Por cuanto en esta (ciudad) de Guayaquil conviene nombrar persona que en mí lugar acuda a los negocios y despachos tocantes a mi oficio, así de Justicia como de Guerra, en mis ausencias, estando de partida como estoy para visitar del distrito de mi jurisdicción...
Los hombres de confianza estarán autorizados a visitar los locales donde estén internados los prisioneros de guerra, y éstos tendrán derecho a consultar libremente a su hombre de confianza.
Tales actividades permiten que el total del alumnado integrante de una clase, por numeroso que sea, participe en ellas, de modo individual o en equipos; realizando dinámicas grupales según el maestro o maestra lo disponga o estimulando el libre juego de acciones extraescolares como visitar familias, comunidades, centros de recreo, monumentos, museos, cines, videos, teatros, tertulias, librerías, centros de investigación, talleres, fábricas, pueblos, calles, ciudades, negocios, mercados, supermercados, institutos, etc.
Les darán, así como a sus delegados debidamente autorizados, las facilidades necesarias para visitar a los prisioneros, para distribuirles socorros, material de toda procedencia destinado a fines religiosos, educativos y recreativos, o para ayudarlos a organizar su tiempo disponible en los campamentos.
Vivíamos en casa del cura, un señor incapaz de reposo, que apenas terminaba su misa ensillaba el macho para
visitar a los compañeros de las vecinas parroquias, o empuñaba la escopeta, y con balandrán y gorro de seda, salía a despoblar de pájaros la huerta.
Vicente Blasco Ibáñez
A los representantes y a los delegados de las Potencias protectoras se dará plena libertad para la elección de los lugares que deseen visitar.
-Pos por eso vengo yo a visitar a sus mercedes, poique mi Rosario no jace más que suspirar y mirar jacia estos olivares, y no está a gusto más que cuando anda el zángano alreor de la colmena, de la que apenitas se aparta, y cuasi toa la noche se las pasa cantándole su querer dende er fondo de la cañá u de en mitá de la era.
Jamás ha habido espectáculo que te haya obligado a salir de esta ciudad, salvo una vez cuando fuiste a Corinto para ver los juegos; jamás has salido que no sea a expediciones militares; jamás emprendiste viajes, como es costumbre entre los ciudadanos; jamás has tenido la curiosidad de visitar otras ciudades, ni de conocer otras leyes; tan apasionado has sido por esta ciudad, y tan decidido a vivir según nuestras máximas, que aquí has tenido hijos, testimonio patente de que vivías complacido en ella.
Todo lo decible y lo indecible, amalgamado en mal furor, 405 la justiciera mente de los dioses de nosotros apartó. Por lo cual, ni tales uniones se dignan visitar, ni ellos ser tocados soportan de la luz clara.
Para preparar la defensa del acusado, el defensor dispondrá de un plazo de dos semanas, por lo menos, antes de la vista de la causa, así como de las facilidades necesarias; podrá, en particular, visitar libremente al acusado y conversar con él sin testigos.
Yo no pasaré jamás por esta calle, para que la maledicencia no murmure... y, únicamente el día de Muertos iremos juntos al cementerio, con Rosa, a
visitar a doña Teresa...
Pedro Antonio de Alarcón
-¿De aónde viene usté?-preguntóle, mirándole con angustiada expresión, Rosario. -Pos vengo de jacer una obra de cariá, de visitar a un enfermo -repúsole el anciano sin parar mientes en lo dicho por la vieja.