patena

Búsquedas relacionadas con patena: patina, caliz

patena

(Del lat. patena < gr. phatne, pesebre.)
1. s. f. RELIGIÓN Plato de oro o plata en el que se pone la hostia en la misa.
2. HISTORIA Medalla grande con una imagen esculpida que usaban las labradoras como adorno.
3. limpio como una patena o más limpio que una patena loc. adj. Muy limpio dejó la casa limpia como una patena.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

patena

 
f. Medalla grande, con una imagen esculpida, que se pone al pecho.
liturg. Platillo en el que se pone la hostia en la misa desde acabado el paternóster hasta el momento de consumir.
Limpio como una patena.fig. Muy limpio.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

patena

patena

patena

patène

patena

Pateen

patena

Paten

patena

Paten

patena

SFpaten
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Un ataque sorpresivo del enemigo obligó a suspender la misa, ocultando el capellán las formas que ya estaban consagradas, envueltas en el corporal (pieza cuadrada de tela sobre la que se realiza la Eucaristía y sobre la que se pone la patena y el cáliz durante la misa) en un pedregal del monte.
El Cáliz y Patena de Santiago de Peñalba, contemporáneos, fueron llevados a Astorga y acabaron, vendidos a un anticuario por los familiares de un arzobispo de Valladolid, en el Museo del Louvre, en 1886.
Receptáculo en forma de patena, con la zona axial plana o algo convexa en la floración, acrescente y, en la fructificación, hasta semiesférica o cónica, seca o raramente algo esponjosa, verdosa o pardusca, pelosa en toda su superficie o muy raramente solo en el ápice y que en la madurez no se separa del resto del receptáculo.
Echa pedos y los hace echar dentro del cáliz, se orina en él y obliga a hacer lo mismo, se caga y hace cagar en él, y termina por eyacular dentro del mismo. 63. Hace que un muchacho se cague sobre la patena y él come los excrementos mientras el niño le chupa la verga. 64.
No te aflijas, doctor; parte, y no llores si al otro lado de la mar no encuentras a tu buen padre ya; no llores si entras en su hogar solitario, si las flores del jardín que él cuidó marchitas hallas, y desquiciada la mohosa puerta, y ruinosos sus muros y sus vallas y la patena cámar desierta.
-Como no sea un mandamiento de prisión que cargue conmigo a chirona. ¡Y de otro lado! Si estoy como una patena. Todo ha pasado por esa criba.
Fue derecho al bolsillo donde guardaba yo la cartera con la suma, añadiendo al expolio el reloj: más limpio me dejó que una patena.
Parece que la escena empezó en un altar que se distingue a la derecha, y en el que se notan misal abierto sobre atril, patena, corporal y palmatoria, que indican haber estado el fraile celebrando el Santo Sacrificio cuando fue atacado por otro personaje que se ve a corta distancia en situación de repartir porrazos con un cáliz que en la mano tiene.
Alguna vez la criatura se vomitó sobre aquella cama, limpia siempre hasta entonces como una patena, y de pronto sintió Gertrudis la punzada de la mancha.
José Matías Vázquez de Acuña, actual conde de la Vega del Ren, hubo en la torre del convento repique de campanas, y le salió a recibir toda la comunidad, y el padre Prepósito le dio el agua bendita, después de cuyo acto fue conducido hasta el lugar donde se ponen los asientos para la comunidad, que es antes del presbiterio al lado del Evangelio, en que fue sentado, presidiendo a toda la comunidad, en una silla de terciopelo que allí estaba puesta con un cojín de lo mismo en el suelo, y al tiempo del Evangelio le fue a dicho señor conde presentado un cirio, y concluido esto fue incensado por uno de los acólitos, y al tiempo de la paz se le dio a besar a dicho señor una patena.
La tarde de aquel día doña Claudia pareció animarse, como si tuviese fiebre de gozo. Se rizó el pelo y se colgó una patena de oro, puliéndose las manos y esparciéndose esencia de clavo en las ropas.
La palmatoria se enciende en la credencia tras sonar el Sanctus y se coloca sobre la mesa del altar del lado de la epístola, paralela al corporal y no muy lejos de el; se lleva para la comunión acompañando al Santísimo, a menos que haya ceroferarios; si hay dos acólitos, el de la izquierda lleva la palmatoria; si uno, con la derecha sostiene la patena de comunión y con la izquierda coge el mango de la palmatoria, colocando el extremo sobre el ángulo del brazo derecho.