Estoy profundamente enamorado del Derek Jarman, y esta película es una obra de arte. Me fascinan los anacronismos como paralelismo entre el siglo XIV y finales de los 80 a modo de crítica de la homofobia para mostrar lo poco que se ha avanzado. Su narrativa surrealista te atrapa, la puesta en escena al más puro estilo teatral es increíble. Además, cuenta con la mismísima Annie Lennox. Tilda Swinton es simplemente todo lo que está bien.
PD: la escena final de la jaula y el niño con la musiquita es sublime.