Actualidad Penal Diciembre 2014
Actualidad Penal Diciembre 2014
Actualidad Penal Diciembre 2014
REA DE PREPRENSA
Jhonny Snchez Retegui (Jefe) Jos Carrascal Quispe
Luis Ruiz Martinez Georgina Condori Choque
Ricardo De la Pea Malpartida Diego Camasca Borja
CORRECCIN DE ESTILO
Jazmn Moscoso Flores Yessica Minaya Mata Abel
Ruiz Aguilar
Copyright Instituto Pacfico SAC
Primer Nmero, julio 2014
Actualidad Penal N 6
Edicin: Diciembre 2014
Tiraje: 5300 ejemplares
Registro de Proyecto Editorial: 21501051401309
ISSN: 2313-268X
Hecho el Depsito Legal en la Biblioteca Nacional del
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NDICE GENERAL
ACTUALIDAD LEGAL Y JURISPRUDENCIAL
I
16
II
16
20
22
22
30
42
PREDICTAMEN
49
Actualidad
Penal
ndice general
62
Doctrina prctica
Jos Antonio Caro John: La normativizacin del tipo subjetivo como
imputacin de conocimiento a ttulo de dolo.....................................................
78
99
100
Resea de jurisprudencia
Definicin del principio de proporcionalidad en el derecho penal
(R. N. N. 3004-2013 Lima).............................................................................
101
Resea de jurisprudencia
El principio de proporcionalidad como criterio regulador del quantum de la pena
(R. N. N. 3512-2013 Lima).............................................................................
105
Resea de jurisprudencia
Elementos para la determinacin de la pena (R. N. N. 2277-2013 Lima).........
Instituto Pacfico
108
ndice general
DERECHO PENAL - PARTE ESPECIAL
Doctrina prctica
Alonso R. Pea Cabrera Freyre: La despenalizacin del aborto tico y/o sentimental.
Una discusin que trasciende la esfera jurdico-penal.........................................
112
Doctrina prctica
Alfredo Alpaca Prez: El medio ambiente como bien jurdico protegido por el derecho
penal y algunas ideas preliminares acerca de las formas de tipificacin...............
122
Anlisis legal
Javier Arvalo Vela: La proteccin penal de la seguridad y salud en el trabajo....
138
148
150
Resea de jurisprudencia
La aplicacin actual del artculo 173 inc. 3 del CP (R. N. N. 941.2014 Callao)...
151
Resea de jurisprudencia
Los elementos del delito de robo (R. N. N. 2470-2013 La Libertad).................
155
Resea de jurisprudencia
El robo y sus agravantes (R. N. N. 2412-2013 Ica)...........................................
160
Actualidad Penal
Actualidad
Penal
ndice general
166
Doctrina prctica
Elder J. Miranda Aburto: Las comunidades campesinas y nativas: La jurisdiccin
penal desde la perspectiva constitucional del Acuerdo Plenario 1-2009/CJ-116.......
176
Anlisis jurisprudencial
Carlos Jorge Cabrera Carcovich: Un enfoque jurisprudencial comparado sobre la
legalidad de los audios grabados por un interlocutor en el proceso penal...........
192
201
202
Resea de jurisprudencia
Fines del proceso penal (R. N. N. 1876-2014 LIMA)........................................
203
Resea de jurisprudencia
Causales de nulidad y realizacin de un nuevo juicio (R. N. N. 1002-2014 Callao)...
209
Resea de jurisprudencia
El principio acusatorio dentro del debido proceso penal (R. N. N 1104-2014 Lima)
Instituto Pacfico
215
ndice general
DERECHO PENAL CONSTITUCIONAL
Anlisis jurisprudencial
Csar A. Lozano Vsquez: El plazo razonable en la jurisprudencia del Tribunal
Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos: Precisiones en relacin
a la maniobra dilatoria.........................................................................................
222
240
241
Resea de jurisprudencia
La motivacin de las resoluciones judiciales (STC Exp. N. 016012013-PHC/TC Lima)..........................................................................................
242
Resea de jurisprudencia
Marco constitucional del derecho de defensa (STC Exp. N. 036732011-PHC/TC Lima)..........................................................................................
248
Resea de jurisprudencia
La procedencia del hbeas corpus y la prescripcin de los delitos (Exp. N. 047682013-PHC/TC Lima)..........................................................................................
255
DERECHO PENITENCIARIO
Doctrina prctica
Gustavo A. Arocena: El principio de no marginacin del recluso en el Derecho
penitenciario argentino......................................................................................
260
Actualidad Penal
Actualidad
Penal
ndice general
Nos preguntan y contestamos
276
277
Resea de jurisprudencia
Adopcin de medidas provisionales por parte de la CIDH en situaciones de
riesgo para los internos (Resolucin de la CIDH. Caso Medidas provisionales
respecto de Brasil asunto del complejo penitenciario de Pedrinhas)...................
278
LITIGACIN ESTRATGICA
Doctrina prctica
Giovanna F. Vlez Fernndez: El interrogatorio del acusado por su defensa:
Directo o indirecto?.........................................................................................
290
300
302
304
316
317
Instituto Pacfico
ndice general
JURISPRUDENCIA RELEVANTE SOBRE LA PRESCRIPCIN
1.a Sentencia Caso Alberto Quimper Herrera. La prescripcin:
Los fundamentos y plazos....................................................
320
330
3.a Sentencia
340
4.a Sentencia
347
5.a Sentencia
351
6.a Sentencia
356
7.a Sentencia
389
406
410
413
Actualidad Penal
PRESENTACIN
Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
ACTUALIDAD LEGAL
Y JURISPRUDENCIAL
Actualidad
rea
Penal
Actualidad
y jurisprudencial
Actualidad
legal ylegal
jurisprudencial
Contenido
Resea de las principales normas jurdicas publicadas el ltimo mes
16
II
16
III
Resumen de la jurisprudencia en materia penal, procesal penal y penitenciaria del ltimo mes
20
IV
Resumen de las modificaciones a los cdigos penal, procesal penal y penitenciario del ltimo mes
22
Resumen de las normas penales, procesales penales y penitenciarias del ltimo mes
22
II
16
Instituto Pacfico
Actualidad Penal
17
Actualidad
Penal
Pero la Sala Superior dice que eso no es posible, que la jueza penal nacional debi resolver
con la informacin primigenia incipiente, con la que probablemente no se hubiera dictado
la detencin.
Con ese argumento, se podran anular otras rdenes de prisin efectiva que todava no se
ejecutan o ya se estn ejecutando. La Sala Penal Nacional dispuso que se realice una nueva
audiencia para resolver la situacin de Asin, Bermdez y Melndez. La fiscala insistir en
presentar nuevos elementos de conviccin y las declaraciones de los colaboradores eficaces.
4. Presidente electo de Moquegua es sentenciado por delito de corrupcin
El recientemente elegido Presidente regional de Moquegua, Jaime Rodrguez Villanueva,
fue sentenciado el 26 de noviembre de este ao a cuatro aos de prisin efectiva, al haber
quedado demostrado el desvo de ms de un milln de nuevos soles que estaban destinados
a una obra de infraestructura vial.
La lectura ntegra de la sentencia se realizar el prximo 9 de diciembre a las 11:00 a. m.,
y el condenado Jaime Rodrguez tiene la opcin de apelar, con lo que an podra asumir el
cargo, en enero del 2015, hasta que una instancia superior confirme su condena, tal como lo
establece el Nuevo Cdigo Procesal Penal.
Jaime Rodrguez fue hallado responsable del delito de peculado doloso, por irregularidades
cometidas durante la ejecucin de la carretera entre Charijn y Huatalaque, en el distrito de
Cuchumbaya, en su anterior gestin regional (2007-2010).
Durante las investigaciones, el fiscal anticorrupcin Roger Tumi encontr una serie de irregularidades, tanto en el manejo del presupuesto como en la ejecucin de la obra.
El proyecto consista en construir una carretera de 2.4 km con un presupuesto de S/.1,000,130.
La obra solo se ejecut en una trocha de 70 metros y se gast S/.1,113,000. La gestin de
Jaime Rodrguez gast el 99% del presupuesto.
Tambin fue sentenciado a cuatro aos de crcel efectiva el expresidente de obras Bratson
Melndez lvarez. En tanto, el exgerente de infraestructura Julio Csar Caminada Bonet fue
condenado a dos aos de pena suspendida.
El juez valor que se hicieron gastos injustificados en combustible y pago de personal, as
como la compra y contratacin de servicios antes del inicio de la carretera.
5. scar Urviola fue reelecto presidente del Tribunal Constitucional
El magistrado scar Urviola Hani fue reelecto como presidente del Tribunal Constitucional,
luego que sus colegas en sesin del pleno decidieran que contine al frente del colegiado.
El artculo 22 del Reglamento Normativo del Tribunal Constitucionalindica que el cargo del
presidente es solo por dos aos, con opcin a ser reelecto solo por una extensin mxima
de un ao. Es as que Urviola ejercer la presidencia hasta diciembre del 2015, aunque su
mandato como integrante del TC vence a mediados del prximo ao.
18
Instituto Pacfico
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
III
20
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Actualidad Penal
21
Actualidad
Penal
IV
RESUMEN DE LAS NORMAS PENALES, PROCESALES PENALES Y PENITENCIARIAS DEL LTIMO MES
Polica Nacional del Per
R. M. N. 1167-2014-IN
(El Peruano, 26/11/2014, pg.
538402)
Ley que modifica el Decreto Legislativo 822, Ley sobre el derecho de autor.
Ley que modifica la Ley 30037, Ley que previene y sanciona la violencia en los
espectculos deportivos.
R. S. N. 220-2014-JUS
(El Peruano, 06/12/2014, pg.
539420)
R. S. N. 221-2014-JUS
(El Peruano, 08/12/2014, pg.
539518)
Ley que modifica el Texto nico Ordenado de la Ley N. 26260, Ley de Proteccin
frente a la Violencia Familiar, para prohibir la posesin y uso de armas de fuego
a los sentenciados por violencia familiar.
R. S. N. 207-2014-JUS
(El Peruano, 29/11/2014, pg.
538900)
Poder Judicial
22
Instituto Pacfico
Res. Adm. N.
305-2014-CE-PJ (El Peruano,
26/11/2014, pg. 538428)
Ratifican disposiciones contenidas en la Res. Adm. N. 126-2013-P-PJ y disponen diversas acciones respecto al funcionamiento de rganos jurisdiccionales.
Res. Adm. N.
053-2014--P-CSJVLNO/PJ
(El Peruano, 28/11/2014, pg.
538827)
Res. Adm. N.
333-2013-CE-PJ (El Peruano,
29/11/2014, pg. 538932)
Aprueban el Protocolo de Coordinacin entre Sistemas de Justicia y el Protocolo de Actuacin en Procesos Judiciales que Involucren a Comuneros y Ronderos.
Res. Adm. N.
312-2014-CE-PJ (El Peruano,
29/11/2014, pg. 538933)
Res. Adm. N.
353-2014-CE-PJ (El Peruano,
29/11/2014, pg. 538934)
Aprueban Directiva para Regular las Declaraciones de los Jueces a travs de los
Medios de Comunicacin.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Designan jueza supernumeraria del Sptimo Juzgado de Paz Letrado de San Juan
de Lurigancho con sede en la Comisara de Zrate.
Oficializan Acuerdo de Sala Plena y proclaman a Jefe de la Oficina Desconcentrada de Control de la Magistratura de la Corte Superior de Justicia del Callao.
Instituto Pacfico
Aceptan renuncias, dejan sin efecto nombramientos, dan por concluidas designaciones, nombran y designan fiscales en diversos distritos judiciales.
Res. N. 4963-2014-MP-FN
(El Peruano, 27/11/2014, pg.
538576)
Cesan por lmite de edad a fiscal provincial provisional del distrito judicial de La
Libertad designado en la Segunda Fiscala Provincial Penal Corporativa de Trujillo.
Res. N. 5037-2014-MP-FN
(El Peruano, 27/11/2014, pg.
538577)
Ministerio Pblico
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
26
Res. N. 5116-2014-MP-FN
(El Peruano, 29/11/2014, pg.
538948)
Res. N. 5125-2014-MP-FN
(El Peruano, 29/11/2014, pg.
538949)
Aceptan renuncias, dan por concluidos nombramientos y designaciones, nombran y designan fiscales en diversos distritos judiciales.
Res. N. 5165-2014-MP-FN
(El Peruano, 05/12/2014, pg.
539376)
Instituto Pacfico
Ley que modifica el artculo 21, inciso b), y el artculo 34, numeral 4 de la Ley
N. 26397, Ley Orgnica del Consejo Nacional de la Magistratura.
Actualidad Penal
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I N S T I T U T O
ENTREGA GRATUITA
PARA LOS SUSCRIPTORES DE
P A C F I C O
Penal
PENAL PROCESAL PENAL PENITENCIARIO CRIMINOLOGA
PRESENTACIN
DE LUJO EN
TAPA DURA
PRESENTACIN
DE LUJO EN
TAPA DURA
FICHA TCNICA
Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
Actualidad
Especial
del
Especial
del mes
rea
Penal
mes
Contenido
COMENTARIO 1
30
COMENTARIO 2
42
Predictamen
49
Comentario
comentario
El delito de homicidio calificado por codicia
Jorge Bacilio Hugo lvarez
Homicidio calificado:
Artculo 108: Ser reprimido con pena privativa de libertad no menor de quince aos el que mate a otro
concurriendo cualquiera de las circunstancias siguientes:
1.
2.
3.
4.
SUMARIO
1.
2.
3.
4.
30
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
RESUMEN
El mvil de codicia que ha introducido el
legislador como una agravante autnoma
dentro del tipo penal de asesinato, es analizado por nuestro autor a profundidad y con
alto grado de preocupacin. El legislador lo
ha puesto en el mismo nivel de reproche que
los otros mviles como lucro, placer, etc. Pero
esta insertacin no convence a nuestro autor
porque se refiere ms al ejecutor que al hecho, pues si una persona acta motivada por
la codicia constituye un desequilibrio o distorsin de la personalidad en un nivel de grave
patologa, es decir, si una persona acta con
un apetito desmesurado de riqueza, un deseo
inmoderado o desordenado de obtener, a
travs del homicidio de la vctima, dinero,
bienes etc. ya implica un nivel patolgico de
conducta en el agente, pues precisamente el
contenido material de codicia es el apetito
o impulso irrefrenable de bienes o riquezas.
El autor mantiene cierta duda tambin en
que la introduccin de este novsimo mvil
pueda facilitar una distincin evidente con
el mvil del lucro, y esto complicara ms
la actividad probatoria, porque adems el
mvil en anlisis abarca excesiva extensin
subjetiva del tipo. Tambin abarcara muchas
posibilidades de conducta por lo gaseoso que
es el trmino, en buena cuenta, se necesitara
establecer claramente la definicin del mvil,
su naturaleza, alcances, etc.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
31
Actualidad
Penal
Del mismo modo, y tal como se establece en la exposicin de motivos, el veneno lo suministra el agente
en forma de alevosa, prestando el sujeto pasivo
su consentimiento sin saber la sustancia quien est
consumiendo debido al engao de su agresor, o en
otros casos, el agente lo administra a su vctima de
manera irreflexiva y principalmente configurando de
este modo su gran crueldad.
En consecuencia, resulta conveniente la eliminacin
del mvil de envenenamiento en el asesinato, sin que
ello implique despenalizarlo, puesto que como se ha
indicado, su uso entraa una conducta alevosa o cruel,
previstos en el artculo 108 del Cdigo Penal. pp.
4-5 del mencionado Pre dictamen de la Comisin de
Justicia y Derechos Humanos.
3 Segn el autor del proyecto de ley en referencia, hoy
convertida en ley sostuvo: La presente propuesta,
manifestada en la incorporacin de la codicia como un
mvil autnomo e independiente, debe responder a
estas exigencias de necesidad en su regulacin.
En efecto, ello es as debido a que la codicia tiene un
contenido suficientemente distinto, entre otros, al del
lucro como mvil para la configuracin del asesinato,
como para incorporarlo de manera expresa en el artculo
108 del Cdigo Penal (Congresista Omar Chehade).
32
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
ser formales, pero no resultan tan sencillas
como podra parecer.
El legislador peruano al parificar punitivamente estos vocablos: ferocidad, codicia, lucro
o por placer, determina que los operadores del
derecho penal tengan que distinguir el contenido material de cada uno de estas categoras
por la aparente similitud de significado que
tiene cada uno en particular. No obstante,
un mnimo esfuerzo de racionalidad permite
establecer que existe un elemento comn
en todos estos vocablos, que constituye el
elemento subjetivo del tipo en cuestin, adicional al dolo directo, propio en otros tipos
penales. Cmo resolver el caso de un agente
que mata con ferocidad por codicia, por lucro
o por placer?, o de aquel otro, que mata con
gran ferocidad porque siente placer al matar?
Cuestiones no tan fciles de resolver, pero que
se ven complicadas por un tipo penal construido a partir de un carcter taxativo de procederes o mviles concurrentes. Los mviles o
circunstancias no se quedan en ellas, porque
es posible matar por odio racial, religioso, por
venganza, por orgullo, o por vanidad, como
aquel sujeto que quiere impresionar a sus
compaeros, demostrndoles su arrojo y da
muerte al primer transente que pasa cerca
de l, etc., igual o ms reprochable que lo
antes indicado expresamente. Es explicable
la configuracin del parricidio como figura
especial, basada en la mayor culpabilidad del
autor debido a la profunda relacin afectiva
entre el pariente y la vctima o por vnculos
de sangre y otras formas agravadas pero de
manera genrica, jams taxativa porque la
taxatividad cierra la posibilidad de que otras
formas tan reprochables puedan reprimirse
como formas agravadas por el mvil o circunstancias perversas.
Lo recomendable en el constructo de un tipo
penal es establecer el homicidio simple, el
un pensamiento nico en materia penal. Entendemos
que cuando envejecemos adquirimos la belleza de la
ponderacin, ecuanimidad y tolerancia ajena a esa
filosofa sibilina del odio que contiene un derecho
penal irracional tan en boga en estos ltimos tiempos.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
34
Instituto Pacfico
2. La racionalidad de la parificacin
punitiva de los vocablos ferocidad, codicia, lucro o por placer
Matar a otro concurriendo la circunstancia por
ferocidad, codicia, lucro o por placer tienen el
mismo nivel de reproche que aquel otro que
mata para facilitar u ocultar otro delito, con
gran crueldad o alevosa o por fuego, explosin o cualquier otro medio capaz de poner
en peligro la vida o la salud de otras personas.
Tarea difcil de determinar cuando se trata,
por ejemplo, de distinguir la ferocidad con la
crueldad y por fuego. La cuestin viene planteada por aquellos supuestos concurrentes al
tipo penal de homicidio agravado.
2.1. Ferocidad
El homicidio por ferocidad o por impulso
de perversidad brutal, como otros cdigos
lo llaman, es el homicidio sin causa, sin
motivo que lo explique, ejecutado por pura
brutalidad, por indiferencia ante el mal ajeno.
Es el caso del que mata al primero que pasa,
del que mata por probar el arma recin
adquirida, en una palabra, del que mata
por matar, impulsado por el solo instinto
brutal de ver sangre. Como se comprende,
esta forma de homicidio, reveladora de una
caracterstica insensibilidad moral, acusa en
la mayora, si no en la totalidad de los casos,
grave enfermedad mental. Es ensaamiento
hacer sufrir innecesariamente a la vctima.
Es un trmino bastante discutible y de un
contenido tan gaseoso que incluso puede
confluir con el concepto de placer. Por tanto,
es de dudoso contenido. En el impulso de
perversidad brutal el homicida acta en forma
repentina, casi siempre sin motivo aparente.
2.2. Codicia
En el proyecto profundiza en el concepto
de codicia refiriendo que un homicida por
codicia si su acto es determinado por apetito
N. 4869-2012-P-PJ de fecha 07 de agosto de 2012,
el Poder Judicial emiti opinin favorable en parte,
con excepcin a la incorporacin del mvil de codicia
en el delito de asesinato, respecto al proyecto de ley.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
2.3. Lucro
El nimo de lucro es un elemento subjetivo
que est asociado bsicamente a los delitos
contra la propiedad. La existencia de ese
nimo de lucro sirve para indicar la exigencia
de una intencionalidad en hacer el acto ilcito,
con el fin egosta de enriquecer su patrimonio
a costa del de su vctima. El nimo de lucro es
un elemento presente en esta clase de delito
de homicidio agravado, y tradicionalmente se
ha interpretado como intencin de obtener
una ventaja patrimonial. Se trata, bsicamente, de que el autor del delito pretende
aumentar su patrimonio mediante la comisin
del delito. En este sentido, tradicionalmente la
jurisprudencia ha defendido un concepto de
nimo de lucro amplsimo en relacin con los
delitos mencionados, apreciando su existencia
cuando se constata la intencin de obtener
cualquier clase de provecho o ventaja, aunque
solo sea la mera contemplacin del objeto del
delito o su uso temporal. Es el caso tpico del
delito de sicariato.
2.4. Placer
Se trata de la muerte producida para generar
placer. Se toma decididamente la vida de
otro como medio para conseguir una mayor
sensacin placentera. El homicida por placer
obrar con refinamiento, lenta y pausadamente, buscando una agradable sensacin,
un placer y gozo antinatural, que se obtiene
destruyendo una vida humana, El agente
puede actuar con sadismo porque en ella
siente placer, lo cual puede confundirse con
el ensaamiento o brutalidad9.
Actualidad Penal
35
Actualidad
Penal
10 Predictamen de la Comisin, p. 4.
36
Instituto Pacfico
IMPORTANTE
Esta figura tpica [la codicia] agravada adolece, en algunos casos, de
una excesiva extensin y subjetividad en las definiciones y enumeraciones que dificultan la exacta calificacin de cada delito y la justa
aplicacin de la pena.
La agravante tiene su fundamento debido a
que el autor mata por un fin abyecto como es
la codicia. Debe tenerse en consideracin que
la codicia se refiere a una caracterstica espiritual del autor, vale decir, a su inclinacin exagerada al lucro, por ende, mata, y su accin
dolosa entra en la agravante, quien lo hace
con el fin de tener una ganancia apreciable
de dinero. As, ser sujeto activo del delito de
homicidio agravado aquel autor que conoce
ser legatario (beneficiario) de un acto de libre
disponibilidad testamentaria por parte de
otro, y lo mata para obtener dicho provecho.
Tambin habr homicidio por codicia cuando
una persona mata para lograr una mejor posicin e ingresos en el empleo, para lo cual
le quita la vida a quien est gozando dicha
posicin laboral. De igual modo, quien mata a
otra para luego casarse con la viuda de este, y
de esa manera logra acceder al patrimonio del
occiso. El tipo objetivo del delito de homicidio
est constituido, tanto por la accin de matar
como por el mvil que lo impuls a cometer
dicho delito. Igualmente, se configurar este
tipo de asesinato cuando una persona mata
para obtener una distincin honorfica que
hubiera correspondido al muerto.
Como puede apreciarse la incorporacin de
la codicia como un mvil autnomo e independiente, admite muchas posibilidades de
conductas, por lo gaseoso del vocablo codicia
elevado a la categora jurdica penal. El agente
tiene mayor reproche por su perversidad,
revelada en el bajo motivo de su obra. Es el
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
mental de todo lo que se va a enriquecer
despus del homicidio, no sabe tampoco a
ciencia cierta y de manera exacta la riqueza
que va a obtener, a diferencia del lucro en el
que el mandatario normalmente ha fijado
una cifra, cantidad o precio con el mandante,
es decir una promesa remunerativa preconcebida ,en donde el sicario s sabe en forma
exacta y hasta veces minuciosa del beneficio a
obtener producto del hecho punible. Adems
suele suceder tambin el hecho del agente
que mata por codicia para un provecho o
distincin honorfica12.
Es un referente importante, pero se hace
necesario mayores esfuerzos para distinguir
el mvil de lucro y la codicia. Todo constructo
de tipos penales contiene supuestos fcticos
bsicos y agravados sistematizados en funcin
a una correlacin supuesto-lesin o puesta
en peligro de un bien jurdico tutelado por
la norma penal que permita determinar una
pena razonable. Caractersticas propias a
un derecho penal constitucionalizado. Este
homicidio calificado lo es no por el modo de
comisin, sino por el mvil de su comisin. Es
decir, lo que diferencia al homicidio simple del
calificado es el mvil y no la forma de comisin. Como se expresa en el pre-dictamen de
la Comisin de Justicia y Derechos Humanos
del Congreso de la Repblica.
El derecho penal no solo es un conjunto de
normas; tambin lo es, de principios y valores
constitucionales. En tal sentido, un tipo penal
es un constructo de significado lingstico fuerte determinado por el legislador. Se construye
sobre la base de diversos criterios, tales como
las reglas del lenguaje, factores institucionales,
categora penales previamente elaboradas,
normas sociales y morales de pautas dbiles,
entre otros.
3.1. Elementos que integran este delito
Es indispensable que concurran los siguientes
elementos:
Una vida humana preexistente
12 Predictamen, p. 5.
Actualidad Penal
37
Actualidad
Penal
PREDICTAMEN DE LA COMISIN DE
JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS
() existe una evidente diferencia entre los mviles de codicia y
lucro en el asesinato, pues la codicia es un concepto ms amplio que
el lucro, el beneficio a obtener por
el agente que comete el asesinato
por codicia excede el mero lucro
como se ha podido observar en los
casos citados supra, por lo que se
recomienda la incorporacin del
mvil de la codicia en el artculo
108 del Cdigo Penal.
38
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
da algn hlito de vida puede ser objeto de
homicidio calificado por codicia.
La Constitucin no solo protege la vida como
un derecho, sino que adems la incorpora
como un valor del ordenamiento, que implica
competencias de intervencin, e incluso deberes para el Estado y para los particulares.
La Carta no es neutra frente al valor vida, sino
que es un ordenamiento claramente en favor
de l, opcin poltica que tiene implicaciones,
ya que comporta efectivamente un deber del
Estado de proteger la vida.
La vida es un valor supremo constitucionalizado como derecho fundamental consagrado en
el artculo 2 inc. 115. Del mismo modo, todas
los instrumentos jurdicos internacionales,
como la que se establece en la Declaracin
Universal de Derechos Humanos (art. 3); la
Convencin Americana de Derechos Humanos (Pacto de San Jos, artculo 4, primer
prrafo), el Pacto Internacional de Derechos
Polticos y Civiles (art. 6) y la Convencin
Europea de Derechos Humanos (artculo 2,
primer prrafo) se ubican en esa misma lnea
de racionalidad, proteccin y defensa de la
vida humana. El Cdigo Penal no es ajeno a
estos propsitos16.
El derecho penal, como tecnologa social
aplicada de la ciencia del derecho, implica
un diseo de proteccin del derecho a la vida
15 Uno de los objetivos buscados por el Congreso Constituyente al promulgar la Carta de 1993, fue el de
asegurar el derecho a la vida y a la dignidad humana
de la persona humana.
Constitucin Poltica del Estado
Artculo 2.- Toda persona tiene derecho:
1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral,
psquica y fsica y a su libre desarrollo y bienestar.
El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto
le favorece.
16 Importa al derecho penal no toda accin humana, sino
aquella que resulta tpica o relevante como expresin
material de un supuesto prohibido o exigido que pone
en peligro o lesiona un bien jurdico tutelado por la
norma penal. Pero la sola accin tipifica no basta, es
necesaria a su vez la concurrencia de la antijuricidad y la
culpabilidad como elementos que convierten a la accin
en un hecho punible; de manera que a toda realizacin
u omisin tpica contiene una accin humana libre, pero
un contenido material de relevancia penal.
Actualidad Penal
39
Actualidad
Penal
REFLEXIN
Estas cuestiones planteadas a pesar de los enormes esfuerzos reflexivos de los penalistas peruanos
y acadmicos, en el orden racional de las cosas, es posible que encuentren un sentido real del nuevo
constructo, pero dudo que se logre
un mnimo racional de consenso en
cuanto a la naturaleza constitutiva
del mvil, sus alcances, sus relaciones, su definicin y sus limitaciones.
4.2. La extincin de la vida humana por
accin dolosa de terceros
En la configuracin del tipo agravado, importa
ms la accin dolosa y el mvil que tuvo el
agente para acabar con la vida de un tercero
antes que los medios. Los medios empleados
por el agente se ubican en un nivel secundario
en relacin al mvil para este caso concreto.
Es posible que el agente mate empleando
un arma de fuego, un cuchillo, una soga, un
fierro, veneno, con fuego, etc. para acabar
con la vida de un tercero por mvil de codicia.
Importa ms el mvil que el medio? Ms all
de cualquier teorizacin sobre la prevalencia
del medio sobre el mvil o del mvil sobre
el medio, lo cierto es que basta que el agente
mate a otro por codicia, sea cual fuere los
medios empleados.
En otro nivel de la reflexin racional, se ubican
las dificultades que emergen en establecer
17 Que para la configuracin de un delito se requiere,
necesariamente, la lesin o puesta en peligro de
bienes jurdicos tutelados por el ordenamiento penal, siendo este, en consecuencia, requisito sine qua
non para la imposicin de una pena, al no existir la
posibilidad de imposicin de una pena sin dao.
(Ejecutoria Suprema del 30/06/97 Exp. N. 1780-96).
40
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Penal
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DE DERECHO PROCESAL
PENAL
SOBRE LA OBRA
El libro del profesor Luis Miguel Reyna
Alfaro versa sobre el proceso penal regulado bajo las normas del Cdigo Procesal
Penal del 2004, teniendo como elemento
diferenciador el anlisis prctico de las
instituciones procesales penales. Se
efecta el estudio del sistema procesal
penal peruano, su evolucin legislativa,
hasta arribar al actual modelo de enjuiciamiento penal. Define los principios del
proceso penal, los roles de los sujetos
procesales, las fases, caractersticas y
problemas del denominado Proceso ordinario, as como de los Procesos especiales.
Se encarga tambin de abordar el eje
dogmtico ms difcil, como es el caso de la
Teora Probatoria, desde los principios que
la inspiran, las etapas de la actividad probatoria y el tratamiento de los medios probatorios especficos. Luego, siguiendo la estructura del Cdigo Procesal Penal, se analiza
la teora impugnatoria, sus principios y el
sistema de recursos (apelacin, reposicin,
queja). Finalmente, el autor con la
suficiencia terica y prctica expone la
vinculacin de las tcnicas de litigacin oral
con la resolucin de los casos penales.
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Actualidad
Penal
Comentario
comentario
La codicia como nueva modalidad del
asesinato
Ronal Hancco Lloclle*
SUMARIO
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
Consideraciones generales
Aproximacin conceptual
Tipo penal
3.1. Tipicidad objetiva
3.2. Tipicidad subjetiva
3.3. Consumacin y tentativa
Toma de postura
Autora y participacin
Diferencia entre el asesinato por codicia y asesinato por lucro
Formas de manifestacin de la codicia
Conclusiones
Bibliografa
1. Consideraciones generales
Sin duda, uno de los delitos que mayor
desarrollo terico y aplicacin ha recibido,
es el homicidio y su forma agravada, manifestndose en sus diversas modalidades sea
en grado de tentativa o de consumacin;
no obstante, a fin de no reincidir en mayor
desarrollo terico de las diversas modalidades,
el presente trabajo solo estar limitado a explicar la codicia cuya inclusin por parte del
legislador, persigue hacer frente a la voluntad
criminal que por medio de dicho mvil como
42
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
RESUMEN
En este artculo, el autor analiza la naturaleza
jurdica de la novsima figura de asesinato
por codicia, estableciendo claramente la
diferencia existente entre la codicia y el
lucro, explicando para ello la posible relacin gnero-especie existente entre ambos
lo que le permite, concluir y justificar la
necesidad de tipificacin de este mvil en
el ordenamiento jurdico peruano. Para el
autor, en la praxis jurdica, la codicia como
mvil delictivo solucionar aquellos casos en
los que debido a la falta de determinacin
de beneficio econmico, casi siempre se terminaba sancionando a los autores del delito
por homicidio simple. Finalmente por Poltica
criminal, concluye el autor, tambin resulta
coherente la inclusin de dicho mvil en el
Cdigo Penal.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
43
Actualidad
Penal
2. Aproximacin conceptual
Los autores han tratado de distinguir la codicia
del simple nimo de lucro, indicando que
este se agota en la finalidad de obtener un
beneficio econmico; en tanto que la codicia
como mvil delictivo revela una caracterstica espiritual del sujeto, lo que importa
un apetito desordenado de riqueza, una
inclinacin exagerada al lucro5.
En trminos de Creus6, la codicia es el afn
de lograr ganancias o provecho material mediante la obtencin de dinero, bienes, o liberndose de cargas u ocupando posiciones que
puedan suministrar ventajas patrimoniales.
la casa, fue recibido amistosamente por la seora, a
quien derrib de un empujn y trat de estrangular.
Como no lo consigui llam a su novia quien le indic
que la golpeara con una pesada estatua, y as dio
muerte a su vctima. Luego los asesinos tomaron el
dinero y las alhajas de la anciana, que escondieron
y posteriormente fueron halladas por la polica, que
esclareci el hecho debido a las contradicciones en
que incurrieron los acusados. Este es un homicidio
por codicia y calificado, adems por alevosa del
proceder y por su conexidad con otro delito, que en
este caso es el robo. En: BOLADO LOPEZ, Jorge, Los
homicidios calificados, Plus Ultra, Buenos Aires, 1975,
pp. 165 y 166.
5 CREUS, Carlos y Jorge Eduardo, BUOMPADRE, Derecho
penal. Parte especial, T. 1, 7. ed., Astrea, Buenos Aires,
2007, p. 29.
6 CREUS, Carlos y Jorge Eduardo, BUOMPADRE, Derecho
penal. Parte especial, cit., p. 29.
44
Instituto Pacfico
3. Tipo penal
El artculo 108, al referirse al mvil de codicia,
prescribe:
Homicidio calificado.- Ser reprimido con pena
privativa de libertad no menor de quince aos el
que mate a otro ():
1. por () codicia ().
Doctrina prctica
su propsito10 de manera que logre obtener
dinero, bienes o distinciones que le hubieran
correspondido a la vctima.
Es discutible la posibilidad del dolo eventual.
Si bien no existe problema alguno en calificar
como asesinato el colocar una bomba, de
manera que adems de morir mucha gente
muera tambin su vctima, ello puede ser
calificado a ttulo de dolo directo, aunque
sea de segundo grado; no obstante, la mejor
manera de solucionar dicho problema es la
individualizacin de responsabilidad, por
cuanto respecto de su vctima directa, ser
asesinato por codicia.
3.3. Consumacin y tentativa
Quien mata por codicia, acta con la finalidad de hacerse de los bienes, la riqueza o
distincin de su vctima; por lo que vasta el
propsito de querer obtener ventaja econmica, aunque esta no se logre e incluso resulte
imposible en el casi concreto. V. gr. si el agente
mata a una persona, incluso ignorando que su
vctima ya no cuenta con sus riquezas, igual
su conducta ser subsumible en el mvil por
codicia.
La tentativa como castigo por la probabilidad de lesin del bien jurdico tutelado por
el tipo penal al igual que para todos los
mviles tambin ser aplicable al asesinato
por codicia.
4. Toma de postura
La codicia entendida como la inclinacin
exagerada al lucro, puede resultar confuso
porque la ley no sanciona al sujeto por esa
inclinacin, sino porque la ha traducido en el
particular hecho de perseguir el lucro por el
medio atroz del homicidio11. Bajo la premisa
sealada corresponde reflexionar y asumir
una posicin sobre la adecuada o inadecuada
Actualidad Penal
45
Actualidad
Penal
46
Instituto Pacfico
5. Autora y participacin
La determinacin de la autora y participacin es un problema concurrente en todos
los tipos penales. En la autora, se plantea el
problema de correspondencia que autores
se le puede aplicar la concurrencia de uno o
varios mviles, con lo que seran responsables
de un asesinato; mientras en las que no se
presente ningn mvil, solo seran autores
de un homicidio13.
Si todos los coautores pretenden cometer un
asesinato con pleno conocimiento y concurrencia del mvil de codicia, respondern por
este delito; sin embargo, si lo que deseaban
solo era cometer un homicidio y algunos
de los copartcipes adems de matar logran
beneficiarse econmicamente u otro tipo de
bienes por su deseo inmoderado respondern
por asesinato por codicia; mientras que los dems solo respondern por homicidio simple.
Doctrina prctica
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
Se puede criticar la innecesaria inclusin del mvil de codicia dado
que si consideramos que el lucro
asume la posicin de gnero, respecto de la especie codicia, el mvil
de lucro poda bastar para solucionar un caso; sin embargo, puestos
en el camino, consideremos que es
una especificidad que el Cdigo Penal delimita para evitar todo tipo
de confusiones.
Por tanto, concluimos que la codicia no debe
confundirse con la simple finalidad lucrativa,
porque esta se da siempre que el homicida
pretende obtener una ganancia o provecho
de su crimen pero la codicia se refiere a una
caracterstica espiritual del autor, vale decir a
su inclinacin exagerada al lucro18.
7. Formas de manifestacin de la
codicia
Algunas formas en las que se presenta este
tipo de asesinato, son matar para: (i) beneficiarse de un acto sucesorio, (ii) mejorar la
posicin en el centro laboral, (iii) alcanzar los
favores carnales de una mujer, (iv) lograr una
distincin honorfica que le corresponda al
muerto, (v) casarse con la viuda de la vctima,
(vi) el coleccionista que mata para conseguir
una pieza faltante en su coleccin.
8. Conclusiones
Consideramos acertada la inclusin del
mvil de codicia por parte del legislador,
18 Predictamen de la Comisin de Justicia y Derechos
Humanos, recado en el Proyecto de Ley 1194/2011CR, mediante el cual se propone la modificacin del
artculo 108 del Cdigo Penal y el artculo 58 del
Cdigo de Ejecucin Penal, p. 3.
48
Instituto Pacfico
9. Bibliografa
BOLADO LOPEZ, Jorge, Los homicidios calificados, Plus Ultra, Buenos Aires, 1975.
CASTILLO ALVA, Jos Luis, Homicidio. Comentarios de las figuras fundamentales, Gaceta
Jurdica, 2000.
CREUS, Carlos y BUOMPADRE, Jorge Eduardo,
Derecho penal. Parte especial, T. 1, 7. ed.,
Astrea, Buenos Aires, 2007.
FERREIRA D., Francisco Jos, Derecho penal
especial, Tomo I, Temis, Bogot, 2006.
MUOZ CONDE, Francisco, Derecho penal.
Parte especial, 8. ed., Tirant lo blanch,
Valencia, 1991.
REINALDI, Vctor Flix, Delitos contra la vida
humana independiente, en BALCARCE,
Fabin I., Derecho penal. Parte especial,
Crdoba, M.e.l. Editor, 2007.
SALINAS SICCHA, Ramiro, Derecho penal. Parte
especial, 5. ed., Grijley, 2013.
SERRANO GMEZ, Alfonso, Derecho penal.
Parte especial, 2. ed., Dykinson, Madrid,
1997.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
-
-
-
-
(S)e tuvo noticia de un caso evidente de homicidio por codicia. Una joven que conviva con una
anciana que la protega, le proporcionaba alojamiento, alimentacin y estudios, y le daba el trato de
hija. Con su novio proyectaban contraer matrimonio y como carecan de dinero y deseaban impedir
la oposicin de la mujer mayor, que no estaba de acuerdo con la relacin, decidieron eliminarla,
y concertaron ambos novios el plan. El da del hecho, el hombre que tena acceso a la casa, fue
recibido amistosamente por la seora, a quien derrib de un empujn y trat de estrangular. Como
no lo consigui llam a su novia quien le indic que la golpeara con una pesada estatua, y as dio
muerte a su vctima. Luego los asesinos tomaron el dinero y alhajas de la anciana, que escondieron
y posteriormente fueron halladas por la polica, que esclareci el hecho debido a las contradicciones
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Instituto Pacfico
Otros ejemplos de casos de asesinato por codicia, como se cita en el proyecto, son el asesinar
para lograr una mejor posicin en el empleo o alcanzar los favores carnales de una mujer, y
para lograrlo mata al que est usufructuando esa posicin laboral o esos placeres erticos, o
tambin el autor puede matar por codicia para lograr una distincin honorfica que hubiera
correspondido al muerto, o en el caso del homicidio para casarse con la viuda de la vctima, o
el filatelista que mata para lograr una estampilla rara y antigua que le faltaba en su coleccin,
o tambin un cuadro famoso para su pinacoteca.
La persona que mata a otra con la finalidad de obtener de ste un beneficio econmico producto de un acto testamentario o sucesorio, es tambin constitutivo de un hecho delictuoso
motivado por este mvil. Nos referimos, por ejemplo, a aquella persona que conoce ser
beneficiario de un acto de libre disponibilidad por parte de otra, acelera su muerte y lo mata
para obtener dicho provecho.
Constituye tambin un clsico ejemplo de codicia, aquella persona que mata a otra con la
finalidad de obtener de este algn tipo de beneficio material adquirido por algn grado de
cercana o posicin fctica respecto de su vctima. Dentro de estos casos, se encuentra, por
ejemplo, el jardinero que mata y entierra el cadver del propietario de un inmueble en donde
este trabaja para posteriormente usurpar su identidad, fraguar documentos y realizar actos
de transferencia contractual a nombre suyo, o bien para alquilarlo o bien para ocuparlo.
Un caso como el descrito fue conocido y resuelto por la justicia argentina, en donde se
conden a la pena de cadena perpetua a una persona por la muerte de un anciano de 71
aos de edad. El autor de este hecho, Armando Javier Olson, manifest a los vecinos que
su vctima haba regresado a su pas (Bolivia), dejndole un poder para realizar actos jurdicos a nombre suyo. Luego de la denuncia de estos vecinos y una investigacin que dur
aproximadamente dos aos, la justicia concluy que el mvil del crimen respondi a hechos
que escondan un manifiesto mvil de codicia.
El antecedente similar de este hecho y con el mismo autor ocurri el ao 2007, en donde Armando
Javier Olson, asesin al dueo de la casa en donde trabajaba, un ciudadano paraguayo de 45
aos que viva frente a la casa de su hermanastro. La justicia argentina concluy en la sentencia
que al da siguiente de producido el hecho, Javier Olson se mud a la casa de su vctima, manifestando a los vecinos que ste haba comprado el inmueble por 12, 000 pesos, mostrando
para tal efecto una serie de documentos en donde se apreciaba el acto de transferencia entre ste
y su vctima. A nivel del juicio, y tras una pericia dactiloscpica, se concluy en que Armando
Javier Olson haba usurp la identidad y falsific la firma para justificar dicha transferencia.
Como apreciamos, existe una evidente diferencia entre los mviles de codicia y lucro en el
asesinato, pues la codicia es un concepto ms amplio que el lucro, el beneficio a obtener
por el agente que comete el asesinato por codicia excede el mero lucro como se ha podido
observar en los casos citados supra, por lo que se recomienda la incorporacin del mvil de
la codicia en el artculo 108 del Cdigo Penal.
*
**
Respecto a la eliminacin del mvil de envenenamiento, la Comisin coincide con la
propuesta presentada, por cuanto efectivamente, desde hace mucho tiempo atrs, este mvil
constituye un mecanismo o instrumento, o bien de crueldad o bien de alevosa, para lograr
la perpetracin del crimen de asesinato, por lo que su previsin expresa es innecesaria.
El envenenamiento, entendindose como tal a cualquier sustancia mineral, vegetal o animal
capaz de obrar en forma insidiosa y destructiva en el organismo, ya sea por sus propias cualidades o por las que conocidamente adquirir al ser ingerida por determinada persona; tiene
un comn denominador, manifestado en los efectos de padecimientos y dolores inhumanos,
fsicos o psquicos que el autor provoca en la vctima.
1 BOLADO LOPEZ, Jorge (1975) Los Homicidios calificados. Buenos Aires, Editorial Plus Ultra, pp. 165 y 166.
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Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Del mismo modo, y tal como se establece en la exposicin de motivos, el veneno lo suministra el agente en forma de alevosa, prestando el sujeto pasivo su consentimiento sin saber la
sustancia quien est consumiendo debido al engao de su agresor, o en otros casos el agente
lo administra a su vctima de manera irreflexiva y principalmente configurando de este modo
su gran crueldad.
En consecuencia, resulta conveniente la eliminacin del mvil de envenenamiento en el asesinato, sin que ello implique despenalizarlo, puesto que como se ha indicado, su uso entraa
una conducta alevosa o cruel, previstos en el artculo 108 del Cdigo Penal.
*
**
En lo referido al asesinato cometido con la concurrencia premeditada de dos o ms
personas, la Comisin considera que se trata de una materia regulada como una agravante
genrica en el literal i) del numeral 2 del artculo 46 del Cdigo Penal incorporada por la
Ley 30076, Ley que modifica el Cdigo Penal, Cdigo Procesal Penal, Cdigo de Ejecucin
Penal y el Cdigo de los Nios y Adolescentes y Crea Registros y Protocolos con la finalidad
de combatir la inseguridad ciudadana. En todo caso la actuacin premeditada de dos o ms
personas se resuelve tambin con la figura de la coautora en aplicacin del artculo 23 del
Cdigo Penal.
*
**
En relacin con la imposicin de la misma pena para el mandante como para el mandatario
en el homicidio por lucro, del mismo modo se trata de una materia regulada en el artculo
24 del Cdigo Penal bajo la figura de la instigacin.
Beneficio penitenciario de visita ntima al interno soltero respecto de la pareja que
designe
Finalmente, en el proyecto de ley en estudio se plantea la modificacin del artculo 58 del
Cdigo de Ejecucin Penal, mediante el cual se procura otorgar el beneficio penitenciario de
la visita ntima al interno soltero en relacin a la pareja que designe.
La Constitucin Poltica establece en su primer artculo que la defensa y la dignidad del ser
humano son el fin supremo de la sociedad y el Estado, y en su artculo 139 inciso 22) seala
expresamente que el rgimen penitenciario tiene por objeto la reeducacin, rehabilitacin y
reincorporacin del penado a la sociedad. Del mismo modo, el artculo V del Ttulo Preliminar
del Cdigo de Ejecucin Penal, seala que el rgimen penitenciario se desarrolla respetando
los derechos del interno afectados por la condena; y en similar sentido, el artculo 1 establece
que el interno goza de los mismos derechos que el ciudadano en libertad sin ms limitaciones
que las impuestas en la ley y la sentencia respectiva.
Estas disposiciones han sido reconocidas por las normas que rigen el Derecho Internacional de los
Derechos Humanos; como es el caso del artculo 5 de la Convencin Americana sobre Derechos
Humanos, artculo 10 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos, artculo 1 de la Declaracin Americana de Derechos y Deberes del Hombre, artculo 5 de la Declaracin Universal
de Derechos Humanos, el numeral 31 de las Reglas Mnimas para el Tratamiento de los Reclusos
y el numeral 7 de los Principios Bsicos para el Tratamiento de los Reclusos, inter alia.
En este marco, el Comit de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a travs de la Observacin General No. 21 indic que:
(i) todas las personas privadas de la libertad debern ser tratadas en forma humana y digna,
independientemente del tipo de detencin al cual estn sujetas, del tipo de institucin en la
cual estn recluidas; (ii) los Estados adquieren obligaciones positivas en virtud del artculo
10-1 del Pacto, en el sentido de propugnar por que no se someta a las personas privadas de
la libertad a mayores penurias o limitaciones de sus derechos que las legtimamente derivadas
de la medida de detencin correspondiente; y (iii) por tratarse de una norma fundamental
de aplicacin universal, la obligacin de tratar a los detenidos con humanidad y dignidad
no puede estar sujeta, en su cumplimiento, a la disponibilidad de recursos materiales, ni a
distinciones de ningn tipo.
Instituto Pacfico
2 Corte Constitucional de Colombia. Sentencia T-175 de 2012. En igual sentido, sentencia T-851 de 2004.
3 Tribunal Constitucional de Per, recado en el Expediente N. 01575-2007-HC-TC, de fecha 20 de marzo de 2009.
4 Sentencias T-324 de 2011 y T-020 de 2008.
5 Sentencia T-324 de 2011. Cfr. sentencias T-690 de 2010, T-793 de 2008 y T-881 de 2002.
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Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
A nivel de los rganos de proteccin de derechos humanos en nuestra regin, podemos hacer
una breve referencia a dos de ellas; una primera, establecida por la Comisin Interamericana
de Derechos Humanos, segn la cual, este grado de subordinacin del interno frente al Estado
constituye una relacin jurdica de derecho pblico se encuadra dentro de las categoras ius
administrativista conocida como relacin de sujecin especial, en virtud de la cual el Estado,
al privar de libertad a una persona, se constituye en garante de todos aquellos derechos que
no quedan restringidos por el acto mismo de la privacin de la libertad ()6; y una segunda,
en un caso resuelto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en virtud de la cual:
La privacin de libertad trae a menudo, como consecuencia ineludible, la afectacin
del goce de otros derechos humanos adems del derecho a la libertad persona. Pueden,
por ejemplo, verse restringidos los derechos de privacidad y de intimidad familiar. Esta
restriccin de derechos, consecuencia de la privacin de libertad o efecto colateral de la
misma, sin embargo, debe limitarse de manera rigurosa, puesto que toda restriccin a un
derecho humano slo es justificable ante el Derecho Internacional cuando es necesaria
en una sociedad democrtica. La restriccin de otros derechos, por el contrario como
la vida, la integridad personal, la libertad religiosa y el debido proceso no slo no
tiene justificacin fundada en la privacin de libertad, sino que tambin est prohibida
por el derecho internacional. Dichos derechos deben ser efectivamente respetados y
garantizados como los de cualquier persona no sometida a privacin de libertad.
Como se puede observar, esta sujecin o control del Estado respecto a la persona privada de
libertad, no solamente impone ciertos deberes y obligaciones de carcter vertical, sino tambin
trasciende a una serie de garantas y principios a favor del interno, en base a la congruencia
constitucional entre las restricciones legtimas devenidas de toda condena, y el basamento de
dignidad que absorbe y gua todo rgimen penitenciario.
As pues, en este nuevo escenario, resulta conveniente identificar cules son esos derechos que
en base a las consideraciones expuestas en los prrafos precedentes, puede un Estado legtimamente intervenir como parte de su poltica penitenciaria, las cuales pasamos a nombrar7:
1) Derechos suspendidos: Son aquellos que por consecuencia natural de la pena
impuesta, resultan directamente intervenidos. En nuestra legislacin nacional, sin
distincin de procesados y condenados, se encontraran todos aquellos derechos
de naturaleza ambulatoria (la libertad fsica, por excelencia) y poltica, como el
derecho al voto y el impedimento al ejercicio de cargos u oficios pblicos, esto
ltimo, en la medida que as se establezca en la sentencia. La justificacin legal y
constitucional se encuentra, por obvias razones, legitimadas.
2) Derechos intocables: Son aquellos que con independencia de la privacin de libertad, y los efectos derivados de su decreto, se mantienen exentos de restriccin, por
cuanto derivan directamente del fundamento de dignidad humana. Constituyen,
en ese sentido, el denominado ncleo duro de los derechos y garantas no susceptibles de intervencin en cualquier rgimen penitenciario. En trminos del rgano
constitucional colombiano; [l]a crcel no es un sitio ajeno al derecho. Las personas
recluidas en un establecimiento penitenciario no han sido eliminadas de la sociedad.
La relacin especial de sometimiento que mantienen con el Estado no les quita su
calidad de sujetos activos de derechos. Son ejemplo de stos: los derechos a la
vida, a la integridad personal fsica y moral, la libertad de cultos, la libertad para
escoger profesin u oficio (no para ejercer), el derecho al debido proceso judicial
y administrativo, los derechos de defensa, de peticin, a la salud, a la igualdad, al
reconocimiento de la personalidad jurdica.
3) Derechos restringidos: En el tercer grupo se encuentran los derechos fundamentales
que se encuentran restringidos o limitados por la especial sujecin del interno al
6 Informe sobre los Derechos Humanos de las Personas Privadas de Libertad en las Amricas de 2011. Cfr. ONU, Grupo
de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias, Informe presentado al Consejo de Derechos Humanos, A/HRC/10/21,
adoptado el 16 de febrero de 2009, Cap. III: Consideraciones temticas, prr. 46.
7 La clasificacin fue tomada en base a las consideraciones de la Corte Constitucional de Colombia desarrollada en
la sentencia T-511-2009 de fecha 30 de julio de 2009.
54
Instituto Pacfico
Estado y tienen sentido porque con ello se pretende contribuir al proceso de resocializacin del condenado y garantizar la disciplina, seguridad y salubridad en las
crceles. Encontramos limitados los derechos a la intimidad personal y familiar, de
reunin, de asociacin, libre desarrollo de la personalidad, libertad de expresin,
al trabajo y a la educacin. En relacin con estos derechos, el Estado no slo tiene
deberes de abstencin, sino tambin de prestacin y accin en defensa de los derechos del individuo, puesto que, en algunas ocasiones, a las autoridades pblicas
corresponde adelantar medidas positivas para que los derechos fundamentales de
los reclusos puedan ser realmente eficaces.
La clasificacin sealada nos detalla claramente qu derechos fundamentales pueden ser
restringidos de manera absoluta como resultado de una pena efectiva impuesta o por la condicin particular de subordinacin entre sus actores -Estado e interno- y cules son aquellos
que irrelevantemente de esta condicin, no pueden bajo ningn motivo -sean estos por la
gravedad del delito o de los bienes jurdicos infringidos- ser objeto de restriccin en el goce
de su libre ejercicio. Son cuatro las conclusiones que brevemente podemos advertir de lo
citado en supra:
a) Los niveles de proteccin normativa, en uno y otro caso, poseen estndares diferenciados. Los derechos pertenecientes al segundo supuesto deben ser garantizados
de manera ntegra e irrestricta, a diferencia de los derechos que integran la os derechos que integran la tercera clasificacin, quienes bajo criterios de razonabilidad
y proporcionalidad, pueden ser parcialmente restringidos.
b) Lo anterior implica en el Estado la exigencia de crear las condiciones favorables
y suficientes para su realizacin. Implica, adems, un imperativo de naturaleza
negativo, expresado en la prohibicin de interferir en el ejercicio de estos derechos.
c) La motivacin, en el tercer caso principalmente, impone al juzgador -de un lado-,
y a la autoridad penitenciaria, del otro, una especial intensidad de razonamiento.
d) El escrutinio de igualdad, en casos en donde opere la regla de diferencia a favor
de uno y en perjuicio del otro, debe no solo perseguir un objetivo constitucional
imperioso, sino tambin que esta constituya una medida necesaria e indispensable
para alcanzarlo.
En la jurisprudencia constitucional existe consenso en sealar que el beneficio penitenciario
de la visita ntima, y sus mltiples variables de expresin, constituye una de aquellas manifestaciones implcitamente reconocidas y desprendidas del derecho al libre desarrollo de la
personalidad, del derecho a la vida en condiciones dignas y del derecho a la familia, como
forma de garanta y proteccin.
La visita ntima constituye un mecanismo de mantenimiento de la unidad familiar y de un
espacio que viabiliza la relacin sucednea del interno con los seres humanos que integran
su mbito no slo familiar, sino adems afectivo y sentimental. Al respecto, es importante
sealar que la visita ntima como forma de proteccin a la familia se encuentra as establecida
en nuestra legislacin penitenciaria a travs de su artculo 58, as como en la disposicin 378
de las Reglas mnimas para el tratamiento de los reclusos, adoptadas en el Primer Congreso
de las Naciones Unidas sobre Prevencin del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en Ginebra en 1955 y aprobadas por el Consejo Econmico y Social en sus resoluciones
663C (XXIV) de 31 de julio de 1957 y 2076 (LXII) de 13 de mayo de 1977, as como por el
principio 19 del Conjunto de Principios para la proteccin de todas las personas sometidas a
cualquier forma de detencin o prisin, adoptado por la Asamblea General de las Naciones
Unidas en su Resolucin N 43/173 de fecha 09 de diciembre de 1988.
En efecto, como ha sido sealado por el Tribunal Constitucional peruano:
El Estado, al permitir y garantizar la visita ntima a los internos, coadyuva decididamente en la consolidacin de la familia en el proceso de resocializacin del reo, pues las
condiciones de hacinamiento e higiene de los establecimientos penitenciarios generan
8 Dicha disposicin seala que: Los reclusos estarn autorizados para comunicarse peridicamente, bajo a la debida
vigilancia, con su familiar y con amigos de buena reputacin, tanto por correspondencia como mediante visitas.
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9 Tribunal Constitucional del Per. Sentencia en el Expediente 01575-2007-HC de 20 de agosto de 2009, fundamento
18.
10 Corte Constitucional de Colombia. Sentencia T-269-2002 de fecha 18 de abril de 2002, fundamento 3.
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Actualidad
Penal
particular, debemos sealar que tras una revisin complementaria entre los artculos
17 y 23, prrafos 1 y 2 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Polticos,
y asimismo, con el artculo 11.2 de la Convencin Americana sobre Derechos
Humanos, la Corte IDH en el caso Atala Riffo y nias ha concluido que: La vida
privada es un concepto amplio que no es susceptible de definiciones exhaustivas y
comprende, entre otros mbitos protegidos, la vida sexual y el derecho a establecer
y desarrollar relaciones con otros seres humanos. Es decir, la vida privada incluye
la forma en que el individuo se ve a s mismo y cmo y cundo decide proyectar a
los dems. En afinidad con ello, en el mismo caso, seal que: La imposicin de
un concepto nico de familia debe analizarse no slo como una posible injerencia
arbitraria contra la vida privada, segn el artculo 11.2 de la Convencin Americana,
sino tambin, por el impacto que ello pueda tener en un ncleo familiar, a la luz
del artculo 17.1 de dicha Convencin.
5. En el marco del Sistema Interamericano, es el Principio XVIII de los Principios y
Buenas Prcticas sobre la Proteccin de las Personas Privadas de Libertad que consagra el derecho al Contacto con el mundo exterior en los siguientes trminos: Las
personas privadas de libertad tendrn derecho a recibir y enviar correspondencia,
sujeto a aquellas limitaciones compatibles con el derecho internacional; y a mantener contacto personal y directo, mediante visitas peridicas, con sus familiares,
representantes legales, y con otras personas, especialmente con sus padres, hijos e
hijas, y con sus respectivas parejas.
En consideracin de lo expresado, y tras un anlisis convencional, sistemtico y complementario
entre las normas nacionales, internacionales y las decisiones tanto en el mbito de nuestra
jurisprudencia constitucional, as como comparada e internacional, la Comisin considera el
beneficio penitenciario de la visita ntima alcanza tambin al supuesto contemplado en la
presente iniciativa legislativa.
En el Derecho comparado, son dos las legislaciones que permiten extender los mbitos de
aplicacin de la visita ntima a los dos supuestos tradicionalmente conocidos. As, por ejemplo,
la legislacin de la Repblica Oriental del Uruguay15, seala lo siguiente:
Artculo 71: El objeto de esta visita es mantener y fortalecer el vnculo afectivo entre la
pareja, y actuar como medida de profilaxis higinica de la salud integral de las personas
privadas de libertad.
()
Artculo 74: Se permitir la visita ntima entre personas que no tengan otra intencin
que la de mantener relacin sexual
La legislacin penitenciaria argentina representa la de mayor avance en este sentido, al conceder la visita ntima en el siguiente sentido:
Artculo 56. [] Asimismo, previo estudio e informe del Servicio Social, se podr
autorizar esta modalidad de visita en el caso de una relacin afectiva iniciada con posterioridad a la detencin, siempre que se acredite una vinculacin previa no inferior a
los seis (6) meses.
Como puede verse, a diferencia de la legislacin uruguaya, importante tambin porque no
circunscribe el mbito de regulacin a los internos cuyas relaciones afectivas estuvieron basados
en el matrimonio o concubinato, la normativa argentina establece la posibilidad del beneficio
de la visita ntima a los internos que al momento de su privacin de libertad, no contasen
con una relacin de pareja, comprendiendo un alcance ms integral del concepto de familia,
abarcando tambin la posibilidad de fundar y crear una familia con posterioridad o durante
el periodo de reclusin.
As pues, por lo expuesto, la Comisin es de la opinin que la visita ntima no debe estar
limitada al vnculo conyugal o concubinario, sino que tambin puede ser mantenida entre dos
personas entre las cuales exista un vnculo de afectividad estable, ciertamente comprobable.
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Instituto Pacfico
TEXTO SUSTITUTORIO
LEY QUE MODIFICA EL ARTCULO 108 DEL CDIGO PENAL Y EL ARTCULO
58 DEL CDIGO DE EJECUCIN PENAL
Artculo 1. Modificacin del artculo 108 del Cdigo Penal
Modifcase el artculo 108 del Cdigo Penal, con el siguiente texto:
Artculo 108. Homicidio calificado
Ser reprimido con pena privativa de libertad no menor de quince aos el que mate a otro
concurriendo cualquiera de las circunstancias siguientes:
1. Por ferocidad, codicia, lucro o por placer;
2. Para facilitar u ocultar otro delito;
3. Con gran crueldad o alevosa;
4. Por fuego, explosin o cualquier otro medio capaz de poner en peligro la vida o salud
de otras personas.
Artculo 2. Modificacin del artculo 58 del Cdigo de Ejecucin Penal
Modifcase el artculo 58 del Cdigo de Ejecucin Penal, con el siguiente texto:
Artculo 58. Visita ntima
La visita ntima tiene por objeto el mantenimiento de la relacin del interno con su cnyuge
o concubino acreditado, bajo las recomendaciones de higiene y planificacin familiar y profilaxia mdica. Es concedido por el Director del Establecimiento Penitenciario, conforme al
Reglamento, bajo responsabilidad.
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Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
DERECHO PENAL
PARTE GENERAL
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Derecho
Parte
Derecho
penalpenal
- Parte -general
rea
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general
Contenido
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Doctrina prctica
DOCTRINA PRCTICA
Las teoras de la pena
Gilberto Flix Tasayco*
SUMARIO
Introduccin
Teoras de la pena
2.1. Teoras retributivas o absolutas
2.1.1. Teoras subjetivas de la retribucin
a. Postura de Kant
b. Teora de la expiacin
2.1.2. Teoras objetivas de la retribucin
2.1.3. Crticas a las teoras de la retribucin
2.2. Teoras de prevencin o relativas
2.2.1. Prevencin general
2.2.2. Prevencin especial
2.3. Teoras preventivas mixtas o de la unin
3. La funcin de la pena en el Cdigo Penal peruano
4. A modo de conclusin
5. Bibliografa
* Mster en derecho penal y ciencias penales por la Universidad de Barcelona y Universidad Pompeu Fabra. Mster
en criminologa, poltica criminal y de seguridad por la Universidad de Barcelona. Estudios de Doctorado en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lneas de investigacin: Derecho penalPoltica criminal y de seguridadGestin pblica de la Administracin de justicia.
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
1. Introduccin
Como cuestin metodolgica previa, debemos
indicar que el principal objetivo que intentaremos destacar en las siguientes pginas, ser
presentar las funciones de la pena desde dos
perspectivas: desde el derecho positivo y del
poltico criminal. Esto nos permitir entender
la importancia fundamental que tiene para el
sistema penal la conveniencia de relacionar el
aspecto programtico y de seguridad normativa del derecho penal con la misin que le
corresponde asumir en la praxis a la perspectiva filosfico-jurdica y de poltica criminal.
En efecto, habindose delimitado la lnea de
anlisis que intentaremos mostrar, y que no se
corresponde con la funcin del derecho penal
desde una perspectiva predominantemente
sociolgica, exploraremos, en primer lugar, los
aspectos esenciales de la funcin del derecho
penal; examinaremos, en segundo lugar, las
diversas teoras clsicas que explican la funcin de la pena; para, finalmente, determinar
cul es la funcin de la pena que se reconoce
en nuestro programa normativo y cul es la
que se reconoce en la vivencia prctica. Luego, la idea central permitir que, como parte
final, se presenten algunas conclusiones que
determinen cul o cules de estas teoras,
desde la perspectiva filosfico-jurdica y de
poltica-criminal, explican de lege ferenda la
mejor opcin que el derecho penal debera
asumir en un modelo de Estado social y
democrtico de derecho como el que aspira
nuestro legislador constitucional.
2. Teoras de la pena
De entrada podemos afirmar que las teoras
de la pena son formulaciones jurdico-penales
que intentan explicar el para qu sirve la pena y
si su imposicin por la comisin de un delito
o falta se encuentra legitimada por las teoras
del derecho penal. Efectuada esta precisin,
debemos indicar que el sistema que sirve de
base a las teoras de la pena se construye tradicionalmente por la doctrina distinguindolas
a partir de tres concepciones bsicas: a) las
teoras retributivas o absolutas; b) las teoras
RESUMEN
El autor destaca las funciones de la pena
desde dos perspectivas: desde el derecho
positivo y del poltico criminal. As, se desarrollan los aspectos esenciales de la funcin
del derecho penal y las diversas teoras
clsicas que explican la funcin de la pena.
Desde las teoras absolutas sostenidas por
Kant y Hegel, hasta las posturas actuales de
la unin o mistas. Asimismo, determina cul
es la funcin de la pena que se reconoce en
nuestro programa normativo y cul es la que
se reconoce en el plano prctico y en el CP de
1991. Finalmente, explica cul de las teoras,
de lege ferenda, explica la mejor opcin que
el derecho penal nuestro debera asumir en
un modelo de Estado social y democrtico
de derecho.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
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Doctrina prctica
al que ha delinquido sobre la base
de una retribucin semejante o del
mismo tipo que el delito cometido.
B. Teora de la expiacin
Esta teora entendida como arrepentimiento del autor se encuentra
estrechamente vinculada a la tradicin cristiana de la expiacin del
pecado o de la redencin de la culpa
mediante la penitencia. Desde una
perspectiva estrictamente jurdica,
esta teora ha sufrido crticas insuperables por parte de la doctrina ms
cualificada. Segn sus partidarios, la
pena no buscara el restablecimiento
de la justicia o del derecho como
otras teoras retributivas, sino de la
propia personalidad. La expiacin
es entendida como una disposicin
moral o personal del culpable. Para
esta teora, el reo reconocera la pena
que sufre como una consecuencia
justa y necesaria de su delito (de
su mala accin). La pena tendra
un sentido catrtico para despertar
sentimientos de culpabilidad y el
consiguiente arrepentimiento en el
autor del delito. La pena sera, as,
no solo un padecer, sino un actuar5.
Como es obvio entender, con la
teora de la expiacin prevalecen los
sentimientos espirituales, morales y
religiosos como caractersticas principales de la pena. Bajo esta concepcin
la pena toma sentido sobre la base del
arrepentimiento del autor y se impone no como un imperativo categrico
al estilo de Kant, tampoco como una
fundamentacin jurdica al estilo de
Hegel, sino como un merecido castigo por el pecado cometido. Garca
Pablos de Molina6 sobre el particular
considera que, por ser la expiacin
un elemento subjetivo, era impropio
para el derecho; y adems era un ins5 FEIJOO SNCHEZ, Bernardo, Retribucin y prevencin
general. Un estudio sobre la teora de la pena y las funciones del Derecho penal, cit., pp. 96-97.
6 GARCA PABLOS DE MOLINA, 2000, p. 135. (VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho penal. Parte
general, Grijley, Lima, 2014, p. 49).
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Doctrina prctica
de la pena ms influidas por las ciencias sociales, mientras la teora kantiana es utilizada,
recurrentemente, para oponerse a la creciente
influencia de dichas teoras de las penas, entre
las que se encuentran las teoras funcionales10.
DIFERENCIAS
Teora retribucionista
de Kant
Teora retribucionista
de Hegel
Son principialistas.
Sus fundamentos van en contra de las concepciones
utilitaristas.
La pena se impone por razones de justicia.
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
general negativa que se caracteriza por la
intimidacin de la generalidad con la finalidad de que los ciudadanos no delincan,
no ha logrado el xito esperado pues,
entre otras razones, el utilitarismo que
lleva consigo atenta contra la dignidad
humana al utilizar al hombre como objeto
y no como sujeto de derecho.
IMPORTANTE
Nuestro Cdigo Penal se adscribe a
la teora dialctica de Roxin que en
sus tres momentos de la vida de la
pena reconoce las perspectivas de
prevencin general y prevencin
especial.
La prevencin general positiva se vincula con la afirmacin del derecho y en
ella predominan elementos tico-sociales.
Desde el anlisis realizado por Mir Puig,
puede distinguirse entre concepciones
fundamentadoras y limitadoras. Las
primeras (Welzel, Jakobs, Kaufmann) permitiran ir ms all de lo preciso para la
intimidacin por razones de integracin
social. Las segundas, en cambio, solo buscaran limitar los excesos de pena debido
a razones intimidatorias, exigiendo penas
que respondan a la conciencia social (as,
Roxin, Hassemer, Zipf)17.
A partir de la concepcin fundamentadora, se asigna al derecho penal la misin
de reforzar la conciencia jurdica de la
comunidad y su disposicin para cumplir
las normas. Para ello, es importante una
determinada configuracin de las conminaciones penales que propicie luego
la imposicin al infractor de la sancin
que esa colectividad sienta como justa
(y satisfaga el sentimiento jurdico de tal
colectividad). Ello redunda en la estabi17 C
fr. SILVA SNCHEZ, Jess Mara, Aproximacin al
derecho penal contemporneo, 2. ed., Julio Csar Faira
(editor), Montevideo-Buenos Aires, 2010, p. 367.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
en la prevencin
general positiva el
destinatario es, sobre todo, el ciudadano fiel al derecho, a quien se
debe
trasmitir,
mediante una justicia penal en funcionamiento, una
sensacin de seguridad y una actitud
aprobadora frente al Estado y su ordenamiento jurdico .
70
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Doctrina prctica
Grado
Aplicacin de
la funcin
Ocasionales
Necesitados de
correccin
Intimidacin individual
No ocasionales o
de estado
Corregibles
Resocializacin
Habituales
Incorregibles
Neutralizacin o
pena de cadena
perpetua
Delincuentes
24 Cfr., la obra de Santiago Mir cit., p. 85, quien respecto al delincuente no ocasional pero corregible, lo
llama tambin de estado porque en l el carcter
delincuente constituye ya un estado de cierta permanencia, por lo que deben perseguirse la correccin y
resocializacin por medio de una adecuada ejecucin
de la pena.
25 HASSEMER, Winfried/MUOZ CONDE, Francisco,
Introduccin a la criminologa y a la poltica criminal,
cit., p. 173.
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Se corresponde
con el plano
Fundamento
Intimidacin
Legislativo
Prevencin general
Aplicacin
Judicial
Ejecucin
Penitenciario
Funcin de
resocializacin
o prevencin
especial
Doctrina prctica
reconocer que es la teora que al lado de la
teora de la prevencin general positiva han
ganado terreno en la dogmtica penal actual.
As, el profesor Abanto Vsquez31 anota que
la teora preventiva de la unin es prcticamente la dominante en la actualidad o, por lo
menos, se puede decir que tiene igual grado
de difusin que la teora de la prevencin
general positiva en la versin defendida por
Hassemer. En el fondo, apenas si se alcanza
a ver alguna diferencia entre la primera y la
segunda, pues tambin esta ltima reconoce
la vigencia del principio resocializador, as
como los efectos limitadores (hacia arriba)
de la culpabilidad del sujeto (derecho penal
de culpabilidad), aunque como principio
constitucional externo.
DATOS
Claus Roxin, dentro del marco de las
teoras preventivas de la unin, propone por la dcada de los sesenta, la
teora dialctica de la unin.
Ahora bien, cul es la teora que reconoce
nuestro programa normativo? Algunos autores
como Villavicencio Terreros32 y Prado Saldarriaga33 afirman que el CP de 1991 asume la
teora mixta de la unin. En efecto, nuestro
Cdigo Penal se adscribe a la teora dialctica
de Roxin que en sus tres momentos de la
vida de la pena reconoce las perspectivas de
prevencin general y prevencin especial.
El sistema jurdico penal, en el plano terico, se funda razonablemente en la funcin
preventivo-especial. Basta solo verificar que
no solo en el CP de 1991 prevalece la funcin
resocializadora de la pena sino que, tambin,
el artculo II del Ttulo Preliminar del Cdigo
de Ejecucin Penal prev: La ejecucin penal
tiene por objeto la reeducacin, rehabilitacin
y reincorporacin del penado a la sociedad
(). En el plano constitucional, se tiene incluso el artculo 139.22 de la Constitucin cuyo
32 Este autor afirma que nuestro cdigo se inscribe en
la lnea de una teora unitaria aditiva de la pena.
VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho penal.
Parte general, cit., p. 73.
33 As, el Cdigo del 91 asume una opcin funcional
y preventivo-mixta y reconoce posibilidades preventivo-generales y preventivo-especiales. PRADO
SALDARRIAGA, Vctor, La funcin de la pena, en
Derecho penal. Parte general, Grijley, Lima, 1995, p.
679.
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4. A modo de conclusin
La conclusin a todo lo planteado hasta aqu
es reflexionar respecto a cul de las teoras de
la pena debe acogerse como modelo poltico
criminal que posibilite la seguridad ciudadana
y pblica que se necesita en el pas. Al margen
de considerar que ninguna de las teoras analizadas llega a colmar al 100% las expectativas
de la Academia, la teora dialctica de la unin
de Roxin, con predominancia preventiva, es
la que ms se aproxima a los fines de nuestro
Derecho penal. Decimos predominancia
preventiva porque los postulados constitucionales, penales y de ejecucin tienen
su anclaje en la prevencin especial. En ese
sentido, pensamos que la prevencin debe
estar limitada por la culpabilidad. A decir de
Abanto Vsquez, la teora preventiva de la
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
unin es prcticamente la dominante en la
actualidad o por lo menos se puede decir que
tiene igual grado de difusin que la teora de
la prevencin general positiva en la versin
defendida por Hassemer34. En esa lnea, la
teora dialctica de la unin posee un sistema
de lmites que va desde la prevencin general
en el momento de la conminacin legal por el
Poder Legislativo, pasando por una prevencin
general y especial en el momento de la aplicacin judicial por los rganos jurisdiccionales,
para finalmente llegar a una prevencin especial en el momento de la ejecucin de la pena
por los rganos penitenciarios.
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
Al margen de considerar que ninguna de las teoras analizadas llega
a colmar al 100% las expectativas
de la Academia, la teora dialctica
de la unin de Roxin, con predominancia preventiva, es la teora
que ms se aproxima a los fines de
nuestro derecho penal.
Es indudable que en el Per el ideal resocializador ha fracasado. Aun cuando en teora
la normatividad se asienta en la prevencin
especial o resocializacin, en el plano prctico
los resultados son claramente negativos. El
fracaso resocializador nos lleva a asumir que
son dos los factores esenciales que explican
el descrdito de la teora de la prevencin
especial: la falta de polticas integradoras
de resocializacin y la creencia de que la
resocializacin es solo fijacin exclusiva de
la pena privativa de libertad. Con todo, la
falta de presupuesto, el hacinamiento, la
promiscuidad, el trato abusivo y degradante
a los internos, la pena de cadena perpetua,
las penas de larga duracin, las limitaciones
burocrticas para acogerse a los beneficios
penitenciarios, etc., hacen que califiquemos
34 ABANTO VSQUEZ, Manuel, Dogmtica, delitos econmicos y contra la administracin pblica, cit., p. 114.
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I N S T I T U T O
ENTREGA GRATUITA
PARA LOS SUSCRIPTORES DE
P A C F I C O
Penal
PENAL PROCESAL PENAL PENITENCIARIO CRIMINOLOGA
EL DELITO DE
LAVADO DE ACTIVOS
ANLISIS DEL
DECRETO LEGISLATIVO N 1106
SOBRE LA OBRA
El libro se desarrolla en base a la
nueva normativa del delito de lavado
de activos, es decir, el Decreto Legislativo N. 1106, de Lucha eficaz contra
el lavado de activos y otros delitos
relacionados a la minera ilegal y
crimen organizado. As, se puede
encontrar el anlisis de la parte
sustancial de la norma, como son los
actos de conversin y transferencia,
actos de ocultamiento y tenencia,
transporte, traslado, ingreso o salida
por territorio nacional de dinero o
ttulos valores de origen ilcito, circunstancias agravantes y atenuantes,
omisin de comunicacin de operaciones o transacciones sospechosas,
rehusamiento, retardo y falsedad en el
suministro de informacin, consecuencias accesorias aplicables a personas
jurdicas; y elementos procesales
como reglas de investigacin, decomiso, prueba indiciaria, audiencia de
control judicial, entrega vigilada, entre
otros.
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Actualidad
Doctrina prctica
Penal
DOCTRINA PRCTICA
La normativizacin del tipo subjetivo como
imputacin de conocimiento a ttulo de dolo
Jos Antonio Caro John*
SUMARIO
1.
2.
3.
4.
5.
Introduccin
Orden metodolgico: La imputacin objetiva como juicio previo a la imputacin subjetiva
El carcter normativo del conocimiento penalmente imputable
3.1.. Planteamientos dogmticos de solucin: Los graves inconvenientes de una visin
psicologicista
3.2. La concepcin normativista y sus ventajas en un plano prctico
3.3. Irrelevancia de los conocimientos especiales para la imputacin subjetiva
El dolo
La prueba del dolo
1. Introduccin
En una muestra de genialidad y clarividencia
que solo a los grandes se les puede ocurrir, el
maestro muniqus, Roxin, sentenci no hace
mucho lo siguiente: el dolo no constituye
un dato (factum) psicolgico, sino un juicio
de valor judicial. Para expresarlo de un modo
metafrico: el dolo no se forma en la cabeza
del autor, sino en la cabeza del juez1. A partir
de esta idea, que concuerda con el programa
de normativizacin de las categoras jurdico
penales, aqu en el ejemplo de la imputacin
de conocimiento a ttulo de dolo, hemos de
relievar que para imputar un conocimiento
justamente como dolo no es necesario hurgar en la cabeza del autor ni interpretar su
universo subjetivo interno; todo lo contrario,
lo obligado es someter a valoracin los ele-
78
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
objetivamente adecuada al tipo penal, con la
particularidad de que el contenido de dicho
conocimiento no es el mismo de la subjetividad inherente del sujeto que acta u omite,
sino ms bien est dado por la exteriorizacin
u objetivacin de la subjetividad concretada
por el autor en el hecho.
En ello radica precisamente que un derecho
penal respetuoso de las garantas fundamentales del Estado de derecho fundamenta en
el principio de culpabilidad y la consiguiente
proscripcin de la responsabilidad objetiva4, la
ineludible exigencia de constatar un elemento
subjetivo normativamente relevante para
poder afirmar plenamente la tipicidad de un
comportamiento5. Esta exigencia se erige en
una garanta para el ciudadano en tanto marca el lmite del derecho penal en el plano de lo
subjetivo, de suerte que no le est permitido
al Estado inmiscuirse en el mbito privado de
las personas ni reprimir meros pensamientos
por ms indecorosos o viles que estos puedan
ser. Lo que trae a colacin completar estas
lneas introductorias con el pensamiento de
otro grande, el maestro de Bonn, Jakobs,
quien dice: cuando el Estado se inmiscuye en
el mbito privado termina la privacidad y con
ella la posicin del ciudadano como sujeto; sin
su mbito privado el ciudadano no existe6. Este
4 Art. VII, Ttulo Preliminar, CP: La pena requiere de
la responsabilidad penal del autor. Queda prescrita
toda forma de responsabilidad objetiva.
5 GARCA CAVERO, Percy, Lecciones de derecho penal.
Parte general, Grijley, Lima, 2008, p. 391.
6 JAKOBS, Gnther, Criminalizacin en el estadio previo a la lesin de un bien jurdico, trad. de Enrique
Pearanda Ramo, en Idem, Estudios de derecho penal,
Madrid 1997, p. 297 (La cursiva es nuestra). Agrega:
Por tanto, la regla cogitationis poenam. nemo patitur
es tan solo una de las concreciones del principio
general de que los asuntos exclusivamente internos
de un sujeto no pueden constituir una perturbacin
social. De internis non judicat praetor. A este respecto,
lo interno carece de un lmite preestablecido, cuasi
natural, por donde discurre el lmite entre lo externo y
lo interno es algo que se decide de un modo diferente
segn la concepcin que se tenga de la sociedad y,
dentro de una misma sociedad segn el mbito de
que se trate, pero en todo caso sin una dependencia
forzosa de circunstancias perceptibles por los sentidos.
Volumen 6 | Diciembre 2014
RESUMEN
Un hecho para ser tpico tendra que ser adecuado o ser subsumido al tipo penal. Pero esta
adecuacin no obedece solamente a cuestiones
objetivas, sino tambin subjetivas, pues esta ltima es una exigencia del principio de culpabilidad.
Las cuestiones objetivas son de naturaleza normativa; esto es, una conducta para cumplir con este
elemento objetivo tendra que haber superado
el riesgo permitido, por lo que habra cometido
primero la infraccin de un deber concretado
en un mbito de competencias de la persona.
Obligaciones de naturaleza metodolgica nos
exigen que primeramente se tiene que analizar la
tipicidad objetiva, para luego pasar a la subjetiva,
si no se cumple con esta exigencia naturalmente
tendremos consecuencias absurdas y arbitrarias
en la prctica. Por tanto, para completar el juicio
de la tipicidad, iniciado con el anlisis de si una
determinada conducta ha superado el riesgo
permitido, se tendr que abordar la imputacin
subjetiva. Pues bien, para determinar esta no han
habido soluciones unvocas, sino varias, as: la psicologicista, para la cual la imputacin subjetiva se
verificar en la psiquis del actuante, al fenmeno
psquico existente en el momento en el que se
llev a cabo la accin tpica y que el juez deber
tratar de reconstruir. Naturalmente esta postura es
totalmente rechazada por nuestro autor, quien se
decanta por las teoras normativistas, y a su decir,
la imputacin subjetiva es el resultado de una
atribucin de sentido normativo a una forma del
conocimiento humano. Por tanto, para imputar
un conocimiento, no es necesario hurgar en la
cabeza de la persona, el conocimiento penalmente relevante; para el normativismo, no es sino el
conocimiento concreto que el sujeto deba tener
o, lo que es lo mismo, que se espera que tenga
en el contexto social especfico de su actuacin.
Esta postura a la vez tiene una capacidad de rendimiento en el plano prctico, y ofrece criterios
vlidos y seguros para probar los conocimientos
del autor al momento de delinquir.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
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Penal
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permitido para luego pasar recin a abordar la
imputacin subjetiva, en los trminos que ms
adelante se expone. Sostener un orden inverso,
es decir, anteponer el anlisis de lo subjetivo
al del aspecto externo de la conducta conlleva
sin duda a consecuencias absurdas y arbitrarias
en la prctica. As, por ejemplo castigamos
penalmente al mdico que, actuando con el
ms estricto y escrupuloso respeto de la lex
artis, realiza una intervencin quirrgica deseando la muerte de su paciente gravemente
enfermo que, en efecto, termina falleciendo
tras la operacin? Al anteponer el anlisis
subjetivo y colocar el enfoque en los viles
deseos del mdico, una solucin consecuente
con dicho orden metodolgico afirmara sin
ms que el profesional de la medicina debe
responder penalmente por el delito de homicidio en grado de tentativa, cuanto menos si el
paciente sobrevive a la operacin quirrgica.
Lo mismo podra afirmarse respecto del boxeador que con nimo homicida, pero actuando
reglamentariamente, ataca a su contrincante11.
Trasladando este razonamiento al mbito de
los delitos contra la Administracin Pblica,
carecera igualmente de sentido afirmar la
responsabilidad penal del funcionario pblico
que, aun con intencin de obtener algn provecho econmico, sostiene conversaciones o
acercamientos legalmente permitidos con un
particular en torno a un proceso de contratacin estatal12. La respuesta en todos los casos
es la misma: los deseos, los pensamientos, las
11 Cfr. REYES ALVARADO, Yesid, Imputacin objetiva, 2.
ed., Themis, Bogot, 1996, pp. 95 y s.
12 Como lo seala acertadamente Rojas Vargas, Fidel,
Delitos contra la Administracin Pblica, 4. edicin,
Grijley, Lima 2007, p. 413: Es natural a la lgica
de toda contratacin o negociacin que exista en
mayor o menor grado acercamientos, conversaciones
o concertaciones para afinar y definir los trminos
de entendimiento contractual, conforme a las bases
administrativas prefijadas en la ley y el reglamento.
De hecho, normas como la Ley que regula la gestin
de intereses en la administracin pblica (Ley N.
28024) sirven para establecer la frontera entre los
actos de gestin permitidos (orientados a influir en
una decisin pblica) y los pactos confabulatorios o
clandestinos. De all que resulte claro que la concertacin tpica propia de la colusin solo puede realizarse
al margen de lo jurdicamente permitido.
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Actualidad
Penal
IMPORTANTE
Una perspectiva normativista parte
de que el conocimiento penalmente relevante no es apreciado como
un simple fenmeno psicolgico
que deba ser hurgado en la mente
del autor ni, por ende, averiguado
o dilucidado por el juez penal.
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20 En una sntesis de lo proclamado por el penalista alemn Zachari en 1836, citado por JAKOBS, Gnther,
Criminalizacin en el estadio previo a la lesin de un
bien jurdico, cit., p. 303. El pensamiento completo
de Zachari es el siguiente: El juez, frente a todo el
que entrase en una farmacia y demandase un veneno
o frente a cualquiera que comprase un arma o se
hubiese procurado escalas o sogas, estara autorizado
a inquirir si esto no habra ocurrido con la intencin
de perpetrar un delito y a intervenir en otros muchos
casos de una forma escandalosa en la vida de los
ciudadanos. Ciertamente quien tenga al Estado por
una prisin que ha de obtener la moralidad por la
fuerza y lamente de algn modo que no lleve cada
hombre en el pecho un espejo que refleje y capture
sus pensamientos para hacer reconocible cualquier
pensamiento inmoral y poder as castigarlo, encontrar
agrado en declarar punible cualquier posible indicio de
la voluntad delictiva. Ojal, sin embargo, que nunca
encuentren aplicacin positiva semejantes principios!.
21 RAGUS I VALLS, Ramn, El dolo y su prueba en el proceso penal, cit., p. 266; agrega, p. 272: una aplicacin
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Doctrina prctica
resolucin de casos prcticos, teniendo
en cuenta la particular trascendencia que
tiene el juicio de imputacin subjetiva y
la consiguiente determinacin del dolo
o la culpa, segn corresponda, pues no
solo el tipo culposo tiene contemplado
siempre una pena inferior al doloso, sino
que en muchos casos la ausencia de dolo
determina la impunidad de la conducta,
al no prever la ley penal expresamente
una modalidad imprudente28.
IMPORTANTE
Una concepcin normativista determina la relevancia penal de lo
subjetivo a partir de una visin que
va desde lo externo hacia lo interno: lo externo aqu se configura
por el significado social perturbador de la conducta especfica, y lo
interno por el sentido normativo
que se atribuye al conocimiento.
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sin duda, no desde un punto de vista normativo, nico relevante para el derecho
penal. Podra sostenerse, por el contrario,
que s hubo tal favorecimiento en un
plano causal-naturalstico o psicolgiconaturalstico; sin embargo, ello resulta
totalmente irrelevante para el juicio de
imputacin penal.
40 Sentencia de Segunda Instancia, Sala Penal de Apelaciones del Subsistema Anticorrupcin, Exp. 00054-2011,
de 07 de noviembre de 2012 (ponente Castaeda
Otsu), fundamento 18, en Castaeda Otsu, Jurisprudencia seleccionada del subsistema anticorrupcin, p. 472.
41 Puede verse ms detalles sobre esta noticia en:
<http://elcomercio.pe/actualidad/1506082/noticiagordo-tobi-fue-capturado-mancora-operarse-bajarpeso>. (Consulta: 7 de diciembre de 2012).
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JURISPRUDENCIA ANTERIOR
RELEVANTE
() una de las caractersticas de
la imputacin subjetiva, es la atribucin del sentido normativo del
conocimiento: el nico conocimiento vlido que interesa al Derecho
penal, no es otra cosa que lo que
el actuante deba saber, deba
conocer en el contexto social de
su accin, no lo que saba o lo que
conoca; cuando este es el criterio
determinante, la imputacin subjetiva completa su contenido como
atribucin de un sentido normativo al conocimiento configurador
del tipo penal.
[N. 0005-2011-Lima, f.j.n. 18.1.4].
4. El dolo
Aqu se parte de una premisa fcilmente deducible de los anteriores apartados y que est
referida al contenido del dolo: este se halla
conformado solamente por el conocimiento,
de manera que para afirmar su existencia
basta con imputar al sujeto el conocimiento
42 FEIJO SNCHEZ, Bernardo, Imputacin objetiva en
derecho penal, cit., p. 114. Este autor sostiene que,
correlativamente, los desconocimientos especiales
constituyen un problema relacionado con el riesgo
permitido y no con la intencin del autor (p. 117).
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43 JAKOBS, Gnther, Derecho penal. Parte general. Fundamentos y teora de la imputacin, trad., de Joaqun
Cuello Contreras y Jos Luis Serrano Gonzlez de
Murillo, 2. ed., Marcial Pons, Madrid, 1997, 8,
nm. marg. 8; en el mismo sentido, GARCA CAVERO,
Percy, Lecciones de derecho penal. Parte general, cit., p.
404.
44 Cfr. en ese sentido, STRATENWERTH, Gnter, Derecho
penal. Parte general I. El hecho punible, trad. de la 4.
ed. a cargo de Manuel Cancio Meli y Marcelo A.
Sancinetti, Hammurabi, Buenos Aires, 2005, 8,
nm. marg. 66: () la definicin tradicional del dolo
expresa algo completamente correcto: forma parte
de l, adems del conocimiento de la posibilidad
de realizar un tipo penal por medio de la conducta
propia, una determinada actitud interior, que puede
ser caracterizada, mientras sea consciente de la imperfeccin de la expresin, con la frmula tradicional que
se mantiene hasta hoy, como voluntad de realizar el
hecho (cursiva en el original). En la doctrina nacional
defiende esta postura VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho penal. Parte general, cit., p. 354; tambin
HURTADO POZO, Jos, Manual de derecho penal. Parte
general I, cit., 11, nm. marg. 1178, quien sostiene
que el hecho de que la ley no haya definido al dolo
como conformado por la consciencia y voluntad,
no significa en absoluto que deba abandonarse esa
concepcin.
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Doctrina prctica
Por el contrario, en una concepcin del derecho penal cuyas normas se orientan a prohibir
la creacin de riesgos no permitidos y garantizar la vigencia de ciertas expectativas sociales
de conducta, la actuacin ms grave desde
un punto de vista subjetivo ser aquella en la
que la persona tiene pleno conocimiento de
la generacin de esos riesgos no permitidos,
no siendo ya necesario constatar un elemento
volitivo dirigido a ese fin. Sera insulso, pues,
exigir una voluntad de creacin de riesgos
prohibidos, cuando existe ya un deber jurdico de evitarlos o neutralizarlos. Teniendo
en cuenta que los conceptos dogmticos
deben determinarse siempre en funcin a la
evolucin de la configuracin de la sociedad,
esta ltima concepcin del derecho penal es
la que se muestra a todas luces como la ms
consecuente45.
Ms all de estas consideraciones, lo cierto
es que la postura tradicional que concibe al
dolo como consciencia y voluntad del tipo
objetivo ha venido siendo progresivamente
abandonada por la doctrina, de suerte que
hoy en da puede afirmarse que, de modo
implcito o explcito, el dolo se concibe solo
como conocimiento de la realizacin de un
comportamiento tpico objetivo46. Este giro
conceptual obedece en realidad a diversas
razones, entre las que aqu cabe destacar el
hecho de que una aplicacin coherente del
dolo conformado tambin por la voluntad o
la intencin llevara a considerar como delito
imprudente supuestos que a todas luces se
aproximan claramente al merecimiento de
pena propio del delito doloso. Precisamente,
la clsica triparticin del dolo (directo, de
segundo grado y dolo eventual) responde a
ampliaciones del concepto de dolo construidas para no tener que castigar como simples
imprudencias conductas que se muestran mucho ms graves y cercanas al delito doloso47.
45 GARCA CAVERO, Percy, Derecho penal econmico.
Parte general, cit., p. 481.
46 RAGUS I VALLS, Consideraciones sobre la prueba
del dolo, cit., p. 13.
47 BACIGALUPO, Enrique, Problemas actuales del dolo,
cit., p. 78, para quien la forma bsica del dolo debe
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blece que no existe dolo cuando se presenta
un error, o, lo que es lo mismo, cuando el
hecho realizado por el autor no es abarcado
por su conocimiento57.
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
El conocimiento configurador del
dolo est compuesto as por lo
que el sujeto deba saber (conocimiento normativo) y no meramente por lo que saba (conocimiento
psicolgico). Lo que se debe saber
se determina en funcin de la posicin especfica (del rol) que ocupa el actuante en el contexto de
interaccin, pues precisamente esa
posicin permitir saber qu conocimiento es el exigible en esa particular situacin, careciendo de toda
importancia lo que el agente saba
en su fuero interno o lo que pudo
haber sabido.
Por consiguiente, a partir de este precepto
una conducta solo puede ser dolosa cuando el
autor tena un conocimiento suficiente sobre
las circunstancias de un suceso que se ajusta
a la hiptesis del tipo penal. De este modo,
resulta fcil apreciar que el Cdigo Penal no
se refiere en ningn momento a la voluntad
como elemento del dolo; de hecho, no exige
(a diferencia del derogado Cdigo Penal de
1924)58, ni positiva ni negativamente, el
vencible, la infraccin ser castigada como culposa
cuando se hallare prevista como tal en la ley.
El error invencible sobre la ilicitud del hecho constitutivo de la infraccin penal, excluye la responsabilidad.
Si el error fuere vencible se atenuar la pena.
57 BACIGALUPO, Derecho penal. Parte general, cit., pp.
316 s.: Por lo tanto, una correcta comprensin de
los problemas del error es imposible sin considerar
previamente la nocin de dolo; Caro John, Imputacin subjetiva, cit., p. 245; Feijo Snchez, El dolo
eventual, cit., p. 25.
58 El cual estableca, basndose en la frmula suiza,
que una infraccin penal era intencional cuando se
cometa por accin u omisin consciente y voluntaria.
A decir de HURTADO POZO, Jos, Manual de derecho
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ble a l determina la imputacin a ttulo de
imprudencia.
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una persona u otra, por lo que si se hiciera
depender de un criterio tan subjetivo y cambiable la valoracin probatoria, el juicio de
imputacin subjetiva se tornara peligroso y
arbitrario. En la prctica forense esto implica
que dos casos idnticos pueden tener soluciones radicalmente opuestas, vindose la
sociedad obligada a dar por correctas ambas
soluciones73.
Precisamente para corregir los problemas
a que puede conducir este mtodo de
probanza, se plantean lmites y parmetros
objetivos a la ntima conviccin: las reglas
de la experiencia. Estas reglas, desde luego,
no deben ser construidas o inventadas por el
juez para cada caso concreto, sino debe buscarlas en el mbito de la interaccin social,
teniendo como base los elementos configuradores del tipo penal. Segn cmo estn
configurados los elementos del tipo podr
establecerse qu es lo que el sujeto deba
conocer en la interaccin social concreta. Por
ejemplo: el tipo penal del encubrimiento
real (art. 405 CP) solo se acreditar si quien
procura la desaparicin de las huellas o
prueba del delito u oculta los efectos del
mismo sabe que esas huellas, pruebas o
efectos proceden de un delito. Pero cmo
probar que saba? Los elementos objetivos
externos a la accin nos darn la respuesta
en funcin de las reglas de la experiencia,
porque en este caso el tipo subjetivo requiere una probanza de conocimiento con
certeza y no una mera presuncin o sospecha
de conocimiento. Se deber valorar en conjunto la posicin de la persona (el rol que
desempea) en la interaccin social, el grado
de vinculacin con el tercero que incurri en
el delito precedente, las declaraciones y testimoniales, el cruce de informacin obtenida
mediante la intervencin sobre el secreto de
las comunicaciones, el levantamiento del
secreto bancario, etc.
73 Como seala FEIJO SNCHEZ, Bernardo, El dolo
eventual, cit., p. 133, y se colige claramente de lo hasta
aqu expuesto, los procesos psicolgicos muestran
siempre una mayor dificultad procesal.
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Penal
De este modo, solo podr atribuirse correctamente los conocimientos al imputado cuando
el juez encuentre en dicha interaccin una
regla de experiencia cuya vigencia, desde
una valoracin social, es indiscutible, de
suerte que se pueda afirmar que, presupuestos
ciertos datos objetivos propios del contexto,
una persona deba necesariamente conocer
los hechos75. Siendo esto as, es evidente que
tales hechos le son plenamente imputables
a ttulo de dolo, pues el sujeto conoca perfectamente la conducta que realizaba y los
riesgos implcitos.
Retomando los ejemplos sealados en el
acpite anterior, en el caso del sujeto que
envenena a su novia para darle una leccin,
el juez deber efectuar una valoracin desde
una perspectiva social, a fin de determinar
si, aun cuando sea cierto que el sujeto tena
profundos sentimientos hacia su novia, conoca los riesgos inherentes a su conducta. Adems, segn las reglas de la interaccin social
vigentes, resulta claro que un lquido con un
potente veneno implica necesariamente un
altsimo riesgo mortal para quien lo ingiera.
De esta forma, al conocer que su novia est
tomando ese lquido, se entiende desde un
punto de vista social que tambin conoce
que su conducta era apta para producirle la
muerte76. La sociedad no acepta, pues, que
alguien que realiza una conducta valorada
75 RAGUS I VALLS, Consideraciones sobre la prueba
del dolo, cit., p. 20.
76 RAGUS I VALLS, Ramn, El dolo y su prueba en el
proceso penal, cit., pp. 469 y s.: Cuando un sujeto
lleva a cabo una conducta especialmente apta para
producir un determinado resultado lesivo y lo hace
siendo conocedor de la peligrosidad abstracta de tal
conducta y contando con un perfecto conocimiento
situacional, se entiende, desde un punto de vista
social, que por fuerza ha juzgado tambin que su
conducta era apta para producir el citado resultado
lesivo en aquella especfica situacin.
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CONSULTA n 2
CONSULTA N 1
Ricardo le propone y le convence a Jhonny robarle a Patricio los
S/.20,000.00 que acaba de sacar prestado del Banco Continental, y
acuerdan que mientras Ricardo lo baja a Patricio de su vehculo y lo inmoviliza tomndolo del cuello y apuntndole con una pistola en la sien,
Jhonny le sustraera la mochila en el que lleva el dinero; producindose
el hecho conforme a lo planeado. Al respecto, a ttulo de qu responderan Ricardo y Jhonny?*
Nos encontramos en el delito de robo agravado, con el concurso de dos o ms personas
y que el mismo se realiza a mano armada.
En la doctrina se discute, de lo que nos indica
el art. 189.4 sobre la pluralidad de agentes, si
simplemente es la exigencia de varias personas, sin importar el rol que cumplen, o es que
acaso todos deben tener el mismo papel en
el hecho delictuoso. Ciertamente, gran parte
manifiestan que lo que establece la norma
penal es que todos deben actuar en forma
de coautora, es decir todos deben actuar en
base a una divisin de funciones. En nuestro
caso, Ricardo convence y se pone de acuerdo
* Corresponde a la pregunta N. 287 del balotario formulada por el CNM, por motivo de las convocatorias
001, 002 y 003-2014-SN/CNM, cuya evaluacin se
realiz el 25 de abril de 2014.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
En el caso tenemos a un intraneus y a un extraneus, el primero es un sujeto cualificado revestido de una funcin pblica, y que interviene
en razn de un cargo en el comit especial que
conducir el proceso de seleccin. En nuestro
caso, concierta con el interesado en participar
y lograr el otorgamiento de la buena pro. Nos
encontramos pues en el marco del delito de
colusin simple, sancionado en el art. 384,
primer prrafo. Si tratamos de terminar las
responsabilidades, naturalmente el extraneus,
no puede ser en clave de la autora, pero como
* Corresponde a la pregunta N. 214 del balotario formulada por el CNM, por motivo de las convocatorias
001, 002 y 003-2014-SN/CNM, cuya evaluacin se
realiz el 25 de abril de 2014.
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RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N. 3004-2013
Lima
TEMA
FECHA DE EMISIN/
PUBLICACIN
16-07-2014 / 5-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Actualidad Penal
Resea de jurisprudencia
Resea de jurisprudencia
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Actualidad
Penal
Lima, diecisis de julio de dos mil catorce.VISTOS: El recurso de nulidad interpuesto por la defensa tcnica del encausado Kenny Dante
Valverde Meja, contra la sentencia conformada de fojas tres mil setecientos setenta y siete,
del uno de agosto de dos mil trece. Interviene como ponente el seor Juez Supremo Jos
Antonio Neyra Flores.
CONSIDERANDO
Primero. La defensa tcnica del encausado Kenny Dante Valverde Meja, en su recurso formalizado a fojas tres mil setecientos ochenta y nueve, alega lo siguiente: i) La sancin a
imponer debe ser acorde con la participacin en el hecho ilcito imputado y la magnitud del
dao ocasionado; por tanto, aun cuando su patrocinado acept los cargos formulados en
la acusacin fiscal, su funcin estuvo limitada por las decisiones de las Juntas Directivas de
la Caja de Pensiones Militar Policial. ii) Su patrocinado fue objeto de la medida cautelar de
arresto domiciliario, lo que implica el haber sufrido ya una privacin de la libertad individual;
de igual forma, viene sufriendo carcelera efectiva por otros procesos aperturados en su contra, pese a que supuestamente se tratan de un mismo delito, agraviado e imputado, que en
todo caso debieron ventilarse en un mismo proceso penal para evitar duplicidad de penas.
iii) Resulta excesivo el monto fijado por concepto de reparacin civil, dado que su patrocinado se encuentra recluido en un establecimiento penal sin poder realizar actividad profesional,
lo que sucede hace ms de diez aos, aproximadamente, limitndose a trabajar como apoyo
administrativo de la Gerencia Legal de una empresa, por lo que su salario solo le alcanza para
su sostn y el de su familia.
Segundo. Segn el sustento fctico de la acusacin fiscal, obrante en copia certificada a fojas
novecientos noventa y cuatro, se imputa en concreto al encausado Kenny Dante Valverde Meja, que en su condicin de ex - Gerente de Asesora Jurdica de la Caja de Pensiones Militar
Policial, particip en cuatro operaciones colusorias favoreciendo Vctor Alberto Venero Garrido, en la compra de sus inmuebles ubicados en La Encalada, San Martn, Pando y Echenique
que ofertaba la Caja de Pensiones Militar Policial, realizando informes legales en los que se
avalaba la adquisicin de los citados inmuebles, sin considerar que los mismos estaban a
nombre de terceras personas (testaferros), siendo el real propietario el mencionado Vctor
Alberto Venero Garrido, propiciando la sobrevaluacin de tales compras, y que adems no se
encontraba debidamente formalizada la propiedad de los ofertantes, afectndose gravemente
el patrimonio de la citada entidad.
Tercero. Conforme con el artculo trescientos del Cdigo de Procedimientos Penales, modificado por el Decreto Legislativo nmero novecientos cincuenta y nueve, el pronunciamiento
de esta Suprema Sala debe estar estrictamente referido al extremo que ha sido materia de
impugnacin; que, en el presente caso, es el quantum de la pena impuesta y el monto fijado
por concepto de reparacin civil al encausado Kenny Dante Valverde Meja, quien se acogi
a la conclusin anticipada del debate oral, previsto en la Ley nmero veintiocho mil ciento
veintids, y acept los cargos imputados por el Ministerio Pblico en su acusacin escrita.
Cuarto. Para imponer una sancin penal debe tenerse presente que el legislador ha establecido las clases de pena y el quantum de estas; por consiguiente, se han fijado los criterios
necesarios para individualizarla judicialmente. Dentro de este contexto, debe observarse el
principio de proporcionalidad previsto en el artculo octavo del Ttulo Preliminar del Cdigo
Penal, que exige valorar el perjuicio y la trascendencia de la accin desarrollada por el agente
culpable bajo el criterio de la individualizacin, cuantificando la gravedad del delito y su
modo de ejecucin, el peligro ocasionado y la personalidad o capacidad del presunto delincuente, conforme con el artculo cuarenta y seis del citado Texto legal.
102
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
Quinto. En tal sentido, para efectos de establecer el quantum de la pena a imponer al encausado Kenny Dante Valverde Meja, debe tenerse en cuenta lo siguiente: i) El delito contra
la Administracin Pblica, en la modalidad de colusin, previsto en el artculo trescientos
ochenta y cuatro del Cdigo Penal vigente al momento de los hechos sanciona al agente
con una pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de quince aos, ii) La reduccin
de hasta un sptimo de la pena a imponer, por cuanto se acogi a la conclusin anticipada de
debates orales Ley nmero veintiocho mil ciento veintids, segn los lineamientos establecidos en el Acuerdo Plenario nmero cinco - dos mil ocho/CJ - ciento diecisis, del dieciocho
de julio de dos mil ocho, emitido por la Sala Penal Permanente y Transitorias de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica; no siendo aplicable adicionalmente el beneficio procesal de
la confesin sincera, previsto en el artculo ciento treinta y seis del Cdigo de Procedimientos
Penales, toda vez, que el encausado recurrente no acept los cargos imputados de manera espontnea en la primera oportunidad que tuvo para hacerlo, ni contribuy en forma objetiva
para el esclarecimiento de los hechos ilcitos materia de proceso penal. iii) Sus condiciones
personales, esto es, de profesin abogado, lo cual evidencia que conoca las consecuencias de
la actividad ilcita realizada por la que ha sido condenado; en consecuencia, la pena impuesta
en la recurrida (cuatro aos de pena privativa de libertad, suspendida en su ejecucin por el
trmino de tres aos, bajo determinadas reglas de conducta) resulta proporcional a lo anotado y lo previsto en el artculo cincuenta y siete del Cdigo Penal.
Sexto. En cuanto al argumento de la defensa tcnica del encausado recurrente referido a la
equiparacin de los das de arresto domiciliario de su patrocinado, con la pena condicional
impuesta en la sentencia conformada recurrida, debe indicarse, que ello resulta incoherente
por propias naturalezas procesales, debido a que el arresto domiciliario en la etapa de instruccin contra su patrocinado obedeci a una medida coercitiva personal de comparecencia
restringida de menor gravosidad que una de detencin judicial; sin perjuicio de indicar, que
en el presente caso se conden a su patrocinado a una pena suspendida condicionalmente,
bajo determinadas reglas de conducta.
Sptimo. Respecto al extremo del monto fijado por concepto de reparacin civil en la sentencia conformada recurrida, debe indicarse que por sentencia del dos de julio de dos mil
doce, se fijaron por dicho concepto los siguientes montos: i) Contra Dante Guillermo Surez
Carranza, Marco Antonio Rodrguez Huerta, Arturo Ernesto Marquina Gonzles, Nstor Gustavo Tafur Lpez, Jorge Ral Esteban Kisic Wagner, Enrique Demetrio Falcn Maldonado, Carlos
Gustavo Salcedo Williams, Segundo Francisco Arnao Laos y Miguel ngel Aguirre Rodrguez,
por la participacin en la adquisicin del inmueble La Encalada, el pago solidario de cincuenta mil nuevos soles a favor del Estado y setenta mil nuevos soles a favor de la Caja de
Pensiones Militar Policial, sin perjuicio de devolver los trescientos cincuenta y un mil ciento
diecinueve nuevos soles por concepto de la sobrevaloracin de dicho inmueble, ii) Contra
Dante Guillermo Surez Carranza, Marco Antonio Rodrguez Huerta, Arturo Ernesto Marquina
Gonzles, Nstor Gustavo Tafur Lpez, Jorge Ral Esteban Kisic Wagner, Enrique Demetrio
Falcn Maldonado, Carlos Gustavo Salcedo Williams, Segundo Francisco Arnao Laos por la
participacin en la adquisicin del inmueble San Martn, el pago solidario de cincuenta mil
nuevos soles a favor del Estado, y cien mil nuevos soles a favor de la Caja de Pensiones Militar Policial, sin perjuicio de devolver un milln cuatrocientos cuarenta y nueve mil setenta
y seis nuevos soles por concepto de la sobrevaloracin de dicho inmueble. iii) Contra Dante
Guillermo Surez Carranza, Marco Antonio Rodrguez Huerta, Nstor Gustavo Tafur Lpez y
Mario Rodolfo Glvez Pinillos, por la participacin en la adquisicin del inmueble Pando, el
pago solidario de cincuenta mil nuevos soles a favor del Estado, y sesenta mil nuevos soles
a favor de la Caja de Pensiones Militar Policial, sin perjuicio de devolver los ciento noventa
y cuatro mil setecientos noventa y cinco nuevos soles por concepto de la sobrevaloracin de
dicho inmueble, iv) Contra Marco Antonio Rodrguez Huerta, Miguel ngel Morn Buleje,
Carlos Rosas Domnguez Sols y Miguel ngel Aguirre Rodrguez por la participacin en la
adquisicin del inmueble Echenique, el pago solidario de cincuenta mil nuevos soles a favor
del Estado, y cincuenta mil nuevos soles a favor de la Caja de Pensiones Militar Policial, sin
perjuicio de devolver los noventa y ocho mil setecientos sesenta y siete nuevos soles por concepto de la sobrevaloracin de dicho inmueble.
Octavo. Conforme con el lineamiento jurisprudencial establecido por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica recado en el Recurso de Nulidad nmero
doscientos diecisis guin dos mil cinco, publicado en el diario oficial El Peruano el tres de
junio de dos mil cinco, debe tenerse en cuenta lo siguiente: [...] la restitucin, pago del
Actualidad Penal
103
Actualidad
Penal
valor del bien o indemnizacin por los daos y perjuicios ocasionados, segn corresponda,
cuando se trate de procesos en los que exista pluralidad de acusados por el mismo hecho y
sean sentenciados independientemente, por diferentes circunstancias contempladas en nuestro ordenamiento procesal penal, debe ser impuesta para todos, la ya fijada en la primera
sentencia firme [...].
Noveno. Siendo ello as, en virtud del artculo noventa y tres del Cdigo Penal, que establece
que la reparacin comprende, la restitucin del bien o, si no es posible, el pago de su valor, y
la indemnizacin de los daos y perjuicios, estimamos que el monto fijado por concepto de
reparacin civil en la sentencia conformada recurrida resulta proporcional, arreglado a ley y
a lo precedentemente anotado; debiendo precisarse, que el monto fijado de doscientos mil
nuevos soles favor del Estado, debe ser pagado a razn de cincuenta mil nuevos soles respecto
de cada uno de los cuatro inmuebles materia de proceso (La Encalada, San Martn, Pando y
Echenique) y solidariamente con los acusados que ya han sido sentenciados por cada uno de
dichos hechos. Asimismo el monto fijado de doscientos ochenta mil nuevos soles a favor de
la Caja de Pensin Militar Policial, debe ser pagado a razn de setenta mil nuevos soles por
el inmueble La Encalada, sin perjuicio de devolver los trescientos cincuenta y un mil ciento
diecinueve nuevos soles por concepto de la sobrevaloracin de dicho inmueble y solidariamente con los ya sentenciados por el indicado hecho; cien mil nuevos soles por el inmueble
San Martn, sin perjuicio de devolver un milln cuatrocientos cuarenta y nueve mil setenta
y seis nuevos soles por concepto de la sobrevaloracin de dicho inmueble y solidariamente
con los ya sentenciados por dicho hecho; sesenta mil nuevos soles por el inmueble Pando,
sin perjuicio de devolver los ciento noventa y cuatro mil setecientos noventa y cinco nuevos
soles por concepto de la sobrevaloracin de dicho inmueble y solidariamente con los ya sentenciados por el mencionado hecho; y cincuenta mil nuevos soles por el inmueble Echenique,
sin perjuicio de devolver los noventa y ocho mil setecientos sesenta y siete nuevos soles por
concepto de la sobrevaloracin de dicho inmueble y solidariamente con los ya sentenciados
por tal hecho.
DECISIN
De conformidad con el dictamen de la seora Fiscal Suprema en lo Penal, declararon: NO
HABER NULIDAD en la sentencia conformada de fojas tres mil setecientos setenta y siete, del
uno de agosto de dos mil trece, en los extremos que se le impuso al encausado Kenny Dante
Valverde Meja, cuatro aos de pena privativa de libertad, suspendida en su ejecucin por el
perodo de tres aos, bajo determinadas reglas de conducta, y fij por concepto de reparacin
civil el pago solidario con los ya sentenciados, de doscientos mil nuevos soles a favor del
Estado, y doscientos ochenta mil nuevos soles a favor de la Caja de Pensiones Militar Policial
(conforme a la aclaracin anotada en la parte considerativa de la presente Ejecutoria); por el
delito contra la Administracin Pblica, en la modalidad de colusin desleal, en agravio del
Estado y la Caja de Pensiones Militar Policial; con lo dems que contiene; y los devolvieron.S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / CEVALLOS
VEGAS / NF/rjmr
104
Instituto Pacfico
RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N. 3512-2013
Lima
El principio de proporcionalidad
como criterio regulador del
quantum de la pena
R. N. N. 3512-2013 LIMA
TEMA
FECHA DE EMISIN/
PUBLICACIN
08-07-2014 / 05-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
El 05-07-2012, a las 21:45 horas, aproximadamente, personal policial de la Comisara de Santa Elizabeth del distrito de San Juan de Lurigancho, realiz labores de
patrullaje por inmediaciones del paradero 1 de la urbanizacin Huscar, percatndose
que sujetos desconocidos le estaban robando a un transente (el agraviado Beltrn
Ros Ccahuaya), por lo que procedieron a efectuar la intervencin correspondiente,
logrando capturar a dos de ellos, siendo identificados como Percy Valdez Huacause y
Luis Humberto Briones Reyes, mientras que los dems se dieron a la fuga. Se precisa
que al primero de ellos se le incaut un cuchillo de metal de veintitrs centmetros,
aproximadamente, con mango de plstico de color negro, siendo conducidos a la
dependencia policial.
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Para imponer una sancin penal debe tenerse presente que el legislador ha establecido
las clases de pena y el quantum de estas; por consiguiente, se han fijado los criterios
necesarios para individualizarla judicialmente, entre esos criterios se encuentra la
de proporcionalidad de sanciones que bien se encuentra regulada en el Art. VIII del
Ttulo Preliminar del Cdigo Penal.
Resea de jurisprudencia
Resea de jurisprudencia
texto de lA reSOLUCIN
SALA PENAL PERMANENTE
R. N. N. 3512-2013
LIMA
Lima, ocho de julio de dos mil catorce.VISTOS: Los recursos de nulidad interpuestos por la defensa tcnica del encausado Percy
Valdez Huacause y el representante del Ministerio Pblico, contra la sentencia conformada de
fojas doscientos treinta y siete, del ocho de agosto de dos mil trece. Interviene como ponente
el seor Juez Supremo Jos Antonio Neyra Flores.
Actualidad Penal
105
Actualidad
Penal
Primero. La defensa tcnica del encausado Percy Valdez Huacause, en su recurso formalizado
a fojas doscientos cuarenta y siete, manifiesta su disconformidad con el extremo de la pena
impuesta en la sentencia recurrida, dado que, refiere no se tom en cuenta la confesin sincera de su defendido desde la etapa preliminar. Precisa que su patrocinado registra antecedentes
penales, empero, purg cuatro aos de condena, encontrndose pendiente los trmites de
rehabilitacin.
Segundo. El representante del Ministerio Pblico, en su recurso formalizado a fojas doscientos cincuenta, muestra su disconformidad con la pena impuesta en la sentencia recurrida,
dado que considera que no guarda proporcin con la forma y modo en que se cometi el
hecho punible, las circunstancias agravantes y la inexistencia de atenuantes. Precisa, que nos
encontramos ante un hecho grave, pues en su ejecucin no solo participaron una pluralidad
de personas, sino que se utiliz un arma blanca (cuchillo) para neutralizar y/o eliminar cualquier tipo de resistencia que pudiera oponer la vctima.
Tercero. Segn el sustento fctico de la acusacin fiscal, de fojas ciento ochenta, el cinco de
julio de dos mil doce, a las veintin horas con cuarenta y cinco minutos, aproximadamente,
personal policial de la Comisara de Santa Elizabeth del distrito de San Juan de Lurigancho,
realiz labores de patrullaje por inmediaciones del paradero uno de la urbanizacin Huscar
(mercado Valle Sharon), percatndose que sujetos desconocidos le estaban robando a
un transente (el agraviado Beltrn Ros Ccahuaya), por lo que procedieron a efectuar la
intervencin correspondiente, logrando capturar a dos de ellos, siendo identificados como
Percy Valdez Huacause y Luis Humberto Briones Reyes, mientras que los dems se dieron
a la fuga. Se precisa que al primero de ellos se le incaut un cuchillo de metal de veintitrs
centmetros, aproximadamente, con mango de plstico de color negro, siendo conducidos a
la dependencia policial.
Cuarto. Conforme con el artculo trescientos del Cdigo de Procedimientos Penales, modificado por el Decreto Legislativo nmero novecientos cincuenta y nueve, el pronunciamiento
de esta Suprema Sala debe estar estrictamente referido al extremo que ha sido materia de
impugnacin; que, en el presente caso, es el quantum de la pena impuesta al encausado Percy
Valdez Huacause, quien se acogi a la conclusin anticipada del debate oral, prevista en la
Ley nmero veintiocho mil ciento veintids, aceptando los cargos imputados por el Ministerio
Pblico en la acusacin escrita.
Quinto. Para imponer una sancin penal debe tenerse presente que el legislador ha establecido las clases de pena y el quantum de estas; por consiguiente, se han fijado los criterios
necesarios para individualizarla judicialmente. Dentro de este contexto, debe observarse el
principio de proporcionalidad previsto en el artculo octavo del Ttulo Preliminar del Cdigo
Penal, que exige valorar el perjuicio y la trascendencia de la accin desarrollada por el agente
culpable bajo el criterio de la individualizacin, cuantificando la gravedad del delito y su
modo de ejecucin, el peligro ocasionado y la personalidad o capacidad del presunto delincuente, conforme con el artculo cuarenta y seis del citado Texto legal.
Sexto. En tal sentido, para efectos de establecer el quantum de la pena a imponer al encausado Valdez Huacause, debe tenerse en cuenta lo siguiente: i) El delito contra el Patrimonio, en
la modalidad de robo agravado imputado se encuentra previsto en el artculo ciento ochenta
y ocho, concordado con los incisos dos, tres y cuatro del primer prrafo del artculo ciento
ochenta y nueve del Cdigo Penal, que sanciona al agente con una pena privativa de libertad
no menor de doce ni mayor de veinte aos. ii) Tener la condicin de reincidente en la comisin del delito de robo agravado, conforme se advierte de su certificado de antecedentes
penales de fojas ciento tres, dado que registra una pena cumplida de cuatro aos de pena privativa de libertad por un delito de robo agravado (cumplida desde el veintisis de marzo de
dos mil ocho, al veinticinco de marzo de dos mil doce); en consecuencia, le resulta aplicable
la agravante cualificada de reincidencia solicitada en la acusacin fiscal, debiendo aplicarse la
normatividad vigente al momento de los hechos, esto es, lo previsto en el artculo cuarenta
y seis-B del Cdigo Penal, modificado por Ley nmero veintinueve mil seiscientos noventa y
cuatro, publicada en el diario oficial El Peruano, el veintids de octubre de dos mil diez, que
establece: Si la reincidencia se produce por los delitos previstos en los artculos [...] ciento
ochenta y nueve [...] del Cdigo Penal, el Juez aumenta la pena en no menos de dos tercios
por encima del mximo legal fijado para el tipo penal [...]; en consecuencia, en el presente
106
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
caso la nueva pena abstracta sera veinte aos de pena privativa de libertad y el nuevo mximo sera treinta y tres aos con cuatro meses.
Siendo ello as, en mrito a la nueva pena abstracta y teniendo en cuenta las condiciones
personales del acusado Valdez Huacause, esto es, de grado de instruccin, primero de secundaria y ayudante de ventas en el mercado; se considera que la pena concreta a imponer es de
veintin aos de pena privativa de libertad, respecto de la cual debe reducirse en un sptimo,
por cuanto se acogi a la conclusin anticipada de los debates orales Ley nmero veintiocho
mil ciento dos, segn los lineamientos establecidos en el Acuerdo Plenario nmero cinco dos mil ocho/CJ - ciento diecisis, de fecha dieciocho de julio de dos mil ocho, emitido por las
Salas Penales Permanente y Transitorias de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica; no
siendo aplicable adicionalmente el beneficio procesal de la confesin sincera, previsto en el
artculo ciento treinta y seis del Cdigo de Procedimientos Penales, toda vez, que el encausado
fue intervenido en flagrancia delictiva. En el presente caso, este Supremo Tribunal aumenta
la pena impuesta en la sentencia recurrida, debido a la facultad conferida en el inciso tres del
artculo trescientos del Cdigo de Procedimientos Penales, por cuanto, contra dicho extremo
de la sentencia interpuso recurso de nulidad tanto la defensa tcnica del encausado recurrente, como el representante del Ministerio Pblico.
DECISIN
Por estos fundamentos, declararon: HABER NULIDAD en la sentencia conformada de fojas
doscientos treinta y siete, del ocho de agosto de dos mil trece, en el extremo que se le impuso
al encausado Percy Valdez Huacause, diez aos de pena privativa de libertad, como autor del
delito contra el Patrimonio, en la modalidad de robo agravado, en perjuicio de Beltrn Ros
Ccahuaya; y reformndola: le IMPUSIERON dieciocho aos de pena privativa de libertad, la
misma que computada desde el cinco de julio de dos mil doce, vencer el cuatro de julio de
dos mil treinta; y los devolvieron. Interviene el seor Juez Supremo Morales Parraguez, por
licencia del seor Juez Supremo Cevallos Vegas.
S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / MORALES
PARRAGUEZ
Actualidad Penal
107
Actualidad
Resea de jurisprudencia
Penal
RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N. 2277-2013
Lima
TEMA
FECHA DE EMISIN/
PUBLICACIN
15-07-2014 / 05-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Esta Sala Penal Suprema decidir nicamente sobre el extremo de la pena. De lo que
se tiene que la Sala Superior, para determinar la cuanta de la pena a imponer al
procesado, tom en cuenta: i) Los principios de proporcionalidad y razonabilidad; ii)
El delito qued en grado de tentativa por los hechos constitutivos de robo; iii) Existi
pluralidad de imputados y fue consumado el delito de hurto, pero el agraviado logr
recuperar su bien; iv) Su condicin socioeconmica, pues sufre carencias sociales, ya
que Or Huamn indic ser desempleado; v) Que no registra antecedentes penales.
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Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
CONSIDERANDO
PRIMERO. La defensa tcnica del sentenciado Jacks Or Huamn, en su recurso formalizado
a fojas trescientos once, indica que: i) Confes la verdad, pues el da de los hechos estuvo
ebrio, lo que pudo motivar la comisin del delito, ii) Asumi el compromiso de no cometer
ms delitos. iii) La pena debe resocializar e imponerse sobre la base de los principios de proporcionalidad y racionalidad.
SEGUNDO. La acusacin fiscal de fojas ciento ochenta y ocho imputa que: a) El diecisis
de marzo de dos mil doce, a las diecinueve horas con treinta minutos, aproximadamente,
cuando Bartolom Mamani Honori, a bordo del vehculo menor de placa de rodaje nmero
C seis nueve uno cinco cero, de propiedad de Alfredo Mamani Snchez, se encontraba en el
paradero conocido como El Palomar, en San Juan de Lurigancho, fue abordado por el inculpado Jacks Or Huamn y el menor Javier Mario Carbajal rtica, quienes bajo pretexto de
solicitar servicios para ser dados hasta el Asentamiento Humano Media Luna, altura de Bella
Esperanza, lo condujeron hasta un descampado en donde lo redujeron con un arma blanca
(cuchillo) y un desarmador, con la finalidad de robar el automotor; sin embargo, no lograron
su ilcito, ante la intervencin de sus compaeros de la empresa de mototaxis Siete estrellas,
b) El quince de marzo de dos mil doce, a las diecisis horas, el inculpado Jacks Or Huamn
y otros sujetos no identificados sustrajeron el vehculo menor de placa de rodaje nmero C
siete-siete ocho siete siete siete, de propiedad de Ernesto Chuquipura Sumir, en momentos
que se encontraba estacionado en el frontis de su domicilio, ubicado en la Agrupacin Familiar Las Praderas de Media Luna CH uno, lote cuatro, anexo veintids CC Jicamarca, vehculo
que el diecisis de marzo de dos mil doce fue hallado al interior de la cochera del inmueble
de propiedad de Luis Fernando Daz Zafra, ubicado en la manzana U, lote tres, Asentamiento
Humano San Fernando, en San Juan de Lurigancho.
TERCERO. Todo recurso est limitado por el principio tantum devolutiom quantum apellatum,
por el cual el mximo rgano jurisdiccional solo responde aquello que ha sido recurrido. En
el presente caso solo se ha recurrido la pena, por lo que corresponde pronunciarnos solo por
este extremo.
CUARTO. Dado lo anterior, esta Sala Penal Suprema decidir nicamente sobre el extremo de
la pena. De lo que se tiene que la Sala Superior, para determinar la cuanta de la pena a imponer al procesado, tom en cuenta: i) Los principios de proporcionalidad y razonabilidad. ii) El
delito qued en grado de tentativa por los hechos constitutivos de robo, iii) Existi pluralidad
de imputados y fue consumado el delito de hurto, pero el agraviado logr recuperar su bien,
iv) Su condicin socioeconmica, pues sufre carencias sociales, pues Or Huamn indic ser
desempleado. v) Que no registra antecedentes penales.
QUINTO. La determinacin de la pena es un proceso valorativo que se produce en dos niveles; el primero, consistente en determinar el marco punitivo general; el segundo una vez
determinado el tipo legal abstracto aplicable, consiste en la evaluacin de las circunstancias
atenuantes o agravantes que se pueden presentar en el caso, a fin de obtener la pena concreta
final.
SEXTO. En cuanto al primer nivel, en este caso se le imputa el delito de robo agravado,
previsto en los incisos dos (durante la noche), tres (a mano armada) y cuatro (pluralidad de
personas) del artculo ciento ochenta y nueve del Cdigo Penal, que tiene una pena privativa
de libertad prevista no menor de doce ni mayor de veinte aos. Adems, se le imputa el delito de hurto agravado, previsto en el inciso seis (pluralidad de personas) del artculo ciento
ochenta y seis del Cdigo Penal, que tiene una pena legal prevista no menor de tres ni mayor
de seis aos de pena privativa de libertad. Atendiendo a que ambas se debern sumar, la
pena final debe ser elevada.
SPTIMO. No obstante, se consider la calidad de primario del agente, que contaba con responsabilidad restringida al momento de los hechos y que el delito qued en fase de tentativa,
esto no autoriza a reducir la pena de modo desproporcional, puesto que se debe considerar
que el procesado cometi el delito de robo agravado estando incurso en tres agravantes, por
lo que la pena debe ser conminada en el extremo superior de la medida de la pena, a lo que
debe sumarse otra pena por el delito de hurto agravado.
OCTAVO. Asimismo, se debe considerar que el acusado en ninguna etapa del proceso acept su culpabilidad, por lo que no existe confesin sincera ni otra consideracin que lleve a
Actualidad Penal
109
Actualidad
Penal
una disminucin de la pena por debajo del mnimo legal, por lo que, la pena impuesta es
proporcional y se adeca a los fines de la misma, que tambin se condice con el grado de
culpabilidad del imputado frente a los hechos, como lmite de responsabilidad.
DECISIN
De conformidad con el seor Fiscal Supremo en lo Penal, declararon: NO HABER NULIDAD
en la sentencia de fojas trescientos, del veintiuno de mayo de dos mil trece, en el extremo
que impuso diecisiete aos de pena privativa de libertad, a Jacks Or Huamn, al haber sido
condenado como autor del delito contra el Patrimonio, en la modalidad de robo agravado,
en perjuicio de Alfredo Mamani Snchez y Bartolom Mamani Honori, y hurto agravado en
perjuicio de Ernesto Chuquipura Sumir; con lo dems que al respecto contiene; y los devolvieron.
S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / CEVALLOS
VEGAS
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Instituto Pacfico
Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
DERECHO PENAL
PARTE ESPECIAL
Actualidad
Derecho
Parte
Derecho
penalpenal
- Parte -especial
rea
Penal
especial
Contenido
ALONSO R. PEA CABRERA FREYRE: La despenalizacin del aborto tico y/o sentimental.
Una discusin que trasciende la esfera jurdico-penal
ALFREDO ALPACA PREZ: El medio ambiente como bien jurdico protegido por el derecho
DOCTRINA PRCTICA
penal y algunas ideas preliminares acerca de las formas de tipificacin
anlisis
JAVIER ARVALO VELA: La proteccin penal de la seguridad y salud en el trabajo
jurisprudencial
CONSULTA N 1: Cules son los elementos configuradores del delito de peculado
NOS PREGUNTAN Y de uso?
CONTESTAMOS
CONSULTA N 2: Alcances sobre el delito de trfico de influencias
DOCTRINA PRCTICA
RESEA DE
JURISPRUDENCIA
RESEA DE
JURISPRUDENCIA
RESEA DE
JURISPRUDENCIA
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La aplicacin actual del artculo 173 inc. 3 del CP (R. N. N. 941.2014 Callao)
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Doctrina prctica
DOCTRINA PRCTICA
La despenalizacin del aborto tico y/o
sentimental
Una discusin que trasciende la esfera jurdico-penal
Alonso R. Pea Cabrera Freyre*
SUMARIO
1.
2.
3.
4.
5.
Conceptos preliminares
El conflicto entre la defensa del nasciturus y la dignidad de la mujer gestante-objeto de una
violacin sexual
El embarazo producto de una violacin sexual: Violatorio de los derechos ms elementales
de la mujer-defensa de la dignidad humana
Postura a favor de la despenalizacin del aborto tico y/o sentimental
Ideas conclusivas
1. Conceptos preliminares
La vida humana constituye el bien jurdico
ms importante de la persona, conforme el
* Magster en Ciencias Penales por la UNMSM, Ttulo
en Postgrado en Derecho procesal penal por la
Universidad de Castilla-La Mancha (Toledo-Espaa),
Doctor Honoris Causa de las Universidades: Nstor
Cceres de Velsquez-Juliaca, de la Amazona-Loreto,
y Hemilio Valdizn-Hunuco, exasesor del Despacho
de la Fiscala de la Nacin.
112
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
por cuestiones orgnicas y fisiolgicas se
encuentra unido a su madre, es decir, este
nuevo ser, se encuentra ligado indisolublemente al cuerpo de su progenitora; bajo tal
consideracin, es que ante tales decesos, la
tipificacin penal se reconduce a los delitos
de aborto.
El aborto importa la accin u omisin lesiva
(dolosa) que recae sobre la vida humana
en formacin, generando su eliminacin,
sea por vas fsicas, psquicas, mecnicas
y artificiales, propiciando en todo caso la
interrupcin de la gestacin, la muerte del
feto (vida prenatal)1. Por su parte, la inseminacin artificial es todo aquel mtodo
de reproduccin asistida, consistente en el
depsito de espermatozoides de manera no
natural en la mujer, mediante instrumental
especializado, empleando tcnicas que reemplazan a la copulacin, en el tero, en el
crvix o en las trompas de falopio, a fin de
obtener un embarazo.
De acuerdo a una estimacin principista por
tanto, la vida humana, ha de ser protegida
jurdicamente, en ambas manifestaciones,
esto es, como ente independiente o
dependiente; no cabe otra opcin, en un
orden constitucional que tiene a la persona
y a su dignidad, como el valor supremo
que ha de defender el Estado y la sociedad,
ante toda circunstancia. nicamente resulta
jurdicamente justificada la muerte de un ser
humano, cuando estamos ante un tpico caso
de legtima defensa; ante otras situaciones, le
resulta prohibido a todo individuo, dar muerte a su prjimo. El Tribunal Constitucional
ha sealado en relacin al derecho a la vida
que: Nuestra Constitucin Poltica de 1993
ha determinado que la defensa de la persona
humana y el respeto a su dignidad son el fin
supremo de la sociedad y del Estado; la persona est consagrada como un valor superior,
y el Estado est obligado a protegerla. El
1 PEA CABRERA FREYRE, Alonso, Derecho penal. Parte
especial, T. I, Idemsa, Lima, cit., p. 186; as, CARBONELL MATEU, J.C./ GONZLEZ CUSSAC, J.L., Aborto,
cit., p. 114.
Volumen 6 | Diciembre 2014
RESUMEN
Aqu, el autor analiza el delito de aborto
sentimental de manera transversal, un tipo
penal muy discutido sobre su continuacin
en el catlogo penal o su despenalizacin,
pues es un problema que encierra, adems
de lo jurdico, diversos factores como sociales,
polticos y religiosos. El autor nos presenta
diversas debilidades de la norma, y de su
permanencia en nuestro Cdigo Penal, as con
la permanencia de la norma estn en juego
la vida y salud de la mujer gestante producto
de la violacin, pues la norma arroja a que
los abortos se realicen de manera clandestina
sin cuidados de salud; desconoce la inherente
dignidad de la gestante que se manifiesta
como la autonoma de su libertad, pues el
Estado impone lmites a la libre eleccin de
poder ser madre o no serlo; atenta contra el
principio de igualdad real de las personas,
porque las personas que tienen mayores
facilidades econmicas lo realizan en otros
pases. Entonces de donde se vea, el tipo
penal trastoca los valores elementales del
Estado social de derecho, pues no sera justa
ni razonable que se obligue a una mujer seguir con un embarazo no deseado producto
de violacin sexual, al hacerlo se atenta
claramente la dignidad humana, la libertad
de decisin, porque adems el Estado una
vez obligado no se preocupa por la salud
de la madre ni del nacido. Por todo ello el
autor es partidario de la despenalizacin
de este tipo penal, pero claro con algunas
limitaciones porque no se vaya extralimitar
haciendo pasar como violaciones los actos
sexuales consensuados.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
113
Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
en la polticas pblicas34, por lo que son ellas
las que tienen mayor catadura moral para
fijar la ms adecuada solucin a este tema,
lgicamente sin que ello suponga una plena
libertad, para decidir sobre el futuro del hijo
que lleva en su vientre. De ah, que nuestra
codificacin penal haya seguido el sistema de
indicaciones56 y no de los plazos, por lo que se
inclina al pro life, a diferencia de otros estatutos penales comparados; (...) una postura
intermedia, que partiendo de la proteccin
jurdico-penal que merece tambin la vida
dependiente y, por tanto, de la punibilidad
de toda destruccin voluntaria de la misma,
procura tener en cuenta los intereses de la
embarazada afectados por el embarazo, admitiendo, mediante la creacin de oportunos
instrumentos legales, un nmero mayor o
menor de excepciones a esta punibilidad genrica del aborto que se acepta como punto
de partida7.
3 Fue as, que se gest en el Per una reforma poltica
criminal muy importante, mediando la sancin de la
Ley N. 27115 en el marco de los delitos sexuales,
promovido por sectores representativos del Feminismo; Vid., al respecto, PEA CABRERA FREYRE,
Alonso, Los delitos sexuales, Ideas soluciones, Lima,
2013.
4 As, GARCA MEDRANO, al escribir, que quienes
sostienen que no les corresponde a las mujeres decidir sobre su vida y su reproduccin, asumen que
ellas no tiene la capacidad de elegir lo mejor para
s mismas. Quienes an creen (basados en supuestos
doctrinarios y no reales) que con la despenalizacin
las mujeres corrern a embarazarse para luego
abortar; participan de este dilogo sordos, sostienen argumentos insostenibles y completamente
fundamentalistas; Qu ms se puede decir sobre el
aborto?, en: Foro sobre la despenalizacin del aborto,
cit., p. 86.
5 El sistema de las indicaciones, dice CALDERN CEREZO, se fundamenta en la existencia de un conflicto
de intereses constatable entre la embarazada y el
nasciturus. Se parte de la proteccin preeminente
pero relativa del fruto de la concepcin, que puede
ceder ante la concurrencia de hechos acreditados que
autorizan a la mujer a interrumpir el proceso de gestacin, quedando justificado este hecho; Comentarios
al Cdigo Penal, 2, cit., p. 1057.
6 Cfr, PEA CABRERA FREYRE, Alonso, Derecho penal.
Parte especial, I, cit., pp. 181-183.
7 MUOZ CONDE, Francisco, Derecho penal. Parte
especial, cit., p. 85.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
tomas las precauciones necesarias para no salir
embarazada o no se asegura de lo que haya
tomado su pareja, que en todo caso tiene que
ver con el uso de los mtodos anticonceptivos
y, otra muy distinta, es aquel embarazo no
deseado, fruto de una violacin sexual, de un
vil y cruento acto, sumamente reprobable,
no solo desde un plano jurdico, sino tambin
social y tico, sabedores, por tanto, que dicho
embarazo significar para la mujer gestante,
un recuerdo permanente e imborrable, de la
violacin de que fue vctima. Situacin que
nos lleva a formular las siguientes preguntas:
Es en verdad razonable y justa, que se obligue a una mujer, a seguir un embarazo, que
es resultado de una violacin sexual? Con
esta actitud social y normativa, estamos respetando la dignidad de la gestante as como
su libertad, de decidir cundo tener un hijo?
En verdad el Estado y la sociedad se preocupan de aquellas nias y adolescentes que
gestan un hijo fruto de una violacin sexual
por parte de su padre biolgico o pareja de
su madre? Qu es lo que pasa con el futuro
de estas noveles madres y esos nios que
traen al mundo, sin tener las condiciones
econmicas mnimas para su manutencin, de
satisfacer sus necesidades ms elementales?
El artculo 178 del CP, si bien establece, que
en la sentencia de condena, se condenar al
agente a prestar alimentos a la prole que resulte,
esto en realidad es puro simbolismo, al estar
ante individuos que difcilmente estarn en
posibilidad de cumplir con sus obligaciones
jurdico-alimenticias, ms an al estar privados de su libertad, por lo que no estn en
condiciones de laborar.
En puridad, la mujer gestante, vctima de este
execrable delito, es abandonada a su suerte,
por lo que el Estado y la sociedad, asumen
con la penalizacin de esta conducta, una
posicin que no condice con la solidaridad
humana, que debe subyacer con una persona,
sumida ante tremenda desgracia; Gimbernat
Ordeig, en la literatura espaola, enfatiza esta
situacin, del siguiente modo: A la mujer que,
por la amenaza penal, desiste de practicar un
aborto, se le impone un hijo que no desea y
Volumen 6 | Diciembre 2014
IMPORTANTE
Pues una excesiva y ciega penalizacin de toda clase de aborto,
pone en riesgo tambin, la vida y
salud de la mujer gestante y, esto
es algo, que se debe considerar al
momento de adoptar una postura.
Si el hecho (aborto) es objeto de denuncia,
se dar inicio a una persecucin penal, que
importa la estigma y rotulacin de la mujer,
propios de la publicidad de la prensa, generando ms que consecuencias perjudiciales,
todo lo contrario, el Estado debera de procurarse una asistencia mdico-social, a fin de
obtener su rehabilitacin social; persecucin
en realidad absurda e innecesaria, no solo por
los efectos negativos para la imputada, sino
tambin para la administracin de justicia
penal, que debe concentrar sus esfuerzos en
los injustos de mayor gravedad.
De qu ha servido, por tanto, una amenaza punitiva de tan baja escala sancionadora,
conforme el marco penal contenido en el
artculo 120.1 del CP14? nicamente, para
13 GIMBERNAT ORDEIG, E., Por un aborto libre, cit., p. 39.
14 En palabras de REYNA ALFARO, la pena prevista en
el artculo 120 del Cdigo Penal para estas clases de
aborto es de solamente tres meses de privacin de
libertad, lo que conduce a la imposibilidad material
de determinar e imponer una pena: Si tomamos en
consideracin la duracin promedio de una investigacin preliminar policial o fiscal o la duracin promedio
de un proceso penal podemos notar con claridad que
no resultara posible, en ningn caso y pese a la celeridad con que se acte, determinar la responsabilidad
penal de una persona e imponerle una pena sin que
se hayan superado los plazos ordinarios y extraordinarios de prescripcin de la accin penal; Reflexiones
sobre las propuestas de descriminalizacin del aborto
eugensico y sentimental, en Gaceta Penal & Procesal
Penal, N. 4, 2009, cit., p. 29.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
A la mujer que,
por la amenaza
penal, desiste de
practicar un aborto, se le impone un
hijo que no desea
y se introduce con
ello un cambio tan
radical y permanente en las circunstancias sociales y econmicas de su
vida que puede acabar, irreversiblemente, con sus pocas o muchas posibilidades de felicidad .
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Instituto Pacfico
16 02205-2009-AA/TC.
17 BARATTA, A., Criminologa y sistema penal. Compilacin
in memoriam, cit., pp. 85-86.
18 As, PEA CABRERA, Ral, Estudios de derecho penal.
Delitos contra la vida, cit., p. 255.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
de los plazos19, adoptado mayormente en
ordenamientos jurdicos extremadamente
liberales, como algunos estados de USA.
Advirtase de las ideas propuestas, nuestra
postura favorable a la despenalizacin del
aborto tico y/o sentimental, comprensible
en el marco del sistema de las indicaciones,
tal como se ha regulado en el Cdigo Penal
espaol de 1995, el cual ha de proceder,
considerando ciertos presupuestos a ser valorados de forma muy rigurosa, para as evitar
abortos que no se correspondan con la ratio
de la propuesta despenalizadora, es decir,
que no se quieran pasar como violaciones,
verdaderos actos sexuales consensuados,
donde la mujer gestante, pretenda ampararse en esta clusula eximente de responsabilidad penal, ante circunstancias que no
lo ameritan. Es a tal efecto, que rechazamos
una postura abiertamente pro choice, donde
la mujer bajo el pretexto de hacer con su
cuerpo lo que quiera20, haya de dar trmino a
la vida humana independiente bajo motivos
ftiles, eso resulta inadmisible e intolerable,
desde las premisa de un orden jurdico llevado a una sobre-proteccin (jurdica) de la
vida humana en todas sus expresiones. No
en vano, la articulacin correspondiente,
hace alusin a una serie de requisitos, para
que pueda ampararse este aborto atenuado,
el cual debe ir aparejado con una especie
19 Este sistema supone la impunidad de todo aborto
consentido cuando es practicado por un mdico y
dentro de un plazo establecido legalmente, por lo
general dentro del primer periodo de gestacin, esto
es, durante los tres primeros meses del embarazo,
acota BUOMPADRE, Tratado de derecho penal. Parte
especial, I, cit., p. 200.
20 As, BUOMPADRE, al sostener que esta teora no es
ms que la aplicacin del antiguo criterio romano
que consideraba al feto pars viscerum matris (parte
de las vsceras de la madre); Tratado de derecho Penal.
Parte especial, I, cit, p. 198; As, CALDERN CEREZO,
A., Comentarios al Cdigo Penal, 2, cit., p. 1056; as,
ROMERO CONTRERAS, al sealar que el cuerpo
de las mujeres son propiedad de ellas mismas. Es
inmoral obligar a una mujer a tener un hijo que no
quiere, adems, no es deseable y ahora es algo que
obstaculiza un derecho estipulado en las leyes; Las
mujeres deciden, cit., p. 71.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
119
Actualidad
Penal
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
En esta propuesta despenalizadora del aborto tico y/o sentimental, debe suprimirse la desafortunada e injustificada excepcin, de
que este no procede ante violaciones dentro del matrimonio, en la
medida que dicho acto criminal,
merece igual reprobacin, sea cometido por un tercero o por el marido de la vctima, de igual forma,
se habr vulnerado el bien jurdico
protegido.
En todo caso, se deber respetar la decisin
de la mujer gestante, pues puede que en ciertas circunstancias, ese ligamen con el nasciturus, haga nacer en ella, un sentimiento noble
y puro, por lo que continuar con el mismo,
no puede descartarse a rajatabla; mientras,
que en los otros, esa propia autonoma de la
voluntad, la llevar a decidir por interrumpir
el embarazo, consciente de ella, de lo que
esto significa, sin defecto que pueda optar
por el camino de la adopcin25. As, cuando
se dice que si una mujer elige no continuar
con un embarazo, tienen el mismo derecho
que la sociedad respete su decisin y que el
Estado le provea de la atencin necesaria
para salvaguardar su salud y su vida. La
decisin, en ltima instancia, le pertenece
a cada mujer imponer la maternidad es un
acto cruel26.
25 En palabras de ORTIZ MILLN, la adopcin supone
que una mujer que no ha deseado su embarazo
efectivamente est dispuesta a llevarlo a trmino para
luego dar en adopcin a la criatura. Es decir, supone
que la mujer que lleva a trmino su embarazo ha
sobrellevado nueve meses de embarazo para, que al
momento de tener al hijo, se deshaga de l dndolo
en adopcin; Dos reflexiones en torno al aborto, en
Foro sobre la despenalizacin del aborto, cit., p. 124.
26 GARCA MEDRANO, S., Qu ms se puede decir sobre
el aborto?, cit., p. 87.
120
Instituto Pacfico
5. Ideas conclusivas
De acuerdo a nuestra postura, el Per se
sumar a otras legislaciones de la regin
latinoamericana, como Argentina, que en su
artculo 86.2, seala que: El aborto practicado por un mdico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible:
Si el embarazo proviene de una violacin
o de un atentado al pudor cometido sobre
una mujer idiota o demente. En este caso,
el consentimiento de su representante legal
deber ser requerido para el aborto, por su
parte, el artculo 417.1 del CP espaol, indica
que: No ser punible el aborto practicado
por un mdico, o bajo su direccin, en centro
o establecimiento sanitario, pblico o privado, acreditado y con consentimiento expreso
de la mujer embarazada, cuando concurra
la siguiente circunstancia: Que el embarazo
sea consecuencia de un hecho constitutivo
de delito de violacin del art. 429, siempre
que el aborto se practique dentro de las doce
primeras semanas de gestacin y que el mencionado hecho hubiese sido denunciado. Si
el ordenamiento (espaol) hubiera optado
por obligar a la mujer a continuar con su
embarazo pese a que tal continuidad sea
valorada positivamente, habra ignorado el
valor superior que tiene el libre desarrollo de
la personalidad y la dignidad de la persona
humana, as como que el hombre en este
caso y de momento, especficamente, la
mujer es un fin en s mismo, y de ninguna
manera puede ser considerada, como ya dijera Kant, un simple medio o instrumento27.
En esta propuesta despenalizadora del aborto tico y/o sentimental, debe suprimirse la
desafortunada e injustificada excepcin, de
que este no procede ante violaciones dentro
del matrimonio, en la medida que dicho
acto criminal, merece igual reprobacin, sea
cometido por un tercero o por el marido de
la vctima, de igual forma, se habr vulnerado
el bien jurdico protegido; por el contrario, un
acto as concebido merece una mayor repro27 CARBONELL MATEU, J.C./ GONZLEZ CUSSAC, J.L.,
Aborto, cit., p. 127.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
bacin social y jurdica, por tales motivos, es
tiempo de abrogarse esta trasnochada visin
del estado de las cosas, pues la mujer no es
ningn objeto del marido, la reivindicacin
de la primera, supone dejar de lado es faz
oscura de una sociedad machista e injusta
con las mujeres.
A su vez, refrendamos nuestra postura, en el
caso de que el embarazo sea consecuencia de
una inseminacin artificial no consentida,
pues de igual forma se est quebrantando la
voluntariedad y libertad de la mujer gestante.
La pervivencia de la penalizacin del aborto
tico y/o sentimental, por ende, supone
rebajar al precepto penal a un instrumento
puramente receptor de intereses sectoriales,
Actualidad Penal
121
Actualidad
Doctrina prctica
Penal
DOCTRINA PRCTICA
El medio ambiente como bien jurdico protegido
por el derecho penal y algunas ideas preliminares
acerca de las formas de tipificacin
Alfredo Alpaca Prez*
SUMARIO
122
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
especialmente en cuenta que el hecho de que
se haya destinado al Derecho penal la tarea
de proteger de manera subsidiaria y fragmentaria al medio ambiente podra significar
que cualquier posterior intento de revertir tal
situacin sea entendido como un retroceso
inadmisible en la poltica ambiental de los
Estados. En ese sentido, habiendo ingresado
el medio ambiente dentro de los contornos
de la tutela del Derecho penal, los esfuerzos
de quienes se encargan de interpretarlo,
conforme a principios, debern concentrarse
en el establecimiento de criterios que permitan garantizar una proteccin jurdico-penal
razonable y proporcionada, de tal manera
que la aplicacin de esta concreta parcela
del ordenamiento jurdico se entienda como
legtima y acorde con los parmetros deseables impuestos por un Derecho penal propio
de un Estado de derecho.
Siendo esto as, debe decirse ahora que de
una revisin de la doctrina penal, se desprende que una de las ideas generalmente
mencionadas al analizar los alcances de la
proteccin jurdico-penal del medio ambiente
consiste en la interpretacin de la trascendencia de aquello que se ha definido como sociedad del riesgo3. Este modelo sociolgico,
impulsado por el desarrollo tecnolgico y de
los sistemas de produccin y de consumo, adquiere relevancia jurdico-penal pues implica
la verificacin y anlisis de realidades que
pueden repercutir en una nueva comprensin
de las caractersticas que tradicionalmente se
reconocen al Derecho penal: En la sociedad
de riesgo se produce una ampliacin de las
fronteras de lo punible (generndose un
acentuado adelantamiento de la proteccin
penal, esto es, se criminaliza el estado previo a la lesin del bien jurdico), se agudizan
las necesidades de prevencin (crendose
delitos de peligro y nuevos bienes jurdicos
Luis Rodrguez Ramos, Tirant lo blanch, Valencia, 2013,
p. 752.
3 Por todos, MENDOZA BUERGO, Blanca, El derecho
penal en la sociedad del riesgo, Civitas, Madrid, 2001,
p. 23 y ss.
Volumen 6 | Diciembre 2014
RESUMEN
Las preocupaciones constantes sobre las
graves afectaciones a los recursos naturales y al consiguiente desequilibrio del
ecosistema, han llevado a que la sociedad
se comprometa con la proteccin del
medioambiente. Si bien en partida se est
de acuerdo, hay posturas que reprochan
la intervencin del derecho penal para
proteger el medioambiente. Frente a ello,
nuestro autor nos presenta diferentes
razones que justificaran la proteccin del
medioambiente en el seno del Derecho
penal, pues nos encontramos en una sociedad donde se realizan graves sucesos
de deterioro ambiental, y que, adems, se
le da ms importancia a las rentabilidades
del negocio que a los efectos nocivos en
el medioambiente. Lo dicho hace que el
autor se pregunte por la naturaleza del bien
jurdico, el cual nos presenta concepciones
ecocentristas y antropocentristas, ubicando
su postura, en principio, prxima a esta
ltima, aunque moderada, pero con fuertes
crticas pues a su decir dicha teora no permitira conceptualizar el bien jurdico como
autnoma, cuestin que para nuestro autor
s la tendra el bien jurdico. El medioambiente vendra a ser un bien jurdico de naturaleza colectiva y autnoma de los bienes
jurdicos individuales; en consecuencia, su
fundamento material permite que puedan
ser lesionados, puestos en peligro concreto
y puestos en peligro abstracto.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
sido considerados como susceptibles de ser
analizados desde la ptica del derecho penal
y, especialmente, desde su funcin preventiva,
a travs de la cual se buscar, precisamente,
generalizar en la consciencia de los ciudadanos la reprobabilidad de las conductas decretadas legalmente como socialmente lesivas y,
a partir de ello, disuadirlos de la comisin de
las mismas, al haber sido estas identificadas
como las modalidades ms graves de perturbacin al medio ambiente.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
preventiva del derecho penal), sino con el establecimiento de las medidas adecuadas para
poder perseguir los hechos estimados como
lesivos y tipificar correctamente los delitos
medioambientales11, tanto en lo referente al
supuesto de hecho conducta tpica como
en lo relativo a las consecuencias jurdicas
penas, medidas de seguridad y consecuencias
accesorias12. No puede perderse de vista que,
habiendo aceptado la necesidad de la proteccin jurdico-penal del medio ambiente, su
eficacia debe estar ntimamente vinculada con
el mantenimiento de una intervencin penal
en casos en los que resulte absolutamente
indispensable, esto es, de un derecho penal
subsidiario, fragmentario y garantista, que no
suponga un innecesario, desproporcionado o
excesivo recorte de la libertad de los ciudadanos. Debe quedar claro, entonces, que el
Derecho penal del medio ambiente no es la
solucin al problema ambiental, sino que su
misin es, en realidad, ms modesta: proteger
al medio ambiente frente a los ataques ms
intolerables13.
126
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
a las conocidas concepciones ecocntrica y
antropocntrica del bien jurdico, que aunque
admiten la proteccin jurdico-penal del medio ambiente, fundamentan su legitimacin,
cada una, en extremos distintos: en s al Derecho penal le corresponde la tutela directa
de bienes jurdicos colectivos o solamente de
bienes jurdicos individuales15.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
IMPORTANTE
(...) derecho penal del medio ambiente no es la solucin al problema ambiental, sino que su misin
es, en realidad, ms modesta: proteger al medio ambiente frente a
los ataques ms intolerables
Por otro lado, entender al medio ambiente
como bien jurdico colectivo supone encarar
las crticas (provenientes principalmente de las
concepciones personalistas23) que, en general,
se hacen sobre este tipo de intereses supraindividuales, las cuales, a mi modo de ver, se encuentran en cierta manera justificadas ya que,
muchas veces, en la doctrina parece no determinarse con exactitud lo que debe entenderse
por bien jurdico colectivo, generndose ms
dudas que certezas al designarse como bien
jurdico colectivo a algo que en realidad no lo
es. Al respecto, pensamos que la tutela penal
de bienes jurdicos colectivos resulta necesaria,
y que el hecho de que en ocasiones aquellos
no sean bien definidos no quiere decir que no
se pueda argumentar a favor de su existencia.
As las cosas, resulta ineludible determinar
el contenido material de los bienes jurdicos
colectivos, para que no sean entendidos como
una mera metfora conceptual con la cual
justificar una anticipacin en la aplicacin del
poder punitivo del Estado o como una mera
criminalizacin de deberes, que habiliten el
22 Sobre el concepto personal del bien jurdico, vase,
por todos, HASSEMER, Winfried, Lineamientos de
una teora personal del bien jurdico, en Doctrina
Penal, N. 46/47, 1989, p. 282 y ss.
23 Al respecto, MNDEZ RODRGUEZ, Cristina, Los
delitos de peligro y sus tcnicas de tipificacin, Madrid,
Servicio de publicaciones de la Facultad de Derecho
de la Universidad Complutense de Madrid-Centro de
Estudios Judiciales del Ministerio de Justicia, 1993,
p. 32 y ss. Por ejemplo, desde mi punto de vista, no
son bienes jurdicos colectivos el orden econmico,
la economa nacional, etc.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
castigo penal por la infraccin de supuestos
bienes jurdicos que son en realidad puramente
formales e incapaces de contribuir a la interpretacin de los correspondientes tipos penales24.
Entendido entonces el medio ambiente como
bien jurdico colectivo susceptible de proteccin jurdico-penal, resulta ahora necesario
determinar los grados en los que es posible su
afeccin. Al respecto, debemos fijar una idea
preliminar que, hasta ahora, parece correcta:
Si el bien jurdico colectivo se entiende como
autnomo e independiente de los bienes jurdicos individuales, entonces aquel (el bien
jurdico colectivo) podr ser lesionado, puesto
en peligro concreto o en peligro abstracto.
En ese sentido, para hacer visibles los diferentes grados de afeccin de un bien jurdico
colectivo, consideramos que resulta til, en
trminos dogmticos, la distincin entre bien
jurdico, objeto del bien jurdico y objeto de
la accin25. Pues bien, en lo que respecta al
medio ambiente, consideramos que mientras
este sera el bien jurdico, el equilibrio de los
sistemas naturales sera el objeto del bien
jurdico26 y el objeto de la accin seran el
suelo, el subsuelo, las aguas terrestres, marinas
o subterrneas y la atmsfera como concretos
24 MAYO CALDERN, Beln, Derecho penal y tutela
de bienes jurdicos colectivos, en Revista peruana de
ciencias penales, N. 17, 2005, p. 355.
25 Al respecto, vase MAYO CALDERN, Beln, Ob. cit.,
p. 361.
26 Algunos autores, sin embargo, consideran que el
equilibrio de los sistemas naturales es ya el bien
jurdico colectivo protegido. As, CORCOY BIDASOLO,
Mirentxu, Proteccin penal del medio ambiente:
Legitimidad y alcance. Competencia penal y administrativa en materia de medio ambiente, cit., p.
628; ALASTUEY DOBN, La criminalizacin de las
conductas de riesgo en el derecho penal del medio
ambiente. El ejemplo del artculo 325 del Cdigo
penal espaol, cit., p. 470. Debe sealarse, adems, que el equilibrio de los sistemas naturales
debe ser entendido desde una perspectiva restrictiva
del medio ambiente, esto es, circunscrita al medio
ambiente natural, con lo que se limita su contenido
a determinados medios (suelo, agua, aire, etc.) y al
ecosistema en su conjunto. Al respecto, JORGE BARREIRO, Agustn, El bien jurdico protegido en los
delitos contra el medio ambiente en el CP de 1995,
cit., p. 60.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
130
Instituto Pacfico
IMPORTANTE
Los bienes jurdicos individuales no
forman parte del concepto ni de la
estructura de los bienes jurdicos
colectivos, as como estos tampoco
forman parte del concepto ni de
la estructura de aquellos, sino que
quedan relegados al mbito de la
ratio legis de la proteccin penal
de los bienes jurdicos colectivos
Doctrina prctica
bienes jurdicos individuales32, lo que desde
mi punto de vista y de conformidad con lo
aqu expuesto, revelara que aquel inters
no se trata en realidad de un bien jurdico
colectivo, pues carece de un contenido material propio y autnomo. Pues bien, dado
que el mencionado asunto es especialmente
complejo y tomando en cuenta lo limitado
del espacio que poseo, aqu me limitar a
esbozar algunos lineamientos fundamentales
de mi posicin al respecto. Desde nuestro
punto de vista, los bienes jurdicos colectivos son autnomos e independientes de los
bienes jurdicos individuales. Esto supone
que los bienes jurdicos colectivos deban
ser dotados de un contenido material, de tal
manera que se evite el tan comn y aqu
criticado recurso formal a bienes jurdicos
colectivos que en realidad para definirse
requieren de la verificacin de la afeccin
a bienes jurdicos individuales. En este sentido, si los bienes jurdicos colectivos son
independientes, su fundamento material
debe permitir forzosamente que aquellos
tal y como sucede con los bienes jurdicos
individuales puedan ser lesionados, puestos
en peligro concreto y puestos en peligro abstracto. En nuestra opinin, de nada servira
buscar el fundamento material de los bienes
jurdicos colectivos cuando nicamente se
permite, por ejemplo, aceptar su lesin y su
puesta en peligro concreto, dejando de lado
su puesta en peligro abstracta33. Siendo este
el punto de partida, si se afirma que el delito
contra el medio ambiente protege un bien
jurdico colectivo, es porque se considera
32 En ese sentido, RODRGUEZ MONTAS, Teresa,
Delitos de peligro, dolo e imprudencia, Madrid, Servicio de publicaciones de la Facultad de Derecho de
la Universidad Complutense de MadridCentro de
Estudios Judiciales del Ministerio de Justicia, 1994,
p. 299 y ss.
33 Entre otros, MAYO CALDERN, Beln, Derecho penal y tutela de bienes jurdicos colectivos, en Revista peruana de ciencias penales, cit.,
p. 354; CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, Delitos de
peligro y proteccin de bienes jurdico-penales supraindividuales. Nuevas formas de delincuencia y reinterpretacin de tipos penales clsicos, Valencia, Tirant lo
blanch, 1999, p. 225.
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
un (supuesto) inters colectivo carente de
fundamento material a travs de un precepto
que exprese la necesidad de constatar el grado
ms bajo de ofensividad (peligro abstracto)
producido sobre aquel inters, resultar
completamente intil y no har ms que fortalecer las posiciones orientadas a criticar la
falta de legitimidad de los verdaderos bienes
jurdicos colectivos40. Resultar fundamental,
entonces, establecer el fundamento material
del bien jurdico colectivo (lo cual es posible
hacer, a travs del anlisis de las dos funciones
esenciales del bien jurdico colectivo antes expuestas) para as coadyuvar a la legitimacin
de la tutela jurdico-penal de tales intereses
colectivos y, al mismo tiempo, descartar bienes jurdicos colectivos solamente aparentes.
En esa lnea, y refirindonos ahora a la tcnica
de tipificacin en materia medioambiental,
es importante formular algunas breves ideas
preliminares.
Martnez-Bujn Prez que reconoce la posibilidad de recurrir a la tcnica del peligro
abstracto a efectos de tutelar bienes jurdicos
colectivos seala que existen dos grupos de
bienes jurdicos colectivos: Los bienes jurdicos
colectivos divisibles en intereses individuales (en
los que el bien jurdico colectivo es solamente
una abstraccin conceptual pues es una forma anticipada de defensa de bienes jurdicos
individuales) y los bienes jurdicos colectivos
inmateriales, institucionalizados o espiritualizados, no divisibles en intereses individuales (en los
que, segn el aludido autor, el referido bien
jurdico colectivo general no es susceptible
de lesin ni siquiera de puesta en concreto
peligro por cada conducta individual). As
las cosas, Martnez-Bujn Prez considera que
el medio ambiente se ubica en este ltimo
grupo, pues este bien jurdico, al carecer de
un carcter lesionable (ya que no es posible
verificar un bien jurdico representante que
Actualidad Penal
133
Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
sucede con los tipos penales incardinados
dentro del programa penal orientado a la
defensa del medio ambiente. Como antes se
dijo, si se entiende que el equilibrio de los
sistemas naturales es el objeto del bien jurdico cuya lesin o puesta en peligro representa
lo mismo del jurdico, en este caso, el medio
ambiente y el objeto de la accin es, por
ejemplo, el suelo o la atmsfera, se tendr
que verificar la incidencia de la conducta en
alguno de los recursos naturales especficos,
esto es, en los determinados elementos concretos del mundo emprico, cuyo efecto en el
mundo exterior debe ser lo suficientemente
relevante como para expresar seriamente una
alteracin irreversible del equilibrio de los
sistemas naturales.
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
Si se afirma que el delito contra el
medio ambiente protege un bien
jurdico colectivo, es porque considera que este bien jurdico colectivo puede verse lesionado o puesto
en peligro (concreto o abstracto).
As, una conducta contaminante (un vertido
de sustancias prohibidas, por ejemplo) sobre
un recurso natural (el agua de un ro), precisa,
primero, de haber superado las disposiciones
generales de carcter administrativo sobre
la materia. Una vez que esto se verifique,
para decir con seguridad que la conducta
supuso la superacin de un riesgo prohibido
tpicamente relevante, habr que establecer
que la contaminacin del rio es consecuencia
directa de los vertidos, esto es, que la contaminacin es objetivamente imputable a los
vertidos contaminantes. La superacin del
aludido riesgo primero, bajo la forma de la
superacin de los lmites permitidos; luego,
y ms importante an, a partir de criterios
axiolgicos, permitir entender que se trata
de una conducta que ostenta indudablemente
una mayor gravedad un plus de lesividad,
en comparacin a las conductas que pueden
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
135
Actualidad
Penal
imposicin de una pena generalmente bastante severa). La idea de que aquella conducta mnimamente lesiva (que ni presenta
un mnimo grado de peligro para el medio
ambiente) pueda ser jurdico-penalmente
relevante es contraria a la necesidad, expuesta en lneas anteriores, de establecer con
claridad la peligrosidad de la conducta (su
potencialidad lesiva para el equilibrio de los
sistemas naturales) susceptible de represin
penal ms all de la mera superacin de la
regulacin administrativa.
136
Instituto Pacfico
6. Bibliografa
Doctrina prctica
(Dir.) y Rafael Lara Gonzlez (Coord.),
Derecho penal de la empresa, Universidad Pblica de Navarra, Pamplona,
2002, pp. 614-649.
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HERZOG, Felix, Lmites al control de los riesgos sociales (una perspectiva crtica ante
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de derecho penal y ciencias penales, Tomo
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JESCHECK, Hans-Heinrich y Thomas WEIGEND, Tratado de derecho penal. Parte
general, 5. ed., trad. de Miguel Olmedo
Cardenete, Comares, Granada, 2002.
JORGE BARREIRO, Agustn, El bien jurdico
protegido en los delitos contra el medio
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Barreiro, Agustn (Dir.), Estudios sobre la
proteccin penal del medio ambiente en el
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MARTNEZ-BUJN PREZ, Carlos, Derecho
penal econmico y de la empresa, 2. ed.,
Tirant lo blanch, Valencia, 2007.
MARTNEZ-BUJN PREZ, Carlos, Los
delitos de peligro en el derecho penal
econmico y empresarial, en SerranoPiedecasas, Jos Ramn y Eduardo
Demetrio Crespo (Dirs.), El derecho penal
econmico y empresarial ante los desafos
de la sociedad mundial del riesgo, Constitucin y Leyes, Colex, Madrid, 2010,
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MNDEZ RODRGUEZ, Cristina, Los delitos de
peligro y sus tcnicas de tipificacin, Servicio de publicaciones de la Facultad de
Derecho de la Universidad Complutense
de Madrid-Centro de Estudios Judiciales
del Ministerio de Justicia, Madrid, 1993.
Actualidad Penal
137
Actualidad
Penal
Anlisis legal
ANLISIS LEGAL
La proteccin penal de la seguridad y
salud en el trabajo
Javier Arvalo Vela*
SUMARIO
1. Introduccin
2. El derecho penal del trabajo y el control social
3. Fracaso de los medios de control social no penales
4. Papel del Ministerio de Trabajo y Promocin del Empleo e intervencin del Ministerio Pblico
5. Proteccin de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Anlisis del tipo penal
5.1. Descripcin tpica
5.2. Bien jurdico
5.3. Tipicidad objetiva
a. El sujeto activo
b. El sujeto pasivo
c. El comportamiento
5.4. Tipicidad subjetiva
5.5. Grados de desarrollo del delito
5.6. La penalidad
6. Conclusiones
7. Bibliografa
1. Introduccin
Los numerosos accidentes de trabajo muchos de ellos de consecuencias fatales que
ltimamente se han incrementado en nuestro
pas, han llevado a que el Estado promulgue
normas de control social formal que protejan
de una manera ms severa, tanto a nivel
administrativo como penal, la seguridad y
salud en el trabajo.
Creemos que el recurrir al Derecho penal
para sancionar conductas que lesionan bienes
jurdicos laborales es una decisin de poltica
* Magster en Derecho y profesor de la Maestra en Derecho del Trabajo en la Universidad San Martn de Porres
138
Instituto Pacfico
Anlisis legal
de la vida, integridad fsica y salud del trabajador que le presta servicios, Deveali nos
dice que una de las obligaciones que tiene la
empresa es la que llama garanta de seguridad entendindose por esta a la serie de
obligaciones que tiene la empresa durante la
vigencia de la relacin laboral para proteger
la salud y la vida del trabajador2.
La Ley N. 29783, Ley de Seguridad y Salud
en el Trabajo, publicada en el diario oficial
El Peruano (el 20 de agosto de 2011), tiene
como objetivo de promover una cultura de
prevencin de riesgos laborales en el pas,
para lo cual, regula el deber del empleador
de garantizar los medios y condiciones que
protejan la vida, la salud y el bienestar de
los trabajadores, incluso de terceros que se
encuentran dentro del centro de trabajo,
an cuando no tengan vnculo laboral con el
empleador. (T. P. art. I). Adems, legisla sobre
el control y fiscalizacin por parte del Estado
y la participacin activa de los trabajadores y
sus organizaciones sindicales en la seguridad
y salud ocupacional (art.1).
Respecto a la prevencin de los riesgos ocupacionales, Huancahuari nos dice lo siguiente:
() no solo requiere de la expedicin de
normas jurdicas de prevencin de enfermedades profesionales o de accidentes de trabajo,
sino tambin de los siniestros que puedan ser
vctimas los trabajadores. La prevencin de
tales infortunios obliga a tomar las medidas de
seguridad e higiene que puede atenuar dichos
riesgos que son irreparables para el trabajador
y para su entorno familiar, ya que las enfermedades ocupacionales y accidentes de trabajo
inevitablemente derivan de la actividad laboral
que realizan los obreros o empleados en cada
unidad de produccin originando no solo un
mal fsico, sino tambin una prdida mediata
o sbita de la vida del obrero3.
RESUMEN
En este artculo, el autor realiza un anlisis
crtico de las normas penales, actualmente
vigentes, destinadas a la proteccin del bien
jurdico seguridad y salud en el trabajo, y
ms ampliamente, la vida, y la integridad de
los trabajadores. Entiende que ha tenido que
protegerse penalmente dichos bienes, pues
los otros medios de control han fracasado;
en buena cuenta la responsabilidad en la
que incurren los empleadores al momento
de omitir proporcionar los mecanismos necesarios que garanticen la seguridad y salud
del trabajador en su mbito laboral, finalmente ha llevado al Estado a implementar
una poltica nacional de seguridad y salud
en el trabajo, a fin de reducir los accidentes
laborales, as como los daos a la salud de
los trabajadores que se dan como resultado
de su actividad laboral o sobrevengan de
esta con el transcurrir del tiempo, pues en
todo ello han resultado insuficientes los
medios extrapenales para lograr proteger el
bien jurdico seguridad y salud en el trabajo,
por lo que es necesario la intervencin del
Derecho penal, mediante el cual que el autor
analiza en este artculo
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
Anlisis legal
giendo satisfactoriamente los procesos de
socializacin4.
El control social puede adoptar dos modalidades: los controles informales y los controles
formales.
Para Bramont Arias, los controles informales
son aquellos en los que el Estado no manifiesta de manera directa su carcter represivo sobre
las personas sino que, la presin es ejecutada
por otros individuos o grupos de ellos5.
En esta forma de control social influye la escuela, la familia, el medio social y profesional,
etc. que rechazan a la persona que incurre en
un comportamiento disfuncional.
En cuanto a los controles formales, mismo
Bramont los define como aquellos en
los que el Estado manifiesta su poder para
reprimir y controlar a las personas6.
El control social formal contempla como
elemento principal la intervencin del Estado haciendo uso de sus agencias de control
social como son los ministerios, polica, Ministerio Pblico, Poder Judicial, organismos
penitenciarios, etc., para imponer sanciones
administrativas o de carcter penal, en este
ltimo caso, el Derecho penal se convierte en
un medio de control social.
En el mbito de las relaciones laborales encontramos que el control social informal lo ejercen
las coaliciones de trabajadores, los sindicatos,
las empresas, las organizaciones gremiales y
patronales, etc.; mientras que el control social
formal lo ejerce en el mbito no penal la
Autoridad Administrativa de Trabajo, a travs
del Servicio de Inspeccin del Trabajo, el cual
tiene amplia facultad para sancionar pecuniariamente la infraccin de las normas laborales.
En el mbito penal, el control social formal
lo ejercen las agencias ordinarias de control
4 VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho penal
Parte general, Grijley, Lima, 2000, p. 7.
5 BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto, Manual de
derecho penal-Parte general, EDDILI, Lima, 2005, p. 43.
6 BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto, Manual de
derecho penal-Parte general, cit., p. 43.
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
IMPORTANTE
De acuerdo al artculo 168A incorporado al Cdigo Penal (), el bien
jurdico protegido es la seguridad y
salud en el trabajo, y ms ampliamente la vida y la integridad de los
trabajadores
La Ley General de Inspeccin, Ley N. 28806
publicada el 22 de julio de 2006, su reglamento el Decreto Supremo N. 019-2006-TR
publicado el 29 de octubre de 2006 y la Ley
N. 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, constituyen los principales instrumentos de
control social administrativo con que cuenta el
Estado para prevenir y sancionar las infracciones
en materia de seguridad y salud ocupacional.
No obstante, el amplio espectro normativo
antes mencionado, la experiencia nos demuestra que los controles y sanciones administrativas por s solos no han sido suficientes,
sino para eliminar al menos para reducir, la
siniestralidad laboral en el Per, ello nos lleva
a la necesidad de recurrir a la sancin penal,
como un medio para reforzar la proteccin del
bien jurdico seguridad y salud en el trabajo,
esperando que el fin de prevencin general
que persigue la pena contribuya a desalentar
las conductas patronales que pongan en constante peligro la vida, la salud y la integridad
fsica o psquica de los trabajadores.
Anlisis legal
del Trabajo, por medio del cual se encarga del
adecuado cumplimiento de las leyes y reglamentos sobre seguridad y salud en el trabajo
y de la prevencin de los riesgos laborales.
La formulacin y aprobacin de la Poltica Nacional de Seguridad y Salud en el trabajo est
a cargo del Consejo Nacional de Seguridad y
Salud en el Trabajo.
El Consejo Nacional de Seguridad y Salud en
el Trabajo tiene dentro de sus funciones la de
velar por el cumplimiento de la normativa
sobre prevencin de riesgos laborales; a su
vez, plantear propuestas o modificaciones a
la normativa existente en seguridad y salud
en el trabajo. En el mbito de los servicios
de salud, el Consejo Nacional de Seguridad
y Salud en el Trabajo, debe garantizar el desarrollo de los mismos, as como fomentar la
ampliacin del seguro de trabajo de riesgos
para todos los trabajadores.
El Ministerio de Trabajo y Promocin del Empleo, tiene a su cargo la aplicacin, examen y
evaluacin peridica de la poltica nacional en
seguridad y salud en el trabajo sobre la base
de la informacin en materia de:
a) Registro, notificacin e investigacin de
los accidentes e incidentes de trabajo y
enfermedades ocupacionales en coordinacin con el Ministerio de Salud.
b) Registro, notificacin e investigacin de
los incidentes peligrosos.
c) Recopilacin, anlisis y publicacin de
estadsticas sobre accidentes de trabajo,
enfermedades ocupacionales e incidentes
peligrosos.
La inspeccin de trabajo est encargada de
vigilar el cumplimiento de las normas de
seguridad y salud en el trabajo, de observar
el incumplimiento de estas, exigir las responsabilidades administrativas que procedan, as
como, aplicar las sanciones establecidas en
la Ley N. 28806 Ley General de Inspeccin
del Trabajo.
De acuerdo a lo establecido en el artculo 99
de la Ley N. 29783, si fruto de la inspeccin
en el centro de labores, se aprecian indicios de
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
IMPORTANTE
Pueden ser sujetos pasivos de este
delito en su modalidad bsica, tanto los trabajadores del rgimen laboral de la actividad privada, trabajadores y funcionarios del sector
pblico, como los sujetos a regmenes especiales y trabajadores por
cuenta propia.
5.3. Tipicidad objetiva
Est constituida por los sujetos (activo y pasivo) y la conducta descrita en la norma penal.
a. El sujeto activo
El sujeto activo es la persona que ejecuta
la conducta delictuosa. Al respecto Muoz nos dice lo siguiente: el delito como
obra humana siempre tiene un autor,
aquel que precisamente realiza la accin
prohibida. Normalmente, en el tipo se
alude a dicho sujeto con expresiones
impersonales como el que o quien.
En estos casos, el sujeto activo puede ser
cualquiera (delitos comunes), al margen
de que despus pueda o no ser responsable del delito en cuestin, si tiene las
facultades psquicas mnimas necesarias
para la culpabilidad10.
Tratndose del delito materia de comentario, el sujeto activo puede ser:
i. El empleador, si es persona natural
o su representante legal, si es persona jurdica; pues, de acuerdo con el
artculo 39 inc. a) del Decreto Supre10 MUOZ CONDE, Francisco, Teora general del delito,
2., Valencia, 1999, p.37
Volumen 6 | Diciembre 2014
Anlisis legal
mo N. 009-2005-TR concordante
con el inc. a) del artculo 49 de la
Ley N. 29783, tiene la obligacin
de garantizar la seguridad y la salud
de los trabajadores en el desempeo
de todos los aspectos relacionados
con su labor, en el centro de trabajo
o con ocasin del mismo.
El empleador est obligado a ejercer
un firme liderazgo y notorio respaldo
a las actividades de su empresa en
materia de seguridad y salud en el
trabajo, adems, por tener la obligacin de garantizar la seguridad
y la salud de todos los que laboran
bajo su mando, debe suministrar y
mantener un ambiente de trabajo
seguro y saludable en cumplimiento
de las normas de seguridad y salud
en el trabajo, a su vez, de acuerdo al
art. II del T.P. de la Ley N. 29783,
asume las implicancias econmicas
legales y de cualquier otra ndole
a consecuencia de un accidente o
enfermedad que sufra el trabajador
en el desempeo de sus funciones o
como su consecuencia.
ii. Cualquier persona; que estando
legalmente obligado, infrinja las
normas de seguridad y salud en
el trabajo, as como no adopte las
medidas preventivas necesarias para
que los trabajadores desarrollen su
actividad.
b. El sujeto pasivo
Es la persona titular del bien jurdico
lesionado o puesto en peligro.
El sujeto pasivo del tipo bsico solo
puede ser, segn el texto de la norma,
un trabajador, entendindose como tal,
toda persona que empieza a prestar
servicios personales y subordinados para
otro, cualquiera que fuere la naturaleza
de los mismos o las condiciones en que
los desarrolla, ya que de conformidad
con el artculo 4 del Texto nico Ordenado del Decreto Legislativo N. 728,
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
El artculo 168A, constituye un
avance respecto de la anterior redaccin del artculo 168 del Cdigo
Penal, pues, tipifica con claridad el
delito de atentado contra las condiciones de seguridad e higiene
industriales, sin embargo, creemos
que tambin debi tipificar como
delito los casos en que por culpa
se lesione los bienes jurdicos a los
que hace referencia la conclusin
anterior.
5.6. La penalidad
La pena es una privacin o restriccin de derechos impuesta mediante una sentencia por
la autoridad judicial competente.
En el caso del delito previsto en el artculo
168-A del Cdigo Penal, incorporado por la
Ley N. 29783, la pena para el delito en su
forma bsica seala que el sujeto activo del
delito ser reprimido con una pena privativa
de libertad no menor de dos aos ni mayor
de cinco, a su vez, en el caso de la forma
calificada, la pena privativa de libertad ser
no menor de cinco ni mayor de diez aos.
No podemos dejar de destacar que conforme al artculo 53 de la Ley N. 29783, el
incumplimiento del empleador del deber
de prevencin de riesgos laborales genera la
obligacin de pagar las indemnizaciones a
las vctimas, o a sus derechohabientes, de los
accidentes de trabajo y de las enfermedades
profesionales.
Si el dao al trabajador se ha comprobado
producto de la va inspectiva, el Ministerio
de Trabajo y Promocin de Empleo ser el
Volumen 6 | Diciembre 2014
Anlisis legal
que determine el pago de la indemnizacin
respectiva.
6. Conclusiones
Luego del anlisis realizado a la manera como
nuestra legislacin protege penalmente la seguridad y salud en el trabajo, podemos llegar
a las conclusiones siguientes:
1. La siniestralidad laboral constituye un
grave problema laboral que afecta al
Per, frente al cual el Estado peruano
recin ha tomado una decisin de poltica
criminal estableciendo la criminalizacin
primaria de las conductas que ponen en
peligro o lesionan la seguridad y salud en
el trabajo con la incorporacin al Cdigo
Penal del artculo 168A.
2. Las medidas de control social administrativas, tales como son las inspecciones y
las multas a cargo del servicio inspectivo
del Ministerio de Trabajo y Promocin,
no han resultado ser hasta el momento
un elemento disuasivo de la violacin de
los reglamentos de seguridad y salud ocupacionales, lo que favorece el incremento
de los accidentes de trabajo muchos de
ellos con resultado de muerte.
3. El delito contra la seguridad y salud
en el trabajo, tiene como bien jurdico
penalmente protegido la seguridad
ocupacional, pero no entendido como
un bien jurdico autnomo sino ligado
a la vida, la salud y la integridad fsica
del trabajador.
4. El artculo 168A, constituye un avance
respecto de la anterior redaccin del art-
7. Bibliografa
BAYLOS GRAU, Antonio y TERRADILLOS,
Juan, Derecho penal del trabajo, 2., Trotta,
1977.
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y
GARCA CONTIZANO, Mara del Carmen,
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4., San Marcos, Lima, 1998.
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto,
Manual de derecho penal-Parte general,
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DEVEALI, Mario, Tratado de derecho del trabajo,
T. I, Editora La ley, 1961.
HUANCAHUARI FLORES, Simen, Prevencin
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y enfermedades ocupacionales, Grijley,
Lima, 2011.
HURTADO POZO, Jos, Manual de derecho
penal. Parte general I. 3., Grijley, Lima,
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MUOZ CONDE, Francisco, Teora general del
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VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho
penalParte general, Grijley, Lima, 2000.
VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho penalParte general, Grijley, Lima,
2006.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
CONSULTA n 2
CONSULTA N 1
Durante el despliegue del operativo denominado Control ciudadano en
Semana Santa se detect que el vehculo de Placa de Rodaje N AJQ
370 de marca Toyota (Modelo Struck, color negro y ao de fabricacin
2014) de propiedad de la Municipalidad Provincial de La Suerte, estaba
ocupada en el asiento posterior por dos fminas con evidentes signos
de haber ingerido bebidas alcohlicas; y, el conductor manifest que su
Jefe, el seor alcalde provincial, le haba ordenado que vaya a dejar a
cada una de estas dos personas en sus respectivos domicilios; y, luego de
ello, vuelva al centro nocturno donde lo recogera para posteriormente
dejarlo en su domicilio. El Conductor seal que el vehculo estaba asignado al servicio personal del alcalde por razn del cargo. Qu delito se
configurara?*
El artculo 388 de nuestro Cdigo Penal regula el tipo penal que subsume el caso descrito,
y conforme a la ltima modificacin dicho
tipo penal establece bsicamente, en su primer prrafo, que El funcionario o servidor
pblico que, para fines ajenos al servicio, usa
o permite que otro use vehculos, mquinas o
cualquier otro instrumento de trabajo pertenecientes a la Administracin pblica o que
se hallan bajo su guarda, ser reprimido, es
lo que se denomina como peculado de uso.
En este delito podemos encontrar bsicamente tres elementos constitutivos del tipo
penal: (i) fines ajenos al servicio Pblico, (ii)
usar o permitir el uso, y (iii) los bienes deben
* Corresponde a la pregunta N. 211 del balotario formulada por el CNM, por motivo de las convocatorias
001, 002 y 003-2014-SN/CNM, cuya evaluacin se
realiz el 25 de abril de 2014.
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Instituto Pacfico
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N. 941.2014
Callao
TEMA
FECHA DE EMISIN /
PUBLICACIN
14-11-2014 / 19-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Este tipo penal previsto en el artculo 173, inciso 3, del Cdigo Penal, prev como
conducta reprochada el tener acceso carnal por va vaginal, anal o bucal o realiza
otros actos anlogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos
primeras vas, con una menor de edad, que tiene ms de diez y menos de catorce
aos, disponiendo una sancin punitiva no menor de veinticinco ni mayor de treinta
aos, norma que estaba vigente al momento de los hechos; no obstante, el tipo
penal previsto por el inciso 3) del artculo 173 del Cdigo Penal a la fecha mediante
sentencia del Tribunal Constitucional en el expediente N. 00008-2012- PI-TC que
fue declarado inconstitucional y ha sido derogado mediante Ley N. 30076 de fecha
19 de agosto de 2013 lo cual importa, que la conducta imputada en abstracto sera el
tipo base del delito de violacin sexual previsto en el artculo 170 del Cdigo Penal.
Resea de jurisprudencia
Resea de jurisprudencia
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Penal
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Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
3.3. Se le atribuye al imputado la comisin del delito de violacin sexual de menor de edad en
agravio del menor de iniciales G.C.F. este tipo penal previsto en el artculo 173, inciso 3, del
Cdigo Penal, prev como conducta reprochada el tener acceso carnal por va vaginal, anal
o bucal o realiza otros actos anlogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna
de las dos primeras vas, con una menor de edad, que tiene ms de diez y menos de catorce
aos, disponiendo una sancin punitiva no menor de veinticinco ni mayor de treinta aos,
norma que estaba vigente al momento de los hechos, no obstante, el tipo penal previsto
por el inciso 3) del artculo 173 del cdigo penal a la fecha mediante sentencia del Tribunal
Constitucional en el expediente N. 00008-2012- PI-TC fue declarado inconstitucional y ha
sido derogado mediante ley N 30076 de fecha 19 de agosto del 2013, lo cual importa, que
la conducta imputada en abstracto sera el tipo base del delito de violacin sexual previsto
en el artculo 170 del cdigo penal.
Este tipo penal tiene como bien jurdico protegido la libertad sexual, que impona la posibilidad de cualquier persona de poder decidir vlidamente sobre la esfera de su sexualidad,
resultando relevante el consentimiento que pueda prestar.
3.4. Para poder imputar el delito de violacin sexual, debe acreditarse cada uno de los elementos
constitutivos del tipo penal. En ese sentido, debe probarse que el sujeto activo haya ejercido
contra la vctima violencia o grave amenaza dirigida a quebrar su resistencia y con ello tener
acceso carnal por va bucal, vaginal o anal, o realiza otros actos anlogos introduciendo objetos
o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vas.
El tipo penal requiere que los medios comisivos violencia o amenaza se dirijan a trasgredir
la voluntad del sujeto pasivo.
En ese sentido, el principal punto que plantea el recurso del sentenciado es determinar si la
agraviada prest su consentimiento para mantener relaciones sexuales y la no concurrencia
de medios comisivos; comprobar ello implica que de haber concurrido el consentimiento
la conducta resultara atpica, de existir duda respecto del consentimiento devendra en la
absolucin del imputado en aplicacin de indubio pro reo y, en caso, se arribe a la certeza
respecto a la inconcurrencia del consentimiento, por ende, la presencia de un medio comisivo
y la afectacin a la libertad sexual, debe declararse la culpabilidad del imputado.
3.5. De la revisin de autos se verifica del Certificado Mdico Legal N. 010661- H, de fecha
veinticuatro de julio de dos mil nueve, que se concluy que la agraviada presentaba himen
con desfloracin antigua, ano con signos de acto contranatura antiguo, no obstante, no se
advirti la presencia de lesiones en la integridad de la menor. Con la evaluacin de esta
prueba actuada en juicio, se acredita que la agraviada habra mantenido relaciones sexuales
tanto por va vaginal como por va anal.
3.6. Segn lo dispuesto en el acuerdo plenario de las Salas Penales Permanente y Transitoria de la
Corte Suprema de la Repblica nmero 2-2005/CJ-116, en los delitos contra la libertad sexual
para que la declaracin del agraviado tenga suficiencia probatoria que permita imputar el
evento delictivo y la vinculacin a una persona, debe reunir las siguientes garantas de certeza:
a) persistencia en la incriminacin, b) verosimilitud y c) ausencia de incredibilidad subjetiva.
3.7. En el caso de autos, se verifica que la imputacin se ha basado en la declaracin de la
agraviada, quien a nivel policial durante la entrevista nica de fojas tres, habra sealado
que se desempe como niera de los hijos del imputado y que en ese contexto, este habra
abusado sexualmente de ella el 24 de junio de 2009 y en otra oportunidad, por va anal y
vaginal, siendo que en su momento no comunic nada a la esposa del imputado ni denunci
el hecho porque la habra amenazado de que no le iban a creer, denuncindolo el da 26 de
julio de 2009 por insistencia de su hermana. Asimismo, al ser preguntada de si haba tenido
relaciones sexuales con alguno de sus enamorados respondi que a los quince aos haba
tenido con Ral. No obstante ello, la agraviada en juicio ha sealado que efectivamente tuvo
relaciones con el imputado, pero que estas haban sido consentidas al tener una relacin
sentimental con este. Por tanto, individualmente la declaracin de la menor no produce certeza ni conviccin respecto de los hechos imputados, no solo por la variacin de su versin
en juicio sino tambin, por cuanto, no se ha podido corroborar que hayan concurrido los
medios comisivos violencia o grave amenaza, ya que el certificado mdico presentado no
arriba a estas conclusiones.
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Actualidad
Penal
3.8. Siendo ello as, al no haberse actuado prueba suficiente que acredite fehacientemente la
existencia del delito y la responsabilidad penal del imputado, subsiste duda razonable respecto de los puntos antes indicados; en cuanto a la materializacin del delito, por no haberse
determinado que la agraviada sufri afectacin sexual mediando violencia o grave amenaza, y
tambin respecto la responsabilidad penal del sentenciado ya que la agraviada ha declarado
que ha sido con su consentimiento.
Es por ello que debe precederse a declarar la nulidad de la sentencia recurrida y disponer la
absolucin del recurrente, de conformidad con lo dispuesto en el artculo 284 del Cdigo de
Procedimientos Penales.
Por estos fundamentos;
I.- Declararon HABER NULIDAD en la sentencia de fecha treinta y uno de enero de dos mil
catorce, mediante la cual se condena a Mario Alberto Cancino Cruz como autor del delito
contra la libertad sexual-violacin de menor de edad, en agravio de R.D.S.A., imponindole
doce aos de pena privativa de libertad efectiva, reformndola se le ABSUELVE de la acusacin
fiscal, por el referido delito y agraviado; SE ORDENA el archivo definitivo de lo actuado, la
anulacin de sus antecedentes penales y judiciales generados como consecuencia del presente
proceso.
II.- SE ORDENA la inmediata libertad del absuelto, siempre y cuando no exista en su contra,
alguna orden o mandato de detencin emanado por autoridad competente; OFICINDOSE va
fax con tal fin a la Sala Superior correspondiente; interviniendo los seores jueces supremos
Prncipe Trujillo y Vinatea Medina por licencia de los seores jueces supremos Villa Stein y
Neyra Flores respectivamente, y los devolvieron.
S.S.
PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / PRINCIPE TRUJILLO / VINATEA MEDINA / CEVALLOS VEGAS / CV/paar
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Instituto Pacfico
RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N. 2470-2013
La Libertad
TEMA
FECHA DE EMISIN /
PUBLICACIN
17-07-2014 / 04-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Resea de jurisprudencia
Resea de jurisprudencia
CONSIDERANDO
PRIMERO. El sentenciado Huamn Rojas al fundamentar su recurso de nulidad mediante
escrito de fojas mil trescientos veinticuatro, precisa que el delito de asociacin ilcita para
delinquir supone la existencia de una organizacin de personas con reparto de roles; sin embargo, en el presente caso, ninguno de los procesados ya sentenciados lo conocen, tampoco
saben su nombre ni su domicilio; que, se advierte que uno de ellos manifiesta que lo conoce
como Chino Huamn, mientras que la otra integrante de la banda, refiere que de repente el
Chino Huamn podra ser su persona, lo que demuestra que no integra, ni es miembro de
Actualidad Penal
155
Actualidad
Penal
la organizacin, por lo que resulta ser injusto que se le condene por dicho ilcito penal; que,
en cuanto al delito de robo agravado, indica que los intervenidos Marco Antonio Gutirrez
Snchez, Ricardo Robert Reyes Espejo y Maril Natividad Sandoval Salas, no mencionaron
su nombre ni lo involucran en los hechos; que, el acusado Gutirrez Snchez acepta haber
participado en cuatro robos con la participacin del conocido como Sobado y el Chino
Huamn; sin embargo, al primero de ellos que responde al nombre de Vctor Mendoza
Gutirrez se le absolvi, en cambio a su persona se le condena; que, los agraviados no han
mencionado su nombre, no lo sindican, ni lo reconocen como partcipe de los hechos; que
su persona ha negado en forma coherente haber participado en el delito de robo agravado;
adems, ha demostrado que en la fecha en que se cometieron los eventos delictivos, se
encontraba trabajando fuera de la ciudad de Trujillo; que la sola sindicacin realizada por
Gutirrez Snchez en su contra, tenindolo como Chino Huamn, sin estar corroborada con
otro medio probatorio, es insuficiente para que se le condene; adems, los antecedentes que
presenta son de cuando era joven; por tanto, se debe declarar haber nulidad en la sentencia
impugnada y se le absuelva de la acusacin fiscal formulada en su contra.
SEGUNDO. De acuerdo con el dictamen acusatorio de fojas quinientos sesenta y ocho, se
atribuy al encausado Armando Ricardo Huamn Rojas haber participado en diversos asaltos
cometidos, conjuntamente con sus cosentenciados Maril Natividad Sandoval Salas condenada a veinte aos de pena privativa de libertad, de acuerdo con la Ejecutoria Suprema de
fojas setecientos setenta y dos y Ricardo Robert Reyes Espejo condenado a trece aos de
pena privativa de libertad, segn sentencia conformada de fojas mil ciento cuarenta y cinco,
bajo el mismo modus operandi, en su condicin de miembro de una organizacin destinada
a cometer ilcitos penales denominada Los Atorrantes de Ro Seco, vinculndosele en los
siguientes hechos: a) El robo sufrido por el agraviado Walter Idelso Muoz Fernndez; as,
se tiene que el da once de diciembre de dos mil cuatro, a las seis horas con quince minutos,
aproximadamente, en circunstancias que el precitado conduca su vehculo de placa de rodaje
SD-cuatro mil ochocientos cuarenta y uno, por inmediaciones del terminal de salida de Lima,
fue abordado por un sujeto quien le solicit sus servicios para que lo traslade hasta el centro
recreacional en Rinconada, lugar en donde aparecieron dos sujetos ms, los mismos que portando armas de fuego, lo amenazaron y despojaron de su vehculo, b) El robo sufrido por el
agraviado Dany Daniel Fernndez Ruiz, el da siete de diciembre de dos mil cuatro, a las seis
horas, aproximadamente; as, en momentos que el precitado realizaba servicio de taxi en el
vehculo de placa de rodaje nmero SD-ocho mil doscientos cincuenta y ocho, por inmediaciones de la Comisara de Alto Trujillo, varios sujetos le solicitaron sus servicios y le amenazaron inmediatamente con arma de fuego, luego lo arrojaron fuera del vehculo y se llevaron
dicha unidad vehicular, c) El robo sufrido por el agraviado Ramiro Agustn Saldaa Alva, el
da siete de noviembre de dos mil cuatro, a las diecisis horas; as, en circunstancias que el
precitado se encontraba prestando servicio de taxi en el vehculo de placa de rodaje SD-cuatro
mil novecientos cuarenta y siete, cerca del terminal de Santa Cruz, un sujeto le solicit sus
servicios con destino a la urbanizacin Las Casuarinas; luego, al llegar al lugar, dicho sujeto
le amenaz con arma de fuego, inmediatamente despus, apareci otra persona, y cuando
intentaba defenderse forcejeando con el sujeto que le tom el servicio, recibi un disparo
realizado por el citado sujeto, impactndole el proyectil en el muslo de la pierna derecha; en
tal circunstancia el agraviado opt por escapar del lugar, dejando el vehculo a disposicin de
los asaltantes, d) El robo efectuado contra Julio Virgilio Aredo Lujn, el da ocho de diciembre
de dos mil cuatro, a las veintitrs horas con quince minutos, aproximadamente; as, en circunstancias que el precitado realizaba servicio de taxi en el vehculo de pea de rodaje AL-dos
mil novecientos noventa y tres, encontrndose a altura de la Divisin de Seguridad Vial-La
Esperanza, una mujer le solicit sus servicios con direccin a la parte alta de La Esperanza,
en cuyo lugar esta persona sorpresivamente le quit las llaves del vehculo, apareciendo en
esos instantes tres sujetos provistos con arma de fuego, quienes lo redujeron y lo llevaron en
el mismo vehculo hasta el cementerio, donde lo dejaron abandonado y se llevaron la citada
unidad vehicular, e) Finalmente, el robo acaecido el da veintiocho de septiembre de dos mil
cuatro, a las seis horas con veinte minutos, aproximadamente, por las inmediaciones del Hotel
Pucar, donde el chofer Roger Garca Mendoza y el cobrador Jaime Ricardo Araujo Ramos,
se estacionaron con la camioneta rural de placa de rodaje RD-dos mil quinientos tres, para
dirigirse a la localidad de El Platanal, circunstancia en que apareci una mujer y tres sujetos,
quienes les amenazaron con armas de fuego y los redujeron, para luego arrojarlos del vehculo
y llevarse la camioneta con direccin al lugar denominado Ro Seco.
156
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
TERCERO. Toda sentencia condenatoria debe dictarse como consecuencia de la adquisicin
por parte del Juzgador de un grado de certeza absoluto, respecto a la responsabilidad penal
del encausado o encausados, decisin que debe estar sustentada en suficiente material probatorio de cargo que sea idneo a efectos de desvirtuar el principio de presuncin de inocencia
que le asiste a todo ciudadano, en virtud del pargrafo e, inciso veinticuatro, del artculo
dos de la Constitucin Poltica del Estado.
CUARTO. El delito de robo se encuentra previsto en el artculo ciento ochenta y ocho del
Cdigo Penal, el cual sanciona a quien se apodera ilegtimamente de un bien mueble, total o
parcialmente ajeno, para aprovecharse de l, sustrayndolo del lugar en el que se encuentra,
mediante el empleo de violencia contra la persona o bajo amenaza de peligro inminente para
su vida o su integridad fsica; que, asimismo, el primer prrafo del artculo ciento ochenta y
nueve del citado Cuerpo legal establece las agravantes para el indicado ilcito, las mismas que
de acuerdo con el dictamen acusatorio, en el presente caso, se encuentran referidos a que el
delito se habra cometido: a) Durante la noche o en lugar desolado, b) A mano armada, c)
Con el concurso de dos o ms personas. d) En cualquier medio de locomocin de transporte
pblico o privado de pasajeros o de carga; asimismo, el ltimo prrafo del precitado dispositivo legal sanciona al agente que acta en calidad de integrante de una organizacin delictiva
o banda, o si como consecuencia del hecho se produce la muerte de la vctima o se le causa
lesiones graves a su integridad fsica o mental.
QUINTO. En virtud a lo preceptuado en el artculo trescientos del Cdigo de Procedimientos
Penales, modificado por el Decreto Legislativo nmero novecientos cincuenta y nueve, esta
Suprema Sala debe emitir pronunciamiento, nica y estrictamente respecto a los trminos de
la impugnacin planteada, siendo que en el presente caso, el recurrente Armando Ricardo
Huamn Rojas ha recurrido va recurso de nulidad la sentencia condenatoria obrante a fojas
mil doscientos noventa y seis, del tres de abril de dos mil trece, puesto que, se considera
inocente de los cargos que se le imputan.
SEXTO. En autos ha quedado acreditada la materialidad del delito imputado, en efecto, a
fojas setecientos setenta y dos y mil ciento cuarenta y cinco, obran la Ejecutoria Suprema
y sentencia conformada respectivamente, que condena a los encausados Maril Natividad
Sandoval Salas y Ricardo Robert Reyes Espejo por los cargos planteados en la acusacin fiscal,
es ms el ltimo de los mencionados se acogi a la conclusin anticipada del juicio oral, lo
que relevaba al rgano judicial de efectuar mayor anlisis probatorio al respecto; asimismo,
se tienen las declaraciones prestadas por los agraviados, quienes en forma pormenorizada han
narrado la forma y circunstancias en que fueron despojados de sus automviles (as, el agraviado Dany Daniel Fernndez Ruiz declar a fojas cuarenta y cuatro; Ramiro Agustn Saldaa
Alva a fojas cuarenta y ocho y trescientos sesenta y cuatro; Walter Idelso Muoz Fernndez
a fojas cincuenta y doscientos ochenta y ocho; Roger Garca Mendoza a fojas doscientos noventa; Virgilio Aredo Lujn a fojas trescientos sesenta y siete; y Jaime Ricardo Araujo Ramos a
fojas trescientos sesenta y nueve); en consecuencia, estando a lo precedentemente expuesto
debe verificarse si existe material probatorio que vincule o no al recurrente Huamn Rojas con
los hechos denunciados.
SPTIMO. En dicho orden de ideas, se tiene que el procesado, ahora ausente, Marco Antonio
Gutirrez Snchez al declarar en la entrevista personal de fojas ochenta y cuatro, en presencia
del Fiscal, seal que haba participado en seis oportunidades en robo de vehculos y que en
algunos de ellos actu en complicidad con el conocido como Chino Huamn; asimismo,
en su manifestacin policial de fojas sesenta y siete, tambin en presencia del representante
del Ministerio Pblico, corrobor dicha vinculacin con el delito de robo agravado, aunque
aclar que no haba participado en seis ocasiones, sino solo en cuatro robos, pero en todos
ellos precis que haba intervenido con el conocido como Chino Huamn; en dicho sentido Gutirrez Snchez dijo: ...Que no particip en seis asaltos como le dijo al representante del
Ministerio Pblico, sino solamente cuatro veces; la primera de ellas fue en la segunda semana del
mes de octubre de dos mil cuatro, en dicha ocasin tom una carrera a un taxi Tico a la altura del
grifo Caln con direccin al grifo REPSOL, donde le esperaba el Chino Huamn, al llegar a dicho
lugar apag el motor del carro, en dicho momento apareci el Chino Huamn y apuntndole con
arma de fuego al chofer lo hicieron bajar de la unidad mvil, para luego tomar el volante y darse a
la fuga con direccin a la calle veinticinco de diciembre donde est la seora Imelda quien le proporciona una cochera que haba sido contratada por Maril Natividad Sandoval Salas. El segundo
asalto fue la primera semana del mes de noviembre de dos mil cuatro, as tom una carrera por la
Actualidad Penal
157
Actualidad
Penal
salida a Lima, a las veinte horas aproximadamente, solicitndole al chofer que lo llevara a la espalda
del grifo REPSOL, en dicha oportunidad abord un vehculo station wagon; que al llegar al lugar lo
estaba esperando el Chino Huamn y Vico, una vez all logr apagar el motor del carro y el hio
Huamn sac a relucir un arma de fuego y bajaron al chofer, luego subieron y se llevaron el carro a
la misma cochera. El tercer vehculo fue robado en la segunda semana del mes de noviembre, tom
la carrera en el mismo lugar que el caso anterior, fue un vehculo station wagon, con direccin al
centro Huamachuquino donde lo estaban esperando el Chino Huamn y Vico, procediendo bajo
la misma modalidad, llevando el carro a la cochera contratada por Mary. Con relacin al cuarto
vehculo, este es tomado por el Chino Huamn y su persona, aquel estaba con mandil blanco en
el frontis del hospital Regional, tomaron un station wagon y se dirigieron por Prolongacin Santa
donde el Chino Huamn encaon al chofer y apag el motor del carro, bajaron al taxista y cogieron el volante para irse con direccin al sector denominado Gran Chim...; asimismo, el citado
Gutirrez Snchez durante la diligencia de reconocimiento va ficha RENIEC, de fojas ciento
cuatro, en presencia del Fiscal, al mostrrsele la ficha correspondiente a nombre de Armando
Antonio Huamn Rojas, lo reconoci como la persona a quien conoca como Chino Huamn indicando que es el mismo con el que particip en los hechos delictivos que narr en
su manifestacin policial. Que, aun cuando Gutirrez Snchez al declarar en su instructiva de
fojas doscientos diecisis, neg los cargos en su contra, indicando que lo declarado con antelacin lo hizo por miedo a la polica y al Fiscal, sin embargo, dicho cambio de versin, debe
tomarse con las reservas del caso, pues sus dos primeras declaraciones se realizaron bajo las
garantas legales pertinentes.
OCTAVO. Otro dato que acredita la responsabilidad penal del citado Huamn Rojas y que
crea certeza en el juzgador, en el sentido que es la misma persona a la que se hace referencia
como Chino Huamn, es que Gutirrez Snchez en su manifestacin policial de fojas sesenta
y siete, al describirlo fsicamente indic que: ...el Chino Huamn es de unos treinta y ocho
aos, contextura regular, de tez triguea, de un metro con setenta y cinco centmetros de
altura, cabello lacio, asimismo, tiene el ojo izquierdo desviado y vive en la calle Astopilco en
el sector Ro Seco...: en el mismo sentido, la sentenciada Maril Natividad Sandoval Salas
en su manifestacin policial de fojas setenta y dos, seal que: ...a Armando Ricardo Huamn
Rojas (a) Chino Huamn lo conoce porque es su amigo y sabe que vive en la calle Astopilco en el
de Ro Seco...; as tambin, en su instructiva de fojas doscientos tres, dijo: ...que Armando Ricardo
Huamn Rojas de repente es el Chino Huamn y que vive por su casa...; que todo ello se corrobora con los siguientes elementos: i) Durante el juicio oral, como se aprecia del acta de fojas
mil doscientos cincuenta y seis, se corrobor que el procesado Armando Ricardo Huamn
Rojas, tiene ligeramente desviada la vista (como as lo adujo el procesado Gutirrez Snchez),
sosteniendo este que cuando estuvo recluido en un centro penitenciario le fue causado por un
interno con una chaveta. ii) Asimismo, Huamn Rojas declar que vive en Astopilco nmero
quinientos veinticinco, en el sector de Ro Seco, dato que concuerda con la descripcin dada
por los citados coprocesados; en consecuencia, existen suficientes evidencias objetivas que
vinculan inequvocamente a Huamn Rojas con la materialidad de los robos de los vehculos
referidos en el dictamen acusatorio; por tanto, lo resuelto por el Colegiado Superior se encuentra arreglado a derecho.
NOVENO. Ahora, el procesado Huamn Rojas ha sostenido como argumento de defensa
que ninguno de los procesados sentenciados lo han reconocido; sin embargo, de lo expuesto
precedentemente se advierte que dos de sus coprocesados, incluso uno de ellos condenados
(Maril Natividad Sandoval Salas), lo han sindicado como interviniente activo de los robos
perpetrados (tal como lo seal Gutirrez Snchez) y que incluso lo han reconocido como el
Chino Huamn. As tambin, el recurrente aduce que durante el proceso demostr que en
la fecha en se cometieron los eventos delictivos, se encontraba trabajando fuera de la ciudad
de Trujillo; dicho que no resulta ser cierto, pues no existe documento objetivo alguno que
acredite su versin, no coincidiendo, en todo caso, las fechas en que este dice haber estado
trabajando fuera de la ciudad de Trujillo, con aquellas en que se perpetraron los robos. En
consecuencia, los agravios expuestos por el recurrente en su recurso de nulidad deben ser
desestimados.
DCIMO. En cuanto a la pena impuesta, debe sealarse que para la dosificacin punitiva
o para los efectos de imponer una sancin penal debe tenerse presente que el legislador
ha establecido las clases de pena y el quantum de estas, por consiguiente, se han fijado los
criterios necesarios para que se pueda individualizar judicialmente la pena y concretarla, que
dentro de este contexto debe observarse el principio de proporcionalidad que nos conduce a
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Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
valorar el perjuicio y la trascendencia de la accin desarrollada por el agente culpable bajo el
criterio de la individualizacin, cuantificando la gravedad del delito y su modo de ejecucin,
el peligro ocasionado y la personalidad o capacidad del presunto delincuente -conforme con
el artculo cuarenta y seis del Cdigo Penal-; en tal sentido, se advierte que las circunstancias
que acompaaron al evento delictivo materia de proceso fueron debidamente analizadas
por el Tribunal Superior, imponindole al acusado Huamn Rojas veinte aos de privacin
de la libertad, en virtud a la gravedad de los hechos denunciados y que a la fecha en que
sucedieron los eventos delictivos (diciembre de dos mil cuatro), an se encontraba vigente el
sistema de absorcin de la pena, y aunque tambin se calific la conducta incriminada en el
supuesto del ltimo prrafo del artculo ciento ochenta y nueve del Cdigo Penal, la sancin
resulta ser proporcional con el dao causado y no podra realizarse un anlisis sobre su eventual incremento, en razn a que el sentenciado Huamn Rojas es el nico impugnante.
DCIMO PRIMERO. En cuanto a la reparacin civil, debe referirse que el monto que se
consigne en la sentencia debe encontrarse en funcin a la magnitud de los daos y perjuicios
ocasionados, por lo que debe existir proporcionalidad entre estos y el monto que por dicho
concepto se establezca. La indemnizacin cumple una funcin reparadora y resarcitoria de
acuerdo a lo establecido en el artculo noventa y tres del Cdigo Penal, que en dichas consideraciones se advierte que el monto fijado en la sentencia materia de grado por concepto de
reparacin civil se encuentra arreglado a derecho, ms an, si la parte civil no ha cumplido
con plantear su pretensin impugnatoria de acuerdo a Ley.
DECISIN
De conformidad con el seor Fiscal Supremo en lo Penal, declararon: NO HABER NULIDAD
en la sentencia de fojas mil doscientos noventa y seis, del tres de abril de dos mil trece, que
conden a Armando Ricardo Huamn Rojas por delito contra el Patrimonio-robo agravado,
en perjuicio de Walter Idelso Muoz Fernndez, Dany Daniel Fernndez Ruiz, Ramiro Agustn
Saldaa Alva, Virgilio Aredo Lujn, Roger Garca Mendoza y Jaime Ricardo Araujo Ramos; y
contra la Tranquilidad Pblica-asociacin ilcita para delinquir, en agravio del Estado, a veinte aos de pena privativa de libertad; fijaron en quinientos nuevos soles el monto que por
concepto de reparacin civil deber pagar el citado sentenciado en forma solidaria con sus
cosentenciados a favor de cada uno de los agraviados; con lo dems que al respecto contiene;
y los devolvieron.
S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / CEVALLOS
VEGAS / NF/eamp
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Resea de jurisprudencia
Penal
RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N. 2412-2013
Ica
TEMA
FECHA DE EMISIN /
PUBLICACIN
10-07-2014 / 05-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
El primer prrafo del artculo 189 del citado Cuerpo legal establece las agravantes
para el indicado ilcito, las mismas que de acuerdo con el dictamen acusatorio, en el
presente caso, se encuentran referidas a que el delito se habra cometido: a) Durante
la noche o en desolado, b) a mano armada, c) con el concurso de dos o ms personas.
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Resea de jurisprudencia
CONSIDERANDO
PRIMERO. La defensa tcnica del sentenciado Quiroz Snchez al fundamentar su recurso de
nulidad mediante escrito de fojas cuatrocientos setenta y cinco, precisa que no existen pruebas suficientes que acrediten la participacin de su patrocinado en el hecho delictivo, en efecto, Quiroz Snchez no fue reconocido ni por el agraviado Alfio Aranbar Rodrguez Guilln,
ni por su coprocesado Roberto Carlos Daz Uceda; que, otro aspecto que se debe considerar
es que en la fecha en que ocurrieron los hechos denunciados, Quiroz Snchez se encontraba
laborando en una embarcacin pesquera en la ciudad de Ilo; finalmente, respecto a la validez
que le dio el Colegiado Superior a la sindicacin realizada por la menor Erika Sujey Lvano
Huayte en contra de su patrocinado, tal dicho debe ser tomado con las reservas del caso, toda
vez que la aludida fue amenazada para que declare incriminndolo.
SEGUNDO. De acuerdo con el dictamen acusatorio de fojas ciento sesenta y cuatro, se atribuy al encausado Csar Ysidoro Quiroz Snchez, haber cometido el delito de robo agravado
conjuntamente con otros sujetos. As se tiene que, el da veintiuno de enero de dos mil seis,
a las veinte horas con treinta minutos, aproximadamente, el agraviado Alfio Aranbar Rodrguez Guilln se encontraba realizando servicio de taxi a bordo de la motokar Bajaj de placa
de rodaje nmero MG-ocho mil cuatrocientos sesenta y uno, color amarillo, de propiedad de
Alicia Nlidad De La Cruz Paucar, y en circunstancias que se desplazaba por inmediaciones
de la avenida Unin del distrito de Pueblo Nuevo, a la altura del Instituto Tecnolgico, el
procesado Roberto Carlos Daz Uceda en compaa de la menor Erika Sujey Lvano Huayte
solicitaron sus servicios, es as, que una vez que abordaron la motokar, cuando se desplazaron
unos metros, el procesado le indic que se detenga, en esos instantes el agraviado es interceptado por el procesado Csar Ysidoro Quiroz Snchez conjuntamente con una persona de
sexo femenino, y apuntndolo con un arma de fuego, lo oblig a bajar de la unidad vehicular
y a subir a la parte posterior de la misma, siendo atado de manos y tirado en el suelo, para
despus ser conducido por el barrio El Tigre, donde finalmente los procesados lo dejaron
y procedieron a darse a la fuga con la moto. Posteriormente, los delincuentes continuaron su
recorrido hasta el distrito de Pueblo Nuevo, donde se qued el procesado Quiroz Snchez
con la mujer que lo acompaaba, mientras que Roberto Carlos Daz Uceda y la menor Erika
Sujey Lvano Huayte, se dirigieron a casa de los procesados Miguel ngel Enriquez Palacios,
Juan Carlos Enriquez Palacios y Vctor Rubn Enriquez Palacios, ubicada en el asentamiento
humano Los Ficus del mismo distrito, donde procedieron a guardar la mototaxi. Al da siguiente, a las veintin horas, aproximadamente, personal policial allan el citado domicilio,
encontrando la moto cubierta con pedazos de cartn y frazada, as como en los ambientes
(dormitorios) del inmueble, diferentes partes de la moto siniestrada, conforme se advierte del
acta de registro domiciliario e incautacin.
TERCERO. Toda sentencia condenatoria debe dictarse como consecuencia de la adquisicin
por parte del Juzgador de un grado de certeza absoluto, respecto a la responsabilidad penal
del encausado o encausados, decisin que debe estar sustentada en suficiente material probatorio de cargo que sea idneo a efectos de desvirtuar el principio de presuncin de inocencia
que le asiste a todo ciudadano, en virtud del pargrafo e, inciso veinticuatro, del artculo
dos de la Constitucin Poltica del Estado.
CUARTO. El delito de robo se encuentra previsto en el artculo ciento ochenta y ocho del
Cdigo Penal, el cual sanciona a quien se apodera ilegtimamente de un bien mueble, total o
parcialmente ajeno, para aprovecharse de l, sustrayndolo del lugar en el que se encuentra,
mediante el empleo de violencia contra la persona o bajo amenaza de un peligro inminente
para su vida o su integridad fsica; que, asimismo, el primer prrafo del artculo ciento ochenta y nueve del citado Cuerpo legal establece las agravantes para el indicado ilcito, las mismas
que de acuerdo con el dictamen acusatorio, en el presente caso, se encuentran referidas a que
el delito se habra cometido: a) Durante la noche o en desolado, b) A mano armada, c) Con
el concurso de dos o ms personas.
QUINTO. En virtud a lo preceptuado en el artculo trescientos del Cdigo de Procedimientos
Penales, modificado por el Decreto Legislativo nmero novecientos cincuenta y nueve, esta
Suprema Sala debe emitir pronunciamiento, nica y estrictamente respecto a los trminos de
la impugnacin planteada, siendo que en el presente caso, el recurrente Csar Ysidoro Quiroz
Snchez ha recurrido va recurso de nulidad la sentencia condenatoria obrante a fojas cuatrocientos treinta, del diecisiete de junio de dos mil trece, puesto que se considera inocente de
los cargos que se le imputan.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Resea de jurisprudencia
a que las mximas de la experiencia nos dicta que una persona cuando viaja a un lugar obtiene documentacin que demuestra la efectividad del viaje, no presentndose ello en este caso.
En consecuencia, el citado agravio debe ser desestimado, tanto ms, si el Colegiado Superior
en su resolucin ya haba dado respuesta jurdica a tal cuestionamiento. Finalmente, en cuanto al agravio referido a que la versin incriminatoria prestada por la menor, se debi a que
esta fue amenazada para ello, tambin carece de fundamento, por cuanto no existe en autos
ningn elemento de prueba directo o indirecto que demuestre que ello fuera as; por tanto,
aunque la carga de la prueba le otorga la obligacin de acreditar la acusacin al representante
del Ministerio Pblico con material probatorio de cargo, ello no excluye la posibilidad que
la tesis de la defensa tenga que ser acompaada de la prueba pertinente a efectos de darle
la consistencia debida a la versin exculpatoria, lo que no se advierte que haya sucedido en
este caso. En consecuencia, la condena decretada por el Colegiado Superior debe mantenerse.
NOVENO. En cuanto a la pena impuesta, debe sealarse que para la dosificacin punitiva o
para los efectos de imponer una sancin penal debe tenerse presente que el legislador ha establecido las clases de pena y el quantum de estas, por consiguiente, se han fijado los criterios
necesarios para que se pueda individualizar judicialmente la pena y concretarla, que dentro
de este contexto debe observarse el principio de proporcionalidad que nos conduce a valorar
el perjuicio y la trascendencia de la accin desarrollada por el agente culpable bajo el criterio de la individualizacin, cuantificando la gravedad del delito y su modo de ejecucin, el
peligro ocasionado y la personalidad o capacidad del presunto delincuente -conforme con el
artculo cuarenta y seis del Cdigo Penal-; en tal sentido, se advierte que las circunstancias que
acompaaron al evento delictivo materia de proceso han sido analizadas correctamente por el
Tribunal Superior, pues por la forma y circunstancia en que sucedieron, y tomando en cuenta
que Quiroz Snchez no registra antecedentes penales de acuerdo con el certificado de fojas
doscientos diez, la pena impuesta se ajusta a derecho, tanto ms, si se encuentra dentro del
marco punitivo vigente que regulaba el tipo penal de robo agravado a la fecha de los hechos.
DCIMO. En cuanto a la reparacin civil debe referirse que el monto que se consigne en la
sentencia debe encontrarse en funcin a la magnitud de los daos y perjuicios ocasionados,
por lo que debe existir proporcionalidad entre estos y el monto que por dicho concepto se
establezca. La indemnizacin cumple una funcin reparadora y resarcitoria de acuerdo con
lo establecido en el artculo noventa y tres del Cdigo Penal, que en dichas consideraciones
se advierte que el monto fijado en la sentencia materia de grado por concepto de reparacin
civil se encuentra arreglado a derecho, ms an, si la parte civil no ha cumplido con plantear
su pretensin impugnatoria de acuerdo a Ley.
DECISIN
De conformidad con la seora Fiscal Suprema en lo Penal, declararon: NO HABER NULIDAD
en la sentencia de fojas cuatrocientos treinta, del diecisiete de junio de dos mil trece, que
conden a Csar Ysidoro Quiroz Snchez por delito contra el Patrimonio-robo agravado, en
perjuicio de Alicia Nlidad De La Cruz Paucar y Alfio Aranbar Rodrguez Guilln, a once aos
de pena privativa de libertad; fij en ochocientos nuevos soles el monto que por concepto
de reparacin civil deber pagar el citado sentenciado solidariamente con sus dems cosentenciados, en forma proporcional a favor de los agraviados; con lo dems que al respecto
contiene; y los devolvieron. Interviene el seor Juez Supremo Morales Parraguez por licencia
del seor juez supremo Cevallos Vegas.
S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / MORALES
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Penal
Consideraciones dogmticas y
poltico-criminales
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Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
DERECHO
PROCESAL PENAL
Actualidad
Derecho
procesal
Derecho
procesal
penal
rea
Penal
penal
Contenido
MARINO GABRIEL CUSIMAYTA BARRETO: Los presupuestos procesales de la prisin
preventiva como problema jurisdiccional
ELDER J. MIRANDA ABURTO: Las comunidades campesinas y nativas: La jurisdiccin penal
DOCTRINA PRCTICA
desde la perspectiva constitucional del Acuerdo Plenario 1-2009/CJ-116
anlisis
CARLOS JORGE CABRERA CARCOVICH: Un enfoque jurisprudencial comparado sobre la
legalidad de los audios grabados por un interlocutor en el proceso penal
jurisprudencial
CONSULTA N 1: Un investigado puede acogerse al proceso de colaboracin eficaz si
NOS PREGUNTAN Y es sindicado por el Ministerio Pblico como cabecilla de una organizacin criminal?
CONTESTAMOS
CONSULTA N 2: Cul es el procedimiento previo a la suscripcin del acta de
acuerdo de colaboracin eficaz?
RESEA DE
Fines del proceso penal (R. N. N. 1876-2014 LIMA)
JURISPRUDENCIA
RESEA DE
Causales de nulidad y realizacin de un nuevo juicio (R. N. N. 1002-2014 Callao)
JURISPRUDENCIA
RESEA DE
El principio acusatorio dentro del debido proceso penal (R. N. N 1104-2014 Lima)
JURISPRUDENCIA
DOCTRINA PRCTICA
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Doctrina prctica
DOCTRINA PRCTICA
Los presupuestos procesales de la prisin
preventiva como problema jurisdiccional
Marino Gabriel Cusimayta Barreto*
SUMARIO
1. Introduccin
2. El fumus boni iuris y el periculum in mora como presupuestos procesales de la prisin preventiva
en la doctrina
3. El fumus commissi delicti y el periculum libertatis como presupuestos procesales de la prisin
preventiva en la doctrina
4. El fumus boni iuris y el periculum in mora como presupuestos procesales de toda medida
cautelar extrapenal
5. La razonabilidad vs. la proporcionalidad en la prisin preventiva
6. Conclusiones
7. Bibliografa
1. Introduccin
En la prctica, los jueces han traslado al mbito procesal penal, los presupuestos procesales
* El autor tambin se desempea como jefe de la Oficina
Desconcentrada de la Magistratura de la Corte Superior
de Justicia de Madre de Dios. Ha cumplido el cargo
de presidente de la citada Corte Superior de Justicia.
Abogado por la Universidad Nacional Federico Villarreal y cuenta con estudios de Maestra en la misma
Universidad.
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
tamente al campo del proceso penal, pues en
estricto tienen relacin con las medidas cautelares de restriccin de la libertad personal.
Por otro lado, los presupuestos procesales de
la prisin preventiva constituidos por el fumus
commissi delicti y por el periculum libertatis
deben ser necesariamente vinculados como
condicin sine qua non con la razonabilidad
del mandato judicial de prisin preventiva,
mas no as con el principio de proporcionalidad de la medida cautelar de prisin
preventiva.
La confusin en la aplicacin de los presupuestos procesales antes mencionados, podra ser
consecuencia de la falta de diferenciacin de
los presupuestos procesales que se requiere
para el dictado de la medida cautelar en el
proceso civil, con aquellos que se requiere
para las medidas coercitivas de carcter procesal penal.
Es ms, la confusin en la aplicacin de los
presupuestos procesales antes mencionados,
tambin alcanza al Tribunal Constitucional y a
varios estudiosos que analizaron el mandato
de detencin con el Cdigo de Procedimientos
Penales y el mandato de prisin preventiva
con el Cdigo Procesal Penal.
Abonando a tal cadena de confusiones, la
Sala Penal Permanente de la Corte Suprema
de la Repblica en la Casacin N.01-2007Huaura, de fecha 26 de julio de 2007, con
la ponencia del doctor San Martn Castro,
en el cuarto fundamento de derecho de tal
sentencia, luego de establecer que la prisin
preventiva solo puede prosperar cuando se
haya emitido por el fiscal la Disposicin de
Formalizacin y Continuacin de la Investigacin Preparatoria a que hace referencia
el artculo 336 del Cdigo Procesal Penal,
sostiene que para la obtencin por parte del
fiscal de una decisin favorable del juez de la
investigacin preparatoria, se debe probar la
concurrencia de los presupuestos establecidos
en el apartado uno, y en su caso el dos, del
artculo doscientos sesenta y ocho del Nuevo
Cdigo Procesal Penal. No existe, ni puede
RESUMEN
En el presente artculo, se aborda la prisin
preventiva, enfocndose en los presupuestos procesales que deben presentarse para
que se dicte contra los imputados previo
requerimiento del Ministerio Pblico. Es as
que el autor afirma que actualmente se sufre
una confusin al momento de ordenarse la
citada medida de coercin personal, puesto
que no se ha logrado diferenciar entre los
prepuestos procesales que requieren las
medidas cautelares en el proceso civil y en
el proceso penal, alcanzando tal confusin
incluso al Tribunal Constitucional. El autor
expone la confusin, cita a autores nacionales y comenta la jurisprudencia nacional,
en especial la Casacin N. 01-2007-La
Libertad y la Resolucin Administrativa
N. 325-2011-P-PJ- Circular sobre Prisin
Preventiva. Luego, se procede a sostener que
los presupuestos procesales deberan ser el
fumus commissi delicti y el periculum libertatis.
Este ltimo a su entender debera sustituir
el denominado periculum in mora, puesto
que hace referencia en estricto al peligro
que puede representar el posible autor
del hecho delictuoso al estar en libertad.
Concluyendo que la falta de diferenciacin
de los presupuestos procesales ponen en
riesgo los objetivos que se buscan con la
prisin preventiva.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
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Doctrina prctica
procesal y que la pena probable a imponerse
sea superior a los 4 aos (periculum in more)5.
El Tribunal Constitucional tampoco alude al
fumus commissi delicti, ni al periculum libertatis,
pese a que con el nuevo modelo procesal
penal, la demora procesal ya no estara en
manos del juez, sino en poder del Ministerio
Publico como rgano requirente de toda
actividad procesal.
Actualidad Penal
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Doctrina prctica
IMPORTANTE
Con el Cdigo Procesal Penal vigente, la posible existencia del peligro
en la demora para el desarrollo
del proceso penal escapara de la
responsabilidad del Poder Judicial,
por cuanto la investigacin que antes estuvo en manos del juez instructor, ahora est en manos del
Ministerio Pblico.
Asimismo, el peligrosismo procesal que el
magistrado San Martn Castro incorpora
como uno de los presupuestos procesales de
la prisin preventiva en la Resolucin-Circular
N. 325-2011-P-PJ antes mencionada, no
es sinnimo del periculum libertatis, sino del
periculum in mora tal como sugiere Ramiro
Salinas Siccha13. Es ms, respecto al peligrosismo procesal o perculum in mora, San Martin
puntualiza: El peligrosismo procesal tiene un
carcter esencialmente subjetivo y reconoce
un amplio margen de discrecionalidad al juez.
Es la regla que, en todo caso, fundamenta la
legitimidad de la prisin preventiva14.
Por todo ello, se refuerza la idea de que el periculum libertatis sera el segundo presupuesto
procesal de la prisin preventiva, y no as el
periculm in mora, lo que debe aclararse para
que la judicatura nacional no siga confundiendo instituciones de la prisin preventiva.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
sin contradictorio
y en forma inmediata. Frente a
ello, y a fin de que
no sea arbitraria la
decisin que tome
el juez, se exige la presencia de ciertos elementos para concederla, como
la verosimilitud del derecho y el peligro en la demora .
Doctrina prctica
personas debe ser aceptada por la comunidad y debe resolver equilibradamente la
contraposicin del principio de presuncin de
inocencia, y la prisin adelantada; por tanto,
la prisin preventiva debe ser consecuencia
de la razonabilidad del juzgador.
Sin embargo, la aplicacin de este principio
no es pasiva, tanto es as que al respecto,
Roberto Gonzles lvarez, dice: Por su parte,
el Tribunal Constitucional peruano, si bien
ha asignado ms espacio en sus sentencias al
principio de proporcionalidad, se ocupa de
este principio confundindolo o revolvindolo
con el principio de razonabilidad, la igualdad
y el debido proceso sustantivo, y siempre
en una lgica colisionista de derechos
fundamentales, con el consecuente pesaje y
jerarquizacin de los mismos, situacin que
el alto Tribunal debe enmendar21.
Por lo antes expuesto, es conveniente aclarar
si para el dictado de la prisin preventiva
debe recurrirse a la razonabilidad o a la proporcionalidad, pues no existir otro momento
histrico para ello, dado que a la fecha, con
el pretexto de denuncias periodsticas sobre
posibles flaquezas o debilidades de los mandatos de prisin preventiva o la revocacin de
estos, se est ingresando a quebrar la independencia de los jueces y a afectar la propia
institucionalidad del Poder Judicial.
La proporcionalidad por su parte, tal como
sostiene Roberto E. Cceres Julca: Sirve para
ponderar hasta qu punto es compatible la
intervencin en los derechos fundamentales
con el inters en la persecucin del delito.
Busca determinar si existe una relacin de
equilibrio o de adecuada correspondencia
entre la afectacin que llega a sufrir un
derecho constitucional, y la conservacin
de un bien o inters pblico que aparece
precisamente como causa de esa afectacin.
Se aplica en el proceso penal para acomodar la ley al caso concreto, atendindose a
los intereses en conflicto y en su frmula
21 GONZLES LVAREZ, Roberto, Neoprocesalismo. Teora
del proceso civil eficaz, cit., p. 451.
Volumen 6 | Diciembre 2014
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Instituto Pacfico
6. Conclusiones
El fumus boni iuris y el periculum in mora
no seran los presupuestos procesales
pertinentes para la validez del mandato
de prisin preventiva, por cuanto corresponden estrictamente a las medidas
cautelares de carcter extrapenal, dado
que solo tienen relacin con el buen derecho invocado por la parte demandante
y con el peligro que entraa para ella la
demora del proceso, que hara ineficaz
la sentencia a dictarse.
El fumus comissi delicti y el periculum
libertatis seran los presupuestos procesales pertinentes de la prisin preventiva,
porque tienen relacin con la fuerte
posibilidad de la comisin del delito por
parte del imputado, y con el peligro que
podra constituir el procesado estando en
libertad.
Para la validez del mandato de prisin
preventiva, sera condicin sine qua non,
la razonabilidad, y no as la proporcionalidad, porque el juez tiene la obligacin de
analizar en ejercicio de su independencia
jurisdiccional, los efectos de su decisin,
ya sea considerando el entorno social,
el momento histrico o las cualidades
positivas, o negativas del imputado, sin
limitarse a la formulacin cuasimatemtica de la proporcionalidad.
La falta de diferenciacin de los presupuestos procesales de la prisin preventiva, pondra en riesgo los verdaderos
objetivos de dicha medida cautelar, por lo
que la solucin de dicha problemtica en
el mbito jurisdiccional, sera sumamente
til y adems brindara importante aporte
para el trabajo intelectual vinculado con
Doctrina prctica
la institucin procesal de la prisin preventiva.
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
El fumus comissi delicti y el periculum libertatis seran los presupuestos procesales pertinentes de la
prisin preventiva, porque tienen
relacin con la fuerte posibilidad
de la comisin del delito por parte del imputado, y con el peligro
que podra constituir el procesado
estando en libertad.
7. Bibliografa
CCERES JULCA, Roberto, Los medios impugnatorios en el proceso penal, Jurista
Editores, Lima, 2011.
CASTILLO ALVA, Jos, Manuel LUJN y Roger
ZAVALETA, Razonamiento judicial: Interpretacin, argumentacin y motivacin de
las resoluciones judiciales, Ara Editores,
Lima, 2006.
GIMENO SENDRA, Vicente, Cndido CONDEPUMPIDO y Jos GARBER, Los
procesos penales - Comentarios a la Ley de
Enjuiciamiento Criminal con formularios y
jurisprudencia, Bosch, Barcelona, 2000.
GONZLEZ LVAREZ, Roberto, Neoprocesalismo. Teora del proceso civil eficaz, Ara
Editores, Lima, 2013.
Actualidad Penal
175
Actualidad
Doctrina prctica
Penal
DOCTRINA PRCTICA
Las comunidades campesinas y nativas:
La jurisdiccin penal desde la perspectiva
constitucional del Acuerdo Plenario 1-2009/CJ-116
Elder J. Miranda Aburto*
SUMARIO
1. Introduccin
2. Las comunidades campesinas y nativas dentro del marco supranacional
3. Tienen la misma naturaleza criminal la imputacin de autor y/o partcipe cuando integran
una comunidad campesina, nativa, y/o pueblos indgenas?
4. La jurisdiccin penal en las comunidades campesinas y nativas
5. Posicin asumida por la Corte Suprema de Justicia en los diferentes delitos efectuados por
las comunidades campesinas y nativas
6. Conclusiones
1. Introduccin
En el ao 2007, se llev a cabo el II Censo
de Comunidades Indgenas, en el cual se
identific geogrfica y cartogrficamente a
1786 comunidades indgenas, ubicadas en 11
departamentos, adems de conocer las caractersticas de su poblacin y viviendas. En la
Amazona peruana, ancestralmente se asienta
la poblacin indgena perteneciente a trece
(13) familias lingsticas, lo cual convierte al
Per en el pas ms heterogneo de Amrica,
pues no existe otro pas en este Continente
con ms familias lingsticas que el nuestro:
no obstante, compartimos con otros pases de
* El autor tambin es doctor en Derecho. Magster en
Derecho Penal. Estudiante de la Maestra de Derecho
Constitucional de la Pontificia Universidad Catlica
del Per. Docente de la Escuela de Postgrado de la
Universidad Nacional Federico Villareral, Universidad
Nacional Santiago Antnez de Mayolo y de la Universidad Peruana Los Andes. Docente de pregrado
de las Universidades Inca Garcilaso de la Vega y de
la Universidad Nacional Federico Villareal. Integrante de la Comisin Consultiva del Ilustre Colegio de
Abogados de Lima
176
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
La segunda es, cuando no resulta la aplicacin
de lo anteriormente sealado, ser del caso
considerar el conjunto de factores culturales
en la escala individual del sujeto procesado
sealando el plenario: Cabe acotar que el
anlisis en mencin requiere, como presupuesto, tener muy claro la existencia jurdica
de la ronda campesina, la autoridad rondera
que actu la condicin de tal del rondero
incriminado-, su nivel de representacin y
funciones, y las caractersticas y alcances
de la norma consuetudinaria aplicada, aspectos que en varias de sus facetas puede
determinarse mediante pericias culturales o
antropolgicas.
El tercero es: Cuando no sea posible declarar
la exencin de pena por diversidad cultural,
esta ltima sin embargo puede tener entidad
para atenuarla en diversos planos segn la
situacin concreta en que se produzca. En los
niveles referidos a la causa de justificacin
(artculo 20.8 CP), al error de tipo o de prohibicin (artculo 14 CP) o a la capacidad para
comprender el carcter delictivo del hecho
perpetrado o de determinarse de acuerdo a
esa comprensin (artculo 15 CP) y si el grado
de afectacin no es lo suficientemente intenso
o no se cumplen todos los requisitos necesarios para su configuracin, ser de aplicacin,
segn el caso:
A. La atenuacin de la pena por exencin
incompleta conforme al artculo 21 CP, o
por la vencibilidad del error prohibicin
segn el artculo 14 in fine ltima frase
CP, o por los defectos de la comprensin
o de determinarse segn esa comprensin como lo previene la ltima frase del
artculo 15 CP.
B. La sancin por delito culposo si tal figura
penal se hallare prevista en la ley por la
vencibilidad del error de tipo, atento a
lo dispuesto por el artculo 14 primer
prrafo ltima frase CP.
Y por ltimo el citado Acuerdo seala: Comprobada la existencia del hecho punible y la
responsabilidad del acusado, el juez penal
para medir la pena tendr en cuenta, de un
Volumen 6 | Diciembre 2014
RESUMEN
El presente trabajo aborda el tema de
la jurisdiccin etnocultural, presentando
inicialmente datos censales sobre las comunidades campesinas e indgenas, as como
la variedad de familias lingsticas, luego se
describe el marco supranacional, a partir del
reconocimiento del Convenio 169 de la OIT,
con el cual nuestro Estado peruano se obliga
internacionalmente a adoptar las medidas
necesarias para la implementacin de la jurisdiccin etnocultural, analizando el contenido
del Acuerdo Plenario N. 01-2009, pasando
por las sentencias emitidas por el Tribunal
Constitucional sobre la materia, todo ello con
la lectura del artculo 149 del texto constitucional, respecto del cual la Corte Suprema
ha acogido una interpretacin extensiva a fin
de incluir las rondas campesinas, significando
ello para el autor, una descriminalizacin de
los actos que realicen los ronderos en materia
de imparticin de justicia. Concluye, que en
el ejercicio de la jurisdiccin etonocultural se
debe respetar el debido proceso, puesto que
las afectaciones a los derechos fundamentales
estn al margen de la proteccin del derecho
consuetudinario.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
lado, los artculos 45.2 y 46.8 y 11 CP compatibles con el artculo 9.2 de la Convencin,
que exige a los tribunales penales tener en
cuenta las costumbres de los pueblos indgenas, el contexto socio cultural del imputado;
y, de otro lado, directivamente, el artculo 10
de la Convencin, que estipula tanto que se
tenga en cuenta las caractersticas econmicas, sociales y culturales del individuo y dar
preferencia a tipos de sancin distintos del
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Penal
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Doctrina prctica
disposiciones de los tratados internacionales
de derechos humanos y por la interpretacin
de las mismas realizada por los tribunales
internacionales sobre derechos humanos a
travs de sus decisiones4.
Asimismo, ha determinado cmo se vinculan
los rganos de jurisdiccin interna: En consecuencia, al Tribunal Constitucional, en el
presente caso no le queda ms que ratificar
su reiterada doctrina, imprescindible para
garantizar los derechos fundamentales, bien
se trate de procesos jurisdiccionales, administrativos o polticos: que las sentencias de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos
son vinculantes para todos los poderes pblicos y que esta vinculatoriedad no se agota en
su parte resolutiva, sino que se extiende a la
ratio decidendi, incluso en aquellos casos en
los que el Estado peruano no haya sido parte
en el proceso5.
De esta manera, el Estado se obliga internacionalmente no solo a adoptar las medidas
necesarias para dar cumplimiento a lo pactado y lograr la concrecin de los derechos
reconocidos, sino tambin acatar las decisiones de los rganos a los cuales ha decidido
a someterse.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Doctrina prctica
y en las polticas pblicas; b) Contar con una
institucionalidad estatal fortalecida (tcnica,
orgnica, representativa y estable).
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
IMPORTANTE
Dentro de los deberes del Estado
previstos en el artculo 44 de la
Constitucin, no solo se encuentra el garantizar la plena vigencia
de los derechos fundamentales,
sino tambin garantizar la plena
vigencia de los derechos humanos; proteger a la poblacin de las
amenazas contra su seguridad; y
promover el bienestar general que
se fundamenta en la justicia y en el
desarrollo integral, y equilibrado
de la Nacin.
Existen normas infraconstitucionales que lo
definen: Ley N 27811, llamada tambin ley
que establece el Rgimen de Proteccin de
los Conocimientos Colectivos de los Pueblos
Indgenas, que en su artculo 2 seala: Los
pueblos indgenas, como pueblos originarios
que tienen derechos anteriores a la formacin
del Estado peruano, mantienen una cultura
propia, un espacio territorial y se autorreconocen como tales. En estos se incluyen a
los pueblos en aislamiento voluntario o no
contactados, as como a las comunidades
campesinas y nativas. La denominacin indgenas comprende y puede emplearse como
sinnimos de originarios, tradicionales,
tnicos, ancestrales, nativos u otros
vocablos.
La ley N 28611, llamada Ley General del
Medio Ambiente, en su artculo 70 menciona
como sinnimos a los pueblos indgenas,
comunidades campesinas y nativas.
En la medida que la propia Constitucin
afirma el derecho a la identidad tnica y
cultural de las personas, y el Estado reconoce
y protege la pluralidad tnica y cultural de
la Nacin, as como que el Convenio rati-
182
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
derecho.13 El Tribunal Constitucional ha sealado: El concepto jurisdiccin se encuentra
regulado por dos clases de facultades: las
primeras relativas a la decisin y ejecucin que
se refieren al acto mismo; y las segundas concernientes a la coercin y documentacin que,
de un lado, tienden a remover los obstculos
que se oponen a su cabal ejercicio, y de otro,
a acreditar de manera fehaciente la realizacin
de los actos jurisdiccionales, otorgndoles permanencia, as como una fijacin indubitable
en el tiempo, es decir, el modo y forma en
que se desarrollan. El ejercicio de la potestad
jurisdiccional o la potestad de administrar
justicia comprende, en lo esencial, lo siguiente: la tutela de los derechos fundamentales,
los derechos ordinarios e intereses legtimos;
la sancin de los actos delictivos; el control
difuso de la constitucionalidad; y el control
de la legalidad de los actos administrativos14.
El PNUD define el acceso a la justicia como:
La capacidad de los individuos de buscar y
obtener una respuesta satisfactoria a sus necesidades jurdicas a travs de las instituciones
formales o informales de justicia, de conformidad con las normas de derechos humanos. Es
por ello que el acceso a la justicia se entiende
como un proceso que debe adaptarse a un
contexto especfico y que requiere la capacitacin de todos los actores. En este sentido,
el PNUD15 identifica los siguientes elementos
esenciales:
1. Proteccin legal: Que viene a ser el reconocimiento de los derechos dentro de
los sistemas de justicia que otorgue la
posibilidad de obtener una respuesta a
sus necesidades jurdicas ya sea mediante
mecanismos formales o tradicionales.
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
DATO
En el ao 2007 se llev a cabo el II
Censo de Comunidades Indgenas,
en donde se permiti identificar
geogrfica y cartogrficamente a
1786 comunidades indgenas, ubicadas en 11 Departamentos, adems de conocer las caractersticas
de su poblacin y viviendas. En la
Amazona peruana ancestralmente
se asienta la poblacin indgena
perteneciente a trece (13) familias lingsticas, lo cual convierte
al Per en el pas ms heterogneo
de Amrica, pues no existe otro
pas en este Continente con ms
familias lingsticas que el nuestro; no obstante, compartimos con
otros pases de Amrica algunas de
las mencionadas familias.
Bajo esta interpretacin en la jurisdiccin especial de las comunidades nativas y campesinas, se admite la garanta del debido proceso.
Segn la categorizacin de Fix-Zamudio18 se
ha determinado que las denominadas garantas de la Administracin de Justicia que en
nuestra Carta Constitucional reciben el nombre de Principios y Derechos de la Funcin
Jurisdiccionalpertenecen al Derecho Constitucional Procesal, esto es, que son normas de
naturaleza procesal cotidiana, no solamente
restringidas a la actividad del proceso judicial
jurisdiccional, sino a todo proceso, sea este
administrativo, municipal, militar, civil, privado, universitario; etc. Tales garantas al ser
elevadas a rango constitucional son aplicables
no solo a los procesos jurisdiccionales, sino a
todos los procesos que se desarrollen dentro
18 FIX-ZAMUDIO, Hctor, La jurisdiccin como funcin
esencial del Estado moderno, citado por QUIROGA
LEN, Anbal, La Constitucin 10 aos despus, Fundacin Friedrich Nauman, Lima 1989, p. 291.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
de la sociedad, sea para la determinacin o
generacin de un derecho subjetivo de los
ciudadanos, sea para la determinacin de tal
derecho en conflicto entre el ciudadano y la
autoridad.
Aragoneses seala que el derecho al debido
proceso legal no solo tiene aplicacin a los
asuntos judiciales, sino tambin a todos los
que se desarrollen en el seno de una sociedad
y que supongan la aplicacin del derecho a
un caso concreto por parte de la autoridad y
del que se deriven consecuencias intersubjetivas, los que deben llevarse a cabo con
el cumplimiento de requisitos esenciales de
equidad y razonabilidad, que se encuentran
comprendidos entre la mayor parte de las garantas constitucionales de la Administracin
de Justicia. Un debido proceso supone, ante
todo y sobre todo, que el justiciable haya
tenido y podido acceder a un proceso justo
y razonable, en donde haya tambin tenido
posibilidad cierta de ejercer un derecho de
defensa razonable19.
Nuestra Constitucin reconoce constitucionalmente los fueros especiales. Entre ellos
tenemos:
a) Militar, para ello el Tribunal Constitucional ha sealado: [e]l artculo 138 de la
Constitucin establece que la potestad de
administrar justicia se ejerce por el Poder
Judicial, la excepcin hecha a favor de la
jurisdiccin especializada en lo militar
puede ser entendida como una excepcin
al ejercicio de la funcin jurisdiccional por
el Poder Judicial, lo que no implica, como
ya se ha visto en los pargrafos precedentes, que la jurisdiccin especializada
en lo penal militar pierda su naturaleza
jurisdiccional y, como tal, se encuentre
desvinculada de todos aquellos principios
que rigen la funcin jurisdiccional. Al
respecto, deben tenerse en cuenta dos
aspectos de trascendental importancia.
En primer lugar, por tratarse de una
19 ARAGONESES, Pedro, Proceso y derecho procesal,
Aguilar, Madrid, 1960, p. 34
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Penal
La jurisdiccin es
el poder-deber del
Estado de realizar
esa tarea, la de imponer la norma jurdica resolviendo
los casos concretos
con el fin de lograr
la paz social mediante la imposicin
del derecho .
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
as como la estrecha coordinacin entre
ambas24.
Las Rondas Campesinas han asumido diversos
roles en el quehacer de esos pueblos tales
como seguridad y desarrollo y, entre ellos,
tambin se encuentra, sin duda alguna, los vinculados al control penal en tanto presupuesto
necesario para su relevancia jurdica aplican
las normas del derecho consuetudinario que
les corresponda y expresen su identidad cultural. Son una respuesta comunal, entre otras
expresiones socioculturales, ante el problema
de la falta de acceso a la justicia, que es un
derecho fundamental procesal que integra el
ncleo duro de los derechos fundamentales.
Segn algunos cientficos sociales, la justicia
que aplican puede definirse como reconciliadora y ejercen mecanismos tradicionales
de resolucin de conflictos25.
Veamos algunas caractersticas de las Rondas
Campesinas:
a) La democracia: Algunos trabajos de investigacin han sealado que las rondas
campesinas son un ejemplo de democracia de base, porque la participacin de la
poblacin es universal. Gitlitz afirma que
en un Estado centralista como el Per,
han conseguido un espacio para la accin
autnoma, motivando una pequea y
efectiva descentralizacin del poder26.
b) Ayuda mutua: La necesidad de mejorar
la situacin originada en la ausencia
del Estado, llev a los campesinos de la
sierra norte a relacionarse sobre la base
de la ayuda mutua. El principal ejemplo,
lo constituye la actividad de rondar. En
ella, un grupo de ronderos cuida y vigila
los bienes de la tierra de los otros comu24 FRANCO VALDIVIA, Roco y Mara Alejandra GONZALES LUNA, Las mujeres en la justicia comunitaria:
Vctimas, sujetos y actores, IDL, Lima, 2009, pp. 28-29
25 GITLITZ, John, Rondas campesinas y violencia, en
Justicia y violencia en las zonas rurales, IDL, Lima, 2003,
p. 146.
26 GITLITZ, John, Decadencia y supervivencia de las
rondas campesinas del norte del Per, en Debate
Agrario, N. 28, 1998, p. 29.
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de funciones jurisdiccionales de las comunidades campesinas y nativas, y colaboran con
la solucin de conflictos.
GITLITZ dice:
Un Estado centralista
como el
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6. Conclusiones
-
Doctrina prctica
comunal propio y, en rigor, constituyen
una forma de autoridad comunal en los
lugares o espacios rurales del pas en que
existen, estn o no integradas a comunidades campesinas y nativas preexistentes.
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
Comprobada la existencia del hecho punible y la responsabilidad
del acusado, el juez penal para medir la pena tendr en cuenta, de un
lado, los artculos 45.2 y 46.8 y 11
CP compatibles con el artculo 9.2
de la Convencin, que exige a los
tribunales penales tener en cuenta
las costumbres de los pueblos indgenas, el contexto sociocultural del
imputado.
-
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Actualidad
Penal
SUMARIO
Anlisis jurisprudencial
ANLISIS JURISPRUDENCIAL
1. Introduccin
2. Doctrina comparada
3. Prueba ilcita
4. Jurisprudencia comparada
5. Jurisprudencia nacional
6. Conclusiones
1. Introduccin
En el presente artculo nos avocaremos a
desarrollar la situacin legal de los audios
grabados por un interlocutor en el proceso
penal, teniendo como base los criterios que
sobre esta materia han sealado las diferentes
judicaturas a nivel nacional como comparada,
precisando en cada una de ellas sus fundamentos. Y es que, a nuestro entender, poco
se ha dicho sobre la validez de los audios que
contienen conductas ilcitas grabadas por un
interlocutor, pues algunos con total desconocimiento, sealan desde ya su invalidez procesal
por considerarla prueba prohibida, aduciendo
que esta debe realizarse con autorizacin del
juez penal.
2. Doctrina comparada
As, en la doctrina comparada espaola, el
profesor Juan Montero Aroca, catedrtico de
* El autor tambin es abogado por la Universidad Particular San Martn de Porres, egresado de la Maestra en
Derecho Penal y doctorado de la Universidad Nacional
Federico Villarreal. Contando con estudios concluidos
de posgrado en la Pontificia Universidad Catlica del
Per en Formacin Magisterial.
192
Instituto Pacfico
Anlisis jurisprudencial
a tutelar a los comunicantes frente a cualquier injerencia de terceros en su mbito de
libertad. Es aqu donde reside precisamente
el ncleo esencial de este derecho, en la no
intromisin de terceros2.
Para el profesor Carlos Climent Durn, en estos
casos no es preciso una previa autorizacin
judicial, como sin duda es preceptivo en el
caso que se trate de interceptar la conversacin telefnica mantenida entre dos personas
ajenas a quien realiza tal interceptacin, ya
que, cuando se graba la conversacin en la
que interviene personalmente quien realiza
tal interceptacin, no resulta vulnerando el
derecho fundamental al secreto de las comunicaciones3.
Tambin, el profesor de la Universidad Nacional de Rosario-Argentina, Carlos Alberto Carbone seala: El requisito de la orden judicial
podra penar las grabaciones obtenidas por
particulares fueran ilcitas. Nada ms alejado
de la verdad. Como ya lo puntualizamos
en nuestra anterior obra donde analizamos
la jurisprudencia (...) apoyamos la doctrina
mayoritaria que rescataba la eficacia de estas
grabaciones obtenidas por particulares por no
violar en absoluto las previsiones comentadas
del artculo 18 de la Constitucin Nacional,
sobre todo porque en nuestras leyes no hay
secreto alguno de lo divulgado entre los
contertulios, ni considerarse que el imputado
futuro pueda estar confesando en trminos
judiciales al ser grabado sin consentimiento
por su interlocutor4.
En tal sentido, no hay un deber de secreto
para aquel a quien la comunicacin se dirige,
y que es quien graba o permite la escucha;
tampoco implica contravencin de lo dispuesto en el artculo 2.10 de la Constitucin
2 MARA ASENCIO MELLADO, Jos, La prueba prohibida
y prueba preconstituida en el proceso penal, Fondo
Editorial INPECCP, 2008, p. 157.
3 CLIMENT DURANT, Carlos, La prueba penal, Tirant lo
blanch, Valencia, 2005, T. II, pp. 1946-1947.
4 CARBONE, Carlos Alberto, Requisitos constitucionales de
las intervenciones telefnicas, Rubinzal-Culzoni, Buenos
Aires, 2008, p. 103.
Volumen 6 | Diciembre 2014
RESUMEN
El autor realiza un anlisis de la prueba
ilcita, desde una perspectiva jurisprudencial comparada, para lo cual se sirve de los
pronunciamientos emitidos por los rganos
jurisdiccionales europeos y latinoamericanos,
incluyendo las recientes resoluciones del
subsistema anticorrupcin nacional. Dicho
anlisis toma como arista central la validez de
las grabaciones de conversaciones realizada
por uno de los interlocutores, asumiendo el
autor que no se est ante un supuesto de ilicitud probatoria, dado que no existe un deber
de secreto para las personas que recepcionan
una comunicacin, cuyo destinatario es ella
misma, puesto que el contenido formal del
secreto de las comunicaciones se hace valer
respecto de terceros. En el anlisis, tambin se
menciona que el uso de las grabaciones realizada por uno de los interlocutores no afecta
el derecho a la no autoincriminacin, dado
que esta garanta es oponible a los funciones
pblicos bajo un conducto causal dentro
de una investigacin. As, concluye que la
prohibicin de grabar conversaciones cuando
la persona que graba forma parte, pondra
en riesgo la imposibilidad de perennizar el
hecho ilcito del cual se toma conocimiento
dentro de la comunicacin.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
la retencin por cualquier medio del contenido del mensaje. El contenido formal del
secreto de las comunicaciones implica que
solo puede hacerse valer respecto de terceros
en la comunicacin, esto es, que los terceros
ajenos a la comunicacin, estn prohibidos
de escucharla, almacenarla o difundirla, sin
consentimiento de alguno de los interlocutores. La norma constitucional no prohbe que
el participante de la comunicacin capte,
divulgue su contenido o permita la escucha,
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
3. Prueba ilcita
La teora de la prueba ilcita es quizs una
de las materias ms arduas en el campo de
la dogmtica penal, pero tambin una de las
ms interesantes, pues implica claros alcances
constitucionales, dado que todo deriva de la
7 BOVINO, Alberto y Federico PINTO, La prueba
preconstituida por particulares. Su incorporacin y
valoracin en el procedimiento penal, en PLAZAS,
Florencia y Luciano HAZAN (Comps.), Garantas constitucionales en la investigacin penal. Un estudio crtico
de la jurisprudencia, Editores del Puerto, Buenos Aires,
2006, pp. 280-281.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Anlisis jurisprudencial
Constitucin y todo ha de legitimarse por su
concordancia directa o indirecta8.
El Tribunal Constitucional peruano defini el
concepto de prueba ilcita de este modo una
prueba ser considerada prohibida cuando se
obtenga con violacin directa o indirectamente de algn derecho fundamental mas no de
los de rango legal o infralegal9.
Como se puede advertir, nuestro mximo intrprete de la Constitucin, asume un criterio
sincrtico o restringido de prueba prohibida
al sealar que una prueba ser considerada
prohibida cuando se obtenga por violacin
directa o indirecta de algn derecho fundamental, a la diferencia de la llamada prueba
irregular, que es aquella obtenida o practicada
con infraccin de la normativa legal ordinaria
sin afectacin de los derechos fundamentales.
En ese sentido, tambin el maestro de Derecho Procesal de la Universidad de Barcelona
Manuel Miranda Estrampes seal: Por
prueba ilcita debe entenderse aquella prueba
obtenida y/o practicada con vulneracin a
los derechos fundamentales. Por el contrario
prueba irregular sera aquella obtenida, propuesta o practicada con infraccin a la normativa procesal que regula el procedimiento
probatorio pero sin afectacin nuclear de los
derechos fundamentales10.
En consecuencia, puede afirmarse que, en
principio, los derechos fundamentales que son
susceptibles de ser lesionados por la prueba
ilcita son aquellos que bajo el epgrafe Derechos fundamentales de la persona, estn
consagrados en el Captulo I del Ttulo I de la
Constitucin Poltica del Estado. Es necesario
precisar, sin embargo, que no sera correcto
circunscribir estrictamente el concepto de derechos fundamentales a los que estn previstos
8 Tomado de RUBIO CORREA, Marcial, La interpretacin
de la Constitucin segn el Tribunal Constitucional, Fondo
Editorial PUCP, Lima, 2005, p. 37.
9 STC Exp N. 00655-2010-PH/TC (Caso Quimper
Herrera).
10 MIRANDA ESTRAMPES, Manuel, La prueba ilcita:
La regla de exclusin en Revista catalana de seguretat
pblica, Barcelona, mayo 2010, p. 133.
Volumen 6 | Diciembre 2014
4. Jurisprudencia comparada
En la jurisprudencia comparada encontramos
claros ejemplos sobre la validez de audios
grabados por un interlocutor en el proceso
penal. La Corte Suprema colombiana en la
sentencia de fecha 22 de octubre de 1996,
seal: Mal podra esgrimirse impedimento
alguno o exigir autorizacin judicial para
que las personas graben su propia voz o su
imagen, o intercepten sus lneas telefnicas,
si estas actividades no se hallan expresamente
prohibidas. Este acervo resulta avalado si se
tiene en cuenta que quien as acta es precisamente el afectado con la conducta ilcita,
y por ende, eventualmente vulneradora de
sus derechos fundamentales, por lo que su
11 CASTRO TRIGOSO, Hamilton, Criterios para la determinacin de la prueba ilcita en la jurisprudencia penal
peruana, Tesis para optar el ttulo de magster, p. 66.
12 ASENCIO MELLADO, Jos Mara, Dictamen acerca de
la eficacia y valor probatorio de las grabaciones en
audio y video halladas en el domicilio de Vladimiro
Montesinos en el mes de noviembre de 2000, de
fecha 23 de agosto de 2001, p. 7.
13 MIRANDA ESTRAMPES, La prueba ilcita: La regla
de exclusin, cit., p. 133.
Actualidad Penal
195
Actualidad
Penal
196
Instituto Pacfico
Anlisis jurisprudencial
alguna del secreto de las comunicaciones la
conducta del interlocutor en la conversacin
que graba sta (que graba tambin, por lo
tanto, sus propias manifestaciones personales, como advierte el Ministerio Fiscal en
su escrito de alegaciones). As tambin lo
sostiene la sentencia del Tribunal Supremo
espaol 1215/1994, del 29 de septiembre:
Esta Sala admite la legitimidad de la grabacin subrepticia de una conversacin entre
personas realizada por una de ellas sin advertrselo a la otra, ya que no ataca a la intimidad ni al derecho de las comunicaciones:
cuando una persona emite voluntariamente
sus opiniones o secretos a un contertulio
sabe de antemano que se despoja de sus
intimidades y se las transmite, ms o menos
confiadamente a los que escuchan, quienes
podrn usar su contenido sin incurrir en
ningn tipo de reproche jurdico (Sentencia
de 1 de marzo de 1996). Pretender que el
derecho a la intimidad alcance inclusive al
inters de que ciertos actos, que el sujeto
ha comunicado a otros, sean mantenidos
en secreto por quien ha sido destinatario
de la comunicacin, importa una exagerada
extensin del efecto horizontal que pudiera
otorgar al derecho a la intimidad. En otras
palabras: el artculo 18 de la Constitucin
no garantiza el mantenimiento del secreto
de los pensamientos que un ciudadano comunica a otro (sentencia de 11 de mayo de
1994). En anlogo sentido, las sentencias
del 30 de mayo de 1995, 5 de febrero y 27
de noviembre de 1998.
Con el mismo criterio, tenemos la sentencia de
la Audiencia Provincial de Barcelona (seccin
16. de lo Civil) nm. 236 del 4 de mayo
de 2009: La obtencin de la prueba no fue
ilcita ni vulner el derecho a la intimidad
ni al secreto de las comunicaciones de los
demandados, pues fue grabacin de una
conversacin mantenida por quien efectu el
registro y otras personas. No fue grabacin de
conversacin mantenida por terceros ajenos
a quien grab. Que en esos casos no hay ilicitud en el obtencin de la prueba lo dijo el
Tribunal Constitucional ya en sentencia de 29
Volumen 6 | Diciembre 2014
IMPORTANTE
Quien mantiene un dilogo con
otra persona, por cualquier medio
de comunicacin que fuere, confesando sus actividades delictivas,
se expone libre y voluntariamente
a que su interlocutor pueda luego
delatarlo, de esta manera asume el
riesgo, renunciando de este modo
a una razonable expectativa de privacidad.
En la misma lnea tenemos la sentencia
del Tribunal Supremo nm. 375, del 7 de
Febrero de 1992: La grabacin de una
conversacin que tiene lugar entre dos personas y que uno de los intervinientes desea
conservar para tener constancia fidedigna
de lo tratado entre ambos, no supone una
invasin de la intimidad o espacio reservado
de la persona, ya que el que resulta grabado
ha accedido voluntariamente a tener ese
contacto y es tributario y responsable de
las expresiones utilizadas y del contenido de
la conversacin, que bien se puede grabar
magnetofnicamente o dejar constancia de
su contenido por cualquier otro mtodo
escrito.
Por su parte, el Tribunal Supremo Espaol (en
adelante TS) en su sentencia de fecha 30 de
mayo de 1995, citada por Moreno Cantera en
su informe en el que manifiesta que las cintas
grabadas por uno de los participantes en los
hechos y la conversacin, sin conocimiento del
otro constituyen un acto privado, no sujeto a
los requisitos de los actos procesales, similar a
una prueba documental y cuyo nico problema ser el de autenticidad, el cual habr de
ventilarse una vez incorporado el documento
videogrfico al proceso por medio de prueba
oportuna a travs bien de su cotejo (de voces)
o de una pericia.
Actualidad Penal
197
Actualidad
Penal
5. Jurisprudencia nacional
En la jurisprudencia nacional tambin tenemos algunos ejemplos sobre la validez de
audios que contienen conductas ilcitas grabados por un interlocutor: la Sala Especial de la
Corte Suprema de Justicia de la Repblica, en
la sentencia del 7 de abril de 2009 (Exp. N
10 2001- Acumulado N 45 2003-A-V),
contra Alberto Fujimori Fujimori, ha hecho
uso de este criterio:
En los audios entregados por el periodista
Uceda Prez conteniendo conversaciones
entre el Jefe del Servicio de Inteligencia del
Ejrcito, Coronel EP Oliveros Prez, el General
EP Rivero Lazo, y algunos agentes de inteligencia operativo integrantes del denominado
18 Amparo en revisin 481/2008 de fecha 10 de setiembre del 2008.
198
Instituto Pacfico
nicaciones es un
derecho que contiene un concepto
eminentemente
formal u objetivo
que viene a tutelar
a los comunicantes frente a cualquier
injerencia de terceros de su mbito
de libertad. Es aqu donde reside
precisamente, el ncleo esencial de
este derecho, en la no intromisin de
terceros .
Anlisis jurisprudencial
que implique que la persona a quien le es trasmitida una comunicacin tenga la obligacin
de discrecin o silencio. El derecho a la no
incriminacin, que es un derecho instrumental
que integra la garanta de defensa procesal,
funciona respecto de agentes pblicos y evita
que los imputados o quienes puedan serlo
sean forzados o engaados a declarar y admitir
responsabilidades penales. Esto no es el caso de
conversaciones sostenida entre personas naturales en las que voluntariamente se transmiten
ideas e intercambian datos o expresiones.
As tambin la Sala de Apelaciones de Lima
Sur, acogiendo los fundamentos de la Fiscala
Anticorrupcin del referido distrito fiscal, en
la audiencia de tutela de derechos en que
la defensa tcnica, pretenda se excluya el
material probatorio consistente en el audio y
video grabado por un interlocutor, en el caso
Coral Macedo, seal: Que por aplicacin
de la Teora del Riesgo, admitida por la jurisprudencia nacional, las pruebas obtenidas con
intromisiones domiciliarias a travs de grabaciones de conversaciones sin autorizacin
judicial y efectuados por infiltrados y delatores
entre otros, tiene validez cuando uno de los
interlocutores consiente la grabacin, en base
a que la justicia va a cuidar los derechos de
los ciudadanos siempre y cuando estos estn
interesados en su preservacin, es decir que si
el sujeto no cuida sus garantas, no puede pretender que lo haga el Juez. En ese sentido, al
advertir que la grabacin no est relacionada
a ningn tema relacionado a la intimidad de
los protagonistas conforme seala el maestro
alemn Claus Roxin, la valoracin es inobjetable all donde la esfera privada ni siquiera
ha sido afectada. Que siendo as el medio de
prueba en cuestin mantiene validez y eficacia
al no haberse sealado lo contrario19.
De igual modo, la Sala Penal de Apelaciones
de la Corte Superior de Lima especializada
en delitos de corrupcin de funcionarios,
ante la apelacin de la imputada Ana Luisa
19 Expediente 00037- 2012-7-3001-JR-PE-01, Caso
Coral Macedo, fecha 09 de noviembre del 2012.
Corte Superior de Justicia de Lima Sur.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
199
Actualidad
Penal
JURISPRUDENCIA ANTERIOR
RELEVANTE
Los comentarios y expresiones que
formula una persona a otra en una
charla voluntaria y sin coaccin alguna no atenta el derecho a la intimidad ni su grabacin puede ser
tildada de fraudulenta. No hay incluso, un recproco deber de secreto o deber horizontal que implique
que la persona a quien le es trasmitida una comunicacin tenga la
obligacin de discrecin o silencio.
6. Conclusiones
-
200
Instituto Pacfico
CONSULTA n 2
CONSULTA N 1
Jos Cceres Prado es incorporado en calidad de imputado en la investigacin preparatoria que se sigue por un proceso de corrupcin, imputndosele ser lder de una organizacin criminal, la cual tena dentro de
sus objetivos la adjudicacin de la buena pro en los procesos de seleccin
de todos los Gobiernos Regionales.
El Cdigo Procesal Penal regula la colaboracin eficaz como un proceso especial. En
tal sentido, el artculo 472 del mencionado
cuerpo normativo establece que el Ministerio
Pblico podr celebrar un acuerdo de beneficios y colaboracin con quien se encuentre
o no sometido a un proceso penal, as como
con quien ha sido sentenciado en virtud de
la colaboracin que preste a las autoridades
para la eficacia de la justicia penal. As pues
el colaborador debe1:
Fundamento legal:
Cdigo Procesal Penal: Artculos 472 y 474
inc. 5.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
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Instituto Pacfico
RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N. 1876-2014
LIMA
TEMA
FECHA DE EMISIN /
PUBLICACIN
09-10-2014 / 16-10-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
Que, segn la acusacin fiscal obrante a fojas doscientos ochenta y ocho, se tiene
que con fecha 17-12-12, siendo las 16:30 horas, el procesado, fue intervenido en el
interior de la oficina postal de Lince, Serpost, cuando pretenda hacer el envo de una
encomienda con destino a la ciudad de Qubec-Canad, encomienda que consista
en un paquete conteniendo unas cortinas con argollas, y al realizarse la apertura de
dicho paquete, se encontr al interior de las argollas acondicionadas clorhidrato de
cocana por una cantidad de 1.55 kg.
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Resea de jurisprudencia
Resea de jurisprudencia
Actualidad Penal
203
Actualidad
Penal
del Interior, relativos al trfico ilcito de drogas, contra la sentencia conformada del catorce
de marzo de dos mil catorce, de fojas trescientos cincuenta y cinco, que conden a Alejandro
Torres Montesinos, como autor del delito contra la Salud Pblica -trfico ilcito de drogas
-promocin o favorecimiento al trfico ilcito de drogas en su modalidad agravada, en agravio
del Estado, imponindole ocho aos de pena privativa de libertad; y los recursos de nulidad
interpuestos por la representante del Ministerio Pblico, el abogado adscrito a la Procuradura
Pblica a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio del Interior, relativos al trfico ilcito
de drogas y la defensa tcnica del procesado Elar Llonto Santamara, contra la sentencia del
veinte de junio del dos mil catorce, de fojas cuatrocientos treinta y siete, que conden a Elar
Llonto Santamara, como autor del delito contra la Salud Pblica -trfico ilcito pe drogas -promocin o favorecimiento al trfico ilcito de drogas en su modalidad agravada, en agravio del
Estado, imponindole siete aos de pena privativa de libertad; con lo expuesto en el dictamen
del seor Fiscal Supremo en lo Penal; interviniendo como ponente el seor Juez Supremo Villa
Stein; y CONSIDERANDO:
204
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
el ilcito, las testimoniales de los cuatro policas quienes indican que en el acta de entrevista
su coprocesado manifestaba que el recurrente desconoca del contenido de la encomienda y
respecto a la declaracin de Rosa Elena Llontop, supervisora de Serpost, quien precisa que el
recurrente se demoraba y estaba nervioso, era que estaba avergonzado porque no saba leer
y escribir, por eso le pidi que ella escriba en el formulario. Sostiene que se le ha juzgado con
la agravante prevista en el inciso seis del artculo doscientos noventa y siete del Cdigo Penal,
la cual no se configura, pues exige la existencia de tres personas que tengan conocimiento y
concertacin en los actos anteriores al ilcito, conforme a lo estipulado en el Acuerdo Plenario
nmero tres guin dos mil cinco oblicua CJ guin ciento diecisis. Finalmente, indica que el
representante del Ministerio Pblico no ha desvirtuado la presuncin de inocencia del recurrente; por lo que solicita se le absuelva de los cargos que pesan en su contra.
B.2. La representante del Ministerio Pblico, fundament su recurso de nulidad a fojas cuatrocientos cincuenta y cuatro, en el extremo que se le impuso al cesado Elar Llonto Santamara
siete aos de pena privativa de libertad, toda vez que la pena impuesta no es acorde al dao
causado, pues su responsabilidad penal se encuentra acreditada, con la manifestacin policial
su coprocesado Alejandro Torres Montesinos, el acta de entrevista personal realizado a la
persona de Rosa Elena Llontop Gallo y la declaracin testimonial del efectivo policial Santos
Olegario Silva Fernndez, desvirtundose que el procesado Llonto Santamara desconoca del
contenido de la droga, mxime si de autos se advierte la intencin de perturbar la actividad
probatoria, ya que ste le manifest a la Supervisora de Serpost que la encomienda con droga
se la entreg una seorita y no el sentenciado Torres Montesinos, debiendo imponrsele una
pena superior con carcter de efectiva, conforme lo solicit el representante del Ministerio
Pblico en su oportunidad.
B.3. El abogado adscrito a la Procuradura Pblica a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio
del Interior, relativos al trfico ilcito de drogas, fundament su recurso de nulidad a fojas
cuatrocientos cuarenta y siete, en el extremo que se le impuso al procesado Elar Llonto Santamara, tres mil nuevos soles por concepto de reparacin civil, siendo dicha suma irrisoria,
ya que no se ha tenido en cuenta el gasto causado al aparato estatal, puesto que le corresponde la prevencin, tratamiento y erradicacin del delito de trfico ilcito de drogas, siendo
dicha suma irrisoria y no se ajusta a la magnitud de los hechos ni al grave e irreversible dao
causado a la parte agraviada, toda vez que los hechos materia de juzgamiento se encuentran
tipificados dentro de la circunstancia agravante del artculo doscientos noventa y siete, inciso
seis del Cdigo Penal, adems de la cantidad significativa de droga que se pretenda enviar
al mercado internacional (Canad), donde el costo de la misma es ampliamente ms alto,
por lo que solicita se incremente en cincuenta mil nuevos soles el monto que por concepto
de reparacin civil deber pagar el sentenciado, tal como lo solicit el representante del
Ministerio Pblico y que la parte civil expres su conformidad.
Actualidad Penal
205
Actualidad
Penal
206
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
artculo noventa y tres del Cdigo Penal, pues sta se rige por el principio del dao causado,
cuya unidad procesal civil y penal, protege el bien jurdico en su totalidad, comprendiendo
la restitucin del bien o, si no es posible, el pago de su valor, y la indemnizacin de daos y
perjuicios; por tanto la pretensin econmica se circunscribi a los daos ocasionados por esta
accin, no comprendiendo los gastos que asume el Estado para la prevencin del delito de
trfico ilcito de drogas; en consecuencia, el monto fijado en la sentencia materia de grado por
concepto de reparacin civil se encuentra arreglado a derecho, por lo que debe mantenerse.
B. Respecto a la sentencia condenatoria de fojas cuatrocientos treinta y siete, del veinte
de junio del dos mil catorce:
3.6. El proceso penal se instaura con el propsito de establecer la existencia de un hecho punible
y la responsabilidad de un imputado, por ello la finalidad de la labor probatoria es establecer
si un determinado hecho se ha producido realmente o en su caso si se ha realizado en una
forma determinada; en virtud de ello, est la prueba que busca la verdad, que persigue tener
un conocimiento completo de los hechos sobre las cuales deber aplicarse una norma jurdica;
con la cual tambin se busca enervar la presuncin de inocencia que ampara al justiciable,
a tenor del artculo segundo, numeral veinticuatro, literal e) de la Constitucin Poltica del
Per, evalundose los medios probatorios acopiados en el desarrollo del proceso llevado a
cabo con las garantas inherentes al debido proceso, a fin de probar la comisin o no del
delito instruido y la responsabilidad penal del procesado. Motivo por el cual, la sentencia
condenatoria solo podr darse si de lo actuado en el proceso penal se determina con certeza
que el sujeto realiz los hechos que se le imputan. De no probarse que lo hizo o existiese
duda al respecto, entrar tallar el conocido principio indubio pro reo (GUEVARA PARICANA,
Julio Antonio, Principios Constitucionales del Proceso Penal, Grijley, dos mil siete, pgina ciento
cincuenta y tres) principio reconocido en la Constitucin Poltica del Estado, en su artculo
ciento treinta y nueve, inciso once, el cual establece: la aplicacin de lo ms favorable al reo
en caso de duda (...).
3.7. En el presente caso, la sentencia recurrida del veinte de junio del dos mil catorce, obrante a
fojas cuatrocientos treinta y siete, sustent la condena del procesado Elar Llonto Santamara,
en el Parte Policial S/N-VII-REGIN POLICIAL, as como con la declaracin de Rosa Elena
Llontop Gallo, al expresar que result suspicaz que el encausado antes referido no pudo
llenar rpido el formulario que le haban entregado, que se encontraba nervioso, adems,
que viviendo en el distrito de Comas acuda a una oficina postal distante a su domicilio, y
que el polica interviniente se dio cuenta que el acusado Llonto Santamara, s saba escribir,
pues el mismo llen el formulario en la oficina de Serpost y que no quiso dar inicialmente el
nombre de su coprocesado, quien le haba entregado la encomienda que contena la droga,
lo cual concuerda lo declarado por los efectivos policiales que participaron en su detencin.
3.8. Al respecto, cabe precisar que ello no es suficiente para expedir una sentencia condenatoria,
la misma que debe fundarse en elementos de prueba que acrediten de manera suficiente e
indubitable la responsabilidad del procesado, lo cual no ha sucedido en el presente caso, toda
vez que, si bien el encausado Llonto Santamara fue intervenido cuando pretenda enviar una
encomienda que contena droga a la ciudad de Qubec - Canad; no obstante, se debe tener
en cuenta que el encausado Elar Llanto Santamara durante todo el proceso -vase su manifestacin policial de fojas diecisis, en presencia de su representante del Ministerio Pblico, su
declaracin instructiva de fojas ciento cuarenta y tres, y en juicio oral a fojas trescientos sesenta
y tres - vuelta-, ha negado su responsabilidad penal, indicando que envo la encomienda a
solicitud de su coprocesado Alejandro Torres Montesinos, pero que desconoca que contena
drogas, que no sospech que contenga alguna sustancia ilegal, y que si estaba nervioso, era
porque es analfabeto y no saba llenar el formulario, copiando lo consignado en uno de los
dos papeles cuadriculados que estaban pegado en la caja de cartn, aade que le reclam
a su coprocesado Torres Montesinos por haberle entregado la caja con drogas, y que ste
le respondi que no se lo dijo, porque si se lo deca no le iba a hacer el favor de enviar la
encomienda. Lo cual concuerda con la declaracin instructiva de su coprocesado Alejandro
Torres Montesinos, obrante a fojas ciento veintinueve, el cual relat que fue Chaso uno de
sus clientes de su taller de planchado el que le ofreci dos mil nuevos soles por enviar una
enmienda con droga, que llam a su amigo Elar Llonto Santamara para lo acompae, pero
Actualidad Penal
207
Actualidad
Penal
que ste desconoca de su contenido, que no le dijo que haba droga camuflada y que le
pensaba dar su propina de cien o doscientos nuevos soles, y que se encuentra arrepentido
del delito que ha cometido y por haber involucrado a su coprocesado Elar Llonto Santamara,
quien es analfabeto.
3.9. Aunado a ello, los efectivos policiales intervinientes Julio Lorenzo Torres Malaspina, Santos
Olegario Silva Fernndez, Emerson Calle Aguilar y Vctor Hugo Snchez Narvez, en sus declaraciones testimoniales de fojas doscientos once, doscientos catorce, doscientos diecisiete
y doscientos veintiuno, respectivamente, indicaron que el procesado Elar Llonto Santamara
inform que un amigo le haba entregado el paquete para que lo enve y que le estaba esperando afuera de la agencia, dando las caractersticas fsicas de su coprocesado Alejandro
Torres Montesinos, logrando ubicarlo y detenerlo, que Llonto Santamara no opuso resistencia
durante la intervencin; asimismo, Santos Olegario Silva Fernndez, seal que no sabe si
el procesado Llonto i Santamara conoca o no lo que estaba enviando (droga) y los policas
Emerson Calle Aguilar y Vctor Hugo Snchez Narvez, relataron que Torres Montesinos indic
que l era el encargado de depositar la encomienda, pero le pidi de favor al procesado Llonto
Santamara que lo enviase por l, por la amistad que se tenan.
3.10. Finalmente, se debe precisar que la declaracin de Rosa Elena Llontop Gallo vase el
acta de entrevista personal, de fojas treinta y seis y su declaracin testimonial de fojas ciento
cuarenta y uno, de que el procesado Elar Llonto Santamara fue atendido por la expendedora
Gloria Salguero, ante la cual reconoci que la encomienda contena droga, no genera certeza
en el Colegiado para emitir un pronunciamiento de condena, toda vez que es un testimonio
referencial, el mismo que no se condice con los dems medios probatorios antes glosados.
Siendo as, resulta de aplicacin el principio del in dubio pro reo, pues este Supremo Tribunal
considera que existe duda razonable respecto a la responsabilidad penal del referido procesado.
Por estos fundamentos; declararon: I. NO HABER NULIDAD en la sentencia conformada del
catorce de marzo de dos mil catorce, de fojas trescientos cincuenta y cinco, en el extremo que
le impuso a Alejandro Torres Montesinos, ocho aos de pena privativa de libertad y fij en tres
mil nuevos soles el monto que por concepto de reparacin civil deber abonar el encausado,
por la concisin del delito contra la Salud Pblica trfico ilcito de drogas promocin o favorecimiento al Trfico ilcito de drogas en su modalidad agravada, en agravio del Estado; II.
HABER NULIDAD en la sentencia del veinte junio del dos mil catorce, de fojas cuatrocientos
treinta y siete, que conden a Elar Llonto Santamara, como autor del delito contra la Salud
Pblica -trfico ilcito de drogas-, promocin o favorecimiento al trfico ilcito de drogas en
su modalidad agravada, en agravio del Estado, imponindole siete aos de pena privativa de
libertad; reformndola: ABSOLVIERON a Elar Llonto Santamara, de la acusacin fiscal por el
delito agraviado antes mencionado; en consecuencia, MANDARON se archive definitivamente lo actuado en cuanto a este extremo, y se anulen los antecedentes policiales y judiciales
que dieron lugar al presente proceso en este extremo; y, DISPUSIERON la inmediata libertad
del referido encausado, siempre y cuando no exista otro mandato de detencin emanado de
autoridad competente, oficindose VA FAX para tal efecto, y los devolvieron.
S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALARADO / NEYRA FLORES / CEVALLOS VEGAS / VS / mcay
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14-11-2014 / 19-10-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
La defensa tcnica del encausado Evis Steve Rueda Arca, al formalizar su recurso de
nulidad, alega lo siguiente: existe error por parte del Colegiado al sostener que en
el presente caso la intervencin de su patrocinado fue en flagrancia, dado que fue
desvirtuada por diversos medios probatorios.
Este Supremo Tribunal considera que en el presente caso no se realizaron las diligencias
necesarias para el debido esclarecimiento del hecho imputado; por tanto, de conformidad con el inciso 1 del artculo 298 del Cdigo de Procedimientos Penales, debe
realizarse un nuevo juicio oral por parte de otro Colegiado Penal Superior donde se
llevar a cabo las siguientes diligencias: i) Se realicen las diligencias necesarias para
la conduccin de grado o fuerza del agraviado Jos Manuel Llanos Farromeque, ii)
Se recaben las declaraciones testimoniales de los efectivos policiales intervinientes,
Sub Oficial Aldo Alfredo Meja Rodrguez, el Mayor Miguel Talla Quispe y el Sub
Oficial Jos Robles Bernab y iii) Se realicen las diligencias de confrontacin entre los
encausados Villarreyes Arroyo y Rueda Arca, y entre estos y el efectivo policial Aldo
Alfredo Meja Rodrguez; y las dems diligencias que resulten necesarias para el mejor
esclarecimiento de los hechos materia de investigacin.
Actualidad Penal
Resea de jurisprudencia
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Actualidad
Penal
Lima, catorce de noviembre de dos mil catorce.VISTOS: El recurso de nulidad interpuesto por las defensas tcnicas de los encausados Jos
Martn Villarreyes Arroyo y Evis Steve Rueda Arca, contra la sentencia de fojas trescientos diecinueve, del veintisiete de enero de dos mil catorce. Interviene como ponente el seor Juez
Supremo Neyra Flores.
CONSIDERANDO
Primero. La defensa tcnica del encausado Evis Steve Rueda Arca al formalizar su recurso
de nulidad de fojas trescientos cuarenta y uno, alega lo siguiente: i) Existe error por parte
del Colegiado al sostener que en el presente caso la intervencin de su patrocinado fue en
flagrancia, dado que fue desvirtuada por el mrito de lo siguiente: a) El parte policial consigna la intervencin policial de la mvil de placa de rodaje KL-seis mil trescientos cincuenta,
al mando del Mayor Talla, y los efectivos policiales Aldo Meja Rodrguez y Pecho Romero,
donde se sostiene que al transitar por la interseccin del pasaje Boquern y Boulevard, se
intervino una mototaxi, color azul, esto es, en ningn momento se consign que se haya
intervenido a los acusados en flagrante delito o que hayan sido testigos del hecho delictivo, y
que por o hayan procedido a sus detenciones, b) No es creble la manifestacin del efectivo
policial Aldo Alfredo Meja Rodrguez, cuando refiere que se conmin a los detenidos a que
concurran a la delegacin policial en la mototaxi donde supuestamente haban sido intervenidos, siendo seguidos de cerca por la unidad policial; dado que, no es lgico que los tres
efectivos policiales intervinientes en un supuesto caso de flagrancia dejen sin custodia a los
intervenidos, lo que conlleva a concluir que los acusados fueron detenidos en lugar distinto
al indicado en la denuncia, y que no es cierto que el conductor de la mototaxi haya realizado
una maniobra para eludir la intervencin policial, c) Existe contradiccin entre la ocurrencia
policial y el acta de hallazgo y recojo, debido a que en la primera se consign como nmero
de placa de rodaje de la mototaxi MG-noventa y nueve sesenta y seis uno, mientras que en
el segundo documento se sostiene que la mototaxi intervenida se encuentra sin placa de rodaje. ii) No se valor correctamente las declaraciones ofrecidas por la defensa de los testigos
Merelyn Johana Snchez Balcazar, Rosa Isabel Salas Campos y Julia Corsino Obando viuda de
Quispe, al sostener solo que estos no presenciaron los hechos denunciados o no vieron cuando el agraviado fue vctima de robo; puesto que no se apreci que las declaraciones de estos
coinciden con la de su patrocinado respecto al lugar donde fue intervenido; asimismo, no se
tuvo en cuenta que la testigo Corsino Obando sostuvo que ella apareci cuando en la mototaxi del procesado subieron dos personas jvenes de apariencia de pescadores en la puerta de
ingreso al muelle, y que ella abord la mototaxi que vena detrs y siguieron la misma ruta, y
que a la altura del pasaje Virgen Del Carmen y la avenida Grau, intervinieron policialmente la
mototaxi del procesado, siendo falso que haya sido intervenido por la puerta de ingreso a los
almacenes de la Empresa Andesa. iii) No existe la manifestacin del supuesto agraviado, sino
solo obra la ocurrencia de parte y/o intervencin policial, lo que hace inferir que el agraviado
o el representante de la empresa para la cual trabajaba nunca acudieron a la comisara a
presentar una denuncia.
Segundo. La defensa tcnica del encausado Jos Martn Villarreyes Arroyo al formalizar su
recurso de fojas trescientos ochenta y siete, alega lo siguiente: i) La sentencia impugnada no
refleja los hechos probados, cual le causa perjuicio moral, familiar y econmico. Precisa que
no se analiz debidamente la forma y circunstancias en que injustamente fue involucrado en
los hechos, privilegindose nicamente las declaraciones testimoniales de los efectivos policiales y soslayando arbitrariamente las declaraciones testimoniales ofrecidas por su defensa
tcnica. ii) No se prob la responsabilidad penal de su patrocinado, ms an, si no existe
agraviado; de igual forma, se corrobor con la carta cursada por el administrador de planta
210
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
de la Empresa Andesa, de fojas ciento noventa y nueve, que el agraviado Jos Manuel Llanos
Farromeque no es trabajador de dicha empresa, y que los bienes sustrados no son de su
propiedad, desconocindose de los hechos imputados, iii) No se meritu las declaraciones
testimoniales de Merelyn Snchez Balcazar, Rosa Salas Campos y Julia Corcino Obando, quienes indicaron haber estado presentes al momento de la intervencin policial, no habiendo
observado a su patrocinado ni fuera ni dentro de la mototaxi color azul, de placa de rodaje
nmero MG - noventa y nueve sesenta y seis uno; que su patrocinado ha manifestado que
a la hora y da de los hechos se encontraba en su domicilio con su conviviente Aitsa Landa
Reyme, luego de haber laborado en la carga y descarga de pescado en el muelle artesanal,
conforme lo acredit con certificados de trabajo que obran en autos, iv) No est probado la
preexistencia de las especies sustradas, por cuanto conforme a la carta enviada por la empresa Andesa, de fojas ciento noventa y nueve, se precisa que el agraviado no ha sido trabajador
de la misma y niega ser la propietaria de dichas especies.
Tercero. Segn el sustento fctico de la acusacin fiscal, de fojas doscientos veinticinco, el
dieciocho de diciembre de dos mil diez, a las diecisis horas, aproximadamente, el Sub Oficial
Tcnico de Tercera Aldo Alfredo Meja Rodrguez fue alertado por pobladores del asentamiento Humano Puerto Nuevo del Callao, que un camin de placa de rodaje nmero Yl-nueve
mil doscientos catorce y semi remolque nmero ZD-cinco mil setecientos ochenta y cuatro
(triler), estaban siendo asaltados por cinco sujetos que viajaban a bordo de un mototaxi,
color azul, a la altura de la puerta de ingreso a la empresa Andesa, sito en la calle Maritegui
del mencionado asentamiento humano, es as que uno de los sujetos amenaz con un arma
de fuego al agraviado despojndolo de su telfono celular, sustrayendo veinte paquetes de
tapas de conservas del triler; por lo que al transitar por la interseccin de Pasaje El Boquern y Boulevard, intervinieron a los procesados Jos Martn Villarreyes Arroyo y Evis Steve
Rueda Arca, entre otras personas no identificadas, las mismas que se desplazaban a bordo
del vehculo de placa de rodaje nmero MG - noventa y nueve sesenta seis uno, conducido
por el primero de los nombrados, vehculo que al ser registrado se hall tres paquetes recubiertos con papel grueso de cincuenta y dos centmetros de largo, por doce centmetros de
ancho, aproximadamente, conteniendo en su interior tapas metlicas plateadas para envases
de conservas de pescado, posteriormente al ser trasladados los intervenidos por el personal
policial, el conductor de la mototaxi, el encausado Evis Steve Rueda Arca hizo una maniobra
temeraria ingresando al Asentamiento Humano Puerto Nuevo, donde un grupo de cincuenta personas, aproximadamente, liderado por Ivone Arca Rodrguez mediante el uso de la
violencia, permitieron que los detenidos fugaran llevndose las marrocas que tenan puestas,
las mismas que aquella devolvi al puesto de auxilio rpido del lugar.
Cuarto. De autos se advierte lo siguiente: i) A fojas quince, obra la Ocurrencia policial nmero cincuenta y cinco noventa y tres veinticinco, donde se precisa que el Sub Oficial Tcnico de
Tercera de la Polica Nacional del Per, Aldo Alfredo Meja Rodrguez, da cuenta que el dieciocho de diciembre de dos mil diez, a las diecisis horas, aproximadamente, el suscrito operador de la unidad mvil KL sesenta y cinco treinta, en circunstancias que realizaba patrullaje
motorizado por la avenida Boulevard del Asentamiento Humano Puerto Nuevo en el Callao, fue alertado por moradores del lugar (pasaje Los Pescadores) respecto a que en la calle
Maritegui estaban asaltando a un camin (triler) procediendo a dirigirse al lugar, pero es el
caso que en la interseccin del pasaje el Boquern y Boulevard, se intervino una mototaxi
color azul, conducida por un sujeto con dos pasajeros en la parte posterior, pudiendo observar
que en dicho vehculo haban tres paquetes de tapas de conservas, posteriormente se enmarroc a los tenidos, y en circunstancias que se dirigan a la comisara con el vehculo menor, el
conductor de este ltimo, Evis Steve Rueda Arca realiz una maniobra y a gran velocidad ingres al Asentamiento Humano Puerto Nuevo, detenindose en la avenida Grau con el
pasaje Los Pescadores, significando que en dicho lugar se encontraba la madre del referido
conductor, la seora Ivonne Arca, quien lideraba un grupo de cincuenta pobladores, aproximadamente, los cuales lograron rescatar a los intervenidos, llevndose consigo los grilletes de
seguridad del suscrito. Precisa que uno de los intervenidos era Jos Martn Villarreyes Arroyo
y el otro era un sujeto de tez morena. Hace mencin que el suscrito fue apoyado por el personal policial del puesto de auxilio rpido del Asentamiento Humano Puerto Nuevo, al
mando del Sub Oficial de la Polica Nacional del Per Humberto valos Peafiel, pero la
cantidad de pobladores era muy superior y arrojaban palos y piedras, quienes lograron rescatar a los intervenidos; que luego de treinta minutos, aproximadamente, la seora Ivonne Arca
Rodrguez hizo entrega de los grilletes de seguridad, el cual haba sido cortado con sierra, al
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Sub Oficial Tcnico de Primera de la Polica Nacional del Per Eduardo Saavedra Gonzles,
luego al retornar a la calle Maritegui se entrevist al agraviado Jos Manuel Llanos Farromeque, quien manifest que en circunstancias que se encontraba en la puerta de ingreso de la
Empresa Andesa, sito en la calle Maritegui Asentamiento Humano Puerto Nuevo, se percat que una mototaxi color azul se acerc al vehculo donde se encontraba de placa de rodaje nmero YI-nueve mil doscientos catorce y semi remolque de placa de rodaje nmero
ZD-cinco mil setecientos ochenta y cuatro, de Transportes Contreras, el cual se encontraba
cargado con cajas, las cuales contenan tapas para conservas de anchoveta, para luego ver que
cinco sujetos de aproximadamente veinte a veintids aos se treparon en el vehculo, y uno
de ellos amenaz al conductor con un arma de fuego(pistola), despojndolo de un telfono
de un telfono celular y veinte paquetes de tapas de conserva, similares a los encontrados en
el vehculo menor, y luego tres abordaron el referido vehculo y los otros dos huyeron en
distintas direcciones, ii) El Acta de Hallazgo y Recojo, de fojas diecinueve (realizada sin fiscal),
donde se deja constancia que en el piso de la mototaxi color azul y sin placas de rodaje intervenida, conducida por Evis Steve Rueda Arca, y como pasajeros a Jos Martn Villarreyes
Arroyo y otro sujeto, se encontr tres paquetes recubiertos con papel grueso (de despacho) de
aproximadamente cincuenta y dos centmetros de largo por doce centmetros de ancho, en
cuyo interior contena tapas metlicas plateadas para envases de conserva de pescado. iii) La
manifestacin policial del Sub Oficial Tcnico de Tercera de la Polica Nacional del Per, Aldo
Alfredo Meja Rodrguez, de fojas veintinueve (sin presencia del Fiscal), quien refiere que el
da de los hechos se encontraba realizando patrullaje como operador de la mvil de placa de
rodaje nmero KL sesenta y cinco treinta, por inmediaciones del Asentamiento Humano
Puerto Nuevo en el Callao, siendo que a la altura de la avenida Boulevard fue alertado por
moradores de la zona que le manifestaron que un camin estaba siendo asaltado a la altura
de la avenida Maritegui, por lo que se dirigieron a dicho lugar, y en la interseccin del Pasaje Boulevard y El Boquern del Asentamiento Humano Puerto Nuevo en el Callao se intervino una moto taxi, color azul, la cual era conducida por un sujeto y llevaba como pasajeros
a otras dos personas, observndose que en el asiento de pasajeros haban tres paquetes de
tapas para latas de conserva, procedindose a enmarrocar a las personas que estaban de pasajeros, asegurndolos contra la estructura del mototaxi e indicarle al conductor que siguiera
hasta la Comisara, mientras que la unidad policial los vena siguiendo de cerca, siendo el caso
que el conductor de la mototaxi realiz una maniobra temeraria y luego aceler a gran velocidad ingresando al Asentamiento Humano Puerto Nuevo en el Callao, detenindose en la
avenida Miguel Grau con el pasaje Los Pescadores, donde haba un grupo de cincuenta personas, aproximadamente, liderados por una fmina que impidieron que se continu con el
traslado de los intervenidos a la comisara, quienes arrojaron palos y piedras contra el personal policial, logrando rescatar a estos, incluyndose al conductor de la mototaxi, llevndose
los grilletes propiedad del declarante, luego al cabo de unos treinta minutos la aludida mujer
que lideraba el grupo de personas, devolvi los grilletes seguridad al personal policial de
apoyo que presta servicios en el Puesto de Auxilio Rpido del Asentamiento Humano Puerto
Nuevo en el Callao, pero estos haban sido cortados al parecer con sierra, los cuales quedaron inservibles. Agrega, que realizadas las investigaciones se lleg a determinar que el agraviado Jos Manuel Ramos Farromeque quien conduca el vehculo remolcador de placa de
rodaje nmero Yl-nueve mil doscientos catorce, con semi remolque de placa de rodaje nmero ZD-cinco mil setecientos ochenta y cuatro, indic que cuando se encontraba en la puerta
de ingreso de la Empresa Andesa, ubicada en la avenida Maritegui - Callao, fue abordado
por un grupo de cinco personas quienes lograron subir por ambas puertas a la cabina del
conductor e inclusive uno de ellos se encontraba provisto de arma de fuego, siendo despojado
de un telfono celular y veinte paquetes de tapas para conservas de pescado que transportaba y que tenan como destino la mencionada empresa, luego de lo cual tres sujetos abordaron
un moto taxi de color azul y otros dos huyeron corriendo en distintas direcciones. Agrega, que
reconoce al encausado Evis Steve Flores Rueda como la persona que conduca el mototaxi y a
Jos Martn Villarreyes Arroyo como uno de los pasajeros, iv) La declaracin testimonial del
Sub Oficial Tcnico de Tercera de la Polica Nacional del Per, Aldo Alfredo Meja Rodrguez,
de fojas ciento trece, quien se ratific en su manifestacin policial y agreg que cuando tom
conocimiento que estaban asaltando un triler, solicit apoyo a su comisara, constituyndose
el Mayor Talla y el efectivo policial Jos Robles Bernab, siendo los que realizaron la intervencin; asimismo agrega que fue la seora Ivonne Arca Rodrguez, madre del encausado Rueda
Arca, quien devolvi las marrocas cortadas, v) La declaracin testimonial del Sub Oficial Tcnico de Primera de la Polica Nacional del Per, Eduardo Saavedra Gonzles, de fojas cien,
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quien refiere que al momento de los hechos se encontraba de servicio en el Puesto de Apoyo
Rpido del Asentamiento Humano Puerto Nuevo en el Callao, observndose a una distancia de dos cuadras un tumulto de gente y una patrullero de la Comisara de Ciudadela Chalaco, recibiendo la orden superior de dirigirse al lugar para el apoyo respectivo, al llegar encontraron al mando del patrullero al Mayor Talla, quienes haban intervenido una motokar, color
azul, en cuyo interior ya no se encontraba nadie, querindose conducir dicha motokar a la
comisara, lo que fue impedido por la turba de personas, logrndose retirar el vehculo policial sin poder trasladar la motokar, que segn el Mayor aludido haba sido utilizado para un
robo; que al cabo de una hora, una seora que no se identific se acerc al puesto de auxilio
rpido para entregar unas marrocas que estaban cortadas que refiri las encontr en el suelo,
vi) La declaracin testimonial del Sub Oficial de la Polica Nacional del Per, Humberto Francisco valos Peafiel, de fojas ciento uno, quien refiere que se desempeaba como Jefe del
Puesto de Auxilio Rpido del Asentamiento Humano Puerto Nuevo en el Callao, indica que
al percatarse de un gran tumulto de gente a dos cuadras de distancia que se encontraban
cerca de un vehculo policial en donde haban dos colegas, dispuso que tres efectivos policiales se dirigieran a apoyar a dicho lugar, quienes al retornar le informaron que la intervencin
haba sido por un mototaxi que quisieron llevar a la comisara, pero los moradores lo impidieron, que posteriormente se hizo presente al puesto de auxilio una persona de sexo femenino llevando unas marrocas que estaban cortadas. vii) La declaracin en acto oral de Jos
Martn Villarreyes Arroyo, de fojas doscientos sesenta y cuatro, quien refiere que nunca lo
intervinieron policialmente, y que tiene problemas con el efectivo policial Aldo Meja Rodrguez quien lo ha implicado en un caso de homicidio, y en otra oportunidad le sembr un
arma de fuego por lo cual tiene antecedentes, precisa que conoce a su coencausado Evis Steve
Rueda Arca, debido a que conduce una mototaxi y lo lleva a su centro de trabajo, adems por
vivir a la vuelta de su casa. viii) La declaracin en acto oral del encausado Evis Steve Rueda
Arca, de fojas doscientos setenta y siete, quien refiere que al momento de los hechos se encontraba realizando un servicio de transporte en mototaxi a dos personas que le pidieron que
los lleve a la interseccin de las avenidas Virgen Del Carmen y Grau, pero cuando estaba por
llegar al lugar se dio cuenta que detrs vena un patrullero que le hizo un juego de luces para
que detenga la moto, bajndose el Mayor Talla y el Sub Oficial Meja y le piden sus papeles y
le dicen contigo no es, luego a sus pasajeros les piden documentos y como no tenan los
enmarrocan, luego le pidieron que conduzca a sus pasajeros intervenidos a la Comisara, indicando que la intervencin fue en el Asentamiento Humano Puerto Nuevo, agrega que las
tapas de lata de conserva las tenan sus pasajeros en una bolsa y las encontraron en la parte
de atrs de la mototaxi, precisando que la poblacin intervino cuando se produce la detencin policial, siendo falso que su madre haya liderado el rescate, sino que solo le dijo al Mayor que l la conoca y que yo era su hijo, siendo falso que su madre haya sido la persona que
devolvi las marrocas, agregando no conocer a su coprocesado Villarreyes Arroyo.
Quinto. Siendo esto as, se advierte de autos en concreto lo siguiente: i) El agraviado Jos
Manuel Llanos Farromeque no prest su declaracin en ninguna de las etapas del proceso respecto a la forma y circunstancias en que habra acontecido el hecho imputado, sino tan solo
existe lo consignado en la ocurrencia policial realizada por el Sub Oficial Tcnico de Tercera
de la Polica Nacional del Per, Aldo Alfredo Meja Rodrguez, que da cuenta en concreto que
el dieciocho de setiembre de dos mil diez, a las diecisis horas, aproximadamente, se habra
suscitado un asalto en perjuicio de la mencionada persona por parte de cinco sujetos, uno de
los cuales se encontraba premunido de arma de fuego, en circunstancias que se encontraba a
bordo de un triler en la puerta de ingreso de la Empresa Andesa, despojndosele de un telfono celular y veinte paquetes de tapas de conserva, similares a los encontrados en el vehculo
menor donde habran sido intervenidos los encausados Jos Martn Villarreyes Arroyo y Evis
Steve Rueda Arca, ii) Existe contradicciones entre lo manifestado por el efectivo policial interviniente Aldo Alfredo Meja Rodrguez y lo indicado por los encausados Villarreyes Arroyo y
Rueda Arca, respecto al lugar, forma y circunstancias en que estos ltimos fueron intervenidos,
incluso el acusado Villarreyes Arroyo refiere que no fue intervenido el da de los hechos sino
que tiene un problema personal con el mencionado efectivo policial, iii) No concurrieron a
declarar a juicio oral el efectivo policial interviniente Aldo Alfredo Meja Rodrguez, as como
tampoco el Mayor Miguel Talla Quispe y el Sub Oficial Jos Robles Bernab, quienes segn
versin del primero, concurrieron a apoyarlo en la intervencin policial.
Sexto. Por tanto, este Supremo Tribunal considera que en el presente caso no se realizaron las
diligencias necesarias para el debido esclarecimiento del hecho imputado; por tanto, de con-
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formidad con el inciso uno del artculo doscientos noventa y ocho del Cdigo de Procedimientos Penales, debe realizarse un nuevo juicio oral por parte de otro Colegiado Penal Superior,
donde se llevar a cabo las siguientes diligencias: i) Se realicen las diligencias necesarias para
la conduccin de grado o fuerza del agraviado Jos Manuel Llanos Farromeque. ii) Se Oficie al
Registro de Propiedad vehicular a efectos de que se informe a quien pertenece el vehculo de
placa de rodaje nmero Yl-nueve mil doscientos catorce y semi remolque de placa de rodaje
nmero ZD- cinco mil setecientos ochenta y cuatro. iii) Se oficie a la Empresa de Transportes
Contreras, a efectos de que informe si el agraviado Jos Manuel Llanos Farromeque es empleado de la misma, y si tienen conocimiento respecto a los hechos imputados con relacin
a la sustraccin de tapas de conserva, iv) Se recaben las declaraciones testimoniales de los
efectivos policiales intervinientes, Sub Oficial Aldo Alfredo Meja Rodrguez, el Mayor Miguel
Talla Quispe y el Sub Oficial Jos Robles Bernab, v) Se realicen las diligencias de confrontacin entre los encausados Villarreyes Arroyo y Rueda Arca, y entre estos y el afectivo policial
Aldo Alfredo Meja Rodrguez; y las dems diligencias que resulten necesarias para el mejor
esclarecimiento de los hechos materia de investigacin.
Sptimo. Advirtindose que los encausados Jos Martn Villarreyes Arroyo y Evis Steve Rueda
Arca se encuentran recluidos en un establecimiento penal producto de la condena impuesta
en la sentencia que es declarada nula por la presente Ejecutoria, corresponde que subsista la
medida coercitiva personal impuesta en el auto apertorio de instruccin, esto es, la comparecencia restringida.
DECISIN
De conformidad con el dictamen del seor Fiscal Supremo en lo Penal, declararon: NULA
la sentencia de fojas trescientos diecinueve, del veintisiete de enero de dos mil catorce, que
conden a Jos Martn Villarreyes Arroyo como autor y Evis Steve Rueda Arca como cmplice
primario del delito contra el Patrimonio, en la modalidad de robo agravado, en perjuicio de
Jos Manuel Llanos Farromeque, a doce aos e pena privativa de libertad, y fijaron en mil
nuevos soles el monto que por concepto de reparacin civil deber abonar a favor del agraviado, con lo dems que contiene. DISPUSIERON: la realizacin de un nuevo juicio oral por
parte de otro Colegiado Penal Superior, quienes debern llevar a cabo las diligencias anotadas
en la parte considerativa de la presente Ejecutoria. ORDENARON: la inmediata libertad de
los encausados Jos Martn Villarreyes Arroyo y Evis Steve Rueda Arca, siempre y cuando no
exista mandato de detencin dictado por otra autoridad competente, notificndose y los
devolvieron. Interviene el seor Juez Supremo Morales Parraguez, por vacaciones del seor
Juez Supremo Villa Stein.
S. S.
PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / MORALES PARRAGUEZ /
CEVALLOS VEGAS / NF/rjmr
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RESEA DE JURISPRUDENCIA
R. N. N 1104-2014
Lima
TEMA
FECHA DE EMISIN /
PUBLICACIN
14-11-2014 / 19-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
Los encausados, Juan Andrs Valenzuela Babiln y Royer Etduard Oxa Huaytalla,
son sentenciados el 15-01-2014, condenndoseles como autores del delito contra
la Libertad-ofensas al pudor pblico-posesin, promocin, distribucin y exhibicin
de pornografa infantil, en agravio de la sociedad y menores de edad en va de
identificacin. Asimismo, se les impuso 5 aos de pena privativa de libertad y fij la
suma de S/. 2000 por concepto de reparacin civil.
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
La defensa tcnica del encausado Juan Andrs Valenzuela Babiln alega que la sentencia de vista vulnera la garanta procesal constitucional del debido proceso, especficamente el derecho a la motivacin de resoluciones judiciales, en tanto se limita
a transcribir el atestado policial y los exmenes realizados en el juicio oral. De otro
lado, seala que se habra quebrantado el artculo 280 del Cdigo de Procedimientos
Penales referido a la apreciacin de la confesin y dems pruebas al no haber tenido
en cuenta que su coprocesado, desde el inicio de la investigacin, ha declarado que no
lo conoca y que el material pornogrfico incautado era de propiedad de este ltimo
R. N. N 1104-2014 LIMA
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Lima, catorce de noviembre de dos mil catorce.VISTOS; el recurso de nulidad interpuesto por los encausados Juan Andrs Valenzuela Babiln
y Royer Etduard Oxa Huaytalla contra la sentencia de fojas mil doscientos ochenta y seis y
siguientes, de fecha quince de enero del dos mil catorce, que los conden como autores
del delito contra la Libertad-ofensas al pudor pblico-posesin, promocin, distribucin y
exhibicin de pornografa infantil, en agravio de la sociedad y menores de edad en va de
identificacin, les impuso 5 aos de pena privativa de libertad y fij la suma de dos mil nuevos soles el monto que por concepto de reparacin civil debern abonar en forma solidaria a
favor las agraviadas. Intervine como ponente la seora Jueza Suprema Elvia Barrios Alvarado.
CONSIDERANDO
RESPECTO A LOS AGRAVIOS INVOCADOS POR LOS RECURRENTES
PRIMERO: La defensa tcnica del encausado Juan Andrs Valenzuela Babiln mediante escrito de folios 1310 y siguientes, cumple con fundamentar su recurso impugnatorio solicitando
la nulidad de la sentencia, y la absolucin de los cargos formulados en su contra, alegando
que la sentencia de vista vulnera la garanta procesal constitucional del debido proceso, especficamente el derecho a la motivacin de resoluciones judiciales, en tanto se limita a transcribir el atestado policial y los exmenes realizados en el juicio oral, de otro lado seala que
se habra quebrantado el artculo 280 del Cdigo de procedimientos Penales -referido a la
apreciacin de la confesin y dems pruebas- al no haber tenido en cuenta que su coprocesado desde el inicio de la investigacin ha declarado que no lo conoca y que el material pornogrfico incautado era de propiedad de este ltimo; asimismo, indica que se habra vulnerado
el artculo 285 del acotado Cdigo -referido al contenido de la sentencia condenatoria- al
no haberse indicado la prueba en la que se sustenta su responsabilidad, incidiendo de manera
concreta en que no se habra mencionado la prueba que lo vincula con su coprocesado, por lo
que solicita su absolucin. Por su parte, la defensa tcnica del encausado Royer Etduard Oxa
Huaytalla en el recurso fundamentado a fojas 1316 y siguientes, alega que no se ha desvirtuado el derecho a la presuncin de inocencia, que del material pornogrfico incautado, slo dos
CDs contienen pornografa infantil y no todos los CDs y DVDs como errneamente sealara la
sentencia de vista; por ltimo, seala que existira un error en el punto IV de la sentencia - que
se refiere a la valoracin integral de la prueba aportada-, la cual inferira de manera inslita
que como su coprocesado, segn el testimonio de Edgar Huamn Monzn, acuda a la cabina
de internet de Sr. Huamn Pipa ubicadas en el segundo piso de su inmueble, hasta tres veces
por semana, ambos se conocan y que se estaran dedicando a la distribucin de pornografa
infantil a travs de internet; por lo que solicita su absolucin.
RESPECTO A LOS HECHOS CONTENIDOS EN LA ACUSACIN FISCAL
SEGUNDO: Conforme fluye de la acusacin fiscal de fojas 953 y siguientes, se incrimina a los
encausados Juan Andrs Valenzuela Babiln y Royer Etduard Oxa Huaytalla, dedicarse a la posesin, promocin, distribucin y exhibicin de pornografa infantil; dicha imputacin estriba
que con fecha 04 de diciembre de 2008, como consecuencia de una pregunta denuncia falsa
remitida a la Divisin de Investigacin de Delitos de Alta Tecnologa (DIVIDAT) de la Polica
Nacional del Per, proveniente de la cuenta de correo electrnico sacerdote2008@hotmail.
com, motiv el levantamiento del secreto de las comunicaciones; por lo que, la Polica cre
y agreg a su cuenta, el correo electrnico azucena210@hotmail.com, para iniciar una conversacin con el titular del correo sacerdote2008@hotmail.com. Al iniciar una conversacin
con el titular de la mencionada cuenta proporcion dos nmeros telefnicos, el 994201081
y 3879686, con la finalidad de mantenerse comunicados, llegndose a determinar que el
ltimo nmero estaba registrado a nombre de Blanca Piedad Babiln de Valenzuela; que, los
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efectivos policiales luego enviaron un mensaje al nmero telefnico 994201081 invitndolo a
ingresar al chat, llegando a determinar que el usuario de la cuenta de correo sacerdote2008@
hotmail.com, se haba cambiado a una cuenta de Yahoo utilizando el correo juanalbertovalencia@yahoo.com, donde mencion que se llamaba Andrs Valenzuela Babiln; debido al
levantamiento de las comunicaciones del nmero 994201081, los investigadores determinaron que dicho nmero corresponda a la empresa agrcola Las Llamosas, quienes informaron
que la lnea y el equipo mvil fue asignado a su ex empleado Juan Andrs Valenzuela Babiln,
habindose establecido a travs de las investigaciones que de dicho nmero se efectuaron
llamadas entrantes y salientes a los nmeros 3879686 y 3871562, y que ste ltimo corresponda a Filomeno Serapio Oxa Galarza, padre del encausado Royer Etduard Oxa Huaytalla;
se resalta que en la vivienda e stos ltimos se hall gran cantidad de material pornogrfico.
RESPECTO A LA RESPONSABILIDAD PENAL DE ROYER ETDUARD OXA HUAYTALLA
TERCERO: De la revisin de los autos se advierte que el Tribunal de Instancia, evalu con
objetividad y ponderacin tanto los hechos objeto del proceso como las pruebas de cargo
y de descargo, los que en virtud a un acertado juicio de verosimilitud han producido suficiente conviccin sobre la credibilidad de los hechos imputados al encausado Royer Etduard
Oxa Huaytalla; como principales elementos de cargos que sustentan el fallo condenatorio, se
tiene las Actas de Registro Domiciliario e Incautacin de folios 48 y 50, aclarado mediante
parte de folios 107, ambas elaboradas en el inmueble del referido encausado Oxa Huaytalla,
ubicado en la Avenida San Martn de Porres N 232, Canto Grande, distrito de San Juan de
Lurigancho, con la participacin del representante del Ministerio Pblico, siendo que tanto en
los ambientes del tercer y cuarto piso, se consign el hallazgo de gran cantidad de videos en
CDs, revistas y otras especies, todos con contenido sexual, adems de varios CDs en blanco;
asimismo, se hall material de pornografa infantil en la habitacin del referido encausado
[01 estuche conteniendo un DVD con inscripciones Chivolts y un CD con inscripcin Chili
27], si bien en la misma diligencia se dej constancia de la existencia del contenido ilegal
de ambos archivos magnticos, fue en el Acta de Visualizacin de Contenido de DVD, CD,
de folios 87, que describi que en ambos dispositivos, se apreciaban imgenes de menores
de edad totalmente desnudas mostrando sus genitales con personas al parecer mayores de
edad, en esta ltima diligencia tambin particip el representante del Ministerio Pblico, e
incluso fue suscrito por el referido encausado Oxa Huaytalla; sobre la propiedad de estos CDs
con contenido ilegal, en la manifestacin policial de Filomeno Serapio Oxa Galarza, padre del
recurrente, obrante a folios 40, refiere que los videos y pelculas de contenido sexual infantil
le pertenecen a su hijo Royer Etduard Oxa Huaytalla, versin ratificada a nivel judicial como
es de verse de folios 192; asimismo, el recurrente Oxa Huaytalla, tanto en su manifestacin
policial de folios 36 y su declaracin instructiva de folios 253 reconoci que dichos CDs son
de su propiedad.
CUARTO: Como elementos de descargo el recurrente Royer Etduard Oxa Huaytalla a lo largo
del proceso ha negado que adquiera o se dedica a distribucin de videos de contenido sexual
de menores de edad, si bien refiere que durante la diligencia de inspeccin en su domicilio
se hallaron dos CDs con contenido sexual prohibido, alega que los mismos los obtuvo de
manera accidental, y que slo los vio una vez y que no los devolvi por falta de tiempo y por
vergenza -vase declaracin a fs. 1014/1016-; sin embargo, la justificacin brindada por el
recurrente constituye un mero argumento de defensa orientado a desvirtuar la incriminacin
que se le efecta; no obstante, lo establecido en autos est afincado en que se le hallaron,
entre muchos, dos videos con pornografa infantil lo que acredita la hiptesis normativa establecida en artculo 183-A del Cdigo Penal, que recoge diversas conductas que pueden
materializarse de forma independiente o en forma conjunta, pero todas ellas reciben el nomen
iuris de pornografa infantil1 , tipo penal del que se desprende que ser irrelevante que el
agente slo haya cumplido con una sola de las conductas descritas en el citado tipo penal o
la cantidad de material pornogrfico que se haya encontrado en su posesin, dado que en
cualquier caso el delito se habra perfeccionado; es as, que si bien no ha podido acreditarse
que los mismos tendran como destino su comercializacin; sin embargo, con el caudal probatorio glosado en el considerando anterior queda acreditado la posesin de dicho material
pornogrfico prohibido, pues los argumentos de defensa, distan mucho de la realidad, cabe
recordar que la venta de este material dado su carcter ilcito se realiza en forma clandestina, siendo su acceso limitado, resultando poco probable que su proveedor por error le haya
1 SALINAS SICCHA, Ramiro. Derecho Penal Parle Especial. Grijley, Lima, 2012, p. 893.
Volumen 6 | Diciembre 2014
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vendido dicho material; por lo que, la versin exculpatoria carece de validez y consistencia,
siendo as que con los elementos de cargo glosados en el considerando anterior queda establecida la responsabilidad del recurrente en los hechos imputados.
RESPECTO A LA RESPONSABILIDAD PENAL DE JUAN ANDRS VALENZUELA BABILN
QUINTO: En base al principio acusatorio dentro de un debido proceso penaI, corresponde al Estado -mediante el Ministerio Pblico-, en calidad de rgano constitucional autnomo, acreditar de manera fehaciente, la comisin del hecho delictivo que ste imputa a todo
acusado. La actividad probatoria desplegada necesariamente ante un Juez imparcial, en un
juicio oral y pblico, desarrollado con las garantas del debate contradictorio, debe llevar al
convencimiento del juzgador, en grado de certeza, para arribar a una sentencia condenatoria,
caso contrario, de no darse este presupuesto, debe absolverse al imputado, al mantenerse
inclume la presuncin de inocencia con la que ingresa a proceso penal y, en base al principio
jurdico procesal, que la culpabilidad se demuestra y la inocencia se presume. Es decir, es
responsabilidad funcional y procesal del Ministerio Pblico, en su rol de acusador, actuar esta
prueba para conseguir una condena. Este principio acusatorio constituye la columna vertebral
del juicio oral y por ende del debido proceso. En esta tarea no le corresponde al juez sentenciador destruir la presuncin de inocencia, toda vez que, su rol es la de ser imparcial entre
el acusador y la defensa. Otra expresin del debido proceso, contemplada como garanta
constitucional es la debida motivacin de las decisiones judiciales, principio que los jueces
debemos observar, al momento de resolver una causa sometida a nuestro conocimiento. La
exigencia que adquiere mayor relevancia cuando estamos frente a un proceso penal, en el
cual de por medio, est la decisin sobre la inocencia o culpabilidad de un procesado, y con
ello su encarcelamiento o su libertad.
SEXTO: Sobre la aplicacin de la prueba indiciaria tenemos el Acuerdo Plenario en el Acuerdo
Plenario N 1-2006/ESV-22, de fecha 13 de octubre de 2006, la que a su vez establece como
precedente vinculante el R.N. 1912-2005 de fecha 06 de setiembre de 20052 , que fij en
su fundamento cuarto los presupuestos materiales de la prueba indiciaria; que, al respecto,
se ha pronunciado el Tribunal Constitucional3, el cual ha sealado que cuando el juez utiliza
la prueba indirecta para sustentar una sentencia condenatoria, y si sta, a su vez, significa la
privacin de la libertad, entonces, con mayor razn, se estar en la obligacin de darle el
tratamiento que corresponde; solo as se podr enervar vlidamente el derecho a la presuncin de inocencia, as como se justificar la intervencin al derecho a la libertad personal,
y por consiguiente, se cumplirn las exigencias del derecho a la debida motivacin de las
resoluciones judiciales, conforme a las exigencias previstas por el artculo 139, inciso 5, de
la Constitucin.
SPTIMO: Que, de la revisin de la sentencia de vista, se puede verificar que el Colegiado
sustent el fallo condenatorio contra Juan Andrs Valenzuela Babiln en prueba indiciara,
en este sentido, la sentencia recurrida en su fundamento cuarto toma en consideracin los
siguientes indicios: i) las diversas cuentas de correo electrnico4 del encausado en que se
encontr material pornogrfico, stas a su vez servan para difundir las imgenes donde se
apreciaban a menores de edad sosteniendo sexo o simplemente en posiciones sugerentes,
material que sera -sealan- seguramente distribuido para su comercializacin en el mercado;
ii) que estos videos de contenido pornogrfico se han encontrado en el inmueble del acusado
Oxa Huaytalla; iii) la testimonial de Edgar Huamn Poma, el cual seala que el encausado
acuda a las cabinas de internet de su padre Huamn Pipa -ubicado en el segundo piso del
inmueble que habitaba Oxa Huaytalla- hasta tres veces por semanas, lo que evidencia -segn
indic el Tribunal- que ambos procesados se conocan y se estaran dedicando a la distribucin
2 R.N.N 1912-2005-PIURA de fecha 06 de Setiembre 2005. Fundamentos cuarto: (...) respecto al indicio, (a)
este hecho base ha de estar plenamente probado por los diversos medios de prueba que autoriza la ley, pues de
lo contrario sera una mera sospecha sin sustento real alguno; (b) deben ser plurales, o excepcionalmente nico,
pero de una singular fuerza acreditativa; (c) tambin deben ser concomitantes al hecho que se trata de probar los
indicios deben ser perifricos respecto al dato fctico a probar y desde luego no todos lo son; (d) deben estar
interrelacionados, cuando sean varios, de modo que se refuercen entre s y no excluyan el hecho consecuencia no
solo se trata de suministrar los indicios, sino que estn imbricados entre s (...).
3 STC Exp. N. 728-2014, del 13 de octubre de 2008, caso Llamoja Hilares.
4 sacerdote2008@hotmail.com , babilonia_1979@hotmail.com, sdm_agustin@hotmail.com, jkl201001@hotmail.
com, leopardo.100@hotmail.com, juanalbertovalencia@yahoo.com.
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de pornografa infantil a travs de internet, para luego distribuirlos en CDs, fomentando con
ello pornografa de menores de edad; y iv) la mala justificacin, en tanto, considera que no
resulta creble que el acusado tenga diversas cuentas para guardar informacin de cultura
general dado que a la fecha de los hechos era fcil el acceso a los buscadores de internet,
por ello la justificacin brindada por el recurrente nicamente tiene por finalidad evadir su
responsabilidad.
OCTAVO: Del proceso, advertimos que revisada el Acta de Bsqueda y Visualizacin de Archivos contenidos en la Direccin de Correos Electrnicos y Pgina Web -obrante a fs. 700724-, se tiene que se encontr material pornogrfico slo en las cuentas de correo electrnico
sdm_aaustin@hotmail.com y sacerdote2008@hotmail.com. Evaluado el contenido de cada
correo electrnico, se verifica que el material pornogrfico al que alude la Fiscala en su tesis
incriminatoria, si bien corresponde a pornografa, esta no se relaciona con material de pornografa infantil. En efecto, respecto al primer correo sdm_aaustin@hotmail.com, en la carpeta
de enviados se hall un correo remitido por esta cuenta al correo lobitoserkings@hotmail.
com, con el asunto chicas lindas y desnudas, en el cual consigna la pgina web www.hornypharaoh.com, verificndose que el citado sitio web es de acceso pblico, es decir, cualquiera
puede acceder a ella ya que no es propiedad exclusiva del recurrente -hecho verificado por
personal de la DIVIDAT de la PNP, diligencia en que se cont con la presencia del representante del Ministerio Pblico, como se puede verificar a fs. 718-. Asimismo, es preciso sealar que
de los iconos que se visualizan en la citada pgina web -a fs. 718-, y a los que hace referencia
la sentencia, no se advierte contenido pornogrfico infantil, tampoco la mencionada acta
detalla que se hayan visualizado los videos y verificado el contenido de los mismos, como
se hizo en el Acta de Visualizacin de Contenido de DVD y CD -a fs. 87/90- incautados a su
coprocesado. Respecto a la cuenta de correo electrnico sacerdote2008@hotmail.com, utilizada para remitir una presunta conversacin entre los sacerdotes Alejandro Nicols Guerrero
Caa y Augusto Martn Snchez Tern (despus se estableci la falsedad de la conversacin),
en las que se incluan imgenes de pornografa infantil - conforme es de verse a fs. 413/427-,
visualizada en presencia del representante del Ministerio Pblico, se verific que dicha cuenta
no contena material relacionado con pornografa infantil, y que respecto al e-mail correspondiente a la referida conversacin fue eliminado por el recurrente, sin reenviarse a otros
usuarios. Asimismo, ha podido acreditarse conforme al Acta de Bsqueda y Visualizacin de
folios 58 y el Acta de Visualizacin de Contenido de DVD y CD de folios de 725, que el material pornogrfico encontrado en el inmueble del encausado Oxa Huaytalla no es el mismo que
obra en las cuenta de correo electrnico de Valenzuela Babiln, pues como se ha sealado en
dicho correo solo se pudo encontrar el link de acceso pblico que remita a la pgina web con
contenido pornogrfico. Finalmente, sobre la vinculacin entre los encausados Royer Etduard
Oxa Huaytalla y Juan Andrs Valenzuela Babiln es de apreciar que el testigo Edgar Huamn
Monzn, en su declaracin de folios 34, con participacin del Fiscal, seal haber visto al
encausado hasta tres veces por semana, cuando daba mantenimiento a las computadoras,
en las cabinas de internet de propiedad de su padre, la cual funcionaba en el segundo piso
del inmueble que habitaba Oxa Huaytalla; agregando que nunca ha visto juntos a Valenzuela
Babiln y Oxa Huaytalla, y que ste ltimo no haca uso de las cabinas de internet, versin
que se ha mantenido a lo largo del proceso; en ese mismo, sentido Nicanor Huamn Pipa, padre de Edgar Huamn Monzn, en el contradictorio ha reiterado que era Valenzuela Babiln
quien frecuenta las cabinas de internet, y que por el contrario Oxa Huaytalla solo concurri en
una oportunidad; de lo que se deriva que no es posible afirmar con certeza que entre ambos
exista una relacin comunicacional vinculada a la pornografa. Segn la tesis incriminatoria
del Ministerio Pblico otro elemento que corroborara la vinculacin entre ambos encausados
seria el reporte telefnico del nmero 994201081, que perteneca al encausado Valenzuela
Babiln, y que por informe de la empresa de telefona Nextel tendra entre sus registros
de llamadas entrantes y salientes el nmero telefnico 3871562, cuyo titular resulta ser Filomeno Serapio Oxa Galarza, padre del otro encausado; sin embargo, de la revisin de autos,
se advierte que no obra el informe del levantamiento de secreto de las comunicaciones del
referido nmero telefnico, ni de la empresa Las Llamosas, la cual certificara que dicho
nmero fue asignado al referido encausado por haber laborado en dicho empresa; asimismo, que revisado las actas del contradictorio, en el estadio procesal correspondiente, no se
advierte que dichas instrumentales hayan sido glosadas por el representante del Ministerio
Pblico, como es de verse de las sesiones de fecha 11 y 18 de diciembre de 2013; por lo que,
Actualidad Penal
219
Actualidad
Penal
no existe elemento directo o perifrico que pueda corroborar de manera certera algn tipo de
vinculacin entre ambos encausados.
NOVENO: En este sentido, en el presente caso no se ha desvirtuado fehacientemente la presuncin de inocencia, y por ende no podemos pronunciarnos por la responsabilidad penal
del acusado Valenzuela Babiln por el delito de pornografa infantil, ya que del anlisis de
las pruebas aportadas en el proceso slo se tiene la mera sospecha de que el acusado pudo
haber posedo y/o realizado acciones de intercambio de material pornogrfico infantil; que a
partir de esas referencias, dbiles en s mismas, sin mayores datos perifricos adicionales -y
debidamente enlazados- en orden a su presencia u oportunidad fsica para la comisin del
delito, a la oportunidad material para hacerlo, a una actitud sospechosa o conducta posterior,
y a una mala justificacin -que no han sido acreditadas- son evidentemente insuficientes
para concluir que el encausado efectu algunas de las conductas descritas en el tipo penal
imputado; que, en tal virtud ante la insuficiencia probatoria, es de aplicacin el artculo 284
del Cdigo de Procedimientos Penales, toda vez que lo actuado, no nos permite superar el
estndar probatorio capaz de enervar la presuncin de inocencia del imputado, prevista en
el apartado e) del inciso 24) del artculo 2 de la Constitucin Poltica del Estado, deviniendo
por tanto su absolucin.
DECISIN
Por estos fundamentos; declararon I. NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas mil
doscientos ochenta y seis y siguientes, de fecha quince de enero del dos mil catorce, en el
extremo que conden a Royer Etduard Oxa Huaytalla como autor del delito contra la Libertad-ofensas al pudor pblico-posesin, promocin, distribucin y exhibicin de pornografa
infantil, en agravio de la sociedad y menores de edad en va de identificacin, a cinco aos
de pena privativa de libertad, y que fij la suma de dos mil nuevos soles el monto que por
concepto de reparacin civil deber abonar a favor los agraviados. II. HABER NULIDAD en
la sentencia de fojas mil doscientos ochenta y seis y siguientes, de fecha quince de enero del
dos mil catorce, en el extremo que conden a Juan Andrs Valenzuela Babiln como autor
del delito contra la Libertad- ofensas al pudor pblico-posesin, promocin, distribucin y
exhibicin de pornografa infantil, en agravio de la sociedad y menores de edad en va de
identificacin, a cinco aos de pena privativa de libertad; y reformndola: ABSOLVIERON
al encausado Juan Andrs Valenzuela Babiln del citado delito y agraviadas; en consecuencia: ORDENARON se anulen los antecedentes policiales y judiciales del precitado encausado
generados por estos hechos; DISPUSIERON la inmediata libertad del imputado Juan Andrs
Valenzuela Babiln, siempre y cuando, no exista en su contra mandato de detencin emanado
de autoridad competente oficindose va fax para tal efecto a la Cuarta Sala Penal para Procesos con Reos en Crcel de la Corte Superior de Justicia de Lima; y los devolvieron. Interviene
el seor Juez Supremo Morales Parraguez por licencia del seor Juez Supremo Villa Stein.
S. S.
PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / MORALES PARRAGUEZ /
CEVALLOS VEGAS
220
Instituto Pacfico
Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
DERECHO PENAL
CONSTITUCIONAL
Actualidad
rea
Penal
Derecho
constitucional
Derecho
penalpenal
constitucional
Contenido
CSAR A. LOZANOVSQUEZ: El plazo razonable en la jurisprudencia delTribunal
ANLISIS
ConstitucionalyelTribunalEuropeodeDerechosHumanos:Precisionesenrelacin 222
JURISPRUDENCIAL
a la maniobra dilatoria
CONSULTA N 1: Cul es el marco constitucional del derecho a la inviolabilidad
240
NOS PREGUNTAN Y del domicilio?
CONTESTAMOS
CONSULTA N 2: Cul es el marco constitucional del derecho a la inviolabilidad
241
de las comunicaciones?
RESEA DE
JURISPRUDENCIA
Lamotivacindelasresolucionesjudiciales(STCexp.N.01601-2013-PHC/TCLima) 242
RESEA DE
JURISPRUDENCIA
Marcoconstitucionaldelderechodedefensa(STCExp.N.03673-2011-PHC/TCLima) 248
RESEA DE
JURISPRUDENCIA
SUMARIO
Anlisis jurisprudencial
ANLISIS JURISPRUDENCIAL
1. Introduccin
2.
El plazo razonable
2.1. Concepto
2.2. Vertientes doctrinarias del plazo razonable
2.3. El derecho al plazo razonable en los instrumentos internacionales
2.4. El plazo razonable en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
2.5. Los requisitos del plazo razonable en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional
3.
La prescripcin y el plazo razonable
3.1. La prescripcin en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional
3.2. La suspensin de la prescripcin
3.3. La contumacia como supuesto de interrupcin de la prescripcin
4.
El plazo razonable en la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos
5. El plazo razonable y su relacin con otros principios procesales
5.1. El derecho al plazo razonable como contenido implcito del derecho al debido proceso
5.2. Principio de concentracin
5.3. Principio de celeridad
6.
La buena fe de los sujetos procesales y las dilaciones indebidas
7. Conclusiones
8. Bibliografa
* El autor tambin cuenta con estudios de Doctorado en Derecho por la Universidad Nacional Federico Villareal,
as como de estudios en Maestra en Derecho Penal por la misma casa de estudios.
222
Instituto Pacfico
Anlisis jurisprudencial
1. Introduccin
La pretensin penal que se desarrolla en el
proceso se encuentra rodeada de un conjunto de garantas cuya finalidad es doble:
1) garantizar los derechos individuales y 2)
preservar la tutela jurisdiccional y debido proceso. De acuerdo con ello es insostenible una
pretensin de prolongar indefinidamente un
proceso, pues ello en s mismo constituye una
situacin irracional y contraria a los derechos
individuales, y a los principios regulados en la
Constitucin y a la propia existencia del Estado
Democrtico y Social de Derecho.
Al respecto, la doctrina y la jurisprudencia
han formulado un conjunto de apreciaciones
y criterios respecto a la duracin que debe
tener un proceso penal, lo cual ha sedimentado en lo que se conoce como derecho al
plazo razonable. Dicho derecho atiende en
que la duracin de un proceso puede incidir
de modo dramtico o radical en la vigencia
de la situacin jurdica de un procesado y en
consecuencia, puede afectar sus derechos
constitucionales. Desde dicha perspectiva,
carecera de sentido formular los derechos
y garantas si al mismo tiempo el sujeto est
sometido a un proceso cuya duracin excede
toda previsin o consideracin racional o
razonable. Ello configurara un sometimiento
contrario a la dignidad de la persona: nunca
la pretensin de punicin del Estado puede
construirse con vocacin de permanencia sin
solucin de continuidad en el tiempo.
Al mismo tiempo, en el derecho nacional, el
anlisis respecto al plazo razonable se emplea
en el contexto de los procesos de hbeas corpus o demandas destinadas a poner fin a la
persona invocando la prescripcin de la accin
penal o alegando que el trmite del proceso
ha excedido al plazo razonable. Al respecto
consideramos que es legtimo asumir que la
parte que deliberadamente ha incurrido en
maniobras dilatorias y una conducta obstruccionista al desenvolvimiento del proceso, no
puede solicitar despus la proteccin legal
invocando la vulneracin del plazo razonable;
puesto que la lgica indica que el fin pblico
Volumen 6 | Diciembre 2014
RESUMEN
El autor destaca al plazo razonable como una garanta propia del Estado de derecho y cuya finalidad
es obligar a la Administracin de Justicia a resolver
dentro de un plazo considerado plausible o en la
imposibilidad de ello, determinar la libertad de
la persona.
Respecto a las vertientes doctrinarias del plazo razonable, el autor desarrolla las correspondientes al
sentido estricto y no plazo, determinando que
en realidad es la ltima de ellas la que refleja mejor
la naturaleza, fines y alcances del plazo razonable.
Por otro lado, en la medida en que el plazo razonable constituye una figura que analiza el transcurso
del tiempo en que dura el proceso, el autor seala
la relacin de esta figura con la prescripcin penal,
que es la pretensin de la extincin del ius puniendi
estatal alegando el transcurso del tiempo.
El autor desarrolla las caractersticas de la figura
del plazo razonable atendiendo a los criterios
formulados por el Tribunal Europeo de Derechos
Humanos, la Corte Interamericana de Derechos
Humanos y el Tribunal Constitucional peruano.
De ello concluye que es la apreciacin conjunta
del grado de dificultad del caso, la forma cmo ha
procesado la Administracin de Justicia, el litigio
penal y la manera cmo el interesado ha hecho uso
de las herramientas e institutos procesales, lo que
finalmente va a determinar si nos encontramos o no
frente a un supuesto en el cual podr alegarse un
reclamo basado en el derecho al plazo razonable.
Finalmente, el autor despliega los supuestos que
en base a la jurisprudencia sealada, configuran
situaciones incompatibles con lo que debe ser
una actuacin procesal inspirada en el principio
de la buena fe y que por tanto, conducen hacia
el reconocimiento de lo que se co noce como
maniobras dilatorias.
CONTEXTO NORMATIVO
Constitucin Poltica: Artculo 139.3.
Cdigo Penal: Artculo 183.
Declaracin Universal de los Derechos Humanos:
Artculo 10.
Declaracin Americana de Derechos Humanos:
Artculo 25.
Convencin Americana sobre Derechos Humanos:
Artculos 7.5 y 8.1.
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos:
Artculo 9.3
Convenio Europeo para la proteccin de los Derechos Humanos y de las libertades fundamentales:
Artculo 6.1.
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
223
Actualidad
Penal
2. El plazo razonable
2.1. Concepto
El jurista hispano Gimeno Sendra seala que
el derecho al plazo razonable es un derecho
subjetivo constitucional el cual asiste a todos
224
Instituto Pacfico
Anlisis jurisprudencial
a) Doctrina del plazo razonable en sentido estricto: El plazo debe ser concebido como
una condicin de tiempo establecido por
ley, y dentro del cual debe efectuarse el
Actualidad Penal
225
Actualidad
Penal
226
Instituto Pacfico
Anlisis jurisprudencial
judicial y del procesado han sido razonables, entonces a pesar de que el proceso
pueda haberse excedido los plazos legales, no puede sealarse reproche alguno
al proceso y este cumplir el estndar de
ser un proceso dentro del plazo razonable.
en libertad. La prisin preventiva de las personas que hayan de ser juzgadas no deben
ser la regla general, pero su libertad podr
estar subordinada a garantas que aseguren
la comparecencia del acusado en el acto del
juicio, o en su caso, para la ejecucin del fallo.
IMPORTANTE
Artculo 25: Todo individuo que haya sido privado de su libertad tiene derecho a que el juez
verifique sin demora la legalidad de la medida
y a ser juzgado sin dilacin injustificada, o, de
lo contrario, a ser puesto en libertad. Tiene
tambin a un tratamiento humano durante la
privacin de su libertad.
Artculo 7.5: Toda persona detenida o retenida () tendr derecho a ser juzgada dentro de
un plazo razonable o a ser puesta en libertad,
sin perjuicio de que contine el proceso (...).
Artculo 8.1: Toda persona tiene derecho a
ser oda, con las debidas garantas y dentro
de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial,
establecido con anterioridad por la ley, en la
sustanciacin de cualquier acusacin penal
formulada contra ella, o para la determinacin de sus derechos y obligaciones de
orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro
carcter.
Actualidad Penal
227
Actualidad
Penal
IMPORTANTE
La jurisprudencia de la Corte Interamericana incide en la evaluacin de la conducta que han desarrollado los sujetos procesales,
a efectos de alcanzar una apreciacin respecto a la razonabilidad del lapso de tramitacin del
proceso.
Si fuera verdad que el sujeto vive
honradamente, una expresin de
dicha honradez es precisamente
ponerse dentro de los alcances
de la justicia, esto es, ponerse a
derecho.
2.5. Los requisitos del plazo razonable en
la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional
a. Complejidad del asunto
228
Instituto Pacfico
Con relacin al comportamiento del favorecido con la demanda, debe evaluarse si su actitud ha sido diligente o ha provocado retrasos
o demoras en el proceso penal que se le sigue,
por cuanto si la dilacin ha sido provocada por
l no cabe calificarla como indebida, ya que
Anlisis jurisprudencial
Existir una dilacin indebida que es atribuible al rgano judicial cuando la infraccin
consiste en una simple inactividad (pasividad)
y omisin del rgano judicial o por una determinada actuacin que provoca una dilacin
persistente. El mero incumplimiento de los
plazos procesales no constituye por s mismo
violacin del derecho a un proceso sin dilaciones indebidas13.
Actualidad Penal
229
Actualidad
Penal
230
Instituto Pacfico
derecho al
razonable es
un derecho subjetivo constitucional
el cual asiste a todos los sujetos que
son parte en un
procedimiento penal de carcter autnomo, aunque
instrumental del derecho a la tutela.
Se dirige frente a los rganos del Poder Judicial creando en ellos la obligacin de actuar en un plazo razonable del ius puniendi o de reconocer
y restablecer, de ser el caso el derecho a la libertad .
Anlisis jurisprudencial
confirmando el vnculo que tiene este instituto con
el Estado de Derecho. Por tanto, la interpretacin
de la prescripcin siempre partir de criterios de
favorabilidad17.
Actualidad Penal
231
Actualidad
Penal
232
Instituto Pacfico
Se seala que ello no vulnera el derecho fundamental a un proceso sin dilaciones indebidas; puesto que, en el contexto sealado, el
plazo de suspensin del proceso se produce
dentro de un marco delimitado por la ley,
es decir, no es ad infinitud y es compatible
con la poltica criminal del Estado. Con los
lmites racionales regulados, no podra darse
un exceso de tiempo hasta la culminacin
del proceso con un pronunciamiento que
ponga fin a la incertidumbre; puesto que al
fijarse pautas de duracin de los procesos no
debera lesionarse el juicio en un plazo razonable ni tampoco el derecho de la sociedad
a defenderse del delito. En suma, aunque se
Anlisis jurisprudencial
suspende la prescripcin, ello opera hasta
cierto lmite22.
En relacin a ello, en el caso Yapuchura
Cussi, el Tribunal Constitucional estableci
que mantener:
(...) de manera indefinida la accin penal ad infinitud, en aplicacin de la referida Ley N 26641,
podra resultar vulneratoria del derecho al plazo
razonable del proceso, y en tal sentido ser inconstitucional su aplicacin (). En ese sentido, en
reiterada jurisprudencia se ha sealado que tales
criterios son: i) la complejidad del asunto, ii) la
actividad procesal del imputado, y iii) la actuacin
de los rganos jurisdiccionales.
y la del rgano judicial actuante y lo que arriesgan los primeros. Por otra parte, solamente la
demanda imputable al Estado puede llevar a
la conclusin de que se incumpli la exigencia
del plazo razonable24.
Actualidad Penal
233
Actualidad
Penal
adecuadas para superar ello, tales como la eleccin de un orden de tramitacin de los asuntos,
basado no sobre la fecha de presentacin sino
sobre su urgencia e importancia, especialmente
por el riesgo que representa para los interesados. Si la situacin lesiva se prolonga y afecta a
la propia estructura del rgano, dichos medios
no son suficientes y el Estado no puede retrasar
la aprobacin de medidas eficaces. En el caso,
el Gobierno ya se haba dado cuenta de que
se trataba de una situacin estructural; por lo
cual las posteriores medidas de reforma deban
contemplar ineludiblemente dicha caracterstica y al no contemplar ello el resultado fue
poco satisfactorios26.
La consecuencia de ello fue la siguiente:
32. El procedimiento enjuiciado dur tres aos y
medio aproximadamente, y durante la mayor
parte de este perodo no hubo ninguna actividad procesal. El Tribunal, teniendo en cuenta
el conjunto de las circunstancias que concurren
en el caso, considera que este lapso de tiempo
fue excesivo; las innegables dificultades que
encontr el Tribunal Federal no podan seguir
considerndose entonces como transitorias, ni
privar a los demandantes de su derecho a que
se respetase el plazo razonable27.
Por tanto, de acuerdo con el TEDH si las dificultades en el proceso tienen un carcter que
supera las previsiones normales o atendibles
segn las circunstancias, entonces dichas
dificultades son estructurales y, por tanto,
deben ser objeto de una respuesta que ya
no descanse en la fecha de inicio del procedimiento respectivo sino en la irracional y, a
todas luces, desproporcionada duracin del
trmite. Si ello no ocurre, entonces puede
afirmarse que existe la responsabilidad de la
Administracin de Justicia.
234
a. Respecto al comportamiento de la
Sociedad demandante
El gobierno espaol seal que segn
un principio del Derecho espaol la responsabilidad del desarrollo del proceso
corresponde a las partes y que la sociedad
demandante habra contribuido a prolongar el proceso al no reclamar al TC espaol.
El TEDH estableci que dicho principio
no exime a los tribunales de respetar el
plazo razonable y asimismo:
- Cumplir con diligencia los actos que
le corresponden
- Abstenerse de maniobras dilatorias
- Aprovechar posibilidades del derecho interno para abreviar el proceso
Nada obliga a efectuar actuaciones
que no sean adecuadas a los efectos
referidos28.
Tambin seal el TEDH que la sociedad
demandante en manifestacin de diligencia interpuso un recurso de amparo
el cual fue denegado. Recalca que:
Instituto Pacfico
Anlisis jurisprudencial
b. Respecto al comportamiento de las
autoridades competentes
Se dieron dos largos perodos durante
los cuales las autoridades judiciales
competentes permanecieron inactivas:
el juzgado de primera instancia declar
el visto para la sentencia el ao 1981
y la dict el ao 1983, y en apelacin,
la Sala puso los autos a la vista el ao
1984, pero la audiencia fue el ao 1986.
Al mismo tiempo, el TEDH reconoce
los esfuerzos del gobierno espaol por
mejorar el acceso de sus ciudadanos a
la justicia y transformacin del sistema
judicial, mientras tanto, el gobierno se
haba comprometido a organizarlo para
que cumpla las exigencias del artculo
6.1, especialmente en lo relativo al plazo
razonable30.
- Las situaciones de atasco que son habituales no justifican la excesiva duracin
de un proceso31.
- Si una situacin de carga de trabajo se
mantiene durante varios aos, ello se
convierte en un carcter estructural. Las
medidas adoptadas, adems de incompletas y tardas, no incidieron en la situacin
especfica del juzgado donde se tramitaba
la causa. Dichas dificultades no pueden
privar a la sociedad demandante de su
derecho al plazo razonable32.
JURISPRUDENCIA ANTERIOR
RELEVANTE
(...) el plazo razonable no es un
derecho que pueda ser medido
de manera objetiva, toda vez que
resulta imposible asignar a los procesos penales una uniformidad objetiva e incontrovertida. La esencia de este criterio es mantenida
tambin por el Tribunal Europeo
de Derechos Humanos, el cual precisa que el plazo razonable () no
puede traducirse en un nmero fijo
de das, semanas, meses o aos, o
en varios perodos dependiendo de
la gravedad del delito.
[STC Exp. N. 00024-2010-PI/TC].
5.2. Principio de concentracin
La finalidad del principio de concentracin
es reunir en el menor nmero de actos, el
desarrollo del proceso. Al respecto la doctrina
indica lo siguiente:
El principio de concentracin cuenta con tres
dimensiones: a) la continuidad de la audiencia, b)
la preclusin de las actuaciones y c) la sentencia
dictada por el juez de juzgamiento34.
33 AMADO RIVADENEYRA, El derecho al plazo razonable como contenido implcito del derecho al debido
proceso: Desarrollo en la jurisprudencia nacional e
internacional, cit., p. 137.
34 SALAS BETETA, Christian, El proceso penal comn. El
proceso penal comn, Gaceta Jurdica, Lima, 2001, p. 61.
Actualidad Penal
235
Actualidad
Penal
JURISPRUDENCIA ANTERIOR
RELEVANTE
La caracterstica razonable de la
duracin de un procedimiento, que
incide en el artculo 6.1, se aprecia en cada caso segn las circunstancias del mismo (). El Tribunal
debe tener en cuenta, especialmente, la complejidad del litigio en
sus hechos o en sus fundamentos
jurdicos, el comportamiento de los
demandantes y la del rgano judicial actuante y lo que arriesgan los
primeros. Por otra parte, solamente la demanda imputable al Estado
puede llevar a la conclusin de que
se incumpli la exigencia del plazo
razonable.
[Caso Zimmermann y Steiner vs. Suiza]
236
Instituto Pacfico
Anlisis jurisprudencial
y, sin embargo, en dichos casos no es realista
ni justo imputar al representante del Ministerio
Pblico una actitud irresponsable o negligente.
La reprogramacin, aunque significa un retraso en la tramitacin del proceso, constituye
una posibilidad de preservar la calidad de
la actividad de la Administracin de Justicia,
porque la sola asistencia de un representante
del Ministerio Pblico que no est al tanto de
los detalles tcnicos y sustanciales del caso, sin
duda alguna, podra afectar el derecho a la
tutela judicial efectiva del procesado.
De ello podemos concluir que si el fiscal que
debe asistir a la diligencia no es el fiscal que
normalmente tramita el caso, se puede ver
afectada la calidad del servicio que se brinda
a los justiciables.
De semejante modo, en el caso de la Defensora de Oficio, aunque ha significado un
importante avance en el nuevo sistema en
la medida en que solicitan el control de la
investigacin y muestran mayor preparacin
que los abogados que litigan libremente, sin
incurrir en solicitudes innecesarias (como la
solicitud de copias o fundamentacin del
control en etapa intermedia por escrito), al
mismo tiempo genera lo siguiente:
El aspecto negativo es que la sobrecarga de casos
que se les asigna no les est permitiendo estar presentes en todas las audiencias a las que son citados.
De igual manera, el juzgador le corre traslado la
primera resolucin al defensor de oficio, sin que
el imputado haya manifestado apersonarse con
abogado particular ()37.
Actualidad Penal
237
Actualidad
Penal
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
El derecho al plazo razonable impide la configuracin de un contexto en el cual la amenaza penal se
convierte en la regla y la libertad
en la excepcin. Por ello, el plazo
razonable impide consagrar jurdicamente cualquier supuesto en el
cual la persona contine privada
de su libertad por incidencias procesales ajenas a su actividad.
Tambin podemos adicionar la consideracin
respecto al grado de dificultad que demanda
la resolucin del proceso: si hay alguna dificultad en la materia probatoria, ello incide
igualmente en la labor de la Administracin
de Justicia y en la de la defensa.
Por ejemplo, tratndose del directivo de una
empresa; el anlisis de los libros contables
y balances financieros; o de quien para su
defensa requiere de la presentacin de documentos que no obran en su poder, sino que
se hallan en poder de una entidad pblica o
privada, la cual no atiende oportunamente la
solicitud de entrega de dichos documentos,
a efectos que pueda efectuarse sobre ellos la
correspondiente pericia. En dicha situacin,
si es que por obra de un tercero no ha sido
posible la presentacin oportuna del documento o informe respecto del cual a su vez
debe realizarse una pericia, entonces puede
ocurrir que una solicitud extempornea no
sea consecuencia de una maniobra dilatoria
sino de una situacin que ha sido ajena a su
control y posibilidades de manipulacin y
que al mismo tiempo ha atentado contra el
principio de celeridad.
7. Conclusiones
238
Instituto Pacfico
Es la apreciacin de la razonabilidad en
relacin a las dificultades o complejidad
del caso, la actuacin de la Administracin de Justicia y la actividad del propio
interesado, lo que determina la presencia
del plazo razonable y no el referenciarlo
en relacin al cumplimiento cronolgico
de las etapas procesales. Ello se encuentra confirmado en la jurisprudencia del
Tribunal Europeo de Derechos Humanos,
de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos y del Tribunal Constitucional
peruano.
Anlisis jurisprudencial
del proceso manifiesta una antijuridicidad
y actitud de sabotaje al proceso penal,
que son intolerables.
8. Bibliografa
Actualidad Penal
239
Actualidad
Penal
NOSPREGUNTANYCONTESTAMOS
Contenido
CONSULTA N 1
CONSULTA N 2
CONSULTA N 1
Cul es el marco constitucional del derecho a la inviolabilidad del domicilio?
240
Instituto Pacfico
desde esa perspectiva, comprende a la comunicacin misma, sea cual fuere su contenido y
pertenezca o no el objeto de la comunicacin
al mbito de lo personal, lo ntimo o lo reservado. De manera que se conculca el derecho
tanto cuando se produce una interceptacin
de las comunicaciones, es decir cuando se
aprehende la comunicacin dirigida a terceros, como cuando se accede al conocimiento
de lo comunicado, sin encontrarse autorizado
para ello1.
Fundamento legal:
Constitucin Poltica: Artculo 2 inc. 10.
Actualidad Penal
241
Actualidad
Resea de jurisprudencia
Penal
RESEA DE JURISPRUDENCIA
STC Exp. N.
01601-2013-PHC/
TC Lima
TEMA
FECHA DE EMISIN/
PUBLICACIN
15-08-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
TEXTO DE LA SENTENCIA
EXP. N. 01601-2013-PHC/TC
LIMA
GIUSEPPE BALLETA BUSTAMANTE
242
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por Giuseppe Balleta Bustamante contra la resolucin de fojas 538, de fecha 16 de enero de 2013, expedida por la Quinta Sala Penal con
Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima, que declar improcedente la demanda
de autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 8 de junio de 2012, el recurrente interpone demanda de hbeas corpus contra la
titular del Vigsimo Octavo Juzgado Especializado en lo Penal de Lima, doctora Betsy Munaico
Gamarra, y los jueces integrantes de la Tercera Sala Especializada en lo Penal para Procesos
con Reos en Crcel de la Corte Superior de Justicia de Lima, seores Menacho Vega, Len Sagstegui y Carbonel Vlchez, solicitando se declare la nulidad de la resolucin de fecha 10 de
noviembre de 2011, que lo conden por los delitos de extorsin y tenencia ilegal de armas, y
su confirmatoria de fecha 25 de enero de 2012: debindose en consecuencia disponer la nulidad del proceso penal y su inmediata libertad, puesto que considera que se le est afectando
sus derechos a la tutela procesal efectiva, que comprende el acceso a la justicia y el debido
proceso, incluyendo all especficamente los derechos a la igualdad ante la ley, a la defensa,
a probar, y a la debida motivacin de las resoluciones judiciales, as como los principios de
presuncin de inocencia e in dubio pro reo, y dems derechos conexos a la libertad personal.
Refiere que en el proceso penal que se le sigui por los delitos contra el patrimonio, en la
modalidad de extorsin y contra la seguridad pblica en la modalidad de tenencia ilegal de
armas, fue condenado a 16 aos de pena privativa de libertad. Expresa que las resoluciones
cuestionadas carecen de una debida motivacin, puesto que los jueces emplazados han incurrido en reacciones subjetivas, no basndose en cuestiones objetivas. Seala que no hubo
flagrancia en etapa policial y que su detencin fue ilegal, habiendo sido intervenido sin la
presencia de un fiscal y de su abogado defensor. Afirma, asimismo, que las pruebas fueron
incorporadas en el atestado policial sin la presencia de su abogado defensor, no habindose
actuado las mismas en el juicio oral a efectos de que sean cuestionadas. Manifiesta que no se
han tomado en cuenta las declaraciones de los efectivos policiales que lo intervinieron; que
no se le confront con la agraviada y que las grabaciones que constituyen prueba prohibida no fueron sometidas a contradictorio en el juicio oral. Finalmente expresa que no existe
motivacin respecto de los delitos de extorsin y de tenencia ilegal de armas.
Realizada la investigacin sumaria, el recurrente se ratifica en lo expresado en su demanda,
sealando que no se han tomado en cuenta pruebas que fueron incorporadas al proceso, habindose valorado pruebas prohibidas y convalidado una serie de irregularidades. Por su parte, los jueces superiores emplazados coinciden al expresar que el recurrente fue condenado
en un proceso regular sobre hechos que fueron materia de dilucidacin en la secuela del proceso. Asimismo, la jueza Munaico Gamarra, tambin emplazada, sostiene que la resolucin
cuestionada fue emitida respetando las garantas y los derechos constitucionales, habiendo
confirmado la Sala superior la decisin.
El Dcimo Juzgado Especializado en lo Penal de Lima, con fecha 24 de octubre de 2012, declara improcedente la demanda considerando que el proceso de hbeas corpus no puede ser
utilizado como una instancia de revisin de lo actuado en la justicia ordinaria, y que al interior
de l no es posible pronunciarse sobre la responsabilidad o culpabilidad del recurrente.
La Quinta Sala Especializada en lo Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de
Justicia de Lima confirma la apelada por similares argumentos.
El recurso de agravio constitucional reproduce los mismos argumentos esgrimidos en la demanda.
FUNDAMENTOS
1. El objeto de la presente demanda es declarar la nulidad de la resolucin de fecha 10 de noviembre de 2011 y su confirmatoria de fecha 25 de enero de 2012, y que, en consecuencia,
se disponga la nulidad del proceso penal y la inmediata libertad del recurrente. Expresa que
se estn afectando sus derechos a la tutela procesal efectiva, que comprende el acceso a la
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Penal
justicia y el debido proceso, incluyendo all especficamente los derechos a la igualdad ante
la ley, a la defensa, a probar y a la debida motivacin de las resoluciones judiciales; as como
infringiendo los principios de presuncin de inocencia e in dubio pro reo, derechos conexos a
la libertad personal.
Consideraciones previas
2. El recurrente denuncia la afectacin de una serie de derechos constitucionales, entre ellos, el
derecho al debido proceso, alegando que en el momento de su detencin no existi flagrancia.
3. Sustenta su demanda en lo siguiente: i) las supuestas llamadas de extorsin referidas a la
entrega del dinero comenzaron en diciembre de 2010; ii) actu como abogado intermediario
de la seora Rojas Polar; y, iii) recibi el dinero por indicacin de la supuesta vctima Rojas
Polar. En tal sentido, se evidencia que, ms que expresar argumentos que denuncien la falta de
flagrancia al momento de la detencin, lo que hace es esgrimir argumentos de irresponsabilidad
penal, razn por la cual es de aplicacin el artculo 5.1 del Cdigo Procesal Constitucional.
4. Denuncia tambin la afectacin de su derecho a la prueba, puesto que considera que la gran
mayora de pruebas fueron incorporadas en el atestado policial sin la presencia de su abogado
defensor, y que tampoco fueron actuadas en el juicio oral para poder ser cuestionadas. Al
respecto, este Tribunal Constitucional ha sealado que:
el derecho a la prueba apareja la posibilidad de postular, dentro de los lmites y alcances que la Constitucin y las leyes reconocen, los medios probatorios pertinentes para
justificar los argumentos que el justiciable esgrime a su favor (...) Constituye un derecho
bsico de los justiciables producir la prueba relacionada con los hechos que configuran
su pretensin o su defensa. Segn este derecho, las partes o un tercero legitimado en un
proceso o procedimiento tienen el derecho de producir la prueba necesaria con la finalidad
de acreditar los hechos que configuran su pretensin o defensa (STC 4831-2005-PHC/
TC. fundamento 6). Del mismo modo, ha establecido que el derecho a la prueba es un
derecho complejo cuyo contenido comprende.
(...) el derecho a ofrecer medios probatorios que se consideren necesarios, [el derecho]
a que estos sean admitidos, adecuadamente actuados, que se asegure la produccin o
conservacin de la prueba a partir de la actuacin anticipada de los medios probatorios
y que estos sean valorados de manera adecuada y con la motivacin debida, con el fin
de darle el mrito probatorio que tenga en la sentencia. La valoracin de la prueba debe
estar debidamente motivada por escrito, con la finalidad de que el justiciable pueda (...)
(Cfr. STC 06712- 2005/HC/TC, fundamento 15).
5. En el presente caso, el recurrente no seala las pruebas que present para acreditar los hechos, ni tampoco seala las pruebas que, a su entender, no fueron valoradas o admitidas en
el proceso; por el contrario, cuestiona que no se hayan realizado determinadas diligencias,
as como la irregularidad de determinados medios probatorios, lo que no forma parte del
contenido constitucionalmente protegido del derecho a la prueba, por lo que es de aplicacin
el artculo 5.1 del Cdigo Procesal Constitucional.
6. El recurrente expresa que, en la elaboracin del atestado policial, no estuvo ni presente el
representante del Ministerio Pblico, ni su abogado defensor, careciendo, por ello, el atestado
policial de valor probatorio.
7. En este sentido, respecto al cuestionamiento de las actuaciones de la Polica Nacional del Per
y del Ministerio Pblico, referido a que en las diligencias previas no estuvieron presentes el
representante del Ministerio Pblico ni su abogado defensor y que carecen de valor probatorio
las actuaciones policiales porque se realizaron sin la presencia del fiscal, este Tribunal Constitucional, en reiterada jurisprudencia, ha precisado que la actuacin del Ministerio Pblico
es postulatoria en relacin con lo que el juzgador resuelva en cuanto a la imposicin de las
medidas coercitivas de la libertad personal que pueda corresponder al procesado. Este criterio
es tambin aplicable a las investigaciones del delito en sede policial [Cfr. RTC 07961-2006PHC/TC, RTC 02688-2008-PHC/TC, RTC 00475-2010- PHC/TC y RTC 01626-2010-PHC/TC,
RTC 03165-2011 -PHC/TC, entre otras], por lo que este extremo de la demanda debe ser
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Resea de jurisprudencia
rechazado en aplicacin de la causal de improcedencia establecida en el artculo 5, inciso
1, del Cdigo Procesal Constitucional.
8. A mayor abundamiento, fluye de los actuados (actas elaboradas, manifestacin policial e instructiva
y otros) que en las diligencias realizadas estuvieron presentes tanto el representante del Ministerio
Pblico como el abogado del recurrente, seor Carlos Siu Romero (fojas 134 y siguientes).
9. Es pertinente destacar que el recurrente cuestiona el hecho de que se hayan valorado los audios
que habran sido obtenidos vulnerando sus derechos, puesto que ellos constituyen prueba
prohibida. Al respecto, esta Sala del Tribunal Constitucional considera que esta alegacin tiene
relacin con el derecho a la prueba, por lo que se realizar dicho anlisis en prrafos siguientes.
10. Finalmente, cabe sealar que si bien el recurrente cuestiona tanto la sentencia condenatoria
como su confirmatoria, en puridad corresponde a esta Sala del Tribunal realizar el anlisis de
la motivacin contenida en la resolucin confirmatoria, en razn de que es precisamente esta
la que determina la situacin jurdica del recurrente.
Sobre la afectacin del derecho a la debida motivacin de las resoluciones judiciales
(artculo 139, inciso 5, de la Constitucin)
Argumentos del demandante
11. El recurrente aduce que la resolucin cuestionada no se encuentra debidamente motivada,
puesto que no ha fundamentado en forma adecuada y congruente la comisin de los delitos
de extorsin y de tenencia ilegal de armas, no existiendo motivacin alguna en la resolucin
confirmatoria en lo concerniente a dichos delitos.
Argumentos del demandando
12. Los emplazados sostienen que el recurrente fue condenado en un proceso regular, en el que
se observaron todas las garantas constitucionales, habindose fundamentado debidamente
la decisin.
Consideraciones del Tribunal Constitucional
13. Uno de los contenidos del derecho al debido proceso es el derecho de obtener de los rganos
judiciales una respuesta razonada, motivada y congruente con las pretensiones oportunamente
deducidas por las partes en cualquier clase de procesos.
14. La necesidad de que las resoluciones judiciales sean motivadas es un principio que informa
el ejercicio de la funcin jurisdiccional y, al mismo tiempo, es un derecho constitucional de
los justiciables. Mediante ella, por un lado, se garantiza que las labores de imparticin de
justicia se lleve a cabo de conformidad con la Constitucin y las leyes (artculo 138 de la
Constitucin Poltica del Per) y, por el otro, que los justiciables puedan ejercer de manera
efectiva su derecho de defensa. Tratndose de la detencin judicial preventiva, la exigencia
de la motivacin en la adopcin o el mantenimiento de la medida debe ser ms estricta, pues
solo de esa manera es posible despejar la ausencia de arbitrariedad en la decisin judicial,
a la vez que con ello se permite evaluar si el juez penal ha obrado de conformidad con la
naturaleza excepcional, subsidiaria y proporcional de la detencin judicial preventiva.
En la STC N. 1230-2002-HC/TC, se seal que:
La Constitucin no garantiza una determinada extensin de la motivacin, por lo que su
contenido esencial se respeta siempre que exista fundamentacin jurdica, congruencia
entre lo pedido y lo resuelto y, por s misma, exprese una suficiente justificacin de la
decisin adoptada, aun si esta es breve o concisa (...). Tampoco garantiza que, de manera
pormenorizada, todas las alegaciones que las partes puedan formular dentro del proceso
sean objeto de un pronunciamiento expreso y detallado. En materia penal, el derecho
en referencia garantiza que la decisin expresada en el fallo sea consecuencia de una
deduccin razonable de los hechos del caso, las pruebas aportadas y la valoracin jurdica de ellas en la resolucin de la controversia. En suma, garantiza que el razonamiento
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Penal
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Consideraciones del Tribunal Constitucional
20. En la sentencia recada en el Expediente 0065 5-2010-PHC/TC, este Tribunal Constitucional
dej sentado que la prueba prohibida es un derecho fundamental que no se encuentra expresamente contemplado en la Constitucin, que garantiza a todas las personas que el medio
probatorio obtenido mediante la vulneracin de algn derecho fundamental sea excluido en
cualquier clase de procedimiento o proceso para decidir la situacin jurdica de una persona, o
que prohbe que este tipo de prueba sea utilizada o valorada para decidir la situacin jurdica
de una persona. En este sentido, debe destacarse que la admisibilidad del medio probatorio
en cualquier clase de procedimiento o proceso no se encuentra nicamente supeditada a su
utilidad y pertinencia, sino tambin a su licitud.
21. Tambin se ha considerado que la prueba prohibida es un lmite al ejercicio del derecho fundamental a la prueba. A este respecto, en la STC 06712-2005-PHC/TC, este Tribunal precis,
entre otras cosas, que el medio probatorio debe ser lcito, es decir que no pueden admitirse
medios probatorios obtenidos en contravencin del ordenamiento jurdico, pues se trata
de supuestos de prueba prohibida. En sentido similar, en la RTC 02333-2004-HC/TC este
Tribunal destac que el derecho a la prueba se encuentra sujeto a determinados principios,
tales como que su ejercicio se realice de conformidad con los valores de pertinencia, utilidad,
oportunidad y licitud. Ellos constituyen principios de la actividad probatoria y, al mismo
tiempo, lmites a su ejercicio, derivados de la propia naturaleza del derecho.
22. La Constitucin Poltica del Per prev supuestos de pruebas expresamente prohibidas. As, en
el inciso 10) del artculo 2 establece que no tienen efecto legal los documentos privados que
han sido abiertos, incautados, interceptados o intervenidos sin la existencia de un mandato
judicial debidamente motivado; y en el literal h del inciso 24) del artculo 2 reconoce que
carecen de valor las declaraciones obtenidas mediante la violencia moral, psquica o fsica, la
tortura y los tratos humillantes o denigrantes.
23. Debe tenerse presente que el Tribunal Constitucional tambin ha puntualizado que en nuestro
ordenamiento jurdico una prueba ser considerada prohibida cuando se obtenga mediante
la violacin directa o indirecta de algn derecho fundamental, mas no de los derechos de
rango legal o infralegal (Expediente N. 00655-2010- PHC/TC).
24. En el caso de autos, no se aprecia transcripcin alguna o reproduccin de alguna conversacin telefnica, puesto que si bien la agraviada del proceso penal hizo entrega de un audio
denominado audio de llamadas extorsivas, ello no fue materia de actuacin en el proceso
penal ni tampoco se ha tomado como base para la condena del recurrente. Por consiguiente,
la demanda debe ser desestimada al no haberse acreditado la afectacin de los derechos del
recurrente.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la Constitucin Poltica del Per,
HA RESUELTO
1. Declarar INFUNDADA la demanda respecto a las afectaciones de los derechos a la debida
motivacin de las resoluciones judiciales y a la prueba.
2. Declarar IMPROCEDENTE la demanda respecto a la irresponsabilidad penal del procesado
y al cuestionamiento de los actos del Ministerio Pblico.
Publquese y notifquese.
SS.
MIRANDA CANALES / SARDN DE TABOADA / ESPINOSA-SALDAA BARRERA
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Resea de jurisprudencia
Penal
RESEA DE JURISPRUDENCIA
STC Exp. N. 036732011-PHC/TC Lima
TEMA
FECHA DE EMISIN/
PUBLICACIN
15-08-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
La favorecida Roco Rosal Castilla Kross fue condenada por el delito de terrorismo el
10 de julio de 2006; ello despus de que se declarara nulo el juicio (con jueces sin
rostro) seguido en su contra.
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
El derecho de defensa parte del derecho a un debido proceso tiene una doble dimensin: una material, referida al derecho del imputado de ejercer su propia defensa
desde el mismo instante en que toma conocimiento de que se le atribuye la comisin
de determinado hecho delictivo; y otra formal, que supone el derecho a una defensa
tcnica, esto es, al asesoramiento y patrocinio de un abogado defensor de su eleccin
desde que la persona es citada o detenida por la autoridad, y durante todo el tiempo
que dure la investigacin preliminar o el proceso mismo.
TEXTO DE LA SENTENCIA
EXP. 03673-2011-PHC/TC
LIMA
CIRILO TITO CASTILLA LUCANA A FAVOR
DE ROCO ROSAL CASTILLA KROSS
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Cirilo Tito Castilla Lucana contra la resolucin de fecha 10 de junio del 2011 (fojas 1200), expedida por la Cuarta Sala Penal para
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Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima, que declar infundada la
demanda de autos.
ANTECEDENTES
Demanda
Con fecha 5 de mayo de, 2010, don Cirilo Tito Castilla Lucana interpone demanda de hbeas
corpus a favor de su hija, doa Roco Rosal Castilla Kross, contra el Fiscal de la Tercera Fiscala
Superior Penal Nacional, don Edgard Zenn Chirinos Manrique, y contra los jueces integrantes de la Sala Penal Nacional de Terrorismo, seores Montoya Peraldo, Eyzaguirre Grate y
Rivera Vsquez, con el objeto de que se declare i) la nulidad del dictamen fiscal acusatorio
34-05, de fecha 18 de julio de 2004; ii) la nulidad de la sentencia condenatoria de fecha 10
de julio de 2006; iii) la nulidad del dictamen fiscal supremo 499-2007; y. iv) la nulidad de
la ejecutoria suprema de fecha 11 de marzo de 2009. Asimismo, solicita se deje sin efecto
la orden de captura dispuesta contra la favorecida, debiendo recobrar efectos el mandato
de comparecencia restringida dispuesto mediante resolucin de fecha 11 de diciembre de
2003, emitida por el Cuarto Juzgado de Terrorismo (Exp. 587-03). Alega la vulneracin de
los derechos a la tutela judicial efectiva, de defensa, a probar, al juez imparcial, a la debida
motivacin de las resoluciones judiciales, a la cosa juzgada y a la presuncin de inocencia.
El accionante sostiene que la favorecida fue procesada y condenada por el delito de terrorismo a diez aos de pena privativa de la libertad (Exp. 1 13-95). Manifiesta que dicho proceso
penal fue declarado nulo mediante sentencia de hbeas corpus, de fecha 23 de enero de
2003, al determinarse que se haba vulnerado el derecho al debido proceso al haber sido
juzgada por jueces sin rostro. Agrega que, en ejecucin de sentencia, mediante auto de apertura de fecha 12 de agosto de 2003, se dispuso el inicio de un nuevo proceso penal contra la
favorecida (Exp, 587-03), en el que se realiz la instruccin y se elevaron los autos al superior
(Exp. 88-04).
Refiere que, en ese contexto, la Sala Penal Nacional, mediante resolucin de fecha 14 de
setiembre de 2004 dispuso la acumulacin del proceso penal N. 88-04 al proceso penal
declarado nulo (Exp. 113-95), y pese a que los medios probatorios incorporados en este
ltimo carecan de validez y eficacia jurdica conforme a la Sentencia 010-2002-A1 del Tribunal Constitucional, el Ministerio Pblico ha formulado acusacin con base en tales medios
de prueba, y la Sala Penal Nacional ha valorado dichos medios probatorios condenando a la
favorecida por el delito de terrorismo a diez aos de pena privativa de la libertad, vulnerando
as la cosa juzgada constitucional.
El demandante tambin seala que la Sala Penal Nacional no actu los medios probatorios
ofrecidos por la favorecida mediante escrito N. 12, de fecha 25 de abril de 2006, tales como
el Exp. 603-03, que acredita que el alias Carla fe pertenece a doa Jacqueline Aroni Apcho; la
exhibicin de su historia clnica y de otros documentos por parte del Director del Penal (donde
estuvo recluida la favorecida), en la que se le puso en conocimiento del acoso y maltrato del
que fue vctima por parte de sus coprocesadas por terrorismo; entre otros medios probatorios.
Asimismo, afirma que la defensa de oficio no cumpli con oralizar las instrumentales propuestas por la favorecida mediante el escrito N. 20, de fecha 22 de junio de 2006, tales como
las fotografas de las investigaciones policiales realizadas a Luis Alberto Vega Paquillo, alias
Gabriel, y Jaqueline Aroni Apcho, alias Carla, donde se les observa juntos, lo cual evidencia
que se conocen y son miembros de la organizacin terrorista e inculpan a la favorecida, para
encubrir sus delitos; el proceso de hbeas corpus N. 172-2002, en el que se ampar los
derechos fundamentales de la favorecida; varias declaraciones testimoniales que afirman no
conocer a la favorecida, entre otros medios de prueba, vulnerndose as el derecho a probar.
Por ltimo, el recurrente tambin afirma que no existe motivacin respecto a la exclusin del
material probatorio constituido por el Exp. 88-04 y de la nica declaracin instructiva vlida
contenida en este, y que, por el contrario, se han valorado los medios de prueba contenidos
en el proceso penal declarado nulo (Exp, 113-95). Asimismo, agrega que las tachas formuladas contra el atestado policial o contra las testigos
Jacqueline Aroni Apcho (alias Carla) y Sandy Surez Snchez, fueron declaradas infundadas
sin una debida motivacin. De modo similar, seala que la motivacin fctica de la condena
es contradictoria y violatoria del principio de suficiencia, puesto que da como probado el he-
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Penal
cho de que la favorecida era integrante de Sendero Luminoso con el seudnimo Carla sobre
la base de pruebas contradictorias e insuficientes.
Investigacin sumaria
El Fiscal demandado, don Edgard Zenn Chirinos Manrique, afirma que formul acusacin
contra la favorecida al haberse acreditado su responsabilidad en los hechos objeto de
imputacin con su propia declaracin a nivel policial recibida en presencia del representante
del Ministerio Pblico, con las testimoniales y dems documentos que obran en los actuados.
Asimismo, agrega que dicha declaracin de la favorecida no fue obtenida mediante la fuerza,
puesto que, de acuerdo al certificado del mdico legista, no presentaba huellas de lesiones.
El Procurador Pblico del Poder Judicial contesta la demanda solicitando que la misma sea
declarada improcedente, puesto que lo que se pretende es un reexamen de la sentencia condenatoria y su confirmatoria, cuestionando el criterio jurisdiccional y actos procesales, lo que
no constituye materia constitucional.
Sentencia de primera instancia o grado
El Dcimo Quinto Juzgado PenaI de Lima, con fecha 11 de marzo de 2011, declar infundada
la demanda de autos por considerar que no corresponde a la justicia constitucional pronunciarse sobre la inocencia o culpabilidad de la favorecida, y que en las sentencias condenatorias
se aprecia la valoracin de las pruebas que determinaron su condena.
Sentencia de segunda instancia o grado
La Cuarta Sala PenaI para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima,
con fecha 10 de junio de 2011, confirm la apelada, por considerar que la acusacin fiscal y
la sentencia condenatoria, as como su confirmatoria se han expedido en un proceso regular.
Aade que dichas resoluciones se encuentran debidamente motivadas al expresar de manera
precisa las razones que justifican la responsabilidad de la favorecida en los hechos imputados.
FUNDAMENTOS
Delimitacin del petitorio
1. El objeto de la demanda de autos es que se declare: i) la nulidad del dictamen fiscal acusatorio
34-05, de fecha 18 de julio de 2004; ii) la nulidad de la sentencia condenatoria de fecha
10 de julio de 2006; iii) la nulidad del dictamen fiscal supremo 499-2007: y, iv) la nulidad
de la ejecutoria suprema de fecha 11 de marzo de 2009, en el extremo que se refiere a la
acusacin y condena contra la favorecida Roco Rosal Castilla Kross por el delito de terrorismo
(Exp. 113-95). Se alega la vulneracin de los derechos a la tutela judicial efectiva, a la cosa
juzgada, a probar, a la defensa, a la debida motivacin de las resoluciones judiciales y a la
presuncin de inocencia.
El hbeas corpus contra las actuaciones del Ministerio Pblico
2. El artculo 200, inciso 1, de la Constitucin seala que a travs de hbeas corpus se protege
tanto la libertad personal como los derechos conexos a ella. No obstante, debe tenerse presente
que no cualquier reclamo que alegue a priori la afectacin del derecho a la libertad personal
o derechos conexos a ella puede reputarse efectivamente como tal y merecer tutela, pues
para ello es necesario analizar previamente si los actos denunciados afectan o no el contenido
constitucionalmente protegido de los derechos tutelados por el hbeas corpus.
3. El artculo 159. de la Constitucin establece que corresponde al Ministerio Pblico ejercitar
la accin penal pblica, de oficio o a peticin de parte, as como emitir dictmenes antes
de la expedicin de las resoluciones judiciales en los casos que la ley contempla. Desde esta
perspectiva, se entiende que el Fiscal no decide, sino que ms bien pide que el rgano jurisdiccional juzgue o que en su caso, determine la responsabilidad penal del acusado; esto es,
que realiza su funcin persiguiendo el delito con denuncias o acusaciones, pero no juzga ni
decide.
4. Asimismo, este Tribunal en reiterada y constante jurisprudencia ha precisado que, si bien es
cierto que la actividad del Ministerio Pblico, al formalizar la denuncia o al emitir la acusacin
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fiscal, se encuentra vinculada al principio de interdiccin de la arbitrariedad y al debido proceso, tambin lo es que dicho rgano autnomo no tiene facultades coercitivas para restringir
o limitar la libertad personal, toda vez que las actuaciones del Ministerio Pblico son postulatorias, y no decisorias sobre lo que la judicatura resuelva. En consecuencia, los dictmenes
fiscales cuya nulidad solicita el recurrente no tienen incidencia en la libertad personal de la
favorecida, por lo que este extremo de la demanda debe ser declarado improcedente en
aplicacin del artculo 5, inciso 1, del Cdigo Procesal Constitucional.
Sobre la supuesta vulneracin de los derechos a la prueba y a la presuncin de inocencia
5. Este Tribunal tiene dicho que cualquier denuncia de afectacin a la presuncin de inocencia
habilita a este Tribunal Constitucional para verificar solamente si en el proceso penal existi
o no actividad probatoria mnima que desvirte ese estado de inocencia (valoracin objetiva
de los medios de prueba). Y es que, ms all de dicha constatacin, no le corresponde a la
jurisdiccin constitucional efectuar una nueva valoracin de las mismas y, cual si fuera una tercera
instancia, valorar su significado y trascendencia, pues obrar de ese modo significa sustituir a
los rganos jurisdiccionales ordinarios (Exp. 0728-2008-PHQTC).
6. Con base en lo anterior, en relacin al cuestionamiento referido a la valoracin de los medios
probatorios y su suficiencia para acreditar la responsabilidad penal de la favorecida, este
Tribunal, en reiterada y constante jurisprudencia, ha establecido que la competencia para la
revisin de una decisin jurisdiccional que implica un juicio de reproche penal sustentado en
actividades investigatorias y de valoracin de pruebas es un asunto propio de la jurisdiccin
ordinaria y no de la justicia constitucional. Por ello, en el proceso de hbeas corpus no se
puede pretender un reexamen de lo probado en el proceso penal alegndose que los medios
de prueba resultan contradictorios; que no existe una debida valoracin de los mismos, o que
se esgrimiendo argumentos de inculpabilidad.
7. En el caso de autos, el demandante sostiene que se ha considerado probado que la favorecida era integrante de Sendero Luminoso con el seudnimo de Carla, pese a que los medios
de prueba son contradictorios e insuficientes. Al respecto, conviene reiterar que el presente
proceso de hbeas corpus no resulta idneo para cuestionar la valoracin y suficiencia de las
declaraciones de los testigos de cargo respecto a que la favorecida tena el seudnimo de Carla,
y de las declaraciones de los otros testigos, segn las cuales dicho apelativo corresponda a
otra de las coprocesadas. Tampoco la de los dems medios de prueba que obran en el proceso
penal, los cuales, a criterio de los jueces emplazados, acreditan la responsabilidad penal de la
favorecida en los hechos objeto de imputacin. Por ello, este extremo de la demanda tambin
debe ser declarado improcedente en aplicacin del artculo 5., inciso 1, del Cdigo Procesal
Constitucional.
Sobre la supuesta vulneracin del derecho a la tutela judicial efectiva y a la cosa juzgada
8. El artculo 139., inciso 3, de la Constitucin consagra la observancia del debido proceso y
la tutela jurisdiccional. Es decir, garantiza al justiciable, ante su pedido de tutela, el deber del
rgano jurisdiccional de observar el debido proceso, el cual supone un conjunto de principios
y reglas exigibles dentro de todo proceso judicial, como son el uso de la prueba lcita y la
observancia de la cosa juzgada, entre otros.
9. En relacin al cuestionamiento referido a la condena dictada contra la favorecida por el delito
terrorismo sobre la base de los medios de prueba que obran en el Exp. 113-95 (al que se
acumul el Exp. 88-04, seguido contra la favorecida), el mismo que fue declarado nulo a travs
de un proceso de hbeas corpus, por haber sido realizado por jueces sin rostro, este Tribunal
considera que la nulidad de un proceso acarrea la invalidez de los medios probatorios, pero
no la invalidez de las fuentes de prueba (fundamento 162, Exp. 0010-2002-A1/TC). Y, en el
presente caso, la acumulacin de tales fuentes de prueba con el Exp. 88-04 se produjo antes
de iniciado el juicio oral (fojas 693).
10. Ese dato resulta relevante pues, como es sabido, y as tambin lo tiene dicho este Tribunal (Exp.
0196-2006-HC/TC), la condena se sustenta en los medios de prueba actuados en el juicio oral,
y no en las fuentes de prueba. En este caso, entonces, no se ha producido la violacin de los
derechos invocados, por lo que la demanda, en este extremo, debe ser declarada infundada.
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HA RESUELTO
1. Declarar IMPROCEDENTE la demanda en relacin al cuestionamiento de los dictmenes
fiscales y a la valoracin de las pruebas.
2. Declarar INFUNDADA la demanda en los dems extremos al no haberse producido la violacin
de los derechos invocados por el demandante.
Publquese y notifquese.
SS.
URVIOLA HANI / MIRANDA CANALES / BLUME FORTINI / RAMOS NEZ / SARDN DE
TABOADA / LEDESMA NARVEZ / ESPINOSA-SALDAA BARRERA
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RESEA DE JURISPRUDENCIA
STC Exp. N. 047682013-PHC/TC Lima
TEMA
FECHA DE EMISIN/
PUBLICACIN
10-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Resea de jurisprudencia
Resea de jurisprudencia
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por doa Isabel Nancy Pimentel Bolaos contra
la resolucin de fojas 639, de fecha 27 de diciembre de 2012, expedida por la Segunda Sala
Actualidad Penal
255
Actualidad
Penal
Especializada en lo Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de
Lima, que declar infundada la demanda de autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 1 de setiembre de 2011, doa Isabel Nancy Pimentel Bolaos interpone demanda de
hbeas corpus contra los jueces superiores Nancy Tiburcia vila de Tambini, Jorge Alberto Egoavil Abad, Jorge Aguinaga Moreno, Luis Orlando Carrera Conti, Malzon Ricardo Urbina La Torre,
Jorge Octavio Ronald Barreto Herrera y Victoria Teresa Montoya Peraldo. Solicita que se declare
nula la sentencia de vista de fecha 4 de marzo de 2010, la cual confirm la sentencia de fecha 22
de abril de 2009 en el extremo que la condena por el delito de estafa. Alega la vulneracin de los
derechos al debido proceso, de defensa y a la debida motivacin de las resoluciones judiciales.
Sostiene que se le impuso sentencia condenatoria por el delito de estafa pese a que la accin
penal por el mencionado delito se encontraba extinguida por prescripcin; es decir, que por
haber suscrito junto con el agraviado un acta de transaccin de fecha 26 de agosto de 2009,
la accin penal correspondiente al mencionado delito prescribi. Al respecto aduce que los
jueces debieron considerar que el delito de estafa se consum con la entrega de la suma de
US$ 100,000.00; esto es, con el desprendimiento patrimonial, especificando que en su opinin los actos posteriores a dicha entrega no configuran el delito de estafa.
Asimismo, alega que la juez superior Nancy Tiburcia vila de Tambini, pariente de quien fuera
agraviado por el hecho delictivo, direccion (sic) el proceso para que en segundo grado
fuera conocido por la Tercera Sala Penal para Reos Libres.
La accionante (fojas 88) aduce que la sentencia condenatoria se emiti arbitrariamente
cuando la causa ya haba prescrito, pues los hechos ocurrieron en el mes mayo de 2000, y
que, por lo tanto, el delito de estafa ya habra prescrito el mes de mayo de 2009.
El juez Barreto Herrera (fojas 91) alega que como juez superior de la Tercera Sala Penal para
Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima se limit a suscribir las resoluciones de 8 de junio y 4 de julio de 2011, que declararon improcedentes un recurso de
nulidad y un recurso de queja, respectivamente, las cuales, en todo caso, fueron expedidas
dentro de un proceso regular.
El juez Aguinaga Moreno (fojas 92) refiere que la recurrente no fundament por qu los
hechos imputados no tienen un contenido penal ni por qu el delito de estafa habra prescrito; y que adems se pretende que la justicia constitucional realice el examen de un proceso
tramitado en la va ordinaria, y revalore los medios probatorios que sustentaron las sentencias
condenatorias. Agrega que suscribi la sentencia de vista cuestionada sin haber vulnerado los
derechos fundamentales invocados en la demanda.
La jueza Montoya Peraldo (fojas 93) manifiesta que, como jueza superior de la Tercera Sala
Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima, se limit a suscribir las resoluciones de 8 de junio y 4 de julio de 2011, que declararon improcedentes un
recurso de nulidad y un recurso de queja, respectivamente, las cuales, en todo caso, fueron
expedidas dentro de un proceso regular.
La jueza vila de Tambini (fojas 351) seala que no intervino durante la tramitacin del proceso penal, porque en aquel entonces se encontraba con licencia respecto a sus labores como
magistrada del Poder Judicial.
El juez Egoavil Abad (fojas 352) alega que la sentencia de vista, de fecha 4 de marzo de 2010,
que confirm la sentencia de fecha 22 de abril de 2009, no ha sido suscrita por su persona,
por cuanto no integr la Tercera Sala Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior
de Justicia de Lima.
El juez Urbina La Torre (fojas 403) refiere que dej sin efecto jurdico su voto en la condena, y
que ms bien suscribi una resolucin que declar extinguida por prescripcin la accin penal
por el delito de estafa imputado a la recurrente.
El procurador pblico adjunto a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial (fojas 360)
arguye que en el presente caso no se ha determinado la fecha de consumacin del delito
de estafa, por lo que no resulta posible establecer la prescripcin de la accin penal; y que,
adems, la recurrente cuestiona el incremento de la suma por concepto de reparacin civil, lo
cual no incide en su derecho a la libertad personal.
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Resea de jurisprudencia
El Vigsimo Juzgado Penal de Lima, con fecha 29 de agosto de 2012, declar infundada la
demanda tras considerar que el plazo prescriptorio de la accin penal por el delito de estafa comienza a partir del da 26 de agosto de 2003, puesto que la conducta delictiva de la
accionante haba culminado en dicha fecha por haber suscrito un acuerdo conciliatorio con
el agraviado, por el cual se comprometi a pagar lo adeudado el 31 de enero de 2004, por
lo que el delito en mencin es de carcter permanente. Finalmente, concluy que la accin
penal por el delito de estafa no habra prescrito al momento de expedirse la sentencia de vista
de fecha 4 de marzo de 2010.
La Segunda Sala Especializada en lo Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior
de Justicia de Lima confirm la apelada, tras considerar que en el proceso de hbeas corpus
no corresponde dilucidar las valoraciones ni las interpretaciones que realizaron los jueces
demandados para resolver el proceso penal en cuestin.
En los escritos mediante los cuales se interpone el recurso de agravio constitucional (fojas 666
y 672, respectivamente), se reiteran los fundamentos de la demanda.
FUNDAMENTOS
1. La demandante solicita que se declare nula la sentencia de vista de fecha 4 de marzo de 2010,
que confirm la sentencia de fecha 22 de abril de 2009, en el extremo que la condena por
el delito de estafa con el correspondiente pago de la suma de S/. 20,000.00 por concepto de
reparacin civil. Ello toda vez que a la fecha de la expedicin de las sentencias condenatorias
la accin penal por el mencionado delito se encontraba extinguida por prescripcin. Alega
la vulneracin de los derechos al debido proceso, de defensa y a la debida motivacin de las
resoluciones judiciales.
Cuestiones previas
2. En cuanto a los alegatos referidos a que se le habra direccionado la causa para que en
segundo grado fuera conocida por la Tercera Sala Superior para Procesos con Reos Libres,
cabe sealar que si bien el Cdigo Procesal Constitucional no exige ms requisito formal para
la interposicin de la demanda de hbeas corpus que una sucinta descripcin de los hechos
(artculo 27. del Cdigo Procesal Constitucional), los mismos deben guardar un mnimo
de verosimilitud. En efecto, la exigencia de verosimilitud de la demanda ha sido sostenida
reiteradamente por este Tribunal Constitucional (Cfr. Exps. N.s 0974-2004-HC/TC, 27442002-PHC/TC).
Al respecto, si bien se alega que se habra producido el desvo del caso hacia dicha Sala, no
se expresa concretamente cmo se habra producido ni se aporta razones por las que, a juicio
de la demandante, dicha Sala penal no resultaba competente para conocer en segundo grado
de dicho proceso, lo que no genera verosimilitud sobre dicha alegacin, mxime si la juez
superior cuya actuacin se cuestiona no form parte del colegiado que confirm su condena.
Sobre la pretendida prescripcin de la accin penal
3. En reiterada jurisprudencia, este Tribunal Constitucional ha sealado que la prescripcin de la
accin penal es una institucin que si bien est recogida en una norma legal, tiene relevancia
constitucional, toda vez que se encuentra vinculada al contenido constitucionalmente protegido
del derecho al plazo razonable del proceso, el cual forma parte del derecho fundamental al
debido proceso. Es por ello que muchas de las demandas de hbeas corpus en las que se ha
alegado la prescripcin de la accin penal han merecido pronunciamiento de fondo por parte
de este Tribunal (Cfr. Exp. N. 2506-2005-PHC/TC; Exp. N. 4900-2006-PHC/TC; Exp. N.
2466- 2006-PHC/TC; Exp N. 331 -2007-PHC/TC).
4. Sin embargo, es preciso indicar que no obstante la relevancia constitucional de la prescripcin
de la accin penal, el clculo de dicho lapso requiere, en algunas ocasiones, la dilucidacin de
asuntos que no conciernen a los jueces y juezas constitucionales. Entre esos asuntos estn por
ejemplo, que la demanda que verse sobre prescripcin de la accin penal exija determinar la
fecha en que se cometi el hecho o ces la actividad delictiva, o se consum el delito; o determinar si se trata de un delito continuado o de un delito-masa (Cfr. Exp. N. 5890-2006-PHC/TC
y Exp. N. 02320-2008-PHC/TC). En este orden de ideas, cuando en una demanda de hbeas
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
corpus en la que se alegue la prescripcin de la accin penal el caso exija al juez constitucional
entrar a dilucidar asuntos que estn reservados a la justicia ordinaria, no ser posible estimar
la demanda, por cuanto se estaran excediendo los lmites de la justicia constitucional. As lo
ha entendido este Tribunal Constitucional en reiterada lnea jurisprudencial (Cfr. Exps. N.s
03523-2008-PHC/TC, 02203-2008- PHC/TC, 0616-2008-PHC/TC, 2320-2008-PHC/TC).
5. En el presente caso, la recurrente alega que los hechos comprenden la suscripcin de un acta
de transaccin de fecha 26 de agosto de 2009, pero que el delito de estafa se consum con
la entrega de la suma de US$ 100,000.00; es decir, con el desprendimiento patrimonial, tenindose presente que los actos posteriores a dicha entrega no configuran el delito de estafa,
por lo que el delito de estafa habra prescrito en el mes de mayo de 2009. De lo anterior se
desprende que la recurrente pretende a travs del hbeas corpus determinar la fecha en que
se consum el delito, asunto que no corresponde ser merituado por la justicia constitucional,
sino por la justicia ordinaria.
6. En consecuencia, la demanda debe ser rechazada en aplicacin de la causal de improcedencia
contenida en el artculo 5., inciso 1, del Cdigo Procesal Constitucional, toda vez que los
hechos y los fundamentos que la sustentan no estn referidos en forma directa y concreta al
contenido constitucional mente protegido del derecho a la libertad personal.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la Constitucin Poltica del Per
HA RESUELTO
Declarar IMPROCEDENTE la demanda.
Publquese y notifquese.
SS.
MIRANDA CANALES / SARDN DE TABOADA / ESPINOSA-SALDAA BARRERA
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Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
DERECHO PENITENCIARIO
Actualidad
Derecho
penitenciario
Derecho
penitenciario
rea
Penal
Contenido
Doctrina prctica
Nos preguntan Y
CONTESTAMOS
Doctrina prctica
Resea de
jurisprudencia
DOCTRINA PRCTICA
El principio de no marginacin del recluso
en el derecho penitenciario argentino
Gustavo A. Arocena*
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Doctrina prctica
RESUMEN
En el presente artculo, el autor realiza un
anlisis crtico del principio de no marginacin del recluso en el Derecho penitenciario.
As pues dicho estudio se esquematizar
a partir del desarrollo de subtemas tales
como: La marginacin del interno respecto
de sus semejantes en el medio libre, la paulatina prdida del sentido de la realidad del
interno en relacin con el mundo exterior,
los instrumentos del Derecho penitenciario
orientados a reducir a la mnima expresin
la prisionizacin, el rgimen de visitas del
interno, las comunicaciones orales y escritas
entre el interno y sus vnculos extramuros, el
enclaustramiento penitenciario, el fomento
de las visitas y todas las actividades que incrementen el contacto con el mundo exterior, el
derecho de comunicarse peridicamente de
forma oral o escrita, el derecho al desarrollo
de la afectividad por parte del interno, la
oportunidad de relacionarse por parte del
interno a travs del juego y la creatividad,
la restriccin transitoria de las comunicaciones, el derecho que tiene todo interno a
ser informado de todo lo que sucede en la
vida nacional e internacional, el egreso del
condenado del establecimiento carcelario y
la visita ntima.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
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Doctrina prctica
la separacin fsica de las visitas
debera ocurrir solo en situaciones
excepcionales. Las condiciones en
que se realizan las visitas son de gran
importancia para mantener los lazos
sociales y para preservar la dignidad
del preso. El personal debera estar
especialmente entrenado para conducir las visitas en una atmsfera
de dignidad humana. Cuando a
los reclusos no se les permite salir,
las visitas son la oportunidad obvia
para contrabandear drogas, alcohol,
dinero y armas al interior de las
prisiones. Si el personal pasa mucho
tiempo en un papel policaco, centrado en la bsqueda y ejecucin de
acciones disciplinarias contra los contrabandistas, esto redundar en un
alto costo negativo en las relaciones
personal-preso. El establecimiento
y la mantencin de la seguridad dependen tanto de una slida relacin
como de las medidas policacas. En
la prctica, esto significa que debe
lograrse un equilibrio entre crear una
atmsfera acogedora para las visitas
y la necesidad de supervisin10.
2. Para mitigar esta consecuencia perniciosa del enclaustramiento penitenciario, las modernas legislaciones
introducen una serie de disposiciones que
[] intentan incrementar los espacios
de relacin entre el interno y el mundo
exterior11.
2.1. La Ley Nacional Argentina N. 2466012
de Ejecucin de la Pena Privativa de la
Libertad se inserta, de alguna manera,
en esta ltima tendencia.
10 ORGANIZACIN INTERNACIONAL NO GUBERNAMENTAL REFORMA PENAL INTERNACIONAL, Manual
de buena prctica penitenciaria. Implementacin de las
reglas mnimas de Naciones Unidas para el tratamiento
de los reclusos, cit., p. 106.
11 Cfr. CESANO, Jos Daniel, Los objetivos constitucionales
de la ejecucin penitenciaria, Alveroni Ediciones, Crdoba, 1997, p. 170.
12 En adelante, LEPPL.
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Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
organismos oficiales e instituciones
privadas con personera jurdica que
se interesen por su reinsercin social.
En todos los casos se respetar la privacidad de esas comunicaciones, sin
otras restricciones que las dispuestas
por juez competente.
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Doctrina prctica
15 Al contemplar el derecho de visita del interno conjuntamente con el de enviar y recibir correspondencia
con su familia, amigos, allegados, curadores y abogados, entre otras personas, la ley, implcita aunque
inequvocamente, recepta aquel derecho. Con
todo, la reglamentacin detallada de las visitas que
puede recibir el recluso generalmente es llevada a
cabo por disposiciones de naturaleza administrativa.
As, verbi gratia, en Crdoba, Repblica Argentina, el
Decreto Provincial N. 344/08, del 17/03/2008,
incluye un Anexo II, intitulado Reglamento de
Comunicaciones de los Internos. En l se incluyen
los requisitos y caractersticas de las diversas clases
de visitas que puede recibir el interno, a saber:
visitas de familiares y allegados (artculo 23 y ss.);
visitas de abogados defensores, tutores, guardadores,
mandatarios y curadores (artculo 52 y ss.); visitas
de profesionales (artculo 55); visitas de asistencia
espiritual (artculo 56 y ss.); visitas de representantes
diplomticos y de organismos internacionales (artculo
58 y ss.); visitas de estudio (artculo 60); y visitas
de otros representantes de organismos pblicos o
privados (artculo 60 y ss.). A su vez, dentro de las
visitas de familiares y allegados, se distinguen las
siguientes especies: a) ordinarias; b) extraordinarias; c)
de consolidacin familiar; d) excepcionales; y e) entre
internos (artculo 23). A nivel federal, el Decreto
Nacional N. 1136/97, del 30/10/97, disciplina el
derecho de comunicacin de los internos, regulando
de manera detallada las diversas situaciones que se
pueden presentar de acuerdo a lo sealado en los
artculos 158 y 159 de la Ley Nacional N. 24660.
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Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
s mismo un otorgador de sentido a
la relacin paterno-filial18.
En torno a esta particular materia,
la Quaker United Nations Office
(QUNO, por sus siglas en ingls)19 ha
elaborado, a travs de Oliver Robertson, un documento intitulado Convictos colaterales: Nios y nias
de progenitores presos, en el que,
con especfica vinculacin a las visitas
de nios o nias a sus padres en la
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Doctrina prctica
IMPORTANTE
El rgimen de visitas al interno, las
comunicaciones orales y escritas
entre este y sus vnculos extramuros, las salidas transitorias, la semilibertad, la prisin discontinua
y la semidetencin son institutos
dirigidos a reducir a la mnima expresin las consecuencias de la prisionizacin.
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Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
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Instituto Pacfico
IMPORTANTE
Es necesario mejorar la cantidad y
calidad de los contactos familiares
y otros, con el fin de satisfacer el
limitado papel en la prevencin
del crimen que la institucin penal
pueda tener. El restringir indebidamente los contactos familiares
debilita la supuesta funcin de la
prisin.
2.2.6. Segn el artculo 166, primer
prrafo: El interno ser autorizado,
en caso de enfermedad o accidente
grave o fallecimiento de familiares
o allegados con derecho a visita
o correspondencia, para cumplir
con sus deberes morales, excepto
cuando se tuviesen serios y fundamentados motivos para resolver lo
contrario.
Se trata de los permisos a los que
alude el artculo 22 de la ley penitenciaria argentina vigente, que
seala que ellos, al igual que las
salidas transitorias y el rgimen de
semilibertad no interrumpirn la
ejecucin de la pena.
Lpez y Machado se empean en
destacar que, en rigor de verdad,
el cumplimiento de los deberes
morales que prev esta prescripcin
legal [...] no significa un permiso de
salida, ya que, salvo que se encuentre
incorporado a los regmenes de confianza o a alguna de las modalidades
alternativas al encierro carcelario, el
interno contina en todo momento
bajo la supervisin y el control fsico
directo de la administracin, puesto
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Penal
Derecho penitenciario
en sentido estricto, sino relacionada
con el idea de actividades destina-
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Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
zar y mejorar los lazos familiares y
sociales; para cursar estudios; o para
participar en programas especficos
de prelibertad), y por el nivel de
confianza (acompaado por un
empleado, confiado a la tuicin de
un familiar o persona responsable, o
bajo palabra de honor34).
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Doctrina prctica
brinda al condenado la posibilidad
de desarrollar una tarea laboral extramuros, en idnticas condiciones
a las de la vida libre y sin que su
actividad sea objeto de supervisin
continua por parte de la autoridad
penitenciaria.
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
Los instrumentos del tratamiento
penitenciario son un conjunto de
actividades dirigidas a mitigar los
efectos negativos que toda privacin de libertad conlleva mayores
en estancias muy prolongadas y a
promover que el preso pueda vivir
como hombre y no vegetar como
un nmero; a conseguir, en definitiva, que los males de la prisin
sean los menores posibles, sin pretender aplicar ningn tratamiento
especial sobre la personalidad del
interno, con el fin de modificarla
en su esencia.
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Penal
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Derecho penitenciario
las penas privativas de la libertad
dirigida a menguar o reducir el rigor en la ejecucin del encierro carcelario clsico, que procede en los
casos previstos por la ley, y que se
cumple mediante la permanencia
del condenado en una institucin
basada en el principio de autodisciplina, por fracciones no menores
de treinta y seis horas, procurando
que ese perodo coincida con los
das no laborables de aquel.
Tambin la semidetencin es
una modalidad atenuada de ejecucin de las penas privativas de
la libertad dirigida a menguar o
reducir el rigor en la ejecucin del
encierro carcelario clsico, aunque
ella consiste en la permanencia
ininterrumpida del condenado en
una institucin basada en el principio de autodisciplina, durante
la fraccin del da no destinada al
cumplimiento, en la medida de lo
posible, de sus obligaciones familiares, laborales o educativas.
Sin perjuicio de estas conceptualizaciones generales, cabe destacar
que la ley penitenciaria argentina
prescribe que, en los casos de las
personas condenadas por los delitos
previstos en los artculos 119, segundo y tercer prrafo, 120 y 125 del
Cdigo Penal, [] al implementar
la concesin de la prisin discontinua o semidetencin, se exigir el
acompaamiento de un empleado
o la colocacin de un dispositivo
electrnico de control, los cuales
solo podrn ser dispensados por
decisin judicial, previo informe de
los rganos de control y del equipo
interdisciplinario del juzgado de
ejecucin.
El interno podr proponer peritos
especialistas a su cargo, que estarn
facultados para presentar su propio
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38 Es difcil imaginar cmo estos institutos que se caracterizan por el cumplimiento de la pena privativa de la
libertad mediante la permanencia del condenado
en una institucin basada en el principio de autodisciplina durante fracciones no menores de treinta
y seis horas (semidetencin) o durante la fraccin del
da no destinada al cumplimiento de las obligaciones
familiares, laborales o educativas del interno (prisin
discontinua) han de implementarse con el acompaamiento de un empleado. Para nosotros, la omisin
del legislador de reparar en estos rasgos definitorios
de la semidetencin y la prisin discontinua lo han
llevado a sancionar una normativa que, al menos en
este punto, se muestra, adems de muy difcil de
implementar en trminos empricos (pues supone
un empleado penitenciario conviviendo con el
condenado fuera de la crcel durante lapso de relativa
extensin), teleolgicamente inconsecuente con las
alternativas para situaciones especiales que ella viene
a disciplinar. Pero, incluso, la semidetencin o la prisin discontinua con acompaamiento de un empleado no slo colisionan con la nocin de autodisciplina
que es consustancial a estas modalidades particulares
de ejecucin de la pena privativa de la libertad, sino
tambin con el entendimiento de que ellas estn
previstas como alternativas menos gravosas que
el encierro carcelario tradicional ininterrumpido, ante el fracaso de opciones como, por ejemplo,
la detencin domiciliaria, la condenacin condicional
o la libertad condicional (arg. artculo 35, incisos
a, c y d, LEPPL). Una vez ms, como lo sostuvimos
en orden a las salidas transitorias y el rgimen de
semilibertad implementados bajo la modalidad de
acompaamiento de un empleado en los casos de
ciertos delitos sexuales, pensamos que el legislador
ha incurrido aqu en un claro, inequvoco y grosero
error que habilitara la declaracin, aun oficiosa,
de la inconstitucionalidad de la disposicin legal.
Sin lugar a dudas, concurre en este caso una vulneracin del principio constitucional de reinsercin social
como objetivo de la ejecucin de la pena privativa
de la libertad (artculo 75, inciso 22, Constitucin
de la Nacin Argentina; artculo 10, apartado 3,
P.I.DD.CC.PP.; artculo 5, apartado 6, C.A.DD.HH.),
que se procura operativizar por intermedio de estas
alternativas para situaciones especiales.
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Doctrina prctica
aberrantes mencionados en el
artculo 56 bis de la ley penitenciaria
argentina39.
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Derecho penitenciario
CONSULTA n 2
CONSULTA N 1
Cul es la interpretacin de la redencin de pena y en el Cdigo de
Ejecucin Penal a la luz la modificacin hecha por la Ley N. 30262?
En el marco de los casos especiales de redencin de pena, los internos primarios que
hayan cometido los delitos previstos en los
artculos 107, 108-B, 121, 121-A, 121-B,
152, 186, 189, 195, 200, 279, 279-A, 279-B,
317, 317-A, 325, 326, 327, 328, 329, 330,
331, 332 y 346 del Cdigo Penal, podrn
acceder al beneficio de redencin de pena por
trabajo o educacin a razn de un da de pena
por cinco das de labor o estudios efectivos.
Finalmente, para los reincidentes y habituales en los casos previstos en los delitos
sealados en los artculos 107, 108, 121,
121-A, 121-B, 152, 186, 189, 195, 200,
279, 279-A, 279-B, 317, 317-A, 325, 326,
327, 328, 329, 330, 331, 332 y 346 del Cdigo Penal, la redencin de la pena mediante
el trabajo o la educacin se realiza a razn
de un da de pena por siete das de labor o
estudios efectivos.
Fundamento legal:
Cdigo de Ejecucin Penal (D. Leg. N. 654):
Artculo 46.
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Los beneficios penitenciarios en sentido estricto son todas aquellas concesiones que le
Estado otorga a los condenados para obtener
su colaboracin, en el normal desarrollo de
las actividades diarias del centro de reclusin.
Fundamento legal:
Cdigo de Ejecucin Penal (D. Leg. N. 654):
Artculo I.
1 TORRES GONZALES M., Eduardo, Beneficios penitenciarios. Medidas alternativas a la pena privativa de libertad,
2 ed., Idemsa, Lima, 2014, pp. 124-125.
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Actualidad
Resea de jurisprudencia
Penal
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Derecho penitenciario
RESEA DE JURISPRUDENCIA
Resolucin de la CIDH
Caso medidas provisionales respecto
de Brasil asunto del
complejo penitenciario de Pedrinhas
FECHA DE EMISIN /
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14-11-2014
NORMAS APLICADAS
CONTEXTO FCTICO
EXTREMOS DE LA PRETENSIN
Ante la continuidad de las muertes y actos de extrema violencia dentro del complejo
penitenciario de, la Comisin Interamericana de Derechos Humanos considera que
la activacin del mecanismo de medidas provisionales se torna necesaria para evitar
muertes y lesiones fsicas de otros internos; por lo que solicita a la Corte la adopcin
de medias provisionales.
De la informacin aportada, resulta evidente que todava existe una situacin de riesgo
extremadamente grave, urgente y de posible dao irreparable a los derechos a la vida
e integridad personal de los internos del Complejo de Pedrinhas y de las personas all
presentes. La urgencia de la adopcin de medidas provisionales es justificada, por lo
que se deber requerir al Estado que adopte de forma inmediata todas las medidas
que sean necesarias para proteger eficazmente la vida y la integridad personal de
todas las personas privadas de libertad en el Complejo de Pedrinhas, as como de
cualquier persona que se encuentre en dicho establecimiento, incluyendo los agentes
penitenciarios, funcionarios y visitantes.
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Resea de jurisprudencia
texto de LA RESOLUCIN
RESOLUCIN DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS1
DE 14 DE NOVIEMBRE DE 2014
MEDIDAS PROVISIONALES RESPECTO DE BRASIL
ASUNTO DEL COMPLEJO PENITENCIARIO DE PEDRINHAS
Visto:
1. El escrito de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Comisin
Interamericana o la Comisin) de 23 de septiembre de 2014 y sus anexos, mediante
los cuales someti a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Corte
Interamericana, la Corte o el Tribunal) una solicitud de medidas provisionales, de conformidad con los artculos 63.2 de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos (en
adelante la Convencin Americana o la Convencin) y 27 del Reglamento de la Corte
(en adelante el Reglamento), con el propsito de que el Tribunal requiera a la Repblica
Federativa de Brasil (en adelante Brasil o el Estado) que adopte sin dilacin las medidas
necesarias para preservar la vida y la integridad personal de las personas privadas de libertad
en el Complejo Penitenciario de Pedrinhas, as como de cualquier persona que se encuentre
en dicho establecimiento, ubicado en la ciudad de So Lus, Estado de Maranho, Brasil. El
24 de septiembre de 2014, la Comisin present un informe adicional elaborado por los
representantes de los solicitantes de las medidas cautelares. El 25 de septiembre de 2014, la
Comisin remiti la versin en idioma portugus de la solicitud de medidas provisionales.
2. Las comunicaciones de 24 y 26 de septiembre de 2014, mediante las cuales la Secretara
de la Corte (en adelante la Secretara), siguiendo instrucciones del Presidente del Tribunal
(en adelante el Presidente), solicit al Estado que, a ms tardar el 3 de octubre de 2014,
remitiera: i) las observaciones que considerara pertinentes sobre la solicitud de medidas
provisionales, y ii) cualquier otro documento que considerara pertinente de manera que el
Tribunal pueda considerar la solicitud de la Comisin Interamericana con todos los elementos
de informacin necesarios.
3. La comunicacin de 2 de octubre de 2014, mediante la cual Brasil solicit una prrroga por
25 das para remitir sus observaciones. La comunicacin de la Secretara de la Corte de ese
mismo da, a travs de la cual, siguiendo instrucciones del Presidente de la Corte, concedi
la prrroga de dicho plazo hasta el 28 de octubre de 2014.
4. El escrito de 28 de octubre de 2014 mediante el cual el Estado present sus observaciones a
la solicitud de la Comisin Interamericana.
5. Los supuestos hechos en que se fundamenta la solicitud de medidas provisionales presentada
por la Comisin Interamericana, a saber:
a) la Comisin adopt medidas cautelares en ese asunto el 16 de diciembre de 2013, tras
haber recibido informacin, entre otros, sobre 40 muertes violentas, as como decenas
de heridos ocurridas en dicho centro penitenciario en el referido ao debido a conflictos
entre facciones criminales rivales y a motines. Esa informacin fue recibida por la Comisin
en octubre de 2013, por parte de las organizaciones Sociedade Maranhense de Direitos
Humanos, Ordem dos Advogados do Brasil, Justia Global y Conectas Direitos Humanos;
b) las medidas cautelares tenan como objeto especfico la adopcin, por parte del Estado,
de las medidas que fuesen necesarias y efectivas para evitar la prdida de vidas y los
daos a la integridad personal de todos los presos, la reduccin inmediata de los niveles de hacinamiento y la investigacin de los hechos que motivaron la adopcin de las
medidas cautelares y as evitar su repeticin;
c) Como antecedentes, la Comisin present informacin sobre diversos hechos que se
enuncian a continuacin:
1 Los Jueces Roberto F. Caldas y Alberto Prez Prez no participaron en el conocimiento y deliberacin de la presente
resolucin.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
279
Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
1.
280
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
c)
los posibles beneficiarios de las medidas provisionales son plenamente identificables por
el Estado de Brasil en tanto conforman la poblacin privada de libertad del Complejo
Penitenciario de Pedrinhas. Tambin seran claramente identificables los visitantes que
se encuentren en ese recinto, y
d) a pesar de la adopcin de medidas cautelares, segn informacin aportada por los solicitantes, 19 personas detenidas en el complejo penitenciario fallecieron entre diciembre de
2013 y septiembre de 2014. Entre esas muertes, la Comisin destac la de tres presos
decapitados por conflictos entre grupos rivales, dos suicidios de detenidos con discapacidad mental por la alegada falta de atencin en salud, as como la muerte violenta de las
dems personas en el marco de motines, intentos de fuga y conflictos entre grupos rivales
en el complejo penitenciario. Los hechos ms recientes informados por los solicitantes
no constituyen hechos aislados y hacen parte de una continua y creciente situacin de
violencia. De ese modo, la persistencia de los factores de riesgo antes descritos por la
Comisin permite inferir el riesgo inminente de muertes y daos adicionales a la vida e
integridad personal.
7. La solicitud de la Comisin Interamericana para que la Corte, con base en los hechos expuestos
y conforme los artculos 63.2 de la Convencin y 27 del Reglamento de la Corte, ordene al
Estado:
a) lograr un control efectivo del centro penitenciario en estricto apego a los derechos humanos de las personas privadas de libertad;
b) identificar y dar respuesta efectiva a las causas que permiten el trfico de armas al interior
del centro penitenciario, as como los conflictos entre facciones criminales rivales por el
control de la distribucin de drogas;
c) eliminar los altos ndices de hacinamiento;
d) asegurar el acceso de servicios de salud a personas que requieran atencin urgente, as
como a personas con discapacidad mental;
e) elaborar e implementar un plan de emergencia para los reclusos portadores de enfermedades contagiosas y tomar medidas para evitar la propagacin de esas enfermedades;
f) adoptar las medidas para garantizar la seguridad de los visitantes y las dems personas
que se encuentran en el complejo penitenciario, y
g) investigar de manera diligente los hechos denunciados a fin de sancionar a las personas
responsables, incluyendo agentes penitenciarios y evitar que los hechos narrados se
repitan en el futuro.
8. Las observaciones e informaciones presentadas por el Estado respecto de la solicitud de la
Comisin, inter alia:
a) en el mes de octubre de 2013, el Gobierno federal, atendiendo a la solicitud del Estado
de Maranho, envi efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad Pblica para auxiliar
en la ejecucin de las acciones desarrolladas en el sistema penitenciario estadual, con la
finalidad de preservar el orden pblico y garantizar la integridad fsica de los involucrados;
b) fue creado el Plan de Accin para la Pacificacin de las Crceles de So Lus (capital del
Estado de Maranho), con una concepcin de gestin de crisis basada en un Eje de Derechos Humanos y un Eje de Seguridad, con medidas urgentes y estructurales. El Eje de
Derechos Humanos concentra acciones enfocadas en brindar atencin de forma gratuita
a las personas privadas de libertad en las reas de salud y asistencia legal, as como en
la superacin de la sobrepoblacin carcelaria y aplicacin de alternativas penales. Por
otro lado, el Eje de Seguridad esta centrado en la prevencin y combate de crisis de
seguridad y acciones violentas que pueden atentar contra la vida y la integridad personal
de los detenidos. El Plan de Accin consiste en 11 metas urgentes y estructurales para
el sistema carcelario local: 1) creacin de un Comit de Gestin Integrada de Crisis; 2)
transferencia de presos para el sistema penitenciario federal; 3) reforzamiento en el contingente de la Fuerza Nacional de Seguridad Pblica; 4) reforzamiento de la actuacin de
la Polcia Rodoviria Federal en los accesos a la capital; 5) apoyo psicolgico a los agentes
penitenciarios y policiales que actan en el Complejo de Pedrinhas; 6) creacin de la
Actualidad Penal
281
Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
282
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
carcelarias del Estado de Maranho, durante un plazo de seis meses, bajo la coordinacin
del Consejo Penitenciario del Estado de Maranho;
h) en relacin a los casos de tuberculosis, en 2014 fueron iniciadas estrategias de accin
en el interior del Complejo Penitenciario de Pedrinhas; fueron realizadas dos acciones
educativas para personas privadas de libertad en el rgimen semiabierto con la intencin
de brindar informacin sobre la enfermedad, la forma de contagio, el tratamiento y las
medidas de prevencin;
i) la Fuerza Nacional de la Defensora Pblica ha realizado una campaa, entre el 27 de
enero y el 10 de febrero de 2014, que tuvo como objetivo la evaluacin de procesos
y la atencin presencial de las personas detenidas de todas las unidades del Complejo
de Pedrinhas: 3.240 procesos fueron analizados y 1.309 atenciones presenciales fueron
realizadas;
j) por medio de la Portara No. 076/2013 del 1er Juzgado de Ejecuciones Penales, se
autoriz la detencin domiciliaria por el plazo de 90 das de los presos en la Unidad
Penitenciaria de Monte Castelo y de las personas detenidas en el rgimen semiabierto
de la penitenciaria femenina, unidades carcelarias del Complejo de Pedrinhas;
k) 26 detenidos fueron transferidos al sistema penitenciario federal entre 20 de enero y 13
de febrero de 2014. Las transferencias tienen por objetivo alejar los detenidos de alta
peligrosidad, que ocupan funciones de liderazgo en las organizaciones criminales que
actan en los presidios;
l) fue prohibido el uso de capuchas o pasamontaas por parte de todos los servidores
penitenciarios que trabajan en ambientes de crcel. Asimismo, todos los servidores
penitenciarios debern usar identificaciones con el nmero de orden inscrito en los
respectivos uniformes;
m) fueran realizadas 36 investigaciones en 2013 y 22 en 2014 sobre los homicidios ocurridos en el interior del Complejo Penitenciario de Pedrinhas, por parte de la Delegacin
de Homicidios de la Capital, de la Superintendencia de Polica Civil de la Capital y de la
Delegacin General de Polica Civil de la Secretaria del Estado de Seguridad Pblica de
Maranho. Esa relacin de casos incluye las investigaciones relativas a los cinco homicidios de detenidos ocurridos en el Complejo Penitenciario de Pedrinhas relatados por los
peticionarios en la manifestacin de 23 de septiembre de 2014, y
n) la Corregidora de la Secretara Penitenciaria ha instaurado 57 procesos administrativos
disciplinarios en el periodo de enero de 2013 a septiembre de 2014, entre los cuales
43 estn en curso y 14 fueron concluidos.
CONSIDERANDO QUE:
1. Brasil es Estado Parte de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos desde el 25 de
septiembre de 1992 y, de acuerdo con el artculo 62 de la misma, reconoci la competencia
contenciosa de la Corte el 10 de diciembre de 1998.
2. El artculo 63.2 de la Convencin Americana dispone que, en casos de extrema gravedad y
urgencia, y cuando se haga necesario evitar daos irreparables a las personas, la Corte podr,
en los asuntos que an no estn sometidos a su conocimiento, a solicitud de la Comisin,
ordenar las medidas provisionales que considere pertinentes. Esta disposicin est a su vez
regulada en el artculo 27 del Reglamento de la Corte.
3. La presente solicitud de medidas provisionales no se origina en un caso en conocimiento de la
Corte, sino en el marco de las medidas cautelares en trmite ante la Comisin Interamericana
desde el 16 de diciembre de 2013.
4. En el Derecho Internacional de los Derechos Humanos las medidas provisionales tienen un
carcter no solo cautelar, en el sentido de que preservan una situacin jurdica, sino fundamentalmente tutelar, por cuanto protegen derechos humanos, en la medida en que buscan
evitar daos irreparables a las personas. La orden de adoptar medidas es aplicable siempre y
cuando se renan los requisitos bsicos de extrema gravedad y urgencia y de la prevencin de
Actualidad Penal
283
Actualidad
Penal
5.
6.
7.
8.
Derecho penitenciario
daos irreparables a las personas. De esta manera, las medidas provisionales se transforman
en una verdadera garanta jurisdiccional de carcter preventivo2.
El estndar de apreciacin prima facie en un asunto y la aplicacin de presunciones ante las
necesidades de proteccin han llevado a la Corte a ordenar medidas en distintas ocasiones
tratndose de situaciones carcelarias3. Si bien al ordenar medidas provisionales esta Corte
ha considerado en algunos casos indispensable individualizar a las personas que corren
peligro de sufrir daos irreparables a efectos de otorgarles medidas de proteccin4, en otras
oportunidades el Tribunal ha ordenado la proteccin de una pluralidad de personas que
no han sido previamente nominadas, pero que s son identificables y determinables y que
se encuentran en una situacin de grave peligro en razn de su pertenencia a un grupo o
comunidad5, tales como personas privadas de libertad en un centro de detencin6. En el
presente asunto, la Comisin Interamericana solicit a este Tribunal que ordene la proteccin
de todas las personas que se encuentren en el Complejo de Pedrinhas, incluso los funcionarios
y visitantes.
La Corte ha considerado necesario aclarar que, en vista del carcter tutelar de las medidas
provisionales, excepcionalmente, es posible que las ordene, aun cuando no exista propiamente un caso contencioso en el Sistema Interamericano, en situaciones que, prima facie,
puedan tener como resultado una afectacin grave e inminente de derechos humanos. Para
ello, se debe hacer una valoracin del problema planteado, la efectividad de las acciones
estatales frente a la situacin descrita y el grado de desproteccin en que quedaran las
personas sobre quienes se solicitan medidas en caso de que estas no sean adoptadas. Para
lograr este objetivo es necesario que la Comisin Interamericana presente una motivacin
suficiente que abarque los criterios sealados y que el Estado no demuestre en forma clara
y suficiente la efectividad de determinadas medidas que haya adoptado en el fuero interno7.
El artculo 63.2 de la Convencin exige que para que la Corte pueda disponer de medidas
provisionales deben concurrir tres condiciones: i) extrema gravedad; ii) urgencia, y iii)
que se trate de evitar daos irreparables a las personas. Estas tres condiciones son coexistentes y deben estar presentes en toda situacin en la que se solicite la intervencin del
Tribunal8.
En cuanto a la gravedad, para efectos de la adopcin de medidas provisionales, la Convencin
requiere que aqulla sea extrema, es decir, que se encuentre en su grado ms intenso o
2 Cfr. Caso del Peridico La Nacin. Medidas Provisionales respecto de Costa Rica. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 7 de septiembre de 2001, Considerando cuarto, y Asunto Danilo Rueda respecto de
Colombia. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 28 de mayo de 2014, Considerando
tercero.
3 Cfr. Caso Raxcac Reyes y otros. Medidas Provisionales respecto de Guatemala. Resolucin de la Corte de 30 de agosto
de 2004, Considerando dcimo, y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Medidas Provisionales respecto de
Brasil. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 22 de mayo de 2014, Considerando quinto.
4 Cfr. Caso de Haitianos y Dominicanos de Origen Haitiano en la Repblica Dominicana. Medidas Provisionales respecto
de Repblica Dominicana. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 18 de agosto de 2000,
Considerando octavo, y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Considerando quinto.
5 Cfr., inter alia, Asunto de la Comunidad de Paz de San Jos de Apartad. Medidas Provisionales respecto de Colombia.
Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 24 de noviembre de 2000, Considerando sptimo,
y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Considerando quinto.
6 Cfr., inter alia, Asunto de la Crcel de Urso Branco. Medidas Provisionales respecto de Brasil. Resolucin de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 18 de junio de 2002, Considerando noveno, y Asunto del Complejo
Penitenciario de Curado, Considerando quinto.
7 Cfr. Asunto del Internado Judicial Capital El Rodeo I y El Rodeo II, Solicitud de medidas provisionales respecto de
Venezuela. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 8 de febrero de 2008, Considerando
noveno, y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Considerando sexto.
8 Cfr. Caso Carpio Nicolle y otros. Medidas provisionales respecto de Guatemala. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 6 de julio de 2009, Considerando decimo cuarto, y Asunto Melendez Quijano a
respecto de El Salvador. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 14 de octubre de 2014,
Considerando segundo.
284
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
elevado. El carcter urgente implica que el riesgo o amenaza involucrados sean inminentes,
lo cual requiere que la respuesta para remediarlos sea inmediata. Finalmente, en cuanto al
dao irreparable, debe existir una probabilidad razonable de que se materialice y no debe
recaer en bienes o intereses jurdicos que puedan ser reparables9.
9. Ante esta solicitud de medidas provisionales corresponde al Tribunal definir si se encuentran
cumplidos dichos requisitos y considerar nicamente las obligaciones de carcter procesal
del Estado como parte de la Convencin Americana. Por el contrario, como lo seala su
jurisprudencia constante, ante una solicitud de medidas provisionales, la Corte no puede
considerar el fondo de ningn argumento que no sea de aquellos que se relacionan estrictamente con la extrema gravedad, urgencia y necesidad de evitar daos irreparables a las
personas. Cualquier otro asunto solo puede ser puesto en conocimiento de la Corte en un
caso contencioso10.
10. Al respecto, la Corte toma nota y valora las acciones emprendidas por el Estado para reformar y construir nuevos establecimientos de detencin en el Estado de Maranho, incluso en
alianza con el Gobierno Federal brasileo, la creacin de foros multilaterales de discusin y
elaboracin de polticas pblicas dirigidas a la reforma del sistema carcelario en Maranho,
y del Complejo Penitenciario de Pedrinhas, en especial. En ese sentido, es necesario destacar
las medidas de emergencia de pacificacin y de prevencin de crisis y hechos violentos en
el complejo. Adems, la Corte observa que el Poder Judicial ha sido llamado a debatir temas
relacionados a las causas de las presentes medidas provisionales y emiti decisiones en el
sentido de exigir del Estado la adopcin de medidas concretas de mejora de las condiciones
carcelarias y de prevencin de violencia.
11. En resumen, Brasil afirm que los problemas relatados estn siendo atendidos por el Estado
y, por lo tanto, indic que no sera necesaria la adopcin de medidas provisionales en razn
de la competencia subsidiaria del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. El Estado
present argumentos en el sentido de que estara tomando las medidas necesarias para impedir
la ocurrencia de hechos violentos en el Complejo de Pedrinhas y para proveer las herramientas
para que el sistema carcelario de Maranho pueda garantizar la vida y la integridad personal
de todas las personas privadas de libertad.
12. Sin embargo, la Corte observa que, de la informacin aportada tanto por la Comisin como
por el Estado, resulta evidente que todava existe una situacin de riesgo extremadamente
grave, urgente y de posible dao irreparable a los derechos a la vida e integridad personal
de los internos del Complejo de Pedrinhas y de las personas all presentes. En particular,
la extrema gravedad de la situacin de riesgo se deriva de la informacin aportada que
indica que se habran ocurrido decenas de homicidios, diversos hechos de violencia, tales
como rebeliones, agresiones entre internos y por parte de funcionarios contra internos,
amenazas de muerte, supuestos actos de tortura y tratamientos crueles, reiterados intentos
de fuga, atencin inadecuada de enfermedades contagiosas, con anterioridad a las medidas
cautelares determinadas por la Comisin, y tambin con posterioridad a ello durante el
ao de 2014 (supra Vistos 5 a 8). La necesidad de evitar daos irreparables a la vida y la
integridad de las personas privadas de libertad en el Complejo de Pedrinhas resulta de que,
no obstante la adopcin de medidas cautelares por parte de la Comisin Interamericana
en diciembre de 2013 y de todas las medidas adoptadas por el Estado desde entonces
(supra Visto 8), 19 personas fueron muertas entre diciembre de 2013 y agosto de 2014
y ocurrieron 24 intentos de fuga solamente en el ao 2014. La urgencia de la adopcin
de medidas provisionales es justificada tambin ante los recientes eventos ocurridos en
septiembre de 2014, durante los cuales la vida y la integridad personal de varios internos
fueron puestas en riesgo.
13. Por lo tanto, la Corte valora las medidas adoptadas por el Estado hasta el momento, las
cuales incluyen desde acciones de emergencia hasta la planificacin de medidas de mediano
9 Cfr. Asuntos Internado Judicial de Monagas (La Pica), Centro Penitenciario Regin Capital Yare I y Yare II (Crcel de Yare),
Centro Penitenciario de la Regin Centro Occidental (Crcel de Uribana), e Internado Judicial Capital El Rodeo I y El Rodeo II.
Medidas Provisionales respecto de Venezuela. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 24
de noviembre de 2009, Considerando tercero, y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Considerando octavo.
10 Cfr. Asunto James y otros. Medidas Provisionales respecto de Trinidad y Tobago. Resolucin de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos de 29 de agosto de 1998, Considerando sexto, y Asunto Danilo Rueda, Considerando segundo.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
285
Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
y largo plazo dirigidas a restablecer el orden y condiciones adecuadas de detencin para las
personas privadas de libertad en el Complejo de Pedrinhas. La Corte reconoce el esfuerzo
realizado por el Estado y lo exhorta a seguir implementando todas las medidas informadas.
No obstante lo anterior, las medidas adoptadas hasta el presente merecen ser fortalecidas,
en atencin a lo sealado anteriormente, para proteger la vida y la integridad personal
de los internos (supra Considerando 6). Por esta razn, se adoptan las presentes medidas
provisionales.
14. Como ya seal la Corte en otras ocasiones, el Estado tiene el deber de adoptar las medidas
necesarias para proteger y garantizar el derecho a la vida y a la integridad personal de las personas privadas de libertad y de abstenerse, bajo cualquier circunstancia, de actuar de manera
tal que se vulnere la vida y la integridad de las mismas. En este sentido, las obligaciones que
ineludiblemente debe asumir el Estado en su posicin de garante, incluyen la adopcin de
las medidas que puedan favorecer al mantenimiento de un clima de respeto de los derechos
humanos de las personas privadas de libertad entre s, evitar la presencia de armas dentro de
los establecimientos en poder de los internos, reducir el hacinamiento, procurar las condiciones de detencin mnimas compatibles con su dignidad, y proveer personal capacitado y en
nmero suficiente para asegurar el adecuado y efectivo control, custodia y vigilancia del centro
penitenciario11. Adems, dadas las caractersticas de los centros de detencin, el Estado debe
proteger a los reclusos de la violencia que, en la ausencia de control estatal, pueda ocurrir
entre los privados de libertad12.
15. Respecto de la recurrente violencia intracarcelaria y la presencia de armas dentro del establecimiento, el Estado debe asegurarse que las medidas de seguridad adoptadas en los centros
penales incluyan el entrenamiento adecuado del personal penitenciario que realiza la seguridad en el penal y la efectividad de los mecanismos para prevenir la violencia intracarcelaria,
tales como la posibilidad de reaccionar ante hechos de violencia o de emergencia al interior
de los pabellones. El Estado debe asegurarse que las requisas sean correcta y peridicamente
realizadas, destinadas a la prevencin de la violencia y la eliminacin del riesgo, en funcin
de un adecuado y efectivo control al interior de los pabellones por parte de la guardia penitenciaria, y que los resultados de estas requisas sean debida y oportunamente comunicados
a las autoridades competentes13.
16. En consecuencia, la Corte Interamericana considera que resulta necesaria la proteccin
de dichas personas a travs de la adopcin inmediata de medidas provisionales por parte
del Estado, a la luz de lo dispuesto en la Convencin Americana, a fin de evitar hechos de
violencia en el Complejo de Pedrinhas, as como los daos a la integridad fsica, psquica y
moral de las personas privadas de libertad y de otras personas que se encuentren en dicho
establecimiento.
17. Adicionalmente, es oportuno recordar que el artculo 1.1 de la Convencin establece las
obligaciones generales que tienen los Estados Parte de respetar los derechos y libertades en
ella reconocidos y de garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que est sujeta a su
jurisdiccin, las cuales se imponen no solo en relacin con el poder del Estado sino tambin
en relacin con actuaciones de terceros particulares. Esta Corte ha considerado que el Estado
se encuentra en una posicin especial de garante con respecto a las personas privadas de
libertad en razn de que las autoridades penitenciarias ejercen un control total sobre stas.
Asimismo, la Corte ha sealado que independientemente de la existencia de medidas provi11 Cfr. Asunto del Centro Penitenciario de la Regin Centro Occidental (Crcel de Uribana). Solicitud de Medidas Provisionales presentada por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos respecto de Venezuela. Resolucin de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 2 de febrero de 2007, Considerando undcimo, y Asunto del
Complejo Penitenciario de Curado, Considerando decimo quinto.
12 Cfr. Asunto de las personas privadas de libertad de la Penitenciaria Dr. Sebastio Martins Silveira en Araraquara, So
Paulo. Solicitud de Medidas Provisionales presentada por la Comisin Interamericana de Derechos Humanos
respecto de Brasil. Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 30 de septiembre de 2006,
Considerando decimo sexto, y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Considerando decimo quinto.
13 Cfr. Asunto de las Penitenciaras de Mendoza. Medidas Provisionales respecto de Argentina. Resolucin de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 26 de noviembre de 2010, Considerando quincuagsimo segundo, y
Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Considerando decimo sexto.
286
Instituto Pacfico
Resea de jurisprudencia
sionales especficas, el Estado se encuentra especialmente obligado a garantizar los derechos
de las personas en circunstancias de privacin de libertad14.
18. En las circunstancias del presente asunto, a efectos de dar eficacia a las presentes medidas
provisionales, el Estado debe erradicar concretamente los riesgos de muerte violenta y de
atentados contra la integridad personal, para lo cual las medidas que se adopten deben
incluir aquellas orientadas directamente a proteger los derechos a la vida e integridad de los
beneficiarios, tanto en sus relaciones entre s como con los agentes estatales, as como para
erradicar tales riesgos, particularmente en relacin con las deficientes condiciones de seguridad
y control internos del Complejo de Pedrinhas15.
19. Por ltimo, el Tribunal considera imprescindible que el Estado contine adoptando las medidas
indicadas en el Visto 8 supra, entre otras, en el sentido de superar las causas de la violencia
documentada en el Complejo Penitenciario de Pedrinhas, incluso medidas de atencin en
salud a los internos portadores de enfermedades contagiosas, la reduccin de la situacin
de hacinamiento y sobrepoblacin en el Complejo, de identificacin de los funcionarios del
complejo y asegurar las condiciones de seguridad y respeto a la vida e integridad personal de
todos los internos, funcionarios y visitantes.
20. Con base en las anteriores consideraciones, el Tribunal estima pertinente admitir la solicitud
de medidas provisionales y requerir al Estado que informe a la Corte sobre la implementacin
de dichas medidas en los trminos del punto resolutivo tercero de la presente Resolucin.
21. La adopcin de estas medidas provisionales no prejuzga la responsabilidad estatal por los
hechos informados.
POR TANTO:
LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
en uso de las atribuciones que le confieren el artculo 63.2 de la Convencin Americana y el
artculo 27 del Reglamento,
RESUELVE:
1. Requerir al Estado que adopte de forma inmediata todas las medidas que sean necesarias
para proteger eficazmente la vida y la integridad personal de todas las personas privadas de
libertad en el Complejo de Pedrinhas, as como de cualquier persona que se encuentre en
dicho establecimiento, incluyendo los agentes penitenciarios, funcionarios y visitantes.
2. Requerir al Estado que mantenga a los representantes de los beneficiarios informados sobre
las medidas adoptadas para cumplir con la presente medida provisional.
3. Requerir al Estado que informe a la Corte Interamericana de Derechos Humanos cada tres
meses, contados a partir de la notificacin de la presente Resolucin, sobre las medidas provisionales adoptadas de conformidad con esta decisin.
4. Solicitar a los representantes de los beneficiarios que presenten las observaciones que estimen
pertinentes al informe requerido en el punto resolutivo anterior dentro de un plazo de cuatro
semanas, contado a partir de la recepcin del referido informe estatal.
5. Solicitar a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos que presente las observaciones
que estime pertinentes al informe estatal requerido en el punto resolutivo tercero y a las correspondientes observaciones de los representantes de los beneficiarios dentro de un plazo de dos
semanas, contado a partir de la transmisin de las referidas observaciones de los representantes.
14 Cfr. Asunto de las Penitenciaras de Mendoza. Medidas Provisionales respecto de Argentina. Resolucin de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 27 de noviembre de 2007, Considerando dcimo, y Asunto del Complejo
Penitenciario de Curado, Considerando decimo octavo.
15 Cfr. Asuntos de determinados centros penitenciarios de Venezuela, Centro Penitenciario de la Regin Centro Occidental
(Crcel de Uribana). Resolucin de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 13 de febrero de 2013,
Considerando decimo quinto, y Asunto del Complejo Penitenciario de Curado, Considerando decimo noveno.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
287
Actualidad
Penal
Derecho penitenciario
Diego Garca-Sayn
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
288
Instituto Pacfico
Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
LITIGACIN ESTRATGICA
Actualidad
Litigacin
estratgica
Litigacin
estratgica
rea
Penal
Contenido
DOCTRINA PRCTICA
Doctrina prctica
Nos preguntan Y
CONTESTAMOS
DOCTRINA PRCTICA
El interrogatorio del acusado por su defensa:
Directo o indirecto?
Giovanna F. Vlez Fernndez*
SUMARIO
1.
2.
3.
4.
5.
Marco normativo
El acusado como fuente de prueba
El interrogatorio como tcnica de litigacin oral
Interrogatorio del acusado en la legislacin comparada
Conclusiones y propuesta de modificacin
1. Marco normativo
El interrogatorio del acusado en virtud a
la forma en la que debe ser realizado en un
sistema acusatorio, como el que propugna el
Cdigo Procesal Penal de 2004 (CPP 2004)
* La autora tambin es Abogada por la Pontificia Universidad Catlica del Per con Maestra en Derecho Penal
por la misma Universidad. Consultora, catedrtica universitaria y capacitadora en Derecho Penal y Procesal
Penal, Procesal Constitucional y Derechos Humanos
de diversas instituciones. Miembro del Instituto de
Ciencia Procesal Penal-INCIPP.
290
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
En efecto, las reglas para interrogar y examinar
al acusado fueron recogidas tambin en el
Cdigo de Procedimientos Penales de 1940,
especficamente en los artculos 244 y 247,
que se refieren al examen e interrogatorio del
acusado respectivamente.
Sobre el particular, llama la atencin que en
el numeral 2 del artculo 244 se establezca lo
siguiente: en todos los casos el interrogatorio ser directo. Asimismo, en el artculo
247 numeral 2, se indica que: (). Tampoco
estn permitidas preguntas capciosas ni las
que contengan respuestas sugeridas ().
As las cosas, haciendo un paralelo entre los
artculos referidos y el artculo 376 del CPP
2004, podemos apreciar que se mantienen
algunas exigencias sobre la declaracin del
acusado que son propias de un sistema inquisitivo.
Al respecto, el Cdigo Procesal Penal de 2004
(CPP 2004) establece, en su artculo 376, los
requisitos para la declaracin del acusado,
indicando que:
2. Si el acusado acepta ser interrogado, el examen
se sujetar a las siguientes reglas:
a) El acusado aportar libre y oralmente relatos,
aclaraciones y explicaciones sobre su caso;
b) El interrogatorio se orientar a aclarar las
circunstancias del caso y dems elementos
necesarios para la medicin de la pena y
de la reparacin civil;
c) El interrogatorio est sujeto a que las
preguntas que se formulen sean directas,
claras, pertinentes y tiles;
d) No son admisibles preguntas repetidas
sobre aquello que el acusado ya hubiere
declarado, salvo la evidente necesidad de
una respuesta aclaratoria. Tampoco estn
permitidas preguntas capciosas, impertinentes y las que contengan respuestas
sugeridas.
3. El Juez ejercer puntualmente sus poderes de
direccin y declarar, de oficio o a solicitud de
parte, inadmisible las preguntas prohibidas.
4. El ltimo en intervenir ser el abogado del
acusado sometido a interrogatorio.
RESUMEN
La autora realiza un anlisis sobre el examen
del acusado por parte de su abogado defensor, cuestionando que, de acuerdo con el
orden que le corresponde, estaramos frente
a un contrainterrogatorio, preguntndose si
ello es posible, si favorece a la teora del caso
de la defensa o si el interrogatorio directo
favorece finalmente al fiscal. Para la autora,
en la actualidad, el acusado es protegido por
una serie de garantas que constituiran un
bloque de garantas constitucionales, que
han sido reconocidas en el ordenamiento
interno siguiendo los tratados internacionales
ratificados por el Per. Luego, desarrolla un
estudio sobre la tcnica del interrogatorio
desde los aspectos generales de la litigacin
oral, precisando que el tipo de examen directo que se ejecute debe ser definido bajo
los lineamientos de la teora del caso que se
esboce. Es as que, para examinar el acusado, segn la autora, debe corresponderle al
defensor en primer orden, en tanto que el
primer relato del acusado debe ser en favor
de la teora del caso de su defensa; lo contrario, afectara las garantas constitucionales
que se le reconocen.
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
291
Actualidad
Penal
Litigacin estratgica
292
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
De otro lado, Carlos Viada4 considera que la
declaracin del imputado sea confesando o
negando los hechos objetos de la investigacin tiene un valor de medio de prueba, ya
que su negacin, o bien su afirmacin, por
las contradicciones en que pueda incurrir o
titubeos en la forma de expresarse, puede
llevar al convencimiento del juez, junto con
otras pruebas de la certeza o incerteza de los
hechos objetos del proceso.
Finalmente, Erich Dohring5 analiza la temtica preguntndose si las declaraciones del
imputado pueden hacer alguna contribucin digna de mencin al averiguamiento,
afirmando que si puede cuando fuera de
las declaraciones del imputado se cuenta
con un material mejor, y que se usar este
principalmente.
Actualmente, todo acusado en un proceso
penal est sujeto a una serie de garantas que
buscan preservar el respeto a sus derechos
fundamentales, entre ellas, el derecho de
defensa y el derecho a la presuncin de inocencia, estos principios, derechos o garantas
constituyen lo que en buena cuenta Caro
Coria considera garantas constitucionales
del proceso penal por las cuales debe entenderse precisamente ese cmulo de principios, derechos y libertades fundamentales
reconocidos por la Constitucin y los Tratados
Internacionales, que tienen por finalidad
otorgar al imputado un marco de seguridad
jurdica y, en ltima instancia, mantener un
equilibrio entre la llamada bsqueda de la
verdad material y los derechos fundamentales
del imputado.6
Es importante sealar que, uno de los derechos fundamentales sobre el cual se sustenta el
4 VIADA LPEZ- PUIGCERVER, Carlos, Lecciones de
derecho procesal penal, Reus, Madrid, 1950.
5 DOHRING, Erich, La prueba. Su prctica y apreciacin,
Ediciones del Ministerio de Justicia, La Habana, 1986.
6 CARO CORIA, Carlos Dino, Las garantas constitucionales del proceso penal. Publicado en: Anuario
de Derecho Constitucional Latinoamericano. Biblioteca
Jurdica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurdicas de la UNAM, 2006, p. 1028.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
Litigacin estratgica
294
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
toda vez que, en el caso peruano, teniendo
en cuenta la incipiente preparacin de los
operadores de justicia en tcnicas de litigacin
oral, especialmente de algunos fiscales, el interrogatorio directo que realizan al acusado,
lejos de acreditar al mismo, busca su desacreditacin mediante preguntas en algunos casos
sugestivas, compuestas o capciosas, las cuales
muchas veces no son objetadas oportunamente
por la defensa, ello debido tambin a su falta
de preparacin en algunos casos, dejando en
total indefensin al procesado. A ello se suma
tambin, la falta de conocimiento del nuevo
rol que cumple el juzgador o juzgadores en un
sistema acusatorio, quienes muchas veces, actuando con una mentalidad inquisitiva, hacen
preguntas propias de un contrainterrogatorio
al acusado y/o aceptan objeciones del fiscal,
o en algunos casos, las formulan de oficio,
oponindose a ciertas preguntas de la defensa
en el interrogatorio directo por considerarlas
repetidas, cuando lo que se busca en algunos
casos es extraer informacin o acreditar el
testimonio del acusado.
Cabe sealar que la situacin descrita anteriormente vulnera adems el derecho a ser
odo y el principio de igualdad procesal, que
equilibra las facultades del acusador en el
proceso penal con las del defensor, derechos
reconocidos tambin en instrumentos internacionales de los cuales el Per es parte, como la
Convencin Americana de Derechos Humanos
y el Pacto de Derechos Civiles y Polticos.
De otro lado, el contrainterrogatorio, contraexamen o examen indirecto est vinculado al principio de contradiccin, y tiene
como objetivos producir informacin de
mejor calidad para resolver el caso, lo que
algunos autores denominan testear la informacin; y desacreditar al declarante. El
contraexamen es, entonces, un ejercicio muy
especfico y concreto: mi teora del caso y la
informacin de que dispongo determinan
mis lneas de contraexamen, para cada una
de las cuales tengo informacin de respaldo,
que va a producir los insumos que necesito
para argumentar mis conclusiones, lo cual
Volumen 6 | Diciembre 2014
IMPORTANTE
Durante muchos aos el acusado
fue considerado la principal fuente
de prueba, de ah que era vlido
emplear todo tipo de mtodos a
efectos de extraer la verdad, que
permitieran obtener la confesin
del inculpado incluso desde la investigacin preliminar.
En este punto, considero nuevamente que la
legislacin panamea es la ms acertada al
sealar expresamente, como veremos ms
adelante, que el acusado podr ser contrainterrogado por el fiscal, y es que precisamente,
de cara a la teora del caso del Ministerio
Pblico, como titular de la accin penal, es a
quien le corresponde realizar el contrainterrogatorio para encontrar las contradicciones
en la declaracin del acusado y ofrecer al juzgador y/o juzgadores informacin de calidad
que le permita tomar una decisin adecuada
respecto a la situacin jurdica del mismo.
Siendo as, y como parte del contrainterrogatorio, el fiscal podr formular preguntas sugestivas al acusado, con el objetivo de testear la
informacin en base a sus respuestas y relato
brindado en el interrogatorio directo. Asimismo, podr confrontarlo con sus declaraciones
previas, estrategia que le es permitida de cara
a su teora del caso.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
Litigacin estratgica
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
En cualquier estado del juicio, el acusado podr
solicitar ser odo, con el fin de aclarar o complementar sus dichos.
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
Litigacin estratgica
CONCLUSIN MS IMPORTANTE
A quien le correspondera hacer el
examen directo en primer trmino
del acusado es a su abogado defensor y no al fiscal, pues el relato
del acusado sirve para probar la
teora del caso de su defensa y es
el quien debe acreditarlo a travs
de un interrogatorio estratgico con
preguntas directas que busquen extraer informacin y presentarla a los
juzgadores de manera coherente.
298
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
y Colombia, respecto a establecer reglas
claras sobre el interrogatorio, contrainterrogatorio y el examen redirecto, a fin de no
prohibir per se las preguntas sugestivas que
si son vlidas en un contrainterrogatorio.
Por lo expuesto se plantea la modificacin
del artculo 376 del CPP-2004 como sigue:
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
Litigacin estratgica
Cules son los medios de refutacin de testigos que son ms usados por los litigantes?
CONSULTA n 2
Qu son las habilidades y destrezas para persuasin en el marco de las tcnicas de litigacin oral?
CONSULTA N 1
Cules son los medios de refutacin de testigos que son ms usados
por los litigantes?
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CONSULTA N 2
Qu son las habilidades y destrezas para persuasin en el marco de las
tcnicas de litigacin oral?
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CRIMINOLOGA
Actualidad
Criminologa
Criminologa
rea
Penal
Contenido
DOCTRINA PRCTICA
Doctrina prctica
Nos preguntan Y
CONTESTAMOS
DOCTRINA PRCTICA
La colonizacin del mundo de vida en el
mbito penal, desde la perspectiva normativa
de Habermas
Mara Elena Huayta Rodrguez
SUMARIO
1. Introduccin
2. Racionalidad y accin comunicativa
3. Racionalizacin normativa y mundo de vida
4. Origen, naturaleza, principios y concepto de derecho
5. Expansin normativa en el mbito penal
6. Legitimidad y validez limitadas de las normas
7. Racionalidad del sujeto e irracionalidad normativa
8. Conclusin
1. Introduccin
El decaimiento de los estados de bienestar, el
surgimiento de las tecnologas de la informacin y el fenmeno de la globalizacin constituyen sucesos histricos que traen consigo una
serie de consecuencias que ponen en cuestin
el papel del Estado en la regulacin de las
relaciones sociales. Estos fenmenos relativizan paradigmas como el de la autonoma de
304
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
lidad de sostener una objetividad ajena a los
valores e intereses; la creciente burocratizacin
de la sociedad y la despolitizacin de la ciudadana. Sin embargo, asume una posicin
optimista frente a la postura pesimista de la
primera generacin de la escuela de Frankfurt
y, en particular, de sus predecesores Horkheimer, Adorno o Marcuse, cuando plantea una
teora crtica de la sociedad mediante la accin
comunicativa y su tica del discurso. Confa
que los antagonismos de la vida moderna, a
despecho de su antpoda los postmodernistas,
se puedan superar a travs de planteamientos
integradores basados en el consenso1.
En lo que sigue, haremos algunas reflexiones
sobre su concepcin jurdica, a partir de su
teora de la accin comunicativa, poniendo
nfasis en su concepto de derecho, la forma
cmo se va estructurando y expandiendo; su
naturaleza; los principios que lo sustentan;
la colonizacin de lo que llama el mundo de
vida, y presentaremos algunas expresiones
significativas de su teora en el mbito penal
nacional.
RESUMEN
La autora desarrolla un anlisis de la expansin
normativa del derecho penal, desde los postulados tericos de Habermas, partiendo de los
fenmenos que como la globalizacin conllevan
a una mayor intervencin estatal relativizando
paradigmas como la autonoma de la persona,
el ejercicio democrtico de la libertad y derechos
civiles. De este modo, la autora toma la teora de
la accin comunicativa de Habermas para estudiar
la tensin entre soberana popular y derechos
individuales. Es as que se debe distinguir las
exigencias de validez implcitas o explicitas de
los actos del habla que sirven para definir lo que
es correcto o verdadero en el mbito normativo,
afirmando que la racionalidad est dada por la
capacidad de entendimiento entre sujetos capaces
de lenguaje y accin mediante actos de habla.
Luego seala que el derecho, como consecuencia
del consenso alcanzado, debe institucionalizarse
mediante las normas jurdicas para lograr eficacia
prctica, procede a describir los ejemplos de
expansin normativa penal, cuestionando los
ejemplos de expansin normativa penal, como el
caso del derecho penal sexual y de las infracciones
al deber de los funcionarios o servidores pblicos.
Sobre la legitimidad de las normas indica que
los ciudadanos no reconocen como propias o
cercanas a sus intereses cuando son dictadas con
fundamento burocrtico, es as, que sentencia
que la irracionalidad de una norma se configura
cuando esta no puede ser comprendida imposibilitando la determinacin de la voluntad de sus
destinatarios. .
CONTEXTO NORMATIVO
PALABRAS CLAVE
Actualidad Penal
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Actualidad
Penal
Criminologa
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Instituto Pacfico
Doctrina prctica
aproximativos sobre el mundo de vida. Este
ofrece el conocimiento histrico comnmente
aceptado al interior del cual toda accin puede ser coordinada.
Este concepto lo plantea en el contexto de
una teora de la sociedad moderna. Para
Habermas, la sociedad tiene un doble carcter: es sistema y mundo de la vida; implica
una estructura funcional en la que se llevan a
cabo los procesos de integracin sistmica y
una estructura de sentido en la que se dan los
procesos de integracin social. La dimensin
de sistema refiere el conjunto de mecanismos
de coordinacin de la accin deslingistizados
que funcionan con independencia de las acciones individuales el mercado es el ejemplo
ms preciso de un mecanismo de integracin
sistmica9.
Frente al mundo de vida, concebido en estos
trminos, se pueden adoptar tres actitudes
comunicativas a saber: a) una actitud objetiva
frente al mundo exterior, independientemente
de las circunstancias o eventualidades; b) una
actitud normativa frente al mundo social;
c) una actitud expresiva al interior de la
subjetividad de cada individuo. Al respecto,
la concepcin de Habermas no restringe el
mundo de vida a la tradicin cultural (interpretacin compartida del mundo).
Las sociedades deben ser capaces de trasmitir
los valores culturales, las normas legtimas y
los procesos de socializacin; pero adems
deben controlar eficientemente el entorno
mediante intervenciones exitosas; para ello
considera que al mundo de vida, deben adicionarse la economa y el sistema poltico. Las
acciones coordinadas por el dinero o el poder
difieren de las acciones comunicativas, en la
concepcin de Habermas, en que persiguen
la organizacin cognitivo-instrumental exitosa
de la produccin e intercambio de bienes, sobre la base de la ganancia y la disposicin del
9 RODRGUEZ SALAZAR, Tania, El itinerario del concepto de mundo de la vida. De la fenomenologa a la
teora de la accin comunicativa, en Comunicacin y
Sociedad, N. 27, Universidad de Guadalajara, mayoagosto de 1996, pp. 199-214.
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Actualidad Penal
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Actualidad
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Instituto Pacfico
IMPORTANTE
Frente al mundo de vida, concebido
en estos trminos, se pueden adoptar tres actitudes comunicativas; a
saber: a) una actitud objetiva frente
al mundo exterior, independientemente de las circunstancias o eventualidades; b) una actitud normativa frente al mundo social; c) una
actitud expresiva al interior de la
subjetividad de cada individuo.
Esta condicin de validez de las normas tiene
lugar en lo que se denomina la democracia
deliberativa, en la que la construccin de la
legitimidad poltica es el producto constante
de procesos comunicativos racionales en el
espacio pblico, de los que surgen consensos
basados en intereses universalizables. Los
procesos polticos participativos son capaces
de explicitar, descubrir o construir intereses de
este tipo. Alejndose del modelo republicano,
considera que la fuente de la legitimidad no
es una voluntad general predeterminada sino
ms bien el proceso de su formacin, es decir,
la deliberacin misma11.
En otras palabras, el derecho como consecuencia del consenso alcanzado, debe institucionalizarse mediante las normas jurdicas
para tener eficacia prctica y siguiendo un
procedimiento preestablecido por el mismo
derecho. A su vez, el mecanismo de aprobacin de las normas jurdicas debe concretarse
mediante el dilogo y la comunicacin para
su eficacia como institucin. Es esta comunidad ideal del dilogo, donde los participantes
pueden expresar sus opiniones en condicio10 RODRGUEZ SALAZAR, El itinerario del concepto de
mundo de la vida. De la fenomenologa a la teora de
la accin comunicativa, cit. p. 38.
11 Cfr. HABERMAS, Jrgen, Tres modelos normativos
de democracia, en La inclusin del otro, Paids,
Barcelona, 1999, pp. 231-246.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
nes de igualdad y libres de coaccin, lo cual
constituye el marco ejemplar legislativo al
momento de consensuar las normas morales
de convivencia. Las leyes sern morales no
porque respeten un determinado orden de
valores, sino en la medida que sean adoptadas conforme a un procedimiento o reglas
discursivas12.
Las normas jurdicas tambin son normas de
accin; el derecho es entendible como un
conjunto de proposiciones e interpretaciones
normativas, pero no en el sentido de que
este sea un instrumento del derecho, sino
como un saber cultural, correspondiente al
contexto del mundo de la vida; es decir, el
derecho es tambin un producto cultural,
dogmticamente elaborado, elevado a nivel
cientfico y relacionado con una moral regida
por principios.
Entre los principios que son de relevar en
la concepcin de Habermas, se encuentra
el de representacin que consiste en el
acceso de la sociedad civil al proceso de
deliberacin y estructuracin jurdica el cual
debe adaptarse a la tarea de comprender, y
pactar necesidades y compromisos, favoreciendo el flujo de informaciones y estmulos
de la opinin pblica en el discurrir de un
problema pragmtico a otro de carcter tico
o moral. Se debe, en este sentido, reconocer
que el punto de partida para explicar la crisis
de legitimidad del Estado que trajo la posmodernidad fue que el Estado se ha separado
de la sociedad13.
El principio de la clusula de la mayora
que supone que la argumentacin del consenso, en algunos casos, debe ser temporalmente interrumpida para respetar vnculos
institucionales de la decisin. La deliberacin
12 HABERMAS, Jrgen, Facticidad y validez, traduccin a
cargo de Jimnez Redondo, Trotta, Madrid, 1998, pp.
237-245. Acota Habermas: El proceso deliberativo
debe regirse por reglas tales como la libertad y la
igualdad de las partes, y debe igualmente estar guiado
por el principio del mejor argumento y la exclusin
de coacciones (p. 382).
13 HABERMAS, Facticidad y validez, cit., p. 373.
Volumen 6 | Diciembre 2014
as estatuida siempre debe dejar la posibilidad de ser reversible; esto es, puede ser
modificada por un nuevo contexto sociopoltico. Por el contrario, si se toma una decisin
no reversible sera necesario un consenso
ilimitado de los interesados. Por ello es que
es necesario que toda decisin sea reversible,
como condicin para que no se establezca
una tirana de la mayora.
Finalmente, es de subrayar el concepto
normativo de opinin pblica que considera que de los diferentes contextos de la
sociedad civil, emergen los impulsos para la
discusin de las cuestiones fundamentales
de la colectividad, a partir de las cuales se
cristaliza la decisin jurdica como ltimo
momento del proceso. A fin de que la opinin pblica pueda desarrollar su funcin de
fuente de legitimacin del poder poltico, es
necesaria la garanta de algunas condiciones
preliminares. En este sentido, sostiene con
razn, que las leyes y las decisiones polticas
requieren una justificacin que solo pueden
encontrar en la fuerza de la razn, una razn
que se hace manifiesta en el debate de la
opinin pblica. El uso pblico de la razn
tiene el poder de la fuerza coactiva de la no
coaccin14.
Cmo se canaliza este torrente de opinin
en sistemas sociales complejos? Habermas
considera que debe establecerse una red para
la comunicacin de contenidos y tomas de
postura; es decir, de opiniones, y en l los
flujos de comunicacin queden filtrados y
sintetizados de tal suerte que se condensan
en opiniones pblicas agavilladas en torno
a temas especficos. Al igual que el mundo
la vida en su totalidad, tambin el espacio
de la opinin pblica se reproduce a travs
de la accin comunicativa, para la que basta
con dominar el lenguaje natural; y se ajusta
a la inteligibilidad general de la prctica
comunicativa cotidiana15.
14 BOLADERAS CUCURELLAS, Margarita, La opinin
pblica en Habermas, en Revista Anlisis, N. 26,
2001, p. 60.
15 HABERMAS, Facticidad y validez, cit., p. 440.
Actualidad Penal
309
Actualidad
Penal
Criminologa
310
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
favorecimiento o el proxenetismo en el que
se involucre, usando presin, compromiso o
amenaza, a un menor de 18 aos.
Otro mbito que sirve como ejemplo de lo
que expresa Habermas es el de las llamadas
infracciones al deber, de los funcionarios
o servidores pblicos. Una mal entendida
concepcin de la moral y de su influencia en
el derecho se expresaba en el hecho que se
reprima ms severamente el delito cometido
en la condicin de funcionario pblico (art.
46-A)20; se duplique el plazo de prescripcin
de la accin penal cuando se perjudique
el patrimonio del Estado (art. 41 Const.);
se ample la detencin preventiva cuando
el agraviado era el Estado (art. 135 CPP
1991) o se introduzca el criterio de la mera
ocasionalidad en el enriquecimiento ilcito
(art. 401 CP)21. El sustento valorativo en esta
expansin del derecho penal, tratndose de
funcionarios, era la relacin de lealtad que
deba el funcionario al Estado. Estos criterios
han sido acotados o reinterpretados, para
llevarlos a lmites racionales. La agravacin
de la conducta por la condicin del sujeto
activo, opera pero cuando se haga un abuso
del poder detentado por el sujeto activo. El
plazo de prescripcin ampliado solo funciona
en determinados casos, valorndose caso por
caso (Acuerdo Plenario N. 1-2010/CJ-116).
La detencin preventiva prolongada por la
condicin del agraviado, no est prevista en
el Cdigo Procesal penal del 2004. Y en los
distritos judiciales donde se aplica el viejo
Cdigo, no se consideraba este supuesto del
Cdigo Procesal Penal del 91. El criterio de
la ocasionalidad en el enriquecimiento ilcito
ha sido reemplazado por el de causalidad
entre el abuso funcional y el enriquecimiento
obtenido por el funcionario22.
Sin embargo, estas correcciones observadas
en el mbito del derecho penal aplicable a
los funcionarios, se ven desdibujadas con la
20 Decreto Legislativo N. 982; del 22.07.2007.
21 Ley 28355, del 06.10.2004.
22 Ley N. 29758, del 21.07.2011.
Volumen 6 | Diciembre 2014
HABERMAS dice:
Las acciones reguladas
por nor-
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Actualidad
Penal
Criminologa
HABERMAS dice:
La construccin
de la legitimidad
poltica es el producto constante
de procesos comunicativos racionales en el espacio
pblico, de los que
surgen consensos basados en intereses universalizables. Los procesos polticos participativos son capaces de
explicitar, descubrir o construir intereses de este tipo. Alejndose del
modelo republicano, considera que
la fuente de la legitimidad no es una
voluntad general predeterminada
sino ms bien el proceso de su formacin, es decir, la deliberacin misma .
Ello, sin embargo, no es as. La ley mencionada genera serios traslapes entre infracciones
administrativas y delitos funcionales. Conductas tales como la malversacin de fondos,
la colusin, falsedades asociadas a delitos
funcionales, son tipificadas como infracciones
administrativas. La cuestin es puede racionalmente admitirse que el Estado se ocupe doblemente de sancionar al mismo funcionario
por la misma conducta? O peor an, puede el
sistema administrativo sancionatorio ocuparse
en prioridad de sancionar estas conductas, con
postergacin del sistema penal?
Una primera respuesta ira en el sentido que
el Estado no puede pretender colonizar estos
mbitos de actuacin, sin peligro de perder
312
Instituto Pacfico
Doctrina prctica
se hace con tipos abiertos, como el que se
refieren al incumplimiento de las normas de
acceso a la funcin pblica (art. 6.a Reg.).
No estamos en este caso comprendiendo
al delito de nombramiento indebido? (art.
381 CP). Otra muestra de este propsito de
cubrir conductas tpicamente penales con
infracciones administrativas es la referida al
incumplimiento de las normas sobre adquisiciones y contrataciones del Estado (art. 6.d
Reg.). A ojos vistas, no es esta una forma
de abordar anticipadamente el delito de
colusin? (art. 384 CP). En el mismo sentido,
la infraccin referida al incumplimiento de
disposiciones que regulan la determinacin
del valor referencial (art. 6.f Reg.). Ms claro
an: la infraccin que consiste en contratar
bienes y servicios u obras sin proceso de
seleccin, simulando su realizacin o de
forma fraudulenta, cuando la normativa
prevea su obligatoria realizacin () (art.
6.g Reg.) Qu puede derivarse de esta forma
de tipificacin? Queda sin objeto acaso en
este mbito los delitos contra la fe pblica?
Lo concreto entonces es que, adems de una
gama adicional de conductas administrativas
previstas en el Reglamento, el Poder Ejecutivo,
amplia su influencia sancionadora; convierte
a los tribunales de Responsabilidad Administrativa en rganos cuasijurisdiccionales e
introduce confusin en el sistema de control
funcional.
Actualidad Penal
313
Actualidad
Penal
Criminologa
314
Instituto Pacfico
observadas por los peatones. El efecto vinculante que tuvo dicha norma fue decayendo,
en la medida que las conductas infractoras
son masivas, y que el Estado no provee de las
condiciones para su observancia (trazado de
lneas de cebra; semforos suficientes e idneos; seales de velocidad fantasmas, etc.).
CONCLUSIN MS IMPORTANTE:
Llevado al mbito penal, la concepcin de Habermas permite descubrir las limitaciones de legitimidad y validez de muchas decisiones
normativas, as como verificar ese
proceso expansivo, no siempre racional, del derecho, y en cuyo desarrollo o, mejor dicho, involucin,
pueden observarse contradicciones
como sucede en el derecho penal
sexual o en el llamado derecho penal administrativo.
La expansin desordenada del Derecho y
el aumento de la densidad de las normas
generan una cantidad de informacin que
los ciudadanos no pueden procesar eficazmente. En este mbito, el aforismo jurdico
que la ignorancia de la ley no exime de su
cumplimiento es una ficcin que se estrella
contra la realidad. Si a ello se agrega que las
normas no son siempre claras en su redaccin
e incluso contradictorias, puede sostenerse
que en estas condiciones estas no pueden
comunicar a sus destinatarios. Clara muestra
de lo que afirmamos lo encontramos en la
catica y desproporcionada regulacin de las
conductas relacionadas con el derecho penal
sexual. Se castigaba severamente el acto carnal
con un menor de dieciocho aos, y se autorizaba civilmente el matrimonio de personas
mayores de catorce aos o se autoriza a trabajar a un mayor de diecisis aos Qu debe
hacer el adulto que contrae matrimonio con
un menor de dieciocho aos, para evitar ser
castigado penalmente? Debe abstenerse de
concretar el yacimiento sexual con la persona
contrayente? La respuesta es obvia.
Volumen 6 | Diciembre 2014
Doctrina prctica
La irracionalidad puesta en evidencia en una
norma se da cuando esta no puede ser comprendida y, por tanto, no puede determinar la
voluntad de sus destinatarios. La incapacidad
comunicativa de una norma (jurdica) de
accin se concreta en los casos que no est
en consonancia con los valores culturales de
su quien debe cumplirla. Una persona es racional cuando interpreta sus necesidades a la
luz de los estndares de valor aprendidos en
su cultura; pero sobre todo, cuando es capaz
de adoptar una actitud reflexiva frente a los
estndares de valor con que interpreta sus
necesidades27.
8. Conclusin
A guisa de conclusin, habra de sealar lo
siguiente: La concepcin normativa de Habermas es un instrumento conceptual muy
27 HABERMAS, Teora de la Accin Comunicativa, I. Racionalidad de la accin y racionalizacin social, cit., p 39.
Actualidad Penal
315
Actualidad
Penal
Criminologa
CONSULTA n 2
CONSULTA N 1
Cul es el origen de la actual denominacin de la criminologa?
316
Instituto Pacfico
Actualidad Penal
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Ao 1 Volumen 6
JURISPRUDENCIA RELEVANTE
SOBRE LA PRESCRIPCIN
Actualidad
rea
Penal
JURISPRUDENCIArelevante
RELEVANTE
SOBRE
PRESCRIPCIN
Jurisprudencia
sobre
la LA
prescripcin
Contenido
320
1.a Sentencia
2. Sentencia
3.a Sentencia
4. Sentencia
a
5.a Sentencia
340
6.a Sentencia
7. Sentencia
Jurisprudencia fundamental
320
Instituto Pacfico
Actualidad Penal
321
Actualidad
Penal
delitos a los cuales debiera ser aplicable esa extensin de plazo de prescripcin de la accin
penal; en ese contexto se debe hacer la siguiente interrogante el delito de negociacin incompatible debe ser considerado un delito contra el patrimonio del Estado o no?, la Jurisprudencia no ha dicho nada al respecto, la Doctrina tampoco seala nada al respecto, el Ministerio Pblico tiene una posicin. El Cdigo Penal esta distribuido en diversos ttulos, libros y
sub captulos, y uno de los captulos esta referido a los delitos contra el Patrimonio en general, uno de esos delitos contra el patrimonio es el delito de Fraude en la Administracin de
Personas Jurdicas, y dentro de los delitos contra la administracin pblica los tipos penales
que se asemejan al delito de Fraude de la Administracin de Persona Jurdica, son Colusin
y Negociacin Incompatible, la naturaleza de ambos delitos, y esta ltima en particular, es un
delito contra el patrimonio, si se tiene en cuenta ese antecedente y que solamente la tipificacin ha variado en lo que se trata de la condicin del agente, se tiene que se trata de un
delito contra el patrimonio del Estado; si esto es as, para el Ministerio Pblico s es posible y
es legal que ha este delito en particular se le considere como uno contra el patrimonio y le
resulta aplicable los alcances de los artculo 80 in fine del Cdigo Penal y el artculo 41 de
la Constitucin del Estado. Ahora bien, respecto a los cargos imputados el Ministerio Pblico
indica que se est ante un caso en el que se ha producido en un contexto de un proceso de
seleccin para adjudicacin de reas o lotes con alta probabilidad de hidrocarburos a quienes
corresponda estas reas o lotes al Estado, y a quienes le corresponda administrarlo a PERPETRO quienes eran los funcionarios a cargo de esa funcin, en principio el directorio, quien
perteneca Alberto Quimper Herrera; siendo que el propsito de este proceso de seleccin,
era que se presenten las mejores ofertas tcnicas y econmicas para la celebracin de contratos de licencia para la exploracin y explotacin de hidrocarburos de los lotes disponibles para
el proceso de seleccin, esto de acuerdo a las bases del proceso de seleccin misma; a quin
perteneca todas esas reas o lotes que se iban adjudicar? al Estado; en qu se vio perjudicado?, en este caso en principio eran reas que a travs de PERPETRO iban a ser adjudicadas
a determinadas empresas o empresas que resulten favorecidas con las calificaciones que se
iban otorgar y qu es lo que se pretendan hacer en esas reas labores de exploracin?, qu
era lo que pretenda obtener el Estado como consecuencia de esto? una contraprestacin que
se vea reflejada a travs del posible hallazgo que se tuviera en el lugar, de posible hidrocarburos que se vayan hallar, y a travs de sumas de dinero que pudiera haber obtenido como
consecuencia de las ofertas econmicas que vayan a presentar estas empresas; siendo as el
Ministerio Pblico considera que el plazo de prescripcin de la accin penal en estos casos,
por tratarse de un delito contra el patrimonio del Estado a la fecha, no se ha extinguido por
prescripcin, por lo que solicita que se declare infundada la excepcin propuesta.- CUARTO:
Que, por su parte el seor representante de la Procuradura Pblica Especializada en delitos
de Corrupcin, al absolver la excepcin planteada sostiene que para resolver la excepcin
planteada se debe tener en cuenta los acuerdos y trminos desarrollados en el Acuerdo Plenario nmero dos guin dos mil once oblicua CJ guin ciento diecisis, porque en su numeral
catorce hace la referencia respecto a cules son las razones para duplicar el plazo de prescripcin, y se enfatiza en la necesidad de que este tema est referido al normal funcionamiento
de la administracin pblica, la seguridad de los bienes pertenecientes a la administracin
pblica y la inobservancia del deber de fidelidad del funcionario o servidor pblico hacia el
patrimonio pblico, es desde la perspectiva de las obligaciones del cargo o de la funcin que
ejerce y abusa; y conforme lo ha sealado el seor Fiscal, efectivamente en la parte del Cdigo Penal normativamente nunca se ha hecho una diferenciacin de qu delitos establecidos
en el libro contra la administracin pblica corresponde el tema de afectacin especfica del
patrimonio del Estado, ese tema de la necesidad de integrar un anlisis de lo que debemos
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habra producido segn la acusacin efectuada por el Ministerio Pblico, el tiempo transcurrido desde la ocurrencia del mismo y las dems circunstancias concomitantes para la aplicacin de las normas que regulan su aplicacin concreta; ello teniendo en cuenta que la excepcin de prescripcin busca la conclusin del proceso sin pronunciamiento sobre el fondo; por
lo que para su resolucin corresponde nicamente computar el plazo requerido a efecto de
determinar si el transcurso del tiempo ha operado su efecto liberatorio. En ese orden de ideas
tenemos: a) Que, el delito de Trfico de Influencias se encuentra tipificado en el artculo
cuatrocientos del Cdigo Penal, el mismo que se encuentra sancionado con pena privativa de
libertad no menor cuatro ni mayor de seis aos, e inhabilitacin conforme a los incisos primero y segundo del artculo treintiseis del Cdigo Penal; el delito de Patrocinio Ilegal se
encuentra tipificado en el artculo trescientos ochenticinco del miso cuerpo de leyes, el mismo
que se encuentra sancionado con pena privativa de libertad no mayor de dos aos o con
prestacin de servicio comunitario de veinte a cuarenta jornadas; el delito de Cohecho Pasivo Propio se encuentra tipificado en el artculo trescientos noventaitrs del Cdigo Penal, el
mismo que se encuentra sancionado con pena privativa de la libertad no menor de cinco aos
ni mayor de de ocho aos, e inhabilitacin conforme a los incisos primero y segundo del
artculo treintiseis del mismo cuerpo de leyes en comento; y por ltimo, el delito de Negociacin Incompatible, se encuentra sancionado en el artculo trescientos noventinueve del
cuerpo normativo penal, el mismo que reprime dicha conducta con pena privativa de libertad
no menor de cuatro aos ni mayor de seis aos e Inhabilitacin; siendo de precisar que conforme a lo resuelto en la presente causa9, se ha determinado que los delitos imputados al
mencionado acusado configuran un concurso ideal de delitos. En atencin a lo antes expuesto tenemos que en el presente caso, de conformidad con lo dispuesto en el tercer prrafo del
artculo ochenta del Cdigo Penal, la accin penal por todos los delitos que concursan idealmente en la imputacin, sin mediar circunstancias especiales, prescribe ordinariamente a los
ocho aos (extremo mximo de la pena para el delito mas grave del concurso ideal); b) Que,
conforme lo precisa la seora representante del Ministerio Pblico en su dictamen acusatorio
complementario10, los hechos materia de la imputacin contra el acusado excepcionante se
habran producido desde el once de setiembre del dos mil siete hasta el siete de octubre del
dos mil ocho, fecha esta ltima que marca el inicio para el cmputo del plazo prescriptorio;
c) Que, por otro lado, de la ficha del Registro Nacional de Identificacin y Estado Civil RENIEC, obrante a fojas treinticuatro mil setenticinco, aparece que el encausado Alberto Quimper Herrera, naci el diez de abril de mil novecientos treintaisiete, por lo que a la fecha de
producidos los hechos materia de la imputacin penal, este contaba con mas de setenta aos
de edad, por lo que se encuentra incurso en la circunstancia especial prevista en el artculo
ochentiuno del Cdigo Penal, para la que se acuerda la reduccin del plazo prescriptorio a la
mitad.- DCIMO: Que, planteada11 la cuestin de aplicacin del plazo prescriptorio duplicado previsto en el artculo ochenta in fine del Cdigo Penal, para el delito de Negociacin incompatible, bajo el argumento que se tratara de un delito que afecta el patrimonio estatal y
que al respecto existe vaco en la doctrina y jurisprudencia nacional, es menester precisar, en
primer trmino: que, conforme al Acuerdo Plenario nmero uno guin dos mil diez guin
ciento diecisis, del diecisis de noviembre del dos mil diez, si el fundamento esencial de la
duplicacin del plazo prescriptorio es la lesin efectiva del patrimonio realizada por los fun9 Mediante resolucin de fecha 22 de octubre del 2010, recada en el Inc. N 105-2008-G1, fs. 440 a 446, que
confirm la resolucin de primera instancia que declar infundada una anterior excepcin de prescripcin deducida
por el acusado Alberto Quimper Herrera.
10 Obrante de fs. 33067 a 33077, especficamente a fs. 33067 vuelta.
11 Por el representante del Ministerio Pblico y la parte civil.
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Fundamento 15.
Fundamento 16.
Fidel Rojas Vargas; Delitos contra la administracin Pblica; Grijley; 4 Edicin; Lima 2007; Pg. 818.
Ramiro Salinas Sicha; Delitos contra la Administracin Pblica; 3 Edicin; Edit. Grijley; Lima 2014; pag.574.
Jos Castillo Alva; El delito de Negociacin incompatible, en Cuestiones actuales del sistema penal Crisis y
Desafos; Ara Editores; Lima 2008; pg. 566.
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ta parte in fine del Cdigo Penal17, criterio que ha cobrado uniformidad en la jurisprudencia
de nuestro mximo rgano de justicia penal18; el mismo que adems se corresponde con los
trminos del Acuerdo Plenario nmero uno guin dos mil diez oblicua CJ guin ciento diecisis, del VI Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitorias de la Corte
Suprema de Justicia de la Repblica, a partir del cual se ha producido su cabal consolidacin.
En razn de lo antes glosado, el Colegiado Juzgador, coincidiendo con la postura jurisprudencial consolidada, considera que en atencin a su configuracin tpica el delito de Negociacin
incompatible, no se vincula directamente con la afectacin del patrimonio pblico, ni su tipificacin tiene por objeto de proteccin el mbito patrimonial de la administracin pblica;
y por ende no le corresponde la duplicacin del plazo prescriptorio de la accin penal.- DCIMO SEGUNDO: Que, por ltimo cabe precisar: que, conforme se advierte de la acusacin
escrita formulada en la presente causa19, el propio representante del Ministerio Pblico, al
esbozar precisiones tericas respecto al delito de Negociacin incompatible, sostiene que
estamos ante un delito de mera actividad (ya que no requiere para su comisin la produccin
de un determinado resultado), ni demanda un especial elemento subjetivo (de modo que
basta el denominado dolo de autor) cuyo bien jurdico protegido lo constituye el correcto
funcionamiento de la funcin pblica, conforme a las exigencias constitucionales, con respecto de los principios de objetividad, imparcialidad, igualdad e incorruptibilidad, lo que implica el reconociendo que se trata de un delito que no tiene vinculacin directa con la afectacin del patrimonio estatal. Lo antes anotado pone en evidencia que los reparos formulados
por el seor representante del Ministerio Pblico y la parte civil, resultan contrarios a la
propia tesis imputativa fiscal, ello adems de considerarse por este Colegiado, que la bastante controversial20 interpretacin que postula el seor Fiscal para determinar por comparacin de identidad con el tipo penal del delito de Fraude en la administracin de personas
jurdicas, que el delito de Negociacin incompatible afecta el patrimonio del Estado, resulta
extraa a la lnea de desarrollo doctrinal al respecto, revistiendo en lo terico caractersticas
surrealistas; consideraciones por las cuales debe desestimarse la pretensin del seor representante del Ministerio Pblico y de la parte civil, para la aplicacin de la dplica del plazo
prescriptorio de la accin penal, en el caso que nos ocupa, dada su manifiesta improcedencia.DCIMO TERCERO: Que, descartada la aplicacin del plazo prescriptorio duplicado postulada por los seores representantes del Ministerio Pblico y la parte civil; y retomando las
consideraciones contenidas en el considerando noveno de la presente resolucin, tenemos,
que el rgimen individualizado de prescripcin de la accin penal, que corresponde a los
delitos imputados en la presente causa al acusado Alberto Quimper Herrera, determina que
el plazo extraordinario de la accin penal, atendiendo al extremo mximo de la penalidad
conminada para el delito mas grave en concurso ideal cohecho pasivo propio, as como a
la aplicacin de la reduccin a la mitad del plazo prescriptorio, prevista en el artculo ochentiuno del Cdigo Penal en atencin a que al momento de los hechos contaba con mas de
sesenticinco aos de edad es de seis aos; plazo que computado a partir del siete de octubre
del dos mil ocho fecha hasta la que, segn la postulacin del Ministerio Pblico, se habran
17 Ejecutoria Suprema de la Sala penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica, de fecha 19 de
abril del 2013, recada en el R.N.N. 2068-2012LIMA.
18 Vase Ejecutoria Suprema de la Sala Penal Permanente de fecha 16 de marzo del 2011, recada en el R.N.N.
404-2010 CUZCO; Ejecutoria Suprema de la Sala Penal Transitoria de fecha 11 de Julio del 2012, recada en el
R.N.N. 4169-2010 LIMA; y Ejecutoria Suprema de la Sala Penal Transitoria de fecha 09 de noviembre del 2012,
recada en el R.N.N. 3949-2011 UCAYALI.
19 Obrante de fs.31603 a 31658 vuelta; especficamente el punto 85 obrante a fs. 31638 vuelta.
20 Segn la propia afirmacin del seor representante del Ministerio Pblico.
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RESOLUCIN DE ARCHIVAMIENTO
Octavo.- Que mediante resolucin de fecha veintisis de enero de dos mil nueve, el Juez
Supremo Instructor resuelve archivar definitivamente el proceso penal seguido a doa
Elsa Victoria Canchaya Snchez por los delitos de estafa y falsedad genrica en agravio
del Estado, bajo los siguientes argumentos: Que habindose instaurado proceso por los
delitos contra la Administracin Pblica Nombramiento y Aceptacin Ilegal para Cargo
Pblico, Estafa y Falsedad Genrica, la Fiscala que ha intervenido en la investigacin
judicial sostiene no habindose acreditado de autos la realizacin efectiva de ambas
figuras, se concepta: No Ha Lugar a formular acusacin contra Elsa Victoria Canchaya
Snchez, por los delitos de Estafa y Falsedad Genrica en agravio del Estado; archivndose la instruccin en este extremo..; ante la no acusacin del Ministerio Pblico, la
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cartilla de informacin para que trajera toda la documentacin necesaria para su ingreso
al libro de planilla correspondiente, adicionalmente se le dio un modelo de declaracin
jurada de datos personales para que lo llenara, documentos que entreg, pero tena que
regresar porque faltaban otros y sus fotografas recientes para la elaboracin de fotocheck
y completar con ello su legajo personal, cosa que no sucedi, no contando con dicho
documento que era de uso obligatorio y que la calificacin de legajo personal se haca
posteriormente, pues se confiaba en la buena fe de la congresista Elsa Canchaya Snchez
segn asever Garca Foy. Que, el artculo quinto del Reglamento Interno de Trabajo del
Congreso de la Repblica aprobado por resolucin N 011-97-OM/CR, del 13 de junio
de 1997, establece que la contratacin del personal de confianza de los seores congresistas, se efectan por su designacin directa, distinguindose de esta manera el acto de
nombramiento efectuado por designacin directa de los congresistas () ver fojas cinco
mil trescientos sesenta y nueve, Tomo 16
III. SOBRE LA EXCEPCIN DE PRESCRIPCIN DE LA ACCIN PENAL
Dcimo: BASE LEGAL
El artculo quinto del Cdigo de Procedimiento Penales regula en el sexto prrafo el instituto
de la prescripcin, precisa La Excepcin de Prescripcin podr deducirse cuando por el
transcurso del tiempo, conforme a los plazos sealados en el Cdigo Penal, se extingue
la Accin Penal o la Pena.
PRECISIONES SOBRE LA INSTITUCIN JURDICA DE LA PRESCRIPCIN
i) La prescripcin de la accin penal entendida como el transcurso de un periodo de
tiempo, en determinadas condiciones, sin que el delito sea perseguido o sin que la
pena sea ejecutada; as la persecucin penal de un delito no es perpetua, todos los
delitos de nuestro ordenamiento jurdico prescriben.
ii) La Corte Suprema en Acuerdo Plenario ha considerado en mayora que: la regulacin
de la prescripcin de la accin penal est vinculada a la poltica criminal que adopta
el Estado a travs del rgano competente el Congreso o en su caso el Poder Ejecutivo va facultades delegadas por aquel- conforme a sus potestades. El legislador a
la hora de regular la prescripcin de los delitos escogi ciertos parmetros objetivos
como el tipo de pena y el extremo mayor de la sancin, todo con el fin de procurar,
de acuerdo a las caractersticas propias de cada delito, un normal desarrollo de la
prosecucin de la accin penal y del proceso en caso llegue a ejercerse. En nuestra
legislacin se ha optado que para efectos de la prescripcin de la accin penal se ha
de tomar en cuenta la pena abstracta fijada para el delito. Dicho factor en trminos
de legitimacin, servir de parmetro para conciliar los intereses del Estado en la
persecucin del delito y los derechos del ciudadano frente a su poder punitivo.
(Acuerdo Plenario 8-2008/CJ-118 del trece de noviembre de 2009. Fundamento
dcimo).
iii) El Tribunal Constitucional, al respecto seala: La prescripcin, desde un punto de
vista general, es la institucin jurdica mediante la cual, por el transcurso del tiempo,
la persona adquiere derechos o se libera de obligaciones. Y, desde la ptica penal, es
una causa de extincin de la responsabilidad criminal fundada en la accin del tiempo
sobre los acontecimientos humanos o en la renuncia del Estado al ius punendi, bajo
el supuesto de que el tiempo transcurrido borra los efectos de la infraccin, existiendo
apenas memoria social de ella. Dicho de otro modo, en una Norma Fundamental
inspirada en el principio pro hmine, la ley penal material otorga a la accin penal
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Dcimo Sexto: Que habindose definido el extremo materia de pronunciamiento, asimismo, al haberse amparado el agravio Constitucional planteado, los plazos de prescripcin
de la accin recuperan su vigencia, el mismo que deber tomarse en cuenta, por lo que,
corresponde determinar si la accin penal en el presente proceso ha prescrito, en este
sentido, siguiendo con el correlato de la figura jurdica de la prescripcin tomando en
cuenta que el delito de nombramiento o aceptacin indebida de cargo pblico, tipificado
en el artculo trescientos ochenta y uno del Cdigo Penal, establece como sancin la pena
de multa, por lo que es de aplicacin lo dispuesto en el artculo ochenta, quinto prrafo
de la norma penal sustantiva, que para el cmputo del plazo de prescripcin, establece
que en los delitos que merezcan otras penas, la accin penal prescribe a los dos aos, que
correspondera en este caso al plazo ordinario, a la cual se suma el plazo extraordinario
de un ao; por lo que el delito instruido prescribira a los tres aos.
Dcimo Stimo: Que, conforme se puede apreciar de autos, si se estimase que el hecho
se cometi el tres de enero de dos mil siete, descontando para tal efecto los cuarenta
y cuatro das que dur el antejuicio poltico (veinticuatro de abril de dos mil siete al
ocho de junio de dos mil siete), as como, el trmite del recurso de queja interpuesto
(veintiuno de mayo de dos mil diez hasta su recepcin ante esta Sala Penal Especial el dieciocho de noviembre de dos mil once), y por ltimo el trmite del proceso,
que resolvi el agravio constitucional, desde el momento de su interposicin hasta la
recepcin del cuaderno de Habeas Corpus ante esta Instancia Suprema, [desde el catorce de marzo del dos mil doce, conforme se aprecia de la sentencia del Tribunal
Constitucional- al diecinueve de marzo de dos mil catorce]; a la fecha de la vista de
la causa [veintids de mayo de dos mil catorce] habra transcurrido cuatro aos y seis
das; en el supuesto caso si se aplicar la figura de la Suspensin de Origen, contado
desde la fecha de expedicin de la Resolucin Legislativa que declara a lugar a formacin de causa (fecha ocho de junio de dos mil siete), descontando los periodos antes
sealados hasta la fecha de la vista de causa (veintids de mayo de dos mil catorce),
habra transcurrido tres aos, cinco meses y doce das, por lo que en ambos casos la
accin penal ya habra prescrito.
Dcimo Octavo: En este orden de ideas, debemos precisar, que ante esta instancia
Suprema en diferentes resoluciones (Exp. 08-2006-C. Caso Serpa Segura, resolucin de
fecha veintitrs de enero de dos mil ocho; Exp. 27-2003-O. Caso Pandolfi Arbul, resolucin de fecha diecisis de octubre de dos mil nueve) respecto a delitos cometidos por
altos funcionarios para los efectos de la prescripcin de la accin penal, el criterio para
la aplicacin de la figura de la Suspensin de Origen, no ha sido uniforme, tampoco
ha sido desarrollado de manera precisa en los acuerdos plenarios de la Corte Suprema,
por lo que no genera de ninguna manera vinculacin alguna con el actual Colegiado, lo
resuelto en las resoluciones que aplican dicha figura; ms an, al no existir norma alguna
que as lo precise o exija, por lo que se debe estar a los fundamentos expuestos en el
presente caso.
Dcimo Noveno: En este sentido, debemos precisar, que para el cmputo del plazo
de la prescripcin de la accin penal, se establecera de la siguiente manera: i) Primer
plazo: que la comisin del delito instruido se origin (momento de consumacin como
delito instantneo) a consecuencia del memorando N 050-2007-EVCS/CR remitido a la
Gerencia de Recursos Humanos del Congreso de la Repblica, con fecha tres de enero
de dos mil siete, suscrita por la entonces Congresista Elsa Victoria Canchaya Snchez
mediante la cual design a Jacqueline Simn Vicente como asesora dos de su despacho
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DECISIN
Por lo que estando a los fundamentos antes expuestos:
I. REVOCARON la sentencia de primera instancia de fecha siete de octubre de dos mil nueve,
que declar responsable penalmente a doa Elsa Victoria Canchaya Snchez como autora
de la comisin del delito de Nombramiento Ilegal para ejercer cargo pblico en agravio del
Estado, imponindole la pena de multa de ciento veinte das multa equivalente al treinta
por ciento de su ingreso promedio diario; REFORMNDOLA declararon FUNDADA la
Excepcin de Prescripcin deducida por la defensa tcnica de la encausada Elsa Victoria
Canchaya Snchez en el proceso que se le sigue por el delito Contra la Administracin
Pblica nombramiento ilegal para ejercer cargo pblico en agravio del Estado.
II. DISPUSIERON el archivo definitivo del presente proceso, debiendo para tal efecto anularse
los antecedentes que se hubieran generado. Hgase saber y los devolvieron.
SS.
PARIONA PASTRANA / SALAS ARENAS / CEVALLOS VEGAS
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separadamente del primero. Cuarto: Que, el delito de asociacin ilcita para delinquir se
encuentra previsto en el artculo trescientos diecisiete del Cdigo Penal, establecindose que
El que forma parte de una organizacin de dos o ms personas destinada a cometer delitos
ser reprimido por el solo hecho de ser miembro de la misma, con pena privativa de la libertad no menor de tres ni mayor de seis aos; debiendo precisarse que resulta ser un ilcito
autnomo e independiente del delito o delitos que a travs del acuerdo delictivo se realicen;
en efecto, el Acuerdo Plenario nmero cero cuatro dos mil seis/CJ ciento diecisis de fecha
trece de octubre de dos mil seis en el segundo prrafo del punto doce, seala as queda
claro que el indicado tipo legal refirindose al delirio de asociacin ilcita para delinquir
sanciona el slo hecho de formar parte de la agrupacin a travs de sus notas esenciales que
le otorgan una sustantividad propia, de (a) relativa organizacin, (b) permanencia o estabilidad y (c) nmero mnimo de personas sin que se materialice sus planes delictivos. En virtud,
el delito de asociacin ilcita para delinquir se consuma desde que se busca una finalidad ya
inicialmente delictiva, no cuando en el desenvolvimiento societario se comente determinadas
infracciones; ni siquiera se requiere que se haya iniciado la fase ejecutiva del mismo. Por ello
mismo, tampoco cabe sostener la existencia de tantas asociaciones como delitos se le atribuya al imputado. La asociacin es autnoma e independiente del delito o delitos que a travs
de ella se cometan () pudiendo apreciarse un concurso entre ella y estos delitos, pues se
trata de sustratos de hecho diferentes y por cierto de un bien jurdico distinto del que se
protege en la posterior accin delictiva que se cometa al realizar la actividad ilcita para la que
la asociacin se constituy. Quinto: Que, en tal sentido, debe precisarse que de acuerdo
al artculo ochenta y dos del Cdigo Penal, en el delito permanente el plazo de prescripcin
se comienza a computar a partir del da en que ces la permanencia, por lo que, si se toma
en cuenta que el encausado Camet Dickman ejerci el cargo de Ministro de Economa y Finanzas funcin que le habra permitido concretar los hechos cuestionados, materia del
proceso principal desde el da nueve de enero de mil novecientos noventa y tres hasta el
cinco de junio de mil novecientos noventa y ocho, tomndose en cuenta esta ltima fecha,
se puede deducir que a la actualidad descontndose el plazo de suspensin de la accin
penal veinte meses y dos das en efecto, desde el veintisis de setiembre de dos mil uno,
fecha de la denuncia constitucional, al veintiocho de mayo de dos mil tres, fecha de la Resolucin Legislativa del Congreso nmero cero quince dos mil dos CR-, han transcurrido once
aos un mes y quince das, tiempo que excede el plazo de prescripcin extraordinaria nueve aos, de acuerdo al ltimo prrafo del artculo ochenta y tres del Cdigo Penal-; ms an,
si dicho plazo debe ser reducido a la mitad debido a que cuando desempe el referido
cargo pblico tena ms de sesenta y cinco aos de edad, conforme a lo establecido en el
artculo ochenta y uno del Cdigo Penal; en consecuencia, en este extremo debe disponerse
la extincin de la accin penal. Sexto: Que respecto a los delitos de malversacin de fondos
y falsedad ideolgica, de acuerdo a lo expuesto en el tercero considerando, constituye un
concurso ideal de delitos, conforme a lo establecido en el artculo cuarenta y ocho del Cdigo
Penal vigente a la fecha de los hechos que sealaba Cuando varias / disposiciones son aplicables al mismo hecho se reprimir con la que establezca la pena ms grave, toda vez que,
se entiende que el momento de la suscripcin de los cuestionados Decretos de Urgencia que
habran permitido que dinero destinado para programas orientados a la erradicacin de la
pobreza y a la pacificacin del pas sea destinado a otros rubros, como compra de material
blico habra concretado la comisin del delito de falsedad ideolgica, pues con ello se dio
permisibilidad legal a la informacin falsa que se haba insertado o consentido que se inserte
en los referidos Decretos de Urgencia, por tanto, en funcin a la norma citada, estos prescriben
de manera conjunta; en tal sentido, cabe indicar que el delito de falsedad ideolgica se en-
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por ley para el delito, si es privativa de libertad, y de dos aos si el delito es sancionado con
pena no privativa de libertad, caso de la denominada prescripcin ordinaria. Sin embargo,
cuando el plazo ordinario de prescripcin de la accin penal es interrumpido por actuaciones
del Ministerio Pblico u rgano judicial la accin penal prescribe de manera extraordinaria al
cumplirse cronolgicamente el plazo de prescripcin ordinario ms la adicin de la mitad de
dicho plazo, tal como lo dispone el prrafo in fine del artculo ochenta y tres del Cdigo Penal.
b) El artculo ochenta y cuatro del Cdigo Penal establece que la suspensin de la prescripcin
la cual se aplica nica y exclusivamente a los plazos de prescripcin de la accin penal
opera cuando el comienzo de un proceso penal depende de cualquier cuestin que deba
resolverse en una va extra penal. La suspensin de la prescripcin se rige, pues, por el aforismo latino contra non valentem agere non currit praescriptio, lo cual implica que
contra quien no se puede ejercer una accin penal, la prescripcin no corre [vase: Luis E.
Roy Freyre. Causas de Extincin de la Accin Penal y de la Pena. Grijley. Lima. Mil novecientos noventa y siete, pgina ochenta y cuatro]. c) el antejuicio que reconoce la Constitucin a
los Ministros de Estados y otros altos funcionarios configuran un claro supuesto de suspensin
de la prescripcin de eficacia absoluta y por imperio de la ley [el Tribunal Constitucional, por
ejemplo, en la STC nmero cinco mil sesenta y ocho dos mil seis PHC/TC, del quince de
noviembre de dos mil seis, fundamento jurdico dcimo segundo, estim que el trmite parlamentario en el antejuicio poltico suspende la prescripcin penal, por lo que resulta de
aplicacin el artculo ochenta y cuatro del Cdigo Penal. es, insisti, un paso previo para que
se diera inicio al proceso penal]. d) Asimismo, el antejuicio, conforme a lo dispuesto en los
artculos noventa y nueve y cien de la Carta Magna son obstculos procesales que afectan la
persecucin del delito en el caso de los ministros de Estado desde que inician sus funciones
hasta cinco aos despus de haber cesado en stas. Ello implica que los Ministros de Estado
slo pueden ser sujetos de accin penal luego que lo autorice el Congreso previo procedimiento de antejuicio. Entonces, durante todo ese perodo que transcurra desde la comisin
del delito hasta la decisin de ha lugar a causa los plazos de prescripcin de la accin penal
no transcurren por estar suspendidos. Tal como lo sostiene SAN MARTN CASTRO en cuanto
a la promocin de la accin penal se entiende que el Ministerio Pblico no puede proceder
a menos que el Congreso dicte la correspondiente resolucin acusatoria de carcter penal,
previo procedimiento parlamentario de antejuicio o acusacin constitucional [ver: Csar San
Martn. derecho procesal penal, Volumen II. Grijley. Lima. Mil novecientos noventa y nueve].
e) El artculo ochenta y cuatro del citado Cdigo Sustantivo incorpora dos formas de suspensin de los plazos de prescripcin de la accin penal. En primer lugar, dicha norma alude a la
suspensin de origen, la cual se configura por imperio legal, directo y absoluto, cuando no
es posible el inicio de un proceso penal sin previa autorizacin especfica que regula la ley,
caso de la inmunidad parlamentaria y el antejuicio poltico. Y, en segundo lugar, se refiere
tambin a la suspensin sobreviniente, que es la que tiene lugar en funcin a una circunstancia posterior a la incoacin del proceso penal, pero que impide su prosecucin hasta que
el obstculo producido sea superado, caso de las cuestiones perjudiciales o los procedimientos de extradicin activa. Al respecto, como seala PEA CABRERA, una causal de suspensin
de la prescripcin es aquella que demanda autorizacin especial, sin la que no podra iniciarse o proseguirse la accin penal el nfasis con negritas es nuestra-. En estos casos la
prescripcin comienza a correr desde el da en que se otorgue la autorizacin [vase Ral
Pea Cabrera. Tratado de Derecho Penal. Volumen I. Parte General. Editorial Sagitario. Lima.
Mil novecientos ochenta y siete, pgina cuatrocientos cuarenta y seis]. f) En consecuencia, los
efectos concretos de cada modalidad de suspensin de la prescripcin difieren en razn de la
eficacia del obstculo procesal o constitucional que motiva la suspensin. Si se trata de un
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artculo ochenta y uno del Cdigo Penal establece que los plazos de prescripcin se reducen
a la mitad cuando el agente tena menos de veintin o ms de setenta y cinco aos al tiempo
de comisin del hecho punible; que tal reduccin de los plazos de prescripcin prescrito por
ley es de obligatorio cumplimiento y encuentra su fundamento en la presuncin iure et de iure
que toda persona con ms de dieciocho aos de edad y menos de veintin, o mayor de sesenta y cinco aos de edad al momento de realizar la infraccin punible se encuentra en un
supuesto de imputabilidad; que, siendo ello as, y teniendo en cuenta la responsabilidad
restringida del imputado Camet Dickman, en el caso de autos, la accin penal qued delimitada para delinquir y falsedad ideolgica y seis aos respecto al delito de malversacin de
fondos, y contando desde el tres de junio de dos mil tres fecha en la cual se expidi la Resolucin Legislativa del Congreso de la Repblica nmero cero quincedos mil dos CRfojas doce mil cuatrocientos veintids que habilit a partir de dicha fecha la posibilidad de
incoar el proceso penal en su contra-; a la fecha, habra transcurrido ms de seis aos, por lo
tanto es de asumir que a la actualidad la facultad de perseguir y sancionar los delitos imputados e invocados por el acusado Camet Dickman se ha visto extinguida extintivamente. Por
estos fundamentos: declararon FUNDADA la excepcin de prescripcin de la accin penal
deducida por la defensa del encausado Jorge Camet Dickman, respecto a los delitos contra la
Tranquilidad Pblica asociacin ilcita para delinquir, malversacin de fondos y falsedad
ideolgica en agravio del Estado; y los devolvieron.-
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Jurisprudencia fundamental
Sumilla
3 La prescripcin de la accin penal, segn la regulacin establecida en nuestro Cdigo Penal puede ser
contabilizada a travs del plazo ordinario y el plazo extraordinario. En primer lugar, el plazo ordinario de
prescripcin, regulado por el artculo 80 del Cdigo Penal, es el equivalente al mximo de la pena fijada
en la ley, en caso de ser privativa de la libertad. En caso de que la pena no sea privativa de la libertad, la
accin prescribe a los dos aos. Asimismo en caso de delitos cometidos por funcionarios y servidores pblicos
contra el patrimonio del Estado o de organismos sostenidos por este, el plazo de prescripcin se duplica.
4 Por ltimo, para los efectos del inciso del cmputo del plazo de prescripcin debe estarse a la fecha en
que ces la permanencia [artculo 82 del Cdigo Penal], que por tanto y tal como sostiene el seor Fiscal
en su dictamen antes referido, conforme a lo previsto en el artculo 82 del Cdigo Penal, en el delito
permanente el plazo de prescripcin comienza a partir del da en que ces la permanencia; en este caso,
la pertenencia a la asociacin delictiva. Siendo as, estando a que se imputa al procesado Alberto Pandolfi
Arbulu haber formado parte de una asociacin durante el tiempo que fue Ministro de Pesquera y Presidente
del Consejo de Ministros desde el tres de abril del ao mil novecientos noventa y seis hasta el cuatro de
junio del ao mil novecientos noventa y ocho y desde el veintiuno de agosto de mil novecientos noventa y
ocho hasta el cinco de enero de mil novecientos noventa y nueve, la prescripcin alegada no ha operado.
Adems debe descontarse de dicho cmputo, el plazo del antejuicio a que fue sometido el recurrente por
el Congreso de la Repblica, esto es, del veintisis de setiembre del ao dos mil uno [fecha de la denuncia
constitucional] al veintiocho de mayo del ao dos mil tres [fecha de la Resolucin Legislativa del Congreso
nmero cero quince dos mil dos CR, obrante en el expediente principal a fojas doce mil cuatrocientos
veintids], que declar haber lugar a la formacin de causa, entre otros contra el citado procesado, esto
es veinte meses y dos das.
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y, contra la Fe Pblica falsedad ideolgica, todos en agravio del Estado; interviniendo como
ponente la seora Jueza Suprema Barrios Alvarado; con lo expuesto por el seor Fiscal Supremo en lo Penal; y, CONSIDERANDO: Primero: Que, el seor Representante del Ministerio
Pblico en su recurso fundamentado a fojas quinientos setenta y nueve, alega lo siguiente:
a) que en el presente caso se da un supuesto de concurso ideal entre los delitos de asociacin
ilcita para delinquir, malversacin de fondos, falsedad ideolgica y colusin desleal, siendo
que el Colegiado de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema no ha hecho mencin alguna a este ltimo delito; b) que los delitos sealados obedecieron a una sola voluntad delictiva, pues el procesado Alberto Pandolfi Arbul form parte de una organizacin delictiva
(asociacin ilcita para delinquir) para lo cual se emitieron Decretos de Urgencia con un
contenido diferente a la realidad (falsedad ideolgica), a fin de disponer de los fondos de
privatizacin para fines distintos a los que estaban destinados (malversacin de fondos), para
luego comprar armamento, bienes y servicios para las fuerzas armadas, luego de coludirse
con los proveedores (colusin) causando perjuicio al Estado, por lo que, al encontrarse estos
delitos en concurso ideal, de conformidad con el tercer prrafo del artculo ochenta del Cdigo Penal, el plazo de prescripcin ordinario es igual a la pena mxima correspondiente al
delito ms grave, que en el presente caso vendra a ser el delito de colusin que tiene una
pena abstracta de quince aos; c) que en el caso de autos, con la compra de armamento de
bienes y servicios de uso militar que fueron adquiridos sin una previa licitacin, con un precio
que no le corresponde y que no tena una vida til acorde a los fines para los que se compraron, se caus un desmedro al patrimonio del Estado, por lo que resulta aplicable el ltimo
prrafo del artculo ochenta del Cdigo Penal, empero, como el cuarto prrafo del acotado
artculo, establece que el plazo mximo de la prescripcin ordinaria no deber ser mayor a
veinte aos, ser este el plazo lmite para la prescripcin ordinaria y su plazo extraordinario
ser de treinta aos, en aplicacin de la parte in fine del artculo ochenta y tres del Cdigo
Penal; y, d) que debe tomarse en cuenta que el trmite parlamentario de antejuicio suspende
el plazo de prescripcin de la accin penal, pues durante dicho plazo el ejercicio de la accin
penal por parte del Ministerio Pblico est supeditada a lo que se resuelva en el procedimiento parlamentario. Segundo: Que, fluye de la acusacin fiscal de fojas cuatrocientos treinta y
uno, que se atribuye al encausado Alberto Pandolfi Arbul que en su condicin de Presidente del Consejo de Ministros integr con otros Ministros de Estado, una asociacin delictiva
liderada por el ex Presidente de la Repblica Alberto Fujimori Fujimori; en tal contexto, dicho
encausado refrend Decretos de Urgencia, a travs de los cuales se transfiri fondos de la
privatizacin de las empresas del Estado, destinados al desarrollo de programas orientados a
la erradicacin de la pobreza y a la pacificacin del pas, al sector defensa, para ser utilizados
de manera fraudulenta en la celebracin de contratos sobre adquisiciones del Estado, obteniendo beneficios econmicos ilcitos, pues en la mayora de los casos creaban necesidades
ficticias y requerimientos predeterminados de equipos blicos, bienes y servicios que no eran
de necesidad para el Estado, adjudicando la buena pro a empresas con las que entraban en
contubernio previo, ponindose de acuerdo sobre los detalles de las convocatorias, licitaciones,
precios referenciales, oportunidad de adquisicin, etc.; asimismo, el encausado como Presidente del Consejo de Ministros falt a la verdad insertando datos y hechos falsos en los Decretos de Urgencia que con carcter secreto se emitieron durante la poca en que ejerci sus
funciones, irregularidad que repitieron en las actas o registros donde se consign la finalidad
u objeto de los decretos, en tanto estos no tenan otro fin, que no fuera el desvo de los fondos de la privatizacin, hecho revelado pues se consign: con la aprobacin del Consejo de
Ministros, pero que en realidad no se produjo el acuerdo ni la reunin de tal Consejo. Tercero: Que, el Cdigo Penal, en su artculo setenta y ocho, reconoce la prescripcin como uno
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Que, por otro lado, respecto a lo alegado por el recurrente, en el sentido que los delitos de
asociacin ilcita para delinquir, malversacin de fondos, falsedad ideolgica y colusin desleal
concursaran idealmente, debe precisarse lo siguiente: i) El concurso ideal en la comisin de
delitos, segn la doctrina, se presenta cuando una sola accin infringe varias disposiciones
legales o varias veces la misma disposicin; es decir, cuando con una sola accin se cometen
varios tipos delictivos1; siendo esta unidad de accin lo que lo diferencia del concurso real
en el que existe pluralidad de acciones; ii) Segn el Acuerdo Plenario nmero cuatro - dos mil
nueve/ CJ - ciento diecisis, de fecha trece de noviembre de dos mil nueve, se produce un
concurso real de delitos cuando un mismo autor con una pluralidad de acciones independientes entre s, realiza, a su vez, varios delitos autnomos. A diferencia del concurso ideal (que
presenta unidad de accin), el concurso real se caracteriza por presentar pluralidad de acciones y por ello constituye la contrapartida del concurso ideal; iii) En este orden de ideas,
conforme a los trminos de la acusacin fiscal, se advierte con claridad meridiana que nos
encontramos no frente a un concurso ideal de delitos, sino real; en efecto, los delitos materia
de incriminacin habran sido consumados o perpetrados por el encausado Alberto Pandolfi
Arbul en forma plural e independiente y no simultnea; as, segn lo expresado en la propia
tesis fiscal, primero habra formado junto a otros ex Ministros de Estado, una asociacin ilcita para delinquir, a fin de cometer diversos delitos en perjuicio del Estado; y al interior de
dicha organizacin delictiva, pero mediante acciones independientes al hecho de ser miembro
de aquella, habra desviado fondos de la privatizacin que estaban destinados para un fin
especfico, esto es, para programas de apoyo social y la pacificacin del pas, a travs de la
expedicin de diversos Decretos de Urgencia, configurndose el delito de malversacin de
fondos, advirtindose que para justificar el desvo de los citados fondos de la privatizacin,
insert o permiti que se inserten datos falsos en los citados dispositivos a efecto de sustentar
falsamente dicho desvo de fondos constituyendo ello delito de falsedad ideolgica; por
tanto, fueron tres resoluciones criminales que determinaron la comisin de tres ilcitos penales distintos e independientes entre s, por ende, como la conducta atribuida no presenta un
nico encuadramiento tpico mltiple de modo efectivo, estamos frente a un concurso real
de delitos; que, por consiguiente, en aplicacin de lo previsto por el segundo prrafo del
artculo ochenta del Cdigo Penal, las acciones prescriben separadamente en el plazo sealado para cada uno; y, vi) Siendo esto as, el delito de colusin desleal a que hace referencia el
recurrente no concursa idealmente con los dems delitos materia de incriminacin; por lo
que, no siendo materia del presente recurso la vigencia de la accin penal respecto de dicho
delito, carece de objeto emitir pronunciamiento respecto a si corresponde o no aplicar la
duplica del plazo ordinario de prescripcin previsto en el ltimo prrafo del artculo ochenta
del Cdigo Penal. Stimo: Que, teniendo en cuenta lo expuesto, se advierte que el inicio del
cmputo del plazo de prescripcin para el encausado Alberto Pandolfi Arbul, en tanto se
requera de una resolucin autoritativa del Congreso para su procesamiento penal de conformidad con el artculo cien de la Constitucin Poltica del Estado, debe efectuarse desde
el da siguiente de la publicacin en el Diario Oficial El Peruano de la Resolucin Legislativa
del Congreso de la Repblica nmero cero quince - dos mil dos - CR, esto es, el tres de junio
de dos mil tres, pues con el cumplimiento de dicha formalidad se habilit la posibilidad de
incoar el proceso penal contra el citado encausado. De este modo, teniendo en cuenta que
en la fecha en que ocurrieron los hechos materia de imputacin los delitos de asociacin ilcita para delinquir y falsedad ideolgica, previstos en los artculos trescientos diecisiete y
1 MUOZ CONDE, Francisco. Derecho Penal. Parte General. Cuarta Edicin. Editorial Tirant Lo Blanch. Valencia, 2000,
Pg. 532.
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f)
g)
h)
i)
j)
k)
l)
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tos treinta y seis y se declar insubsistente la acusacin fiscal de fojas tres mil doscientos
sesenta y ocho.
Que, vencido el plazo de instruccin se remitieron los autos al Ministerio Pblico, emitindose el dictamen e informe final respectivo a fojas tres mil novecientos cincuenta y
siete y tres mil novecientos ochenta y nueve, respectivamente.
Elevados los autos a la Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica,
se emiti la resolucin del veintiocho de mayo de dos mil nueve que dispuso remitir los
autos al seor Fiscal Supremo a fin de que emita su dictamen correspondiente.
Con dictamen nmero mil novecientos seis - dos mil nueve -MP-FN uno FSP de fojas
cuatro mil veintisiete, se formul acusacin contra Csar Humberto Tineo Cabrera como
autor del delito contra la Tranquilidad Pblica - contra la Paz Pblica, en la modalidad
de asociacin ilcito para delinquir, en agravio del Estado, solicitando se le imponga ocho
aos de pena privativa de libertad e inhabilitacin por el tiempo de condena, y se le fije
el pago de diez mil nuevos soles por concepto de reparacin civil a favor del Estado.
Que, esta Superior Sala emiti el Auto Superior de Enjuiciamiento de fecha once de octubre de dos mil diez, que corre a fojas cuatro mil ciento veintids, en los mismos trminos
que el dictamen fiscal de fojas cuatro mil veintisiete, declarando Haber Mrito a pasar
a Juicio Oral contra Csar Humberto Tineo Cabrera por delito de asociacin ilcito para
delinquir, en agravio del Estado, sealndose para el cuatro de abril de dos mil once, el
inicio de los debates orales.
En la audiencia de fecha once de abril de dos mil once, se declar fundada la solicitud de
inhibicin de conocer el presente caso presentada por el seor Juez Supremo Josue Pariona
Pastrana, debido a que suscribi la Ejecutoria Suprema de fecha diez de noviembre de
dos mil ocho, que declar No Haber Nulidad en la sentencia condenatoria emitida contra
los encausados Feliciano Almeida Pea, Nelson Reyes Ros y Adalberto Seminario Valle,
quienes en el presente caso tienen la condicin de testigos impropios, decisin judicial
con la que las partes procesales estuvieron conformes.
Por resolucin de fecha catorce de abril de dos mil once, obrante a fojas cuatro mil doscientos ochenta y seis, se declar frustrado el Juicio Oral y segn su estado, se dispuso
el inicio de los debates orales para el veinticinco de abril de dos mil once, integrndose
como Magistrado del Colegiado a la Jueza Suprema Ins Felipa Villa Bonilla.
Mediante escrito de fecho veintisiete de abril de dos mi once, la defensa tcnica del encausado Csar Humberto Tineo Cabrera, recusa a la Magistrado Ins Felipa Villa Bonilla,
solicitud que fue declarada infundada por los seores Jueces Supremos Rodrguez Tineo y
Neyra Flores en la sesin inicial del tres de mayo de dos mil once, decisin judicial contra
la que se interpuso recurso de nulidad, resolvindose en la sesin del diecisiete de mayo
de dos mil once, conceder el recurso de nulidad sin efecto suspensivo interpuesto contra
la resolucin que declar infundada la recusacin contra la Magistrado Ins Felipa Villa
Bonilla; e infundada la solicitud de que se suspenda la tramitacin del presente proceso
penal hasta que la Sala Penal de la Corte Suprema resuelva dicha incidencia -decisin
judicial ltima contra la cual la defensa tcnica del encausado interpuso recurso de queja,
la cual fue declarada inadmisible en la mismo audiencia-. Precisndose que el cuaderno
de recusacin respectivo fue elevado a la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de
Justicia de la Repblica mediante oficio recepcionado con fecha diez de junio de dos mil
once, conforme se advierte del cargo de fojas cuatro mil trescientos ochenta y siete.
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del Ministerio Pblico, alegatos de los dems sujetos procesales, y autodefensa, habindose
llegado al estado procesal de expedir sentencia.
II.
CONSIDERANDO
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Precisndose, que de la evaluacin del material probatorio que corre en autos, se advierte
que el procesado Tineo Cabrera integraba la organizacin delictiva que Montesinos Torres
haba estructurado al interior de las entidades encargadas de la Administracin de Justicia
como el Poder Judicial y el Ministerio Pblico, organizacin que estaba conformada por
diversos Jueces y Fiscales Supremos; en efecto, se ha determinado que concurra habitualmente al Servicio de Inteligencia Nacional a reunirse con Montesinos Torres, para
tomar acuerdos respecto al contenido de resoluciones y sentencias correspondientes a
los procesos que se seguan ante la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema, referidos a la viabilizacin de la re-releccin de Fujimori Fujimori habiendo concurrido con
los dems miembros de la Sala (Luis Serpa Segura, Nelson Reyes Ros. Feliciano Almeyda
Pea y Adalberto Seminario Valle) a reunirse con Montesinos Torres a fin de resolver la
Accin de Amparo seguida por Martha Gladys Chvez Cossio contra los Magistrados del
Tribunal Constitucional, proceso constitucional en el que el encausado Tineo Cabrera fue
el ponente, conforme se observa del Oficio nmero cero diez - dos mil cuatro - SCSP-CS
remitido por la Presidenta de la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de fojas
tres mil doscientos trece. Siendo relevante destacar, que la sentencia correspondiente se
elabor en las instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional, como se ha acreditado
al haberse encontrado el contenido original de dicha resolucin en el disco duro de una
de las computadoras del Servicio de Inteligencia Nacional, conforme se advierte del documento de fojas tres mil noventa y ocho, lo que a la vez acredita que dicha sentencia fue
elaborada conforme a los intereses y disposiciones del ex asesor presidencial Vladimiro
Montesinos Torres y de acuerdo al plan preconcebido de la organizacin delictivo formado
al interior del Poder Judicial y el Ministerio Pblico.
Solicitando el Fiscal Supremo, se te imponga o Csar Humberto Tineo Cabrera, ocho aos
de pena privativa de libertad e inhabilitacin por el tiempo de condena, y al pago de diez
mil nuevos soles por concepto de reparacin civil que deber abonar a favor del Estado.
En su Requisitoria oral el Fiscal Supremo a fojas cuatro mil setecientos diecinueve (sesin
de fecha catorce de noviembre de dos mil once) reitera el marco de imputacin contra el
acusado, indicando que del anlisis de lo actuado a nivel preliminar, instruccin y juicio
oral, se acredita la comisin del delito y la responsabilidad penal del acusado, debido a
que en su condicin de integrante de la Salo Constitucional y Social de la Corte Supremo
de Justicia de la Repblica, entre los aos de mil novecientos noventa y siete a mil novecientos noventa y ocho, conjuntamente con los otros Magistrados integrantes de dicha
Sala, form parte de una organizacin -dirigida por Vladimiro Montesinos Torres- que
buscaba realizar diversos actos delictivos para remover los obstculos que impidiesen al
ex Presidente de la Repblica Alberto Fujimori Fujimori postular a la jornada re-reeleccin
presidencial entre los aos dos mil y das mil cinco, imputacin que se sustenta con las
declaraciones del seor Pedro Huertas Caballero quien ha sostenido que la resolucin
expedida por el citado, rgano Judicial como consecuencia de la accin de amparo interpuesta por Martha Chvez Cossio, se elabor en las instalaciones del Servicio de Inteligencia
Nacional, a donde concurran frecuentemente el imputado con las dems miembros de
la Sala Constitucional y Social de la Corte Supremo, e incluso llevaron un diskette que
contena el anteproyecto de resolucin que en cada reunin se iba reajustando y que la
grabaron en una computadora del Servicio de Inteligencia Nacional, y precisamente es
de sta que se obtuvo la copia literal exacta de la resolucin que expidieron los seores
Magistrados, en la cual el encausado Tineo Cabrera fue el ponente entre comillas porque
no hubo ponencia alguna, sino que se trat de una sentencia elaborada en el Servicio de
inteligencia, lo cual se corrobora con las propias declaraciones de Vladimiro Montesinos
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Torres, quien refiere que en algunos casos los Magistrados permitieron que las resoluciones se elaboren en el Servicio de Inteligencia Nacional, la declaracin de la seora Julia
Luisa Pea Snchez quien refiri que el ponente de este caso fue el seor Tineo Cabrera
y la declaracin del testigo Seminario Valle -ex Vocal Supremo- quien refiere que en las
oportunidades que concurrieron al Servicio de Inteligencia Nacional, el imputado Tineo
Cabrera mostr familiaridad o amistad con el seor Montesinos, lo cual significa que se
conocan previamente y eso explica tambin la posibilidad de tomar acuerdos previos
para realizar las diversas actuaciones delictivas; que si bien el encausado Tineo Cabrera
ha negado su participacin, buscando soslayar su responsabilidad penal, tambin lo es,
que indic que concurri a las Instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional, pero
para tratar asuntos triviales, como por ejemplo, lo asignacin de personal o presupuesto,
cosas que como se sabe no son de competencia de un Vocal Supremo, sino del propio
Poder Judicial a travs de sus instancias correspondientes: debiendo tenerse en cuenta
que mediante Ejecutoria Suprema por los mismos hechos investigados se conden a los
dems miembros del Colegiado Supremo cuestionado, faltando nicamente ventilarse la
actuacin y participacin de Tineo Cabrera, consideraciones por las que se ratifica de la
acusacin escrita emitida contra el encausado Csar Humberto Tineo Cabrera por delito
contra la Tranquilidad Pblica -contra la paz pblica- en la modalidad de asociacin ilcita para delinquir, en agravio del Estado, solicitando se le impongo ocho aos de pena
privativa de libertad e inhabilitacin por el tiempo de condena, y el pago de diez mil
nuevos soles por concepto de reparacin civil a favor del Estado.
III. PRETENSIN DE LA PARTE CIVIL
La Procuradura Pblica del Estado, constituida en Parte Civil a fojas dos mil novecientos
treinta y cuatro, mediante escrito obrante a fojas cuatro mil doscientos cuarenta y siete,
muestra su disconformidad con lo peticionado por el Ministerio Pblico en su acusacin
escrita respecto al monto por concepto de reparacin civil que debe fijrsele al encausado Csar Humberto Tineo Cabrero (diez mil nuevos soles), solicitando que por dicho
concepto se le imponga doscientos sesenta y siete mil quinientos setenta y cuatro nuevos
soles con noventa y seis cntimos que deber abonar a favor del agraviado, pedido que
fue reiterado en los alegatos expuestos durante el acto oral, como se advierte de la sesin
de audiencia de fecha veintitrs de noviembre de dos mil once, cuya acta obra a fojas
cuatro mil setecientos veintiocho.
IV. FUNDAMENTACIN JURDICA
El hecho ilcito imputado por el Ministerio Pblico contra el acusado Csar Humberto
Tineo Cabrera est referido al delito contra la Tranquilidad Pblica -contra la Paz Pblica-,
en la modalidad de asociacin ilcito para delinquir, tipo penal enmarcado en el artculo
trescientos diecisiete del Cdigo Penal, cuya descripcin tpica vigente seala El que
forma parte de una organizacin de dos o ms personas destinada a cometer delitos ser
reprimido por el slo hecho de ser miembro de la misma, con pena privativa de libertad
no menor de tres ni mayor de seis aos (...).
Que a partir de la ubicacin sistemtica del delito de asociacin ilcita para delinquir dentro
de nuestro ordenamiento jurdico y atendiendo a la daosidad social del comportamiento
incriminado, se concluye que el bien jurdico protegido es la Tranquilidad Pblica; asimismo, queda claro de la redaccin del tipo penal en mencin - y as se ha dejado establecido
en el Acuerdo Plenario nmero cuatro - dos mil seis /CJ - ciento diecisis, realizado por las
Salas Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema, de fecha trece de octubre de
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dos mil seis -, que lo que se sanciona es el solo hecho de formar parte de la agrupacin
- a travs de sus notas esenciales, que le otorgan una sustantividad propia, de (a) relativa
organizacin, (b) permanencia o estabilidad y (c) nmero mnimo de personas - sin que
sea necesario que se materialicen sus planes delictivos. En tal virtud, el delito de asociacin
ilcita para delinquir se consuma desde que se busca una finalidad ya inicialmente delictiva,
no cuando en el desenvolvimiento societario se cometen determinadas infracciones, ni
siquiera se requiere que se haya iniciado la fase ejecutiva del mismo; por ello, tampoco
cabe sostener fa existencia de tantas asociaciones como delitos se atribuya al imputado.
La asociacin es autnoma e independiente del delito o delitos que a travs de ella se
cometan - no se requiere llegar a la precisin total de cada accin individual en tiempo
y lugar -, pudiendo apreciarse un concurso entre ella y estos delitos, pues se trata de
sustratos de hecho diferentes y, por cierto, de un bien jurdico distinto del que se protege
en la posterior accin delictiva que se comete al realizar la actividad ilcito para la que la
asociacin se constituy, en sntesis, es un contrasentido pretender abordar el tipo legal
de asociacin ilcita para delinquir en funcin de los actos delictivos perpetrados y no de
la propia pertenencia a la mismo. No se est ante un supuesto de codelincuencia en la
comisin de los delitos posteriores, sino de una organizacin instituida con fines delictivos
que presenta una cierta inconcrecin sobre los hechos punibles a ejecutor.
Para poder estar frente a una organizacin, se requiere un nmero suficiente de personas,
que basados en la divisin de funciones, genere mecanismos de viabilidad para con lo
comisin de hechos punibles, por tanto, la asociacin ilcita es un delito que requiere una
forzosa pluralidad de autores, de otro modo, sera inviable acreditar la existencia de una
asociacin ilcito por faltar la exigencia legal del nmero de personas que la constituyen.
Nuestra ley penal se ha inclinado por determinar la cantidad de dos o ms personas,
como el nmero suficiente de agentes para poder garantizar la operatividad de la organizacin, en todo caso, deben ser personas aptas y/o en condiciones suficientes, para poder
perpetrar los planes criminales; debiendo stas actuar con dolo, elemento subjetivo que
ha de ser acreditado con el acuerdo a delinquir, es decir, el concierto de voluntades,
toda vez, que si uno de los integrantes acta sin saber que est inmerso en este tipo de
agrupaciones, no se dara la tipicidad materia de examen.
Que, la Ejecutoria Suprema de fecha doce de diciembre de dos mil siete, recada en el
Recurso de Nulidad nmero mil doscientos noventa y seis - dos mil siete, expedida por la
Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia, seala en el considerando
cuatro, que para la configuracin del delito de asociacin ilcita para delinquir se requiere
los siguientes elementos: a) agrupacin: este delito es necesariamente plurisubjetivo o
pluripersonal - delito de convergencia - cuya conducta tpica consiste en formar parte
de una agrupacin criminal - delito de comisin permanente o de tracto sucesivo-, esta
agrupacin debe conformarse por el acuerdo de dos o ms personas para dedicarse a
determinada actividad ilcita, y debe destacarse tambin como elemento tpico la permanencia, esto es, la existencia de un vnculo estable y duradero de varios sujetos, orientados
a la ejecucin de un programa criminal de carcter indeterminado; b) la agrupacin
debe tener por finalidad la comisin de delitos se trata de asociaciones que tengan por
objeto cometer delitos o, que despus de constituidas promueven la comisin de delitos
- inclusive no es necesario que los actos delictivos se hayan perpetrado-; c) pertenencia:
en la organizacin jerrquica de la asociacin primero se encuentran los fundadores (...)
y luego estn quienes pertenecen a la asociacin (integrantes). Todos ellos forman porte
de la asociacin criminal -los intranets- y d) el tipo subjetivo: se requiere necesariamente
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el dolo, es decir, que el sujeto debe saber que forma parte de una asociacin que tiene
por finalidad la comisin de delitos (...).
Respecto al sujeto activo, debe indicarse que si bien la conducta de autora sujeta a punibilidad es el simple hecho de formar parte de una agrupacin de dos o ms personas
destinadas a cometer delitos, lo cierto es que lo que se sanciona es la existencia de un
grupo de personas que tiene como objetivo cometer delitos, una consecuencia de esto,
es que cuando se sanciona a dos o ms personas que pertenecen todas ellas a la misma
agrupacin delictiva, no se les sanciona como autores independientes o autnomos, sino
como coautores, pues todos ellos realizan conjuntamente la conducta de c:oautora que
prohbe el artculo trescientos diecisiete del Cdigo Penal, el cual es dar vida a una agrupacin para delinquir, otro corolario es que para efectos de castigar como coautores de un
delito de agrupacin delictiva no interesa si es el Jefe de la agrupacin o si simplemente
cumplen rdenes, pues todos contribuyen por igual a su existencia, toda vez que el grado
de participacin que cada uno haya tenido en la ejecucin del delito para el que se cre
la agrupacin es tambin irrelevante para afirmar la autora por este tipo penal.
Al respecto, seala la doctrina que ( ...) la consumacin del delito para cada miembro
de la asociacin de la mano del principio del hecho propio y de la personalidad de
las penas -requiere tomar en cuento el momento de la efectiva afiliacin y el hecho de
formar parte de una organizacin criminal, sin reparar en la asociacin como ente y
estructura, en su fecha de constitucin o cuando comienzan sus actividades o ejecuta un
plan criminal ..., agregndose que ( ... ) la consumacin del delito queda plenamente
justificado cuando se forma parte de una agrupacin de dos o ms personas destinadas
a cometer delitos, ello de modo independiente a si existe o no alguna fase de realizacin
del programa criminal o se cometen los delitos a los que la organizacin tiende (...)
[CASTILLO ALVA, Jos Luis, Asociacin para delinquir, Lima, dos mil cinco, pgina ciento
treinta y ocho].
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y seis - A del Cdigo Penal, conforme al voto en minora del Acuerdo Plenario nmero
cero ocho dos mil ocho suscrito entre otros, por los seores Jueces Supremos San Martn
Castro, Prado Saldarriaga y Prncipe Trujillo, quienes consideran de manera convincente
que se debe aplicar el artculo cuarenta y seis - A del Cdigo Penal en la determinacin
del plazo de prescripcin, sealando que: ( ...) las circunstancias agravantes y sus efectos
estn sometidas a iguales principios y garantas que derivan del principio de legalidad
(taxatividad, regulacin expresa y previa, certeza en la descripcin legal de sus componentes), por ende, si la extensin de la pena se ampla por circunstancias agravantes, tambin
debe ampliarse el plazo de prescripcin del delito, debido a que la aludida norma penal
crea un nuevo marco penal abstracto y conminado, cuyo extremo mximo corresponde
a un tercio por encima del mximo de la pena fijada para el delito imputado, ms an,
si en la acusacin se ha hecho referencia a dicha agravante, lo que garantiza el derecho
de defensa de la parte acusada; por tanto, en primer trmino el plazo extraordinario de
prescripcin sera de doce aos, sin embargo, este plazo qued suspendido o interrumpido; ii) el encausado Tineo Cabrera era un Magistrado con prerrogativa de Antejuicio
Constitucional, por tanto, el plazo de prescripcin de la accin penal qued suspendido
hasta el cinco de noviembre de dos mil tres en que el Congreso de la Repblica emiti la
resolucin que declar Ha Lugar a formacin de causa en contra del referido procesado,
lo cual incluso resulta indiscutible, conforme a lo dispuesto por el Tribunal Constitucional
en la Sentencia nmero cinco mil sesenta y ocho - dos mil seis-PHC/TC relacionado con
un habeas corpus interpuesto precisamente por el encausado Tineo Cabrera; precisa, que
si bien el numeral nueve del artculo cuatrocientos cincuenta del Cdigo Procesal Penal
establece ....los trminos contenidos en el artculo noventa y nueve de la Constitucin
Poltica del Estado no interrumpe ni suspende la prescripcin, tambin lo es, que esta
norma procesal no resulta aplicable al presente caso, debido a que es contradictoria a
una norma sustantivo especfica que determina los plazos de prescripcin, sin perjuicio de
indicar que luego de la promulgacin de dicha norma procesal se emiti el mencionado
pronunciamiento del Tribunal Constitucional que establece que el plazo contenido en el
artculo noventa y nueve de la Constitucin, suspende el plazo de prescripcin de la accin
penal, asimismo la propia Corte Suprema de Justicia mediante sentencia del cuatro de
mayo de dos mil diez emitida por los Jueces Prado Saldarriaga, Prncipe Trujillo y Santa
Mara Morillo, sealaron que: la inmunidad parlamentario y el antejuicio que reconoce
la Constitucin a los Congresistas configura un claro supuesto de suspensin de la prescripcin, de eficacia absoluta y por imperio de la Ley, y por interpretacin del Tribunal
Constitucional debe aplicarse a todos los casos; por tanto, el plazo de prescripcin de la
accin penal en el presente caso opera a partir de la resolucin autoritativa del Congreso
del cinco de noviembre de dos mil tres, debido a que antes de ello era imposible que el
Ministerio Pblico o el Poder Judicial tuvieran autorizacin para ejercer el ius puniendi;
iii) respecto a la aplicacin de la Ley nmero veintisis mil seiscientos cuarenta y uno,
indica que la defensa tcnica del encausado Tineo Cabrera sostiene que no opera la suspensin del plazo de prescripcin si no ha sido declarado expresamente en la resolucin
de contumacia, sin embargo, dicha tesis resulta contradictoria al principio de legalidad,
debido a que si la Ley establece una pena o un criterio legal, no queda a discrecionalidad del Juez aplicarla o no, salvo que se interprete que dicha norma es contraria a la
Constitucin Poltica del Estado, por tanto, estando a que la aludida Ley establece que
en la resolucin de declaracin de contumacia se suspende el plazo de prescripcin de la
accin penal, no resulta necesario que en la misma se precise expresamente que qued
suspendido el plazo de prescripcin de la accin penal; de igual forma, indica que la
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Instituto Pacfico
defensa tcnica del encausado Tineo Cabrera refiere que la resolucin que suspende el
plazo de prescripcin de su patrocinado resulta nula, debido a que fue emitida en el mes
de julio de dos mil seis por el Juez Supremo Lecaros Cornejo, cuando ste yo se haba
inhibido del conocimiento de la presente causa; sin embargo, no se ha tenido en cuenta
que el mencionado encausado fue declarado contumaz mediante resolucin el veintisiete de diciembre de dos mil cuatro, emitida por el Juez Supremo Lecaros Cornejo, cuya
competencia no fue cuestionada en dicha oportunidad; y iv) para determinar el plazo
de prescripcin de la accin penal en el presente caso, debe tenerse en cuento el plazo
legal de seis aos, a los cuales debe sumrsele dos aos, en virtud del artculo cuarenta
y seis - A del Cdigo Penal, y a esos ocho aos debe sumrsele una mitad por el plazo
extraordinario, a los cuales debe sumrsele cuatro aos y cuatro meses de suspensin del
plazo de prescripcin en mrito a la Ley nmero veintisis mil seiscientos cuarenta y uno,
esto es, que el caso sub examine prescribira a los diecisis aos y cuatro meses contados
a partir del cinco de noviembre de dos mil tres; por tanto, debe declararse infundada la
excepcin de prescripcin deducida por la defensa tcnica del encausado Tineo Cabrera.
La Parte Civil se adhiere a los fundamentos expuestos por el representante del Ministerio
Pblico y solicita se declare infundada la excepcin de prescripcin de la accin penal
deducida por la defensa tcnica del encausado Tineo Cabrera, empero, realiza las siguientes acotaciones: i) la inhibicin del Juez Supremo Lecaros Cornejo se produce cuando
es llamado a conformar Sala para resolver una apelacin en el presente proceso penal
signado con el nmero de expediente asuntos varios cuarenta y dos - dos mil tres, esto
es, para resolver una incidencia en segunda instancia, sin embargo, dicho Magistrado no
se encontraba impedido paro ser Juez instructor en el referido expediente: asimismo no
se ha mencionado que la anterior defensa tcnica del encausado Tineo Cabrera solicit
se declare nulo el avocamiento del Juez Supremo Lecaros Cornejo e insubsistentes las
resoluciones que a partir de dicho momento hubiese emitido el referido Magistrado, lo
cual fue declarado improcedente en su oportunidad; ii) la defensa tcnica del encausado
Tineo Cabrera seala que no le es aplicable a su patrocinado la Ley nmero veintisis mil
seiscientos cuarenta y uno, debido a que cuando se declar su contumacia mediante resolucin del veintisiete de diciembre de dos mil cuatro, no se seal que se suspenda el plazo
de prescripcin de la accin penal; sin embargo, existe jurisprudencia en la misma Corte
Suprema de Justicia de Repblica en el expediente asuntos varios cuarenta y cinco - dos
mil tres, seguido contra el encausado Alberto Fujimori Fujimori referido al coso Stano
SIE en donde se estableci expresamente que se declar reo contumaz al encausado
Fujimori Fujimori, adicionalmente no se dispuso lo suspensin del plazo prescriptorio por
lo que corresponde subsanar esa omisin meramente formal, es de precisar que cuando
la ltima frase del artculo uno de la Ley veintisis mil seiscientos cuarenta y uno estatuye
que el Juez encargado del proceso declara la condicin de contumaz y la suspensin de
la prescripcin, no reconoce una potestad discrecional para disponer o no la suspensin
de la prescripcin, tampoco permite entender que si no se pronuncia expresamente al
respecto, ha de estimarse que la prescripcin no ha sido suspendida, por cuanto se trata
de un efecto jurdico necesario e imposible de obviar de la prolongacin del plazo de
prescripcin, de suerte que declarada la contumacia automticamente por efecto de la
Ley se le une el plazo de suspensin de la prescripcin, esto es, no se requiere un juicio
adicional de justificacin. Asimismo indica que el plazo de suspensin de la Prescripcin
dispuesta el veintisiete de diciembre de dos mil cuatro, debe entenderse inclusive hasta
el momento en que el encausado Tineo Cabrera se pone a derecho, esto es, en el ao
dos mil once cuando concurri al presente Juicio oral.
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Que, analizados los argumentos de las partes procesales anotados precedentemente, este
Tribunal precisa lo siguiente:
Que, el artculo cinco del Cdigo de Procedimientos Penales establece la excepcin de
prescripcin como un medio tcnico de defensa del procesado que puede ser deducido
en cualquier estado del proceso e incluso resuelto de oficio por el Juez, cuando por el
transcurso del tiempo, conforme a los plazos sealados por el Cdigo Penal, se extingue
la accin o la pena, lo cual de ser declarada fundada, acarrear que se d por fenecido
el proceso y se mande archivar definitivamente la causa; debiendo identificarse a la prescripcin como (...) lo extincin de toda posibilidad de valorar jurdico - penalmente los
hechos, de atribuir responsabilidad criminal por los mismos, debido al transcurso de un
tiempo determinado ... (Gracia Martn, Luis y otros: Las consecuencias Jurdicas del delito
en el Nuevo Cdigo Penal Espaol. Tirant lo Blanch - Valencia, mil novecientos noventa y
seis, pgina cincuenta).
Que, el Ttulo Quinto de la Parte General del Cdigo Penal de mil novecientos noventa
y uno, regula la extincin de la accin penal y de la pena, estableciendo en su artculo
ochenta que la accin penal prescribe en un tiempo igual al mximo de la pena fijada
por la ley para el delito, si es privativa de libertad, (plazo ordinario) e indicndose en su
ltimo prrafo, que solo ser aplicable la dplica del plazo de prescripcin en casos de
delitos cometidos por funcionarios y servidores pblicos contra el patrimonio del Estado
o de organismos sostenidos por este .. ; asimismo, el artculo ochenta y tres, precisa que
en caso de interrupcin de la prescripcin de la accin penal, sta prescribe en todo caso,
cuando el tiempo transcurrido sobrepasa en una mitad al plazo ordinario de prescripcin,
(plazo extraordinario); mientras que el artculo ochenta y cuatro, precisa Si el comienzo
o la continuacin del proceso penal depende de cualquier cuestin que deba resolverse
en otro procedimiento, se considera en suspenso la prescripcin hasta que aquel quede
concluido.
Que, se le imputa al encausado Csar Humberto Tineo Cabrera el haber constituido al
interior del Poder Judicial, una organizacin de Magistrados, al servicio de los intereses
del asesor presidencial Vladimiro Montesinos Torres y del Gobierno de turno del ex Presidente Alberto Fujimori Fujimori que tena como finalidad la re-reeleccin de este ltimo;
incriminndosele especficamente su participacin como Magistrado Supremo del Poder
Judicial en la resolucin que emiti conjuntamente con sus ex colegas Luis Edmundo Serpa Segura, Feliciano Almeida Pea, Adalberto Seminario Valle y Nelson Reyes Ros, que
resolvi la accin de -amparo interpuesta por la congresista Martha Gladys Chvez Cossio,
contra los Magistrados del Tribunal Constitucional, sobre la re reeleccin del Presidente
Alberto Fujimori Fujimori, lo que careca de sustento constitucional.
Que, si bien es cierto en la sentencia condenatoria de fecha veinte de agosto de dos mil
siete, recada en la causa AV nmero quince - dos mil tres, seguida contra los encausados
Feliciano Almeida Pea, Adalberto Seminario Valle y Nelson Reyes Ros, por el mismo
hecho delictivo que se investiga en el presente proceso penal, se determin como inicio
del cmputo del plazo de prescripcin de la accin penal el veinte de noviembre de dos
mil, fecha en la que ces la permanencia de la asociacin ilcita liderada por Alberto Fujimori Fujimori al declararse su vacancia presidencial, debido a no existir evidencia que
aquellos se hallan separado o renunciado a la referida asociacin ilcita hasta antes de la
mencionada fecha, decisin judicial que fue confirmada mediante Ejecutoria Suprema
recada en el recurso de nulidad nmero quince - dos mil tres de fecha diez de noviembre
de dos mil ocho; tambin lo es, que no sucede lo mismo en el caso sub examine respecto
Instituto Pacfico
al encausado Csar Humberto Tineo Cabrera, por cuanto, dicho imputado fue sujeto a
investigacin por diversos delitos en el Congreso, las cuales culminaron entre otras con la
emisin de la Resolucin Legislativa del Congreso nmero cero doce - noventa y ocho -CR
de fecha cinco de diciembre de mil novecientos noventa y ocho, que resolvi entre otros,
destituirlo del cargo que ostentaba hasta esa fecha en el Poder Judicial (Vocal Supremo
Provisional), separndolo de la funcin pblica; siendo ello as, es a partir de la aludida
fecha -cinco de diciembre de mil novecientos noventa y ocho-, en que habra cesado la
presunta permanencia del encausado Tineo Cabrera a la asociacin ilcita liderada por
el ex Presidente de la Repblica Alberto Fujimori Fujimori, y a partir de la cual debe
computarse el plazo de prescripcin de la accin penal en su caso.
Que, de autos se advierte que el quince de octubre de dos mil uno, la Fiscal de la Nacin
present ante el Congreso de la Repblica la denuncia constitucional respectiva contra
el ex Magistrado Csar Humberto Tineo Cabrera, entre otros, lo cual acarre que dicho
imputado sea investigado por dicho Poder del Estado [denuncia constitucional nmero
treinta y cuatro] que culmin con la emisin de la Resolucin Legislativa del Congreso
nmero cero trece - dos mil tres-CR de fecha cinco de noviembre de dos mil tres, que
declar Haber Lugar a formacin de causa contra la referida persona, por la presunta
comisin del delito de asociacin ilcita para delinquir, previsto en el artculo trescientos
diecisiete del Cdigo Penal; luego de lo cual se formul la correspondiente denuncia fiscal
y se apertur el presente proceso penal en los mismos trminos de la referida Resolucin
Legislativa (sustento fctico de la acusacin fiscal que se investiga en el presente caso),
con lo cual se cumpli con lo previsto en los artculos noventa y nueve y cien de la Constitucin Poltica del Per.
Que, siendo ello as, estando a que el comienzo del presente proceso penal dependi de
lo resuelto en la investigacin del Congreso referida a la denuncia constitucional nmero
treinta y cuatro contra el ex Magistrado Carlos Humberto Tineo Cabrera, debe considerarse
en suspenso el plazo de prescripcin de la accin penal el tiempo transcurrido desde el
quince de octubre de dos mil uno (fecha de presentacin ante el Congreso de la Repblica de la denuncia constitucional por parte de la Fiscal de la Nacin), hasta el cinco de
noviembre de dos mil tres (fecha de emisin de la Resolucin Legislativa del Congreso
nmero cero trece - dos mil tres-CR, que resuelve declarar Ha Lugar a formacin de causa
contra Carlos Humberto Tineo Cabrera, por la presunta comisin del delito de asociacin
ilcito para delinquir, lo cual concluy la investigacin Congresal), esto es, veinticuatro
meses y veintin das, conforme a lo previsto en artculo ochenta y cuatro del Cdigo
Penal que establece Si el comienzo o lo continuacin del proceso penal depende de
cualquier cuestin que debo resolverse en otro procedimiento, se considera en suspenso
la prescripcin hasta que aquel quede concluido.
Que, debe puntualizarse, que la defensa tcnica del encausado Tineo Cabrera alega
respecto a lo anotado en el prrafo anterior (suspensin del plazo de prescripcin por el
termino que dur el procedimiento congresal), que el desarrollo del juicio poltico en el
Poder Legislativo ejercitado dentro de la previsin de los artculos noventa y nueve y cien
de la Constitucin Poltica del Per, no suspende ni interrumpe el plazo de prescripcin,
conforme a lo previsto en el inciso nueve del artculo cuatrocientos cincuenta del Cdigo
Procesal Penal, que precisa El plazo que se refiere el artculo noventa y nueve de la
Constitucin no interrumpe ni suspende la prescripcin de la accin penal de conformidad
con el artculo ochenta y cuatro del Cdigo Penal, indicando que dicho ordenamiento
procesal se encuentra vigente en varios distritos judiciales del pas, incluyendo el de Lima,
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por tanto, debe ser aplicado por la Corte Suprema de Justicia de la Repblica que tiene
jurisdiccin a nivel nacional; agrega que de considerarse la existencia de un conflicto
normativo en el tiempo entre leyes distintas, debe aplicarse el principio de favorabilidad
reconocido en el artculo seis del Cdigo Penal e inciso once del artculo ciento treinta y
nueve de la Constitucin Poltica del Estado.
Que, al respecto debe indicarse, que en los Distritos Judiciales del Per donde todava no
ha entrado en vigencia totalmente el Cdigo Procesal Penal -Decreto Legislativo nmero
novecientos cincuenta y siete-, solo se aplican sus artculos cuatrocientos sesenta y ocho
al cuatrocientos setenta y uno y el Libro Stimo La Cooperacin Judicial Internacional,
conforme a lo dispuesto en el inciso cuatro del artculo uno de la Ley veintiocho mil seiscientos setenta y uno, publicada en el diario oficial El Peruano el treinta y uno de enero
de dos mil seis; mientras que en el Distrito Judicial de Lima, la totalidad de las normas
contenidos en el aludido Texto procesal penal slo se encuentran vigentes para los procesos
seguidos por delitos tipificados en las secciones II, III y IV, del artculo trescientos ochenta
y dos al artculo cuatrocientos uno del captulo II, del Ttulo XVIIl del libro II del Cdigo
Penal (entre los cuales no se encuentra el delito de asociacin ilcito para delinquir que
se investiga en el presente caso), conforme se advierte del artculo dos de la Ley nmero
veintinueve mil seiscientos cuarenta y ocho, publicada en el diario oficial El Peruano el
uno de enero de dos mil once, que modific el numeral cuatro de la primera disposicin
complementaria y final del Cdigo Procesal Penal, aprobado por el Decreto Legislativo
nmero novecientos cincuenta y siete; sin perjuicio de mencionar, que con excepcin de lo
dispuesto en la Ley veintiocho mil seiscientos setenta y uno, no existe norma expresa que
establezca la aplicacin del Cdigo Procesal Penal para la investigacin y juzgamiento de
los delitos que se imputan contra los funcionarios comprendidos en el artculo noventa y
nueve de la Constitucin Poltico del Estado, para lo cual es competente esta Sala Suprema
de Juzgamiento, conforme al inciso cuatro del artculo treinta y cuatro del Texto nico
ordenado de la Ley Orgnica del Poder Judicial; siendo ello as, el artculo cuatrocientos
cincuenta del Cdigo Procesal Penal resulta inaplicable al presente proceso penal tramitado
en el Distrito Judicial de Lima por el delito de asociacin ilcito para delinquir contra un
ex alto funcionario pblico a que se refiere el artculo noventa y nueve de la Constitucin
Poltica del Estado.
Que, de otro lado se evidencia de autos que mediante resolucin de fecha veinticinco de
agosto de dos mil cuatro, obrante a fojas tres mil doscientos sesenta, se adecu a la va
sumaria el trmite del presente proceso penal seguido contra el encausado Csar Humberto
Tineo Cabrera, por la presunta comisin del delito de asociacin ilcito para delinquir,
en agravio del Estado; sealndose que ante las constantes inconcurrencias del aludido
procesado a la diligencia de lectura de sentencia respectivo, el Juez Supremo Instructor
Molina Ordoez, emiti la resolucin de fecha veintisiete de diciembre de dos mil cuatro,
obrante a fojas tres mil trescientos ochenta y ocho, que declar reo contumaz al encausado
Tineo Cabrera, disponindose su inmediata ubicacin y captura; de igual forma por decisin judicial del diez de julio de dos mil seis, obrante a fojas tres mil quinientos diecisis,
el Juez Supremo Instructor Lecaros Cornejo complement o integr la resolucin aludida
del veintisiete de diciembre de dos mil cuatro, a afectos de declarar suspendido el plazo
prescriptorio de la accin penal a partir de la referida fecha, conforme a lo dispuesto en el
artculo uno de la Ley nmero veintisis mil seiscientos cuarenta y uno que establece (...)
que, tratndose de contumaces, el principio de la funcin jurisdiccional de no ser condenado en ausencia, se aplica sin perjuicio de la interrupcin de los trminos prescriptorios,
la misma que opero desde que existen evidencias irrefutables que el acusado rehuye del
Instituto Pacfico
proceso y hasta que el mismo se ponga a derecho. El Juez encargado del proceso declara
la condicin de contumaz y la suspensin de la prescripcin; siendo ello as, debe considerarse en suspenso el plazo de prescripcin de la accin penal el tiempo transcurrido
desde el veintisiete de diciembre de dos mil cuatro (fecha a partir de la cual se suspende
el plazo prescriptorio por contumacia) hasta el ocho de abril de dos mil nueve (que se
emite la resolucin que adecu la instruccin a la va procedimental ordinaria - en mrito
a la entrada en vigencia de la Ley nmero veintinueve mil trescientos treinta y seis-, y
dejo sin efecto el mandato de captura contra el encausado Tineo Cabrera, con lo cual ya
no tena la obligacin de ponerse o derecho paro la diligencia de lectura de sentencia),
esto es, cincuenta y dos meses doce das.
Que, la defensa tcnica del encausado Tineo Cabrera alega respecto a lo anotado en el
prrafo anterior, que en el presente caso no resulta aplicable la suspensin de la prescripcin
por contumacia, por cuanto, la resolucin de fecha veintisiete de diciembre de dos mil
cuatro no dispuso expresamente la aludida suspensin del plazo prescriptorio conforme
a lo previsto en la Ley nmero veintisis mil seiscientos cuarenta y uno; ms an, si es
nula la resolucin complementaria de fecha diez de julio de dos mil seis que dispuso
el plazo prescriptorio de la accin penal debido a que fue emitida por el Juez Supremo
Instructor Lecaros Cornejo que se encontrada apartado del proceso por inhibicin; al
respecto cabe precisar, que el artculo uno de la Ley veintisis mil seiscientos cuarenta y
uno establece expresamente que de presentarse el supuesto contenido en dicha norma,
el Juez encargado del proceso declarar la condicin de contumaz del encausado y la
suspensin del plazo de prescripcin de la accin penal, esto es, que el referido mandato
de suspensin del plazo prescriptorio es parte integrante y la razn de ser de la aludida
norma, por tanto su aplicacin no es de naturaleza facultativa, sino de cumplimiento
obligatorio por el Juez de la causa desde el momento en que se declar la contumacia;
por tanto, si bien es cierto en la resolucin del veintisiete de diciembre de dos mil cuatro
se omiti consignar la suspensin del plazo de prescripcin de la accin penal, tambin
lo es, que ello fue subsanado por decisin jurisdiccional del diez de julio de dos mil seis,
conforme a lo previsto en la parte final del segundo prrafo del artculo doscientos noventa
y ocho del Cdigo de Procedimientos Penales que establece Los Jueces y Tribunales estn
facultados para completar o integrar en lo accesorio, incidental subsidiario, los fallos o
resoluciones judiciales. Por otro lado la anterior defensa tcnica del encausado Tineo
Cabrera interpuso recurso de apelacin contra lo resolucin del veinticuatro de octubre
de dos mil ocho, que declar infundada la nulidad contra la resolucin del diez de julio
de dos mil seis, sustentada, entre otros, en la falta de competencia del Juez que la emiti
(Lecaros Cornejo), sin embargo, sta decisin Jurisdiccional fue confirmada por resolucin
de segunda instancia del catorce de diciembre de dos mil nueve, obrante a fojas trescientos
cincuenta y tres del incidente respectivo (resolucin consentida); sin perjuicio de anotar,
que si bien es cierto mediante resolucin del quince de abril de dos mil cinco, se declar
fundada una inhibicin efectuada por el Juez Supremo Jos Luis Lecaros Cornejo, en la
instruccin que se le sigue a Csar Humberto Tineo Cabrera por el delito de asociacin
ilcita para delinquir, en agravio del Estado (conforme se advierte del incidente de inhibicin respectivo), tambin lo es, que dicha inhibicin tena directa relacin con el hecho
de que dicho Magistrado no poda conformar Colegiado en la Sala Penal Especial de la
Corte Suprema de la Repblica a efectos de conocer en segunda instancia uno incidencia
vinculada al presente caso (debido a que se desempe como Juez instructor en el expediente asunto varios nmero quince - dos mil tres, seguido contra otros encausados por
el mismo hecho ilcito investigado en el presente proceso penal), lo cual se decidi a fin
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Guillermo Rey Terry y don Ricardo Nugent Lpez Chvez, reformndola en dicho
extremo declararon FUNDADA la accin de amparo interpuesta y, en consecuencia,
reponiendo las cosas al estado anterior al de la amenaza y violacin de los referidos
derechos constitucionales de la actora, declararon que le asiste a lo doctora Martha
Chvez Cossio de Ocampo de manera irrestricta, el derecho a contar como candidato
presidencial y elegir al ingeniero Alberto Fujimori Fujimori en las Elecciones Generales
previstas para el aos dos mil (...), conforme se advierte de las copias certificadas de
la aludida resolucin judicial, obran te a fojas tres mil noventa y ocho, debidamente
oralizada y admitida en la sesin de fecha veintisiete de setiembre de dos mil once,
obrante a fojas cuatro mil quinientos ochenta.
c) Que, se encuentra probado que el encausado Csar Humberto Tineo Cabrera asisti
a las instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional a efectos de entrevistarse con
el ex asesor Presidencial Vladimiro Mantesinos Torres para tratar temas de ndole
judicial, por el mrito de:
i) la declaracin indagatoria a nivel fiscal de Pablo Alfonso Quinteros Tello, quien
manifest al contestar la pregunta nmero uno obrante a fojas mil treinta que:
(...) ingres a trabajar en el Servicio de Inteligencia Nacional desde el mes de
junio de mil novecientos noventa aproximadamente, habiendo sido contactado
por el seor Vladimiro Montesinos Torres (...), que desde el ao mil novecientos
noventa y ocho hasta setiembre de dos mil pas a colaborar con el Departamento de asesora de la Alta Direccin, donde no tena una funcin especfica, sino
que era un apoyo vinculado con el traslado de algunos Magistrados del Poder
Judicial hacia el Servicio de Inteligencia Nacional- as como tambin se encargaba
de coordinar con los choferes del SIN para que sean trasladados a su domicilio
despus de las reuniones que sostenan con el doctor Vladimiro Montesinos Torres
(...), agregando en su declaracin testimonial de fojas tres mil ciento treinta y
siete que: (...) al procesado Tineo Cabrera lo conozco y lo he trasladado a las
instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional en una, dos o tres oportunidades, pero nunca lo he llevado solo, sino acompaado de otros miembros de
la Sala Constitucional (...), diligencias debidamente oralizadas y admitidas en
la sesin de acto oral a fojas cuatro mil quinientos cincuenta y tres.
ii) la declaracin testimonial de Edgar Sols Cano, obrante a fojas tres mil doscientos
treinta y dos, en la que seal: (...) en dos o tres veces es verdad en mi movilidad he trasladado al doctor Tineo Cabrera al Servicio de Inteligencia Nacional
por invitacin del seor Vladimiro Montesinos Torres, aclarando que el citado
Magistrado en esas ocasiones siempre le manifestaba que la invitacin provena
del seor Montesinos y al llegar al Servicio de Inteligencia Nacional lo instalaba al seor Tineo en una sola de espera, desconociendo con quin se reuna y
que tema trataba, siendo verdad que en las dos o tres ocasiones lo traslad de
retorno y lo dejaba por las inmediaciones del Palacio de Justicia (), diligencia
debidamente oralizada y admitida en la sesin de acto oral a fojas cuatro mil
quinientos cincuenta y cuatro.
iii) la declaracin de Vladimiro Montesinos Torres ante el Congreso de la Repblica
del Per, obran te a fojas tres mil veintisiete, en la que seal (...) la tramitacin
de todo el proceso, la prosecucin y el control de la supervisin de la resolucin
lo hice yo directamente con el seor Serpa y vinieron miembros de la Sala de
Derecho Constitucional a mi oficina y ah hemos visto la resolucin y hemos
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SIN, el seor Vladimiro Montesinos, quien era oficialmente el asesor legal de dicha
institucin, dispuso la destruccin de los archivos escritos o computarizados de las
diversos reparticiones del SIN, encomendado esta labor al Coronel Roberto Huaman
Azcurra y al General Rubn Wong Venegas: el suscrito contaba con una computadora
y era asesor del Director de Asesora Jurdica, el doctor Pedro Huertas Caballero, que
trabajaba en la misma oficina (...) ante lo orden de Montesinos y considerando que
la documentacin procesada no era perteneciente al doctor Montesinos sino que
corresponda a la ma, procedi a sacar un backup (copia de respaldo de disco duro
de su computador y de la del doctor Pedro Huertas Caballero), todo la cual estuvo
contenida en once diskets (... ); asimismo indic reconocer las versiones de los proyectos de la resolucin de accin de amparo en cuestin las cuales corresponden a
un archivo del doctor Pedro Huertas Caballero; diligencia debidamente oralizada y
admitida en la sesin de acto oral de fojas cuatro mil quinientos setenta y cuatro.
e) Que, se encuentra probado que los ex Magistrados de la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica (Nelson Reyes Ros, Feliciano
Almeida Pea y Adalberto Seminario Valle) que participaron conjuntamente con
el encausado Csar Humberto Tineo Cabrera en la elaboracin de la resolucin de
accin de amparo interpuesta por la ex Congresista Martha Chvez Cossio a favor de
la rereeleccin del ex Presidente de la Repblica Alberto Fujimori Fujimori estuvieron
sujetos a la investigacin judicial respectiva por el delito de asociacin ilcita para
delinquir (expediente Asuntos Varios nmero quince - dos mil tres), siendo finalmente
condenados por el referido delito por sentencia de fecha veinte de agosto de dos mil
siete [en la que se acredit concretamente que concurrieron a las instalaciones del
Servicio de Inteligencia Nacional a efectos de reunirse con el ex asesor presidencial
Vladimiro Montesinos Torres con el fin de tratar asuntos de ndole jurisdiccional,
entre stos especficamente declarar fundado la accin de garanta constitucional en
cuestin, para lo cual se les proporcion un ambiente de trabajo, uno computadora
y material bibliogrfico para que redacten la resolucin correspondiente); decisin
judicial que ha sido confirmada mediante Ejecutoria Suprema recada en el Recurso
de Nulidad nmero quince - dos mil tres, de fecha diez de noviembre de dos mil
ocho.
Que, siendo esto as, resulta necesario precisar como premisa, que la participacin
del acusado Csar Humberto Tineo Cabrera en la comisin del hecho imputado, se
produce en el marco de una coyuntura donde la orientacin de la actuacin gubernamental y de las instituciones estatales, como consecuencia de la influencia ejercida
por el ex asesor de la Alta Direccin del Servicio de Inteligencia Nacional, Vladimiro,
Montesinos Torres, se centr en el objetivo de lograr la re-reeleccin presidencial de
Alberto Fujimori Fujimori para cuyo efecto se desarrollaron una serie de acciones
en diversos mbitos, bajo la direccin de facto del citado ex asesor presidencial, las
cuales comprendieron entre otras el control del Poder Judicial, Ministerio Pblico,
Congreso de la Repblica y medios de comunicacin, bajo el mecanismo de seleccin de personas que, en relacin a sus respectivas actividades, deban participar
en la campaa o fines de re-reeleccin, vindose beneficiadas en algunos casos con
sumas de dinero del Tesoro Pblico. La situacin expuesta ha sido objeto de diversas
sentencias emitidas por los respectivos rganos Jurisdiccionales que evidencian el
accionar sistemtico de Vladimiro Montesinos Torres con el propsito de lograr la
re-reeleccin presidencial de Alberto Fujimori Fujimori para el ao dos mil.
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Que, por tanto, tenindose en cuenta lo anotado en el prrafo anterior y los hechos
probados en el presente caso, este Tribunal considera que se encuentra acreditada
la responsabilidad penal del acusado Csar Humberto Tineo Cabrera respecto al
sustento fctico imputado en la acusacin fiscal -ser parte de una organizacin ilcita
de Magistrados del Poder Judicial que tuvo como fin la realizacin de actividades
conducentes a la re-reeleccin de Alberto Fujimori Fujimori-, debido a que se infiere
vlida y objetivamente que el aludido encausado en forma separada o conjuntamente
con los ex Vocales Supremos Luis Serpa Segura, Nelson Reyes Ros, Feliciano Almeida
Pea y Adalberto Seminario Valle (integrantes de la Sala Constitucional y Social de lo
Corte Suprema de Justicia a partir del diecisiete de junio de mil novecientos noventa
y siete) se constituy en varias oportunidades a las instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional a efectos de entrevistarse con el ex asesor Presidencial Vladimiro
Montesinos Torres con el cual coordinaron la redaccin de la resolucin Suprema
recada en el expediente nmero trescientos veintiuno noventa y siete de fecha
treinta de diciembre de mil novecientos noventa y siete, que por mayora -con los
votos de los Magistrados Serpa Segura, Almeida Pea, Tineo Cabrera y Seminario
Valle-, revocaron la sentencia apelada que declar improcedente la accin de amparo
promovida por Martha Chvez Cossio De Ocampo; y reformndola en dicho extremo
declararon fundada la accin de amparo interpuesta, para lo cual incluso el testigo
Pedro Huertas Caballero, asesor Jurdico del Servicio de Inteligencia Nacional, por
disposicin de Vladimiro Montesinos Torres, les facilit la logstica necesaria para el
aludido fin (ambiente donde trabajar, computadora, normas, etctera), lo cual se
corrobora con el proyecto inicial de la resolucin final -resultan coincidentes o semejantes- que se obtuvo de la computadora personal del testigo Rafael Merino Bartet,
quien trabajaba en el Servicio de Inteligencia Nacional en la misma oficina que el
asesor Jurdico, Pedro Huertas Caballero; resultando irrelevante determinar quien de
los Magistrados de la aludida Sala Constitucional y Saciar Suprema fue designado
como ponente del referido caso concreto, por cuanto, todos sus integrantes tienen
responsabilidad compartida por haber suscrito la misma, incluso el testigo impropio
Nelson Reyes Ros quien emiti un aparente voto singular en dicho caso, debido a
que su decisin se bas en aspectos de forma y no de fondo (como as se determin
en su sentencia condenatoria respectiva).
Que, debe sealarse, que el encausado Csar Humberto Tineo Cabrera en sus
respectivas declaraciones a nivel de instruccin y acto oral, obrante a fojas tres mil
sesenta y seis y cuatro mil cuatrocientos sesenta y cinco, respectivamente, admite
que en dos o tres oportunidades concurri al Servicio de Inteligencia Nacional en
donde se entrevist con el ex asesor Presidencial Vladimiro Montesinos Torres, pero
aclara que al igual que los otros miembros de la Sala Constitucional y Social de la
Corte Suprema fue invitado a nombre del ex Presidente de la Repblica Alberto
Fujimori Fujimori con el propsito de tratar asuntos de implementacin de la Sala,
asignacin de personal y otros temas de carcter administrativo, precisando que
si bien es cierto en un momento de una reunin que sostuvieron con el ex asesor
Presidencial Vladimiro Montesinos Torres, ste pregunt sobre el proceso de accin
de amparo interpuesto por la ex Congresista Martha Chvez Cossio, tambin lo es,
que se limitaron a escucharlo y darle algunos alcances generales, debido a que dicho
caso ya se encontraba resuelto; al respecto cabe mencionar que dicha alegacin esta
destinada a enervar su responsabilidad penal en el hecho ilcito imputado, debido a
que no resulta creble que por encargo de un ex mandatario de la Repblica se haya
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Que, finalmente ceb relievar, que la conducta que se le imputa al procesado Tineo Cabrera no ha dejado de ser tpica por haber sido derogado el artculo trescientos diecisiete
del Cdigo Penal, en su texto original, ello debido a que la conducta ilcita que contiene
dicha norma penal no ha sido despenalizada, sino solamente modificada en uno de sus
trminos agrupacin por organizacin, lo cual no ha desnaturalizado el sentido original
de la referida norma, esto es, sancionar al conjunto de dos o ms personas destinadas a
cometer actos delictivos, por el solo hecho de pertenecer a la agrupacin, sino ms bien
precis la restriccin referida a que dicho conjunto de personas debe tener un tipo de
organizacin en donde cumplan diversos roles para conseguir sus fines.
vi) Sostiene que el seor Fiscal Supremo ha utilizado trminos agraviantes poro su patrocinado como son el haber manifestado que los mviles que persigui fueron abyectos y
perversos, que su conducta tuvo como finalidad subvertir el Estado Constitucional,
as como dispendiar el patrimonio nacional y adems ser un atentado contra el orden
democrtico.
Que, sobre el particular debe sealarse que si bien es cierto el seor Fiscal Supremo ha
utilizado tales trminos al efectuar su requisitoria oral en la audiencia de fecha catorce
de noviembre de dos mil once, cuya acta obra a fojas cuatro mil setecientos diecinueve,
sin embargo, debe indicarse que tales expresiones en lo sustancial no forman parte de
la acusacin fiscal escrita la cual obra a fojas tres mil doscientos sesenta y ocho en todo
caso, ello representa una conclusin personal del seor Fiscal, que en nada enerva los
trminos expresos de la imputacin concreta que es materia de pronunciamiento por parte
de este Tribunal, el cual nicamente se circunscribe en verificar si la conducta materia de
incriminacin se subsume o no en el delito de asociacin ilcito para delinquir.
Que, el procesado Cesar Humberto Tineo Cabrera en la etapa de autodefensa al igual
que su defensa tcnica cuestion hechos relacionados al procedimiento de investigacin
Congresal y jurisdiccional; sin embargo, conforme se ha dejado establecido en la presente sentencia, en el presente caso tanto en la etapa Congresal y jurisdiccional donde
se respetaron debidamente el derecho de defensa, se dio estricto cumplimiento a lo
establecido en el artculo cien de la Constitucin Poltica del Per.
Asimismo, el encausado Csar Humberto Tineo Cabrera alega que su contumacia a nivel
de instruccin, se bas en su inasistencia a la diligencia de lectura de sentencia cuando el
proceso se tramitaba en la va sumaria, por tanto, al haberse posteriormente adecuado
el proceso a la va ordinaria y ordenarse, el levantamiento de las rdenes de captura en
su contra, conllev a que nunca haya existido la declaracin de contumacia como tal y
menos sus efectos legales; al respecto debe indicarse, que lo alegado por el encausado
tendra sustento si la declaracin de contumacia se hubiese dictado en un proceso penal
que equvocamente se haya tramita en la va sumaria y que luego subsanndose dicho
error se haya adecuado el procedimiento a la va ordinaria, con lo cual indudablemente
sera nula la aludida declaracin de contumacia; sin embargo, ello no ha sucedido en
el presente caso, sino que a la fecha que se declar reo contumaz al encausado Csar
Humberto Tineo Cabrera -veintisiete de diciembre de dos mil cuatro- el presente proceso
penal se tramitaba correctamente en la va -procedimental sumaria, sin embargo, con
posterioridad entr en vigencia la Ley nmero veintinueve mil trescientos treinta y seis
que estableci que los procesos seguidos por el delito de asociacin ilcito par delinquir
tenan que ser investigados en la va procedimental ordinaria, motivo por el cual se
emiti la resolucin del ocho de abril de dos mil nueve que adecu el presente proceso
o la va procedimental ordinaria lo cual conllev obviamente que sea a partir de dicha
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Que, en cuanto a la pena a imponerse al encausado Csar Humberto Tineo Cabrera, debe
sealarse que para la dosificacin punitiva o para los efectos de imponer una sancin penal
debe tenerse presente que el Legislador ha establecido las clases de pena y el quntum de
stas, por consiguiente, se han fijado los criterios necesarios para que se pueda individualizar judicialmente la pena y concretarla, que dentro de este contexto debe observarse el
principio de proporcionalidad que nos conduce a valorar el perjuicio y la trascendencia
de la accin desarrollada por el agente culpable bajo el criterio de la individualizacin,
cuantificando la gravedad del delito y su modo de ejecucin, el peligro ocasionado y
la personalidad o capacidad del presunto delincuente conforme al artculo cuarenta y
seis del Cdigo Penal, que en tal virtud, se advierte que Tineo Cabrera con la conducta
imputada infringi los deberes de funcin que el cargo que ostentaba Juez Supremo
Provisional le exiga, actuando en concierto de voluntades con sus dems coencausados
Luis Serpa Segura, Nelson Reyes Ros, Feliciano Almeyda Pea y Adalberto Seminario
Valle - siendo que los tres ltimos han sido condenados por el mismo delito, mediante
sentencia expedida por la Sala Penal Especial de fecha veinte de agosto de dos mil siete
y Ejecutoria Suprema de fecha de noviembre de dos mil ocho-, y el ex asesor del Servicio
de Inteligencia Nacional, Vladimiro Montesinos Torres, para efectos de emitir una decisin
judicial que permitira a Alberto Fujimori Fujimori postular por tercera vez consecutiva
a la Presidencia de la Repblica; en dicho orden de ideas, debe indicarse que si bien es
cierto, los aspectos mencionados deben ser tomados en consideracin por el Juzgador a
efectos de realizar el anlisis pertinente acerca de la determinacin judicial de la pena,
sin embargo, la sancin penal como medida de represin frente a los actos que vulneran
el ordenamiento jurdico, tiene -entre otras- una funcin especial, que pretende incidir
positivamente en el delincuente para que en ese modo, este se abstenga de cometer otro
acto ilcito en el futuro, no significando ello necesariamente que la debida rehabilitacin
del penado se concrete nicamente con la imposicin efectiva de una pena restrictiva de
la libertad, sino que el rgano Jurisdiccional tiene dentro de sus atribuciones, la de optar
por la efectividad o condicionalidad de la pena a imponer, de acuerdo a las circunstancias
de cada caso concreto, en estricto cumplimiento de lo regulado en el artculo cincuenta
y siete del Cdigo Penal, mxime en los supuestos en que la pena a imponerse sea de
corta duracin y se encuentre dirigida contra individuos en los cuales por sus condiciones personales, como su avanzada edad y la no ostentacin del cargo que le sirvi paro
concretar su conducta ilcito ya no se aprecia de manera razonable alguna posibilidad
de reincidencia, o alguna conducta de peligro en perjuicio no solo del Estado, sino de la
sociedad en su conjunto; por tanto, atendiendo a la existencia de circunstancias que, por
un lado, agravan la conducta del agente y, por otro lado, circunstancias personales que
atenuaran la dosimetra punitiva a imponerse, este Tribunal considera que existe justifi-
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cacin legal para imponer al encausado Csar Humberto Tineo Cabrera al igual que se
hizo con sus co-sentenciados una pena suspendida en su ejecucin bajo el cumplimiento
de determinadas reglas de conducta.
Que, el titular de la accin penal en su acusacin escrita solicit que se le imponga al
encausado Tineo Cabrera la pena de inhabilitacin por el tiempo de condena conforme al
artculo treinta y seis del Cdigo Penal; al respecto debe indicarse, que dicha pena limitativo
de derecho no se encuentra prevista en el tipo penal materia de acusacin fiscal, esto es, el
primer prrafo del artculo trescientos diecisiete del Cdigo Penal. De igual forma si bien
el artculo treinta y nueve del Cdigo Penal, establece que la inhabilitacin se impondr
como peno accesoria cuando el hecho punible cometido por el condenado constituye
abuso de autoridad, de cargo, de profesin, oficio, poder o violacin de un deber inherente
a la funcin pblica ( ... ). Se extiende por igual tiempo que la pena principal; tambin
lo es, que este Supremo Tribunal considera -por igualdad y proporcionalidad-, que no le
resulta aplicable al encausado Tineo Cabrera, debido a que sta no se les impuso a los
condenados Nelson Reyes Ros, Feliciano Almeida Pea y Adalberto Seminario Valle por
el mismo hecho imputado, conforme se advierte de la sentencia respectiva.
Que, debe indicarse que el artculo doscientos ochenta y seis del Cdigo de Procedimientos
Penales, establece que en los supuestos en que el Tribunal disponga suspender la ejecucin
de la pena en este caso, toda vez que, por los antecedentes y carcter del condenado
se puede prever que no cometer un nuevo delito, as como cuando se dicte sentencia
obsolutoria, la violacin de las cuestiones de hecho es facultativa, en tal sentido, ello
exime a este Tribunal Supremo de efectuar dicho procedimiento.
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sentencia de fecha veinte de agosto de dos mil siete (Expediente Asuntos Varios nmero
quince - dos mil tres) y su respectiva Ejecutoria Suprema recada en el recurso de nulidad
nmero quince - dos mil tres, de fecha diez de noviembre de dos mil ocho, en la que por
el mismo hecho investigado en el presente caso, se conden a Feliciano Almeida Pea,
Nelson Reyes Ros y Adalberto Seminario Valle, por el delito contra la Tranquilidad Pblica
- contra la Paz Pblico-, en la modalidad de asociacin ilcito para delinquir, en agravio
del Estado, imponindoseles tres aos de pena privativa de libertad suspendida en su
ejecucin por el trmino de dos aos a condicin que observen determinadas reglas de
conducta y se fij finalmente en quince mil - r)l evos soles el monto que por concepto
de reparacin civil debern pagar los precitados sentenciados y otros en forma solidaria
a favor de la Sociedad, por el delito de asociacin ilcito para delinquir; en tal sentido,
la mencionada decisin inevitablemente encuentra vinculacin respecto al anlisis que
debe efectuar este Colegiado Supremo a efectos de fijar la reparacin civil al encausado
Csar Humberto Tineo Cabrera, toda vez que -es de reiterarse- los hechos que rodean
la imputacin planteada por el representante del Ministerio Pblico, en cuanto a este
procesado resultan siendo los mismos; por tal motivo, no resultara coherente fijar un
monto indemnizatorio distinto.
Que, por otra parte lo anotado en el prrafo anterior guarda coherencia con la Ejecutoria Suprema vinculante recada en el Recurso de Nulidad nmero doscientos diecisis
- dos mil cinco, de fecha catorce de abril de dos mil cinco que en su sexto considerando
establece lo siguiente Que, en este contexto, la restitucin, pago del valor del bien
o indemnizacin por los daos y perjuicios ocasionados segn corresponda, cuando se
trate de procesos en los que exista pluralidad de acusados por el mismo hecho y sean
sentenciados independientemente, por diferentes circunstancias contempladas en nuestro
ordenamiento procesal penal, debe ser impuesto poro todos, la ya fijada en la primera
sentencia firme, esto con el objeto de que: a) exista proporcin entre el dao ocasionado
y el resarcimiento; b) se restituya, se pague o indemnice al agraviado sin mayor dilacin;
c) no se fijen montos posteriores que distorsionen la naturaleza de la reparacin civil
dispuesta mediante los articulas noventa y tres y noventa y cinco del Cdigo Penal....
Que, en tal sentido, nos encontramos ante dos procesos donde existe una pluralidad de
acusados bajo el mismo marco de imputacin (asociacin ilcita para delinquir), los mismos
que estn siendo sentenciados de manera independiente por el rgano Jurisdiccional; por
tal motivo, debe consignarse como monto por concepto de reparacin civil que deber
abonar el acusado Csar Humberto Tineo Cabrera en forma solidaria a favor del agraviado
el ya impuesto en la Ejecutoria Suprema recada en el recurso de nulidad nmero quince
- dos mil tres de fecha diez de noviembre de dos mil ocho contra Feliciano Almeida Pea,
Nelson Reyes Ros y Adalberto Seminario Valle, sin que ello importe trasgresin alguna,
toda vez que lo que se busca es que exista proporcionalidad, razonabilidad, uniformidad
y coherencia en la decisin judicial en este extremo.
IX. FALLO
Por tales fundamentos, la Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica, en aplicacin de los artculos once, veintitrs, veintiocho, cuarenta y cinco, cuarenta
y seis, cincuenta y siete, cincuenta y ocho, noventa y dos, noventa y tres, noventa y cinco, trescientos diecisiete (primer prrafo) del Cdigo Penal y de los artculos doscientos
ochenta y tres, doscientos ochenta y cinco y doscientos ochenta y seis del Cdigo de
Procedimientos Penales, con el criterio de conciencia que la Ley autoriza e impartiendo
justicia en nombre de la Nacin, FALLA: declarando INFUNDADA la excepcin de presVolumen 6 | Diciembre 2014
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Penal
cripcin de la accin penal deducida por la defensa tcnico del acusado Csar Humberto
Tineo Cabrera por el delito contra lo Tranquilidad Pblica - contra la Paz Pblica-, en la
modalidad de asociacin ilcita parta delinquir, en agravio del Estado; y CONDENANDO
a CSAR HUMBERTO TINEO CABRERA cuyas generales de ley aparecen descritas en la
parte introductoria de la presente sentencia como autor del delito contra la Tranquilidad
Pblica- contra lo Paz Pblica-, en la modalidad de asociacin ilcita para delinquir, en
agravio del Estado, a tres aos de pena privativa de libertad suspendida en su ejecucin
por el perodo de prueba de dos aos, bajo las siguientes reglas de conducta: i) no ausentarse del lugar de su domicilio sin previo aviso del rgano jurisdiccional competente
al que deber presentarse el ltimo da hbil de cada mes para informar y justificar sus
actividades; y ii) reparar el dao ocasionado por el delito salvo que demuestre que esta
imposibilitado de hacerla, todo ello bajo apercibimiento de ser amonestado, prorrogarse
el perodo de suspensin o revocarse la suspensin de la pena, segn fuere el caso, de
conformidad con lo previsto por el artculo cincuenta y nueve del Cdigo Penal.
FIJARON en quince mil nuevos soles el monto que por concepto de reparacin civil deber
pagar Csar Humberto Tineo Cabrera en forma solidaria con los ya sentenciados Feliciano
Almeida Pea, Nelson Reyes Ros y Adalberto Seminario Valle (Ejecutoria Suprema recada
en el recurso de nulidad nmero quince - dos mil tres de fecha diez de noviembre de dos
mil ocho).
MANDARON que firme que sea la presente sentencia se inscriba en el Registro respectivo,
se remitan los testimonios y boletines de condena y hecho, se remita al rgano jurisdiccional
de origen para los fines legales correspondientes. Hgase saber en audiencia pblica y
tmese razn donde corresponda.S.S.
INES FELIPA VILLA BONILLA.- PRESIDENTA.- JUEZA SUPREMA.
JOSE ANTONIO NEYRA FLORES.- JUEZ SUPREMO.- DIRECTOR DE DEBATES.
JORGE OMAR SANTA MARIA MORILLO.- JUEZ SUPREMO.
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Agravios expuestos por la defensa tcnica del encausado Jorge Vctor Polack Merel, en el
escrito presentado en esta instancia Suprema, donde deduce excepcin de prescripcin
de la accin penal a favor de su patrocinado por los delitos imputados
Primero. Que la defensa tcnica del encausado Jorge Vctor Polack Merel, mediante escrito
de fojas ciento ocho, del cuadernillo formado en esta instancia Suprema, deduce excepcin
de prescripcin de la accin penal a favor de su patrocinado, por los delitos de cohecho
pasivo impropio y receptacin. Alega que, desde abril a julio de dos mil, periodo en el que
supuestamente se consumaron los delitos atribuidos, hasta la fecha actual, la accin penal ha
sido afectada por el transcurso del tiempo (ms de doce aos), conforme a lo previsto en los
artculos ochenta y ochenta y tres del Cdigo Penal. Precisa que, con la consumacin del delito
de receptacin, se habra afectado el patrimonio del Estado, pero que atendiendo a que dicho
ilcito penal se encuentra sancionado con una pena no mayor de tres aos, la accin penal
qued delimitada a nueve aos (aplicndose la duplica y plazo extraordinario de prescripcin)
y, por tanto, transcurridos ms de doce aos desde la comisin del referido delito, la accin
penal ha prescrito. De otro lado, en relacin al delito de cohecho pasivo impropio, sostiene
que el contenido tpico del mismo radica en el comportamiento del funcionario o servidor
pblico, consistente en aceptar o recibir donativo, promesa o cualquier ventaja indebida a
cambio de practicar un acto propio del cargo sin faltar a su obligacin; por lo cual, concluye que la improcedencia del cohecho radica en que el sujeto activo no quebranta ninguna
norma legal ni reglamentaria que sea inherente a sus funciones o atribuciones de empleo
y, en dicho contexto, sin razn que justifique legalmente su actitud, acepta, recibe o solicita
donativo, promesa o ventaja para cumplir con dichas funciones o servicios sin afectar en nada
el patrimonio del Estado. Aade, adems, que la conducta del sujeto activo en la comisin
del delito de cohecho pasivo impropio, no afecta directa o indirectamente el patrimonio del
Estado, sino que se vulnera el correcto desempeo del funcionario pblico en el ejercicio de
sus funciones; en consecuencia, no resulta aplicable en este caso lo dispuesto en la ltima parte
del artculo ochenta del Cdigo Penal, respecto a la duplica del plazo de prescripcin; y, por
consiguiente, la accin penal por la presunta comisin del mencionado delito se encuentra
extinguida por prescripcin. Finalmente, refiere que si la Sala Penal estima aplicable la duplica
del plazo de prescripcin para el delito de cohecho pasivo impropio imputado, debido a que
afect el patrimonio del Estado, por el tiempo transcurrido a la fecha (ms de doce aos), la
accin penal tambin habra prescrito.
Agravios expuestos por la defensa tcnica del encausado Jorge Vctor Polack Merel, en
su recurso de nulidad contra la sentencia del uno de febrero de dos mil doce
Segundo. Que la defensa tcnica del encausado Jorge Vctor Polack Merel, en su recurso formalizado de fojas treinta y ocho mil quinientos ochenta, alega que la sentencia recurrida vulnera
el principio de presuncin de inocencia de su patrocinado, dado que se valor el dicho de la
testigo Matilde Pinchi Pinchi, quien ha sido cuestionada en otros procesos judiciales debido a
la inexactitud de sus testimonios, as como haber sido sentenciada por mentir; sin perjuicio de
ello, el testimonio de la citada testigo ha sido suficiente para absolver de la acusacin fiscal al
encausado Edilberto Canales Pillaca, esto es, no se aplic el mismo criterio para su patrocinado,
con lo cual se infringi el principio de igualdad previsto en el inciso dos del artculo dos de
la Constitucin Poltica del Estado. De otro lado, cuestiona que ningn miembro de la Sala
Penal Especial formul preguntas al testigo Vladimiro Montesinos Torres en acto oral, quien
no solo desminti y puso en entredicho y duda lo manifestado por la testigo Matilde Pinchi
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al Servicio de Inteligencia Nacional del encausado Canales Pillaca; que Montesinos Torres le
entreg una relacin de empresas vinculadas a Canales Pillaca; f) declaracin testimonial de
Mario Ruiz Agero, el cual no declar en Juicio Oral, quien refiri conocer a Canales Pillaca por
haberlo visto en el Servicio de Inteligencia Nacional en cinco o seis oportunidades; indica que
Matilde Pinchi Pinchi era quien manejaba el dinero por disposicin de Vladimiro Montesinos
Torres, para lo cual se utilizaban cajas fuertes que se encontraban en un ambiente contiguo al
dormitorio de Montesinos Torres; que los congresistas transfugas concurrieron al Servicio de
Inteligencia Nacional en el mes de mayo de dos mil, y algunos lo hicieron hasta septiembre
del mismo ao, en que se propal el video Kouri-Montesinos; que los videos que se grabaron
se trituraron por orden de Montesinos Torres, despus del catorce de septiembre de dos mil;
g) la declaracin testimonial de Humberto Rozas Bonucelli, quien refiri haber visto a Canales
Pillaca esperando a ontesips Torres en diferentes salas de espera del Servicio de Inteligencia
Nacional; h) el escrito de la Procuradura, de fojasveinticinco mil doscientos treinta y uno,
donde se present documentos originales respecto al encausado Edilberto Canales Pillaca; e
i) los compromisos de honor y las cartas de adhesin a Alberto Fujimori Fujimori que fueron
firmados por los encausados y la relacin de pagos que obra a fojas ciento cincuenta y seis
vuelta y quince mil trescientos cincuenta y nueve; ii) que fij en cien mil nuevos soles el monto
que por concepto de reparacin civil deber pagar el encausado Jorge Vctor Polack Merel a
favor del Estado; alega que la recurrida seal la gravedad del dao causado; empero, fij
solo en cien mil nuevos soles el monto que por concepto de reparacin civil debe pagar el
encausado Polack Merel a favor del Estado, sin tener en cuenta para ello la Ejecutoria Suprema
del cuatro de mayo de dos mil nueve, que fij en un milln de nuevos soles el monto de la
reparacin civil; indica que un elemento de medicin de carcter objetivo son los indicios
obtenidos de los hechos probados a travs de las pruebas actuadas, siendo que respecto a
las sumas de dinero recibidas por el condenado Jorge Vctor Polack Merel, las cuales fueron
fundamentadas en su escrito de contradiccin a la reparacin civil y en los alegatos de clausura, ascenderan a cuatrocientos noventa mil dlares o un milln trescientos setenta y tres
mil novecientos sesenta nuevos soles. Precisa que su pretensin civil alternativa contempla un
milln trescientos setenta y tres mil novecientos sesenta nuevos soles, como restitucin, y un
milln de nuevos soles como indemnizacin, a tenor de lo dispuesto en el artculo noventa y
tres del Cdigo Procesal Penal, siendo un total de dos millones trescientos setenta y tres mil
novecientos sesenta nuevos soles.
Sustento fctico de la acusacin fiscal
Cuarto. Que los hechos imputados en la acusacin fiscal de fojas veintinueve mil ciento noventa
y tres, consisten en que el ex Presidente de la Repblica, Alberto Fujimori Fujimori, dise,
planific y dirigi el denominado Plan de Reclutamiento, conjuntamente con su exasesor
del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), Vladimiro Montesinos Torres, quien personalmente
llev a cabo dicho plan delictivo, por disposicin del mencionado Alberto Fujimori Fujimori,
con el objeto de tener a cualquier costo una mayora parlamentaria que se sometiera a los
designios del Poder Ejecutivo y que pudiera servir para controlar las actividades del Congreso
de la Repblica para, de esa manera, impedir la labor de fiscalizacin que le corresponda al
Poder Legislativo.
Que, en ese contexto, se le imputa a diversos excongresistas, entre estos a Jorge Vctor Polack
Merel y Edilberto Canales Pillaca, el haber recibido diversas sumas de dinero de parte del
exasesor presidencial y exasesor del Servicio de Inteligencia Nacional, Vladimiro Montesinos
Torres, para que abandonen sus bancadas congresales de origen, por las cuales resultaron
elegidos, para integrarse a las filas de la bancada oficialista del rgimen presidido por Alberto
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En el caso del ex Congresista Jorge Vctor Polack Merel, este fue contactado y reclutado por
Oscar Lpez Meneses, quien lo condujo a las oficinas del Servicio de Inteligencia Nacional,
para entrevistarse con Vladimiro Montesinos Torres, con quien negoci su adhesin al grupo
parlamentario oficialista Alianza Per Dos Mil, a cambio de veinte mil dlares americanos y
un pago mensual de diez mil dlares americanos; asimismo, Polack Merel recibi otras sumas
de dinero y, por tanto, sus visitas al Servicio de Inteligencia Nacional se hicieron cada vez ms
frecuentes y, por ende, tambin peridicas fueron las cifras de dinero que reciba, doscientos
cincuenta mil dlares americanos y ciento sesenta mil dlares americanos, cifra ltima que
solicit para equipar sus oficinas, entrega de dinero que se materializ en el despacho de la
Jefatura del Servicio de Inteligencia Nacional.
Se precisa, adems, que los acusados debieron presumir, con fundamento, que las importantes sumas de dinero, entregadas por Vladimiro Montesinos Torres, provenan de fondos
pblicos ilcitamente obtenidos y materializados en un manejo tambin ilegal de las partidas
presupuestales asignadas al SIN, y de transferencias irregulares de fondoseconmicos de otros
sectores (Ministerio de Defensa, Ministerio del Interior y Fuerzas Armadas).
Se indica tambin que la conducta delictiva de los encausados abarca desde que tuvieron la
condicin de congresistas electos, en el mes de abril de dos mil, hasta el mes de septiembre
de dos mil, en que se propal pblicamente el video Kouri-Montesinos (catorce de septiembre
de dos mil).
Quinto. Que los hechos imputados a los encausados Edilberto Canales Pillaca y Jorge Vctor
Polack Merel se subsumen en el delito contra la Administracin Pblica, en la modalidad de
cohecho impropio, previsto en la redaccin original del artculo trescientos noventa y cuatro
del Cdigo Penal esto es, antes de su modificatoria por la Ley nmero veintiocho mil trescientos cincuenta y cinco, publicada el seis de octubre de dos mil cuatro, que estableca: El
funcionario o servidor pblico, que solicita o acepta donativo, promesa o cualquier otra ventaja
indebida para practicar un acto propio de su cargo, sin faltar a su obligacin, ser reprimido
con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro aos; y en el delito
contra el Patrimonio, en la modalidad de receptacin, previsto en el artculo ciento noventa
y cuatro del Cdigo Penal, que establece: El que adquiere, recibe en donacin o en prenda,
o guarda, esconde, vende o ayuda a negociar un bien de cuya procedencia delictuosa tena
conocimiento o deba presumir que provena de un delito, ser reprimido con pena privativa
de libertad no menor de uno ni mayor de tres aos y con treinta a noventa das-multa.
Excepcin de prescripcin de la accin penal deducida por la defensa tcnica del encausado Jorge Vctor Polack Merel
Sexto. Que el Cdigo Penal de mil novecientos noventa y uno, regula en su Ttulo quinto, la
extincin de la accin penal y de la pena, por lo que el artculo ochenta establece que: [...] la
accin penal prescribe en un tiempo igual al mximo de la pena fijada por la Ley para el delito,
si es privativa de libertad (plazo ordinario), e indica en su ltimo prrafo, que: [...] solo ser
aplicable la duplica del plazo de prescripcin en casos de delitos cometidos por funcionarios
y servidores pblicos contra el patrimonio del Estado o de organismos sostenidos por este.
De igual forma, el artculo ochenta y tres, establece que: [...] en caso de interrupcin de la
prescripcin de la accin penal, esta prescribe, en todo caso, cuando el tiempo transcurrido
sobrepasa en una mitad al plazo ordinario de prescripcin (plazo extraordinario); mientras que
el artculo ochenta y cuatro del referido Texto legal, regula la figura jurdica de la suspensin
de la prescripcin de la accin penal, estableciendo que: [...] si el comienzo o la continuacin
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lo que, si se toma en cuenta el periodo en el cual acaecieron los hechos, segn la imputacin
fctica de la acusacin fiscal, esto es, desde el mes de abril en que el encausado Polack Merel
tuvo la condicin de congresista electo, hasta el catorce de septiembre de dos mil, en que se
visualiz pblicamente el video Kouri-Montesinos; a partir de esta ltima fecha, se puede
deducir que a la actualidad, con el descuento del plazo de suspensin de la accin penal
(siete meses y catorce das), en el presente caso, esta accin prescribe recin el veintisiete de
abril de dos mil trece; por tanto, el medio tcnico de defensa deducido por el abogado del
encausado Polack Merel debe ser desestimado.
Pronunciamiento respecto a la situacin jurdica de los encausados Jorge Vctor Polack
Merel y Edilberto Canales Pillaca, respecto a los delitos de cohecho pasivo impropio
y receptacin imputados
Dcimo primero. Que debe indicarse como consideracin general, que se encuentra acreditado
en autos y no es materia de controversia por las partes procesales, el hecho de que los encausados Jorge Vctor Polack Merel y Edilberto Canales Pillaca, luego de haber sido declarados
electos congresistas en los comisios electorales del ao dos mil por las agrupaciones polticas
Solidaridad Nacional y Per Posible, respectivamente, se cambiaron a las filas de la bancada
oficialista Alianza Per Dos Mil; al respecto, cabe anotar, que si un Congresista de la Repblica,
por su propia voluntad, se cambia de agrupacin poltica por discrepancias con sus copartidarios, este hecho por s solo no se encuentra previsto como delito en nuestro ordenamiento
penal; caso contrario ocurre si dicho acto es realizado cuando de por medio existiera algn
tipo de ofrecimiento u entrega de beneficio econmico o ventaja de cualquier otra ndole, lo
que es, justamente, materia de imputacin en el presente proceso penal.
Dcimo segundo. Que, por tanto, para efectos de establecer la responsabilidad penal o no de
los procesados Jorge Vctor Polack Merel y Edilberto Canales Pillaca, en los delitos de cohecho
pasivo impropio y receptacin imputados en la acusacin fiscal, es necesario acreditar en autos
si los mencionados encausados, a efectos de cambiarse a la agrupacin poltica oficialista en
el ao dos mil, aceptaron o no beneficios econmicos o ventajas de otro tipo o promesas de
dichos beneficios o ventajas por parte del exasesor presidencial Vladimiro Montesinos Torres.
Dcimo tercero. Que en dicho sentido, este Supremo Tribunal concluye en cuanto al encausado Jorge Vctor Polack Merel que se encuentra acreditada en autos su aceptacin de diversas cantidades de dinero por parte del exasesor presidencial Vladimiro Montesinos Torres, a
efectos de cambiarse de la agrupacin poltica Solidaridad Nacional, por la cual fue elegido
congresista, a la agrupacin poltica Alianza Per Dos Mil, liderada por el ex Presidente Alberto
Fujimori Fujimori; as como presumir que dicho dinero era de procedencia ilcita, por el mrito de los siguientes medios probatorios: i) la declaracin en acto oral de la testigo Matilde
Pinchi Pinchi en la sesin de fojas treinta y ocho mil doscientos veintiocho, quien manifest
que por disposicin de Montesinos Torres prepar dinero para el encausado Polack Merel
en tresocasiones, por los montos de ochenta mil dlares, doscientoscincuenta mil dlares y
ciento sesenta mil dlares; precisa que solo presenci la ltima entrega, debido a que cuando
Vladimiro Montesinos Torres le pidi los ciento sesenta mil dlares para ser entregados al
seor Polack Merel, prepar el dinero y se lo entreg a aquel en su despacho privado, quien
a su vez se lo entreg al referido encausado, acto de entrega que presenci desde la puerta
del dormitorio contiguo a la puerta del despacho privado que se encontraba abierta; ii) el
documento denominado Entrega de dinero en miles de dlares, entregado por la testigo
Matilde Pinchi Pinchi, de fojas mil setecientos setenta y cuatro, donde se advierten nombres
de excongresistas y al costado cantidades en miles de dlares, entre los cuales se encuentra
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Merel, identificado con Libreta Electoral nmero cero ocho dos seis ocho tres cuatro cuatro,
aceptando la invitacin formulada expreso a usted, en su calidad de lder de la Alianza Electoral
PER DOS MIL, que me incorporo como miembro activo de la Alianza, integrndomeas a
la bancada parlamentaria de PER Dos Mil, durante el periodo dos mil-dos mil cinco. Como
nuevo integrante de la Agrupacin que usted lidera, me comprometo a actuar dentro de los
principios de lealtad, diligencia y ponderacin.
Dcimo cuarto. Que el testigo Vladimiro Montesinos Torres, en la sesin de acto oral de fojas
treinta y ocho mil trescientos setenta, corrobor que conoci al encausado Polack Merel en el
mes de julio de dos mil, siendo llevado a su despacho por el seor Oscar Lpez Meneses; sin
embargo, indic que dicha situacin se debi a que este haba renunciado a su agrupacin
poltica y le era imprescindible que conversaran, a efectos de pasar a las filas del oficialismo,
pero que no hubo ningn requerimiento o exigencia dineraria alguna; al respecto, debe
indicarse que esta ltima versin del referido testigo debe tomarse con la reserva del caso,
dado que est destinada a tratar de desvirtuar la responsabilidad penal del encausado Polack
Merel en los delitos imputados, que se encuentran debidamente acreditados con los medios
probatorios anotados en el considerando anterior; ms an, si la testigo Matilde Pinchi Pinchi, en su declaracin en acto oral, declar en dicho sentido respecto a lo mencionado por
Vladimiro Montesinos Torres; debe indicarse que la defensa tcnica del encausado Polack
Merel argument que ningn miembro de la Sala Penal Especial formul preguntas al testigo
Vladimiro Montesinos Torres en su declaracin en juicio oral, pese a que habra desmentido
a la testigo Matilde Pinchi Pinchi, e indic que su patrocinado no recibi contraprestacin
alguna. Al respecto, debe precisarse que dicho suceso en modo alguno constituye una vulneracin al derecho de defensa de su patrocinado, debido a queson las partes procesales, en uso
legtimo de dicho derecho constitucional, las que deben realizar las preguntas queconsideren
necesarias, a efectos de generar conviccin en el Juzgador respecto a determinada prueba,
sin perjuicio de que el rgano Jurisdiccional, en uso de su facultad discrecional pueda hacer
preguntas, cuando as lo considere pertinente.
Dcimo quinto. Que la defensa tcnica del encausado Polack Merel alega como argumento
de defensa, que la recurrida vulnera su presuncin de inocencia al valorar la declaracin de
la testigo Matilde Pinchi Pinchi, quien ha sido sentenciada por mentir y que ha sido cuestionada en otros procesos judiciales por la inexactitud de sus testimonios; al respecto, debe
indicarse que este Supremo Tribunal considera que conforme se precis en su oportunidad,
en el presente proceso, mediante Ejecutoria Suprema del cuatro de mayo de dos mil nueve, el
cuestionamiento al valor de prueba otorgado a las declaraciones de la testigo Matilde Pinchi
Pinchi no resultan atendibles, debido a que su versin est referida a datos reales, ciertos
y concretos que han sido corroborados con indicios suficientes (declaraciones de Wilbert
Ramos Viera y Mario Ruiz Agero -secretarios de Vladimiro Montesinos Torres-, documento
denominado Entrega de dinero en miles de dlares, declaracin de Francisco Rafael Merino Bartert -exasesor del SIN-, documento denominado Compromiso de Honor y la Carta
dirigida al ex-Presidente Fujimori, todos suscritos por el encausado Polack Merel), que ponen
de manifiesto la entrega de dinero al excongresista Polack Merel en el ao dos mil, a efectos
de cambiarse a la agrupacin poltica Alianza Per Dos Mil.
Dcimo sexto. Que, de otro lado, la defensa tcnica del encausado Polack Merel alega como
argumento de defensa que si bien su defendido asisti a las instalaciones del Servicio de
Inteligencia Nacional, fue porque dichas instalaciones representaban el ambiente de coordinacin y organizacin del Gobierno, donde acudan personalidades y autoridades, sin que
ello represente necesariamente una actividad ilcita. Al respecto, debe indicarse que ya existe
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fijado los criterios necesarios para individualizarla judicialmente y concretarla, que dentro
de este contexto debe observarse el principio de proporcionalidad previsto en el artculo
octavo del Ttulo Preliminar del Cdigo Penal, que nos conduce a valorar el perjuicio y la
trascendencia de la accin desarrollada por el agente culpable, bajo el criterio de la individualizacin, cuantificando la gravedad del delito y su modo de ejecucin, el peligro ocasionado
y la personalidad o capacidad del presunto delincuente, conforme al artculo cuarenta y seis
del citado Texto legal.
Dcimo octavo. Que en tal sentido, para efectos de establecer el quantum de la pena a
imponer al acusado Polack Merel, debe tenerse en cuenta la pena ms grave conminada
a imponer, prevista en el texto original del artculo trescientos noventa y cuatro del Cdigo
Penal, que sanciona al agente con una pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor
de cuatro aos; y sus condiciones personales, esto es, ser agente primario en la comisin de
actos delictivos, conforme al certificado de antecedentes penales de fojas quince mil cien;
enconsecuencia, la pena impuesta en la sentencia recurrida (cuatro aos de pena privativa de
libertad, suspendida en su ejecucin por el periodo de prueba de tres aos, bajo determinadas
reglas de conducta) resulta proporcional a lo anotado.
Dcimo noveno. Que en cuanto al monto fijado en la recurrida por concepto de reparacin
civil, debe precisarse que el artculo noventa y tres del Cdigo Penal establece que la reparacin
comprende la restitucin del bien o, si no es posible, el pago de su valor y la indemnizacin
de los daos y perjuicios. Que se advierte de autos que mediante Ejecutoria Suprema del
cuatro de mayo de dos mil nueve, se declar Haber Nulidad en la sentencia del tres de junio
de dos mil ocho, en el extremo que fij en cien mil nuevos soles el monto que por concepto
de reparacin civil debern pagar en forma solidaria los condenados Waldo Enrique Ros
Salcedo, Roger Luis Cceres Prez, Gregorio Ticona Gmez y Antonio Palomo Orefice a favor
del Estado; y, reformndolo: fijaron en un milln de nuevos soles el monto que por concepto
de reparacin civil debern pagar solidariamente dichos procesados a favor del Estado; que,
en tal virtud, para efectos de establecer el monto por concepto de reparacin civil que deber
pagar el encausado Polack Merel, resulta aplicable el lineamiento jurisprudencial establecido
por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica, recado en el
Recurso de Nulidad nmero doscientos diecisis-dos mil cinco, publicado en el diario oficial El
Peruano, el tres de junio de dos mil cinco, que establece lo siguiente: [...] la restitucin, pago
del valor del bien o indemnizacin por los daos y perjuicios ocasionados, segn corresponda,
cuando se trate de procesos en los que exista pluralidad de acusados por el mismo hecho y
sean sentenciados independientemente, por diferentes circunstancias contempladas en nuestro ordenamiento procesal penal, debe ser impuesta para todos, la ya fijada en la primera
sentencia firme, esto con el objeto de que: a) exista proporcin entre el dao ocasionado y
el resarcimiento: b) se restituya, se pague o indemnice al agraviado sin mayor dilacin: y c)
no se fijen montos posteriores que distorsionen la naturaleza de la reparacin civil dispuesta
mediante los artculos noventa y tres y noventa y cinco del Cdigo Penal. Por tanto, debe
fijarse al encausado Polack Merel por concepto de reparacin civil, el mismo monto fijado
en la Ejecutoria Suprema del cuatro de mayo de dos mil nueve, el cual deber ser pagado
solidariamente con los condenados Waldo Enrique Ros Salcedo, Roger Luis Cceres Prez,
Gregorio Ticona Gmez y Antonio Palomo Orefice a favor del Estado.
Vigsimo. Que en cuanto al extremo absolutorio de la sentencia recurrida, debe indicarse
que mediante Ejecutoria Suprema del cuatro de mayo de dos mil nueve, se declar nula la
sentencia del tres de junio de dos mil ocho, en el extremo que absolvi al encausado Edilberto
Canales Pillaca de la acusacin fiscal formulada en su contra por los delitos de cohecho pasivo
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refuercen entre s y que no excluyan el hecho consecuencia -no solo se trata de suministrar
indicios, sino que estn imbricados entre s-; que es de acotar que no todos los indicios tienen
el mismo valor, pues en funcin a la mayor o menor posibilidad de alternativas diversas de
la configuracin de los hechos -ello est en funcin al nivel de aproximacin respecto al dato
tctico a probar- pueden clasificarse en dbiles y fuertes, en que los primeros nicamente
tienen un valor acompaante y dependiente de los indicios fuertes, y solos no tienen fuerza
suficiente para excluir la posibilidad de que los hechos hayan ocurrido de otra manera; que, en
lo atinente a la induccin o inferencia, es necesario que sea razonable, esto es, que responda
plenamente a las reglas de la lgica y de la experiencia, de suerte que de los indicios surja
el hecho consecuencia y que entre ambos exista un enlace preciso y directo (ver Precedente
Vinculante de la Ejecutoria Suprema recada en el Recurso de Nulidad nmero mil novecientos doce-dos mil cinco). De igual forma, el autor Percy Garca Cavero, en su obra: La prueba
por indicios en el proceso penal (Instituto de Ciencia Procesal Penal. Editorial Reforma, pginas
cuarenta y seis y cuarenta y siete), establece que: En el mbito del proceso penal, el indicio
es un dato tctico relacionado razonablemente con el hecho delictivo que se pretende probar
[...]. El carcter multiforme de la prueba indiciara hace que pueda ser considerado indicio
cualquier elemento capaz de dar informacin sobre otro hecho con el que se encuentra
lgicamentevinculado por una relacin de necesidad derivada de la naturaleza de las cosas.
Indicio puede ser, por tanto, una accin, un acontecimiento, una circunstancia, una actitud,
un objeto, una huella, etc. Lo nico que se requiere esque ese dato tctico tenga la capacidad
de expresar informacin sobre otro hecho, a partir de una inferencia lgica apoyada en leyes
cientficas, reglas de la lgica o mxima de la experiencia.
Vigsimo cuarto. Que siendo ello as, este Supremo Tribunal considera que a efectos de acreditar la responsabilidad penal del encausado Canales Pillaca en los delitos imputados, no se
han merituado las pruebas indiciaras siguientes: i) la declaracin de la testigo Matilde Pinchi
Pinchi, en la sesin de acto oral de fojas treinta y ocho mil doscientos veintiocho, en la que
refiere que si bien es cierto no observ directamente la entrega de dinero por parte de Vladimiro
Montesinos Torres al encausado Edilberto Canales Pillaca, tambin lo es que refiri la existencia
de un pago mensual de diez mil dlares para dicho excongresista, sin poder recordar el nmero
de ocasiones que prepar sobres de dinero para aquel, pero que fue en varias ocasiones hasta
septiembre de dos mil; agrega que para todos los congresistas transfugas se tena un file con
su carta de adhesin al partido de Fujimori, la renuncia a su agrupacin originaria, recibos
de dinero y un video; ii) la declaracin del testigo Wilbert Ramos Viera, en la sesin de acto
oral de fojas treinta y ocho mil doscientos setenta y ocho, quien refiri haberse desempeado
como secretario de Vladimiro Montesinos Torres, as como haber visto en dos oportunidades
al encausado Canales Pillaca en las instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional; iii) la
declaracin testimonial de Mario Ruiz Agero, de fojas quince mil doscientos treinta y dos,
donde refiri haber visto al encausado Edilberto Canales Pillaca en las instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional, a efectos deentrevistarse con VladimiroMontesinos Torres; iv)
la declaracin del testigo Francisco Rafael Merino Bartet, en la sesin de fojas treinta y ocho
mil trescientos veinticinco, quien refiri haber laborado en la oficina de la Alta Direccin del
Servicio de Inteligencia Nacional, y que con ocasin de las elecciones del dos mil. Montesinos
Torres le dijo que Alberto Fujimori Fujimori le haba indicado que necesitaba conseguir ocho o
diez nuevos congresistas, para consolidar una mayora real en el Congreso, lo cual el declarante
puso en duda que fuera conseguir; esto es, que los congresistas electos por determinada agrupacin poltica se puedan adherir al partido de gobierno, a lo que Montesinos Torres le dijo
que iba a demostrarle que todos tienen un precio y, en ese sentido, dispuso que elaborara
tres documentos: una carta de adhesin al grupo poltico fujimorista, otro formato renunciando
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PARTE RESOLUTIVA
1) De conformidad con lo opinado por el seor Fiscal Supremo en lo Penal, declararon:
INFUNDADA la excepcin de prescripcin de la accin penal deducida por la defensa
tcnica del encausado Jorge Vctor Polack Merel, por los delitos contra la Administracin
Pblica, en la modalidad de cohecho pasivo impropio y por delito contra el Patrimonio,
en la modalidad de receptacin, en agravio del Estado.
2) De conformidad con lo opinado por el seor Fiscal Supremo en lo Penal, debe declararse:
NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas treinta y ocho mil cuatrocientos noventa
y siete, de fecha uno de febrero de dos mil doce, en el extremo que conden a Jorge
Vctor Polack Merel como autor del delito contra la Administracin Pblica, en la modalidad de cohecho pasivo impropio, y por delito contra el Patrimonio, en la modalidad de
receptacin, ambos en agravio del Estado, a cuatro aos de pena privativa de libertad,
suspendida en su ejecucin por el periodo de prueba de tres aos, bajo determinadas
reglas de conducta. HABER NULIDAD en la misma sentencia en el extremo que fij
en cien mil nuevos soles el monto que por concepto de reparacin civil deber pagar
el condenado Jorge Vctor Polack Merel a favor del Estado; y reformndola: fijaron en
un milln de nuevos soles el monto que por concepto de reparacin civil deber pagar
solidariamente con los condenados Waldo Enrique Ros Salcedo, Roger Luis Cceres
Prez, Gregorio Ticona Gmez y Antonio Palomo Orefice a favor del Estado; y NULA la
referida sentencia, en el extremo de que absolvi al encausado Edilberto Canales Pillaca
de la acusacin formulada en su contra, por los delitos contra la Administracin Pblica,
en la modalidad de cohecho pasivo impropio, y por el delito contra el Patrimonio, en la
modalidad de receptacin, ambos en agravio del Estado. DISPUSIERON: la realizacin
de un nuevo Juicio Oral por parte de otro Colegiado Penal, quienes debern merituar los
indicios que se anotan en la parte considerativa pertinente de la presente Ejecutoria; y los
devolvieron. Intervienen los seores Jueces Supremos, Rodrguez Chvez, Rueda Fernndez
y Caldern Puertas, por impedimento de los seores Jueces Supremos, Lecaros Cornejo,
Prado Saldarriaga y Rodrguez Tineo.
S.S.
SAN MARTN CASTRO / NEYRA FLORES / RODRGUEZ CHVEZ / RUEDA FERNANDEZ /
CALDERN PUERTAS
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Diciembre / 2014
Ao 1 Volumen 6
RESOLUCIONES DE CONSEJO
EJECUTIVO DEL PODER JUDICIAL
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DEConsejo
CONSEJOEjecutivo
EJECUTIVOdel
DELPoder
PODERJudicial
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Resoluciones
Contenido
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entienda pertinente debe ser protegida; y, f) El imputado tiene derecho a guardar silencio o
simplemente a no declarar.
Cuarto. Que la declaracin del imputado es un medio de defensa y como tal su ejercicio estar
condicionado a su conveniencia o no frente a la imputacin, tal es as que el Cdigo Procesal
Penal de 2004 ha reconocido que en el curso de las actuaciones procesales y en todas las etapas
del proceso, el imputado tiene derecho a prestar declaracin y a ampliarla, a fin de ejercer su
defensa y responder a los cargos formulados en su contra (artculo 86.1). Asimismo, tiene
derecho a abstenerse de declarar y que esa decisin no podr ser utilizada en su perjuicio
(artculo 87.2). La declaracin del procesado solo es considerada expresamente como medio
de prueba cuando se trata de una confesin; es decir, cuando el imputado admite los cargos
formulados en su contra (artculo 160.1), siempre que est debidamente corroborada por
otro u otros elementos de conviccin (artculo 160.2.a), sea prestada libremente y en estado
normal de las facultades psquicas (artculo 160.2.b), sea prestada ante el Juez o el Fiscal en
presencia de su abogado (artculo 160.2.c); y sea sincera y espontnea (artculo 160.2.d).
Quinto. Que la declaracin judicial de ausencia o contumacia del imputado en la fase instructiva del proceso penal sumario u ordinario, con el mandamiento de conduccin compulsiva
ejecutada por la Polica Nacional bajo la forma de requisitorias, debido a su inconcurrencia u
oposicin expresa (oral o escrita) a presentarse a la diligencia de recepcin de la declaracin
instructiva, resulta manifiestamente incompatible con la consideracin de esta como un medio
de defensa protegido por el derecho a la no autoincriminacin tanto en su forma negativa,
cuando el imputado ejerce su derecho a abstenerse de declarar sin que esa decisin pueda
causarle perjuicio alguno; como en su forma positiva, cuando a su vez se le reconoce el derecho de prestar declaracin y ampliarla cuando lo considere conveniente segn su estrategia
de defensa. En consecuencia, considerando que la declaracin del imputado no es un acto
procesal de obligatoria realizacin, pues siendo un derecho corresponde en rigor ser ejercido
a iniciativa e inters del propio imputado, no existe obstculo alguno para que el proceso
penal discurra normalmente hasta concluir con una sentencia en el caso del proceso sumario,
o, transitar hacia la etapa de juicio en un proceso ordinario.
Sexto. Que, conforme al artculo 77 del Cdigo de Procedimientos Penales de 1940, ser
de exclusiva responsabilidad del Fiscal durante la investigacin preliminar, la realizacin de
las diligencias necesarias para identificar y constatar la direccin domiciliaria real y actual del
imputado, la cual deber ser consignada en su respectiva formalizacin de denuncia a efectos
de permitir la debida notificacin de la instauracin y continuacin del proceso penal. Por su
parte, el Juez solo proceder a emitir el auto de inicio del proceso penal sumario u ordinario,
en tanto el Fiscal haya presentado los recaudos que acrediten el presupuesto antes anotado,
de cara a garantizar en forma efectiva el derecho de defensa del imputado; y, por ende, el
debido proceso.
Stimo. Que siendo as, resulta pertinente cursar oficio circular a las Cortes Superiores de
Justicia para que los rganos jurisdiccionales en materia penal, tengan en cuenta lo anotado
precedentemente.
Por estos fundamentos; en mrito al Acuerdo N 749-2014 de la trigsimo primera sesin del
Consejo Ejecutivo del Poder Judicial de la fecha, adoptado con la intervencin de los seores
Mendoza Ramrez, De Valdivia Cano, Meneses Gonzales, Taboada Pilco y Escalante Crdenas;
en uso de las atribuciones conferidas por el artculo 82 del Texto nico Ordenado de la Ley
Orgnica del Poder Judicial. Por mayora,
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Sumilla: La Resolucin Administrativa aprueba la incorporacin de los autos que declaran no ha lugar a
la apertura del proceso penal en cualquiera de sus modalidades (procesos ordinarios, sumarios, querellas,
entre otros), como tem de produccin de los Juzgados Penales que aplican el Cdigo de Procedimientos
Penales de 1940 y el Decreto Legislativo N 124; as como de los Juzgados de Paz Letrados en materia
penal que aplican la Ley 27939 (procesos por faltas), con exclusin de los procesos penales regulados por el
Nuevo Cdigo Procesal Penal del 2004; reformulndose para tal efecto la Gua Metodolgica y las Cartillas
Instructivas que correspondan.
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presupone en todos los casos el inicio de un proceso y su posterior conclusin, en los que tan
igual como acontece en los procesos concluidos con resolucin final (sentencia o auto final)
demandan inversin de tiempo, esfuerzo y recursos, resulta razonable disponer su cmputo
como produccin judicial, mxime si esta medida permite el cabal cumplimiento de las
metas de produccin exigidas en la Ley N 30125. En consecuencia, dispuso en su artculo
primero incorporar los autos de improcedencia de demanda, como produccin del rgano
jurisdiccional; reformulndose para tal efecto la Gua Metodolgica y las Cartillas Instructivas
para el llenado de los Formularios Estadsticos Electrnicos FEE-1 y FEE-2.
Tercero. Que, de manera similar al registro como produccin judicial de los autos de improcedencia sealados en la Resolucin Administrativa N 195-2014- CE-PJ, la declaracin de
no ha lugar a la apertura del proceso penal derivado del ejercicio pblico o privado de la
accin penal en cualquiera de sus modalidades (proceso ordinario, sumario, querellas, faltas,
entre otros) debe seguir esta secuencia, habida cuenta que la expedicin de este tipo de
resoluciones implica todo un despliegue de la actuacin del rgano jurisdiccional penal que
comprende la efectiva recepcin de la denuncia fiscal o particular (en los casos de ejercicio
privado de la accin penal) como el anlisis de la misma y de los recaudos que la acompaan a fin de determinar conforme lo exige el artculo 77 del Cdigo de Procedimientos
Penales de 1940 la existencia de indicios suficientes o elementos de juicio reveladores de la
comisin del delito, la individualizacin del presunto autor o partcipe y que la accin penal
no ha prescrito o no concurra otra causa de extincin de la accin penal; es ms, tratndose
de delitos perseguibles por accin privada, el Juez para calificar la denuncia dispone de oficio
la prctica de diligencias previas a los efectos de determinar si finalmente procede o no el
inicio del proceso penal.
Cuarto. Que, en ese sentido, la expedicin del auto que declara no ha lugar a la apertura de
instruccin penal presupone ntidamente la creacin de un expediente judicial que culmina
con una decisin final de rechazo ab initio de la pretensin penal propuesta en la denuncia o
querella, determinando, como consecuencia de ello, la conclusin del proceso judicial, supuesto
configurador de lo que constituye una produccin judicial. En ese orden de ideas, resulta
razonable que las resoluciones (autos) antes referidas sean incorporadas como produccin
judicial de los Juzgados Penales que an aplican las normas del Cdigo de Procedimientos
Penales de 1940 y el Decreto Legislativo N 124; as como de los Juzgados de Paz Letrados
en materia de faltas conforme a la Ley 27939 Ley que establece el procedimiento en caso
de faltas.
Quinto. Que, siendo esto as, conforme a lo sealado precedentemente, se justifica aprobar la
propuesta presentada en cuanto recomienda la reformulacin de la Gua Metodolgica y las
Cartillas Instructivas para el llenado de los Formularios Estadsticos Electrnicos FEE-1 y FEE-2
(correspondiente a la Gua Metodolgica del ao 2012); as como de los dems formatos
elaborados para las sedes judiciales en las que an no se encuentra instalado este sistema
electrnico; a fin de que se incorpore como tem de produccin judicial a las resoluciones
judiciales que disponen la no apertura del proceso penal.
Sexto. Que el artculo 82, inciso 26), del Texto nico Ordenado de la Ley Orgnica del Poder Judicial determina como funcin y atribucin del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, la
adopcin de acuerdos y dems medidas necesarias para que las dependencias de este Poder
del Estado funcionen con celeridad y eficiencia.
Por estos fundamentos; en mrito al Acuerdo N 949-2014 de la trigsimo novena sesin del
Consejo Ejecutivo del Poder Judicial de la fecha, adoptado con la intervencin de los seores
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SE RESUELVE
Artculo Primero.- Aprobar la incorporacin de los autos que declaran no ha lugar a la apertura
del proceso penal en cualquiera de sus modalidades (procesos ordinarios, sumarios, querellas,
entre otros), como tem de produccin de los Juzgados Penales que aplican el Cdigo de Procedimientos Penales de 1940 y el Decreto Legislativo N 124; as como de los Juzgados de
Paz Letrados en materia penal que aplican la Ley 27939 (procesos por faltas), con exclusin de
los procesos penales regulados por el Nuevo Cdigo Procesal Penal del 2004; reformulndose
para tal efecto la Gua Metodolgica y las Cartillas Instructivas que correspondan.
Artculo Segundo.- Dejar sin efecto las disposiciones administrativas que se opongan a la
presente resolucin.
Artculo Tercero.- Transcribir la presente resolucin al Presidente del Poder Judicial, Oficina
de Control de la Magistratura del Poder Judicial, Presidencia del Equipo Tcnico Institucional
de Implementacin del Nuevo Cdigo Procesal Penal, Gerencia Operacional de la Comisin
Nacional de Descarga Procesal, Cortes Superiores de Justicia del pas, y a la Gerencia General
del Poder Judicial, para su conocimiento y fines consiguientes.
Regstrese, publquese, comunquese y cmplase.
S.
ENRIQUE JAVIER MENDOZA RAMREZ
Presidente
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se termin de imprimir
en el mes de diciembre de 2014
en los Talleres Grficos de
Pacfico Editores S.A.C.
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Telefax: 332-6117 / Central: 330-3642
LIMA - PER