Oh si bajo estos árboles frondosos se mostrase la célica hermosura que vi algún día de inmortal dulzura este bosque bañar!. Del cielo tu benéfico descenso sin duda ha sido, lúcida belleza; deja, pues, diosa, que mi grato incienso
arda sobre tu altar.
Manuel María de Arjona
Batalle quien arda, oh gloria, en tu vibrante rayo, y quien sufra, cual yo, torpe desmayo, que en duelos gima o que apartado calle.
El pobre padre no hacía sino chitón, como entendía el busilis; la hija, que olió el poste, y hendia un cabello en el ayre, escurrió la bola, temiendo, que el padre la menearia el zarzo: que hace, sino vase a chitos. El picarón, por no hacer una borrumbada, dixo: arda Bayona, y estos turronazos no con miquis, y acogióse calla callando.
Al primero llamaron Sufrir y llevar la carga; al segundo, Mal infierno arda quien con vos me juntó; al tercero, Dios me dé paciencia; al cuarto, Dios me saque de con vos; al quinto, Si yo me viera libre; el sexto, Loco estaba yo; al séptimo, Ésta y no más; al octavo, Juzgué que era miel y era acíbar; al noveno, ¿Qué trajiste vos?; al décimo, Otras se gozan y yo padezco; Al onceno, ¿Quién me lo dijera a mí?; al duodécimo, Más vale capuz que toca.
antes me dexaré hacer trizas; y advierta, que no somos todos unos, y me mataré con mi padre en dos paletas, y me haré añicos. Arda Bayona, dixo el alguacil, que estoy ya hasta el gollete, y he de hacer mi oficio; el escribano estaba de mampuesto, diciendo, que no le untasen el casco, que les pegaría á manteniente con la de rengo: el hermano se fue rabo entre piernas; el maridillo echando chispas, y todos se quedaron enjolito.
205 Pasa al verano, tras la primavera, más robusto el año y se hace un vigoroso joven, pues ni más robusta edad ninguna, ni más fértil, ni que más arda, ninguna hay.
Lleva el trabuco a su lado, el cuchillo entre la faja, y con el humo del puro su voz varonil levanta. «Que brame en la peña el viento, que se arda el monte vecino, que rompa el enhiesto pino el aquilón violento.
Tú abrasa los árboles de las orillas del Janto, haz que
arda el mismo río y no te dejes persuadir ni con palabras dulces ni con amenazas.
Homero
Y, porque era cortés y asaz parece no menos que los dos primos él arda, toda merced de que es capaz le ofrece y, aun sin el yelmo, a dar favor no tarda; toma el arma y furioso comparece donde de él poco el franco se acobarda.
Pero entre éstos a unos prueba de manera que no que me ni consuma el edificio que hallan que ellos han fabricado sobre Cristo, que es el fundamento, y a otros los prueba de otra manera, esto es, de suerte que lo que edificaron encima arda, y por lo mismo padezcan detrimento, aunque se salven porque tuvieron a Cristo, con excelente caridad puesto, firme e inmutable, en el fundamento.
Y así, si no me acabo, tan frágil cosa en fuego así conjunto, no es porque mi valor de ello me guarda; mas porque el miedo un punto, por las venas la sangre helando al cabo, me alivia, por que más tiempo en él arda.
Y otras cayeron en la tierra buena y produjeron cosecha buena hacia el Cielo, rindió sesenta por medida y ciento veinte por medida. 10. Jesús ha dicho: He arrojado fuego sobre el mundo y he aquí que lo estoy vigilando hasta que arda en llamas. 11.