Odié esta película cuando la vi el 2014. Esta vez la amé.
La película se mantuvo igual*. Fui yo el que cambió.
* ni tan igual porque esta vez la vi en IMAX y sentía que caía haci un agujero negro con Matthew McConaughey.
Odié esta película cuando la vi el 2014. Esta vez la amé.
La película se mantuvo igual*. Fui yo el que cambió.
* ni tan igual porque esta vez la vi en IMAX y sentía que caía haci un agujero negro con Matthew McConaughey.
Después de una hora y media muy interesante y. a veces, emocionante. El documental se va por una tangente muy desagradable y alargada acerca de los versiones de la canción por otros músicos. Hubiese estado perfecto en terminar esa sección con Jeff Buckley, o incluso con Shrek, pero sigue y sigue mostrando versiones que eliminan todo lo interesante de la canción, su espiritualidad judía y su erotismo, adoptando una forma digerible para las masas y para las audiencias de Disney…
Got to see this beatiful movie again this time in a cinema packed with otakus. I could see them wiping away their tears and I found myself crying over multiple plot beats, also a girl screamed loudly at the first appearance of Kaworu and we all laughed. There's a beauty in watching anime films in a country like Chile, where the 90's kids where so molded by it, and I think that happens in most south american countries, someone should…