Ejemplos ?
No poco se escribió en pro y en contra, y la polémica duraría hasta hoy si no hubiera habido jesuitas en el mundo que declarasen que un bollo de chocolate en agua no quebranta el ayuno.
―¿Qué tuavía no ha almorzao? ―Ando en ayunas, don Pollo: Porque, ¿a qué contar un bollo Y un cimarrón aguachao? Tenía hecha la intención De ir a la fonda de un gringo Después de bañar el pingo.
Después, la señorita d'Andervilliers recogió los trozos de bollo en una cestilla para llevárselos a los cisnes del estanque y se fueron a pasear al invernadero, caliente, donde unas plantas raras, erizadas de pelos, se escalonaban en pirámides bajo unos jarrones colgados, que, semejantes a nidos de serpientes, rebosantes, dejaban caer de su borde largos cordones verdes entrelazados.
Pero don Pedro no era de los que se dejan engatusar con dedadas de miel, y le contestó al presidente: -Sabroso bocado es doña Francisca, hermosa como una perla, rica como una reina y con mucho señorío en la persona; pero perdono el bollo por el coscorrón, que en Dios y en mi ánima tengo jurado no renunciar a las gollerías de mancebo ni por todo el imperio de las Indias, amén de que entre el sí y el no de una mujer no pondría yo ni la punta de un alfiler.
Sin duda, así como, en vista del aserto irrefragable de Dozy, la alboronía viene de la Sultana Borán, la torta maimón y los maimones, que son unas á modo de sopas, deben provenir del Califa, marido de la susodicha Borán, el cual se llamaba Maimón, ya que no provengan del gran filósofo judío Maimónides, que era cordobés, y compatriota, por lo tanto, de los maimones, sopa, torta y bollo.
Rogáronle después que se quedase allí hasta el día siguiente, porque tenían que hacer un sacrificio a Baco, y Dafnis, de puro contento, por poco los adora como si fuesen el dios. A escape sacó de su zurrón cuanto bollo de miel en él traía, y dio a guisar para la cena los pájaros que había cazado.
Supongo que una visita no ha de ser eterna, y que alguien ha de dar ejemplo en lo de tomar el camino de la puerta, y que no hay ofensa a Dios ni al prójimo en llamarse Estatira. En cada noche recibía la llorona una peseta columnaria y un bollo de chocolate.
Seturas pleiteaba con la desdeñosa tenacidad de todo buen montañés para quien nada supone el bollo cuando se trata del coscorrón: lo propio hizo su padre, muerto gloriosamente de un sofocón a la puerta de la Audiencia, por llegar a tiempo a presenciar la quincuagésima-octava vista del proceso.
Nadie sabe lo que éste contestó ni cómo pudo explicar satisfactoriamente la leyenda de las anguilas. Con su lengua paralizada y su corazón humillado hasta romperse bajo el bollo de tibieza, que le formaban las ropas de Finamora.
Quiero pasar en silencio, por no molestar al lector y porque no me tilde de prolijo y tal vez de goloso, los hojaldres hechos de flor de harina y manteca de cerdo en pella; los multiformes bizcochos, entre los cuales sobresale la torta ó bollo maimón; los nuégados, los polvorones, las sopaipas, los almíbares y las perrunas, exquisitas, á pesar de lo poco simpático del nombre que llevan.
El muerto, al hoyo, y el vivo, a la danza. Al bollo le sería difícil, en vista de las huelgas de panaderos. A pesar suyo, lo pasaba bien el Año oyendo al bufoncete.
¡Para qué se ha incomodado!... GENARO. -¡Mangia, te digo!... ( Saca un bollo de bolsillo y se lo da a la nena .) Mangia vos. ¿Dove sono i ragazzi? INDALECIA.