Tema 6. Sociedad y Poder
Tema 6. Sociedad y Poder
Tema 6. Sociedad y Poder
1. PLATÓN.
Y si en el individuo era el alma racional la que debía dirigir a las otros dos, en la
organización social son los gobernantes los que deben dirigir a los guardianes y a los
productores, gobernando para conseguir el bien común.
Los gobernantes del Estado, primer estamento social, deben ser los filósofos . El
filosofo-rey. ¿Por qué debe ser el filósofo quien gobierne la polis y no otro? .
Porque es el único que puede elevarse hacia el conocimiento del mundo de las Ideas y
conocer la verdadera realidad del Bien y la Justicia.
Si es el único que conoce estos conceptos, seria el único, por tanto, que los podría
aplicar con armonia y trasmitírselos al pueblo, evitando la corrupción y el mal hacer
político, bien por desconocimiento, bien por egoísmo.
2. MAQUIAVELO
Fue uno de los filósofos políticos más notables del Renacimiento. Su aspiración era
restaurar la unidad de Italia, dividida en pequeños Estados. Maquiavelo era partidario
de la república por ser la única forma de gobierno capaz de mantener el equilibrio
entre los dos grupos contrapuestos de toda comunidad: el pueblo y los grandes que
quieren gobernar al pueblo. Sin embargo, a veces es necesaria la autoridad de un
príncipe fuerte.
REALISMO POLÍTICO.
Dedicó su obra, El príncipe, a mostrar de qué modo ha de actuar el gobernante para
mantener y fortalecer un Estado. Maquiavelo se opone a la tradición que describía
repúblicas ideales o ficticias (Platón). No solo la sociedad está alejada de un modelo
ideal, además, el ser humano tiende al egoísmo. El gobernante sabio y prudente,
consciente de esta realidad, tratará de resolver racionalmente los conflictos entre los
individuos. El instrumento para lograrlo es el Estado, única garantía para asegurar la paz
y la libertad de los ciudadanos.
Las virtudes del gobernante. Una de las novedades del pensamiento de Maquiavelo es
su forma de entender la política como disciplina independiente de los principios
éticos, a los que había estado ligada desde Platón. Para Maquiavelo lo más importante
es desarrollar la técnica política para conservar el poder y mantener el orden. El
gobernante debe saber anteponer este fin a los principios éticos. La norma que debe
dirigir su acción debe ser la eficacia y no la moralidad; a veces, incluso, tendrá que
comportarse de forma inmoral. Para juzgar a un gobernante, lo que se examina son los
resultados; si triunfa, «los medios siempre serán honorables y loados por todos». Puesto
que el Estado es la mejor garantía de la libertad y de la seguridad de los individuos,
Maquiavelo defendía un Estado fuerte y duradero, y aconsejaba que, para poder
lograrlo, el príncipe había de estar dispuesto a servirse de cualquier medio que
fuese necesario.
En este sentido, el gobernante debe saber utilizar el vicio y la virtud en beneficio del
bien común. Ninguna acción política es deshonesta o virtuosa por sí misma, sino en
función de que sirva o no a la comunidad. Maquiavelo ve en la política un arte de
calcular, de actuar según las circunstancias. Su práctica exige carecer de escrúpulos
morales y religiosos. El príncipe puede romper pactos, no tiene por qué cumplir su
palabra, y debe saber aparentar lo que no es para convencer al pueblo.
Para Hobbes y Locke: la sociedad no es algo natural en el hombre, sino que surge de
un contrato o pacto entre individuos. A esta teoría se le denominará contractualismo.
El desarrollo de su teoría del origen del estado es el siguiente:
2º Según Hobbes, para satisfacer el placer es necesario el poder. Para Hobbes, todos los
hombres son iguales antes de firmar el pacto o contrato, y todos gozan del mismo poder.
Es precisamente esta situación la que lleva a los hombres a desconfiar unos de otros.
Todos los seres humanos gozan de "El derecho natural" : Derecho a poseer cuanto
quieran de la Naturaleza.
J. Locke es el padre del liberalismo, tanto económico como político. El liberalismo tiene
como objetivo primordial la defensa de las libertades individuales frente al poder del
estado. Sin embargo, desde un punto de vista económico, el liberalismo propone que el
derecho fundamental de los individuos es la propiedad privada, y el estado no debe
intervenir nunca en el mercado, ni expropiar en ningún caso.
En definitiva, para el liberalismo, por encima del bienestar colectivo está la propiedad
privada. Además, supuestamente, aunque el estado no intervenga, el bienestar individual
de unos pocos terminará por extenderse y convertirse en bienestar colectivo.
Según Locke, el Estado también surge por un pacto o contrato entre individuos. La
racionalidad que poseen los seres humanos les hace comprender que es más útil vivir en
sociedad que en un estado de naturaleza primitivo de atomismo social.
Eso si, frente a Hobbes, Locke cree que el ser humano nace con unos derechos
naturales inalienables que son: el derecho a la libertad, la vida y la propiedad
privada.
Los seres humanos, convertidos en ciudadadnos, no deben renunciar al realizar el pacto
con el poder gobernante ni a sus derechos naturales ni a s todo su poder. El poder del
estado es siempre limitado. Los límites del estado son:
Los derechos individuales, especialmente el derecho a la propiedad, que es parte de la
ley natural, la cual no queda anulada por la ley política.
La igualdad ante la ley, incluso el soberano debe también someterse a ella. La
intrasferibilidad de la soberanía: sólo el pueblo debe otorgar el poder y, por tanto, éste
no se puede heredar.
La división de poderes. El poder ejecutivo y el legislativo tienen que estar en diferentes
manos.
El derecho de resistencia ante el tirano.
Esta última cuestión es importante: Para Locke, si el poder se tiraniza, si el gobierno,
que tiene funciones legislativas, no cumple con su pacto de proteger y defender los
derechos naturales del individuo, entonces los individuos tendrán toda la legitidad
para rebelarse y revolucionarse contra aquel o aquellos que les tiraniza.
En definitiva, para Locke, el Estado tiene como función suprema proteger el más
importante de los derechos naturales.
Locke diferencia el Estado de Naturaleza, regido por la ley natural (acumular
propiedades) y la sociedad política. El Estado nunca debe subsanar las desigualdades,
sino mantener la seguridad de los propietarios. Los desposeídos no tienen estatuto
jurídico-político y, por tanto, no tienen derecho a la participación social. Locke defiende
el sufragio censitario, es decir, una forma de democracia en la que únicamente pueden
votar aquellos ciudadanos con cierto nivel de renta.
5. MONTESQUIEU
Se le considera uno de los precursores del liberalismo y fue quien elaboró la teoría de
la separación de poderes. La teoría sobre la división de poderes encontró en
Montesquieu a su máximo exponente, desarrollando este una célebre tesis que serviría
como modelo y punto de partida a los gobernantes posteriores de los siglos XVIII y XIX,
aunque su teoría no sea la única realizada para tratar el tema. La estructura que presenta
Montesquieu sobre la división de poderes está influenciada por la práctica
constitucionalista británica donde existen sistemas de frenos, contrapesos y controles
que esta utiliza según un modelo racionalista. Montesquieu atribuye
al Parlamento el poder legislativo con la sanción real de la ley, el ejecutivo al gobierno,
y el judicial a los tribunales de justicia.
6. J.J. ROUSSEAU
Aunque este autor vivió en la época de la Ilustración del siglo XVIII, sin embargo fue
ya un precursor del Romanticismo. Afirmaba que el hombre es bueno por naturaleza,
pero la sociedad lo corrompe. Él creó el mito del buen salvaje. Los hombres nacen
libres e iguales entre sí; en estado natural, el hombre es bueno, pacífico y algo solitario.
Esto es así antes de que se desarrollen la sociedad y el estado con su poder político, y
surjan la propiedad privada y la dominación de unos sobre otros.
La desigualdad, la envidia, la codicia, la ambición, la rivalidad y la hipocresía solo han
surgido por vivir en sociedad. En un primer momento, los hombres se unieron entre sí
para asegurar mejor la subsistencia frente a una naturaleza hostil, pero a la larga, la
sociedad corrompió al hombre. En estado natural no había propiedad privada, todo era
de todos y la bondad natural se basaba en los sentimientos. En la vida natural y sencilla
las cualidades del valor, la fuerza y la nobleza son las virtudes del buen salvaje. En
cambio, la sociedad ha hecho al hombre vil y rencoroso. La civilización, la ciencia y la
cultura lo han transformado en un ser débil y lo han pervertido.
En su discurso ―Sobre el origen de la desigualdad entre los hombres‖ describe la
destrucción del estado natural con la aparición de la propiedad privada: ―el primer
individuo al que, tras haber cercado un terreno, se le ocurrió decir – esto es mío – y
encontró a gente lo bastante simple como para hacerle caso fue el verdadero fundador
de la sociedad‖. Al ser una situación irreversible, lo único que ya se puede hacer es
hacer una reforma de la sociedad por medio de un nuevo pacto que pueda garantizar los
derechos de todos los ciudadanos, y de eso trata su obra ―El Contrato Social‖. Por ese
nuevo pacto, cada miembro dejará sus derechos en manos de la comunidad. Cada
individuo dejará de pensar en sus intereses particulares para empezar a pensar en el bien
general.
En esta obra hace su propuesta para hallar una sociedad justa (una especie de utopía) en
donde se fundamentará el estado democrático. Tras el nuevo contrato, el verdadero
soberano sería ya el pueblo, no el rey. Los gobernantes no serán los amos del pueblo,
sino sus servidores. El pueblo podría nombrarlos o deponerlos cuando quisiera. Los
gobernantes solo se encargarían de que se ejecutara la ley, pero esta sería la expresión
escrita de la voluntad general.
1. LA ALIENACIÓN CAPITALISTA.
¿Qué somos los seres humanos?. (siguiendo la línea que nos propone Marx) los seres
humanos somos seres materiales (sin ninguna dimensión espiritual) producto de la
naturaleza material y de nuestra labor diaria de trasformación de esa naturaleza,
producto de nuestro trabajo.
Por tanto, si alguna esencia tenemos, esa esencia es "el trabajo", la "praxis", la
producción material de nuestros medios de vida.
(Si lo pensais bien, nos pasamos gran parte de nuestra vida trabajando. O ahora mismo
estais trabajando en los estudios y en un futuro os pasareis gran parte de vuestra vida
trabajando. Por ello, el trabajo determina o condiciona gran parte de lo que somos, de
nuestra conciencia y nuestra cultura. Un trabajo libre determinará seres libres. Un
trabajo explotador determinará seres explotados. Pensad en las personas que están en
el paro. Gran parte de su frustración existencial viene porque no trabajan y se sienten
excluidos del sistema social como seres inútiles).
Bien, por otra parte, el objeto de nuestro trabajo es: la Naturaleza, ya que nuestro trabajo
modifica la Naturaleza a través de los medios de producción. ( Pensad que todos los
trabajos del hombre desde sus comienzos hasta nuestros dias, modificaron y modifican
el entorno o la naturaleza constantemente. Modifican los paisajes, los campos, los
objetos de materia prima en elaborada, los climas, qué decir del cambio climático...)
Si el trabajo es la esencia del ser humano, el gran problema del hombre en los sistemas
de producción capitalista es que sufre un tipo de trabajo frustrante y explotador, por
tanto, su existencia, es la de un ser frustrado y explotado.
(Pensad en las condiciones en las que vivia y trabajaba la mayoría de la clase obrera
industrial y campesina en el siglo XIX. Trabajaban de sol a sol, sin seguridad laboral,
médica ni económica. Eran meras mercancías, prolongaciones robóticas de las
máquinas en las que trabajaban. Trabajaban por salarios míseros, sin ninguna
formación cultural ni acceso a la educación, viviendo en los barrios más pobres de las
ciudades industriales)
Es en este momento cuando Marx nos habla del concepto de: "Alienación".
¿Qué es la alienación?. Alienar a una persona es quitarla su condición humana y
trasformarla en una cosa, en un objeto. Es cosificarla.
(Lo entendereis perfectamente si pensais en las mujeres que sufren violencia de género.
¿Qué les ocurre a estas mujeres?, que han perdido su condición de mujer. El
maltratador las ha transaformado en cosas, en objeto de su maltrato. Ya no se sienten
mujeres, viven en una nebulosa de terror que las deprime y han perdido su condición de
ser humano transformándose en esclavas. Están alienadas).
Con este panorama tan desolador para las clases obreras y trabajadoras, Marx identifica
tres grandes formas de alienación:
Todo ello conducirá según Marx, a una inevitable "lucha de clases" entre burguesia y
clase obrera.
Para Marx: "Las condiciones materiales de la existencia (es decir, el trabajo, las
formas de producir, los productos que producimos y las relaciones de producción, la
economia en definitiva) determinan la conciencia humana (nuestros pensamientos y
nuestra cultura) y nuestras formas de vida."
Es decir, no es la conciencia (el pensamiento y las ideas que tenemos los seres
humanos) quien determina y condiciona o construye la realidad social y natural. Por el
contrario es la realidad quien determina o construye la conciencia, la forma de pensar y
de vivir de los hombres.
Si entonces es la realidad social quien determina nuestro ser (es decir, nuestra
personalidad, de tal manera que según en qué sociedad vivas así va a ser tu forma de
pensar o de sentir porque estará intimamente influenciada por la cultura de esa
sociedad), el elemento básico para estudiar a la humanidad es el análisis de la sociedad
en la que vive. Habrá que estudiar pues al detalle el sistema productivo (económico) de
esa sociedad, sus relaciones estructurales de clase, sus producciones jurídicas, sus
sistemas políticos, su cultura en definitiva.
Para entender esta cuestión un ejemplo sencillo: ¿por qué mi forma de ser y mis
pensamientos son diferentes a la forma de ser y al pensamiento de mis abuelos o de una
persona nacida en el siglo XIII?. Porque su cultura, su sociedad, la ha socializado en
unas formas de vivir y de pensar totalmente diferentes a la mia. Conclusión: somos
productos sociales y si queremos acertar en el análisis de los individuos de cualquier
época, tendremos que estudiar el todo social que le condiciona. Tendremos que estudiar
los aspectos básicos y la evolución del sistema económico y sociopolítico que ha
construido esa sociedad (a ello se dedica "el materialismo histórico" del que
hablaremos más adelante).
Para Marx existen dos elementos clave en el estudio o análisis de cualquier tipo de
sociedad y estos son: a)"La estructura económica" y b) la "superestructura".
a) La estructura económica:
Idea básica en Marx: el estudio de la economia y los sistemas sociales de
producción te dan las claves de la comprensión de cualquier tipo de sociedad
(por ello Marx se dedicará en profundidad al análisis de los sistemas económicos de
la historia y de manera especial al análisis del sistema de producción capitalista.
Recordad que una de sus obras más importantes es "El capital").
La idea clave es que los sistemas de producción (la economia, las formas de producir y
las relaciones de producción), determinan y condicionan las formas de vida, los
pensamientos, la ideología y la cultura de una sociedad y de sus individuos.
Condiciona la llamada "Superestructura" que servirá de apoyo y refuerzo del sistema de
producción dominante.
b) La superestructura.
La superestructura estaría formada por la mayor parte de los elementos ideológiocos que
componen una sociedad.
Es decir, por las formas de pensar y por las formas básicas de expresión cultural de una
determinada sociedad.
La superestructura entonces contiene: todos los sistemas de representación culturales
dominantes en una época: su arte, filosofía, religión, educación, valores políticos y
morales, tradiciones, costumbres, etc. Y también contiene los elementos y organización
jurídica y política propia de la época (sistema político, leyes, constituciones, sistema
judicial, etc)
Cada sociedad tiene su superestructura: la sociedad medieval, por ejemplo, tenía unas
formas de pensar, costumbres, tradiciones, arte, filosofía, etc, diferente a nuestra
sociedad contemporánea. También un sistema político y social diferente (En la Edad
media predominaba el gobierno monárquico-feudal-nobiliario-autoritario, frente al
sistema político democrático actual por ejemplo).
Lo que Marx quiere que comprendamos es que : la estructura económica es la que
condiciona y crea la superestructura cultural. Es decir, el sistema de producción es el
que condiciona la aparición de una superestructura o de otra diferente. Y como
consecuencia inevitable, la superestructura se convierte en el apoyo y en el refuerzo
constante de la estructura económica y de la ideología de quien tiene el poder. De
tal manera que: la superestructura está al servicio ideológico de los privilegios del
grupo que domina el poder económico, que domina la estructura económica.
Parece enrevesado, pero es sencillo: Pensemos en el Antiguo Egipto. Esa sociedad
egipcia tiene su propia superestructura ( su religión, sus dioses, sus ritos, su arte
específico, sus formas de vida en torno al Nilo, sus sacerdotes y faraones, sus esclavos,
sus leyes, su sistema político absolutista e imperial, etc). Si aplicamos la teoría
marxista, toda esa cultura egipcia y su sistema de dominio político faraónico, es fruto
de su estructura económica de producción determinada, en este caso es fruto de una
economía basada en la esclavitud (sistema económico esclavista), basado en la
conquista a través del ejército y del dominio del faraón y de la clase sacerdotal sobre la
producción económica más importante: la agricultura, la ganadería, la artesania y el
comercio.
De tal forma que el poder faraónico y sacerdotal seguirá apoyando, legitimando y
reforzando una superestructura que favorece sus intereses de dominio como clase
dirigente. Seguirá, por ejemplo, convenciendo a sus subditos de que el faraón es un
Dios al que hay que obedecer de inmediato, que hay que consagrar templos a su
magnificencia, que la mejor forma de vivir es esclavizando a personas para que
trabajen en la producción, etc, de tal manera que todas las leyes, el poder político y
toda la cultura esté al servicio del faraón y su corte privilegiada.
Como os he comentado, para Hegel, como para Marx, toda la realidad sufre un proceso
de cambio y movimiento. Esos cambios se pueden comprender racionalmente porque
el cambio de toda la realidad/Naturaleza se produce en tres momentos que son
inseparables (Todo cambio de la realidad material está siempre sujeto a estos tres
momentos): Tesis-Antítesis-Síntesis.
Hegel utilizó el método dialéctico para explicar que toda la realidad es la manifestación
del "Espíritu Absoluto" en desarrollo dialéctico.
Diremos sin embargo, que Marx, frente a Hegel, piensa que nuestra conciencia (nuestro
pensamiento) no determina la realidad. Por el contrario, es la realidad material quien
determina la conciencia.
Es decir, la forma que tu tienes de pensar, tu conciencia, tus pensamientos éticos,
políticos, ideológicos, científicos...están condicionados o formados de una determinada
manera porque tu entorno material, en el que vives, te los ha construido de forma
inevitable.
Por ejemplo: hoy nuestra conciencia piensa que la Tierra es redonda y responde a las
leyes gravitatorias. Si viviésemos en la Edad Media nuestra conciencia pensaría que la
tierra es plana y está sujeta a los designios divinos.
Las condiciones materiales en las que vivimos (Edad Contemporánea o Edad Media,
determinan nuestra conciencia, nuestros pensamientos).
El materialismo histórico.
El materialismo dialéctico era el método que utilizaba Marx para describir la evolución
y el desarrollo de la naturaleza material en la que vivimos y de la que participamos.
El materialismo histórico, será entonces el método que utilizará Marx para analizar
el desarrollo y la evolución de las sociedades humanas a través de la historia. Es la
dialéctica, o el método dialéctico aplicado a la historia humana.
Este es un método muy utilizado también por historiadores, sociólogos, antropólogos y
politólogos, para estudiar acontecimientos históricos y políticos que han ido ocurriendo
en diferentes sociedades a través de su historia, Muchos de los acontecimientos que
estais viendo ahora mismo en historia, su casuística, los analizáis, incluso a veces
inconscientemente, desde claves marxistas, en términos de materialismo histórico.
El materialismo histórico, como el dialéctico, contienen una serie de leyes, por tanto de
hipótesis apriorísticas, que pretenden ser aplicadas de manera científica, como cualquier
ciencia, a los hechos sociales que estudia. Una de las intenciones básicas del marxismo
es convertir su teoría en ciencia social y apartarse o distinguirse de la idealización
utópica de otras teorías socialistas que considera meras especulaciones sin fundamento(
ya lo vimos en el apartado de "socialismo utópico). De ahí su énfasis en apoyarse en
leyes científicas (otra cosa es que se critique que Marx lo haya conseguido o no).
No hemos entrado ni vamos a entrar en las leyes específicas que componen tanto el
materialismo dialéctico como el materialismo histórico.
Nos bastará con señalar algunas de sus caraterísticas esenciales.
La tesis principal del materialismo histórico es que: el desarrollo y la evolución de la
historia de cualquier sociedad depende de su sistema productivo, de sus formas
económicas de producir. De tal manera que (y estamos de continuo inistiendo en la
idea de la importancia del análisis económico en el marxismo) si queremos saber qué
tipo de cultura social o de superestructura tiene un determinado pueblo y cómo va a
evolucionar, qué tipo de individuos conforman una determinada sociedad, cómo viven,
cómo se organizan social y politicamente, por qué tienen unos determinados valores
morales e intelectuales y no otros, debemos analizar sus condiciones materiales de
existencia y su sistema de producción económica.
Marx creyó que la lucha de clases iba a conducir a una revolución obrera en las
sociedades industriales y que finalmente los trabajadores iban a tomar el poder y que el
capitalismo sería sustituido por una sociedad comunista igualitaria.
Pero esto no fué así. La revolución comunista sólo triunfó curiosamente en sociedades
mas bien pobres y desindustrializadas como en Rusia, China y Latinoamérica. No en la
rica Europa por ejemplo (aunque hubo intentos revolucionarios, todos terminaron en
fracaso).
Marx entendió que cuando la revolución obrera acabara definitivamente con el sistema
capitalista y los trabajadores se hicieran con el poder político y económico, se
instauraría inicialmente la "dictadura del proletariado".
La dictadura del proletariado: es es el sistema político y económico que bajo un régimen
comunista terminaría con las diferencias económicas entre clases sociales y desarrollaría
un proceso de reparto equitativo y justo de la riqueza entre todos.
En esta utópica sociedad, tras el reparto justo de la riqueza, terminaria también
desapareciendo el Estado y la humanidad alcanzaría por fin su status de felicidad
contínua.
A continuación nos ocuparemos de las diferentes formas del Estado habidas a lo largo
de la historia: Estado absolutista, Estado liberal de derecho, Estado comunista y Estado
democrático y social de derecho.
El Estado moderno comienza a fraguarse en Europa durante los siglos XV y XVI con el
auge de las monarquías absolutas. El Estado absolutista se basaba en los
siguientes principios:
- La separación entre la sociedad y el rey. Todos los poderes del Estado emanan del rey,
sujeto absoluto de derechos.
- El derecho divino de la autoridad del monarca.
- El cuerpo social, incapaz de gobernarse por sí mismo, ha de delegar sus poderes en el
monarca. Por ello hablamos de súbditos, no de ciudadanos.
- La negación del derecho de rebelión. El monarca puede emplear todos los medios que
estime convenientes para el gobierno de la nación. Ni siquiera en caso de injusticia
flagrante está admitida la rebelión contra su autoridad.
Surge a lo largo del siglo XVIII con las revoluciones burguesas, en él la soberanía se
traslada de la voluntad absoluta del rey al pueblo formado por los ciudadanos (en
realidad la burguesía) que expresan su voluntad a través de un sistema representativo
basado en la existencia del Parlamento. El Estado liberal se basa en los siguientes
principios:
- El imperio de la ley. Tanto los gobernantes y sus representantes, como los gobernados
están sometidos a una ley común, que está por encima de ellos. Esta ley quedará
plasmada en un texto escrito en forma de Constitución o Carta Magna. Las actuaciones
de los representantes del Estado no pueden ser arbitrarias, sino que están sometidas a
dicha ley, como cualquier ciudadano (legalidad de la administración).
- La división de poderes. Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu (1689-
1755), consideró que la adecuada organización política del Estado debía apoyarse en
una Constitución que no permitiera a ningún gobierno abusar del poder que se le había
confiado. Para evitar esos abusos, propuso la división de poderes que se ha hecho
clásica. El poder legislativo elabora las leyes, el poder ejecutivo las aplica, y el poder
judicial vela por su correcto cumplimiento.
Además de la división de poderes, tiene que darse una efectiva independencia entre
ellos; es decir, no puede ser un único poder el que dicte las leyes, el que las haga
cumplir, y el que juzgue si se han violado. El poder legislativo será además elegido por
los ciudadanos.
- El sufragio. EI Estado liberal es una organización política de carácter representativo,
fundada en la regla de las mayorías, en la cual reside la soberanía nacional. Esas
mayorías representativas se construyen mediante el ejercicio del derecho al voto por
medio de la convocatoria de elecciones periódicas. En un primer momento el Estado
liberal se basará en fórmulas limitadoras de este derecho por razones fundamentalmente
económicas. Es lo que llamamos sufragio censitario, en el que sólo tienen derecho al
voto aquellos ciudadanos con un cierto nivel económico. Hasta finales del siglo XIX y
comienzos del XX no se establecerá el sufragio universal.
- Los derechos y libertades fundamentales. El Estado liberal establece un conjunto de
derechos básicos de todos los ciudadanos, son: derecho a la vida, a la libertad, a la
igualdad ante la ley, a la seguridad y a la propiedad privada. Este último es declarado un
derecho natural absoluto, sagrado e inviolable.
- Puesto que el Estado recibe su poder del pueblo éste siempre tiene el derecho de
rebelarse contra la tiranía y contra cualquier exceso de de poder.
- Liberalismo económico (desarrollado Adam Smith, 1723-1790): Economía de
mercado y mínima intervención del Estado en asuntos económicos. El Estado liberal
debe ser un mero árbitro que garantice las reglas de la libre competencia económica,
limitando sus funciones a aquellas actividades que el interés individual no promueve,
defensa, justicia y obras públicas. Debe dejar libertad para comprar y vender, para la
contratación y el despido de los trabajadores, para la búsqueda del beneficio, limitando
al máximo su intervención en asuntos económicos ya que la libertad de los individuos
para defender sus intereses egoístas llevará por sí sola a un progreso continuo y a un
equilibrio en el reparto de la riqueza, como si una mano invisible dirigiera el progreso
económico a favor de todos.
En el siglo XIX aparece la concepción política socialista que lucha por la igualdad en el
contexto de las enormes desigualdades sociales que habían provocado la Revolución
Industrial y el liberalismo económico que propiciaba el enriquecimiento rápido de los
empresarios y comerciantes más hábiles y conducía a una gran masa de la población a
una vida miserable.
El impulso decisivo al movimiento comunista se lo dieron Karl Marx (1818-1883) y
Friedrich Engels (1820-1895). Ambos sostienen que el Estado no es un árbitro imparcial
en la lucha de clases sino que está siempre al servicio de la clase dominante y proponen
una revolución social que acabe con el Estado e instaure una dictadura del proletariado.
Los principios en los que se basa del Estado comunista son los siguientes:
- La revolución comunista. Las contradicciones del capitalismo conducirán
inevitablemente a una revolución social en la que la burguesía, como clase dominante,
será sustituida por la clase trabajadora.
- La desaparición de las clases sociales. La revolución social acaba con la división entre
burgueses, explotadores, propietarios de los medios de producción, y proletarios,
explotados, poseedores únicamente de su fuerza de trabajo, poniendo fin a la estructura
clasista propia de las sociedades capitalistas. La burguesía como clase es eliminada. El
Estado socialista es exclusivamente un Estado obrero con una sola clase social, los
trabajadores o proletariado.
- La dictadura del proletariado. Tras la conquista del poder por la clase obrera se
instaura como forma de organización política "la dictadura del proletariado"; un Estado
obrero de partido único, el Partido Comunista, que liquida toda oposición política en su
empeño por construir una sociedad sin clases.
- La abolición de la propiedad privada. La dictadura del proletariado elimina la
institución de la propiedad privada, pilar del Estado liberal, socializando los bienes y los
medios de producción, "expropiando a los expropiadores", y estableciendo finalmente la
propiedad colectiva, gestionada totalmente por el Estado obrero.
- La planificación económica. Al pasar los medios de producción social a manos del
Estado desaparece la iniciativa privada y la libre competencia mercantil. Corresponde
por tanto al Estado determinar qué, cuánto y cuándo se va a producir; quién lo va a
producir, es decir, la división del trabajo; y cómo se va a distribuir lo producido.
- La destrucción del Estado. Tras un período de duración indeterminada se conquistará
la sociedad comunista autogestionada, el reino utópico de la libertad, en el que la
ausencia de clases sociales y la eliminación de la propiedad privada harán finalmente
innecesaria la existencia del Estado.