estoy llorando a mares tras finalizar esta serie
que impactante, que profundo, que retrato tan real de la adolescencia contemporánea. Me hizo sentir lo que es ser padre aún sin serlo. ¿Cómo es posible que la inocencia sea tan fácilmente corrompida? De nada sirve lo que nuestros padres nos dan si estamos rodeados de un mundo tan podrido. Siento que la serie rompe con la premisa de que "somos nuestros padres", es decir, efectivamente nuestros padres nos forman en nuestra…