Una de las obras más grandes jamás contadas y con el final más Lynchiano posible. Poco más se puede pedir. No hay nadie que haga algo tan especial como esto. Es irónico que sea algo perfecto teniendo imperfecciones, pero no hay nada que explique mejor a David Lynch que aceptar las cosas como son. No todo tiene una respuesta.
La Parte 17 es uno de los mejores capítulos de la historia de la televisión.