Ejemplos ?
Y no hay en la ciudad triste o mendigo que a sus puertas acuda inútilmente, ni tiene un solo amigo que con su bolsa en la ocasión no cuente.
Ante el Crédit Lyonnais ladró un perro. Volví por la calle Grammont, perdido; anduve a la deriva, luego reconocí la Bolsa, por la verja que la rodea.
¡Bien haya quien grito tal me da en español de nuevo! Ten mi bolsa, mayoral: yo en mi patria sólo llevo mis versos por capital. ¡Patria… de placer venero!
Reducción del dinero metálico en circulación, especialmente de los billetes de mayor cuantía que son una bolsa de dinero negro y economía sumergida.
Las hembras guardan en una bolsa que tienen en el vientre a sus tlacuachitos y es por eso que su piel se ve arrugada y produce un aspecto desagradable.
Esto último, seguramente se ha de referir a la compra del equipo de fútbol Atlante, al Instituto Mexicano del Seguro Social en 20 millones de pesos, cambio de dinero de una bolsa a otra del propio Gobierno y a costa de los contribuyentes, y cuya nómina del equipo mencionado el licenciado González de Aragón no quiso mencionar.
De tanto en tanto un campesino se acerca a Abdalá el Susi, y Abdalá el Susi escribe en un pergamino, con gruesos caracteres, un versículo del Corán, lo introduce en la bolsa de cuero rojo y se lo entrega al campesino, que deja caer algunos cobres sobre la mesa.
Lo que queremos aportar es desde lo empírico, no desde lo teórico y sabemos que tenemos que tomar como miembros del G-20 medidas que todavía no se han tomado porque siguen sin regularse los grandes movimientos de capitales que un día golpean en un país y otro día golpean en el otro, donde un día la bolsa de un país que está prácticamente en default sube 20 puntos para bajar al otro día 7 siete puntos.
Cuando vos no tenés ninguna cobertura, la única cobertura que tenés es el Estado y la verdad que no me gustó ver a un periodista hurgando, inclusive haciéndole abrir a un hombre muy humilde, muy sencillo, muy humilde la bolsa de alimentos de le habían dado para que mostrara los alimentos que le habían dado.
En un recodo del camino real me estaba esperando el viejo Antonio, me detuve a su lado y báje la mochila buscando el tabaco para ofrecerle. "Ahora no", me dijo rechazando la bolsa que le tendía.
Y pensaba: -Lo bueno es que mi nene zorrito es aguzado y despierto, y tan listo, que no tiene comparación con esos mocosos tlacuachitos que se la pasan durmiendo en la bolsa de sus madres.
Los altos mandos federales dicen que en horas, que en días si hay mal tiempo, acabarán con nosotros. Así que sólo por unos cuantos días sufrirán la Bolsa de Valores, el mercado cambiario y la balanza de pagos.