zagal


También se encuentra en: Sinónimos.

zagal

(De origen incierto.)
s. m. Refajo que llevan las mujeres. chaval, rapaz, zagalejo

zagal, a

(Del ár. zagall. valiente.)
1. s. Muchacho o muchacha que ha llegado a la adolescencia su hijo mayor ya es un zagal.
2. Niño o niña de cualquier edad los zagales del pueblo jugaban en la plaza.
3. Pastor o pastora joven que está a las órdenes del mayoral.
4. s. m. Muchacho que ayudaba al mayoral en los carruajes de caballerías.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

zagal -la

  (del ár. zaga'll, joven animoso)
m. f. Persona que tiene poca edad.
Persona que guarda ganado a las órdenes de otra.

zagal

  (del b. l. sagellu < l. sagum, sayo)
m. Zagalejo.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Sinónimos

zagal

, zagala
nombre masculino y femenino
2 pastor
Zagal se dice de un pastor joven, generalmente a las órdenes de un mayoral.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

zagal:

pastor
Traducciones

zagal

lad, youth

zagal

SM/F (= muchacho) → boy/girl, lad/lass (Agr) → shepherd/shepherdess
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
-Pero si tú sabes mu bien que yo no me merco una prenda sin mercársela tamién a mi zagal, que se viste siempre lo mismo que yo me visto.
Suelta la liebre pace de lo que gusta, y va donde le place, sin zagal, sin redil y sin cencerro; y las tristes ovejas ¡duro caso!
-No, señó, y sí, señó, poique es que esta noche, como muchas otras, lo que me ha espaventao el sueño ha sío la enfermeá que paezco jace ya una mancha e meses y que me paece a mí que va a ser la que, si Dios no lo remedia, me va a meté en el joyo. Apartó el viejo su mirada del zagal, y -Esas son aprinsiones tuyas -le repuso con acento indiferente.
Que sus altezas y sus sucesores no pedirán ni demandarán al rey Abdilehi ni á otra persona alguna de las contenidas en estas capitulaciones, cosa que hayan hecho, de cualquier condicion que sea, hasta el dia de la entrega de la ciudad y de las fortalezas. Que níngun alcaide, escudero ni criado del rey Zagal no terná cargo ni mando en ningun tiempo sobre los moros de Granada.
Asín es que como el colmenero que yo igo está una miajita asoliviantao con el zagal de ostés...
Una mujer se ha clavado los cristales en los brazos; un viejo que venía en la baca, se ha roto la pierna; un señorito muy elegante, se ha dislocado el pie; el zagal también está herido, y casi todos los viajeros vienen lastimados.
Finalmente, si el campesino da alguna vez otras noticias con relación al transcurso del Tiempo, nunca será de un modo técnico y preciso, sino por medio de las figuras siguientes: Supongamos que le preguntáis: -¿Cuántos años tiene este zagal?
De la boca del coche sacó el zagal, con gran esfuerzo, hasta cuatro baúles, de mucho lujo todos y vistosos, y una maleta vieja, remendada, que Pepe Francisca conservaba como una reliquia, porque era el equipaje con que había marchado a Méjico, pobre, con pocas recomendaciones, pocas camisas y pocas esperanzas.
Y así continuó durmiendo, mientras la diligencia serpeaba alrededor de los montes, en el fondo de los valles, en la cumbre de las colinas... Y el zagal en tanto cantaba, silbaba, mayaba, gruñía...
Mientras esto decía el montero, Constanza, que así se llamaba la hermosa hija de don Dionís, se había aproximado al grupo de los cazadores, y como demostrase su curiosidad por conocer la extraordinaria historia de Esteban, uno de éstos se adelantó hasta el sitio en donde el zagal daba de beber a su ganado, y le condujo a presencia de su señor que, para disipar la turbación y el visible encogimientos del pobre mozo, se apresuró a saludarle por su nombre, acompañando el saludo con una bondadosa sonrisa.
Tan luego como este desplegó en la pampa, fueron asesinados por la espalda el Coronel Feijoo y su 2º jefe Comandante Zagal; dispersándose el Batallón en carrera, camino al Cuzco.
Una vez el zagal repuesto de su turbación, le dirigió de nuevo la palabra a don Dionís, y con el tono más señorial del mundo, y fingiendo un extraordinario interés por conocer los detalles del suceso a que su montero se había referido, le hizo una multitud de preguntas, a las que Esteban comenzó a contestar de una manera evasiva, como deseando evitar explicaciones sobre el asunto.