Unidad 1
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Los rayos catódicos y anódicos son fenómenos observados en experimentos con tubos de
descarga de gas a baja presión. Los rayos catódicos se producen cuando una corriente eléctrica
pasa a través de un tubo de descarga entre un cátodo y un ánodo. Estos rayos, descubiertos por
primera vez por Sir William Crookes, son corrientes de electrones que se desplazan desde el
cátodo hacia el ánodo, generando un resplandor fluorescente en la parte opuesta al cátodo. Por
otro lado, los rayos anódicos son corrientes de iones positivos que se desplazan desde el ánodo
hacia el cátodo en el tubo de descarga.
Los rayos catódicos jugaron un papel crucial en el descubrimiento del electrón por parte de J.J.
Thomson en 1897. Este descubrimiento condujo al desarrollo del modelo atómico de Thomson,
que propuso que los electrones estaban incrustados en una esfera de carga positiva, similar a
las pasas en un pudín.
1.1.2. Radiactividad:
Existen tres tipos principales de radiación ionizante emitida durante la desintegración radiactiva:
alfa (α), beta (β) y gamma (γ). La radiación alfa consiste en núcleos de helio (dos protones y dos
neutrones), la radiación beta puede ser una partícula beta (un electrón) o un positrón, y la
radiación gamma es una forma de radiación electromagnética de alta energía.
La radiactividad tiene una amplia gama de aplicaciones en medicina, como en la tomografía por
emisión de positrones (PET) y en la radioterapia para el tratamiento del cáncer. También se
utiliza en la datación por radiocarbono para determinar la edad de objetos arqueológicos y en
diversas aplicaciones industriales, como en la inspección de materiales y en la generación de
energía nuclear. Sin embargo, la radiactividad también puede presentar riesgos para la salud y
el medio ambiente si no se maneja adecuadamente.
1.2 Base experimental de la teoría cuántica
La base experimental de la teoría cuántica se desarrolló a lo largo del siglo XX a partir de una
serie de experimentos que desafiaron las concepciones clásicas de la física y llevaron al
desarrollo de un nuevo marco teórico para comprender el mundo subatómico. Estos
experimentos proporcionaron evidencia crucial que respaldó la emergente teoría cuántica y
ayudaron a sentar las bases de la física moderna. A continuación, exploraremos algunos de los
experimentos más importantes que contribuyeron a la base experimental de la teoría cuántica:
1. Efecto Fotoeléctrico:
Uno de los experimentos más influyentes en el desarrollo de la teoría cuántica fue el efecto
fotoeléctrico, observado por primera vez por Heinrich Hertz en 1887 y explicado por Albert
Einstein en 1905. En este experimento, se observó que cuando la luz incide sobre ciertos
materiales, como metales, se liberan electrones de la superficie de estos materiales. Einstein
propuso que la luz está compuesta por partículas discretas de energía llamadas fotones, y que
la energía de estos fotones determina la energía cinética de los electrones emitidos. Este
experimento proporcionó evidencia directa de la naturaleza cuántica de la luz y llevó al
desarrollo de la mecánica cuántica.
3. Experimento de Franck-Hertz:
4. Experimento de Stern-Gerlach:
Estos son solo algunos ejemplos de los experimentos clave que contribuyeron a la base
experimental de la teoría cuántica. A lo largo del siglo XX, se realizaron numerosos experimentos
más que proporcionaron evidencia adicional de los principios cuánticos y ayudaron a consolidar
la teoría cuántica como uno de los pilares fundamentales de la física moderna.
La teoría ondulatoria de la luz es una de las principales teorías que describen la naturaleza de la
luz. Esta teoría postula que la luz se propaga en forma de ondas electromagnéticas, es decir, que
está compuesta por campos eléctricos y magnéticos que oscilan perpendicularmente entre sí y
en la dirección de propagación. La teoría ondulatoria explica una amplia gama de fenómenos
observados en la luz, como la reflexión, la refracción, la interferencia y la difracción.
La radiación del cuerpo negro es la radiación electromagnética emitida por un cuerpo negro
ideal, que absorbe toda la radiación incidente sin reflejarla. El estudio de la radiación del cuerpo
negro llevó al desarrollo de la teoría cuántica y a la formulación de la teoría de Planck por Max
Planck en 1900.
Planck propuso que la energía emitida o absorbida por un oscilador (como los átomos emisores
de radiación) solo puede ocurrir en múltiplos enteros de un valor mínimo, llamado cuantos de
energía. Esta idea revolucionaria resolvió el problema del ultravioleta catastrófico, que era la
incapacidad de las teorías clásicas de la física para predecir la radiación emitida por un cuerpo
negro a altas frecuencias.
La teoría de Planck sentó las bases para el desarrollo de la mecánica cuántica y la comprensión
de los fenómenos cuánticos. Además, proporcionó una explicación precisa de la radiación del
cuerpo negro en todas las longitudes de onda, lo que llevó a un mejor entendimiento de la
naturaleza discreta de la energía y la materia en el nivel subatómico.
Según la teoría del efecto fotoeléctrico de Einstein, la luz está compuesta por partículas discretas
de energía llamadas fotones. Cuando un fotón de suficiente energía golpea un material, puede
transferir su energía a un electrón en la superficie del material, liberándolo y creando una
corriente eléctrica. La energía cinética de los electrones liberados depende de la frecuencia de
la luz incidente, no de su intensidad.
Los espectros de emisión son patrones de líneas brillantes que aparecen cuando los átomos
emiten luz después de ser excitados por una fuente de energía externa, como una descarga
eléctrica o una llama. Cada elemento químico tiene un conjunto único de líneas espectrales que
son características de ese elemento. Estas líneas espectrales son el resultado de transiciones
electrónicas específicas entre diferentes niveles de energía en el átomo.
Las series espectrales son secuencias específicas de líneas espectrales que corresponden a
diferentes tipos de transiciones electrónicas en un átomo. Por ejemplo, la serie de Balmer en el
espectro del hidrógeno corresponde a transiciones de electrones desde niveles de energía
superiores a n=2 hacia el nivel de energía n=2. Las series espectrales son útiles para identificar
elementos químicos y para estudiar la estructura de los átomos y sus niveles de energía.
1.3. Teoría Atómica de Bohr:
La teoría atómica de Bohr, propuesta por el físico danés Niels Bohr en 1913, revolucionó nuestra
comprensión de la estructura atómica al incorporar ideas cuánticas y establecer un modelo que
explicaba de manera satisfactoria las líneas espectrales del átomo de hidrógeno.
Postulados principales:
Orbitales Estacionarios: Bohr postuló que los electrones en un átomo ocupan órbitas circulares
estacionarias alrededor del núcleo, sin irradiar energía. Cada órbita tiene un nivel de energía
específico y solo ciertos valores discretos de energía son permitidos para los electrones.
Emisión y Absorción de Energía: Según la teoría de Bohr, un electrón puede saltar de una órbita
a otra emitiendo o absorbiendo energía en forma de fotones. La energía emitida o absorbida
está cuantizada y está relacionada con la diferencia de energía entre las órbitas inicial y final.
Arnold Sommerfeld extendió la teoría de Bohr al introducir órbitas elípticas y orbitales cuánticos
adicionales, lo que permitió explicar con mayor precisión el espectro de átomos con más de un
electrón. Sommerfeld también introdujo el concepto de números cuánticos adicionales para
describir las propiedades de los electrones en un átomo.
Principales Contribuciones:
Órbitas Elípticas: Sommerfeld propuso que las órbitas de los electrones en un átomo pueden ser
elípticas en lugar de circulares, lo que proporciona una descripción más precisa de la distribución
espacial de los electrones.
El principio de dualidad, propuesto por Louis de Broglie en 1924, sugiere que las partículas, como
los electrones, pueden exhibir tanto propiedades de partícula como de onda. De Broglie propuso
que cualquier partícula con momento tiene asociada una onda, y su longitud de onda está
inversamente relacionada con su momento lineal según la relación de De Broglie:
λ=ph
Donde:
h es la constante de Planck.
Este principio sugiere que las partículas, a nivel subatómico, no se comportan como partículas
clásicas con una posición y velocidad definidas, sino que también tienen propiedades
ondulatorias.
1.4.2. Principio de incertidumbre de Heisenberg:
Δx⋅Δp ≥ ℏ/2
Esta ecuación proporciona una descripción cuantitativa de la evolución del estado cuántico de
una partícula en un sistema dado.
En el átomo de hidrógeno, la función de onda radial R(r) del electrón en su estado fundamental
(n=1) está dada por:
Para el átomo de hidrógeno, m es la masa del electrón, e es la carga del electrón y 0ϵ0 es la
permitividad del vacío.
Los números cuánticos son valores numéricos que describen los estados cuánticos de un sistema
cuántico. Para los electrones en un átomo, los números cuánticos incluyen el número cuántico
principal n, el número cuántico azimutal l, el número cuántico magnético m, el número cuántico
de espín S.
Los orbitales atómicos son regiones del espacio donde hay una alta probabilidad de encontrar
un electrón. Están caracterizados por los números cuánticos n, l y m.
En los átomos con más de un electrón, la distribución de los electrones en los diferentes orbitales
se rige por una serie de principios cuánticos. Estos principios son fundamentales para entender
cómo se organizan los electrones en los átomos y, por ende, para comprender la estructura
electrónica de los elementos y su ubicación en la tabla periódica.
El principio de Aufbau establece que los electrones llenan los orbitales atómicos comenzando
por los de menor energía y ascendiendo gradualmente a los de mayor energía. Esto significa que
los electrones ocupan primero los orbitales de menor nivel de energía antes de pasar a los
niveles de energía más altos.
Solución: El átomo de oxígeno tiene 8 electrones. Siguiendo el principio de Aufbau, llenamos los
orbitales en orden de energía:
El principio de exclusión de Pauli establece que en un átomo ningún electrón puede tener los
mismos cuatro números cuánticos. Esto significa que dos electrones en un átomo deben tener
al menos un número cuántico diferente.
Ejercicio: ¿Cuál es la configuración electrónica del átomo de carbono (C) y cuántos electrones
puede tener el orbital 2p?
Ejercicio: Dado el átomo de nitrógeno (N), escribe su configuración electrónica y muestra cómo
se aplicaría el principio de máxima multiplicidad de Hund para llenar los orbitales 2p.
Aplicando el principio de Hund, los electrones se distribuyen en los tres orbitales 2p con espines
paralelos antes de que se emparejen. Entonces, la configuración sería 2p 3con tres electrones
con espines paralelos.
Ejercicio: Escribe la configuración electrónica del elemento sodio (Na) y explica cómo su
configuración está relacionada con su ubicación en la tabla periódica.
Está ubicado en el grupo 1 (metales alcalinos) de la tabla periódica, lo que indica que tiene un
electrón de valencia en su nivel de energía más externo.
1.5.5. Principios de Radiactividad:
Decaimiento Alfa (α): Durante el decaimiento alfa, el núcleo inestable emite una partícula alfa,
que consiste en dos protones y dos neutrones (equivalente a un núcleo de helio-4). Este tipo de
desintegración reduce el número atómico del elemento en dos y su masa en cuatro.
Decaimiento Beta (β): El decaimiento beta implica la emisión de una partícula beta, que puede
ser un electrón (β-) o un positrón (β+). En el caso del β-, un neutrón se convierte en un protón
dentro del núcleo, liberando un electrón y un antineutrino. En el β+, un protón se convierte en
un neutrón, liberando un positrón y un neutrino. El decaimiento beta afecta al número atómico
del elemento, pero no a su masa.
La emisión electrónica de los átomos, que incluye fenómenos como la ionización y la emisión de
electrones por efecto fotoeléctrico, tiene una amplia gama de aplicaciones tecnológicas en
diversas áreas. Estas aplicaciones aprovechan la capacidad de los electrones para transportar
energía y carga eléctrica, lo que las hace fundamentales en la electrónica, la medicina, la
industria y otras áreas de la tecnología moderna.
Algunas de las aplicaciones más destacadas de la emisión electrónica de los átomos incluyen:
Detectores de Radiación: Los detectores de radiación, como los tubos Geiger-Müller, utilizan la
ionización producida por la radiación para detectar partículas cargadas y fotones de alta energía.
Cuando una partícula cargada o un fotón ionizante atraviesa el detector, produce la liberación
de electrones, que pueden ser detectados y cuantificados para medir la radiación.
Láseres: Algunos láseres utilizan la emisión estimulada de electrones para producir luz
coherente y de alta intensidad. En estos dispositivos, los átomos o moléculas excitados emiten
fotones idénticos en fase, lo que genera un haz de luz láser con aplicaciones en la industria, la
medicina, las comunicaciones y otras áreas.