Esta palabra se usa para describir la condición de los perdidos: “serán echados a
las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes”.

Estas palabras se hallan juntas siete veces: Mat. 8:12, 13:42, 50; 22:13; 24:51;
25:30; Luc. 13:28. Los impíos son echados fuera de la luz, del gozo y de la
festividad a las tinieblas y tristeza exterior, como si se tratara de la angustia y
tristeza de una prisión en la que reina la agonía, la ira, la desesperación.

E. RECOMPENSA FINAL DE LOS JUSTOS.

La esperanza del cristiano atraviesa el velo hasta la misma presencia de Dios, y


perdura por toda la eternidad.

I. EL CRISTIANO NUNCA MUERE.


Juan 8:51, 11:25,26.

Lo que Cristo quiere dar a entender aquí no es que el creyente no hay de pasar por
la experiencia que llamamos muerte, sino que en realidad eso no es muerte, por lo
menos en el sentido en que es muerte para el no creyente.

Jesús ha quitado a la muerte su agujón. Jesús “murió”, gusto la amargura de la


muerte; el creyente en El “duerme”. Cf. Juan 11:11-15.

Lo que Cristo quiso decir fue que la muerte es algo así como lo que sucede cuando
dormimos. ¿Qué es lo que sucede cuando dormimos? No es, por cierto, que cesa la
corriente de vida, sino que continua, y cuando despertamos nos sentimos mejor y

71
más fuertes que antes. Pero se excluyen todas las escenas del mundo y del tiempo.
Lo mismo acontece en el caso de la muert6e del creyente. En la palabra “sueño” se
cierran tres ideas: existencia continuada, porque, aunque el cuerpo está inactivo, el
alma sigue activa; reposo, perdemos el contacto y nos olvidamos d las cosas del
mundo; despertamiento, siempre pensamos que al sueño le sigue el
despertamiento.

II. EL CREYENTE VA ESTAR CON CRISTO.


2 Cor. 5:6, Fil. 1:23.

La experiencia (muerte-sueño) por la que pasa el creyente, le presenta


inmediatamente a la presencia de Cristo. Le lleva instantáneamente a su hogar con
Cristo. En 2 Cor. 5:1-5 que el creyente recibe una especia de cuerpo espiritual
durante el tiempo que está esperando la resurrección del cuerpo. “Estar con
Cristo”, eso es lo que significa “muerte” para el creyente.

III. EL CUERPO DEL CREYENTE RESUCITA DE ENTRE LOS


MUERTOS.

Véase Doctrina de Resurrección.

IV. EL CREYENTE RECIBIRÁ SU RECOMPENSA FINAL EN EL


FUTURO. Mat. 25: 20-23, Luc. 19:12-19.

Mateo 24 nos exhorta a esperar y velar por la venida de Cristo; y el capítulo 25 nos
muestra cómo debemos obedecer esta exhortación.

El capítulo 25 nos ilustra, en la parábola de las vírgenes (vv. 1-13), la necesidad de


tener cuidado de nuestra vida espiritual intima; mientras que en la parábola de los
talentos (vv. 14-30), pone énfasis en la necesidad de trabajar por Cristo, mientras
estamos esperando en su regreso.

La recompensa del creyente será conforme a la fidelidad de su servicio a Dios


en emplear los talentos con que Dios le ha dotado.

La recompensa variará, por consiguiente, según nuestra fidelidad, o falta de ella,


en nuestro servicio y en nuestra vida. 1 Cor. 3:10-15.

72
V. NATURALEZA DE LA RECOMPENSA DEL CREYENTE.

1. RECIBIRÁ UNA CORONA.

Las escrituras hablan de varias coronas: la corona de la Vida (Santiago 1:12;


Apoc. 2:10, compárese el contexto que habla de la muerte); de Gloria (1 Ped. 5:4;
cf. Juan 17:22; Heb.2:9); de Justicia (2 Tim. 4:8), la plena realización de la
justicia de Cristo imputada y obrada adentro; de Gozo (1 Tes. 2:19), al ver a los
convertidos que en el ministerio evangelistico ha ganado uno, para Cristo; de Oro
(Apoc. 4:4); Incorruptible (1 Cor. 9:25), por la lucha constante, comparada con
las coronas corruptibles de los juegos griegos.

Tu corona (Apoc. 3:11), que es la que se guardara para ti, y que no debe perderse
con la infidelidad; resumen de todas las expresiones anteriores, pues todas son
características de “tu” corona.

2. LOS SIETE “AL QUE VENCIERE” DEL APOCALIPSIS.


a) 2:7 “DARÉ A COMER DEL ÁRBOL DE LA VIDA, EL CUAL ESTÁ EN
MEDIO DEL PARAÍSO DE DIOS.”

El árbol de la vida, que apenas ha sido mencionado desde el Génesis 3, donde fue
perdido por el pecado, es ahora restaurado, en conformidad con la restauración de
todas las cosas en Cristo. Esta figura expresa la participación en la vida eterna: el
creyente no morirá ya más.

b) 2:11: “NO RECIBIRÁ DAÑO DE LA MUERTE SEGUNDA.”

El que no ha nacido más que una vez, “según la carne”, muere dos veces: física y
eternamente. El que nace dos veces (el creyente), “según la carne” y “según el
espíritu”, no muere más que una vez; es decir, pasa por la separación física del
alma y del cuerpo, que es lo que se llama muerte. La “muerte segunda” es la
separación completa de la presencia de Dios.

c) 2:17 RECIBIRÁ UNA “PIEDRECITA CON UN NUEVO NOMBRE


ESCRITO” EN ELLA; AL CREYENTE SE LE DARÁ TAMBIÉN A COMER
EL “MANÁ ESCONDIDO.”

Esta figura probablemente significa que el creyente se le da la piedra blanca de la


absolución. En aquel tiempo se daba una piedra negra a los condenados en las
cortes de justicia.

El nuevo nombre que se menciona tal vez simbolice una nueva naturaleza y nuevo
carácter que poseerá el creyente en aquel nuevo país.

73
d) 2:26,27. AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES.

No cabe duda de que esto se refiere al reinado de los santos con el Señor Jesucristo
en el reino milenial. Los que han sufrido con El, también reinaran con El.

e) 3:4,5. SERÁ “VESTIDO CON VESTIDURA BLANCA,” Y SU NOMBRE


JAMÁS SERÁ BORRADO DE LIBRO DE LA VIDA.

Las “vestiduras blancas” se refieren, sin duda, a la justicia de los santos. Aquí se
da la seguridad de la salvacion eterna del creyente.

f) 3:12. EL CREYENTE SERÁ UNA COLUMNA EN EL TEMPLO DE DIOS,


DEL QUE NO SALDRÁ YA MÁS; DIOS ESCRIBIRÁ SOBRE UN NUEVO
NOMBRE.

Filadelfia, el lugar donde se encontraba la iglesia a la que fueron dirigidas estas


palabras, estaba expuesta a temblores de tierra, que con frecuencia sacudían las
macizas columnas del templo.

Esto no le acontecerá al creyente, nunca será sacudido. Tendrá el nombre de Dios


escrito sobre sí, y no habrá ya peligro de que nadie pueda reclamar. Ya habrá
pasado el tiempo de prueba del creyente; él tendrá un lugar permanente y eterno
en el reino del Padre.

g) 3:21: “YO LE DARÉ QUE SE SIENTE CON MIGO EN MI TRONO.”

Cristo nos exaltará consigo mismo. Santiago y Juan quisieron sentarse al lado de
Cristo en el reino venidero. Pero esto es algo infinitamente mejor: sentarse con El
en su trono.

VI. EL CREYENTE ENTRARA EN UNA NUEVA HABITACIÓN Y NUEVO


GÉNERO DE VIDA.

1. UNA NUEVA ESFERA DE VIDA PARA LOS SANTOS.


Nuevos cielos y nueva tierra: el paraíso reconquistado; nuevo ambiente espiritual;
nuevas condiciones físicas; no rodeados de las tentaciones y defectos de esta vida
mortal. “no más mar”, que para el judío era símbolo de peligros seguros,
dificultades e intranquilidad.

2. UN NUEVO HOGAR PARA LOS SANTOS.


Apoc. 21-22:5. Una descripción de la Ciudad Santa, la nueva Jerusalém, que ha de
ser morada final eterna del pueblo de Dios.

74
La Ciudad Santa se halla dentro de los nuevos cielos y la nueva tierra. Nótese
algunas caracteristicas de la Ciudad Santa: Su Nombre: Nueva Jerusalém. ¡Qué
música más agradable al oído del judío, que por tanto tiempo ha estado sin una
ciudad propia! Sus Muros (21:17): altos, seguros, definidos contra todos los asaltos.
Sus Puertas (21:15,21): guardadas por los ángeles, con nombres sobre ellas, por las
que solo entran los santos. Sus Fundamentos (v. 14): los Apóstoles del Cordero;
lustrosos (18). Sus Habitantes: los salvados de todas las naciones (las
caracteristicas de los habitantes 21:6, 7; 22:14; contraste con 21:8,27). Sus
Dimensiones: 4800 estadios (la Jerusalém terrestre no mide más que 33 estadios.
Su Gloria (11-23): ¡qué suntuosidad!

3. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA PARA LOS REDIMIDOS.

Allí está el hogar de Dios, de modo que el creyente tiene comunión continua con
Dios. Algunas cosas que antes eran, ya han pasado: la muerte, el dolor, la
maldición, las lágrimas, la tristeza, la noche; todo pasó. Aparecen ahora cosas
nuevas: el rio de la vida, el árbol de la vida, nuevo servicio, nuevas relaciones,
nueva luz (22:4).

75
DOCTRINAS
REFORMADAS
ESENCIALES
Una guía para la educación de
catecúmenos

Rev. Herman Hoeksema

Revisado por el Prof. H. Hanko

1
INDICE

PREFACIO ..................................................................................................................................3
1.- EL CONOCIMIENTO DE DIOS ...............................................................................................4
2.- LA SANTA ESCRITURA ...........................................................................................................6
3.- LOS NOMBRES Y LA ESENCIA DE DIOS ................................................................................8
4.- ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS ............................................................................10
5.- LOS ATRIBUTOS COMUNICABLES DE DIOS ........................................................................12
6.- LA SANTA TRINIDAD ...........................................................................................................14
7.- LA OBRA DE DIOS EN LA ETERNIDAD ................................................................................16
8. LA CREACIÓN......................................................................................................................18
9. LA PROVIDENCIA DE DIOS ..................................................................................................20
10.- EL HOMBRE EN ESTADO DE JUSTICIA ORIGINAL .............................................................22
11.- LA CAÍDA ..........................................................................................................................24
12 – EL MEDIADOR Y SUS NOMBRES .......................................................................................26
13.- LAS NATURALEZAS DEL MEDIADOR ................................................................................28
14.- LOS OFICIOS DEL MEDIADOR ..........................................................................................30
15.- EL ESTADO DE HUMILLACIÓN ..........................................................................................32
16. EL ESTADO DE HUMILLACIÓN (CONTINUACIÓN) ............................................................34
17. EL ESTADO DE EXALTACIÓN .............................................................................................36
18. EL PACTO DE GRACIA ......................................................................................................38
19. REGENERACIÓN ................................................................................................................40
20. EL LLAMADO ......................................................................................................................42
21. LA FE SALVADORA ............................................................................................................44
22. JUSTIFICACIÓN ..................................................................................................................46
23. LA SANTIFICACIÓN ............................................................................................................48
24. LA IGLESIA ..........................................................................................................................50
25. LOS MEDIOS DE GRACIA ..................................................................................................52
26. EL BAUTISMO ......................................................................................................................54
LECCIÓN 27 – LA CENA DEL SEÑOR ......................................................................................56
LECCIÓN 28: LA MUERTE DE LOS CREYENTES ........................................................................58
LECCIÓN 29: LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR ...................................................................60
LECCIÓN 30: EL FIN DE ESTA ERA ...........................................................................................62

2
PREFACIO

Este libro es una revisión del “Doctrinas Reformadas Esenciales” del Rev. Herman
Hoeksema. No es, sin embargo, un libro completamente nuevo. Mucho de lo que
originalmente contenía el antiguo libro ha sido mantenido. Principalmente, se hizo un
esfuerzo para hacer la sección de preguntas y respuestas un poco más comprensible y
para hacer que los trabajos extras sean más fáciles de cumplir. El objetivo del trabajo
extra posterior a cada lección es para animar a los catecúmenos a estar más
familiarizados con la Escritura, nuestros credos, y algo de nuestra literatura Protestante
Reformada.

La lecciones son un poco más largas que la edición antigua, y el catequizador


probablemente encontrará difícil cubrir toda la lección en una sesión. Es aconsejable
que se utilicen dos semanas por cada lección, sin embargo, el trabajo de cada
lección puede ser dividido de acuerdo a cada catecúmeno. En la obra escrita,
ocasionalmente se le pide al estudiante consultar el material en “Listo para dar
respuestas”. El material pertinente también puede ser encontrado consultando el
índice en la “Dogmática Reformada” del Rev. Hoeksema1.

Nuestra esperanza es que esta revisión suplirá de mejor forma las necesidades de las
clases de catecúmenos y que Dios bendecirá los esfuerzos para que nuestros jóvenes
del pacto puedan crecer en conocimiento y amor a la verdad de la Escritura y nuestra
herencia Reformada.

Prof. H. Hanko

1
Estos libros no se encuentran en español.

3
1.- EL CONOCIMIENTO DE DIOS

1. ¿Qué es lo mejor que puede conocer el hombre?


El conocimiento del verdadero Dios a través de Jesucristo a quien Él envió. Jeremías
9:23-24

2. ¿Por qué este conocimiento es tan importante?


Porque conocer a Dios a través de Jesucristo es para tener vida eterna. Juan 17:13

3. ¿Cómo podemos conocer a Dios?


Sólo a través de Su propia revelación para nosotros en toda la creación y en su
Palabra escrita. Confesión Belga, Artículo 2; Salmos 19:1-3; 2 Timoteo 3:16

4. ¿Dios mismo se hace conocido para el impío?


Si, a través de su creación Dios muestra que Él es Dios y que Él debe ser servido por lo
tanto el impío no tiene excusa. Romanos 1:20

5. ¿Hay otra cosa que Dios haga conocida al impío?


Dios testifica en la conciencia de todo hombre lo relacionado con lo que es bueno o
malo. Romanos 2:14-15

6. ¿Puede este testimonio de Dios llevar a salvación?


No, por este medio la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e
injusticia de los hombres. Romanos 1:18

7. ¿Cómo se revela Dios a su pueblo?


Por medio de las Escrituras, las que nos revelan a Cristo, sólo en quien hay salvación. 2
Timoteo 3:16-17

8. ¿Dios también se revela a su pueblo por medio de la creación?


Si, en la luz de la Escritura vemos que los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el
firmamento anuncia la obra de sus manos. Salmos 19:1

9. ¿De qué otra manera Dios se hace conocido a su pueblo?


Dios se hace conocido a través de la historia.

10. ¿Podemos obtener este conocimiento de Dios por nuestros esfuerzos?


No, el Espíritu Santo debe hacer conocidas esas verdades a nosotros por su obra en
nuestros corazones. 1 Corintios 2:10-12

4
2.- LA SANTA ESCRITURA

1. ¿Qué es la Biblia?
La Biblia es la Palabra escrita de Dios, divinamente inspirada e infallible. 2 Timoteo 3:16,
2 Pedro 1:19-21

2. ¿Cómo sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios?


Primero, del testimonio de la misma Biblia; Segundo, del testimonio del Espíritu Santo en
nuestros corazones. 1 Juan 5:6

3. ¿Qué quiere decir inspiración?


Es el acto de Dios por el cual él movió, iluminó, e infaliblemente dirigió a hombres a
escribir la Palabra de Dios.

4. ¿Cómo obró Dios la inspiración?


“Santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” 2 Pedro 1:21

5. ¿Cuáles son los atributos de la Palabra?


Infalibilidad, unidad, perspicuidad, autoridad y suficiencia.

6. ¿Qué quiere decir la infalibilidad de la Escritura?


Que la Escritura es palabra a palabra la Palabra de Dios y es, por lo tanto, libre de
error. 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:20, 21

7. ¿Qué quiere decir la unidad de la Escritura?


Que toda la Escritura es una revelación de Dios en Jesucristo como el Dios de nuestra
salvación. Juan 5:39

8. ¿Qué quiere decir la perspicuidad de la Escritura?


Que por medio de la operación del Espíritu, la Escritura puede ser fácilmente
entendida por el pueblo de Dios para su salvación.

9. ¿Qué quiere decir la autoridad de la Escritura?


Que la Escritura es la única regla para nuestra fe y vida. 2 Timoteo 3:16-17

10. ¿Qué quiere decir la suficiencia de la Escritura?


Que la Escritura contiene toda la voluntad de Dios para nuestra salvación. Confesión
Belga, Artículo 7

6
3.- LOS NOMBRES Y LA ESENCIA DE DIOS

1. ¿Dónde podemos conocer a Dios?


En su esencia, nombres, atributos, persona y obras.

2. ¿Qué revela la Escritura acerca de la esencia o el ser de Dios?


Que Él es un Espíritu de atributos infinitos que subsiste en tres Personas. Juan 4:24

3. ¿La Escritura nos dice algo más de la esencia de Dios?


Si, la Escritura no dice que Dios es inmanente y trascendente. Jeremías 23:23-24.

4. ¿Qué es la trascendencia de Dios?


Que Dios es infinitamente exaltado sobre toda su creación y que no hay nadie como
Él. 1 Reyes 8:27

5. ¿Qué es la inmanencia de Dios?


Que Dios está presente con todo su ser en cada parte de la creación. Hechos 17:27-28

6. ¿La Biblia nos dice que Dios tiene nombres?


Si, pero sus nombres no son como nuestros nombres debido a que no hay ser como
Dios. Isaías 40:25.

7. ¿Cuál es la importancia de los nombres de Dios?


Ellos revelan algunos de los atributos de Dios. Salmos 111:9

8. ¿Cuales son los nombres más importantes de Dios?


Los nombres Dios y Jehová. Éxodo 34:6.

9. ¿Qué significa el nombre Jehová?


Que Dios es el Dios eternamente inmutable de su pacto. Malaquías 3:6.

10. ¿Por qué Dios se da nombres a si mismo?


Para que podamos hablar a Él y de Él reverentemente. Salmos 50:15.

8
4.- ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS

1. ¿Qué son los atributos de Dios?


Ellos son las infinitas perfecciones de su Ser divino que son nos revelan quien y que es
Dios. 1 Pedro 2:9

2. ¿Cómo se distinguen generalmente los atributos de Dios?


Ellos se distinguen como atributos comunicables e incomunicables.

3. ¿Qué quiere decir esa distinción?


Ya que somos creados a la imagen de Dios, algunos atributos son reflejados en
nosotros. Aquellos son llamados atributos comunicables.

4. ¿Cuáles son los atributos incomunicables de Dios?


Su unicidad, simplicidad, independencia, infinitud e inmutabilidad.

5. ¿Qué quiere decir la unicidad de Dios?


Que hay sólo una esencia divina y que no hay Dios fuera de Él. Deuteronomio 6:4;
Salmos 18:31.

6. ¿Qué se quiere decir con la simplicidad de Dios?


Que Dios es indivisible y no compuesto y que sus atributos son uno en Él. Marcos 12:29

7. ¿Qué es la independencia de Dios?


Que É les auto-suficiente y que es no es dependiente de nada para su existencia. Isaías
40:13; Juan 5:26.

8. ¿Qué es la infinitud de Dios?


Que Dios es un Dios de eternal perfección, y que Él está presente en todo tiempo y
espacio. Salmos 90:2; Jeremías 23:23-24; 1 Timoteo 1:17.

9. ¿Qué quiere decir que Dios sea inmutable?


Que Dios nunca cambia en su propio ser o en alguna de sus obras o caminos.
Malaquías 3:6.

10. ¿Por qué Dios revela nos sus atributos incomunicables?


Para que sepamos que É les altamente exaltado sobre todo y que solo Él merece ser
alabado. Jeremías 10:6-7.

10
5.- LOS ATRIBUTOS COMUNICABLES DE DIOS

1.¿Cómo pueden ser divididos los atributos comunicables de Dios?


En aquellos que pertenecen al conocimiento, voluntad y poder de Dios.

2. ¿Cuáles atributos pertenecen a su conocimiento?


Su omnisciencia, de acuerdo a la cual Dios perfecta y continuamente conoce todas
las cosas, y su sabiduría.

3. ¿Cuáles atributos pertenecen a la voluntad de Dios?


Su bondad, santidad, verdad y justicia.

4. ¿Cuáles atributos pertenecen a la bondad de Dios?


Su amor, gracia, misericordia y piedad.

5. ¿A quién ama Dios?


Dios se ama a sí mismo como el bien más alto y a todas sus criaturas por causa de su
nombre. 1 Juan 4:8

6. ¿Cómo Dios puede amar a los réprobos?


Él no puede, las Escrituras enseñan que la maldición de Jehová está en la casa del
impío. Proverbios 3:33.

7. ¿Cómo Dios puede amar a su pueblo si también son pecadores?


Él no los ama como pecadores sino como a aquellos que eligió en Cristo y justificó a
través de Él. Efesios 1:4.

8. ¿Qué es la gracia de Dios?


Es su actitud de favor inmerecido hacia su pueblo en Cristo y el poder por el cual Él los
salva. Romanos 11:6.

9. ¿Qué es la misericordia de Dios?


Es su actitud de piedad hacia su pueblo en su miseria y su poder para librarlos de ella.
Efesios 2:4-5; Salmos 106:44-45.

10. ¿Qué es el poder de Dios?


Es su omnipotencia, por la cual Él es capaz de hacer todo lo que ha determinado
hacer en su consejo. Génesis 17:1; 18:14; Lucas 1:37

12
6.- LA SANTA TRINIDAD

1. ¿Qué dice la verdad de la Trinidad?


Que Dios es uno en esencia y tres en Personas. 1 Juan 5:7

2. ¿Cómo Dios es uno en esencia y tres en Personas?


Hay tres individualidades divinas, cada una subsistiendo en su distinta personalidad en
una esencia divina.

3. ¿Cuáles son estas tres Personas?


Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Mateo 28:19

4. ¿Dónde está esta doctrina de las tres Personas en la Escritura?


Hay muchos textos que hablan de una pluralidad de personas, tales como: Génesis
1:26; 3:22; 19:24; Salmos 110:1. Las tres personas a menudo son distintamente
mencionadas en el Nuevo Testamento, como en la fórmula de Bautismo y la bendición
apostólica.

5. ¿La Biblia enseña que esas tres Personas son un ser?


Sí, la Escritura testifica que Dios es uno, algunos versículos mantienen esto
específicamente como Deuteronomio 6:4, 1 Juan 5:7.

6. ¿Por qué esas Personas son llamadas Padre, Hijo y Espíritu Santo?
Porque en esos nombres sus distintas propiedades personales son indicadas.

7. ¿Cuáles son las diferentes propiedades personales de cada una de esas Personas
divinas?
Del Padre que Él genera al Hijo; del Hijo que Él es generado por el Padre; del Espíritu
Santo que Él procede tanto del Padre como del Hijo. Juan 14:26; 15:26; Gálatas 4:6;
Juan 1:14; Salmos 2:7.

8. ¿Qué significado tiene la doctrina de la Trinidad?


Que el Dios triuno mora en una perfecta comunidad pactual con Si mismo y establece
una relación pactual con nosotros. Génesis 17:1,7

9. ¿Cada Persona tiene su propia obra en la creación y la salvación?


NO, el Dios triuno crea, redime y santifica. Jonás 2:9

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7.- LA OBRA DE DIOS EN LA ETERNIDAD

1. ¿Cómo se dividen las obras de Dios que Él hace fuera de sí mismo?


Se separan entre las obras que Él hace en el tiempo y las que hace en la eternidad.
Hechos 15:18

2. ¿Cuáles son las obras que realiza en la eternidad?


Sus decretos eternos. Efesios 1:3-4

3. ¿Qué son los decretos eternos?


Su consejo eterno, de acuerdo al cual Él hace todas las cosas. Efesios 1:11

4. ¿La Escritura usa otras palabras para referirse a los decretos de Dios?
Sí, su consejo, voluntad, propósito, beneplácito. Efesios 1:9-11

5. ¿Qué atributos le da la Escritura al consejo de Dios?


La Escritura enseña que el consejo de Dios es eterno, soberanamente libre,
independiente, inmutable, eficaz, comprehensiva, sabia y buena. Romanos 11:33-36;
Hebreos 6:17

6. ¿Qué significa que el consejo de Dios es eterno?


Que Dios determinó todas las cosas en su consejo antes de la creación: Salmos 33:11;
Isaías 46:10

7. ¿Qué significa que el consejo de Dios es comprensivo?


Que Dios, en su consejo, determine todas las cosas que iban a suceder. Hechos 15:8;
1 Samuel 23:11-12

8. ¿Qué es el decreto de predestinación?


El eterno consejo de Dios con relación al estado eterno de sus criaturas racionales,
incluyendo elección y reprobación. Romanos 9:11-13

9. ¿Qué es el decreto de la elección?


El beneplácito eterno, soberano y gracioso de Dios de salvar para gloria eterna a
algunos hombres a través de la fe en Cristo. Efesios 1:5-6; 2 Tesalonicenses 2:13;
Romanos 8:29

10. ¿Qué es el decreto de la reprobación?


El beneplácito eterno, soberano y gracioso de Dios de condenar a otros a
condenación eterna de acuerdo a su pecado. 1 Pedro 2:8; Romanos 9:17-18;
Proverbios 16:4

16
8. LA CREACIÓN

1. ¿Cuál fue la primera obra de Dios en el tiempo?


La creación de los cielos y la tierra. Génesis 1:1

2. ¿Qué es crear?
Crear es el acto de Dios por el cual Él, por medio del poder de su palabra, llama a
existencia las cosas que no estaban ahí. Hebreos 11:3; Jeremías 10:12; Juan 1:1-3;
Salmos 33:6

3. ¿Qué creó Dios?


Todas las cosas: los cielos, el firmamento, la tierra y todas las criaturas en el cielo y la
tierra. Génesis 1

4. ¿Cuánto se demoró Dios en crear todas las cosas?


Seis días, Limitados por mañana y la tarde. Éxodo 20:11

5. ¿Qué creó Dios en los primeros tres días?


La luz, el firmamento, los mares, la tierra seca y todas las plantas y árboles. Génesis 1:1-
13

6. ¿Qué creó Dios en los últimos tres días?


Lumbreras, peces, pájaros, animales terrestresy al hombre. Génesis 1:14-31

7. ¿Qué significa que Dios descansó el séptimo día?


Primero, que el cesó de obrar la creación; y Segundo, que Él se regocijó en todo lo que
había hecho. Génesis 2:1-3

8. ¿Qué significa que Dios vio todo lo que había hecho y que esto era bueno en gran
manera?
Que toda la creación se adaptó perfectamente al propósito por el cual Él la había
creado.Apocalipsis 4:11

9. ¿Cuál es el propósito de Dios en la creación?


La Gloria de su nombre a través de la manifestación de sus maravillosas alabanzas.
Proverbios 16:4; Salmos 8:1; Apocalipsis 4:11

10. ¿Cómo somos capaces de entender esta obra?


Por fe, ya que “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra
de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.” Hebreos 11:3

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9. LA PROVIDENCIA DE DIOS

1. ¿La creación continua existiendo por si misma?


De ninguna manera, todas las cosas continúan existiendo solo por la providencia de
Dios. Juan 5:17; Hechos 17:28.

2. ¿Qué es la providencia de Dios?


El poder omnipresente de Dios por el cual Él sostiene todas las cosas y las gobierna de
acuerdo a su propio consejo. Hebreos 1:3.

3. ¿Qué se incluye en la providencia de Dios?


Todas las cosas grandes y pequeñas, buenas y malas; todas las cosas en el cielo, la
tierra y el infierno; todos los actos de hombres y ángeles. Mateo 10:20, 29; Salmos
103:19; Proverbios 21:1; 16:1, 9.

4. ¿Qué distinciones pueden ser hechas en la verdad de la providencia?


Preservación y gobierno.

5. ¿Qué es la preservación?
Es por el acto de Dios por el cual Él continua dando existencia a todas las criaturas que
Él creo. Daniel 4:34,35; Hechos 17:25-28.

6. ¿Qué es el gobierno?
Es el acto de Dios por el cual Él dirige todas las cosas hacia el fin que Él ha
determinado para ellos. Hechos 15:18.

7. ¿Si Dios gobierna todas las acciones de los hombres, ellos son instrumentos pasivos
en sus manos?
No, el hombre mantiene el pensamiento, voluntad y agencia active y es responsable
por todo lo que él hace. Hechos 2:23; Filipenses 2:12, 13.

8. ¿Cuál es el consuelo de la providencia para los creyentes?


Que todas las cosas llegan a nosotros por la mano de nuestro Padre celestial y que Él
hace que todas las cosas sirvan para nuestra salvación. Amos 9:8, 9; Romanos 8:28.

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10.- EL HOMBRE EN ESTADO DE JUSTICIA ORIGINAL

1. ¿Qué nos enseña la Escritura con respecto a la creación del hombre?

* Que Dios formó a Adán del polvo y sopló en su nariz el aliento de vida.
* Que Dios lo creó como cuerpo y alma.
* Que Dios lo creó a su propia imagen.

2. ¿Qué es la imagen de Dios en el hombre?


Es el reflejo de algunas de las perfecciones de Dios en la naturaleza humana, de modo
que como criatura él se parezca a Dios. Génesis 1:26-27

3. ¿Qué elementos pertenecen a la imagen de Dios en el hombre?


El verdadero conocimiento de Dios, justicia y santidad. Colosenses 3:10; Efesios 4:24

4. ¿Puedes probar con la Escritura que esos elementos pertenecen a la imagen de Dios
en el hombre?
Sí, Efesios 4:23-24 enseña: “renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del
nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”

5. ¿Cómo era la relación de Adán con Dios?


Adán vivía en una relación pactual en la cual él fue un amigo-siervo de Dios. Oseas 6:7

6. ¿Qué significa esto?


Que Adán fue al mismo tiempo tanto amigo como siervo de Dios en la creación de
Dios.

7. ¿Cuál fue su relación con la creación?


Adán tenía señorío sobre todas las criaturas en la tierra como su rey. Génesis 1:28

8. ¿Cuál fue su relación con la raza humana?


Él fue su primer padre y su cabeza representativa.1 Corintios 15:21

9. ¿Adán tuvo libre albedrío?


Sí, Adán fue creado bueno, de forma que Él era capaz de servir a Dios perfectamente;
pero él también podía, como un acto de su propia voluntad, volverse en contra de
Dios al pecado. Eclesiastés 7:29

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11.- LA CAÍDA

1. ¿El hombre se mantuvo como un amigo-siervo de Dios?


No, él violó la relación pactual cuando él comió del árbol prohibido. Génesis 2:17;
Deuteronomio 4:23

2. ¿Este pecado fue una ofensa muy grande?


Si, porque:

* Fue desobediencia al mandato de Dios. Génesis 3:11


* Al pecar Adán eligió a Satanás en contra de Dios. Génesis 3:14
* Adán pecó como la cabeza y el primer padre de toda la raza humana. I Corintios
15:21, 22

3. ¿Cuál fue el castigo por el pecado?


La muerte: “porque el día que de él comieres, ciertamente morirás..”Génesis 2:17;
Romanos 6:23

4. ¿Adán murió inmediatamente como Dios lo había dicho?


Si, Adán fue separado de Dios y expulsado de su presencia en el jardín, por naturaleza
está muerto en sus pecados y es objeto de la ira de Dios. Efesios 2:1; Romanos 5:12

5. ¿Nosotros también estamos por naturaleza bajo el castigo del pecado de Adán?
Si, nosotros también nacemos muertos en delitos y pecados. Romanos 5:12; Jeremías
17:9; I Corintios 15:21, 22

6. ¿Qué es el pecado original?


Pecado original es la imputación del pecado de Adán a toda la raza humana.
Romanos 5:12

7. ¿Qué es la polución original?


La corrupción de la naturaleza de Adán, que está ahora en toda la raza humana.
Génesis 2:17; Job 15:14; Salmos 51:5

8. ¿Puede el hombre hacer algún bien?


No, él está por naturaleza inclinado a todo lo malo, y todas sus obras son
corrompidas y contaminadas con el pecado.Salmos 51:5

9. ¿Cómo revela Dios su gracia después de la caída?


Él dio la promesa de Cristo, la simiente de la mujer, quien herirá la cabeza de la
serpiente. Génesis 3:15

24
12 – EL MEDIADOR Y SUS NOMBRES

1. ¿Cómo salva Dios a su pueblo?


Dios salva a su pueblo por medio de una fe verdadera en el Mediador del pacto de
gracia, nuestro Señor Jesucristo. Hebreos 8:6

2. ¿Puede la gente salvarse a sí misma?


Absolutamente no, ellos nunca satisfacen la justicia de Dios ni la expiación de sus
propios pecados. Romanos 4:5

3. ¿Qué tipo de satisfacción fue necesaria?


Ciertamente, debido a que Dios no puede negarse a sí mismo; entonces, Él puede
recibirnos en la comunión de su pacto sólo si su justicia es satisfecha. Isaías 53:11

4. ¿Por qué el hombre caído no puede satisfacer la justicia de Dios?


Porque el hombre es muerto en pecados y sólo puede aumentar su culpa
diariamente. Romanos 6:23

5. ¿Quién nos da este Mediador?


Él viene de Dios, fue ordenado por Él y dado a nosotros por Él. 1 Corintios 1:30. Por
eso Él es también llamado el Cordero de Dios.

6. ¿Cuáles son los nombres más comunes del Mediador?


Los nombres Jesús, Cristo y Señor. Hechos 2:36

7. ¿La Escritura da otros nombres al Mediador?


Sí, hay muchos nombres dados a Él, algunos de ellos son: Hijo de Dios, Hijo del
hombre, Emanuel, Cordero de Dios, León de la tribu de Judá, Hijo de David. Mateo
27:43

8. ¿Por qué el Mediador es llamado Jesús?


Porque Él nos saca del poder del pecado y la muerte y nos hace partícipes de la
gloria eterna. Hechos 4:12

9. ¿Qué significa el nombre Cristo?


El nombre Cristo quiere decir ungido por Dios: que Él es ordenado por Dios Padre y
calificado por el Espíritu Santo para ser nuestro Mediador. Juan 1:41

10. ¿Por qué es llamado Señor?


Porque Él nos redime y nos libera del poder del maligno y nos hace su propiedad. 1
Corintios 6:19-20

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13.- LAS NATURALEZAS DEL MEDIADOR

1. ¿Cuántas naturalezas tiene Cristo?


Dos, Cristo tiene una naturaleza divina y una naturaleza humana. Romanos 1:1-4; 9:5

2. ¿Cómo se unen aquellas naturalezas?


Ellas son unidas en una Persona del Hijo de Dios. Marcos 15:39

3. ¿Es Cristo, entonces, verdadero y eterno Dios?


Sí, pues el Verbo era Dios y fue hecho carne. Juan 1:1,14; 1 Juan 5:20; 1 Timoteo 3:16

4. ¿Por qué Cristo debe ser verdaderamente Dios?


Porque solo uno que es verdaderamente Dios puede llevar la carga de nuestros
pecados y liberarnos de ellos. Gálatas 1:3-4

5. ¿Es Cristo también verdadero hombre?


Sí, Dios envió a su Hijo en semejanza de carne de pecado. Romanos 8:3

6. ¿Qué pruebas hay para decir que Cristo tuvo una naturaleza humana?
Cristo tuvo una cuerpo humano real, Lucas 24:39, y una alma humana real, Mateo
26:38. Él podía sentir hambre y sed, tristeza y gozo, Juan 19:28; Juan 11:35.

7. ¿Qué más se puede decir de la naturaleza humana de Cristo?


Que fue una naturaleza humana completa. Hebreos 2:14-17
Que fue una naturaleza humana débil y humilde. Hebreos 4:15
Que fue una naturaleza humana sin pecado, santa y sin mancha. Hebreos 7:26ss

8. ¿Cómo Cristo se volvió hombre?


Cristo asumió la naturaleza humana a través del poder del Espíritu Santo y de la virgen
María. Lucas 1:35

9. ¿Por qué Cristo tenía que ser verdaderamente hombre?


Porque sólo un hombre puede sufrir por los pecados que el hombre cometió. Éxodo
21:23

10. ¿Qué puedes decir de la unión de las dos naturalezas en Cristo?


Que las dos naturalezas de Cristo existen en unidad de la Persona divina, sin división,
cambio, mezcla o separación. Juan 7:26ss

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14.- LOS OFICIOS DEL MEDIADOR

1. ¿Para qué oficio fue ungido Cristo?


Para el triple oficio de Profeta, Sacerdote y Rey. Isaías 61:1

2. ¿Qué hizo Cristo como nuestro Profeta?


Él nos reveló todo el consejo de Dios con respecto a nuestra salvación. Mateo 11:25-27

3. ¿Cristo fue nuestro Profeta?


Sí, en su propia persona y obra Él reveló el propósito de Dios para salvación. Juan 15:15

4. ¿Qué hace Cristo como nuestro Profeta en el cielo?


Él continúa enseñándonos por medio de su Palabra y Espíritu. Juan 14:26

5. ¿Qué hizo Cristo como nuestro Sacerdote mientras estaba en la tierra?


Él se ofreció a sí mismo en la cruz por los pecados de su pueblo. Hebreos 9:14, 28.

6. ¿Cuál es el poder y valor de ese sacrificio?


Él fue un sacrificio substitucional, por el cual Él pagó por todos los pecados de su
pueblo y aseguró su salvación. Romanos 5:19, Hebreos 10:14, Efesios 5:2.

7. ¿Qué hace Cristo como nuestro Sacerdote en el cielo?


Él intercede por nosotros con el Padre y nos bendice con toda bendición espiritual.
Hebreos 2:17

8. ¿Qué hizo Cristo como nuestro Rey mientras estaba en la tierra?


Él destruyó todos los poderes del mal y el infierno, de pecado y muerte, por medio de
su obra perfecta en la cruz. Colosenses 2:15.

9. ¿Qué hace Él ahora como nuestro Rey?


Cristo gobierna su iglesia por medio de su Palabra y Espíritu. Efesios 1:22-23

10. ¿Él hace alguna otra cosa?


Sí, Cristo protege su iglesia contra el asalto de los poderes de la oscuridad y lleva su
reino a la gloria final.

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15.- EL ESTADO DE HUMILLACIÓN

1. ¿Cuántos estados distinguimos en el Mediador?


Dos: el estado de humillación y el estado de exaltación.

2. ¿Cuáles pasajes de la Escritura hablan claramente de estos dos estados?


Filipenses 2:7-9, donde la Escritura enseña que Cristo fue exaltado hasta lo sumo
porque Él se humilló a sí mismo en la muerte de cruz.

3. ¿Qué es el estado de humillación?


Es el estado en el cual Cristo se humilló a sí mismo en nuestra carne incluso en la
muerte con el objetivo de merecer salvación para nosotros.

4. ¿Cuántos grados hay en el estado de humillación?


Cinco: Su humilde nacimiento, su sufrimiento, su muerte, su entierro y su descenso al
infierno.

5. ¿Cómo el nacimiento de Cristo fue parte de su humillación?


Él nació en la mayor miseria y fue rechazado por los hombres. Isaías 53:2-3

6. ¿De qué otra forma la encarnación de Cristo fue un asunto de humillación?


Aunque Él siempre fue Dios, Cristo vino en semejanza de carne de pecado. Juan 17:5;
Romanos 8:3.

7. ¿El Hijo de Dios sufrió?


La persona del Hijo de Dios sufrió en su naturaleza humana, en cuerpo y alma. 1 Pedro
2:24; Mateo 26:37-38

8. ¿Por qué era necesario el sufrimiento de Cristo?


Él tenía que satisfacer la justicia de Dios y redimir nuestros pecados. Romanos 5:8-11

9. ¿Cómo sufrió Cristo?


Él sufrió en las manos de hombres impíos, pero, más particularmente, Él cargó la ira de
Dios. Mateo 20:28; Romanos 5:6; Isaías 53:4-5

10. ¿Por quién murió Cristo?


Él sufrió por los electos, dados a Él por el Padre. Juan 6:39; Juan 10:15; Mateo 1:21

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16. EL ESTADO DE HUMILLACIÓN (CONTINUACIÓN)

1. ¿Cuál es el tercer paso en el estado de humillación?


La muerte de Jesús en la cruz. Lucas 23:46

2. ¿Qué tipo de muerte tuvo Jesús?


La muerte de cruz, la que era una muerte maldita. Deuteronomio 21:23

3. ¿Por qué Jesús tenía que morir en la muerte maldita de la cruz?


Él tenía que cargar la maldición de Dios, la cual estaba sobre nosotros por causa del
pecado. Gálatas 3:13

4. ¿La muerte de Jesús fue como la nuestra?


No, Jesús se dio a sí mismo a la muerte en obediencia al Padre.

5. ¿Por qué la muerte de Jesús tenía que ser un acto voluntario?


Cristo sólo podía merecer salvación para su pueblo por medio de la obediencia al
Padre.

6. ¿Por qué Jesús fue enterrado?


Él entro a nuestra tumba para mostrar que Él ha vencido el poder de la muerte y
destruido la corrupción de la muerte para nosotros. Salmo 16:9-10

7. ¿Por qué, entonces, deben morir los creyentes?


La muerte de los creyentes es sólo un paso a la vida y la gloria. 2 Corintios 5:1

8. ¿Por qué el cuerpo de los creyentes deber descansar en la tumba por un tiempo?
Salvación y gloria no pueden ser completadas hasta el retorno de Cristo y la creación
del nuevo cielo y nueva tierra.

9. ¿Jesús descendió localmente al infierno?


No, Él sufrió los tormentos del infierno durante todo su sufrimiento, pero especialmente
en la cruz.

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17. EL ESTADO DE EXALTACIÓN

1. ¿Qué es el estado de exaltación?


El estado en el que Cristo en nuestra carne es exaltado en la más alta Gloria en el
cielo. Romanos 5:10

2. ¿Cuántos grados distinguimos en el estado de exaltación?


Cuatro: la resurrección, la ascensión, el estar sentado a la diestra del Padre y el retorno
para juzgar.

3. ¿Cristo resucitó como en el mismo cuerpo que fue enterrado?


Sí, pero fue cambiado a un cuerpo glorioso y celestial.

4. ¿Debido a qué poder resucitó Cristo?


Debido a su propio poder como el eterno Hijo de Dios, pero Él también fue resucitado
por el Padre. Juan 2:19; Romanos 8:11

5. ¿Qué significa la resurrección de Cristo?


Es la prueba de nuestra justificación, el poder de nuestra resurrección spiritual, y una
prenda de nuestra Gloria final. Romanos 4:25; 6:4-5; 1 Tesalonicenses 4:14

6. ¿Cómo ascendió Jesús al cielo?


Él ascendió ante los ojos de sus discípulos corporalmente y localmente. Hechos 1:9;
Lucas 24:51

7. ¿Qué quiere decir que Cristo esté sentado a la diestra del Padre?
Que en el cielo É les exaltado al estado de la más alta Gloria y poder y que su nombre
es sobre todo nombre. Hebreos 1:3; Efesios 1:20-22

8. ¿Qué hace Cristo en el cielo?


Él prepara un lugar para su pueblo, intercede por él y los bendice con todas las
bendiciones de la salvación. Efesios 1:3; Juan 14:2; Hebreos 9:24

9. ¿Qué más hace Cristo en el cielo?


Él reina sobre todo, de forma que Él pueda regresar para establecer el reino de Dios. 1
Coríntios 15:24-28

10. ¿Cuándo retornará Cristo?


Cuando todas las cosas estén terminadas de acuerdo al consejo de Dios.

36
18. EL PACTO DE GRACIA

1. ¿Cómo Dios salva a su pueblo?


Por medio de una fe viva en el Mediador del pacto, nuestro Señor Jesucristo.

2. ¿Cuál es el fruto de la obra de Cristo?


Que Dios mantiene, restaura y perfecciona su pacto a través de Él. Jeremías 31:33

3. ¿Qué es un pacto?
Es la graciosa relación de una comunidad y amistad viviente entre Dios y su pueblo en
Cristo, donde Él es su Dios y ellos su pueblo. Génesis 17:7; Salmos 16:5; 33:22.

4. ¿Cuántos pactos hay?


Sólo hay un pacto, en ambos el Antiguo y Nuevo Testamento, establecido con el
pueblo de Dios a través de todos los tiempos.

5. ¿Adán no se mantuvo en una relación pactual con Dios?


Sí, pero él violó el pacto por su pecado, de forma que el pacto tuvo que ser
restaurado a través de Cristo.

6. ¿Cómo estableció Dios su pacto?


Dios estableció su pacto por medio de su propia obra de gracia, por la cual Él puso a
su pueblo dentro de su propia comunidad pactual. Efesios 2:8.

7. ¿Dios estableció su pacto con todo hombre?


No, Él estableció su pacto sólo con su pueblo elegido en la línea de generaciones
continuadas. Gálatas 3:16, 29.

8. ¿Qué hizo Dios por su pueblo en este pacto?


Él los llamó su pueblo, haciéndolos partícipes de todos los beneficios de Cristo,
guiándolos a la gloria eterna. Efesios 1:23

9. ¿A través de quién Dios nos hace partícipes de todos los beneficios de Cristo?
A través del Espíritu Santo, quien reside en Cristo como la Cabeza y en su pueblo como
miembros de su cuerpo. Efesios 1:23

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19. REGENERACIÓN

1. ¿Cuáles son los pasos en el orden de la salvación?


Regeneración, llamado, fe, justificación, santificación, preservación y glorificación.

2. ¿Cómo es obrada esta salvación en el pecador elegido?


Cristo, que es la plenitud de nuestra salvación, la obra eficazmente por medio del
Espíritu Santo. Tito 3:4-5

3. ¿Cuál es la primeraobra del Espíritu Santo en el corazón del pecador elegido?


La obra de la regeneración, Juan 3:3: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el
reino de Dios.”

4. ¿Qué es la regeneración?
Es la obra del Espíritu Santo por la cual Él implanta la nueva vida de Cristo en el
corazón del pecador. Efesios 2:1; Ezequiel 36:26-27; Juan 3:8

5. ¿Hay más de un sentido en el cual la Escritura habla sobre la regeneración?


Sí, la Escritura habla de regeneración en un sentido amplio y uno estricto.

6. ¿Qué es la regeneración en su sentido estricto?


Es la primera implantación de la vida de Cristo en el corazón del pecador totalmente
depravado. 1 Pedro 1:23

7. ¿Qué es la regeneración en el sentido amplio?


Es lo mismo que la conversión y es el acto de Dios por el cual Él ilumina la mente,
suaviza la voluntad y da arrepentimiento al pecador. 1 Pedro 1:3

8. ¿Qué es conversión?
Es la mortificación del viejo hombre de pecado y el levantamiento del nuevo hombre
en Cristo, por la cual un pecador se vuelve de su mal camino hacia Dios. Colosenses
3:5

9. ¿Qué es el fruto de la conversión?


Un caminar agradecido en obediencia a Dios por la salvación que es nuestra a través
de la fe en Cristo. 2 Corintios 7:10

10. ¿El pecador coopera en su propia regeneración?


De ninguna manera; es sólo por la obra del Espíritu Santo. Hechos 16:14

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20. EL LLAMADO

1. ¿Qué es el llamamiento?
Es la obra de la gracia de Dios por la cual el pecador es llamado de las tinieblas
a la luz admirable de Dios. 1 Pedro 2:9

2. ¿Cómo Dios llama a su pueblo?


Externamente a través de la predicación del evangelio e internamente a través
de la operación del Espíritu Santo en sus corazones. 2 Timoteo 1:9-10

3. ¿Qué es el llamamiento externo del evangelio?


Es la predicación indiscriminada del evangelio por la iglesia a través de sus
ministros llamados y ordenados. Romanos 10:13-14

4. ¿Qué es el llamamiento interno del Espíritu?


Es la eficaz obra del Espíritu por la cual la verdad del evangelio es obrada en los
corazones de aquellos que son llamados. Mateo 13:16; 1 Corintios 2:10, 12; Efesios 1:18

5. ¿A quienes Dios llama eficazmente?


Sólo a los electos. Romanos 8:30, “y a los que predestinó, a ésos también llamó.”

6. ¿Pero el llamado del evangelio no viene también a los que no son electos?
Si, muchos son llamados pero pocos escogidos. Mateo 22:14

7. ¿Dónde es predicado el evangelio?


En todo lugar donde Dios le plazca enviarnos.

8. ¿Cuál es la significancia del llamado del evangelio para los electos?


Es el medio por el cual Dios reúne su iglesia en todas las naciones de la tierra.

9. ¿Cuál es la significancia del llamado del evangelio para los impíos reprobados?
Él revela la perversidad de sus corazones pecaminosos al rechazar el evangelio,
esto agrava su juicio. Mateo 11:24; Juan 8:24

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21. LA FE SALVADORA

1. ¿Cuál es el primer fruto del llamado de Dios en el corazón del pecador?


La actividad de la fe salvadora en él.

2. ¿Qué es la fe salvadora?
Es un cierto conocimiento espiritual para confiar de corazón en Dios a través de
Cristo como el Dios de nuestra salvación. 1 Pedro 1:21

3. ¿La fe es más que eso?


Si, también es el medio por el cual somos injertados en Cristo y recibimos sus
beneficios. Juan 15:1-7

4. ¿Cuál es el conocimiento espiritual de la fe?


Es el conocimiento de que todo lo que Dios ha revelado en Su Palabra es
verdad y que la salvación en Cristo es nuestra posesión. Día del Señor 7 en el
Catecismo de Heidelberg.

5. ¿Cuál es la confianza de la fe?


Es la completa dependencia y confianza en Cristo como la plenitud de nuestra
salvación. Día del Señor 7 en el Catecismo de Heidelberg.

6. ¿Quién obra esa fe en nosotros?


El Espíritu Santo como el Espíritu de Cristo. Efesios 2:8-10

7. ¿En quién Dios obra esa fe?


Sólo en el electo. Romanos 8:29-30

8. ¿Hay imitaciones de la fe verdadera?


Si, existen la fe milagrosa, histórica y temporal.

9. ¿Alguna de ellas puede salvar?


No, la salvación viene solo por la verdadera fe en Cristo Jesús.

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22. JUSTIFICACIÓN

1. ¿Cuál es el primer beneficio de la fe salvadora?


Que el creyente es justificado delante de Dios.

2. ¿Qué es la justificación?
Justificación es el gracioso juicio de Dios por el cual Él declara al pecador
electo justo delante de Él. Romanos 8:33:34

3. ¿Cuál es la diferencia entre justificación y santificación?


Justificación es un acto judicial de Dios y remueve nuestra culpa; santificación
es una obra espiritual-ética de Dios y remueve la contaminación del pecado.

4. ¿Cuál es la causa más profunda de nuestra justificación?


El eterno consejo de Dios, de acuerdo al cual Él escogió en Cristo todo su
pueblo y los hizo uno con Él. Efesios 1:4

5. ¿Cuál es la base meritoria para nuestra justificación?


Sólo la perfecta obediencia de Cristo como la Cabeza de Su pueblo. Romanos
5:19

6. ¿Cuál es la prueba objetiva de nuestra justificación?


La resurrección de Cristo, ya que este es el sello de Dios sobre la perfecta
obediencia de Cristo en la cruz. Romanos 4:25

7. ¿Por qué decimos que somos justificados por fe?


Porque la fe es vínculo que nos une con Cristo, y por medio de la fe nos
volvemos conscientes de nuestra justificación. Romanos 5:1; Filipenses 3:9

8. ¿Entonces no somos justificados por nuestras obras?


No, porque todas nuestras buenas obras son el fruto de la obra de Dios en
nosotros. Tito 3:5; 2 Timoteo 1:9; Filipenses 2:13; 2 Tesalonicenses 2:13

9. ¿Qué beneficios son implicados en la justificación?


El perdón de nuestros pecados, justicia perfecta, paz con Dios, adopción para
ser hijos, el derecho a vida eterna. Salmos 32:1; Romanos 5:1; 8:15-17

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23. LA SANTIFICACIÓN

1. ¿Qué es la santificación?
Es la obra de Dios por la cual somos liberados del dominio y contaminación del
pecado y transformados a la imagen de Cristo. 1 Tesalonicenses 5.23

2. ¿Cuál es la relación entre justificación y santificación?


Justificación es el fondo de nuestra santificación, de forma que una nunca puede
estar presente sin la otra. Tito 2.14

3. ¿Cuál es la diferencia entre las dos?


La justificación es un acto judicial de Dios y nos libera de la culpa del pecado; la
santificación es una operación espiritual-ética de Dios en nosotros y nos libera de la
contaminación del pecado.

4. ¿Cómo realiza Dios esta obra en el creyente?


Por el Espíritu del Cristo exaltado, que nos limpia de todo pecado. 2 Tesalonicenses 2.13

5. ¿El creyente es hecho perfectamente santo en esta vida?


No, incluso el más santo de los hijos de Dios tiene solo una pequeña parte de la nueva
obediencia. Isaías 64:6; Filipenses 3.12; Romanos 7:18

6. ¿Cómo se manifiesta la santificación en la vida del creyente?


El creyente odia y huye cada vez más del pecado, y comienza a vivir de acuerdo con
la voluntad de Dios en buenas obras. Día del Señor 33.

7. ¿Qué son las buenas obras?


Sólo aquellas que proceden de una fe verdadera, son hechas de acuerdo con la ley
de Dios y son dirigidas para Su gloria. Romanos 14.23

8. ¿Los cristianos deben hacer buenas obras?


Ciertamente, porque las buenas obras son el propósito de su salvación, Dios será
glorificado en él y sin santidad es imposible ver al Señor. Mateo 5.16; Hebreos 12.14.

9. ¿Cuál es la relación entre santificación y preservación?


Aquellos que Dios santifica son preservados por Él en santidad hasta su salvación final.
Juan 10.27-29; 1 Pedro 1.5

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24. LA IGLESIA

1. ¿Qué es la iglesia?
La iglesia es el electo cuerpo de Cristo, que es revelado en la tierra como el grupo de
los creyentes electos y sus hijos. Efesios 1:23; 1 Pedro 2:9

2. ¿Cómo es reunida la iglesia?


Cristo reúne Su iglesia por su Palabra y Espíritu. Efesios 5:26-27; Efesios 2:13-17

3. ¿Cómo puede ser distinguida la iglesia?


Como la iglesia militante en la tierra, la iglesia triunfante en el cielo y la iglesia latente
que aún debe nacer. Efesios 6:11-12; 2 Timoteo 4:7-8.

4. ¿Cómo puede ser distinguida la iglesia militante en la tierra?


Como la iglesia visible y la iglesia invisible.

5. ¿Qué es la iglesia visible?


La iglesia como es revelada en el mundo, en el ministerio de la Palabra y los
sacramentos, y en la confesión y caminar de sus miembros.

6. ¿Qué es la iglesia invisible?


La iglesia desde el punto de vista de su vida espiritual interna de regeneración, fe y
las otras bendiciones salvadoras.

7. ¿Cuáles son las marcas de la verdadera iglesia?


La predicación pura del Evangelio de Dios, la correcta administración de los
sacramentos y el ejercicio de la disciplina cristiana. Juan 8:31, 47.

8. ¿Qué oficios instituyó Cristo en su iglesia en la tierra?


Los oficios de ministros, ancianos y diáconos. Hechos 6; Efesios 4:11-12

9. ¿Qué son las llaves del Reino?


La predicación de la Palabra y el ejercicio de la disciplina cristiana, por las cuales el
reino es abierto y cerrado para creyentes e impíos. Juan 20:23.

10. ¿Quién pertenece a la iglesia visible en la tierra?


Todos los creyentes confesantes que caminan de acuerdo a su confesión y sus hijos.
Hechos 2:39; Génesis 17:7.

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25. LOS MEDIOS DE GRACIA

1. ¿Qué debemos entender como medio de gracia?


Medios que el Espíritu Santo emplea para aplicarnos la salvación que Dios ha
preparado en Cristo.

2. ¿Cuáles son los medios de gracia?


La predicación de la Palabra y la administración de los sacramentos.

3. ¿Por qué la predicación de la Palabra es un medio de gracia?


Porque por medio de la predicación, el electo es llamado a la fe y alimentado
espiritualmente, para crecer en la gracia de Dios. Romanos 10:17; 1 Pedro 2:2.

4. ¿Qué son los sacramentos?


Los signos visibles y sellos del pacto de gracia instituidos por Dios para la iglesia, por
medio de los cuales la fe de los electos es fortalecida. Génesis 17:7; Colosences 2:11-
12.

5. ¿Por qué los sacramentos son medios de gracia?


Ellos significan y sellan la justicia que está en Cristo.

6. ¿Cuántos sacramentos instituyó Dios para la iglesia en la nueva dispensación?


Dos: el Santo Bautismo y la Cena del Señor.

7. ¿Cómo el Santo Bautismo es una señal?


La asperción del agua significa el lavamiento de nuestros pecados a través de la
sangre de nuestro Salvador. 1 Pedro 3:21.

8. ¿Cómo la Cena del Señor es una señal?


El pan partido y el vino servido significan el cuerpo partido y la sangre de Cristo, por la
cual somos alimentados espiritualmente. 1 Corintios 11:26.

9. ¿Quésellan los sacramentos?


Que el creyente, por fe, es justo delante de Dios en Cristo.

10. ¿Los sacramentos son gracia para todo el que los recibe?
No, solo para aquellos que los reciben por medio de una fe verdadera y viva.

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26. EL BAUTISMO

1. ¿De qué el bautismo es señal y sello?


Del lavamiento de los pecados en la sangre de Jesucristo. Hechos 2:38

2. ¿Quién debe recibir el bautismo?


Todos los adultos creyentes que confiesan sus pecados y su fe en Cristo, y sus hijos.

3. ¿Por qué deben ser bautizados los niños?


Porque ellos, así como los adultos, forman parte del pacto de gracia. Génesis 17:7;
Hechos 2:39

4. ¿Cómo ellos pueden formar parte en el pacto?


Porque Dios estableció su pacto en la línea de generaciones continuadas. Génesis
3:15; 17:7; Hechos 2:39.

5. Pruebe con la Escritura que Dios estableció su pacto con su pueblo en la línea de
generaciones.
“Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus
generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después
de ti.”Génesis 17:7

6. ¿Quiénes son la simiente de Abraham?


Todos los creyentes, porque Abraham es llamado el padre de los que creen. Romanos
4:12, 16; Gálatas 3:9.

7. ¿Todos los niños bautizados son, por lo tanto, electos?


Ciertamente no, porque no todos en Israel que son de Israel. Romanos 9:6.

8. ¿Entonces Dios no sella en el bautismo lo que él no siempre entrega?


No, porque el bautismo, como en la circuncisión, sella la justicia que es por fe.
Romanos 4:11.

9. ¿Qué obligación sigue a los que son bautizados?


Amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón y caminar en una vida nueva y
santa.

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LECCIÓN 27 – LA CENA DEL SEÑOR

1. ¿Además del bautismo, cuál es el otro sacramento?


La Santa Comunión de la Cena del Señor.

2. ¿Cuándo Cristo instituyó este sacramento?


Cuando Él comió la última Pascua con Sus discípulos en la noche que fue traído. 1
Corintios 11:23.

3. ¿Cuáles son los símbolos de la Cena del Señor?


El pan partido y la copa de vino. 1 Corintios 11:24-25.

4. ¿Qué simbolizan el pan y el vino?


El cuerpo y la sangre de Cristo por medio de la cual Cristo expía nuestros pecados. 1
Corintios 11:26.

5. ¿Cómo está presente Cristo en el pan y el vino de la Cena del Señor?


Él está presente espiritualmente por medio de su gracia y su Espíritu porque el pan y el
vino significan y sellan Su cuerpo y Su sangre. 1 Corintios 10:16.

6. ¿Cómo los participantes comen y beben a Cristo en Su mesa?


Espiritualmente, y sólo por medio de una fe verdadera y viva.

7. ¿A quienes se debe administrar la cena?


A todos los cristianos bautizados que revelan a sí mismos en confesión y que caminan
como verdaderos creyentes.

8. ¿Qué es necesario antes de ir a la mesa del Señor?


Debemos examinar si somos participantes dignos de la mesa del Señor. 2 Corintios
11:28.

9. ¿Qué debemos examinar en nosotros?


Tres cosas: Si estamos verdaderamente arrepentidos de nuestros pecados, si creemos
que nuestros pecados son perdonados en Cristo, y si nuestra fe es revelada en un
caminar santo. 2 Corintios 13:5.

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LECCIÓN 28: LA MUERTE DE LOS CREYENTES

1. ¿Deben morir todos los hombres?


Si, excepto aquellos creyentes que estén vivos durante la venida de Cristo. Salmo
89:48; 1 Tesalonicenses 4:17; Hebreos 9:27

2. ¿Qué pasa en la muerte del impío?


Ellos son separados de todas las cosas de esta vida y van al infierno eterno. Lucas
16:22-23

3. ¿Pero por qué los creyentes también deben morir?


Porque el último vínculo que los conecta con las cosas pecaminosas y corruptibles
debe ser cortado.

4. ¿No podrían ellos ir inmediatamente a la gloria con sus cuerpos y almas?


No, esto debe esperar hasta que Cristo venga nuevamente a levantar sus cuerpos y
crear un nuevo cielo y una nueva tierra.

5. ¿De qué son separados los creyentes cuando ellos mueren?


Su nuevo hombre en Cristo es separado de la morada terrestre de este tabernáculo y
de su antiguo hombre de pecado. 2 Corintios 5:1.

6. ¿Dónde van ellos cuando mueren?


Ellos van inmediatamente a un estado consciente de gloria con Cristo en el cielo.

7. ¿Qué pruebas de la Escritura hay para afirmar esto?


Jesús dijo al ladrón arrepentido en la cruz, “De cierto te digo que hoy estarás conmigo
en el paraíso.” Lucas 23:43.

8. ¿Hay más pruebas?


Si, Asaf esperaba ir a la gloria después de la muerte, Salmo 73:24,26; y Pablo sabía que
él estaría con Cristo, Filipenses 1:23.

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LECCIÓN 29: LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR

1. ¿Cómo este mundo irá a su fin?


Por medio de la segunda venida del Señor Jesús Cristo. Apocalipsis 1:7.

2. ¿Cuándo el Señor vendrá nuevamente?


No sabemos el día ni la hora, pero primero deben cumplirse todas las cosas de
acuerdo al consejo de Dios. Mateo 24:36; Marcos 13:22.

3. ¿Sabemos qué cosas deben ser cumplidas antes de la venida del Señor?
Lo sabemos en general, porque Dios nos las ha revelado para que estemos atentos y
orando. Mateo 24:42.

4. ¿Cómo Dios nos ha revelado aquellas cosas?


Él nos ha dicho en la Escritura cuales son las señales de la venida del Señor.

5. Mencione algunas de aquellas señales que aparecerán en la creación.


Hambrunas, pestilencias y terremotos en muchos lugares. Mateo 24:7.

6. Mencione algunas de las señales que aparecerán en la iglesia.


El evangelio debe ser predicado a todo el mundo; habrá terrible apostasía de la fe; la
iglesia será perseguida. Mateo 24:9-14, 16-23.

7. Mencione algunas señales que aparecerán en la historia del mundo.


Habrá terrible impiedad, y Anticristo reinará sobre todo el mundo. 2 Tesalonicenses 2:7;
Apocalipsis 13.

8. ¿Cómo vendrá el Señor?


Él vendrá personalmente y en el cuerpo, visible a todos, y con gran poder y gloria.
Mateo 24:30; 1 Tesalonicenses 4:16.

9. ¿Cuál es el llamado para la iglesia en cuando espera el retorno de Cristo?


Vigilar y orar y vivir en la esperanza de su salvación final. 2 Pedro 3:13-14.

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LECCIÓN 30: EL FIN DE ESTA ERA

1. ¿Qué acontecerá cuando el Señor venga nuevamente?


La resurrección de la muerte, el juicio final, y la renovación de todas las cosas.

2. ¿Quiénes resucitarán de la muerte?


Todos los que han muerto, los santos para resurrección de vida y los impíos para la
resurrección del infierno eterno. Juan 5:28-29.

3. ¿Con qué cuerpos resucitaremos?


Con un cuerpo espiritual resucitado en incorrupción, gloria y poder. 1 Corintios 15:42-
43.

4. ¿Quiénes estarán en el juicio?


Todas las criaturas racionales y morales: hombres, ángeles y demonios. Mateo 25:32; 1
Corintios 6:2-3; 2 Corintios 5:10; Apocalipsis 20:12-15.

5. ¿Cuál será el castigo de los impíos?


Sufrimiento eterno en el infierno en cuerpo y alma. Mateo 25:41, 46.

6. ¿Cuál será la recompensa para el pueblo de Dios?


Vida y gloria eterna en la presencia de Dios en perfección celestial. Apocalipsis 21:3.

7. ¿Habrá diferencias de grado en el castigo y la recompensa?


Sí, todos serán juzgados de acuerdo a sus obras. Lucas 19:17; 1 Corintios 3:8.

8. ¿El mundo presente será destruído?


Sí, esperamos un nuevo cielo y una nueva tierra en la cual los justos morarán. 2 Pedro
3:10-13.

9. ¿Cuál es la bendición del nuevo cielo y la nueva tierra?


Vivir sin pecado en la bendición del eterno pacto de gracia de Dios. Apocalipsis 21.

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