Aprender un segundo idioma desde una edad temprana tiene múltiples beneficios cognitivos y de desarrollo. Los niños pueden adquirir otro idioma de manera natural, con una mejor pronunciación y dominio. Aprender un nuevo idioma también mejora la flexibilidad mental, la memoria y la capacidad de atención.
0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas3 páginas
Aprender un segundo idioma desde una edad temprana tiene múltiples beneficios cognitivos y de desarrollo. Los niños pueden adquirir otro idioma de manera natural, con una mejor pronunciación y dominio. Aprender un nuevo idioma también mejora la flexibilidad mental, la memoria y la capacidad de atención.
Aprender un segundo idioma desde una edad temprana tiene múltiples beneficios cognitivos y de desarrollo. Los niños pueden adquirir otro idioma de manera natural, con una mejor pronunciación y dominio. Aprender un nuevo idioma también mejora la flexibilidad mental, la memoria y la capacidad de atención.
Aprender un segundo idioma desde una edad temprana tiene múltiples beneficios cognitivos y de desarrollo. Los niños pueden adquirir otro idioma de manera natural, con una mejor pronunciación y dominio. Aprender un nuevo idioma también mejora la flexibilidad mental, la memoria y la capacidad de atención.
Descargue como DOCX, PDF, TXT o lea en línea desde Scribd
Descargar como docx, pdf o txt
Está en la página 1/ 3
Fernando Quiñones 6 de febrero de 2023
La importancia de aprender un idioma desde una temprana edad
Se ha hablado de la importancia de aprender nuevos idiomas debido a la globalización y sus efectos y además de las ventajas que uno podría poseer en el mercado laboral. Aparte se ha mencionado con frecuencia las facilidades que esta habilidad proporciona a la hora de viajar al exterior. Sin embargo, existen otros beneficios que se puede obtener con la adquisición de un segundo o tercer idioma que están más relacionados con las capacidades intelectuales y el desarrollo cognitivo de los seres humanos y especialmente en niños y jóvenes. Existen estudios que demuestran que ser bilingüe mejora la flexibilidad, memoria y otras capacidades del cerebro. Aprender un nuevo idioma es beneficioso a cualquier edad y este factor no debe ser visto como un impedimento pero está comprobado que mientras más temprano se comienza, más efectivo sería la adquisición de esta habilidad y mejor el dominio del idioma. Cómo dice el dicho “los niños son como esponjas” y esto es debido a que los cerebros de los niños son más elásticos y maleables. En esta etapa los niños comienzan adquirir una segunda lengua de forma natural y son capaces de interiorizarlo como si fuera su lengua materna. Durante las edades tempranas el dominio y la pronunciación de los nuevos idiomas son de mejor calidad. También poseen una mayor capacidad para absorber y asimilar la información y los conocimientos de manera más sencilla y rápida. Una persona bilingüe puede identificar los diferentes sonidos más fácilmente.
Otros de los beneficios de aprender un nuevo idioma incluyen una mejor
capacidad de atención, mayor agilidad mental y una capacidad más amplia de identificar o realizar conexiones entre diferentes conceptos. Conocer dos o más idiomas requiere de mucha dedicación, atención a detalles y una memoria activa. Con esto se logra retener grandes cantidades de información y un aumento de la memoria. El aprendizaje de nuevos idiomas puede mejorar la capacidad para realizar múltiples tareas, afianzar el pensamiento crítico y mejorar la toma de decisiones debido a que un cerebro que puede moverse rápidamente entre dos o más idiomas tiene la facilidad para analizar varias situaciones simultáneamente.
Tal vez uno de los atributos inesperados de aprender un nuevo idioma es la
incorporación de nuevos conocimientos de la lengua materna. Cuando una persona, sea niño, joven o adulto aprende vocabulario o gramática de un nuevo idioma, podría entender mejor el significado de las palabras en su lengua materna y la forma de conjugarse. Con esto se amplia de forma significativa las habilidades y conocimiento de la lengua materna al igual que la nueva lengua y además comienza haber una diferencia en la forma de comunicarse con otras personas.
Aprender otro idioma puede ayudar a las personas a:
1. Encontrar información que podría estar no disponible en su idioma materno.
2. Si se aprende desde la niñez o la adolescencia es lo más idóneo porque
cuando lleguen a la adultez, podrán tener más tiempo para dedicarse a aprender algunos otros. Adicionalmente, al ser bilingüe tendrá mayor facilidad para aprender una tercera lengua. 3. Para obtener información acerca de varios temas de interés como medicina, psicología, tecnología, etc., particularmente el inglés; serían muy útiles en la adquisición de información de estos temas y al mismo tiempo mejorar las habilidades lingüísticas.