2002 05PurvesSpanish PDF
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lo que vemos
Una estrategia probabilística, basada en la experiencia previa,
explica la notable diferencia entre lo que vemos y la realidad física
L
as ilusiones ópticas resultan fascinantes. Lo mento general de Berkeley es aplicable a las sensa-
que vemos —se considere por el brillo de los ciones de brillo y color, amén de serlo a la percep-
objetos, por sus colores o por su disposición ción del espacio. En cada uno de estos aspectos fun-
en el espacio— se encuentra no pocas veces damentales de la visión, la información contenida en
en discordancia con la realidad subyacente que la imagen de la retina no puede revelar directamente
miden fotómetros, espectrofotómetros o reglas las auténticas fuentes de los estímulos procedentes
graduadas. En el siglo XVIII, el filósofo irlandés George del mundo físico. En consecuencia, la relación entre
Berkeley proporcionó cierta inteligencia de estas dis- el mundo y nuestra percepción de él es, por natura-
crepancias. En su “Ensayo hacia una nueva teoría de leza, de índole incierta.
la visión”, hizo notar que la estimación de la distan- Además de ofrecernos una idea de por qué lo que
cia, por ejemplo, no puede ser directamente deducida vemos quizá no esté siempre acorde con la realidad,
de la información geométrica de la imagen retiniana. este hecho fundamental de la visión presenta un di-
En efecto, una línea dada de la imagen retiniana podría lema biológico. Es obvio que la supervivencia en un
haber sido generada tanto por el borde de un objeto medio complejo, quizá hostil, depende de que se res-
cercano de pequeño tamaño como por otro objeto más ponda adecuadamente a la realidad física que subyace
alejado, pero de mayor tamaño. a las imágenes proyectadas sobre la retina. Por ejem-
Toda la información de la retina sufre esta am- plo, la confusión de un objeto pequeño y cercano con
bigüedad intrínseca. En el estímulo retiniano, la ilu- otro mayor, pero más distante, podría resultar catastrófica
minación de los objetos y las propiedades físicas que para el observador. Ahora bien, si la imagen de la re-
determinan la cantidad y calidad de la luz que de- tina no puede definir unívocamente la realidad a la
vuelven al ojo se funden en una unidad; así, el argu- que el observador ha de responder, ¿de qué modo lo-
gra el sistema visual generar una conducta que, por lo
general, se enfrenta con éxito a un mundo que no
puede aprehender directamente?
El autor Como demostramos aquí, un conjunto de pruebas
DALE PURVES ostenta la cátedra George Barth Geller de cada vez mayor indica que el sistema visual de los hu-
investigación en neurobiología. Enseña psicología y cien- manos —y presumiblemente el de muchos animales do-
cias del cerebro en la Universidad Duke. R. Beau Lotto es tados de visión— resuelve el dilema de Berkeley me-
profesor adjunto de oftalmología en el Colegio Universita- diante la generación de percepciones a partir de una
rio de Londres. Surajit Nundy realiza estudios de posgra- base enteramente empírica. No se analizan los com-
do en neurobiología en la Universidad Duke.
© American Scientist Magazine.
ponentes de la imagen retiniana en cuanto tales; las
percepciones se determinan de manera probabilística:
1. A MENUDO, LO PERCIBIDO DISCREPA de las propieda- su derecha, a pesar de que son físicamente idénticas. Este
des medidas en los objetos de una escena. En esta ima- artículo indica la razón de que se produzcan tales discre-
gen, por ejemplo, la loseta blanca situada en la sombra de pancias, en apariencia una mala adaptación, entre lo per-
la mesa parece más brillante que la loseta gris situada a cibido y la realidad.
iguales tienen que parecer iguales. sea la forma mejor —si no la única— del efecto normal de contraste de
Sin embargo, en la medida en que de resolver el dilema de Berkeley. brillo simultáneo, el estímulo Corn-
el estímulo sea compatible con que sweet proporciona un ejemplo más
Estímulos complejos
se trate de objetos con diferente re- de por qué no funcionan las expli-
flectividad bajo distintas intensida- caciones basadas en las relaciones
des de iluminación, las dianas ten- de contraste local.
derán a parecer distintas en brillo, i esta explicación general fuese A pesar de su estructura compli-
porque para ser útiles al observa-
dor las cosas que son diferentes
S correcta, debería inducir el
mismo efecto perceptual cualquier
cada, el efecto borde Cornsweet
puede también ser explicado en tér-
tienen que parecer diferentes. Dado estímulo en el que territorios diana minos empíricos. El denominador
que la información contenida en con una misma luminancia hayan común del estímulo Cornsweet y
los estímulos normales del contraste resultado ser, de ordinario, objetos de los estímulos ordinarios con con-
de brillos simultáneos concuerda reflectantes distintos expuestos a di- traste de brillos simultáneos es que
tanto con dos superficies diferentes ferentes cantidades de luz. Un pro- las percepciones pueden, en ambos
bajo distintos iluminantes, como con blema particularmente interesante lo casos, entenderse gracias a las po-
c 1 2 3 4
Luminancia
relativa
d
relativo
Efecto Cornsweet
Brillo
1 2 3 4
Distancia a lo largo de la superficie
4. EL EFECTO CORNSWEET consiste en que regiones idén- sicamente idénticas, pero una representación gráfica de la
ticas parezcan tener diferente brillo cuando están separa- percepción del brillo (d) indica que el lado derecho parece
das por gradientes de luminancia opuestos que concurren más brillante que el izquierdo: en ello consiste el efecto
en un borde. Dicho efecto puede ser creado por diversos Cornsweet. Los bloques que ponen de manifiesto el efecto
estímulos, entre ellos un disco giratorio blanco y negro Cornsweet en una escena visual (e) intensifican la ilusión,
(a). La región adyacente al gradiente más claro parece más porque la información presentada aumenta la probabilidad
brillante que la región vecina al gradiente más oscuro (b): de que los dos bloques sean superficies reflectantes dis-
se trata del efecto opuesto al efecto normal de contraste tintas bajo iluminantes diferentes. El bloque superior pa-
de brillos simultáneos. La curva de luminancia relativa (c) rece ahora mucho más oscuro que el inferior, a pesar de
hace ver que las dos zonas de cada lado del borde son fí- que ambos son idénticos.
sibles fuentes de los territorios diana lidad; según una teoría exclusiva- las probabilidades relativas de las
físicamente idénticos. Así, las re- mente probabilística de la visión, posibles fuentes del estímulo, sin
giones equi-iluminantes que lindan la percepción suscitada por el es- modificar el estímulo en sí. Como
con los gradientes que comprenden tímulo tomará en consideración to- varios experimentos ponen de ma- DALE PURVES, R. BEAU LOTTO, SURAJIT NUNDY Y MARK WILLIAMS
un borde de Cornsweet podrían ha- das las posibles fuentes, en propor- nifiesto, eso es lo que ocurre.
ber sido generadas por superficies ción con la frecuencia con que se
7. EL CONTRASTE Y LA CONSTANCIA DE COLOR surgen de en realidad, grises, como se indica en los cubos inferiores
la generación empírica de percepciones visuales. En este rotulados “azul” y “amarillo”. Se trata de un llamativo
ejemplo generado por ordenador, los autores controlaron la ejemplo de contraste de color. Por otra parte, las facetas
información espectral de la escena visual. En las imágenes que parecen rojas representadas como si estuvieran bajo
superiores los cubos se muestran como si estuvieran bajo una luz azul o bajo una luz amarilla, corresponden en rea-
luz amarillenta (arriba, a la izquierda) o azulada (arriba, a lidad, ambas, a facetas moradas y anaranjadas, respectiva-
la derecha). En las imágenes de la parte baja se muestran, mente, como se indica en los cubos rotulados “rojo”. El ex-
fuera de esos contextos, teselas concretas que revisten in- perimento demuestra la constancia de color. Estos notables
terés. Las facetas que parecen amarillas representadas como efectos hacen ver que se puede lograr que unas mismas dia-
si estuvieran bajo luz azul y las facetas que parecen azu- nas parezcan de colores muy diferentes y que colores dife-
les representadas como si estuvieran bajo luz amarilla son, rentes pueden parecer iguales si se manipula el contexto.
la retina, los observadores de todos putaron todas estas distribuciones, cepciones de ángulos que incor-
los tiempos habrán experimentado para todos los ángulos posibles, poren y reflejen estos hechos es-
grandes variaciones entre un án- aplicando los principios de la geo- tadísticos de la geometría proyec-
gulo dado en la proyección retinia- metría proyectiva, hallamos que tiva.
DALE PURVES, R. BEAU LOTTO, SURAJIT NUNDY Y MARK WILLIAMS
na y los ángulos de sus fuentes en las proyecciones de ángulos agu- Evaluamos esta predicción soli-
el mundo real. Se trata, además, de dos proceden habitualmente de citando a sujetos experimentales que
variaciones sistemáticas. En con- fuentes con ángulos mayores que informasen de sus percepciones de
secuencia, sería de esperar que las las proyecciones. Recíprocamente, diferentes estímulos angulares en
percepciones suscitadas por dife- las fuentes de proyecciones en án- una serie de tests, en los cuales el
rentes ángulos proyectados sobre gulo obtuso están, típicamente, en- ajuste de una línea de prueba indi-
la retina se encontraran en corres- gendradas por fuentes que son algo caba la amplitud angular que real-
pondencia con estas distribuciones menores que el ángulo proyectado. mente estaban viendo. Por ejem-
de frecuencia. Las proyecciones en ángulo recto plo, si el sujeto percibía que el
Para poner a prueba esta inter- y las líneas rectas vienen genera- ángulo era mayor de lo que real-
pretación, necesitábamos en primer das por fuentes que, en promedio, mente era, la línea de prueba que-
lugar determinar la distribución tienen la amplitud angular del pro- daba situada en una posición que
de probabilidad de todas las posi- pio objeto. Si las percepciones están revelaría tal discrepancia: no sería
bles fuentes tridimensionales de un determinadas empíricamente, el sis- plenamente paralela al lado del án-
ángulo proyectado. Cuando se com- tema visual debería generar per- gulo. Los resultados deducidos de
Bibliografía complementaria
8. LA PERCEPCION DE LOS ANGULOS no se corresponde normalmente con los
THE INFLUENCE OF D EPICTED I LLU -
ángulos de los objetos subyacentes. La proyección de un ángulo sobre una su- MINATION OF P ERCEIVED B RIGHT -
perficie, la de la retina por ejemplo, puede tener origen en una multitud de án- NESS . S. M. Williams, A. N. Mc-
gulos y de longitudes de sus brazos, dispuestos en una infinidad de orienta- Coy y D. Purves, en Proceedings
ciones en el espacio tridimensional. Los tres objetos angulares aquí mostrados of the National Academy of Scien-
ces USA, vol. 95, págs. 13.301-
tienen aperturas de 120 grados (izquierda), 90 grados (centro), y 60 grados (de- 13.306; 1998.
recha), y brazos de diversas longitudes, pero es posible situarlos de modo que A N E MPIRICAL E XPLANATION OF
tengan proyecciones idénticas, como se aprecia por sus sombras. BRIGHTNESS. S. M. Williams, A. N.
McCoy y D. Purves, en Proceedings
of the National Academy of Scien-
ces USA, vol. 95, págs. 13.301-
Línea 13.306. 1998.
de prueba THE EFFECTS OF COLOR ON BRIGHT-
Línea NESS . R. B. Lotto y D. Purves, en
de prueba Nature Neuroscience, vol. 2, págs.
1010-1014; 1999.
AN EMPIRICAL EXPLANATION OF THE
C ORNSWEET E FFECT . D. Purves,
A. Shimpi y R. B. Lotto, en Journal
of Neuroscience, vol. 10, págs. 8542-
Angulo 8551; 1999.
Angulo inductor
obtuso AN EMPIRICAL EXPLANATION OF CO-
inductor LOR CONTRAST. R. B. Lotto y D. Pur-
agudo ves, en Proceedings of the National
Academy of Sciences USA, vol. 97,
págs. 12.834-12.839; 2000.
9. ERRORES SISTEMATICOS EN LA ESTIMACION DE ANGULOS. La distribución W HY A RE A NGLES M ISPERCEIVED ?
(estadística) de fuentes, para todos los ángulos posibles, revela que las pro- S. Nundy, R. B. Lotto, D. Coppola,
DALE PURVES, R. BEAU LOTTO, SURAJIT NUNDY Y MARK WILLIAMS