Personajes Era de Trujillo
Personajes Era de Trujillo
Personajes Era de Trujillo
En 1887 se marchó hacia Europa, radicándose en París, Francia hasta el año 1891. En la
Universidad de París obtuvo el doctorado en Medicina.
Aunque su protagonismo político fue anterior a la era de Trujillo, su postura fue crítica del
autoritarismo y la falta de libertades. Durante el régimen trujillista, su influencia fue más
intelectual, y su legado como patriota y defensor de la soberanía nacional contrastaba con
la brutal dictadura de Trujillo.
Legado:
Imbert fue militar a temprana edad. Se hizo piloto. Tuvo puestos importantes durante el
régimen dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo siendo unos de sus primeros cargos el de
gobernador de Puerto Plata en la década de 1940. Fue director de la lotería nacional.
El apresamiento en 1956 de su hermano Segundo tras una redada contra enemigos del
dictador Trujillo.
Sobrevivió, con Luis Amiama Tió, al complot en que fue asesinado Trujillo el martes 30 de
mayo de 1961. Fue declarado "Héroe Nacional” en 1962 se le concedió el rango de General
Advitam.
Legado:
Tras la caída del régimen, Imbert se convirtió en un símbolo de la lucha por la libertad. Fue
nombrado presidente del Consejo de Estado que gobernó provisionalmente tras la muerte
de Trujillo, y posteriormente tuvo una carrera política y militar destacada.
En la Guerra de Abril encabezó una de las facciones en pugnas que enfrentó al gobierno
constitucionalista liderado por el coronel Francisco Caamaño, que intentaba reponer a Juan
Bosch en la presidencia, su facción denominada Gobierno de Reconstrucción Nacional,
respaldada por las tropas interventoras, su Gobierno de Reconstrucción Nacional, no firmó
el acta de paz, que presentaba la OEA, sino que los miembros de su gobierno y el gabinete
completo, renunciaron a este durante un acto televisado al país por la televisión
dominicana, esto y la firma del acta por parte del gobierno constitucionalista puso fin la
Guerra de Abril.
A pesar de que pretendía ocupar el cargo de presidente provisional que finalmente fue
otorgado a Héctor García Godoy, prometiendo a los norteamericanos plegarse totalmente
ante sus exigencias, el mismo no le fue ofrecido. Fue esta la razón de su renuncia televisada
y de su negativa a firmar los acuerdos de paz que pusieron fin a la Guerra de Abril.
Sus actuaciones durante el golpe de Estado a Juan Bosch y la Guerra de Abril, anulan, según
muchos, su condición de "héroe nacional".
Obras en su honor:
El 1 de enero de 1902 contrae matrimonio con Simeona Castro, conocida como Pomona,
hermana del general Andrés Navarro, un reconocido político y militar de la línea noroeste, y
uno de los principales hombres de armas del presidente Jiménez. El 2 de mayo de ese
mismo año Vásquez derroca a Jimenes. Al año siguiente se produce otro cambio de
gobierno, esta vez le tocó el turno al general Carlos Morales Languasco, quien nombró a
Arias como gobernador de Montecristi, cargo que este ocupó hasta 1906, cuando el
vicepresidente Ramón Cáceres tomó posesión de la primera magistratura, a raíz de que a
Morales lo obligaron a abandonar la presidencia y retirarse del país.
En 1931, Desiderio Arias se rebeló contra el creciente poder de Trujillo, quien aún
consolidaba su dictadura. Arias fue visto como una amenaza por su control de la región
noroeste y su rechazo a someterse al poder de Trujillo. Sin embargo, su revuelta fue
sofocada y Arias fue asesinado, marcando uno de los últimos intentos de resistencia
armada contra el dictador.
En los días subsiguientes miembros del ejército asesinaron en el parque Colón de Santo
Domingo al general Alberto Larancuent (27 de septiembre de 1930), compañero de lucha de
Arias, y al también general Pulú Pelegrín en Puerto Plata así como a Manuel de Js. Gómez.
Legado:
Arias es recordado como uno de los últimos caudillos que se enfrentó al ascenso de Trujillo,
lo que lo convierte en una figura histórica de resistencia, aunque su legado ha sido
controvertido debido a su estilo autoritario en su región.
Obras en su honor:
Virgilio Martínez Reyna había nacido en Santiago en 1885. Desde muy joven se destacó por
sus cualidades de orador. Fue un seguidor del presidente Juan Isidro Jiménez.
No obstante, en el año 1924, fue la principal figura del equipo de campaña de Horacio
Vásquez.
Una vez ganada las elecciones por Horacio Vásquez y su compañero de boleta Federico
Velásquez, los dirigentes del Partido Horacista, se dedicaron a crear situaciones para
impedir que pudiera influir en el Gobierno y le sacaban en cara que Virgilio Martínez Reyna
fue un hombre que vino del Jimenismo.
Una noche intentaron asesinarlo, pero la bala disparada por un desconocido apenas le
ocasionó un rasguño en el rostro.
Para evitar las presiones de sus colaboradores, el presidente Horacio Vásquez tomó la
decisión de reducir el espacio de Virgilio Martínez Reyna, quien se distinguía por su oratoria
que atraía a las personas que tenían la oportunidad de escucharlo.
Martínez Reyna no vivió para ver la consolidación de la dictadura de Trujillo, ya que fue
asesinado el 1 de junio de 1930, poco después de que Trujillo tomara el poder en la
Revolución de 1930. Su asesinato se vincula a las tensiones políticas y la consolidación del
control de Trujillo sobre el país.
El 1 de junio del año 1930, desconocidos asesinaron, a balazos y con armas blancas al
político y periodista Virgilio Martínez Reyna y a su esposa Altagracia Almánzar, quien se
encontraba embarazada. El hecho fue cometido en horas de la noche del 1 de junio de 1930,
en la residencia del matrimonio, en San José de las Matas, provincia Santiago. El ex
presidente Joaquín Balaguer, en su obra Memorias de un Cortesano de la “Era de Trujillo”,
dice que en el momento del crimen Martínez Reyna, sufría una grave enfermedad porque
sus pulmones estaban deshechos y se había trasladado a San José de Las Matas con su
esposa para aprovechar el clima.
Balaguer resalta que desde el primer momento el rumor público y las primeras
investigaciones que ordenó el presidente de la República, Rafael Estrella Ureña, señalaron
al general José Estrella como el autor intelectual del hecho, pero el hecho quedó en la
impunidad porque la justicia fue paralizada.
En opinión de Balaguer: “Con ese acto inicuo se iniciaba el terrorismo político en la Era
de Trujillo”.
Legado:
Obras en su honor:
Años más tarde, en 1903, ante una situación caótica de la economía y la amenaza de
intervención de Estados Unidos, dirigió un golpe de Estado que derrocó al general Horacio
Vásquez, quien luego de varias semanas de combates, renunció a la presidencia el 23 de
abril de 1903. En las elecciones convocadas para junio de 1903, Woss y Gil obtuvo el triunfo
como candidato único y asumió la presidencia constitucional el 1° de agosto de ese año.
Tres meses después, estalló en San Felipe de Puerto Plata una revolución liderada por el
gobernador de Puerto Plata Carlos Morales Languasco, líder de la Revolución Unionista, que
contaba con el apoyo estadounidense. Woss y Gil abandonó el país el 24 de noviembre de
1903.
Woss y Gil falleció en 1932, cuando Trujillo ya había tomado el control del país, pero no llegó
a participar activamente en la resistencia contra el régimen debido a su avanzada edad y su
retiro de la política activa. Sin embargo, su figura se menciona en los estudios históricos
como uno de los últimos presidentes previos a la era trujillista.
Legado:
Obras en su honor:
Existen varias calles y escuelas en la República Dominicana que llevan su nombre, como
la Calle Alejandro Woss y Gil en Santo Domingo, recordando su paso por la historia política
del país.
Conclusión
A través del análisis de las vidas de Francisco Henríquez y Carvajal, Antonio Imbert Barrera,
Desiderio Arias, José Virgilio Martínez Reyna y Alejandro Woss y Gil, se puede apreciar la
diversidad de formas en que estos líderes enfrentaron los retos de sus respectivas épocas.
Algunos, como Henríquez y Carvajal, aportaron desde la educación y la diplomacia,
mientras que otros, como Imbert y Arias, tomaron las armas en defensa de la libertad. Todos
ellos, sin embargo, compartieron un compromiso inquebrantable con los ideales de justicia
y soberanía, desafiando el autoritarismo y dejando un legado que sigue inspirando a las
generaciones presentes. Sus vidas son testimonio de que la resistencia frente a la tiranía es
un deber de todo ciudadano que ama a su patria.