O EN CUALQUIER ANDÉN... EN ESE BAR... EN AQUEL CAFÉ... EN UN
BURDO CINE.. O EN GRANDE SALÓN... ACASO EN UN TEATRO O EN CUARTO DE HOTEL SE ARRUMBAN...
Antonio Domínguez Hidalgo
Allá en los tiempos en que el virrey Amat vendía los cargos públicos al mejor postor, ocurriole a don Cirilo, gallego, más
burdo que golpe de martillo sobre el yunque, comprar un empleo que diera importancia a su persona.
Ricardo Palma
Acostumbrados a todo lo que las letras producen de más fino y delicado, ¿cómo podréis soportar el relato informe y burdo de una desgraciada criatura como yo, que nunca ha recibido otra educación que la que el libertinaje me ha dado?
La risa que me llena es la máscara vana con que salgo a la escena… …por amor peino canas. Siempre el mismo vestuario en un
burdo proscenio.
Antonio Domínguez Hidalgo
sólo queda sentirse ensoñación de terciopelo, lasitud de nube envuelta en sedas y arrinconarse en el centro de un diván tan ancho que nos llene los recintos torturados por el
burdo martilleo de las hormonas francas.
Antonio Domínguez Hidalgo
Estas innobles guerrillas que dirige y exacerba el hambre, o cuando mucho, la ambición de mando o de destinos, no puede sufrirlas un día y otro ningún hombre que aprecie en algo su hidalguía y sienta aún el rubor de su dignidad calentarle las mejillas cuando una torpe lengua o una envenenada pluma le hieren en el sagrario de su honra; que ésta no transige, ni ser puede más que una, ora se albergue bajo el burdo ropaje del campesino, ora bajo los bordados ostentosos del hábito de un magnate.
Siéntanse los que allí enseñan de alquitrán en una banca, porque estas bombas encierra BARBERO La Cueva de Salamanca. SACRISTAN En ella se hacen discretos los moros de la Palanca; y el estudiante más
burdo ciencias de su pecho arranca.
Miguel de Cervantes
Dandismo y materialismo pugnan por el premio de los estimados muchachos y muchachas y a menudo seductivamente intercambian la armadura en que el Dandy aparece en burdo cinismo y el materialista aparece en lino blanco.
Socarrón, el criado, le acompaña, sobre enjalma de mísero borrico, sólo por el botín de la campaña; y olvida el manteamiento y cierra el pico, porque su burdo cálculo le engaña con Baratarias que han de hacerle rico.
Ahora le tenemos encerrado con cerrojos para que no salga, pues su hijo siente en el alma tal enfermedad. Primero trató de persuadirle con afables palabras a que no llevase el manto burdo ni saliese de casa, mas no cambió por eso.
Con el impuesto sobre la sal Bonaparte perdió su sal revolucionaria; el Napoleón de la insurrección campesina se deshizo como un jirón de niebla y sólo dejó tras de sí la gran incógnita de la intriga burguesa monárquica. Y por algo el ministerio Barrot hizo de este acto desilusionante, burdo y torpe, el primer acto de gobierno del presidente.
«Vestía habitualmente en Potosí -dice un cronista- calzón y zamarra de bayeta, capa de paño
burdo y toscos zapatos, no diferenciádose su traje del de los pebres y trabajadores».
Ricardo Palma