CONTAMINACION DEL AGUA.
El agua es el recurso no renovable esencial para la generación y mantenimiento de la vida. Esta contiene unos ciclos hidrológicos en los cuales están involucrados la flora, los espacios donde se contenga agua (mares, ríos, lagunas), yacimientos subterráneos, entre otros. El hombre y su constante desarrollo logran intervenir con la naturaleza para transformarla en servicio de él y así hacer menos compleja su existencia. En la ingeniería civil se proceden a realizar diversos proyectos con los cuales de una u otra forma se afecta al ambiente, y se estudia poder hacer este impacto lo más minimo posible ya que el desarrollo se piensa en términos del futuro, por eso se crean los conceptos de desarrollo sostenible y blue economy, con lo cual el primero trata de buscar queel crecimiento actual no afecte al futuro con un desarrollo que debe ser equitativo en tres aspectos: social, económico y ambiental. Mientras que la blue economy consiste en emular ecosistemas naturales para ser eficientes en la producción de bienes y servicios que los ciudadanos necesitan para ser felices, con responsabilidad compartida y respeto por las generaciones futuras. Se centra en maximizar recursos e infraestructuras actuales, aprovechar residuos (considerándolos como fuente de riqueza), es por eso que los conceptos van tan ligados a la profesión de ingeniería civil.
Para el cuidado del agua se ha presentado una nueva subdisciplina de la hidrología: “ecohidrología” la cual se enfoca en los aspectos ecológicos del ciclo hidrológico. Debido a la contaminacion y degradación del agua, y afectacion de cuencas. Ha disminuido la calidad del agua y la biodiversidad a escala global. Para lograr un desarrollo sostenible del agua, es necesario basarse en los progresos realizados recientemente en la comprensión del funcionamiento de la vida acuática y terrestre. Tiene hipótesis (3) y principios (Hidrológico, ecológico, ingeniería ecológica). Estos aspectos se tienen en cuenta al momento de llevar a cabo cualquier acción que afecte nuestro entorno, como las obras civiles que se procederán a enunciar a continuación.
El agua en las obras de construcción contiene un alto contenido de partículas minerales suspendidas, en las que a veces puede contener restos de concreto y aditivos, esto hace que el agua varíe en su potencial de hidrógeno y así se afecte su acidez, aumentando su alcalinidad. El agua que contiene esas características puede provocar obstrucciones en los conductos de alcantarillados, lo cual genera contaminación en los cuerpos de agua que actúan como receptores, o al llegar a las redes residuales, causan problemas en sus tratamientos.
En estas obras se deben tener en cuenta ciertas actividades para el manejo adecuado del agua, como lo son: reducir el consumo, prevenir su contaminación, recolectar separadamente aguas grises, aguas residuales, aguas de escorrentía, reciclar aguas grises, tratar las aguas grises antes de su descarga para retirar grasas y sedimentos, verter las aguas residuales domésticas a las redes de alcantarillado o tratarlas en pozos sépticos.
Cuando hay trabajos que se tengan que realizar en corrientes de aguas superficiales, como lo son puentes, se debe tener el control de limpieza en el cuerpo de agua y sus taludes, para así evitar posibles represamientos por acumulación de residuos y afectar al cuerpo de agua y las vidas de las que de él dependan cuesta abajo ya que esto puede generar distintas externalidades.
Sin dar importancia al estado inicial en el que se encuentre el área del proyecto, lo ideal es mantener las rondas de las quebradas libres de basuras, escombros, materiales o cualquier tipo de desecho. Si se requiere, hay que efectuar una estabilización de los taludes que conforman la quebrada. Separe el retiro mediante la instalación de una malla que cubra la totalidad del frente de trabajo durante todo el tiempo que se lleve a cabo la construcción de la obra. Asegurando que la altura de la malla sea mayor a 1.5 metros. Tambien como ingenieros civiles se debe evitar el aporte de sedimentos al lecho del cauce. En el caso de presentarse que las obras de drenaje como cunetas confluyan directamente a un cauce natural, se requiere la instalación de sedimentadores que garanticen la calidad de las aguas vertidas. El objetivo es no alterar el curso natural del agua, por eso se requiere implementar todas las obras necesarias, así se previenen procesos erosivos y los posibles represamientos de la corriente como se describió anteriormente. Según las necesidades especificas de la obra, se pueden diseñar cámaras de entrada y salida con el fin de redireccionar el flujo hidráulico, disipadores de energía y filtros de drenaje.
En cuanto al consumo de agua, se debe cuantificar por medio de la instalación de medidores y mantener los registros respectivos. Cuando no es requerido el uso del agua, es útil verificar continuamente que todas las llaves de registro se encuentran cerradas; así mismo revisar periódicamente los sistemas de conducción y distribución de agua en el interior de la obra y controlar la presencia de fugas y pérdidas en la red. De igual forma, las mangueras empleadas en la obra deben contar con dispositivos reguladores. La idea principal es tener un uso racional del agua, cualquier obra provisional o permanente que se realice en el cauce de una corriente de agua o en su rivera, requiere permiso de ocupación de cauce emitido por la autoridad ambiental, en el caso de acá, es Corpoboyacá.
Hay varios ejemplos de obras que requieren dicho permiso: canalizaciones, muros de gaviones, estructuras de aforo o vertimiento, cruces de tuberías, cerramientos perimetrales que crucen la corriente, ampliación o modificación de obras preexistentes. Cuando se lleven a cabo ocupaciones permanentes en el cauce, se debe procurar que dichas construcciones generen la menor afectación al régimen hidráulico y seguir todas las obligaciones derivadas del permiso ambiental obtenido. En el caso de haber un derrame de materiales sobre la quebrada se debe organizar y limpiar en la zona de obra para evitar accidentes que afecten la calidad del agua y la seguridad aguas abajo. Para el caso de bodegas en obra, el almacenamiento de materiales no debe estar cerca del cauce. La desviación temporal del cauce de una corriente superficial de agua debe hacerse empleando una alternativa que no afecte puede ser ductos de barriles soldados, tuberías, etc…
Todos los trabajadores deben estar correctamente capacitados, sabiendo el impacto que las obras pueden generar para el recurso hídrico. Con esto se puede conseguir la mitigación reduciendo la vulnerabilidad. Antes de realizar estas obras se puede proceder a un análisis de vulnerabilidad, para llevar a cabo un estudio de sensibilidad como potencial de afectación que pueda sufrir como resultado de la alteración de los procesos físicos de la zona, debido a la intervención humana, así mismo se mide su resiliencia para medir la capacidad del sistema afectado para volver a su estado original después de la desviación o perturbación. Este análisis de vulnerabilidad resulta un pilar fundamental para la toma de decisiones, resolviendo qué actividades desarrollar para la obra con el fin de reducir al máximo las afectaciones.