Gerontología 1
Gerontología 1
Gerontología 1
La diabetes mellitus.
◦ Otro factor de gran relevancia en el proceso del envejecimiento será el referido a los hábitos o estilos de vida.
◦ Se considerarían hábitos anómalos y, por lo tanto, con influencia negativa sobre el envejecimiento:
La vida sedentaria.
La falta de relaciones sociales o la actividad en algunos sectores laborales generadores de estrés (directivos,
profesionales de la salud o controladores aéreos, entre otros), o muy exigentes desde el punto de vista físico
(estibadores o peones de obra, entre otros).
Longevidad
◦ Hay que señalar la importante diferencia de longevidad en cuanto al género, ya que las mujeres, por ejemplo
en España, viven casi siete años más de media que los hombres y, de alguna manera, están condicionando
una sociedad feminizada de mayores, sobre todo cuando nos referimos a la población de más edad.
◦ Envejecer es un hecho incuestionable que va a afectar a todas las especies, dependiendo, en gran medida, del
estado en el que lleguemos a edades avanzadas y de la forma en la que hayamos vivido en los años anteriores;
considerando, además, la posibilidad de incrementar nuestra supervivencia modificando los hábitos anómalos.
◦ De las personas mayores, considerando como tales, de acuerdo a la concepción general, a aquellas cuya edad se
encuentra por encima de los 65 años, unas van a envejecer de acuerdo a lo esperado (envejecimiento fisiológico),
mientras que otras van a presentar un estado de salud más frágil, resultado de la suma de elementos clínicos,
sociales y funcionales (envejecimiento patológico), denominándose entonces pacientes geriátricos o ancianos
frágiles, que van a ser los más necesitados de atención.
Gerontología
◦ Es la ciencia que estudia el envejecimiento y todos los fenómenos asociados a éste,
dividiéndose en tres ramas de acuerdo a los aspectos que recoge:
◦ La gerontología social, cuyo objetivo es el estudio de todos los aspectos
socioeconómicos y culturales que influyen en el envejecimiento.
◦ La gerontología experimental, referida a los aspectos de investigación que nos
permitirían avanzar en el conocimiento del envejecimiento.
◦ La gerontología clínica, que se referiría a todo lo que tiene que ver con la
enfermedad, su prevención, su diagnóstico y la intervención terapéutica, incluida la
rehabilitación y readaptación social. En este sentido, la gerontología clínica incluiría
todas las actuaciones que hay que realizar en la cabecera del enfermo por los
diferentes profesionales del ámbito de la salud.
Gerontólogo Clínico
◦ Es cualquier profesional del ámbito de la salud con formación especializada,
mientras que el geriatra sería el médico con la especialidad de geriatría.
evolución a lo largo del tiempo. A través de los datos demográficos podremos conocer el peso que las personas mayores
representan con respecto a los totales poblacionales, así como prever la distribución poblacional en los años venideros. Los cambios
Planificar las necesidades de recursos o planificar medidas para adoptar de cara al futuro, previendo las necesidades que una
◦ En la actualidad, los datos referidos a las características poblacionales son fácilmente obtenidos a partir de las fuentes estadísticas de
las distintas administraciones; así, si nos queremos referir a datos a nivel mundial, los podemos obtener a través de la estadística de la
Organización de las Naciones Unidas o de la Organización Mundial de la Salud; a nivel europeo a través de Eurostat (Statistical Office
of the European Communities)y si son específicos de un país a través de sus respectivos centros de estadística; por ejemplo, en el caso
de España el Instituto Nacional de Estadística (INE) y en el de Argentina el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
Esperanza de vida
◦ La esperanza de vida está inversamente relacionada con la mortalidad; es decir, a
mayor esperanza de vida menor mortalidad y viceversa, a menor esperanza de vida,
mayor mortalidad.
◦ En Sierra Leona la esperanza de vida no alcanza los 50 años, mientras que en Japón
está por encima de los 80 años (85 para las mujeres y 78 para los varones).
◦ Con respecto a Europa, en comparación con los países de América Latina, todavía
se observan diferencias tanto en lo que refiere a la esperanza de vida al nacer
como por encima de los 60 años.
◦ En cuanto a por qué las mujeres viven más tiempo que los varones, muchas han
sido las teorías que tratan de explicar este hecho, siendo probablemente las más
acertadas las que se basan en la diferenciación genética y en la protección
estrogénica de las mujeres antes de la menopausia.
Esperanza de vida a los 60
años
◦ La esperanza de vida por encima de los 60 años se refiere a la media de años que
se espera que una persona viva cuando cumpla esa edad; concepto de gran
interés en gerontología y geriatría, ya que de alguna manera nos va a abrir otra
etapa vital que, sin duda, es demasiado larga como para que se viva de acuerdo a
una actitud pasiva.
◦ En España, la esperanza de vida por encima de los 60 años alcanza los 25 en las
mujeres y los 20 en los varones.
¨Vejez¨
◦ Si consideramos la edad infantil la que va de los 0 a los 17 años y la edad adulta de
los 18 a los 60, la edad de la «vejez», de continuar incrementándose la esperanza
de vida se aproximará cada vez más a la duración de la etapa de adulto y, en todo
caso, ya dura suficiente para que tanto las personas mayores, como los
profesionales y las administraciones recapacitemos y le demos la importancia que
se merece, actuando para que pueda vivirse en plenitud y lejos de ser el
camino hacia la nada, se constituya en el momento para hacer mucho,
sobre todo teniendo en cuenta que la actividad física y mental se
constituye en el elemento base para envejecer con éxito, concepto que
hace referencia al estado de bienestar percibido.
Tipos de edades:
• Edad cronológica, determinada por la fecha de nacimiento.
• Edad biológica, en relación con el grado de envejecimiento, ya que unas personas envejecen con más
rapidez que otras y es la que más se acerca a la verdadera edad de la persona.
• Edad psicológica, determinada por los rasgos psicológicos de cada grupo de edad, puesto que una
persona es mayor si se siente mayor y resultaría acertada y posible la eliminación de los rasgos
psicológicos negativos que no deben asociarse a la edad, ya que esta edad está condicionada por
cambios en el comportamiento y la autopercepción de valores y creencias.
•Edad social, según el rol de la persona mayor en la sociedad y marcada por circunstancias económicas,
laborales y familiares. De este modo, la jubilación marca una edad social por pertenencia a un grupo social
con importantes cambios en diferentes aspectos (laboral, económico y de recursos).
Edad funcional
◦ Al conjunto de las edades biológica, psicológica y social se le denomina como edad funcional,
en la que la persona mayor es capaz de realizar una vida autónoma e
independiente.
◦ Con nuestra forma de vida somos capaces de actuar de forma positiva o negativa sobre la
edad funcional, pero nunca sobre la cronológica, que es invariable.
◦ Por todo ello, conocida la tendencia de las sociedades a envejecer, a tener más sujetos
mayores en peores condiciones de salud, la respuesta ha de ser buscar las herramientas
para que dicho envejecimiento se acompañe de un adecuado estado de bienestar.
BIOLOGÍA
◦ Si la biología es la ciencia que se ocupa del estudio de los seres vivos en relación a su origen y
evolución, la biología del envejecimiento trata de evaluar las modificaciones que sobre los seres
vivos conlleva el paso del tiempo (biogerontología), así como trata de explicar las causas que
condicionan este envejecer.
◦ La citogerontología estudia el envejecimiento celular, observándose que con el paso del tiempo
el número de células decrece, al igual que su capacidad metabólica y funcional.
◦ Se distingue entre envejecimiento primario o fisiológico, que sería el resultado de los cambios relacionados con
el paso del tiempo y que van a ser observados en todos los miembros de las diferentes especies, con una
importante relación con la expresión del código genético y envejecimiento secundario o patológico, resultado
de la acción de diferentes agentes externos, como la enfermedad o los accidentes, sobre el sujeto.
◦ En relación a esto, podemos hablar de una velocidad de envejecimiento, que sería normal para el sujeto
que envejece en un medio óptimo, nunca alcanzable y estaría incrementada en los sujetos que envejecen en
un medio no óptimo y en donde la velocidad vendría determinada por el número de factores anómalos que
confluyen en él.
◦ De dichos factores, unos serían endógenos, no modificables, como la edad, el sexo, la raza o los genes,
mientras que otros serían exógenos o ambientales, algunos de ellos modificables o evitables a través de la
instauración de hábitos de vida saludables.
◦ No existe una frontera para establecer el límite entre lo fisiológico y lo patológico,
cuándo se es joven y cuándo se empieza a ser anciano; incluso dentro de los mismos
grupos étnicos, distintos individuos tienen un modo distinto de envejecer, de todas
formas y tratando de establecer una definición para el envejecimiento fisiológico,
podríamos decir que es aquél que se produce por el propio paso del tiempo y
según lo esperado para cada individuo con respecto a su edad, mientras que
sería envejecimiento patológico cuando se suma algún factor que desestabiliza ese
envejecer progresivo, acelerándolo y desadaptando al individuo de un entorno que en
condiciones normales sería fácilmente aceptado.
Envejecimiento biológico
◦ El envejecimiento biológico va a tener su origen en el envejecimiento celular, sabiéndose
que el número de duplicaciones de que es capaz una célula es inversamente proporcional a su edad,
de tal manera que las células más jóvenes tienen mayor capacidad replicativa que las más viejas.
◦ Por otro lado y junto con el límite en su capacidad duplicativa, la degeneración celular sería otro de
los fenómenos que acompañarían al envejecimiento. A lo largo de la historia, muchos han sido los
científicos que han tratado de explicar el fenómeno del envejecimiento con más o menos acierto a
través de la postulación de teorías.
◦ Aunque actualmente hay más de 300 teorías para explicar el fenómeno del envejecimiento, todavía
no se entiende bien por qué los organismos envejecen y por qué los mecanismos de envejecimiento
pueden variar tanto en velocidad y calidad de un individuo a otro.
Algunas de las teorías del envejecimiento más
aceptadas son:
• Las teorías históricas, sin aparente base científica, pero que debemos interpretar de acuerdo a la época en
la que se postulan, tratan de explicar el fenómeno del envejecimiento desde distintas aproximaciones:
La dificultad para nutrir los diferentes tejidos (Leonardo da Vinci, 1452-1519).
O según Metchnikoff en 1904, por la autointoxicación debida a la fermentación intestinal de los nutrientes.
La teoría autoinmune de Walford en 1969 y Burnet en 1970, según la cual envejeceríamos por el deterioro global de la
Posteriormente, en 1956 y 1962, Harman y Gerschman respectivamente, establecieron la teoría de los radicales libres, según
la cual los radicales libres de oxígeno desestabilizarían las membranas celulares, creando productos de desecho como la
lipofuscina, cuyo exceso produce el característico oscurecimiento en ciertas zonas de la piel. La lipofuscina interfiere con la
capacidad de reparación y reproducción celular al interferir en la síntesis de proteínas y llega a provocar la muerte celular,
La teoría de Sheldrake, en 1974, de la acumulación de productos de desecho en el espacio intercelular. Esta teoría se
evidencia por la presencia de lipofuscina (producto de desecho) sobre todo en células del músculo cardíaco y los nervios,
En este sentido, una nueva teoría del envejecimiento de Harley y cols., que promete muchas
posibilidades en el campo de la medicina antienvejecimiento es la teoría de la telomerasa propuesta
en 1992. Los cromosomas presentan en sus extremos unas estructuras, que denominadas telómeros,
se van acortando a medida que la célula se va dividiendo hasta que llega un momento en que se
produce la muerte celular, es decir, la longitud de los telómeros condicionaría el número de divisiones
que podrían tener lugar en la célula.
◦ Los científicos han descubierto que el elemento clave para reconstruir los telómeros
desaparecidos es la denominada enzima «inmortalizadora», la telomerasa, que
se encuentra solamente en las células germinales embrionarias y en las células
cancerosas y que tiene capacidad para alargar la longitud del telómero.
◦ Por otro lado, las teorías genéticas anteriores, propuestas en 1963 por Orgel o en
1986 por Strehler, también hacen hincapié en las alteraciones en la traducción o
transcripción genética con la consiguiente síntesis de proteínas anómalas (teoría
del error catastrófico y afectación del equilibrio celular, que llevaría a la apoptosis).
MORFOFISIOLOGÍA
◦ Dentro de este apartado nos referiremos a los cambios morfológicos y funcionales que el envejecimiento generará en
todos los sujetos, independientemente de otros cambios secundarios que se puedan producir en relación a otros agentes
morbosos.
◦ En un sujeto adulto, el agua representa el 60% del peso corporal (el 26% extracelular y el 34% intracelular), las grasas el
20%, las proteínas el 15% y los minerales el 5%.
◦ En las personas mayores, con respecto a los sujetos más jóvenes, se va a producir una redistribución de los
compartimientos graso y magro, caracterizada por el incremento de la masa grasa, que pasa del 20 al 30%, así
como la disminución de la masa muscular y del agua extracelular.
◦ El incremento de la masa grasa será más evidente a nivel del abdomen y la cadera, disminuyendo su distribución en
cara y cuello.
◦ La disminución de la masa muscular generará una importante pérdida de fuerza, con alteración del patrón de
marcha (disminuye la velocidad y la longitud del paso) y postura corporal; mientras que la disminución del agua
extracelular incrementará el riesgo de descompensación hídrica.
Piel y anexos
◦ La piel sufrirá un proceso general de atrofia que afectará también a las estructuras anexas
(folículos pilosos y glándulas sebáceas) y que se manifestará por la aparición de arrugas
más marcadas en la región facial (orbiculares y labios), laxitud y palidez.
◦ Además, las uñas crecen más despacio, siendo más gruesas y frágiles.
Estructuras óseas
◦ Con la edad, se puede constatar una disminución de la estatura ocasionada por la
disminución del espacio intervertebral, lesiones osteoporóticas y tendencia a la cifosis
dorsal.
◦ Disminución de la libido.
◦ Atrofia vaginal.
Alteraciones hormonales
◦ La melatonina, hormona sintetizada en la glándula pineal o epífisis, disminuye su concentración en sangre en
relación al envejecimiento, probablemente por la calcificación de la glándula.
◦ Secretada de acuerdo a un ritmo circadiano, su máxima liberación se produce en la noche, teniendo entre sus
funciones el ser citoprotectora e inmunoprotectora.
◦ El páncreas y la glándula tiroidea disminuyen su función, generando una disminución de la tolerancia a la glucosa y
del metabolismo basal respectivamente.
◦ En lo que respecta a los órganos efectores, a nivel cardiovascular distinguiremos los cambios propios del corazón,
manifestados principalmente por la degeneración muscular (amiloidosis), la fibrosis del tejido cardionector y la
calcificación valvular; y los cambios de los vasos, en donde a nivel arterial se producirá una redistribución de la
elastina (proteína del tejido conectivo), a la que se unen depósitos de calcio y lípidos, disminuyendo el calibre y
aumentando, por lo tanto, la resistencia periférica al paso del volumen circulatorio.
Aparato Respiratorio
◦ El aparato respiratorio presenta una superficie de intercambio aire-sangre de más de 70 m2 en un
individuo adulto que está durante toda la vida en contacto con el medio ambiente, lo que le otorga una
cierta vulnerabilidad.
◦ Al envejecer, la caja torácica pierde elasticidad, tanto por los fenómenos involutivos óseos, como por la
atrofia de los músculos respiratorios, lo que generará una disminución, tanto de los volúmenes como de
las capacidades pulmonares (disminución de la capacidad vital, del volumen de reserva espiratoria y del
volumen espiratorio máximo en el primer segundo) dependientes de la capacidad de expansión y un
incremento del volumen residual.
◦ Con respecto a las vías aéreas, las paredes bronquiales se atrofian, los cartílagos se calcifican, las
glándulas se hipertrofian y se produce una pérdida de la capacidad de transporte de la mucosa ciliar.
◦ Los conductos alveolares se dilatan y el tamaño de los alvéolos aumenta con fusión de los espacios
aéreos por rotura de las paredes colindantes (enfisema).
Aparato digestivo
◦ Se produce con carácter general una pérdida de la capacidad funcional celular, así como una
disminución de la producción de enzimas catalizadores del proceso digestivo y una disminución de la
motilidad, tanto esofágica, como gástrica e intestinal (estreñimiento).
◦ Esto, junto con la alteración de la capacidad de absorción del intestino, puede condicionar carencias de
nutrientes.
◦ El hígado, aunque disminuye de tamaño, dada su gran capacidad de reserva, continúa con su
capacidad funcional normal, excepto que alguna enfermedad o el abuso de determinados fármacos lo
afecten.
◦ El flujo sanguíneo renal del anciano es aproximadamente la mitad del que le correspondía de adulto,
disminuyendo también el filtrado glomerular y las nefronas circulantes, con una elevación de los
niveles de creatinina y/o urea en sangre.
Aparato locomotor y órganos de
los sentidos
◦ El envejecimiento del aparato locomotor, se va a caracterizar por.
Una disminución de la masa muscular y de la masa ósea que condicionarán, a su vez, una disminución de la
contractibilidad y del tono muscular, además de un incremento de la fragilidad ósea.
A nivel visual, se producirá una disminución del tamaño de la pupila, por la atrofia de los músculos dilatadores, así como
una pérdida de la velocidad de acomodación del cristalino en respuesta a los cambios de focalidad de los objetos.
El cristalino aumenta de grosor y se vuelve opaco, siendo las cataratas la principal causa de disminución de la visión en
las personas mayores, en las que genera la necesidad de un incremento de la intensidad lumínica a fin de mantener un
grado de visión estable.
Por último, en los que respecta al órgano de la visión, hay que decir que a nivel externo se puede ver un anillo rodeando
la córnea que recibe el nombre de arco senil.
◦ La percepción auditiva se afecta:
Selectivamente para los tonos de frecuencia alta, lo que da lugar a un aumento del umbral
auditivo y a una disminución de la capacidad para discriminar tonos de frecuencias distintas,
encontrando el anciano mayor dificultad de audición cuando la percepción de sonidos se ve
modificada por ruidos ambientes.
o A partir de los 65-70 años el 90% de los adultos tiene alguna pérdida de visión y alguna
pérdida auditiva significativa.
◦ Los sentidos del gusto y del olfato también pierden calidad con la edad en relación a la
disminución de las papilas gustativas y olfatorias respectivamente, pudiéndose constatar una
pérdida del apetito, probablemente en relación a la alteración de estos sentidos.
◦ El tacto suele estar disminuido, sobre todo la sensibilidad térmica profunda y la dolorosa
profunda.
PSICOLOGÍA
◦ En una primera aproximación, podríamos definir la psicología del envejecimiento (Psicogerontología)
como la ciencia que estudia el comportamiento y los procesos mentales de las personas mayores desde
una perspectiva psicosocial.
◦ En relación al proceso del envejecimiento, sabemos que la persona va a presentar una serie de
modificaciones de las funciones mentales, sobre todo dentro del ámbito de la cognición.
◦ En cierta medida nuestra capacidad cognitiva es la que establece nuestra conducta, al confrontar lo
percibido, una vez analizado, con la respuesta. Uno de los aspectos mejor estudiados dentro de las
funciones mentales es el referido a la memoria, o capacidad de registrar y evocar la información
almacenada.
Memoria
◦ La memoria consta de dos etapas:
◦ La primera en relación con la percepción o memoria sensorial, que se constituye en un almacén temporal y la
segunda o de registro permanente de las experiencias vividas, que nos permite reconocer, entre otras cosas, los
olores, los sabores, el color o la consistencia de las cosas.
◦ la «sensorial», que referiría al registro del estímulo sensorial, cuya duración es de pocos milisegundos y en la que no
se observan déficit en relación al envejecimiento (Poon 1985), aunque sí se produce un incremento en el tiempo de
procesamiento de los estímulos visuales.
◦ la de «a corto plazo» (MCP) o memoria de trabajo, caracterizada por pertenecer a un sistema de registro con
capacidad y duración limitada. Sería la memoria operativa de trabajo, su duración se establecería entre 20 y 30
segundos y en la que tampoco se han observado diferencias en relación al envejecimiento cuando únicamente se
trata de registrar información, aunque sí se encuentran diferencias cuando la información es más compleja y hay que
manipularla o procesarla.
◦ Por último, la de «a largo plazo» (MLP), se constituiría en un almacén ilimitado de
registro de información y, con la edad, los dos hechos más característicos serían la
dificultad para el recuerdo de hechos recientes y el bajo nivel de utilización de reglas
mnésicas, por lo que necesitamos más tiempo para aprender cosas nuevas.
◦ memoria declarativa o explícita (con intención para recordar), que registra información
sobre hechos y que, a su vez, podría ser episódica, sobre experiencias vividas y
semántica sobre conceptos extrapolados de experiencias.
◦ Ejemplo 1-1 Mientras iba pedaleando sobre su bicicleta, Juan recordaba el lejano día en que estrenaba su primera bicicleta
◦ • Memoria declarativa episódica: ubicación del estreno de su primera bicicleta en el tiempo y en el espacio.
◦ • Memoria declarativa semántica: conceptos y significados de las palabras y las relaciones entre ellos, como pedaleando, bicicleta, padrino,
etcétera.
◦ Con la edad, todavía no está claro si perdemos memoria por falta de actividad mental o si, por el contrario, aún entrenando las funciones
◦ En todo caso lo que sí se ha comprobado es que se produce una alteración en la capacidad somatosensorial que podría condicionar un peor
registro de los estímulos y, por lo tanto, la idea de que tenemos peor memoria. Con respecto a la personalidad, referida a las características y
maneras de comportarse el individuo y que, por lo tanto, son propias de éste, históricamente se han distinguido dos modelos teóricos, uno la
concepción psicométrica de la estabilidad de rasgos, según la cual la personalidad es una estructura dinámica constituida por «rasgos», que
se forma en edades tempranas y suele permanecer estable durante toda la vida y otro la teoría de las etapas o estadios y desarrollo personal,
propuesta en 1931 y en la que Jung establece una fase juvenil de introversión y una fase de adulto de extroversión y posteriormente, en 1982,
Erikson habla de un proceso continuo de desarrollo en la búsqueda de un envejecimiento satisfactorio. Desde nuestro punto de vista, la
personalidad marcada por los rasgos aprendidos podría ser modificada por los sujetos en la medida en la que vaya analizando las diferentes
experiencias vividas.
SUEÑO
◦ En todo caso, la personalidad, definida en etapas tempranas, podrá evolucionar o
transformarse levemente a lo largo de la vida, excepto que situaciones impactantes
puedan generar cambios mayores.
◦ El ritmo circadiano del sueño es más corto y las personas mayores se despiertan
más temprano.
SOCIOLOGÍA
◦ Es la ciencia que estudia los factores sociales que afectan el desarrollo del individuo a lo largo de su ciclo vital y
se ocupa, en el caso de la gerontología social, de todas aquellas circunstancias o factores sociales que de una
manera u otra van a influir en el estado de la persona que envejece.
◦ Así, son elementos sociales que influyen el envejecimiento los referidos a la familia, el ambiente laboral, la
jubilación, el estado de viudedad o la soledad, entre otros.
◦ Pero la influencia de los factores sociales ha sufrido cambios evolutivos a lo largo del tiempo, de tal manera que
las estructuras sociales han ido modificando los factores con mayor influencia dentro de la gerontología; así, por
ejemplo y refiriéndonos a España, hace apenas veinte años el cuidado de las personas mayores era asumido por
la familia, mientras que en la actualidad, la incorporación de la mujer al mercado laboral hace que la red de
cuidadores naturales se haya modificado sustancialmente y se hayan tenido que buscar otras alternativas, como
son la ayuda a domicilio, los centros de día o la institucionalización.
◦ También podríamos poner como ejemplo todo lo referido a la jubilación, cuyo cambio ha sido
evidente, hay que recordar que a principios del siglo pasado pocas personas alcanzaban la
edad de jubilación, mientras que en la actualidad es raro no llegar a dicha edad.
◦ Ello condiciona por un lado un importante incremento del gasto social pero, por otro, con el
incremento de la esperanza de vida por encima de los 65 años, la aparición de una nueva
etapa del ciclo vital, la posjubilación, en la que los sujetos, lejos de esperar una muerte
inminente tienen una larga etapa para continuar realizando actividades.
◦ Es labor de todos buscar alternativas que llenen ese espacio y logren mantener la calidad de
vida de un colectivo que una vez que ha dado sus frutos laborales a la sociedad, debería
recibir de ella lo que le corresponde.
◦ Pero si históricamente observamos grandes cambios referidos a las mismas sociedades, si nos
ponemos en el momento actual y hacemos un análisis comparativo entre los diferentes
países, entonces observaremos que las diferencias son todavía evidentes.
◦ En las sociedades más desarrolladas, como los países nórdicos europeos, la cobertura social referida a las personas
mayores es cuantitativamente y cualitativamente muy superior al resto de las sociedades y más aún si nos
referimos a los países africanos.
◦ En todo caso, entendemos que el concepto de desarrollo no ha de ir en la dirección de anular toda la sabiduría que
la vida otorga, generando un estado de sobreprotección en el que el ser humano no tenga opción de actuar.
◦ En este sentido, tenemos que reconocer el indudable valor que las personas mayores ejercen en las sociedades
menos desarrolladas frente al estereotipo de «poco valor» que tienen en las sociedades más desarrolladas.
◦ Desde nuestro punto de vista la edad no ha de ser un elemento ni de exclusión ni de sobreprotección, debiéndose
distinguir dos circunstancias en las que el ser humano puede desarrollar su último ciclo vital, una referida al
envejecimiento en plenitud, con capacidad para llevar a cabo una vida independiente, siendo capaz de determinar
qué es lo mejor para su estado de bienestar y otra, en la que la discapacidad puede generar una necesidad de
apoyo por el entorno social y donde el estado ha de ofertar suficientes recursos para no menoscabar el ideal de
calidad de vida necesario para todos los individuos.
◦ En todo caso, como personas interesadas en la gerontología, nuestro objetivo será buscar una
sociedad igualitaria en donde la discapacidad no sea un obstáculo para vivir en plenitud y es ahí,
precisamente ahí, donde la sociedad tiene que mejorar su oferta, ya que en la actualidad la demanda
supera con creces la oferta y la mayor parte de los sujetos con discapacidad o dependencia no tienen
posibilidades de vivir con un mínimo de necesidades cubiertas, lo que termina afectando a su entorno
más inmediato, generando conflictos sociales y, por lo tanto, alterando el estado de bienestar.
◦ El nivel de instrucción es otro de los elementos sociales que van a influir sobre manera en el
afrontamiento del último ciclo vital. Sabemos que en aquellas sociedades en las que los mayores
sociedad más culta da lugar a una mejor educación en los diferentes ámbitos y dentro de ellos en el
sanitario.
◦ Este conocimiento o educación sanitaria permitirá al sujeto conocer cuáles son los
factores de riesgo que abocan a diferentes enfermedades y, de ellos, cuáles pueden
ser modificables a través de los estilos de vida saludables.
◦ Por otra parte, una sociedad de personas cultas envejecerá en mejores condiciones
y vivirá el último ciclo vital de una manera más activa, ya que el conocimiento
incrementará las posibilidades para realizar actividades, tanto desde el punto de
vista físico como mental, elementos clave a la hora de afrontar la vejez con éxito.
Condiciones económicas
◦ Por último, nos referiremos a las condiciones económicas como condicionantes de la vejez.
En este sentido, hay que comentar que refiriéndonos a España, la sociedad de personas
que en la actualidad son mayores nacieron en los años próximos a la guerra civil o a la
posguerra, años en los que las condiciones de vida eran extremas y las posibilidades de
educación eran mínimas.
◦ Por ello, reconociendo el esfuerzo de estos mayores que han logrado que España alcanzara
las cotas de desarrollo actuales, hemos de reconocer que su nivel de cualificación no fue el
mayor, su actividad laboral fue desarrollada preferentemente en la agricultura y en el
sector servicios y que, por lo tanto, sus pensiones de jubilación son más bien escasas.
◦ Además, la mayor parte de las mujeres no trabajaba y entonces, cuando su marido
fallecía, las pensiones a las que tenían derecho todavía eran más bajas.
cualificación con una incorporación masiva de las mujeres al mercado de trabajo, con lo cual en los
próximos años iremos viviendo un incremento progresivo de la capacidad adquisitiva de las personas
mayores, al estilo de otros países europeos, dejando de constituir las bajas pensiones un elemento
◦ En general, las personas mayores ven que la sociedad de jóvenes no los tiene en cuenta, por lo que
acaban aislándose, manteniendo conductas rutinarias sin atreverse a aprender cosas nuevas y lo que
es peor, desarrollando un sentimiento de inferioridad, sobre todo cuando viejos y cansados no son
capaces de realizar las pequeñas cosas que los demás les exigen, pero todo ello, basado en