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LA SISTEMATIZACION COMO INVESTIGACION

INTERPRETATIVA CRITICA:
Entre la teora y la prctica

SEMINARIO INTERNACIONAL SOBRE SISTEMATIZACION


Y PRODUCCION DE CONOCIMIENTO PARA LA ACCION
Santiago de Chile. Octubre de 1996
1

Alfonso Torres Carrillo

Docente investigador del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Pedaggica Nacional


de Colombia

Una ubicacin necesaria


En la medida en que el inters por la sistematizacin ha venido creciendo, tanto en la
educacin popular como en otros campos de accin social, cultural y educativa, tambin se ha
enriquecido el debate acerca de sus presupuestos conceptuales y metodolgicas en su
calidad de estrategia participativa de produccin de conocimiento.
Al tiempo que la valoracin y el empleo de la sistematizacin se ampla entre trabajadores
comunitarios, promotores sociales, animadores socioculturales y educadores innovadores y
que se incrementan los eventos de capacitacin, las publicaciones y las redes permanentes
sobre el tema, sta propuesta investigativa es objeto de crticas por parte de sus propios
impulsores.
En la produccin escrita sobre sistematizacin se est dando un trnsito de la exposicin de
su carcter e importancia, as como de las metodologas y tcnicas para realizarla, en su fase
fundacional, hacia la reflexin ms profunda sobre los alcances y limitaciones de las
concepciones epistemolgicas subyecentes en las diferentes propuestas en juego. Los
balances

recientes

sobre

sistematizacin2,

coinciden

en

sealar

sus

debilidades

epistemolgicas, tericas y metodolgicas , as como la necesidad de alterizar con otras


tradiciones investigativas provenientes, tanto de campos afines como de las disciplinas
sociales.
En este contexto autocrtico y de bsqueda se inscribe esta ponencia; esta se estructura en
cuatro partes. En un primer momento, intenta explicar la creciente acogida de los enfoques
cualitativos en investigacin social como expresin de la tendencia actual de cambio de
paradigmas en la ciencia y otras prcticas sociales, en las cuales cobra relevancia la cultura y
la subjetividad. En segundo lugar, se esboza la trayectoria reciente y los rasgos de los
enfoques cualitativos de investigacin social; en tercer lugar, sus implicaciones para el caso
2

PALMA Diego. "La sistematizacin como estrategia conocimiento en la educacin popular. El estado
de la cuestin en Amrica Latina". Serie Papeles del CEAAL # 3.Santiago de Chile, junio 1992;
BARNECHEA Mercedes, GONZALEZ Estela y MORGAN Maria de la Luz. "La sistematizacin como
produccin de conocimientos" y JARA Oscar, "Tres posibilidades de sistematizacin: comprensin,
aprendizaje y teorizacin" en La Piragua # 9 Ceaal. Santiago 1994. TORRES Alfonso, "La
sistematizacin desde la perspectiva interpretativa". en Aportes # 45. Dimed, Bogot 1996

de la sistematizacin de experiencias y por ltimo, se plantean las dimensiones particulares a


las que hay que prestar especial atencin en la prctica de la sistematizacin y de otras
modalidades de produccin de conocimientos afines.
1. Nuevos Paradigmas, Cultura y subjetividad
Bajo este nombre se realiz en Buenos Aires hace unos aos un Encuentro Interdisciplinario
que reuni a los ms prestigiosos investigadores provenientes de diversas disciplinas
cientficas y estticas (Prigogine, Moran, Von Glasersfeld, Guattari, entre otros) cuyo propsito
fue hacer un balance del estado actual y orientaciones de los nuevos paradigmas cientficos y
artsticos3.
El evento permiti ver la riqueza de supuestos, discursos y bsquedas, los cuales en su
diversidad, tienen en comn la evidencia de la crisis de la racionalidad moderna, cartesiana y
de la concepcin positivista de ciencia; se abre paso la conciencia de la discontinuidad, de la
no linealidad, de lo singular, de la diferencia y de la ruptura y la fragmentacin, as como de la
existencia de diversas racionalidades, de mltiples sistemas culturales desde los cuales se
puede construir verdad.
Un foco de confluencia de las discusiones fue el reconocimiento de que "participando en las
matrices sociales (que incluyen a la ciencia y la cultura de las que formamos parte) adquirimos
formas de comprender y participar, metforas y parmetros, ejes cognitivos y destrezas
especficas. La subjetividad y las relaciones sociales se organizan en el trazado de estas
metforas, de estos horizontes que generan presuposiciones y expectativas, configurando
creencias, epistemologas cotidianas y visiones de futuro" (FRIED, 1994: 16).
Ya desde unas dcadas atrs, la semitica, la fenomenologa, la sociologa del conocimiento y
los diversos constructivismos (cognitivo, epistemolgico, cultural) haban puesto de manifiesto
que la realidad no exterior a los observadores, sino que es una construccin intersubjetiva
desde el lenguaje y la cultura; tanto en el mundo de la vida cotidiana, como en otros espacios
"la realidad no existe fuera de lo que conocemos, sino que es nuestro propio conocimiento lo
3

FRIED SCHNITMAN Dora (editora). Nuevos paradigmas, cultura y subjetividad. Paidos, Buenos
Aires 1994

que produce lo real"4.


De este modo, no existe una nica manera de producir conocimiento "verdadero" como lo
pretendi el positivismo, sino muchas, como sistemas culturales existen (sapiencial, esttico,
religioso), donde la ciencia sera uno ms; ms an, esta no ha sido entendida de un nico
modo, sino que - como lo han mostrado la sociologa y la historia de la ciencia- han existido y
coexisten diversas formas de entender y hacer ciencia.
Esta relativizacin del conocimiento cientfico haba sido antecedida por la crisis del
determinismo en la fsica y la biologa desde que Heisemberg introdujo el principio de
incertidumbre y la metfora de la causalidad se ve desplazada por la del desorden como
principio organizador de lo real. Por otro lado, el reconocimiento de la coexistencia de
determinacin, azar, intencionalidad, significaciones en cualquier hecho social ha convocado
la necesidad de un "paradigma de la complejidad" en trminos de Edgar Morin.
En fin, asistimos a una valoracin de la cultura en la construccin del conocimiento y de la
realidad misma, pues ella determina los lmites de lo cognoscible. Es desde la cultura desde
donde los grupos sociales dan sentido y orientan sus acciones e interpretan las de los dems,
desde la cual las asumen como normales o anormales, como justas.
Claro est que a pesar de la especificidad de los procesos culturales, estos guardan una
relacin orgnica con las dems dimensiones sociales; ello hace de la cultura un hecho social
e histricamente construido, atravesado por los conflictos y dinmicas del conjunto social y
como tal debe estudiarse.
Podemos explicarnos el creciente inters dentro del pensamiento actual por la cultura y la
subjetividad no slo por el agotamiento del proyecto moderno racional en la ciencia y la
filosofa, sino tambin por la emergencia de diversos sujetos y subjetividades en el escenario
social y poltico de las ltimas dcadas. Movimientos tnicos, ambientalistas, pacifistas, de
gnero y generacionales, conforman algunos de los nuevas actores que con sus demandas,
discursos y prcticas han hecho evidente el carcter insuficiente y excluyente de los modos de
4

MARTINIC Sergio. "La construccin dialgica de saberes en contextos de Educacin popular".


Ponencia presentada al Seminario Internacional sobre Refundamentacin. La Paz 1996

conocimiento y poltica que construy la modernidad.


Esta irrupcin de nuevas voces y miradas que buscan reconocimiento, y posibilidad de
realizacin de sus utopas, ha creado las condiciones favorable para la emergencia de nuevos
paradigmas tericos y enfoque metodolgicos en ciencias sociales; en nuestro caso, a las
corrientes interpretativistas y crticas, as como a las metodologas cualitativas y participativas.
2. Perspectiva interpretativa y enfoques cualitativos
Desde hace unas dos dcadas estamos asistiendo a una revolucin silenciosa en el campo de
la investigacin social. Junto a la hasta hace poco inexpugnable fortaleza positivista, erigida
como nico modo cientfico vlido y frente al uso generalizado de mtodos cuantitativos, han
venido ganando o recobrando legitimidad otros modos de entender la sociedad y su estudio.
Concepciones hermenuticas y crtico sociales, as como los enfoques cualitativos y
participativos se abren paso actualmente.
Bajo la denominacin de investigacin cualitativa se agrupan una serie de propuestas
metodolgicas que buscan describir e interpretar situaciones y prcticas sociales singulares,
dando un lugar privilegiado al punto de vista de sus actores; desde los enfoques cualitativos
se busca comprender la realidad subjetiva, el sentido que subyace a las acciones sociales.
Los enfoques cualitativos de investigacin, asociados al paradigma interpretativista en
ciencias sociales asumen la realidad social como una construccin colectiva de sentido, como
un tejido de relaciones y representaciones sociales siempre cambiantes y complejas. Su
abordaje investigativo exige descifrar tal urdimbre, acudiendo a su configuracin histrica, al
anlisis de sus relaciones y al reconocimiento del universo simblico y de sentido que la
estructuran.
Los enfoques cualitativos se alejan de los presupuestos y maneras de proceder propias de la
tradicin positivista en investigacin social la cual por mucho tiempo se reserv el privilegio de
ser la nica manera de hacer investigacin cientfica.

2.1. Emergencia y rasgos del enfoque cualitativo


Aunque al parecer, la disputa entre lo cualitativo y lo cuantitativo (la palabra y el nmero) de la
realidad parece remontarse a los orgenes mismos de la filosofa griega, pasando por las
disputas de Dilthey5 y Weber6 frente al naturalismo y los aportes de Schultz7 en la construccin
de una sociologa fenomenolgica, ha sido en las ltimas dcadas cuando han cobrado fuerza
las posiciones alternativas al cuestionado positivismo.
Berger y Luckman8, discpulos de Shultz, desarrollaron una sociologa del conocimiento
cotidiano desde la cual se definen los mecanismos como la sociedad se construye
intersubjetivamente a travs del lenguaje y de las instituciones sociales, como tambin las
maneras como los individuos internalizan esa realidad construida. Estos autores otorgan
primaca a la experiencia subjetiva inmediata como base de conocimiento y valoran el estudio
de los fenmenos sociales desde la manera como los sujetos experimentan e interpretan el
mundo social.
Esta valoracin de lo que la gente hace en su vida cotidiana y del significado que le da, no es
exclusiva de la fenomenologa. Otras perspectivas tericas como la etnometodologa y el
interaccionalismo simblico otorgan un lugar central en su propuesta a la produccin colectiva
del sentido de lo social.
La etnometodologa es una corriente sociolgica estadounidense que surgi en torno a Harold
Garfinkel quien explor los mtodos y mecanismos empleados por las personas para dar
significado a sus prcticas sociales. En otras palabras, responder a cuestiones como las
siguientes: Cmo las personas ven, describen y explican el mundo en el que viven? Cmo la
gente crea y construye sus formas de vida y las reglas que sociales que la rigen?

DILTHEY W. Introduccin a las ciencias del espritu. Alianza, Madrid 1980

WEBER Max. Economa y sociedad. Fondo de Cultura Econmica. Mxico, 1977. Vol I. Primera parte

SHUTZ Alfred. El problema de la realidad social. Buenos Aires. Amorrotu 1974

BERGER Peter y LUCKMAN Thomas. La construcin social de la realidad. Buenos Aires, Amorrotu 1979

Los interaccionistas simblicos comparten con la etnometodologa el supuesto de que la


experiencia humana est medida por la interpretacin. Herbert Blumer9 atribuye gran
importancia a los significados sociales que las personas le asignan al mundo que los rodea,
dado que la conducta social no responde slo a estmulos exteriores, sino es el significado el
que marca su orientacin. A su vez, los significados son productos sociales que surgen
durante la interaccin; en tercer lugar, los actores sociales asignan significados a situaciones,
a otras personas y as mismos, a travs de un proceso de interpretacin.
En antropologa, Clifford Geertz y las llamadas antropologas postmodernas, en su discusin
sobre el carcter interpretativo del oficio etnogrfico y de la crisis de la representacin, le
plantean nuevos retos a la investigacin cualitativa. Par Geertz el anlisis antropolgico
consiste en desentraar las estructuras de significacin del texto social, dado que "el hombre
es un animal inserto en tramas de significacin que l mismo ha tejido; la cultura es esa
urdimbre y que el anlisis de la cultura ha de ser por lo tanto, no una ciencia experimental en
busca de leyes, sino una ciencia interpretativa en busca de significados"10.
2.2. Algunos rasgos de los enfoques cualitativos
Para algunos autores, las diferencias entre cuantitativismo y cualitativismo no se limitan a una
divergencia tcnica, instrumental o de perspectiva de anlisis; se trata de concepciones de
investigacin radicalmente diferentes, de verdaderos paradigmas investigativos, entendidos
como un conjunto de suposiciones interelacionadas con respecto al mundo y que
proporcionan un marco filosfico para su estudio.
Si asumimos con Taylor y Bodgan que una metodologa designa el modo como enfocamos
problemas y la manera que buscamos sus respuestas, en las ciencias sociales han existido
diversos paradigmas metodolgicos, segn las concepciones, supuestos e intereses que han
orientado el trabajo de los investigadores sociales. Para nuestro caso, preferimos hablar de
perspectivas o enfoques metodolgicos; tales trminos nos parecen ms adecuados ya que
9

BLUMER Herbert. Symbilic interactionism: perspective and metod. Englewood Cliffs. Perentice Hall, New Jersey, 1969
10

GEERTZ Cliffort. La interpretacin de las culturas. Barcelona. Gedisa 1989

expresan, no tanto modelos ideales de investigacin, sino tradiciones metodolgicas que


orientan la actividad investigativa de diversas disciplinas y corrientes tericas.
A continuacin, expongo algunos rasgos que se le atribuyen al enfoque cualitativo; advertimos
que estos provienen de esquematizaciones, de formalizaciones de la tradicin metodolgica;
se basan en "lgicas reconstruidas", que no siempre corresponden a las prcticas reales de
los investigadores, las lgicas en uso.
2.2.1. Nocin de realidad y papel de la ciencia social
Toda investigacin parte explcita o implcitamente de la nocin de realidad que poseen los
investigadores. Ya sea por sus marcos tericos previos, su disciplina de conocimiento, la
corriente de pensamiento o el sistema cultural al que pertenece, el investigador nunca parte de
cero frente a lo que estudia.
Desde el enfoque cuantitativo, inspirado en el positivismo, la realidad es vista como exterior a
los individuos, como un orden social similar al natural; es decir, un mundo regido por la lgica
de las relaciones causales y de las leyes inexorables, donde el margen de accin y decisin
de los sujetos est condicionado por las referidas relaciones causales y leyes. En
consecuencia, el cometido de la ciencias sociales es explicar los hechos a partir del
descubrimiento de tales determinantes.
Para los enfoques cualitativos, la realidad es una construccin social compartida por sus
miembros; el hecho de ser compartida, determina una realidad percibida como objetiva, viva y
reconocible para todos los participantes en la interaccin social. La preocupacin de las
ciencias sociales ser en cambio, comprender dichas realidades desde el marco de referencia
de la cultura de sus actores.
No se trata de la suposicin naturalista de que el investigador se pone en el lugar y asume la
mirada de los sujetos investigados. La empata que busca el investigador, consiste en
desentraar las estructuras de significacin del colectivo social; produce una interpretacin,
una versin propia que acta como espejo "impreciso, distorsionado" en el cual los
investigados puedan verse.

Por tal razn, para la investigacin cualitativa la cultura es un concepto central si la


entendemos como la dimensin simblica y representativa de las prcticas sociales, desde la
cual los colectivos humanos las orientan e interpretan. Por ello, "el anlisis cultural -propio de
la investigacin cualitativa - "debe ser interpretar la lgica informal de la vida real"11.
2.2.2. Estrategias de abordaje del objeto
Mientras que los positivistas abordan sus problemas de investigacin reducindolos y
simplificndolos en variables operativas, los cualitativistas privilegian los abordajes holsticos;
es decir, combina diversas perspectivas y modalidades de acercamiento a sus temas para
captarlos en su totalidad de relaciones sociales y simblicas.
Andrs Dvila, para referirse a esta dimensin de la investigacin utiliza creativamente la
metfora guerrera; apoyndose en uno de sus mayores tericos (Clausewitz) seala que "si la
tctica es la actividad de preparar y conducir individual y ordenadamente los encuentros,
mientras que la estrategia es la actividad de combinarlas unas con otras, para alcanzar los
objetivos de la guerra", el diseo cuantitativo radicaliza el componente tctico, mientras el
cualitativo radicaliza el componente estratgico12.
En otras palabras, mientras que para el diseo cuantitativo la preocupacin se centra en el
cuidadoso seguimientos de los pasos y procesos del "mtodo cientfico", en la investigacin
cualitativa todo se encuentra sobredeterminado por los objetivos de comprender cada realidad
particular: personas, escenarios y relaciones no se reducen a variables; son vistos como un
texto a descifrar e interpretar.
En fin, mientras que los enfoques cuantitativos tienden a definir diseos cerrados y rgidos, los
diseos cualitativos son ms flexibles y abiertos; predomina un dilogo permanente entre
teoras, conceptos y datos, donde todos los sujetos, versiones y observaciones hechas
pueden ser pertinentes.
11

12

GEERTZ 1988, pg 29

Dvila Andrs. "Las perspectivas metodolgicas cualitativa y cuantitativa en las ciencias sociales.
Debate terico e implicaciones praxeolgicas" en Mtodos y tcnicas de investigacin cualitativa en
ciencias sociales. Sntesis, Madrid 1994

2.2.3. Papel de la teora


Vamos a entender por teora, el conjunto articulado de categoras, conceptos y proposiciones
que pretenden dar cuenta de un campo de la realidad. Son formalizaciones, abstracciones
sistemticas desde las cuales las ciencias construyen y acumulan sus conocimientos sobre
los objetos de los que se ocupan.
Cmo son las teoras que utilizan las disciplinas sociales y cmo son empleadas desde los
diversos enfoques metodolgicos? Goetz y Le Compte (1988) distingue tres niveles de
teorizacin en las ciencias sociales: la gran teora y sus modelos tericos, las teoras formales
de rango intermedio y las teoras sustantivas.
Las grandes teoras corresponde a formulaciones amplias casi con pretensin de concepcin
global de la sociedad, como es el caso del funcionalismo, el estructuralismo y el
interaccionismo. Las teoras formales son conjuntos de proposiciones cuyo objeto es explicar
una clase abstracta de comportamientos sociales; es el caso de las teoras de la
comunicacin y las teoras del aprendizaje. Por ltimo, las teoras sustantivas se refieren a
aspectos determinados de poblaciones, actores, escenarios, tiempos, como la violencia, el
parentesco o la cultura urbanas.
Como el investigador cualitativo sabe que el mundo simblico no puede ser capturado
mediante discursos, trabaja con teoras sustantivas. En unos casos estas orientan orientan
desde el comienzo la indagacin, en otros caso se procura que la teora emerja de los propios
datos: categoras, conceptos y teoras se desprenden del anlisis de la propia informacin.
2.2.4. Los datos privilegiados y su tratamiento
Las situaciones objeto de investigacin ofrecen una posibilidad amplia de informacin para
conocerlas. Sin embargo, los datos producidos por el investigador dependen de su concepcin
del mundo y de investigacin que posea; es decir, el dato no es un reflejo objetivo de la
realidad sino una construccin hecha desde los presupuestos e instrumentos que emplee el
investigador.

Cada paradigma busca traducir la informacin obtenida a un sistema de anotaciones escritas.


Mientras los cualitativos vuelven nmeros las dimensiones de los objetos que estudio, los
cualitativos prefieren registrar sus datos en las palabras y relatos de los sujetos. Por otro lado,
la naturaleza de los datos que se privilegian en una investigacin cuantitativa son aquellos
conmensurables, medibles, en las investigaciones cualitativas se prioriza la informacin
verbalizada o verbalizable, descriptiva y narrativa.
2.2.5. Los hallazgos obtenidos y sus usos
Obtenida, organizada y analizada la informacin, en las investigaciones cuantitativas se
espera encontrar relaciones entre las variables establecidas que confirmen o no las hiptesis
formuladas desde el marco terico. En las investigaciones cualitativas se espera encontrar los
conjuntos de accin social, las interpretaciones de dichas acciones que permitan recomponer
el cuadro social estudiado en su propia lgica.
En los estudios cuantitativos se busca tener resultados generalizables, ya sea como teoras o
leyes universales que puedan operacionalizar nuevas investigaciones como marcos tericos.
Los informes resultantes de investigaciones cualitativas suelen asumir diversas formas; en
todas ellas se suele otorgar un lugar para las descripciones provenientes de la reconstruccin,
donde se presentarn las situaciones y se oir la voz de los actores.
2.2.6. Papel del investigador y su relacin con los sujetos
En la investigacin cuantitativa el compromiso del investigador est referido al mtodo, el cual
considera un medio necesario para lograr la objetividad del conocimiento. En la investigacin
cualitativa, la bsqueda del significado social generalmente lleva a que el investigador se
involucre activamente (observacin participante) con el grupo que investiga; el es el principal
instrumento de la investigacin.
Los mtodos cuantitativos no exigen un contacto directo con la poblacin o situacin que se
estudia; en la mayora de los casos, las encuestas son aplicadas por personas diferentes al
investigador. Por el contrario, un elemento definitorio de la investigacin cualitativa es buscar
cercana y comunicacin con las personas que estudia como nico medio de conocer a

profundidad sus acciones, percepciones y representaciones.


En consecuencia, el investigador cualitativo es sensible a los efectos que produce su
presencia en el contexto de estudio; a diferencia del investigador cuantitativo no cree que sus
tcnicas e instrumentos sean neutras o aspticas. Slo intentan reducir al mnimo los efectos
que produce su presencia.
Para finalizar, vale la pena aclarar que entre paradigmas, enfoques, mtodos y tcnicas no
existe siempre una correspondencia unvoca; no es positivista todo aquel que use
procedimientos cuantitativos, ni fenomenolgico quien emplea tcnicas cualitativas como la
entrevista o la observacin; en la prctica los investigadores acuden a uno y otro enfoque,
dentro de su afn de captar, analizar e interpretar sus problemas.
Los investigadores contemporneos, al reconocer la complejidad de la realidad social como
unidad de dimensiones y procesos objetivos y subjetivos, generalmente acuden a una mezcla
de atributos de ambas perspectivas para abordar sus objetos. Tal pluralidad metodolgica
enriquece y afina las tcnicas y procedimientos de ambos enfoques y crea nuevas
modalidades de triangulacin y abordaje metodolgico.
Aunque la sntesis multimetodolgica parece ser la aspiracin que suscita el consenso en la
investigacin social, no debemos dejar perder de vista que tras de los enfoques subyacen
concepciones de realidad y de ciencia que no pueden confundirse o mezclarse.
3. La sistematizacin como estrategia cualitativa crtica
La sistematizacin no ha sido ajeno a esta renovacin terica y metodolgica de las ciencias
sociales; la discusin reciente se ha enriquecido por aportes provenientes de diversos
estudios y reflexiones producidas en los ltimos aos. El supuesto acuerdo entre los tericos
de la sistematizacin en torno a una "epistemologa dialctica" (PALMA 1994; 14) ha sido
cuestionado al reconocerse en las bibliografa existente, otras perspectivas epistemolgicas
que van desde las formas ms simples de positivismo hasta creativas formas de asumir las
perspectivas hermenuticas y crtico sociales. Por el carcter de la ponencia, nos
detendremos en aquellos aportes pioneros en asumir la sistematizacin en su posibilidad

hermenutica13.
Sergio Martinic14 fue el primero en traer a escena la perspectiva hermenutica, al considerar
las prcticas de educacin popular como espacios donde sus actores establecen
"conversaciones"; cada participante escucha, habla e interpreta su propia participacin a partir
de su lenguaje y realidad cultural.
De este modo, para Martinic, la sistematizacin busca dar cuenta de esta interaccin
comunicativa y de las acciones que implica; es un proceso de reconstruccin de lo que sus
actores saben de su experiencia. A nivel metodolgico, el autor chileno sugiere tres
momentos: 1. analizar aspectos del contexto que estructuran e inciden sobre la prctica a
sistematizar; 2. reconstruir la lgica de la prctica desde los sentidos que la organizan; 3.
reconstruccin del devenir histrico de la experiencia y las mediaciones que la configuran.
Pero el autor va ms all y conceptualiza varios de los trminos supuestos en el lenguaje
comn de los educadores. Por ejemplo, diferencia entre experiencia y proyecto que involucra
los conocimientos y reflexiones que orientan aquella; el discurso del proyecto resulta del cruce
de interpretaciones, de una reciprocidad interpretativa entre promotores y participantes de la
experiencia. Tal proyecto se realiza a travs de las prcticas de desarrollo y es asumido de
manera diversa por sus participantes.
En otros trabajos recientes15, Martinic insiste en el carcter intersubjetivo de las prcticas
educativas populares, al asumir como cometido central afectar el dominio simblico, las
representaciones de los sujetos populares; tambin al reconocer el peso que tienen las
interacciones subjetivas (en toda su densidad) en dichas experiencias de accin social.

13

En otro artculo hemos dado cuenta de las posiciones representativas del positivismo. Ver TORRES
Alfonso. "La sistematizacin desde la perspectiva interpretativa" En APORTES # 45. Dimensin
educativa, Bogot 1996.

14

MARTINIC Sergio. "Elementos metodolgicos para la sistematizacin de proyectos de educacin


popular" en Aportes # 32. Dimed, Bogot s. f.
15

MARTINIC Sergio. "Relacin pedaggica y conversaciones en proyectos educativos y de intervencin


social". En La Piragua No 11. Santiago, 2do semestre de 1995; y en la ponencia citada atrs.

Por otro lado, en Colombia algunos investigadores como Alfredo Ghiso, instituciones como
Dimensin educativa y redes como el Grupo interuniversitario de impulso a la Educacin
Popular hemos tambin buscado generar alternativas metodolgicas en sistematizacin, ms
cercanas a las perspectivas interpretativas y crtico sociales. Con la Universidad Pedaggica
realizamos entre 1994 y 1995 una investigacin colectiva cuyo objeto era la sistematizacin de
algunas experiencias significativas de Educacin popular, tratando de comprender su lgica
interna, su significacin sociocultural y su relevancia con respecto al campo de la Educacin
Popular de Adultos en el pas.
Desde la perspectiva terica asumida, las experiencias educativas no existen como hechos
objetivos independientes del conjunto de interpretaciones que de ella hacen sus actores.
Estas se asumen como construcciones colectivas de sentido en las que coexisten y compiten
diversas lgicas, configurando un escenario complejo y contradictorio, el cual busca ser
abordado desde la sistematizacin16.
A travs de ella nos interesaba identificar el modo en que se relacionan esos saberes
distintos, esos actores diferenciados, la manera como estos interpretan lo ocurrido y los
modos de legitimacin que instituye cada proyecto. A su vez, para los miembros de los grupos
y organizaciones, la sistematizacin es una posibilidad de reconocimiento e interpelacin con
los otros; de visualizar las confluencias y las diferencias, los consensos y los disensos que
atraviesan y dan identidad a la experiencia.
De este modo, la sistematizacin al igual que las experiencias a analizar, se convierte en una
negociacin cultural; un cruce de interpretaciones, saberes y lgicas entre los diversos actores
y los investigadores cuyo proceso y resultado hablan de las condiciones y modos en los que
se da este juego de fuerzas. Esta confrontacin de horizontes interpretativos no slo posibilita
construccin de conocimiento, sino tambin produccin de sentido y logros deaprendizajes
para sus participantes.
En esta concepcin de sistematizacin se busca generar estrategias que permitan reconocer y
confrontar las diversas interpretaciones de la experiencia, a la vez que identificar las lgicas
16

ZUIGA y LEHAP Jos. "Sistematizacin de la experiencia del Programa Educativo de san Lorenzo".
En Aportes # 44. Dimensin Educativa, Bogot 1996.

que conforman la experiencia ms all de tales percepciones particulares. As, la


sistematizacin devela la densidad cultural de la experiencia y la complejidad de sus
relaciones, haciendo intelegibles sus sentidos, sus conflictos, sus fortalezas y debilidades.
Las implicaciones metodolgicas de asumir este enfoque son diversas; destaco la flexibilidad y
no linealidad de su desarrollo, en la medida en que como investigacin cualitativo crtica se
desarrollan simultneamente los procesos de reconstruccin, interpretacin y transformacin
de la experiencia, a la vez que se busca la participacin y la formacin de su integrantes, as
como la comunicacin de los avances y resultados de la sistematizacin, tal como se
desarrollar a continuacin.
4. La multidimensionalidad de la prctica sistematizadora. Gnero
En esta ltima parte de la ponencia, quiero compartir algunas consideraciones "prcticas"
derivadas de la reflexin sobre algunas experiencias de sistematizacin apoyadas desde La
Universidad y Dimensin Educativa, realizadas desde perspectiva metodolgica sealada17.
En tal sentido, hemos asumido la sistematizacin como una modalidad participativa de
produccin de conocimiento sobre prcticas de accin social que a partir de su reconstruccin
e interpretacin crtica, busca cualificarlas y comunicarlas.
Entendida de este modo, sus lmites como otras prcticas investigativas "crticas" como la
Investigacin Accin y la Recuperacin Colectiva de la Historia son difusos; de hecho, en
algunas ocasiones, experiencias que han nacido como recuperaciones histricas han
terminado como sistematizaciones y viceversa. En cada caso, ms que tener clara la
denominacin, lo que hay que definir con claridad son los propsitos que se buscan cuando
una organizacin o proyecto de intervencin decide producir intencionalmente conocimiento
sobre s mismo.
Hechas estas precisiones, expondr algunas consecuencias metodolgicas de asumir la
17

Los resultados de algunas de ellas se han publicado: Colectivo de trabajo barrial, Organizaciones
barriales y educacin popular, Escuela Popular Claretiana, Neiva 1992; Marcando huellas,
sembrando futuro, Dimensin Educativa, Bogot 1993; Y el esfuerzo no fue en vano, Coagrosarare,
Arauca 1995.

sistematizacin como interpretativa crtica. En primer lugar, habra que afirmar que aunque en
la sistematizacin es central la produccin de conocimiento (reconstruir, interpretar, teorizar),
su cometido no se agota all; tambin aparecen como dimensiones o dominios propios de la
sistematizacin, la socializacin a otros del conocimiento generado (comunicacin), su
carcter de experiencia pedaggica para quienes participan en ella (formacin) y su inters en
potenciar la propia prctica que se estudian (transformacin y participacin), y el de comunicar
los conocimientos.
El siguiente esquema "sintetiza" las seis dimensiones sealadas; el recorrido en espiral que
las atraviesa quiere destacar que no se trata de etapas o pasos secuenciales, sino de
aspectos que se desarrollan simultneamente a lo largo del desarrollo de la experiencia
sistematizadora, as haya momentos en los que se haga nfasis en uno de ellos. De esta
compleja simultaneidad de dimensiones que se involucran el sistematizacin nos ocuparemos
en adelante.
4.1. La reconstruccin: reconocimiento de la densidad de la experiencia
Como experiencia cognitiva, la sistematizacin busca en primer lugar producir un relato
descriptivo sobre la experiencia, una re-construccin de su trayectoria y densidad a partir de
los relatos provenientes de las diversas fuentes y actores que pueden "conversar" sobre ella.
No se trata de una "compilacin" de informacin sino de una produccin consensuada de una
etnografa pueda dar cuenta de las dimensiones bsicas de la experiencia.
En esta tarea re-constructiva entran en juego elementos tanto metodolgicos como
epistemolgicos; la produccin de una versin descriptiva de la experiencia supone el
privilegio de unas fuentes y unos procedimientos para abordarlas, pero tambin el
reconocimiento de la coexistencia y pugna de diferentes lecturas sobre la experiencia por
parte de los involucrados en ella.
La reconstruccin busca provocar los relatos de los sujetos involucrados ( a travs de
testimonios, historias de vida, entrevistas, etc), confrontarlos entre s y frente a los miradas
presentes en otras fuentes (actas, documentos, informes, prensa, publicaciones, etc). De este
modo se pueden reconocer las diversas "lecturas" frente a la experiencia y distribuirse por

"categoras de actor", es decir establecer las posiciones y relaciones de los diferentes actores
de la experiencia: dirigentes, bases, fundadores, nuevos, mujeres, hombres, viejos, jvenes,
etc. Como puede suponerse, una misma persona o fuente puede corresponder a varias
categoras, segn las "acciones" y "calificaciones" atribuidas en los relatos.
La confrontacin de las diversas versiones permite identificar ncleos temticos, datos
"columna" y episodios significativos, as como la periodizacin y la caracterizacin endgenas
de la experiencia. Con base en ellos se procede a estructurar un macro relato consensuado
de la experiencia; este debe expresar no slo las confluencias, sino tambin las dispersiones,
las diferencias y pliegues expresados por las diversas categoras de actor; as se evita caer en
la elaboracin de "historias oficiales" que legitimen las relaciones de poder actuales, como es
el caso de algunas sistematizaciones hachas con pretensin de "objetividad".
Dado que los relatos, son elaboraciones donde se conjugan memoria y olvido, reinvencin de
situaciones y proyeccin de deseos, que expresan la densidad de los actores y la complejidad
de la experiencia y que el mismo ordenamiento de estos es una decisin conciente de los
sistematizadores, debemos reconocer que en la reconstruccin misma est presente la
interpretacin, as exista un momento en que su asuncin es deliberada.
4.2. La interpretacin: desvelacin de las lgicas y sentidos que definen la experiencia
En este momento, el nfasis est en captar el sentido de la experiencia, la lgica o lgicas de
produccin de realidad presentes en ella. El punto de partida es su reconstruccin descriptiva,
abordada ahora desde las categoras y ejes significativos, tanto de los actores de la
experiencia como de los investigadores; estamos frente a una labor explcitamente
hermenutica ya que entran en interaccin las nociones de realidad de unos y otros.
En efecto, la identificacin de la gramtica de las relaciones internas y externas, as como de
las lgicas subyacentes a la experiencia, no son un reflejo de los datos producidos sino una
construccin de sentido en donde cobran un papel clave las nociones previas sobre las
prcticas sociales a sistematizar por parte de los sistematizadores. Es decir, de la menor o
mayor complejidad de las creencias y/o teoras presentes acerca de lo que son las
"experiencias organizativas y de accin social" se obtendr un tipo determinado de

interpretacin de las mismas.


As por ejemplo, quien reconoce en estas experiencias slo los elementos del proyecto
institucional (objetivos, planes, actividades, impacto) no ver en la sistematizacin ms all de
estos componentes; en cambio, quien reconoce la complejidad de las experiencias
(organizativas, educativas, de promocin social) buscar involucrar su relacin con el
contexto, los imaginarios, sentidos e intenciones en juego, las interacciones entre sujetos, las
percepciones y representaciones de estos, las acciones y sus resultados esperados e
inesperados, etc18.
El carcter crtico de la sistematizacin le plantea retos a la interpretacin que van ms all de
las que puede pedrsele a otras metodologas interpretativas como la etnografa. En primer
lugar, se le pide ir ms all de las lecturas construidas desde las vivencias de sus actores e
involucre otros factores que pueden ayudar a comprender mejor las prcticas sociales por
sistematizar, dado que "la estructura social, adems de ser el producto de significados y actos
individuales, a su vez produce significados particulares, garantiza continuidad de la existencia
de los mismos y, por ende, limita la gama de actos que razonablemente los individuos pueden
realizar"19.
En el caso de las experiencias de accin y educacin popular, estas poseen una lgica que va
ms all de la sumatoria de las percepciones e interpretaciones de cada uno de sus
integrantes; a su vez, dichas experiencias se sitan en contextos estructurales que ejercen
sobre ellas una influencia que no puede despreciarse. Es "ilegtimo reducir las prcticas
constitutivas del mundo social a los principios que rigen los discursos"20.
Un segundo orden de exigencia a la interpretacin crtica es considerar los resultados y
consecuencias no previstos por las acciones sociales (Para Weber, los "efectos perversos").
18

El reconocimiento de tal complejidad ha venido creciendo por parte de los tericos de la


sistematizacin. JARA Oscar. Tres posibilidades de sistematizacin: comprensin, aprendizaje y
teorizacin". en La Piragua # 6. Ceaal, Santiago 1994.
19

20

CARR y KEMMIS. Teora crtica de la enseanza. Martnez Roca, Madrid 1986; pg 109.

CHARTIER Roger. "De la historia social de la cultura a la historia cultural de lo social" en Historia
social. # 17. Barcelona, otoo de 1993, pg 98.

Es posible que los actores originales ni siquiera se den cuenta de los resultados y
consecuencias de lo que hicieron y, por tanto, no puedan dar cuenta de ellos. A nuestro juicio,
una sistematizacin debe dar cuenta de dinmicas propias de las prcticas sociales que se
escapan a las percepciones individuales de sus miembros y que slo pueden conocerse,
trascendiendo sus relatos.
Un tercer desafo a la interpretacin, proveniente de la teora crtica es la necesidad de
dilucidar las ideologas presentes en los discursos, prcticas y representaciones sociales de
los individuos; estos, pertenecen a un lugar especfico de la red de relaciones sociales y
sometidos a las influencias culturales de otras fuerzas sociales. As, la sistematizacin no slo
debe visibilizar las diversas versiones que hay sobre la experiencia, sino posibilitar el
reconocimiento por parte de sus actores de las relaciones de poder y las ideologizaciones
expresadas en ellas.
4.3. La transformacin de la experiencia
Un rasgo de la sistematizacin, comn a otras modalidades crticas de investigacin, es su
pretencin es cualificar la propia realidad que se estudia. Los reiterados llamados a
"comprender la prctica para transformarla","cualificar la experiencia", "mejorar la prctica"
expresan ese inters prctico de quienes impulsan la sistematizacin de experiencias.
Claro est que la manera de entender la "accin" y el "cambio" derivados de ella ha venido
variando; desde las posiciones propias de la etapa fundacional de la Educacin popular y la
investigacin "militante" que los entendan como la realizacin de actividades abiertamente
"emancipadoras" como la recuperacin de tierras, la realizacin de manifestaciones de
denuncia o el inicio de nuevos proyectos de accin, hasta las miradas ms modestas que se
complacen en identificar el cambio con la modificacin de actitudes y representaciones de la
experiencia por parte de los agentes sistematizadores.
En las experiencias que hemos acompaados hemos encontrado que los efectos prcticos de
la sistematizacin son simultneos a su realizacin y afectan diversos ordenes. Por una parte,
se pueden afectar los hbitos y prcticas organizativas al hacer evidente la necesidad de
llevar archivos organizados, de planificar y evaluar ms sistemticamente los trabajos e

incluso a enriquecer los modos internos de generar participacin y reflexin permanente sobre
la prctica.
Por otro lado, en la medida en que se van identificando las claves y lgicas de funcionamiento
de la experiencia se introducen cambios en los mismos planes de trabajo en curso; se
desplazan los ordenes de prioridades y se introducen preocupaciones no previstas
inicialmente.
Por ltimo, la sistematizacin como proceso de construccin de sentido, potencia los procesos
de constitucin de la identidad colectiva y el sentido de pertenencia en torno a la experiencia,
sin ocultar por ello la diversidad de vivencias, la pluralidad de miradas y la existencia de
conflictos que la constituyen.

Los tres nfasis sealados no descartan otras consecuencias prcticas como el hecho de que
los resultados de una sistematizacin sirvan de base para la elaboracin de un nuevo proyecto
de trabajo o la realizacin de eventos de denuncia sobre situaciones anmalas detectadas,
por ejemplo.
4.4. La participacin en la sistematizacin
Como modalidad participativa de investigacin, la sistematizacin busca involucrar a los
propios actores de la experiencia en su reconstruccin, interpretacin y transformacin. Ello no
implica que todos los integrantes de una experiencia deban participar a lo largo de todo el
proceso sistematizador, sino que sus decisiones fundamentales (por qu y para qu hacerla,
cmo hacerla, interpretacin, qu hacer con los resultados) sean tomadas democrticamente.
En las experiencias acompaadas una garanta de participacin es que la iniciativa provenga
del seno de los participantes de la practica a sistematizar, sean promotores, educadores o
miembros de base y de la previa existencia de prcticas participativas entre ellos. Claro est
que la sistematizacin tambin puede propiciar el cambio de las relaciones de poder al interior
de la experiencia, en la medida en que se amplia el control por parte de sus miembros de la
informacin de la experiencia, que se crean condiciones democrticas para el dilogo y

reflexin crtica sobre la experiencia y se posibilita la expresin de las diversas miradas que
existen entre los actores.
A nivel operativo, generalmente se conforma un equipo de trabajo con representacin de los
diversos actores y el conjunto de miembros de la experiencia por lo menos debe estar
enterado de lo que se va a realizar. Este equipo debe ir recibiendo capacitacin permanente
sobre el enfoque, metodologa y procedimientos propios de la sistematizacin para garantizar
una participacin ms democrtica en cada una de las decisiones investigativas y evitar la
manipulacin de los que "ms saben".
4.5. La sistematizacin como experiencia pedaggica
Una dimensin de la sistematizacin que ltimamente se viene destacando es su carcter
educativo, su potencial formativo para quienes se involucran en su realizacin; en otras
palabras, esta puede posibilitar cambios en los sistemas cognitivos y valorativos de los actores
de la experiencia.
Si asumimos que la sistematizacin es un proceso intelectual y valorativo, debe crear las
condiciones para reconocer y construir los sujetos intelectuales y valricos que la realicen.
Ello, en la medida en que la sistematizacin posibilite el dilogo de saberes entre actores e
investigadores acompaantes y que provoque "el desarrollo de los conocimientos y las
capacidades que permitan a cada individuo complejizar su lectura de realidad y deliberar
sobre los modos de intervenir en ella"21.
Si la sistematizacin se convierte en un dilogo reflexivo y crtico sobre la experiencia y el
investigador asume un rol de mediador pedaggico, se contribuir a que los actores hagan
lecturas ms profundas y reconozcan la complejidad que rige la lgica de su experiencia y la
de la realidad social misma.
Esta complejizacin de la lectura de realidad no la estamos entendiendo al modo del paso de
la conciencia ingenua a la conciencia crtica, o del sentido comn al conocimiento cientfico, ni
21

OSORIO Jorge. "Qu pedagoga crtica?". En La Piragua # 7. Ceaal, Santiago 1993.

del pensamiento narrativo al pensamiento analtico argumentativo, tan marcadamente


presente en los imaginarios ilustrados de la educacin popular. Se deben explorar las
posibilidades de las propuestas que provienen de la sicologa cognitiva referidas al cambio
representacional y que empiezan a asumirse en los estudios sobre la educacin popular22.
Desde esta perspectiva, la pregunta sera sobre cmo afecta la sistematizacin en sus
protagonistas los modos de representacin de la experiencia y de lo social; el investigador
educador debe hacerse conciente de los cambios cognitivos que produce. Para algunos
autores, la verdadera riqueza de la sistematizacin est all, en lo que "deje" en la mentalidad
de los actores:
- reconocimiento de los aprendizajes ganados en la experiencia;
- complejizacin de los modos de interpretacin de lo real;
- contextualizacin de las experiencias en contextos mayores;
- revaloracin de la propia prctica;
- reconocimiento de tendencias y escenarios posibles de reorientacin de la experiencia; etc
4.6. La comunicacin: la experiencia para otros
Finalmente, una dimensin constitutiva de la sistematizacin es su inters por compartir con
otras prcticas y sujetos los conocimientos producidos a travs de ella. La reconstruccin de la
experiencia, las interpretaciones producidas, las reflexiones elaboradas y los aprendizajes
ganados por los partcipes de la sistematizacin buscan ser socializados, divulgados tanto
entre otros actores de base que no participaron directamente del estudio como entre otros
educadores, activistas y profesionales involucrados en prcticas similares.
Tal comunicacin no debe asumirse como un momento exclusivamente "posterior" a la
22

MARTINIC Sergio. Op cit 1995; GOMEZ Jairo. "Del cambio conceptual al cambio representacional".
En Pedagoga y saberes # 5. Universidad Pedaggica Nacional. Bogot 1995.

realizacin de la sistematizacin, sino que debe ser simultnea a ella. En nuestras


experiencias, se ha procurado que el equipo responsable de la sistematizacin informe
peridicamente al conjunto de la organizacin de sus avances, ya sea a travs de encuentros,
tertulias, boletines o actos culturales; esta socializacin permite a su vez "retroalimentar" el
proceso; por ejemplo la circulacin de una primera versin del macrorelato descriptivo o la
creacin de grupos de discusin para confrontar las interpretaciones, afina tales procesos.
Los productos finales de una sistematizacin expresan en alguna forma el proceso vivido; sin
embargo hay que distinguir entre el informe global de la sistematizacin y la produccin de
materiales para comunicarlo. En esto es indispensable precisar a quienes van dirigidos y
adecuar la forma, el contenido y la estructura expositiva a sus particularidades culturales. As
por ejemplo, en la sistematizacin del trabajo de los grupos de Neiva se produjo una
publicacin para educadores en un lenguaje argumentativo; en el caso de Ciudad Hunza se
produjeron una cartilla para las madres educadoras y un video dirigido a la poblacin del
barrio, en un lenguaje narrativo y visual.

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