Teoria y Tecnicas Psicodramaticas-41-80
Teoria y Tecnicas Psicodramaticas-41-80
Teoria y Tecnicas Psicodramaticas-41-80
CAPIIULO III
1.0. INTRoDucctÓN.
Gracíeia Moyano
Desde que Moreno creó el psicodrama han pasado ya nás de setenta años.
En este periodo, numerosas cíencias ha¡ realizado hallazgos importantes aplica-
bles al campo de la comunicación,Ia psicología, la psiquiatría, las psicoterapias y
.',)
En la comprensíón
vamente a su inserción , dirige casi exclusi
' que.,uega, su átomo soc mediante los roles
cada grupo de pertenen us socioméüico en
Nues¡¡a posición, si
renianos de espontaneidad-creatividad
en la concepción el cambio del hombre y deTa estructura social, Llega a1 psicodrama a ffavés del
es el que más aplicamosr (Stegreiftheater).
ne e.lementos
aunque en un aspecto que de_ teatro, enrendido como mane¡a de movilizar y modificar lo social
dife¡entes.
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lr(,til r \ ! (,.ti( \ i,.lL 1,,,;.i
.i,r \ll|\,S
9.)
I)si¿,tJ r¡ t 't,t
Figura 1 1
rj i Psicodrama individual
i.t.t.,
i ' Aouí, la metodología psicodramática se aplica al tratamiento de un solo
pa-
PSiCODtv-\MA/
PSICODANZA
(esquema de la
personalidad completo)
ENCUADRES
PSICODRAMÁTICOS
SOCIODRAMA
(¡oies comparridos del
esquema de la personalidad
dr¡ectamente ¡elacionados . cenafio es lo que permite el juego de lo vivencial. Dado el material ínrimo que a-
con ellos; vínculos) dualmente se va manifestando, es frecuente que el director se vea <tentad a
ROLES
¡os
personales di¡ectamente
ENCUADRES cambio, e i¡troducir en la dramatización las técnicas neeesarias para ello. La dta-
¡elacionados)
PSICODMMÁTICOS matiz iróny sus resultados son los elementos de gratificación de1 director, y no el
JUEGOS DRT\T\4ÁTICOS
(enriquecimiento de
roles
ya desarrollados)
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arso de t^ _j tnteracclo_
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nicas que han sído utilizadas, dos se aplican sistemáticamente en los
car los roles prePonderantes, los mejores considerados, los más rechazados, los
desvalorizados, los originales, etc., etc.
Latécnica de la <<roda viva>>, una variante de la inversión de roles instrumen-
tada en función del manejo grupal, es un efi'caz medio para evita¡ discusiones inú-
tiles, movilizar y hacer aflorar el material oculto o no explicitado.
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esto lo confi¡ma el
mente empafentad
t¡o y a.lzamos los h
ponen ¡ígidos los v Las formas naturales, al generar y participar activamente en las ínte¡acciones
¡a un ligero est¡eme
4A
d.^ io social como en lo psicológico. Así, por ejemplo, el grito como expresión de alar-
ma o sufrimiento se va a ir elaborando de una manera progresiva de acuerdo a las
cos
ent
modulando sLls sensaciones. Estas nuevas formas aprendidas y elaboradas con la
cul
entre sí; en estos cas estructura social son también formas psicológicas y sociales, ahora alteradas y mo-
;117).
ll::¡5;¡:r jcs t modulado hacia el sentimiento v afecto:
osxn ¡epe¡tofio
v co¡ciliac.ión, ;; .l,o;:;::r:' <Je gestos o ademanes
de humildad
Nuest¡a seña] de
com eDto
Formas psicológicas
desc para
teamericano que de + Estructura
pr Social
sil y son¡ió y esto inhib
Formas socia.les
(incluidas las alte¡acíones
rcano cargó otÍa vez
su arma pautadas culturalmente)
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Lrnapa¡te, con individuos
cacional, difícil de transp
cribe:
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pslcodrama
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(encuadre
te ff :""";' jff i.:'"1i;"'H"i:ü:,iil?iillij J.]'l'J
orgánica de los pro En Ia
desencadenan) y de yLubin Y
rio y de los sistemas -' 600)2ser
El ¡érmi.^ ,.^";^^)^.. dela danz
que la curación no es la función de ta técnica.
' Con estos antecedentes, en 19 iniciamos un grupo de investigación en psi
que el yo, centrada su atención en el cuerpo, nos p¡esenta más libremente sus con-
flictos.
un paso más en estas investigaciones son las resptrestas corporales a los dife-
rentes rítmos, con el fin de detecta¡ las zonas corporales más expresivas y las <<zo-
[. Los conrextos
j '\l( !)l)i.i t !1 \ l lr../ 5
los dife¡entes tipos de relación cuerpo/espacio qlle presentan sus integrantes. Así,
a partir de cierto grado de caldeamiento se empieza a vislumbrar la <<conquista del
mientos expansivos, sus saltos o su fortaleza física, hasta los que lo consiguen con
su quietud y ensimismamiento que, paulatinamente, va inhibiendo el movimiento
de'los ot¡os hasta convertirlos en espectadores. Entre unos y otros está toda la
' gamade dificultades expresivas, acentuadas por el espacio escénico, y que, al evi
denciarse, constituyen puntos de partida y de referencia importantes para la labor
terapéutica.
Entre los elementos coady'uvantes habituales pan el manejo escénico en la
psicodanza, los más empleados habitualmente son la iluminación y la utilización
de objetos. Con respecto al primero, es preferible tahajar con poca luz durante el
Iimitaciones, el temor a hacer el ¡idículo siempre está presente. Por esta razót, se
trata de que en el caldeamiento no haya espectadores y que todo el grupo se en-
cuentre i¡volucrado. En cambio, cuando se han definido el o los protagonistas,
una luz sobre el1os enfatiza su producción.
En cuanto a los objetos, su uso en psicodanza es habitual. Su función princi-
pal es la de favorece¡ elc trz^t o limitar ciertas actividades expresivas con un sen-
tido terapéutico. Los objetos pueden ser muy estructurados y definidos, como una
) 7,"
atlzaL
El director, como el yo-auxiliar, además de ia fo¡mación psicodramática
debe
t.a i
. En psicodanza,
ndose en plena.a
ffansición se
tinuidad6 ro_
Y
ti
y ancias ocur¡idas d
ización. Cuando e.l
como centro en
el específico, se le fa-
para que su personaje a tra_
mplete Ia ormación ioU." .., ..tu¿o
menta¡lo ancias clu IOS Orrenten para
con otfas músic
as. |)ercññao ^ LU5AS. compie-
cosas.
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I
i¡
mujeres a pesa¡ de
aftu
cron, sugerimos que
real
dicho poder con mayor o menor éxito. Pode¡ que se pone en evidencia en los
ós de posesión, donde la preparación para el t¡ance se realjza con tambo¡es
os con ciertos ritmos continuados. Los espectadores sometidos a dichos es-
os no necesa¡iamente
es Ja ú.ltima parte
a etapa puede en de uira sesión
una j mrsma sesión actuar
ramatjzación. como cal_
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¡rq!qJ4ua.
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Se ¡rico iu pucsta eü cscena dcl rito {uncra¡io: el yo-aurilial bajo una tela
).I.6.4. Psicodanza y
ritos
- :
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(Sao Paulo, 1970), fuc¡o¡,
cle manet.
ii
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SSC
r¡¡r,If .\S I).{ILODLi I1ATICAS
rol lDUt'¡''--
' li^t.r, en el cual puede ensayaf una y otra vez sus nuevas estrategias, con un míni-
nrb de compromiso personal, Pues se trata de escenas iugadas <<como sf> fueran
reales. En estos intentos, primero de comprensión y luego de superación, las téc-
dramatiza>>, pasando a tenet una dimensión más asible y manejable para el prota-
gonista, frecuentemente en contraste con lo temible de sus fantasías.
Las intervenciones del director, en 1a etapa de dtamatización, se refieren
principalmente a decidir, en cada momento, qué técnica emplear, de modo que fa-
cilite estos descubrimientos del protagonísta.
a¡se en es
o de niña,
a¡+- J-l -
ejetcicio de su
a uarar. Acos-
Lalal¡or del director es crea¡ siruaciones que todos 1os días.
faciliten esta actividad del pro-
I
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. -^cp\r¿rl llien ¿lrroliecio quc .Lc pcr¡litiera objctivarsc ¡' platriiicat stLs cLt
c
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cíón de1 yo (soliloquio, espejo, doble, inversión de roles). Mediante las técnicas
-
vvLee'¿'t-' -------
l'i, A través del juego de roles, desde nuestro punto de vista, 1o importante es 1o-
grarlaintegración de todos los elementos y fantaseados- que para el pro-
-reales
tagonista comportan la situación, expresando sus modelos internos de relación
con los otros, como formas de inte¡acción basados en esffuctufas de personalidad
que se muestran y se aclaran en la interrelación.
U ñhl
el es
que
A.
.-' uuo ü{llurrras y ra
md
La presencia de la in ulrcLluMr tr¡Lc Dcurruv)
)re coi¡c1den con Las expeflatrvas ucr
ca y que nos invadaelfuror curandis
co
i^. ir.-po, de cada proiagonista evirar
iJ^d'.l. protagoÁismo Értor ro.t factores frecuentes que llevan a-la
de ;;
ii"n ¿"t del órotagonista con el del di¡ector que, al estar enhebrados
-o,"riut
a pefo poco terapéutico.
.cont¡astantes (mejor,
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que ih in.-"..' vanas lmagenes (inventaf
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t12 ll {)iil \ \ ll:11:\lr'\ l)Sl[í)J)]1,\ri¡\tr, ¡\(r
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de
xüar imita al protagonista, ubicándose frente a é1; o blen, una vez finalizada Ia
dramatización, reproduce 1o realizado por e1 protagonista, mientras éste observa
desde el auditorio. Es preciso utilizar esta técnica con cuidado para que no sea
i
xiliar e i:}X*ÍT:cional "...r^^ió.naesrasdos v1as, vías,Iatarcadelyo-au_
Ia.tat:a del yo-: sendda como burla; por ello es realizada casi exclusivamente por el yo-auxiliar.
cercana a la dr :os
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cercano' vincu.lar),
vtncu.lar), y la ,
director
Cirector Ia i-r"""'ü
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u imagen (ra i"," ,
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f)e¡r.^ J- --*^^ -,^ltl1',"", ",",,,,, ",^^;":'::ral) intelectual).
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P Renouvier conraron n-'a. a.iñ"¡;;,';.lf'¡:-"::i:":
t" ji1".l',uilo..no,
cnrcas (Moreno y facilitando su aceptación por parte del protagonista.
La <<galería de espejos>> (véase 3 .2.2) tiene el mismo sentido, aunque es reali-
I
zadapot los compañeros del grupo.
!4ruL4rl1ltrll
).2.1. ícaspsicodrum,iticasbásicas
I Doble
Con esta técnica se intenta suplir las dificu-ltades expresivas, las falencias yoi
cas del protagonista, ya sea en sus aspectos verbales o corporales. Parallevarla a
Tomaremos aquíras técnicas más
sencitas y frecuentemente utilizadas cabo, el protagonista representa su propio rol, y ei yo-auxiliar, situado a su lado,
adoptando su misma postura corporal, va agregando progresivamente los elemen-
1. Soliloquios
tos del protagonisra no explícitos en la sjtuación: los pensamientos, emociones y
sentimientos que el protagonista no percibe, o elude explicitar, y que son signifi
cativos en relación a la situación dramática que se está dando. Generalmente, no
interviene directamente en el diálogo, y los demás actores no le responden. Cuan-
do lo expresado por el yo-auxiliar es ¡econocido por el protagonista como propio
y puede exteríoriza¡ por sí mismo todos sus contenidos implicados en la situación,
el doble ha cumplido su objetivo y el yo-auxiliar se retira entonces de la escena.
No existe <.un> doble, sino varios posibles, que pueden ser sucesivos en el
caso de neuróticos o simultáneos en e1 caso de psicóticos. Estas variantes son úti-
I I
r.l 1
bio de roles
f melor los Personales, tanto desde eI Punto oe usta rrslco como verDar
ello se realizan pequeños díálogos que permitan evidenciar particularidades
pefsoDales a representaf.
ústóricamente, se ha considerado a esta técnica como la primordial del psi-
a1 el
yo, en ej es una i¡strumentación del concepto moreniano del encuen¡o y
'Aru^u,yuque
po¡ dive.rsa c¿
rhismo Mo¡eno la considera también como la culminación del proceso de desa-
(matriz de identidad) del ser humano. Pe¡o más dfá de ello, esta técnica se
en el estructura ptopia de cada rol aprendido (véase 6'5 '6), en cuyo desarro-
han intervenido eiementos propios del suieto y del medio en el cual se ha es-
itiüucturado el rol. Cada roi aprendido lleva inscrito en su estructura, implícita-
''r.nt., su rol complementario, 1o cual posibilita la vinculación. Por esta tazón, al
desempeñar un ro1, existen por parte del índividuo ciertas expectativas respecto
al modo de interpretar el ro1 complementario. La inversión de roles pasa así a ser
ia exploración del mismo rol desde los dos puntos de vista: toda investigación de
un rol determinado implica Ia investigación de su complementario y del vínculo
correspondiente (producto de su interaccíón),
En relación al protagonista, la posibiJid ad áe realizar la inversión de roles se
/ rve4v¡¿ruducs, nast¿
relaciona con la existencia de una estrnctura yoica que 1o pueda asimilar. Así,
como decíamos antes, patalugar un rol es preciso que se produzca una distancia
eso quizás o, si se quiere, una cierta disociación; parala inversión de roles es necesaria una
habilidad mayor disociación y un mayor potencial yoico para poder mantener discriminados
curso o cambia¡
hacia el los papeles. Va-1e decir que el poder invertir roles demuestra un cierto grado de sa-
lud y, por el contrario, la incapacidad de realizarlo señala un alto grado de com-
_ -.d-
I I
i i( il
s casos
nás
que dan (y
cíón de imágenes
. Si se rra¡r_
Ia Iinea de Ia imagen anteriomente men-
Esta técnica sigue, naturalmente,
tda.
ii,-i "rt" de 'n marerial explicitado por e1 protagonísta en relación a-cual-
¡.^.^ A"les á¡eas (mente. cuerpo, ambiente) se le pide que construya una figura
dc
de puecle plasmaf en como torma, Lln mateflat
:rr. Con esta técnica, pucs, Se eL escen¿tr1o'
esquema de relaciones
(estructu ropio de la predominancia de actividad del
t .i-'' . r :- derecho,
l^-^^L^ que 1,,- .^L"-
^--^:^ lhr¿ rrtl€Vá luz
^--^ arroja -.t."i'l tratado
el material
sobre -1 li--"I-..-
¡¡a¡aAn linealmen-
,' * lro."riuu-ente) e iravés de la comunicación ve¡bal, propia del hemislerio iz-
dulef clo.
ri La técnica de construcción de imágenes aparece' pues, como laidónea para
exDlorar los contenidos del o de los protagonistas, de
era que su material que-
menre.su propio ¡ol, la inve¡sión o
(comPañeros del gruPo,
de ¡ da bien defínido en el escenario y delimitado del de
unidad funcional). Las formas que definen sus contenidos son creadas pof ei Pa-
l¡$¡t _
I
otros, etc., hasta la representación di¡ecta de imágenes que recuerda (una escena
del pasado, por ejemplo). Pero, además, hay algunos tipos de material especial-
¡¡enre idóneos Para ser trabajados a través de imágenes: lo onírico, 1o referente a
(síntomas y sensaciones corporales), y locuciones ve¡bales de tipo ki-
lo corporal
nésico 1,/o gráfico, generalmente coloquiales (<1o mandé al diablo", <<esraba con et
cuenta Al pregrntársele quiénes podrían ser esos personajes dice claramente que es su
matrimonio. Que al ver la figura reco¡dó las peleas con su esposo, en las que él se en-
fada muchísimo porque ella no quiere tener ¡elaciones sexua-les. Al pregunrársele por
rica :ffi?l"t#;:?jliJll'j:li'^"j'::l': pataaclaratsus signi. qué no quiere, responde: <<Porque tiene mal a.liento y no soporto que me beso> Vemos
aquí que Renée ubicaba en su cuerpo su c cro conyugal y que éste se evidenclo con
las ímágenes si¡ haberlo buscado expresamente. Las imágenes, verdade¡as síntesis de
los procesos psicológicos, <<arrastran\) consigo aquellos conflictos en actividad (p¡o-
blemas conyugales) y de una u o[ra manera contarninan las imásenes.
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e
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así
¡esiva ( (E).
en el s o. Sola Carlos comenta
aqLle.
nte¡te.
no quedaban
con nlnguna
país lejano, se le ech
1. <<Koda vrva>'
Técnica relacionada con el intercambio de ¡oles. La <<roda viva>> involucra a
todos 1os miembros del grupo comp¡ometidos en un terla o conflicto grupal. Esta
ciona excesivamente el material, convie caf¿crerística facilita su introducción en un aspecto sociodramá¡rco, de escla¡eci-
miento de puntos de vista respecto a la interrelación y a los r,íncuios entre los p ro-
cago
rimer lugar, todos los inregrantes del grupo psícodramático (familias,
etc.) pasan al escenario y se sientan en círculo. Unavez allí, han de continuar con
los temas que estaban tratando o que se quieren clarificar. Se inicían, entonces, las
interacciones entre sus integrantes hasta que la conflictividad planteada esté bien
explicitada y los paticipantes hayan definido sus posturas.
sarse contlnuamente y esta¡ en función l)tavez logrado este clima, eJ siguienre puro i, pedirle a[ gnrpo que, en con-
de
junto, inicien una rotación hacia la derecha o hacia ia izquiercla lo consi-
-según
dere más conveniente el directoq por Ia ubicación de los íntegrantes del grupo-,
de tal manera que cada uno de ellos pase a ocupat el lugar de su vecino. Se les ex-
plic,l que, ahor,r. ead,l Ltno .le ellos.es>, la peisona Qur) ocupa cse sirio f euu. dt-s
e vista est¡uctural y relacional, sino tam_ de esa perspectiva, deben continuar el diálogo, es deciq qr,re cada uno va a hablar.
por boca del personaje en que se sitúa espacialmente en ese momento; para frrvo-
recer la comprensión de la consigna, se les pide que cada uno diga el nombre del
personaje que ahora están representando y que traten de adoptar sus posturas y
maneras. Se continuará, así, rotando y ocupando sucesivamente los distintos luga-
s. y Io que
res co¡respondientes a las personas que están participando. En cada desplaza-
y estudia-
miento se repetirá la identificación del personaje antes de continuar con el diálogo,
adas. pa¡a
transitoriamente interrumpiclo. Se va así rotando por cada uno de los personajes en
juego hasta llegar a su propio rol.
l)')
2 Galeria de espeios
c
p
5. Ilscenas intermediarias
La instrunentación de las situacionesjntermediarias, fuera del campo espe-
cífico para el que fueron c¡eaclas (trataniento de psicóticos cró¡ricos), dio origen
alatécnica de las escenas intermediarias que sigue, en principio, la estrategia de
<congelar>> una escena central, a partir de la cual se pasan a constrLlir las previas
y las posteriores. En este caso, ya no se trata de restablecer la capacidad de se-
cuenciación como en los psicóticos, sino que el objetivo es, por una parte, sinte
tizáf el conflicto o el relato a partir de un escena estática y, por ora, obtener una
secuencia de imágenes que permitan comprender.la historia del conflicto y sus
perspectlvas.
El procedimíento consiste, pues, en elegir alguna situación significativa del
,3. La silla vacía material, para que el protagonista constmya una escena de la misma y pedirle, lue-
go, que constrLrya la siguiente y la previa determinar el tiempo real, ya que lo
I
-sin
que interesa es la secuencia de escenas de acuerdo a la üvencia del protagonista-.
C Si es necesario, se puede seguir ampliando el número de escenas previas y poste-
riores. Después, se pasa a repetirlas cronológicamente, 'al tiempo que el protago-
nista hace un relato verbal de las mismas. Se construye así una b¡eve historia en
tomo a li si¡ración elegida. Laventalaque presenta esta modalidad técnica sobre
Ia dramatización es que obliga al protagonista a sintetiza¡ tanto espacial como
temporalmente, destacando así lo que él conside¡e más signilicativo. Esto no es
óbice para que en determinadas circunstancias l¿ di¡ámica de los he-
chos- se recurra ala dtamatización como lazo -investigar
de uníón entre dos o más escenas.
4. Situaciones intermediarias Las escenas intermediarias pueden utilizarse, también, para plasmar a partir
de Ia escena básica las expectativas más deseadas y más temidas del protagonista
en relación a la situación planteada.
Una varianre más, tratada en ).2.I, recurre a la elhbo¡ación de un cuento in-
fantil basado en las escenas realizadas. con el fin de obtener indirectamente un
I
6. Técnicas de autopresentación
ralare¡Iiz,tción del hecho y sus cqnseclrcncias. Además de ia concretización Por
8. Objetivadores terapéuticos
Son técnicas derivadas de la técnica del espejo. En primer luga¡ está la LrtiLi-
zación de un espejo real, y luego e1 conjunto de técnicas de registro que permiten
grupales. la reproducción ulterior del material: fotos, cine, grabaciones de audio y vídeo.
Con ellas se trata de elabo¡a¡ conjr-rntatnente el material recogido a continuación
de su r:egistro y/o c posieríori.
Otro tipo de objetivadores terapéuticos son las obras realizadas (collages,
modelados en barro o plastilína, dibujos, .) individual o colectivamente como sín-
tesis de una situación o proceso.
'l
i ,r:¿. i ;ti
1 Que tenga existencia real y concreta: estabilidad e inmanencía que permite crear ca.Paraél, la realidad, su entorno, se ha transformado en un conjunto de frag-
con él relaciones libres de compromisos personales. Los objetos que suelen lle- mentos extfaños, por momentos ir¡econocible, como los pedazos de un rompeca-
tacrórr tt:rapéntica, a"[ of¡r-:cet'lc al direc
Eliminación del OI, que ya ha cum contrábamos, pues, ante respuestas que
manelas de acuerdo
I Por sus características, previamente lc habímos denomi¡ado de difelentes
I
"--l I
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