proa


También se encuentra en: Sinónimos.

proa

(Del lat. prora < gr. prora .)
1. s. f. NÁUTICA Parte delantera de una embarcación con la que se corta el agua ya se divisa la proa de la nave.
2. Parte delantera de ciertos vehículos la cabina está en la proa del avión.
3. poner la proa a alguien coloquial Ponerse en contra de él.
4. poner la proa a una cosa coloquial Proponérselo como objetivo.
5. poner proa a un sitio coloquial Dirigirse a él.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

proa

 
f. mar. Parte delantera de la nave, con la cual corta las aguas.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

proa

('pɾoa)
sustantivo femenino
parte delantera de una embarcación o una aeronave El barco tiene dañada la proa.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

proa

nombre femenino
prora
Prora es forma poética.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

proa

bow, top, prow

proa

proue

proa

Bug

proa

proa

proa

prua

proa

лук

proa

القوس

proa

лък

proa

proa

proa

קשת

proa

proa

Bow

proa

SF (Náut) → bow, prow (Aer) → nose
de proabow antes de s, fore
de proa a popafrom stem to stern
en la proain the bows
poner la proa a (Náut) → to head for, set a course for
poner la proa a algnto take a stand against sb, set o.s. against sb
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Y como mentó a nuestro Tobalo, me paece a mí que a ése voy a tener yo que cogerle por el mascarón de proa y que jacerlo masilla pa los chambeles.
EL NAVIO Vienes recalando hoy a Puerto, trayendo el misterio escondido; guardando la traición encarcelada, en tu proa, viejo navío.
Llegué, con el General Máximo Gómez y cuatro más, en un bote, en que llevé el remo de proa bajo el temporal...
Por fin encontré su mano. Ella no me soltó hasta que pasé al asiento de los remos, de espaldas a la proa. La señora Margarita se removía con la respiración entrecortada, mientras se sentaba en el sillón que tenía el respaldo hacia mí.
Insensibles al tórrido sol los broncíneos cuerpos sudorosos, apenas cubiertos por unos mugrientos pantalones remangados a los muslos, alternativamente afincan en el limo del cauce largas palancas cuyos cabos superiores sujetan contra los duros cojinetes de los robustos pectorales y encorvados por el esfuerzo le dan impulso a la embarcación, pasándosela bajo los pies de proa a popa, con pausados pasos laboriosos, como si marcharan por ella.
Para los altos mares no llevas, cautelosa, ni velas de mentiras, ni remos de lisonjas. ¿Quién te engañó, barquilla? Vuelve, vuelve la proa: que presumir de nave fortunas ocasiona. ¿Qué jarcias te entretejen?
Pero él ya estaba en la proa, y se sentó junto al botalón, escudriñando la negra superficie del mar, en cuyo fondo se reflejaban como serpeantes hilos de luz las inquietas estrellas.
Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra. No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados.
que hacía saltar las gotas hasta la cara de Juanillo: dos hojas de espuma fosforescentes resbalaban por ambos lados de la gruesa proa, y la hinchada vela, con el vértice perdido en la oscuridad, parecía arañar la bóveda del cielo.
La fragata despliega al viento su blanco velamen; hunde la proa en las aguas, como si dirigiera un galante saludo de despedida al puerto, y, deslizando rápidamente su quilla, desaparece en breve detrás de San Martín.
El Gobierno debe afrontar resuelta y definitivamente las reformas constitucionales que actualmente exigen el desarrollo y crecimiento del país y, así como el marino para salvar su nave del peligro y librarla de los escollos pone proa a la tempestad, los gobernantes deben también acometer de frente la solución de los problemas que exige la evolución de los pueblos.
La cala iba atestada, y sobre cubierta amontonábanse los sacos, formando una montaña en torno del palo mayor. Para pasar de proa a popa, los tripulantes iban por las bordas, sosteniéndose con peligroso equilibrio.