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Definicion de Ciudadano

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DEFINICIÓN DE CIUDADANO

Ciudadano es aquel o aquello perteneciente o relativo a la ciudad. Una


ciudad, por otra parte, es el área urbana que cuenta con una elevada
densidad poblacional y cuyos habitantes (los ciudadanos) no suelen dedicarse
a la actividad agrícola.

Ciudadano

El ciudadano, por lo tanto, es quien vive en una ciudad. Por lo general trabaja
en la industria o en el sector de servicios, en contraposición al campesino,
que vive en el campo y se dedica a las tareas rurales.

El término en la actualidad es utilizado para nombrar al individuo como


sujeto de derechos políticos. Esto quiere decir que el ciudadano interviene en
la vida política de su comunidad al ejercer dichos derechos. La ciudadanía
también implica una serie de deberes y obligaciones.

En la antigüedad, la ciudad era la unidad política más importante. Por eso


hoy, con el Estado como unidad política principal, se sigue nombrando a los
sujetos de derechos políticos como ciudadanos.

Este uso del concepto trasciende, en definitiva, el hecho de vivir en una


ciudad. Una persona que vive en una población rural será ciudadana en tanto
cuente con derechos políticos. En el sentido inverso, un habitante de una
zona urbana con dichos derechos vulnerados no puede considerarse como un
ciudadano pleno.

La noción de ser ciudadano contribuye al desarrollo de la identidad y al


sentido de pertenencia a una comunidad. La persona debe ejercer su
ciudadanía con responsabilidad, exigiendo respeto por sus derechos y, a la
vez, cumpliendo con sus obligaciones. De este modo se construye una
sociedad democrática y más justa.
El buen ciudadano

Ciudadano Un buen punto de partida para construir una comunidad basada


en los principios de respeto y solidaridad es el esfuerzo individual a pesar de
las consecuencias inmediatas, la perseverancia en el ejercicio del bien con la
esperanza de contagiar al propio entorno y potenciar esa fuerza renovadora
que tantas veces ha probado ser nuestro recurso más valioso.

A grandes rasgos, existe una serie de puntos fundamentales que hace de una
persona un ciudadano ejemplar, una unidad sana que trabaja en pos del
progreso de todos, y estos pueden servir a modo de autoevaluación para
asegurarse a cada paso de estar respetando y haciendo respetar los derechos
que otorga una ciudadanía:

* promover el cuidado del medio ambiente;

* mantener una línea coherente de acción, tratando a los demás del mismo
modo que esperamos que nos traten;

* no actuar fuera de los límites de la Ley;

* proponer tantos cambios como consideremos necesarios para mejorar la


calidad de vida en la ciudad, siempre con una actitud constructiva;

* evitar la violencia siempre que sea posible, anteponiendo el diálogo como


medio de resolución de conflictos;

* respetar los derechos de los demás seres vivos;

* ser partícipe de la vida en la ciudad, de su historia y de sus decisiones,


disfrutando de sus buenas épocas y ayudando a reconstruirla durante sus
crisis más duras;

* valorar a los demás ciudadanos, respetar el rol que ocupan y sus opiniones.

Cabe mencionar que ser ciudadano no implica ser oriundo de un lugar, sino
que responde a dos factores fundamentales: la documentación y la
identidad. Ante la Ley, una persona debe reunir una serie de requisitos para
ser considerada ciudadana, entre los que se encuentra la descendencia
directa o indirecta de otro ciudadano, con diferentes limitaciones en cada
país. Pero existe asimismo un sentimiento en cada uno que representa su
lazo con un territorio, y esto excede la situación legal.

Sin embargo, los puntos recién expuestos deberían ser entendidos como la
base de la buena convivencia con el resto de los seres vivos,
independientemente de su procedencia y de la nuestra, considerando que
todos somos ciudadanos del mundo y que solo nos corresponde un espacio
minúsculo en él.

Definición de Cívica

El término cívica es un adjetivo que se utiliza para hacer referencia a


diferentes cuestiones relacionadas con el civismo o convivencia social dentro
de una comunidad. Normalmente, el término se usa para adjetivar cierto tipo
de pautas (‘pautas cívicas’) de comportamiento, así como también
determinados tipos de conocimiento que entran dentro de la asignatura
escolar conocida como educación cívica o instrucción cívica (aunque hay
muchas más variantes).

La palabra cívica proviene del concepto de ciudadano. Un ciudadano es una


persona que se considera en una etapa madurativa lo suficientemente
desarrollada para actuar consiente y responsablemente dentro de la
sociedad. Normalmente, los niños y adolescentes quedan fuera de esta
categoría que incluye entonces a todo el resto de la población de una
comunidad. Entonces, cívico será todo lo que tenga que ver con los
ciudadanos y con el ámbito de la ciudad especialmente, lugar donde se
considera que nace el concepto de ciudadano.

En este sentido, la educación cívica es un tipo de educación que se centra en


el estudio y comprensión de lo que se considera socialmente aceptado; todas
esas pautas que contribuyen a la convivencia social y que tienen que ver con
el respeto de los diferentes derechos humanos así como también con el
cumplimiento de las obligaciones sociales que cada ciudadano tiene.
Si bien la educación cívica es una de las asignaturas escolares más vapuleadas
y menos consideradas, en realidad es la que quizás tiene mayor vínculo
directo con la realidad (característica que puede faltar a muchas otras
asignaturas escolares y por lo cual se las critica). En educación o instrucción
cívica los alumnos deben aprender y conocer datos de gran importancia por
ejemplo cómo se compone una sociedad, cuáles son los derechos y
obligaciones de quienes la componen, qué es la familia, qué es el grupo de
amigos, qué tipos de vínculos se dan dentro de una sociedad, las diferentes
formas de gobierno y los modos que cada ciudadano tiene para participar
activamente no sólo en política si no también en muchos espectros más
relativos a la sociedad.

Definición de Deberes

El término deberes hace referencia a las actividades, actos y circunstancias


que implican una determinada obligación moral o ética. Generalmente, los
deberes se relacionan con determinadas actitudes que todos los seres
humanos, independientemente de su origen, etnia, edad o condiciones de
vida están obligadas a cumplir a modo de asegurar al resto de la humanidad
la posibilidad de vivir en paz, con dignidad y con ciertas comodidades. Los
deberes son, entonces, uno de los puntos más importantes de todos los
sistemas de leyes y de constituciones nacionales porque tienen que ver con
lograr formas comunitarias y sociedades más equilibradas en donde todos
acceden del mismo modo a sus derechos.

Siempre que se habla de deberes, se hace referencia de una manera u otra a


algún tipo de obligación, ya sea esta moral, económica, social o política. Los
deberes pueden estar implícita o explícitamente establecidos en una
sociedad y esto tiene que ver con las costumbres específicas de cada
comunidad así como también con la noción de supervivencia de la misma (ya
que los deberes muchas veces están relacionados con la permanencia de las
condiciones más óptimas para el desarrollo de tal comunidad). En muchos
casos, los deberes modernos tales como el pago de impuestos, el respeto de
reglas viales, la participación política o el cumplimiento con determinados
niveles de alfabetización, se suman a leyes y deberes tradicionales que
existen desde siempre en todas las sociedades.

Vale destacarse que el deber es la cara opuesta del derecho, pero asimismo
son íntimos aliados dado que para disponer de determinados derechos
deberemos cumplir una serie de deberes, por ejemplo si queremos
comprarnos algo deberemos trabajar. Al deber estamos obligados siempre,
ya sea porque nos lo manda una normativa vigente, una costumbre, una
norma religiosa o un mandato moral, entre otros.

Si no cumplimos con los deberes establecidos seremos castigados de manera


coercitiva, pagando una multa o yendo a prisión, en aquellos casos más
graves.

En tanto, en el caso de los deberes morales será nuestra conciencia la que


nos juzgue al aparecer los remordimientos.

Entonces, uno de los puntos más importantes de los deberes es el momento


en que estos se enlazan con la noción de derechos. Normalmente, se
considera que el cumplimiento de los deberes de una persona tiene que ver
con respetar los derechos de otro. Por tanto, ambos se relacionan y son de
igual manera esenciales para que los miembros de una sociedad puedan
convivir de manera ordenada y organizada. La contraposición
deberes/derechos es inherente a todos y cada uno de los individuos que
forman una sociedad.

Tener conciencia de nuestros deberes y de nuestros derechos

Habrá conciencia de deberes y de derechos cuando en un determinado


ordenamiento jurídico, los individuos que forman parte de él ´sepan
perfectamente cuáles son sus deberes y cuáles sus derechos en función de la
normativa que los rige. Sin esta conciencia es factible que esos derechos y
deberes queden inmortalizados en un documento escrito y se queden en ello
nomás.
Pero sin dudas, cuando la conciencia está activa y puesta en función de la
vida en sociedad será mucho más sencillo resolver conflictos en aquellos
casos que los haya y entonces por ejemplo se podrá evitar llegar a un litigio,
algo largo y engorroso.

Así si una parte sabe conscientemente que tiene un deber para con otro y lo
cumple, entonces, no será necesario que la otra parte le reclame nada
porque sabe que cumplirá con su deber. Esta situación por supuesto
contribuye de manera directa y efectiva a disponer de una armónica y
pacífica convivencia en la sociedad.

Ahora bien para que lo expuesto se cumpla será necesaria la presencia de


tres elementos, en principio en conocimiento de la norma, o sea, si alguien
desconoce tal o cual norma será realmente imposible que la cumpla, la
observe. Por otra parte, también será preciso que exista un movimiento
social que perdure a través del tiempo y que claro exija durante el mismo el
cumplimiento efectivo de la norma. Y finalmente es necesaria la presencia de
organismos que se ocupen de vigilar el cumplimiento de las normas,
especialmente en aquellos casos en los que no está presente y puede existir
una predisposición a la inobservancia de las normas.

Definición de Deber

La palabra deber es utilizada para designar a todo aquello que es considerado


una obligación y que muchas veces deja de tener que ver con el deseo que
una persona pueda tener si no que tiene que ver con lo que es considerado
apropiado a adecuado. El término deber suele relacionarse con la ética y la
moral ya que hace referencia a acciones o formas de comportarse que han
sido socialmente establecidas y consensuadas como apropiadas o correctas
para determinadas situaciones, acciones sin las cuales la sociedad podría en
algún sentido perder su orden o su armonía. Sin embargo, el deber no tiene
un sentido tan forzoso como el que sí tiene la palabra obligación, por
ejemplo. En este sentido, el deber es algo que corresponde ser hecho pero
que una persona puede dejar de hacer si no tiene mayor preocupación por la
moral o la ética. La obligación, en algunos casos, puede denotar una situación
forzosa en la cual la persona no puede elegir por más que esté de acuerdo o
no con ella (por ejemplo, cuando hablamos de esclavitud).

En términos sociales, la idea de deber aparece justamente como uno de los


medios que una comunidad tiene para ordenarse. Así, es un deber por
ejemplo asistir a la escuela, es un deber pagar los impuestos, es un deber
cruzar la calle cuando es permitido y no cuando uno quiere, es un deber
cumplir con las leyes, es un deber ser responsable con los hijos. Estos y otros
deberes tienen mayor o menor relevancia en cuanto hacen a cuestiones
como la subsistencia de la especie y el evitar que la sociedad entre en caos.
Muchos de ellos están claramente específicados en la ley (por ejemplo, las
responsabilidades que un padre tiene para con sus hijos), pero muchos otros
tienen que ver con el sentido común y son parte del derecho consuetudinario
(por ejemplo, no cruzar la calle en rojo).

Cumplir con el deber siempre supone algún tipo de beneficio social o


individual que puede ser más o menos visible. Sin duda alguna, muchas de las
acciones que son consideradas un deber no serían elegidas concientemente
por las personas porque muchas veces suponen efuerzos, por ejemplo, el
deber de asistir todos los días al trabajo. Para controlar y medir el deseo o los
impulsos de las personas existe justamente el deber.

Definición de Responsabilidad Social

Se llama Responsabilidad Social a la obligación/compromiso que los


miembros de una determinada comunidad, sociedad, ya sea individualmente
cada uno, o bien como parte de un grupo social, tendrán entre sí, así como
también para con la sociedad o comunidad en su conjunto.

En tanto, esta responsabilidad puede tener dos formas, por un lado puede
ser negativa, es decir, existe la responsabilidad de alguien de abstenerse de
actuar, o en su defecto, puede ser positiva, implicando que sí hay una
responsabilidad por parte de alguien de actuar.

Por ejemplo, cuando cualquiera de nosotros que formamos parte de una


sociedad conducimos un automóvil asumimos una obligación que es la de
procurar ir sobre el respetando todas las señales e indicaciones de tránsito;
lisa y llanamente porque la acción de conducir, en caso de ser desempeñada
sin la pertinente responsabilidad social que le corresponde puede ocasionar
un serio daño al resto de los individuos que forman parte de la misma y ni
hablar de lo que nos puede ocurrir a nosotros mismos si la practicamos
irresponsablemente.

En la actualidad, si bien la responsabilidad social está considerada como un


concepto normativo pero no obligatorio, de ninguna manera puede ser esto
una justificación para no observar determinadas situaciones tales como las
mencionadas. Lo que prima en este sentido es la idea de contrato social
suscripto entre los diferentes actores de la sociedad, que se comprometen a
actuar responsablemente sin causar perjuicio a los otros con sus acciones.

Pero el concepto no es para nada nuevo sino que se encuentra muy presente
desde los tiempos de los filósofos griegos y del Imperio Romano, inclusive. En
aquellos tiempos estaba claro ya que el hombre tiene ciertos deberes que
cumplir para con el mismo y también para con la sociedad en la cual habita,
en tanto, para regir esta cuestión se propone la recta ley de la razón, la cual
impulsará a los hombres a cumplir con los pertinentes deberes y evitar el
mal.

Definición de Conciencia social

El término de conciencia social hace referencia a la capacidad de


determinados individuos, grupos u organizaciones sociales de percibir
aquellas realidades circundantes que requieren atención, de reflexionar
sobre ellas y en algunos casos, de actuar para la transformación de las
mismas. La idea de conciencia social está hoy altamente extendido por el
importante aumento de grupos poblacionales en inferioridad de condiciones
(inferioridad que se representa a nivel económico, ideológico, étnico y
sexual) y por la necesidad cada vez más acuciante de actuar de modo positivo
en la modificación de esas realidades sociales alternativas a la de uno mismo.
Ligado muy fuertemente a las ideas de solidaridad y compromiso, la
conciencia social es el primer paso en el camino hacia la alteración de
estructuras de discriminación voluntaria e involuntaria ejercidas sobre
determinados grupos sociales dentro de una comunidad. La conciencia social,
por tanto, tiene que ver con la posibilidad de estar al tanto de los problemas
intrínsecos a una sociedad que requieren solución. Si bien normalmente se
utiliza la idea de conciencia social para hacer referencia a la necesidad de
actuar en beneficio de aquellos que viven en situaciones de pobreza,
marginalidad y exclusión, también con ella se puede hacer referencia a la
importancia del cambio de estructuras o pautas de comportamiento que
afectan al conjunto de una sociedad, por ejemplo, el cuidado del medio
ambiente, el respeto por las normas de tránsito, etc.

Hay muchas maneras en que la conciencia social puede aparecer en un


individuo o grupo social. Mientras que los teóricos sostienen que lo más
aconsejable es asegurar la presencia de la conciencia social desde que se es
niño (de modo que ésta esté siempre presente en la persona, para lo cual los
sistemas informales y formales de educación son esenciales), la conciencia
social también se puede despertar en las personas y ser adquirida y/o
expandida con el paso del tiempo, de acuerdo a las necesidades
momentáneas de cada conjunto social. Así, si bien personas de determinada
edad no han sido educadas en la adquisición de conciencia social respecto a
diferentes temas, campañas publicitarias de diverso cariz pueden servir para
que se generen espacios de reflexión sobre la importancia de la misma en
momentos específicos de la existencia de una comunidad.

Definición de Responsabilidad

La responsabilidad es una virtud que puede observarse en uno mismo o en el


prójimo. Se dice que una persona es responsable cuando, consciente de sus
actos, sabe que éstos son la causa directa o indirecta de un hecho, por el cual
es plausible de ser imputable, y hasta deberá responder por esos actos,
llegado el caso.
Es con las primeras constituciones escritas en el mundo (occidental,
deberíamos aclarar) que aparecen los conceptos de libertad, derecho y
responsabilidad. Diríamos que son impensables unas sin la presencia de las
otras, en tal sentido que sin las tres en plena vigencia sería imposible pensar
en un sistema de gobierno como el de la democracia. La Declaración de
Deberes y Derechos promulgada en 1789 durante la Revolución Francesa, y la
Constitución de Estados Unidos de 1787 son las principales constituciones, o
los antecedentes más relevantes en cuanto la concepción actual de estas tres
nociones.

Pero este no es el único significado que le podemos dar a este término, ya


que también comprende otros sentidos, como ser el de cargo, compromiso o
la obligación para con algo, por ejemplo, una maestra tiene la
responsabilidad de llevar a buen puerto la educación de los alumnos que
tiene a su cargo. También se lo aplica como un sinónimo de causa y puede
usarse para explicar, por ejemplo, cuál fue la causa de un determinado
accidente: la ausencia del cinturón de seguridad en el conductor y su
acompañante fue la responsable que ambos saliesen despedidos del
vehículo. También se lo puede encontrar aplicado a definir la imputabilidad
de una deuda u obligación, que sería el caso de un instrumento o
herramienta de nuestra propiedad y que le causó un daño a otra persona,
entonces, nosotros, por ser dueños de éste, seremos los absolutos
responsables del daño que haya producido.

El concepto de responsabilidad va de la mano del concepto de libertad, ya


que sin ésta no existiría la posibilidad de elegir hacerse cargo, responsable de
una situación o persona y sin dudas, es su complemento y mejor compañera.

Por otra parte, todos tenemos derechos “a tal cosa”, lo cual nos da la libertad
de ejercerlo o no, por ejemplo, si tenemos derecho a publicar nuestras ideas
en la prensa sin censura previa, esto no quiere decir que estemos obligados a
hacerlo, si no que podemos hacerlo o no. En este caso, como en otros,
nuestro accionar no está vetado por censuras ni restricciones, si no que
respondemos precisamente a lo que se llaman “responsabilidades
ulteriores”, es decir, las responsabilidades que se puedan derivar del ejercicio
abusivo de ese derecho, que afecta directamente a otro sujeto (también
sujeto de derechos) al cual le causa un daño (ya sea material o moral).

En tanto, el concepto de responsabilidad tiene una importante significación


en el campo del derecho y se lo conoce regularmente como responsabilidad
jurídica.

Se dice que alguien tiene la responsabilidad jurídica de o sobre algo cuando


transgrede una norma jurídica. Indefectiblemente, y aparejado a este quiebre
y falta de observación de la norma preestablecida aparecerá la sanción, que
es la reacción de la sociedad, la cual reclamará esta desviación ante la
autoridad pertinente, que en este caso será la judicial, siendo esta última la
que tendrá como menester castigar al individuo que pasó por alto esa norma.

En este sentido, existen tres tipos de responsabilidades: civil, penal y


administrativa. En la mayoría de los casos, en los países, existen Códigos que
regulan tanto la ley civil como la penal, y ambas apuntan a diferentes
objetivos: mientras en la responsabilidad civil el principal resarcimiento es
económico, en el caso de la responsabilidad penal lo que se busca es una
punición, pena o castigo del imputado. Por otra parte, en los alegatos,
mientras en lo civil el juez decide su sentencia mediante lo que expone cada
parte (lo que se denomina “verdad formal”), en lo penal el juez está obligado
y es su tarea buscar la verdad real de lo que realmente ha ocurrido.

Definición de Social

La palabra social permite referir a aquello que es propio de la sociedad, o en


su defecto, que es relativo a la misma. En tanto, la sociedad es aquel
conjunto de individuos que comparten una misma cultura y que interactúan
entre sí para conformar una comunidad, o sea, que en este sentido del
término, la palabra social implica pertenencia, ya que supone algo que se
comparte a nivel comunitario, por ejemplo, la vida social, la convivencia
social, que se refieren a los modos de convivir que tienen los individuos que
conforman una sociedad.
En otro de sus usos, la palabra social permite dar cuenta de los problemas de
la sociedad o que se interesa por ellos.

Por otro lado, social, también implica aquello que se trata de una compañía o
de una sociedad, o de los socios, compañeros, afiliados, confederados o
relativo a los mismos.

También, la palabra social se usa para referirse a aquel animal que de manera
natural tiende a vivir en sociedad.

Asimismo, a las ciencias sociales, o las humanidades , como popularmente


también se conoce a estas ciencias, tal es el caso de la historia, la filosofía, la
sociología, la antropología, entre otras, se las suele denominar con el término
social.

Y también la palabra social es un término que ayuda a la conformación de


otros tantos conceptos, tal es el caso de asistenteocial (profesional que se
dedica a prevenir o solucionar dificultades de tipo social a través de
gestiones, consejos, ayudas financieras, entre otras opciones), capital social
(conjunto de dinero y bienes materiales que los socios aportan a una
empresa), clase social (se trata de aquella clase que resulta de las
costumbres, medios económicos e intereses de las personas), obra social
(entidad que ostenta fines benéficos o sin fines de lucro) y razón social
(nombre a través del cual se conoce a una empresa de manera colectiva,
anónima o comanditaria, es decir, se trata del nombre formal, no público,con
el cual la mayoría la reconoce, por ejemplo, en Latinoamérica, la razón social
de Mc Donalds es Arcos Dorados).

Definición de Ciudadanía Activa

La ciudadanía como sabemos es la condición de ciudadano que ostenta una


persona con respecto a una nación en la que habita o ha nacido. Ese carácter
de ciudadano entonces es lo que le da a esa persona una serie de derechos y
obligaciones civiles que deberá respetar.
En tanto, la ciudadanía activa es un concepto que se aplica a todas aquellas
personas que integran una comunidad y que despliegan un comportamiento
comprometido con todo aquello que acontece en la misma. Es decir, el
ciudadano activo se encuentra absolutamente involucrado en todos los
asuntos que atañan a la comunidad en la que vive y participa en todo cuanto
es de rigor.

Y se encuentra por caso en la vereda opuesta de aquel ciudadano que no


participa en nada, la cual también es una posición que solemos encontrarnos
en las diversas comunidades.

Cuando hablamos de comunidades en las que el ciudadano activo presta su


acción participativa debemos aclarar que pueden ser aquellas extensas,
como ser un país, o mucho más reducidas, tal es el caso de una escuela.

Aquellas comunidades que cuentan con una preponderancia de ciudadanos


activos tienden a funcionar mejor que aquellas que se encuentran volcadas
hacia lo individual porque justamente promueven la solidaridad, se
preocupan por el otro, porqué esté mejor y no se detienen en los éxitos
personales sino en el bien común de todos los que la componen.

Como señalábamos anteriormente, la ciudadanía activa, nada tiene que ver


con la adopción de una actitud pasiva sino muy por el contrario, hay un
compromiso concreto de participar con voz y voto en todo cuanto sucede y
demanda un cambio. En la ciudadanía activa no se espera a que otro
modifique el estado de cosas y proponga algo mejor sino que se preocupa y
procura lograrlo per se y para que todos lo disfruten.

Definición de Ciudadanía

Se denomina ciudadanía a la pertenencia a una determinada comunidad


política. Es decir, la ciudadanía es lo que expresa la pertenencia de un
individuo en una sociedad dada en la que por supuesto participa activamente
en todos sus niveles.
En occidente por ejemplo el ciudadano dispone de una serie de atributos
legales y al mismo tiempo integra la comunidad política de la nación en la
cual participa.

El ser un ciudadano de tal o cual territorio implica tener desarrollado el


sentimiento de pertenencia y de identidad de ese lugar geográfico y en el
cual, claro, se interactuará socialmente con responsabilidad y disponiendo de
derechos y respetando las obligaciones pertinentes que surjan de ese status.

Por caso, la ciudadanía otorga una serie de derechos y obligaciones que


deben ser respetados. Entre los derechos puede citarse el derecho a votar y
elegir a las autoridades que se consideren pertinentes, como asimismo
participar de cualquier bien que se derive de la participación comunitaria.
Entre las obligaciones puede citarse, a modo de ejemplo, la obligación de
pagar impuestos; puede resumirse este aspecto en el cumplimiento de la ley
en general.

El término ciudadanía para hacer alusión a esta participación comunitaria


debe su uso a circunstancias históricas que nos retrotraen a la civilización
griega. En esa época, la organización política estaba centralizada en cada
ciudad, que conformaba un verdadero estado. Es particularmente famoso el
ejemplo de Atenas, que consistió en el primer caso de ejercicio de la
democracia. En estas ciudades solo se consideraban ciudadanos a los
hombres, en la medida en que solo estos podían tomar las armas para
proteger la ciudad ante potenciales ataques externos. Esta concepción de la
ciudadanía fue adoptada y desarrollada por el Imperio Romano.

Ser ciudadano

En tanto se denomina con el término de ciudadano a aquel individuo que es


natural, es decir, nació o es vecino de un determinado lugar geográfico
(estado) y que entonces como tal es sujeto tanto de derechos civiles como
políticos los cuales se hayan contenidos en la normativa vigente, tal es el caso
de la constitución nacional y de las leyes nacionales.
Por caso, como ciudadano, un individuo está obligado a cumplir con esas
obligaciones que se le demandan y asimismo deberá hacer valer sus derechos
cuando corresponda.

Históricamente cuestiones como la raza, la extranjería, la etnia, la religión, el


sexo, la edad y el nacimiento han delimitado la denominación de ciudadano
de tal o cual lugar y por tanto han sido causales de exclusión de aquellos que
no cumplían con algunas de ellas consideradas como obligatorias.

Ha habido numerosos y reconocidos movimientos sociales que han bregado


contra la discriminación y a favor de la inclusión.

Cabe destacarse que aquellos que residen temporalmente en una nación y


no disponen de la documentación requerida no serán considerados como
ciudadanos sino como residentes simplemente.

Un ciudadano hoy

En la actualidad, la condición de ciudadano se obtiene a partir de un


determinado momento de la vida humana que se identifica con la mayoría de
edad, circunstancia en la que se considera que una persona puede afrontar
con el suficiente criterio y capacidad a las obligaciones y derechos que les
depara la convivencia en comunidad.

Para el momento en que se produzca este acontecimiento de integración


ciudadana son necesarios una serie de conocimientos básicos sobre el
comportamiento de la sociedad y su organización política. Es por ello que
durante el proceso educativo que forma a cada individuo y que es
obligatorio, están incluidos contenidos obligatorios sobre participación
ciudadana. En estos se da cuenta de los derechos y obligaciones que el
educando obtendrá al llegar a la edad correspondiente.

Por otra parte, hoy día es habitual que los individuos que disponen de
ascendientes directos con otra nacionalidad pueden solicitarla ante los
organismos correspondientes presentando toda la documentación que así lo
acredite.
También es factible adquirir la ciudadanía de una nación al casarse con
alguien y luego de transcurridos una determinada cantidad de años.

Qué es Ciudadanía:

Ciudadanía significa el conjunto de derechos y deberes por los cuales el


ciudadano, el individuo está sujeto en su relación con la sociedad en que
vive. El término ciudadanía proviene del latín "civitas", que significa ciudad.
Por tanto, ciudadanía es la condición que se otorga al ciudadano de ser
miembro de una comunidad organizada.

Este concepto de ciudadanía está ligado al Derecho, sobre todo en lo que se


refiere a los derechos políticos, sin los cuales el individuo no puede intervenir
en los asuntos del Estado, y que permite la participación directa o indirecta
del individuo en el gobierno y en la consecuente administración a través del
voto directo para elegir o para competir por cargos públicos de forma
indirecta. La ciudadanía implica derechos y deberes que deben ser cumplidos
por el ciudadano, sabiendo que aquellos serán responsables por la vivencia
del individuo en la sociedad.

Uno de los requisitos de la ciudadanía es la nacionalidad, para que los


ciudadanos puedan ejercer sus derechos políticos. Pero también existen
personas que, a pesar de ser nacionales de un Estado, no tienen los derechos
políticos, porque pueden haber sido revocados o denegados, por ejemplo, los
presidiarios no tienen derecho a votar, que es un derecho obligatorio para los
mayores de 18 años. Tradicionalmente e históricamente, la mujer, al igual
que los niños o los sirvientes, no tenía ningún tipo de ciudadanía. No es hasta
el primer cuarto del siglo XX cuando se empiezan a reconocer los derechos de
las mujeres en el ámbito político, como el sufragio femenino, y cuando la
mujer adquiere una situación de ciudadanía de pleno derecho en la mayoría
de países.

La ciudadanía exige al individuo como un habitante de la ciudad, como dice la


raíz de la palabra, que cumpla sus deberes, y como un individuo de acción
pueda llevar a cabo tareas para su bien y también para el desarrollo de la
comunidad en la que vive, ya que los problemas de la ciudad deberían ser
una preocupación para todos los ciudadanos.

La ciudadanía se ejerce por las personas, los grupos y las instituciones que, a
través de la capacitación, es decir, a través del poder que tienen para realizar
las tareas sin necesidad de autorización o permiso de alguien, realizan las
acciones que causan cambios que conducen a evolucionar y fortalecerse,
participando en comunidades, en políticas sociales y activamente en ONGs
(Organizaciones No Gubernamentales) a través del voluntariado, donde se
realizan acciones de solidaridad para el bien de la población excluida de las
condiciones de ciudadanía. Estas últimas organizaciones complementan la
labor del Estado, realizando acciones donde este no consigue llegar.

*Valores: “son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento


en función de realizarnos como personas.”

http://www.elvalordelosvalores.com/definicion/index.html

*Civismo: “se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos
permiten convivir en colectividad.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Civismo

* 2.4 Valores Civicos.

Los valores cívicos son todos aquellos principios considerados de importancia


por la sociedad, y que se espera que todo ciudadano practique y respete.

* Importancia de los Valores Cívicos

La importancia de los valores cívicos dependerá de la forma en que una


sociedad se ha basado en ellos para desarrollarse, deberá tenerlos siempre
presentes y continuamente fomentarlos en las nuevas generaciones, porque
si no hace así la sociedad se encontrara con la perdida de muchos de aquellos
valores que tanto costo introducir en la sociedad.

Análisis de Valores Cívicos.


“Los valores cívicos nos dan seguridad y facilitan la correcta relación en el
ámbito de la vida interpersonal, ciudadana y social.”

“Los valores cívicos permiten conocer las costumbres de tu comunidad,

pueblo o país, así como lo valores, principios y normas de conducta, que


debe tener un individuo ante las demás personas.”

Valores Cívicos: algunos de estos son…

* Igualdad

*Honestidad

*Honradez

*Libertad

*Solidaridad

*Tolerancia o respeto

activo

*Respeto a la naturaleza

*Disposición al diálogo

*Paz…

Según informó el noticiero “A primera hora”, Riveros agradeció el gesto de


honradez de Wilder Armas Ponce e indicó que ahora podrá continuar con sus
vacaciones familiares en nuestro país.

En diálogo con el matutino, Armas Ponce señaló que su lema es “trabajar con
honestidad para estar con la conciencia tranquila, sin esperar recibir algo a
cambio”.

¿QUE SON LOS VALORES CIVICOS?


En cualquier civilización encontramos que las conductas están reguladas por
normas que indican cual es el comportamiento esperado de los individuos
ante la sociedad.

Estas normas pueden ser convencionales (la tradición), o jurídicas (cuando


están formadas legalmente). Ambas pretenden regular la convivencia solo
que sobre las convencionales operan a nivel de comportamiento cotidiano,
de protocolo social, las normas legales determinan comportamientos
aceptados y negados bajo distintas amenazas de coerción en caso de
incumplimiento.

Los valores cívicos son los que subyacen tras las conductas convencionales y
no convencionales que "facilitan la correcta relación en el ámbito de la vida
interpersonal, ciudadana y social",. Se exigen a cada persona, pero están en
relación con los demás.

En este sentido podemos diferenciar tres niveles de relación: lo micro, lo


meso y lo macro.

En lo micro están los "valores que influyen en cualquier relación humana,


pero que se refiere a cada uno de los sujetos humanos considerando de
manera individual", (capacidad de crítica, autonomía, responsabilidad,
voluntad, valentía).

En lo meso ubicamos a aquellos valores útiles "para enjuiciar y guiar las


relaciones personales en el ámbito de pequeños colectivos", con una clara
correspondencia institucional (la apertura, la voluntad, la cooperación, el
respeto, la cortesía, la consideración).

En lo macro están los valores de aplicación entre las personas de una ciudad
o un país, que se concretan en normas sociales, reglamentos institucionales y
normas jurídicas generales. De valores macro son el respeto a los símbolos
patrios, la justicia, la libertad ÍVICOS Y LA FORMACIÓN CIUDADANA
¿CUAL ES LA IMPÒRTANCIA DE LOS VALORES CIVICOS?

La tolerancia, la cooperación y la responsabilidad son algunas de las actitudes


que favorecen una convivencia social armónica, también existen mecanismos
para trasmitirlas y hacerlas valer.

Uno de ellos son las normas de comportamiento, las cuales existen para guiar
el comportamiento individual y grupal de una colectividad; sin ellas, se
genera desorden porque cada cual actúa según sus propios deseos,
aspiraciones e intereses, sin importar los del resto del grupo. Por ello, a lo
largo de la historia de la humanidad, se han establecido leyes para regular la
conducta de los individuos y garantizar la convivencia cordial y el bienestar
colectivo.

En muchas ocasiones no se recibe una sanción legal o administrativa cuando


no se actúa conforme a las normas sociales de comportamiento; por
ejemplo: por no ayudar a cruzar la calle a un invidente no es motivo de cárcel
o multa. Sin embargo, quien comportamiento jurídicas, es decir las leyes, que
regulan los deberes y obligaciones entre individuos y entre éstos y las
autoridades, y además establecen los límites de la acción del gobierno. Su
utilidad consiste en evitar que los individuos hagan daño a los demás.

Una característica de las leyes es que indican de forma precisa las sanciones
para el infractor, por lo cual existen autoridades e instituciones encargadas
de vigilar su cumplimiento. Algunas normas jurídicas son: pagar impuestos,
respetar las señales de tránsito y respetar la integridad física y la propiedad
terceros, entre otras .El orden y la paz entre los individuos no son resultado
del azar o de fuerzas sobrenaturales, sino de la necesidad que tienen los
humanos de vivir en sociedad. Todos saben que hay cosas permitidas y otras
prohibidas.

IGUALDAD

Con frecuencia se dice que todos los seres humanos son iguales. Sin
embargo, si es cierto que se tiene algún parecido, en realidad no se puede
decir que son completamente iguales. De hecho, lo evidente es que cada
individuo es muy distinto: hay serios y alegres, blancos y morenos, por no
hablar de que unos son mujeres y otros hombres, unos niños y otros adultos,
en fin, lo que salta a la vista no es la igualdad entre los seres humanos, sino
las diferencias.

La igualdad como valor para la democracia no se refiere a que todos los


integrantes de una sociedad deben que ser absolutamente iguales como
objetos fabricados en serie. A lo que se refiere es que, sin excepción, todos
los seres humanos, sin importar las diferencias, gozan de los mismos
derechos por el simple hecho de ser personas: igualdad ante la ley; igualdad
para satisfacer necesidades básicas (físicas, afectivas, culturales, etc.) e
igualdad de oportunidades. En una sociedad democrática, los individuos
tienen una serie de derechos y obligaciones civiles, políticos y sociales. En ese
sentido, la igualdad radica en reconocer a todos los mismos derechos y en
aceptar que para poder gozar de ellos, se deben cumplir ciertas obligaciones.

Así, no todas las personas son iguales, de hecho existen diferencias: en lo


físico, en la forma de pensar y en la manera de comportarse. En lo que sí se
identifican completamente, es su pertenencia al género humano y, por ello,
todos gozan de los mismos derechos; nadie puede tratar de manera
diferente a un hombre o a una mujer argumentando superioridad o
inferioridad de raza, color, religión, grupo político o social, etcétera.

Ninguna diferencia puede justificar superioridad sobre los demás, todos los
individuos de una sociedad pueden y deben hacer valer su derecho a un trato
igualitario; sin embargo, también son responsables de respetar la igualdad de
los demás.

RESPETO

Cada ser humano posee características propias, personales; por ejemplo: de


complexión gruesa o delgada; con nariz grande, pequeña o mediana; también
es un rasgo distintivo la forma de hablar, caminar y de vestir; existe la
propiedad privada y, también, los bienes de todos los integrantes de la
sociedad; se tienen gustos, ideas y preferencias propias. En fin, cada uno es
como es y tiene lo que tiene. Si alguien no respeta la forma de ser o las cosas
personales, seguramente se generará un conflicto.

Para garantizar la convivencia se han establecido una serie de normas; pero


hay la llamada "regla de oro", que consiste en "no hacer a otro lo que no se
quiera que le hagan a uno".

Lo

anterior significa que respetar a los demás es la base para ser respetados. El
respeto es un valor muy importante que consiste en considerar los derechos
y la dignidad humana de los demás sin importar sus características físicas o su
forma de pensar.

Cada ser humano es diferente, sin embargo, tiene los mismos derechos; por
ello, aceptar a los demás tal y como son es el principio para obtener de ellos
aceptación y respeto.

La diversidad en la forma de ser y de pensar de los seres humanos, brinda


bienestar a la vida colectiva de las comunidades y naciones. En muchos casos,
las diferencias entre los humanos son motivo de admiración y alegría. Sin
embargo, la falta de respeto en ocasiones origina intolerancia y ésta provoca
violencia, destrucción y muerte. Por el contrario, el intercambio y la
aceptación de las diferencias, posibilita el progreso y el bienestar social.

El respeto como valor cívico tiene un profundo significado que se refleja en el


trato a los demás. En la medida en que cada persona es capaz de conocerse a
sí misma y de conocer y aceptar a los demás tal y como son, será posible
convivir pacíficamente.

SOLIDARIDAD

La unión hace la fuerza", "dar una manita", "meter el hombro", "jalar parejo",
son dichos que se emplean para referirse a la cooperación y a la solidaridad.
Se dice que lo importante no es ganar, sino competir. Pero no es posible
negar que, en la actualidad, los individuos compiten con la finalidad de ser los
mejores en los deportes, el trabajo, la escuela, etcétera. La

competencia proporciona, en buena medida, la motivación para mejorar;


pero puede conducir al egoísmo, a la falta de cooperación o a la frustración y
a olvidar que "la unión hace la fuerza".

Todos los días se viven conflictos y situaciones en las que es necesario unir
ideas, energías y responsabilidades individuales con las del resto del grupo;
esto es, se necesita actuar con solidaridad.

La solidaridad significa identificarse con otros, unirse a una causa, trabajar


en equipo para satisfacer las necesidades de todos los integrantes de una
colectividad y para resolver los problemas que enfrentan. Esto es un acto
libre, consciente y voluntario, por ello se debe hacer de manera responsable.

Los retos de un grupo solidario son mejorar las condiciones de vida de la


comunidad, compartir los recursos y el trabajo de una manera equitativa,
ayudar a los demás cuando sea necesario, así como solucionar los problemas
y atender las demandas en conjunto.

En las familias, comunidades, centros escolares y de trabajo, etc., se


enfrentan diversos problemas; es posible aceptarlos y resolverlos de forma
personal; pero si la gente trabaja unida, puede resolver más fácil y
eficientemente las dificultades.

RESPONSABILIDAD

Los seres humanos son libres de elegir su forma de ser y vivir, sin embargo, al
hacer uso de esta libertad adquieren un compromiso: la responsabilidad.

Todos —hombres y mujeres— gozan del derecho de actuar con libertad,


pero también tienen la obligación de responder ante las consecuencias de
sus acciones.

Tal respuesta puede tener, al


menos, dos facetas. La primera tiene que ver con aceptar las consecuencias
de la conducta adoptada y responder ante los demás cuando quieran saber
quién llevó a cabo las acciones que fueron la causa de tales o cuales efectos,
ya sean buenos o malos; la segunda, consiste en ser capaz de dar razones
cuando se cuestione por qué se hicieron dichas acciones.

Si se tiene la capacidad para admitir la responsabilidad personal ante las


consecuencias, entonces se ejerce de manera reflexiva la libertad.

Es importante señalar que la responsabilidad no se asume solamente ante los


otros, sino ante uno mismo, esto quiere decir que aunque no existan
prohibiciones explícitas, si se considera que puede afectar a quien actúa o a
otros, se deben imponer límites de manera personal ya que no puede haber
reglas sociales para todo.

En la vida social, lo importante no es el beneficio de unos cuantos sino el de


la sociedad en general. Por eso, muchas veces, tomar decisiones resulta tan
difícil.

Algo similar sucede en los grupos sociales: no es adecuado obtener


beneficios personales perjudicando a otros, no es democrático mejorar las
condiciones de vida de algunos sacrificando a otros, así como tampoco es
justo que en algunas comunidades exista la intolerancia o la irresponsabilidad
y, sin embargo, existen.

RESPETO

El respeto es imprescindible para convivir de manera pacífica; sin embargo,


no siempre se respeta, principalmente cuando alguien no está de acuerdo
con la forma de pensar o actuar personal.

Los pequeños y grandes conflictos de la humanidad han

empezado, casi siempre, al no respetar las ideas de otros por condenar a


quienes son diferentes, por no aceptar que las diferencias son necesarias
para el progreso y no reconocer que la diversidad es condición para vivir en
paz con los demás y para que la humanidad pueda desarrollarse.
A lo largo de la historia, los individuos han manifestado intolerancia hacia
quienes son diferentes por su color de piel, religión, preferencias políticas,
costumbres, nacionalidad o forma de pensar. Tolerar es aceptar a quienes
son diferentes y respetar sus opiniones, hábitos o costumbres. Es un valor de
vital importancia que favorece una adecuada convivencia entre los
integrantes de la sociedad.

Las diferencias permiten el progreso, pero pueden provocar conflictos. Una


manera de evitarlos es el diálogo. "Hablando se entiende la gente" dice un
refrán popular. A través del diálogo es posible conocer, comprender y
ponerse de acuerdo. Sin renunciar a diferencias personales, es posible tomar
decisiones que beneficien a la mayoría. Desde luego, las ventajas de dialogar
y tomar acuerdos es indiscutible. Si existe éste entre los integrantes de un
grupo social, se crea la posibilidad de establecer acuerdos; por ejemplo: en
clase se puede decidir quién será el jefe de grupo; en familia decidir a dónde
ir de vacaciones; en la comunidad es factible llegar a acuerdos para mejorar
la limpieza de las calles, etcétera.

El reconocimiento y aceptación a los otros ayudan a formar núcleos humanos


con relaciones más justas, en las que las voces de todos sean escuchadas y
donde los acuerdos se respeten.

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